Hola de nuevo, aqui les traigo el siguiente captitulo, person por no subirlo antes, esque estuve corrigendo algunas cosillas.
Capitulo 2
Libro Katara:
Mientras observaba a Aang marcharse, me daba cuanta que era la primera vez que estaría separada de él desde que lo encontré el aquel aisberg, repentinamente, me daba cuenta de que realmente lo iba a extrañar, mas sin embargo no iba a estar sola.
Libro Zuko:
Aang se había marchado y me había dejado un gran trabajo a mi cargo, quizá el más difícil que llegue a tener como señor del fugo. La observe, era evidente su tristeza, definitivamente tenía trabajo que hacer, y era mejor comenzar de una vez.
Desde que el día comenzó y tras la partida de Aang, Katara se había encerrado en el cuarto que le fue asignado por Zuko en el palacio de la nación del fuego, justo afuera estaba el,
tan solo dando vueltas alrededor de la puerta pensando cuales serian las palabras correctas para preguntarle si quería salir a entretenerse un rato, el estaba listo se había quitado todo el traje que conlleva ser el señor del fuego, y se había vestido con un traje similar al que llevaba cuando se unió al equipo avatar, incluso tenía el cabello suelto, aunque era un tanto evidente que había crecido un poco desde entonces, aunque no demasiado realmente.
De repente dejo de darle vueltas en la cabeza, y se paro justo a la puerta, pensó que lo mejor sería que las palabras surjan espontáneamente y coloco el puño junto a la puerta listo para tocar, justo cuando tomaba vuelo, Katara abrió la puerta mirándolo directamente a los ojos, sorprendida de verlo sin aquel atuendo y frente a su puerta.
-¿Sucede algo? -Pregunto aunque era evidente por el sonido de su voz que preguntaba por cortesía, más no porque le importara. Entonces Zuko como si fuera la primera vez que hablaba con ella comenzó.
-¡No! Realmente no, bueno yo quiera preguntarte si quisieras salir a dar un paseo por la nación del fue... –¡No! –Fue interrumpido, sin terminar aun la palabra, apenas dijo eso, Katara quien miraba hacia el suelo ocultando los ojos se dio la vuelta y comenzó a cerrar la puerta.
-Espera –ordeno, mientras sostuvo la puerta para que esta no se cierre. –Como puedes negarte, necesitas distraerte –dijo él con un tono de voz un poco elevado
-Dije que no ¡Vete!– contesto ella estando de espaldas a él aun con la mano en la puerta empujándola a pesar de saber que la mano de el aun sostenía la puerta.
-¡No! –Gruño él, provocando que ella de la vuelta, mirándolo de vuelta a los ojos. Entonces ya teniendo su atención el tras un suspiro volvió a recuperar la calma.
-Esto no es fácil para mí, jamás había hecho algo como esto. -¿Qué? Invitar a una chica a salir – pregunto ella aun con la mirada distante al suelo pero tomando con algo de humor la reacción que él había tenido, provocándole una leve sonrisa.
- No me refería a eso, más bien… a lograr que alguien se olvide de los problemas, es decir, yo nunca había sido un buen acompañante, o mejor dijo nunca había tenido a alguien a quien acompañar ni que me acompañe, más que a mi tío. No como tú y el avatar, siempre estando juntos, uno aconsejando al otro. –contesto, con aquella reacción suya de frotarse la parte de atrás de la cabeza, cuando empezaba a hablar de él.
-Entiendo Zuko… es solo que, no sé si pueda realmente olvidarlo, incluso si estuviera con Sokka o con cualquier otra persona… esto es realmente serio – contesto, volteando de vuelta, estando ya frente a él.
-Ya veo – contesto después un momento, dándose por vencido,
Mientras comenzaba a dar la vuelta para retirarse, fue detenido ante el sonido de su voz.
-Pero… si me gustaría que alguien me acompañase a hablar de ello. Dijo ella, provocando que el diera la vuelta enseguida, y regresara, un tanto dudoso
-Pero no aquí, la verdad empiezo a sentirme encerrada –dijo-
-Ven -dijo el tomando su mano, llevándola a lo más alto de la nación del fuego, claro tras varias escaleras, al llegar el le dijo que cerrara los ojos, mientras la guiaba, ella accedió pues tras varios años de amistad, confiaba en el.
Al abrir los ojos, un sollozo que sonaba más bien como si expulsaba aire, se escucho salir de su boca. Lo que veía era hermoso, la luz del atardecer iluminaba lo que a su vista estaba, gran parte de la nación del fuego.
-¡Es hermoso!... los colores, el naranja, le rojo y el amarillo –dijo ella con una brillo singular en los ojos. Al escuchar esto Zuko no pudo evitar voltear hacia ella, con un rostro de confusión, casi ¿un dejavu?, por un momento sintió que esta escena ya la había vivido antes.
Pero repentinamente, la sonrisa de Katara se apago, dándole la espalda a aquella vista, mirando de vuelta al suelo, Zuko noto eso, y supo de inmediato que otra tarea difícil se le venía. Tras un suspiro comenzó.
-Katara ¿quieres hablar de aquello? –pregunto-
-No sé por dónde comenzar-contesto ella sentándose en el suelo de inmediato Zuko la acompaño, quedando ambos sentados uno junto al otro.
-Cuando discutías con Aang dijiste algo, dijiste que todo era tu culpa –comento él para poder inicial con la conversación. –Ella lo miro, algo sorprendida "se ve que prestó atención" pensó por un momento.
-Si todo fue mi culpa, yo use la sangre control, casi instintivamente y sin la luna llena, fui muy imprudente… no, más que imprudente ¡nunca debí usarlo! –elevando la voz con cada palabra de la última oración, pero tras un suspiro continuo.
-Cuando use la sangre control no me percate de que alguien me observaba, un maestro agua, el lo vio todo, de eso me entere más tarde cuando intento… atacarme, el me dijo que había estado buscándome, y cuando supo que me encontraba en Yu dao me siguió sin yo darme cuenta, él quería que usemos la sangre control para comenzar de nuevo una resolución encontrar de la nación del fuego… no, él quería que elimináramos a la nación del fuego. Cuando me negué él se enfureció y… e-el. –deciento esto último con la respiración un tanto agitada. –Intento asesinarte – completo Zuko sin dejar de mirarla a los ojos a y pesar de que ella no lo miraba a él, al escuchar eso no pudo evitar voltear a verle.
-Si intento asesinarme usando la sangre control en Aang-contesto como si estuviera hipnotizada ante la mirada de Zuko, quién se exalto al escuchar eso ultimo, ahora entendió muy bien la reacción de Aang. Al decir lo último ella volvió la mirada al suelo, con la misma mirada sin vacía que le ocasionaba el recuerdo.
-Eso no fue todo…verdad – continuo Zuko después de haber digerido lo anterior, y sacando conclusiones tras ver la reacción que tenía en Katara. –No, no lo fue. –contesto ella mientras ocultaba la mirada entre las sombras de la noche, que ya había caído sobre la nación del fuego.
-Yo… no tuve más remedio que usar la sangre control, a pesar de haberme prometido a mi misma no volver a hacerlo desde que nos enteramos que él la había usado para asesinar a dos personas. –Contesto ella de forma suave, con un tono de tristeza y una pizca de enojo en su voz. –Y yo… lo mate –Susurro mientras volteaba a mirar de vuelta hacia a él, los ojos de Zuko se abrieron, con una extraña combinación entre pánico, sorpresa e incredulidad al escucharla, quedando la conversación en silencio, pues lo que había escuchado si le habría de tomas más tiempo para digerir.
-Tú.. lo.. –Si yo lo asesine, Aang estuvo presente, al ver lo que le hacía a él, al verlo así de indefenso aun siendo el Avatar, sin yo poder hacer nada… pero si podía y lo hice, no estaba pensando, simplemente paso, lo controle a él y al instante soltó a Aang, pero él estaba muy adolorido para reaccionar, cayó al suelo, yo solo lo observaba, y no me di cuenta que la presión que ejercía sobre aquel hombre había sido demasiada, cuando volví la mirada ante él, la nariz le sangraba, entre en pánico y lo solté, no sabía qué hacer si ir hacia el o hacia Aang, pero Aang reacciono de nuevo, estaba temblando y adolorido, instintivamente fui hacia Aang, lo levante y entonces él vio lo que había sucedido, me dijo que lo ayudara, yo obedecí intente usar el agua para sanarlo, pero cuando me acerque a él me tomo de la muñeca evitando mi ayuda y…m…murió. –Contó, como si aun lo estuviese viendo mientras lo narraba. Al escuchar eso, Zuko se sintió un poco más relajado pues la imagen que se había figurado al escucharla decir que lo mato, fue de una Katara llena de ira y asesinando a un hombre a sangre fría. Para el aquello se escucho como un claro accidente.
Un momento después de que ella terminara el poso su mano sobre la mejilla de ella intentando consolarla.
-Katara… -Pero justo al intentarlo, la mente se le quedo en blanco y no supo que decir, quedándose su mano posada en el rostro de ella por un momento.
Ella poso a la vez su mano sobre la de él, y con una ligera sonrisa dijo
-Gracias Zuko, por escuchar, me ha sido de mucha ayuda –comenzando a quitar la mano de él de su rostro mientras se levantaba de nuevo.
Zuko aun congelado y sin decir nada, hiso lo mismo. Pero al levantarse, no pudo evitar simplemente quedarse parado ahí por un momento solo observándola marchar, mientras en su mente solo había una frase. "Ella es una maestra realmente poderosa".
La noche se consumió, pareciendo un segundo ante los ojos de Zuko quien lo primero que hiso al abrirlos fue ir en busca de aquella quien debía proteger. Al llegar a la puerta de Katara les permitió retirarse a aquellos dos guardias que había dejado para velar por su protección durante la noche, no creyó prudente tocar la puerta, pues ella podría estar aun durmiendo y efectivamente al entrar la encontró ahí, profundamente dormida, en aquella gran cama teñida en el color rojo de la nación del fuego, el no supo lo que le sucedió, pero sin decir una palabra se quedo contemplando aquella imagen por un momento, e igualmente sin decir ni una palabra se salió, quedándose simplemente ahí parado junto a la puerta, con la mirada distante, hacia el suelo.
Un par de horas pasaron, de repente las puertas de su cuarto se abrieron, y dieron vista a una ya arreglada Katara con el traje típico de la tribu agua, quien al abrir la puerta no se percato de inmediato que alguien estaba parado a lado, golpeándolo sin querer con la puerta.
-¡Zuko! ¿Qué haces ahí? –pregunto mas apenada que enfadada, por su presencia en su puerta.
-Esperaba que despertaras –contesto él con una ligera sonrisa, a pesar del golpe. –Aun no olvido el encargo de Aang de mantenerte alejada de aquellos pensamientos – continúo.
-¿Continuas con eso? Creí que después de lo que hablamos me dejarías en paz –Contesto ella cambiando repentinamente a un mal humor, mientras volvía a entrar a su habitación frotando sus brazos con las manos, como si tuviese frio, aun estando en la nación del fuego.
-¿Qué?, yo creí que con lo que hablamos… tú te habrías desahogado. –dijo Zuko, algo alterado, pero conservando la calma ante la reacción de Katara, mientras le seguía las espaldas. Tras un suspiro, ella le dio la cara
-Lo siento Zuko pero, realmente no me siento… de humor para salir. –Contesto ella un poco más calmada y negándose a verlo a los ojos.
Por un momento el pensó en apelar esa decisión, justo al empezar a tomar aire para hablar decidió no hacerlo exhalando ese aire en un suspiro, no intentaría comprenderla esta vez.
-Es tu decisión –Contesto, con una voz fría pero conservando la seriedad y firmeza, mientras se marchaba. Al escucharlo, Katara no hiso más que apretar la mirada, realmente no sentía ganas de salir pero tampoco quería quedar mal con Zuko quien desde que ella llego se había apartado de sus deberes como señor del fuego para atenderla a ella, por lo que trato dejarlo claro.
-¡Zuko! Espera, no quiero que veas esto como una falta de cortesía, es solo que no me siento con ganas de hacer nada, no dejo de… pensar. – Dijo ella como si intentara, enseñarle a un mudo a hablar, tras un ligero silencio el simplemente voltio siguiendo su camino.
-Es tu decisión –repitió mientras se iba. Al escuchar de nuevo esa frase, comprendió que su punto no había quedado claro y al parecer no quedaría claro hasta que ella acepte, por lo que volvió a apretar la mirada, trago un tanto de saliva y apretó los puños todo a la vez.
-¡Zuko! ah (suspiro) Iré contigo –Cedió.
Al escucharla el señor del fuego, no hiso más que voltear y lucir una ligera pero muy evidente sonrisa de triunfo, la cual ella al ver, con una cara de niña berrinchuda, se contagio embozando una sonrisa, mientras apartaba la mirada.
Aqui acaba el segundo cap, como habran notado, tiene muchos asuntos politicos, tuve que forzar esos asuntos para dar una razon aque Katara y Zuko esten juntos, y si utilice y me base un poco en La leyenda de Korra para optener esas razones, en fin como ya les habia mencionado antes quiero creer que esto pudo haber pasado en el mundo de Avatar. Y una cosa mas en el sig cap pondre un poco mas de los libros Zuko y Katara de este capitulo, antes de empezar el sig capitulo.
