Hola a tod s, perdonen por la demora! La tesis me tiene amarrada a los planos xD!

Yyy avisarles que nos acercamos al final, ¿Qué opinan? ajaj

También preguntarles algo ya que no me decido con quién dejar a Tarble, qué opinan : Lenussy o Gure? jajja espero sus opiniones nenas x)

Les envío un abrazo de oso y muchas gracias por sus reviews tan lindos en el chap anterior! Muchos besos!

Disclaimer: Los personajes de ésta historia pertenecen a Akira Toriyama.


DETERMINACIÓN

Estaba todo preparado para partir, los saiyajin que habían viajado junto a él ya se encontraban en las naves, a él no le gustaban las despedidas; le parecían innecesarias. Además, ya había pasado toda la noche con ella y lo mejor para él fue salir de la Corporación antes del amanecer, antes de que ella despertara. Así evitaría despedidas, llantos y promesas. Promesas que por supuesto quería cumplir y haría lo que sea por volver y llevarla consigo. Por otro lado se sentía más tranquilo ya que dos de sus mejores soldados quedarían a su cuidado. Aunque algo dentro de su pecho le decía que no era una buena idea ordenarle a Kakarotto que permanezca en la Tierra, pero no tenía otra opción. Si él no podía protegerla, solamente confiaba en su mano derecha.

- Rey Vegeta, ¿Está seguro de esto? – Raditz se encontraba junto a su hermano y los demás soldados, él se había negado a quedarse, pero nada pudo hacer cuando el mismo Rey se lo había ordenado. Después de todo sólo era un subordinado y tenía que obedecer.

- ¿Te atreves a cuestionarme Raditz? – Respondió molesto el Rey – Si no lo estuviera, no te hubiera dado la orden.

- Sí, discúlpeme – Raditz solamente tuvo que resignarse, Kakarotto por su parte no estaba en desacuerdo, pero ¿Cómo lo estaría si su humana lo había aceptado?

En cambio él no tuvo tanta suerte, Tights no lo recordaba. A tal punto de que cuando pretendía acercarse a ella, ésta solamente lo saludó como podría haberlo hecho con cualquiera, la siguió durante todo el día y la vio con otro hombre al que quiso asesinar, quiso acabar con el miserable que se había atrevido a robarle a su compañera. Pero tenía que ser sensato, Tights no recordaba nada y no era su culpa. Todo estaba en su contra, ¿Qué era lo mejor? ¿Dejarla ir o luchar por volver a tenerla? Tenía dudas, él jamás se había visto interesado en una hembra más que para el simple placer carnal, todas las que pasaron por sus manos no fueron más que diversión. Pero ella era diferente, para él…ella significaba eternidad y eso no hacía más que confundirlo.

- Kakarotto, Raditz...su deber es mantenerme informado de todo lo que pueda ocurrir aquí. Deben proteger a Bulma, no dejen que esa mujer haga algo estúpido. También deben hacer lo que ella les ordene pero no pasando sobre mí, deben consultármelo primero. Cuiden de ella, ya que es su Reina – Vegeta no titubeó en darle el lugar que merecía delante de los demás soldados, ¿Qué le importaba si les parecía o no? Daba igual, él era el Rey, el saiyajin más poderoso y debían obedecer.

Los saiyajin presentes tuvieron que morderse la lengua y evitar comentarios al respecto, pero no estaban conformes, ¿Era posible que una simple humana débil sea la gobernante de un planeta de guerreros? ¿El Rey estaba en sus cinco sentidos? Algunos de los saiyajin se habían enterado de la rebelión contra la Corona y muchos se sentían atraídos por la idea. No estaban de acuerdo con las decisiones ni el proceder de su monarca.

- Como ya es sabido por muchos aquí, en nuestro planeta Vegetasei se está dando una absurda rebelión en contra del imperio – Dirigiéndose a sus soldados, eran por lo menos treinta solados los que regresaban con él a su planeta – Yo puedo ser muy condescendiente cuando alguien está de mi lado, pero déjenme decirles que como enemigo soy implacable, y de una vez les aviso que aquel que trate de desafiarme conocerá la muerte, de una forma tan dolorosa que lamentará haber nacido – Fue claro, no toleraría la desobediencia y menos la traición.

Entre los soldados que se hallaban abordando las naves estaba Drein, era uno de los soldados de élite de la Corona, le costaba entender el proceder de sus compañeros; había escuchado los murmullos, los comentarios sobre el Rey y si bien él no estaba del todo de acuerdo con algunas de sus decisiones, otra cosa era levantarse contra el imperio, ¿Acaso estaban locos? El Rey Vegeta tenía a los soldados más poderosos de su lado contando con él mismo, además ¿Acaso quería seguir las ideas tradicionalistas y poco atractivas del consejo? Eran unos ancianos que poco podrían saber sobre las necesidades de los guerreros jóvenes y en edad adulta.

- Drein, al llegar a Vegetasei quiero te hagas cargo de los escuadrones de élite – El soldado solamente levantó la cabeza al oír su nombre, ¿Había escuchado bien? El Rey Vegeta le estaba confiando un cargo de confianza… ¿A él? – No me mires con esa cara, creo que quedó claro en Vegetasei, el día en que nombre a Lenussy como la nueva comandante de escuadrones que aquel que demuestra ser leal, ser un guerrero digno y sobretodo ser fiel a uno mismo merece un incentivo – El Rey solamente lo observó y sonrió de medio lado, una típica sonrisa arrogante y a la vez llena de fraternidad.

- Rey Vegeta, juro que no recibirá queja alguna de mí y que daré mi vida de ser necesario por la Corona – Drein se sentía extasiado, toda su vida entrenó y batalló siempre con la finalidad de ser reconocido como un guerrero digno de confianza y ahora que el mismo Rey había depositado en sus manos ese cargo sumamente importante estaba convencido de que lo seguiría hasta el infierno si fuese necesario.

El Rey abordó la nave principal seguido de algunos soldados, los demás ingresaron a las otras naves, Vegeta estaba pensativo y a la vez preocupado por el futuro, no tenía miedo pero sí estaba consciente de que estaba en desventaja. Broly era un saiyajin sumamente poderoso y posiblemente también se haya convertido en un saiyajin legendario, los viejos del consejo también eran poderosos pero no le resultaban ningún problema. A él simplemente lo frustraba la idea del traidor, aquel error solamente sería capaz de vengarse con la muerte. Durante toda su adolescencia en manos de Freezer pudo ser partícipe de numerosos castigos y torturas, de las maneras más crueles de castigar la traición y la desobediencia. Posiblemente el traidor sea uno de sus soldados más poderosos, uno de confianza…lo intuía, ¿Podría ser Nappa? Dudaba, Nappa era fue su maestro durante sus primeros años de vida, no sabía qué pensar y qué creer.

Mientras su padre estuvo vivo jamás fue testigo de algún acto de traición, lo de Broly no sabía si podía ser considerado eso, ese miserable simplemente había enloquecido cegado por el poder y la sed de sangre. Era un maniaco del dolor, durante su niñez tuvo que salvar a Kakarotto en varias ocasiones de la muerte pues Broly parecía tener una especie de fijación en él, se había propuesto asesinarlo desde que era un niño. Cuando fue secuestrado por el lagarto perdió todo contacto y comunicación con su planeta hasta que en una misión riesgosa logró huir del asecho de Freezer y encontrar a otros saiyajin que lo ayudaron a escapar. Aunque en ese momento se sintió miserable por huir en vez de enfrentar su destino, estaba totalmente seguro de que si se enfrentaba a él jamás lo vencería, no en las condiciones en las que se encontraba, por eso; con tan solo diecisiete años había logrado escapar. Sobrevivir en el espacio era un asunto complicado, cada día despertaba sin saber si ese sería el último de su existencia, él había vivido en carne propia lo que era sentir frío a la intemperie, el hambre, la desgracia y hasta había rozado la demencia en algunas ocasiones.

Pero recordaba a los suyos, a su planeta, al rojo escarlata que lo vio nacer y aquello era lo único que lograba mantenerlo en pie, aquello y sus deseos de venganza contra el lagarto. A pesar de ser el hijo mayor y sucesor por derecho de la Corona, jamás se vio a sí mismo como un Rey, a pesar de que su padre y los demás saiyajin más cercanos le recordaban a cada momento que tenía el temperamento de un líder, de un guerrero innato.

Su vida había dado tantas vueltas y había optado por recorrer los caminos más angostos y complicados, pero estaba hecho. Necesitaba regresar la Tierra con vida, debía de volver con ella y no dejarla ir nunca más, después de todo ella era la única criatura en el universo que lograba calmar ese infierno que sucedía dentro de su mente, era el bálsamo sanador para su alma desgarrada por tantos años de angustia y sufrimiento.

Solamente cerró los ojos, se acomodó dispuesto a esperar el despegue y suspiró, regresaría por ella…de eso no había dudas.

.

.

.


Planeta Vegetasei

(Dos días después)

Cuando creía que las cosas no podían empeorar, la noticia de que el traidor había estado más cerca de lo que imaginó lo preocupó sobremanera, pero no solamente a él, el ahora representante del consejo y único miembro que había permanecido de su lado se encontraba peor, después de todo no todos los días te enteras de que tu propio hermano es el que traicionó al imperio y ciertamente trataba de entender su sentir.

Bardock estaba furioso y lo sabía, Nappa y también los demás…los entendía, aunque a él le resultaba sumamente doloroso saberlo, cuando fue pequeño estuvo a punto de morir, unos niños de tercera clase estuvieron muy cerca de asesinarlo, pero Turles lo había salvado. Aunque después se avergonzó de ello, Turles lo amenazó y lo obligó a decirle a todos que fue Bardock quien lo había salvado, pero no había sido así. Turles era un saiyajin muy distinto cuando joven, pero al parecer con los años su corazón se fue endureciendo. Ya su hermano le había comunicado que estaba regresando al planeta y llegaría muy pronto, esperaba que haya tomado de una forma adecuada el consejo que le había dado sobre no traer a Bulma consigo, sabía que pronto comenzaría algún nuevo ataque y se desataría una batalla cuando su hermano llegase, en momentos como estos es cuando maldecía no tener la fuerza suficiente para poder hacerles frente. Si tan sólo hubiese entrenado más, si tan sólo se hubiese dedicado al combate.

- Príncipe Tarble, nos han informado que un grupo de saiyajin de tercera clase se han levantado en la zona sur del planetahace unos minutos – Lenussy se presentó ante el Príncipe y algunos de los soldados de mayor rango, llevándoles una nueva mala noticia – En la zona oeste hemos logrado detenerlos antes de que ingresen a la primera ciudad, pero es posible que planeen un nuevo ataque para ésta noche y por eso mantendremos la vigilancia allí, envié a los escuadrones élite a la zona sur como contingencia. .

- Estás haciendo un buen trabajo Lenussy - Tarble la miró y le sonrió melancolicamente - Mi hermano fue muy justo al darte este cargo, en verdad me alegra mucho que hayan podido resolver sus diferencias - Los saiyajin presentes solamente lo observaron con detenimiento, las facciones del Príncipe denotaban preocupación pero sobre todo culpa - Sé que este levantamiento es por mí, no necesitan esconderme algo así...siempre supe que mi condición le traería muchas desventajas a mi padre y a mi hermano, sé que si mi hermano hubiese dejado a algún otro saiyajin mucho más poderoso que yo, esto no estuviese sucediendo...y lo lamento, créanme. No tuve la suerte de nacer con un poder tan increíble como el suyo - Lenussy en ese momento se atrevió a lanzarle un puñetazo en la cara, mirándolo con una profunda decepción y rabia.

- ¡No tolerare que el gobernante de este planeta se convierta en lo queahora te estas conviertiendo! - Espetó enfurecida, los demás saiyajin miraban atónitos la escena y contemplaban a la mujer y su atrevimiento - Con el tiempo aprendí que los anhelos y los deseos son capaces de cumplirse, que debemos de luchar por ello ¡Tú eres tan saiyajin como todos nosotros! Eres el hijo de nuestro fallecido Rey Vegeta, eres el hermano del Rey más poderoso que pudo pisar este planeta, tú eres el saiyajin más inteligente que he conocido y todos deben de reconocerlo! ¡Tú eres valioso para nosotros! Sin tí el planeta hubiese caído en una crisis cuando Vegeta se ausentó, tú eres quien le da sentido a todo Tarble, tú eres quien le da sentido a...a mi vida...y por eso...no quiero que vuelvas a lamentarte por no ser poderoso, tú tienes otras habilidades que nosotros no poseemos - Agachó la mirada, Tarble la miraba sorprendido ante sus palabras, su determinación y también por aquella confesión.

Cuando se enteró que Gure era su hermana, se sintió terriblemente mal, él se había cegado ante el aroma, la belleza y delicadeza de esa joven saiyajin, y mucho más cuando ella le correspondió con el mismo deseo. Pero cuando se alejaban seguía sintiendo ese vacío en el pecho. Un vacío que ni siquiera Gure era capaz de llenar, además...le faltaba la pasión, aquel remolino salvaje de adrenalina que lo rodeaba cuando se encontraba enredado entre las sábanas en alguna habitación con Lenussy, se sentía miserable por haberlas tomado a ambas. Aunque Lenussy no era pura, aquello en su raza no era nada importante. Y tenía razón, todos tenían la oportunidad de mejorar, de dar un paso hacia adelante y luchar, como ella se lo había dicho. ¿En qué momento Lenussy se convirtió en alguien digna de su respeto y admiración? Quizás, quizás siempre lo fue...Quizás siempre fue más que simple atracción física.

- BIen...Lenussy - Solamente pudo mirarla de reojo, algo le sucedía que no podía mirarla fijamente como hubiese querido, quizás era verguenza; no lo sabía, a él siempre le fue fácil leer y entender a los demás, su característica personalidad analítica y observadora le había hecho saber que la había lastimado cuando frecuentaba a Gure. Y de eso no habían pasado muchos días, ¿Estaba haciendo bien entonces? - Gracias..yo...

- Príncipe Tarble, ya nos han confirmado el aterrizaje de las naves procedentes de la Tierra en tres horas - Irsus decidió comunicar la noticia, ninguno de los presentes era ajeno al ambiente tan extraño que había en ese momento en la sala de consejo.

- Gracias Irsus, ¿Dime ya tienes el informe de todos los daños?, tenemos que explicarle a Vegeta cómo está exactamente la situación en el planeta, quiero que cada grupo de esos individuos esté localizado, como te lo había pedido - Se dirigió al cientifico, existían prioridades en ese momento, quizás si todo salía bien tendría tiempo de aclarar sus propios pensamientos y salir de esas dudas.

- Ya los tenemos ubicados Príncipe, el grupo principal que es liderado por Turles se encuentra en la ciudad del norte, el grupo menor está en el oeste y los últimos en unírseles al sur. Aún no han logrado invadir ninguna ciudad, pero es cuestión de horas...aquí están las representaciones enviadas por los sensores - Les dijo mostrándoles un modelo tridimensional del planeta en escala, en donde se lograba saber la ubicación exacta de los saiyajin.

- Turles tiene a un buen grupo de su lado...¡Ese miserable! ¡Cuando lo tengra enfrente voy a matarlo! - Nappa espetaba furioso, impaciente por combatir y darles una buena paliza a esos imbéciles.

- Bardock... - Tarble quiso calmar a Nappa, trataba de entender a Bardock, si alguien hablara delante de él tan abiertamente sobre asesinar a su hermano se sentiría frustrado y furioso a la vez, pero el semblante de Bardock no cambió en lo absoluto, la mriada seria y el ceño fruncido.

- Aquel que es capaz de traicionar a nuestro Rey y a nuestro planeta no merece ser considerado un hermano - Les dijo totalmente serio - Debe ser castigado como mandan las leyes saiyajin-

- Bardock, tú sabes cuál es el castigo por traición, escucha si logro persuadir a Vegeta el quizás puede perdonarlos y lograr una sentencia men.. - Pero fue interrumpido por el ex general de escuadrones.

- Por favor Príncipe, usted ya se ha preocupado por muchos años por él, es momento de ver hacia adelante y avanzar, dejar de caminar en círculos...no trate de justificar su comportamiento, no se ciegue ante el recuerdo de un hombre que ya no existe - Suspiró y agachó pesadamente la mirada - Él me confesó hace poco tiempo por qué estaba en el mismo lugar que usted aquella vez que lo salvó y créame...Turles no quiere su perdón, Turles quiere el poder, nunca estuvo conforme con ser un subyugado, y lamentablemente el odio que siente hacia Vegeta es casi tan grande como el que Broly tiene por Kakarotto, nos estamos enfrentando a un enemigo, muy poderoso. No duden que Broly estará de su lado.

- Dime Bardock, ¿ Tú ya sabías de esto?¿Sabías que tendríamos que luchar entre nosotros? - Tarble le cuestionó totalmente ofuscado - ¡Contéstame!

- Sabía que se avecinaba una guerra, pero nunca pude saber quién era el enemigo; mis visiones no son exactas, tampoco sé si son verídicas; son sólo posibilidades - Confesó.

- Entonces...¿Por qué no nos dijiste nada sobre eso? - Ésta vez Nappa se acercó peligrosamente a él - No estarás aliado con tu hermanito en esto, ¿Verdad?

- Cierra la boca y no digas estúpideces - Lo retó, bajo la atenta mirada del Príncipe - No está en mis manos el interferir en el destino, cada vez que intenté hacer algo este cambiaba y sucedían las peores desgracias, por eso...preferí mantenerlo en reserva, me averguenza saber que...yo mismo compartí hasta hace poco mi techo y mi mesa con el responsable de que todo esto esté sucediendo - Apretaba los puños, el dolor punzante en su pecho vibraba, tenía que aceptarlo...le dolía pensar en que su hermano moriría, a pesar de ser tan diferentes en carácter, fisicamente eran idénticos; habían compartido muchas cosas cuando niños y adolescentes. Todo hasta los gustos...ambos amaban a Gine, la amaban con locura pero ella escogió. Y eso lo convirtió en lo que ahora era...se sentía culpable, podía sentirlo...pronto se reuniría con ella y esto era lo único que lo reconfortaba.

Volver a ver a Gine.

.

.

.