Hola a todos de nuevo, pues bein como lo prometi este es el primer capitulo OFICIAL le correji unas que otras cosa, y pues es aqui donde realmente comienza la historia les aclaro es totalmente ZUTARA no se dejen llevar por lo que lean, jejejejejeje.

A les digo a lo largo de los caps ire poniendo el punto de vista de Zuko y Katara, escritos en los libros que encontro Korra, porque se me hiso que seria mejor contar la historia en si aderezado con lo que ambos pensaban. En fin espero que les guste, comentarios y criticas siempre son bien recividos ;-)


Capitulo 1

Libro Katara:

"Creo que apenas ha pasado una semana desde que ocurrió, a pesar de que se lo que debería sentir, siento paz en mi mente, y a la vez alegría de que haya pasado".

Libro Zuko:

"Apenas se ha ido, hace un momento ella estuvo aquí, aun puedo sentir el aroma que de ella emana, siempre supe que sería así, desde que todo inicio supe que no duraría y sin más iba a acabar, creí que cuando sucediera yo moriría, sin embargo, me siento feliz, como nunca en mi vida, todo fue demasiado maravilloso como para aparcarlo con el sufrimiento que tanto me había agobiado anteriormente".

En el año 105 Después del Cometa Sozin, algo grande había ocurrido en Yu Dai, de alguna manera se produjeron misteriosas muertes y desapariciones de algunos, muy pocos en realidad, maestros fuego. Pero el misterio muy pronto se rebeló.

Habían sido dos maestros agua, los cuales de alguna manera comenzaron a practicar la sangre control, y que al perecer aun tenían las cicatrices abiertas de lo que fue la guerra de los 100 años y la opresión que por tanto tiempo sufrieron por parte de la Nación del Fuego, por lo cual estos siempre fueron sus víctimas. Aquel misterio fue resuelto por la prodigio maestra agua Katara la ultima maestra agua de la tribu agua del sur, pes aquellos sucesos se revelaban al día siguiente de la luna llena, y principalmente porque uno de esos aprendices de maestro sangre la había observado mientras ella practicaba este arte prohibido.

En su paso por Yu Dai, Katara acompañada como siempre de su hermano Sokka y del Avatar Aang decidió separarse por un momento y se encontró explorando alguna parte del lugar en donde encontró un lago, algo que le fue totalmente de agrado por ser ella una maestra agua, pero no paso mucho tiempo antes que unos gritos de auxilio interrumpirán la diversión, al ir ella al asecho la imagen de un oso enfurecido encima de una mujer fue lo primero que vio, entonces al ir a su rescate sin pensarlo dos veces, abrió su cantimplora pero grande fue la sorpresa al ver que no llevaba agua, y no habría tiempo para obtenerla de algún lado, parecía que el tiempo se detuvo por un momento en cuanto llego a ella aquella acción, mientras observaba como aquel oso estaba a punto de clavar sus garras en aquella desprotegida mujer, justo a unos cuantos centímetros la gran vestía se detuvo, pericia como si temblara, tanto aquella mujer como ella misma se sorprendió de lo que sucedía, entonces al instante se dio cuenta que instintivamente sus manos se habían dirigido hacia el animal y había aplicado La sangre control en el.

Unos meses transcurrieron después de aquel evento. El palacio de la nación del fuego recibió una visita anticipada. Una pareja bajaba de un bisonte, ella una chica de 19 años de edad, con el cabello entre recogido, unos grandes ojos azules y una piel de tez morena iba acompañada de un joven de 17 años de piel clara, ojos de mirada profunda color café, con la cabeza rapada en donde llevaba el tatuaje de una flecha color azul cielo, ambos guiados por unos guardias de la nación del fuego fueron recibidos por el señor del fuego en persona.

Estando el joven de la flecha y el señor del fuego frente a frente y tras darse el saludo formal de la nación, se dieron un cálido abrazo.

-Aang, es una gran sorpresa verlos, ha pasado mucho tiempo – comento el señor del fuego Zuko mientras terminaba su abrazo.

-Lo sé, pero tuvo que ser de esta forma, es complicado, lamentamos habernos adelantado a la fecha destinada –mencionó Aang

-No hay por qué disculparse ambos son bienvenidos a la nación del fuego con las puertas abiertas, pero quisiera saber si sucedió algo que los orillo a adelantarse – pregunto con una mirada entre la duda y la preocupación.

- de hecho si- contesto Aang extendiendo la mano hacia aquella chica, Katara, invitándola a acercarse. Ella cedió, y se acerco a la conversación que ambos tenían, pero antes de retomar la conversación, dándole un abrazo al señor del fuego, mencionando su nombre de manera normal mientras lo abrazaba al igual que él, seguidamente alejándose para dar lugar a lo importante, por lo cual el señor del fuego los dirigió a una sala del palacio.

-Tú sabes que tras lo que paso hace algunos años en Yu dai, el hecho de que la nación del fuego y la de la tierra no se separaran, provoco que incluso gente del reino agua empezara a emigrar a Yu dai -comenzó a hablar el Avatar

-Claro que lo sé,, pero no entiendo como eso vuelve a ser un problema, habíamos establecido que el cambio había surgido, que las naciones podían convivir como una misma –replico el señor del fuego.

-Ese no es el problema… lo es en parte -suspiro el Avatar, mirando hacia la maestra agua quien se encontraba con una mirada distraída y triste y quien no había mencionado una palabra desde que habían entrado a la sala.

-El poder de los maestros agua, más bien una de sus habilidades a empezado a causar caos entre las otras naciones de Yu dao, específicamente entre los de la nación del fuego… La sangre control, ha sido el factor que lo ha ocasionado el desequilibrio. Al parecer aun quedan heridas abiertas entre algunos de los maestros agua, de lo que alguna vez hiso la nación del fuego.

Fueron apenas dos maestros, pero lo que hicieron no fue justificado… ellos asesinaron a dos maestros de Yu dao, gente que ni siquiera había tenido contacto con la nación del fuego desde hace mucho tiempo.- Continuo, Aang sintiéndose por un instante el enojo entre sus palabras, pero retomando la tranquilidad al instante, sin ser interrumpido en ningún momento por el señor del fuego, quien tan solo se encontraba escuchando, con la mirada seria ante cada palabra que surgía de la boca del Avatar.

-¡Los manipularon! Les ocasionaron la muerte, y esto ocasiono que gran cantidad del reino tierra de Yu dao protegiendo a quienes prácticamente pertenecían al lugar es decir aquellos hombres de la nación del fuego, exigieran que ningún maestro agua sea aceptado en Yu dao, ¿Cómo puede haber paz entre las naciones de esa manera? –Subiendo repentinamente de tono su voz.

-Lo peor de todo el asunto fue lo que sucedió hace apenas unos días, cuando uno de ellos pretendió… -Al decir cada palabra su vos se escuchaba cada vez mas enojada, aun tratando de disimularlo y al llegar a la última palabra se pudo ver como por un instante tanto su mirada como el tatuaje en su frente se tornaban luminosos.

-¡AANG! – grito Katara dándose cuanta al instante y lanzándose hacia el sosteniéndolo en un abrazo.

-¡Contrólate!, nada me ocurrió – comenzó a decirle en un tono suave, mientras este se relajaba.

-Ellos te atacaron, ¿Verdad? – Repentinamente comenzó a hablar el señor del fuego quien hasta el momento solo había escuchado y observado, dirigiendo su pregunta hacia Katara, con una mirada seria y preocupada.

-¡Intentaron acecinarla! –contesto Aang con un tono alto, pero un poco más relajado.

-Así es, pero nada me sucedió – replico Katara hacia ambos. Quedando todos en silencio por un instante.

-Zuko, quiero que tú protejas a Katara –pronuncio el Avatar, con una voz leve pero lo suficientemente fuerte para ser escuchado por ambos, mientras sostenía la mano firmemente a Katara, rompiendo así con el silencio.

-¡¿Qué?! Preguntaron a la vez Katara y Zuko.

-Me dijiste que tan solo veníamos por Zuko para arreglar el problema entre todos. – se quejo Katara mientras se levantaba del lado de Aang

-Yo también pensé que venían por algo similar –Menciono Zuko en un tono mucho más calmado al de Katara.

-¿Cómo puedes hacerme a un lado? Sabiendo que… que yo –Continuo Katara mientras en su voz comenzaba a escucharse un llanto ahogado.

Al ver esta reacción, Aang enseguida se levanto y sostuvo los hombros de ella buscando su mirada.

-Katara, entiende ellos están tras de ti, es mi deber mantenerte fuera del peligro, como el Avatar soy capaz de resolver este asunto, no veo por qué deba arriesgar tu vida –Respondió el Avatar ante aquella reacción.

-¡Todo esto fue mi culpa!- Mencionó ella un poco más calmada -¿Cómo puedes pedirme que te deje todo el problema a ti? –pregunto

-Eso es porque te amo, tu bienestar y felicidad es lo más valiosos para mí.-Contesto, mientras la abrazaba.

-Zuko, solo confió en ti, para mantenerla a salvo –dirigiéndose hacia el señor del fuego, quien solo se mantuvo observando aquella escena, tomándose un instante para absorber lo que había ocurrido.

-¡La protegeré con mi vida! – contesto él con gran firmeza tanto en sus palabras como en su mirada.

Al día siguiente justo por la mañana el avatar se retiraba, volando sobre su bisonte, mientras justo debajo de su partida se encontraban Katara, alado de el señor del fuego Zuko, ella solo observada, el cielo, con aquella mirada que había tenido desde que llego, distraída y distante en su tristeza, mientras que Zuko, la observaba a ella preocupado por esa actitud actual que ella había adoptado, sabiendo que el avatar le pidió como ultimo encargo el que ella se olvidara del asunto y la pasara bien, el comenzó a preguntarse, se era más fácil el enfrentar a mil soldados del reino tierra, que el lograr que Karata olvide un asunto tan importante, y hasta lograr que se la pase bien. "Quizá sea el trabajo más difícil que tendré como el señor del fuego" – Pensó mientras suspiraba, mirando de vuelta al cielo.


Haaaaaa! que les parecio? les juro que cuando escribi esto podia sentir los sentimientos de cada uno, senti la tristeza el enojo la ira... es mas las palabras salieron fluidas, como adelanto del proximo cap les digo que... no mejor no adelanto nada capaz que luego me arrepiento y lo cambio de nuevo. espero les haya gustado y sigan el siguiente cap.