Hola de nuevo, aquienes sigan este fanfic, y a quienes no tambien, aqui les traigo un nuevo cap previamente revisado y aprobado.


Libro Katara:

Quería estar sola, quería pensar, querida estar en silencio, pero estaba en un error, realmente solo quería que alguien me escuchara, me alegra que Zuko haya estado ahí para mí, en ese momento, su compañía realmente me hiso bien, aunque no estoy muy segura de porque le conté todo, supongo que realmente quería desahogarme con quien sea de esta culpa.

Como es necio, no tenia humor de salir, pero tampoco quería ser descortés, se que Zuko de aparto de sus deberes para protegerme, creo que me di por vencida.

Libro Zuko:

El haber escuchado a Katara me sorprendió, siempre supe que ella era una maestra realmente poderosa, pero me sorprende saber la imagen que tiene de sí misma actualmente.

No sabía ni como hablarle, como si todo el tiempo que he pasado junto a ella no hubieran sido suficientes para poder entrar a su habitación y preguntarle algo tan trivial, como lo es salir a dar un paseo, no entiendo porque me sentía como si hablara con una extraña.

Aunque cuando entre y la mire dormir realmente sentí algo, algo verdadero, algo que me hiso no querer interrumpir sus sueños y solo quise mirarla dormir. No sé qué habrá sido ese algo, pero no siento que sea algo correcto.

Capitulo 3

De nuevo a las puertas de la habitación de Katara se encontraba Zuko esperando apoyado en la pared con los brazos cruzados, pues ya que ella llevaba aquel traje azul, para salir a la nación del fuego sin llamar la atención era necesario que ella se cambiara, Zuko le comento que en su cuarto habían gran cantidad de vestidos de la nación del fuego en diferentes tallas y estilos para que ella escogiera, y ya que ella no quiso que ninguna de las sirvientas le ayudaran a cambiarse, el no pudo hacer nada más que esperar afuera a que ella terminara por sí misma.

Zuko soltó un suspiro, como de cansancio, estaba claro que la paciencia no era una de sus virtudes.

-Kataraa… -La llamo, mientras cerraba los ojos poniendo una mano entre su sien y la parte superior de la nariz, entre las cejas.

-¡Espera un momento Zuko! – contesto una voz del otro lado de la puerta irritada por los tantos llamados de Zuko.

Después de un momento ella salió, antes siquiera de decir una sola palabra de reclamo tras quitar la mano de su rostro y verla Zuko se quedo, sin aliento por un segundo; se dio cuenta en seguida que Katara ya no era aquella niña de 14 años que conoció anteriormente, era evidente que los años habían pasado por ella y habían sido muy generosos, Pues quien atravesó la puerta ante sus ojos fue una hermosa joven quien portaba un vestido rojo de la nación del fuego el cual en la parte superior, era un tipo halter, sostenido en una línea recta del cuello al busto, con algo que pereciere un collar dorado cubriendo su cuello, haciendo juego con el brazalete dorado que llevaba en el brazo, y dejando ver el ombligo, mientra que de la muñeca al codo de ambos brazos llevaba, unos brazaletes, de tela color rojo y dorado en la parte de las muñecas.

En la parte de abajo llevaba una especie de mallones negros que estaban un poco sobre las rodillas, teniendo enzima de estos, una falda entre abierta en color rojo, las orillas unos adornos dorado oscuro como de fuego, amarrado con una cinta roja la cual tenía a la vez en medio una línea dorada.

Llevaba un calzado ligero bastante cómodo en color negro, tipo zapatilla pero sin tacón y con pequeños grabados dorados, su cabello estaba entre una media cola coronado con aquella insignia de la nación del fuego, y el resto del cabello suelto, teniendo como una forma entre revuelta y a la vez acomodada dándole un toque salvaje, y como último toque llevaba puesto unas sombras color rojo en los ojos, y apenas un brillo en los labios.

-Estoy lista ¿Me veo bien? – pregunto mientras se observaba así misma. Zuko recupero rápidamente el aliento y enseguida miro hacia otra parte, pues le pareció indecoroso el haberla mirado por bastante tiempo, según él lo máximo para no faltar al respeto serien al menos 10 segundos.

-Sí, podrás pasar inadvertida entre la nación del fuego – contesto el dando la vuelta con una ligera sonrisa. Pero lo que dijo solo dejo a Katara un tanto pensativa, y mientras el daba la vuelta para que ambos se marcharan, se le ocurrió.

-¡Espera! Creo que quien no lograra pasar desapercibido, eres tu Zuko –dijo mientras lo detenía tomándolo del hombro.

-¿Qué?, porque piensas eso –pregunto-

-¿Que no es algo obvio? –Preguntó ella a la vez con una risa ligera

-El señor del fuego es aquel hombre que porta una cicatriz en el lado izquierdo del rostro – le dijo mientras se ponía frente a él, apenas rozando con la mano la cicatriz e Zuko

-Si quieres que salgamos, tendrás que venir conmigo – le dijo llevando ella ahora una sonrisa burlona. Entonces lo tomo del brazo hacia su cuarto, sin el poder protestar, sentándolo en un tocador frente al espejo.

-¿Qué él lo que vas a hacer? –pregunto, pues la situación comenzaba a ponerlo tenso.

-Espera y veras –contesto ella mientras tomaba en una mano una caja de madera barnizada y con grabados de fuego y en la otra, algo que parecía ser una esponja.

Entonces tras voltear hacia el señor del fuego dirigió su mano con la esponja al rostro de él, más directamente hacia su cicatriz, pero reaccionando rápidamente Zuko la detuvo tomadora de la muñeca

-¿Qué es lo que crees que haces? –pregunto él con el tono más sereno que pudo, pues aquella situación ya lo había sobrepasado.

-Intento disimulas la cicatriz con un poco de maquillaje – contesto ella soltando su mano de la de él.

-Eso no hace falta, mira si me pongo la capucha hacia adelante nadie notara quien soy. – dijo él mientras, se ponía la capucha.

-¡Si claro! – contesto ella con los brazos cruzados y una de sus cejas alzadas mientras lo miraba. –Lo lamento Zuko, yo no quería salir y a pesar de eso cedí, ahora es tu turno, no podremos salir sin que todos sepan que eres el señor del fuego, llamaremos mucho la atención.

-¡Si eso el lo que quieres, mejor no vallamos a ningún lado! –contesto voltendo la mirada y crusando los brazoz, cuan niño berrinchudo, pues sabía que Katara tenía la razón. Tras decir eso intento levantarse, pero ella se coloco enfrente de Zuko, y lo tomo de los hombros empujándolo de vuelta a la silla.

-¡Acaso te burlas de mi! –Pregunto ella ya con un tono más enojado, mirándolo con una mirada culposa hacia él. Viéndose ante tanta presión el señor del fuego bajo la mirada y suspiro unas palabras para sí mismo –"Sabia que no sería tan fácil"

-¿Dijiste algo? –pegunto ella-

-No, nada continua con lo que ibas a hacer –Cedió el señor del fuego.

Tras oír esas palabras Katara pozo una sonrisa triunfadora y burlona a la vez.

-Cierra los ojos –le dijo, y comenzó con sus retoques.

El tiempo estaba transcurriendo y el solo podía sentir el tacto de una esponja en su cicatriz, y el aliento cercano de ella, y ambas cosas lo ponían alerta, por no decir nervioso. De repente sintió los brazos de ella entre sus orejas, como si estuviese abrazando su cara, estuvo a punto de abrir los ojos, pues sus niveles de alerta estaban al extremo, pero enseguida se percato que ella le había subido de nuevo la capucha.

-¡Listo! Puedes abrir los ojos ahora Zuko.

Al abrir los ojos de nuevo después de un largo rato, todo pareció estar borroso por un momento, dirigió la mirada hacia ella, viéndola parada a un lado con las manos en sus caderas, pudo notar en ella una sonrisa como de orgullo y a la vez, triunfal, entonces dirigió su mirada al espejo de enfrente y no pudo evitar abrir aun mas los ojos ante lo que estaba viendo, era la primera vez en muchos años que veía su rostro como era originalmente, claro se podía notar que uno de sus ojos estaba apenas un poco más cerrado que el otro, también al acercarse demasiado al espejo para examinar mejor también pudo notar que la textura de cicatriz aun estaba ahí y no iba a desparecer con un poco de maquillaje, sin embargo a distancia y con la capucha puesta, podría parecer otra persona, mas no el señor el Fuego, marcado con la cicatriz en su rostro.

Zuko se quedo observándose frente al espejo por un momento, entonces Katara puso una mano en su hombre y se coloco a su lado, apareciendo ambos junto al espejo, ella dirigió su mirada hacia el reflejo de Zuko en el espejo y comenzó a hablar

-Creo que ahora ambos podremos pasar desapercibidos –Le dijo con una sonrisa de oreja El volteo hacia ella buscando su mirada real y no el reflejo del espejo teniendo en su rostro una sonrisa de agradecimiento.

-Sí, creo que si –Contesto él, y enseguida ambos empezaron a salir del cuarto ella justo a su lado.

Por un momento, ella sintió venir un sonrojo en sus mejillas mientras lo observaba, mas intento pensar en otra cosa, para borrar aquel extraño… ¿pensamiento o sentimiento? No estaba segura, de lo que estaba segura era que el realmente se veía bien así, por un momento se le ocurrió que le habría gustado conocerlo cuando aún era un niño, de pronto le surgió la idea de que habrían podido ser muy buenos amigos desde entonces.

-No saldremos por la puerta principal, sino por uno de las salidas menos recurrentes del palacio. –anticipo Zuko, ella asentó con la cabeza, en manera de aprobación.

El recorrido comenzó a ser largo, de repente se encontraron en una especie de cueva, solo iluminada por la luz del fuego de candelabros en cada pared, después de una larga caminata comenzó a verse, una luz al final del recorrido, cuando llegaron a aquella luz, Katara se percato de que aquella salida era atreves de un agujero en una gran piedra.

Entonces comenzaron a adentrarse en los lugares públicos cercanos, en algún momento de su camino Katara comenzó a llevar la delantera, Zuko se dio cuenta de ello, y teniendo muy en cuenta el que su deber era cuidarla y no encontrando otra manera de no perderla de vista, se armo de valor, cerró los ojos por un momento mientras inhalaba y exhalaba aire, y entonces la tomo de la mano, esperando que enseguida hubiera una reacción en contra por parte de Katara, mas esta reacciono indiferente ante eso, lo cual le devolvió el aliento.

Enseguida Katara empezó a interesarse, por las piezas artesanales, que se vendían.

-Este se ve muy bonito –le dijo ella mientras observaba un jarrón esculpido a mano con delicados grabados de fuego en el.

-Em… si alguno te gusta podría comprarlo – le contesto él, parado detrás, mientras ella observaba.

-Jejem no te preocupes Zuko, no acepte que salgamos solo para despilfarrar tu dinero de la nación del fuego – Le contesto ella en un tono burlón, provocando una ligera risa en el.

De repente ella se detuvo enfrene una tienda, Zuko la seguía mientras miraba hacia otro lado, pero al verla detenerse se detuvo.

-Bueno… quizá me gustaría esto. –dijo ella mientras se encontraba de espaldas a él observando algo en aquella tienda.

-Señorita, parece que le ha interesado los muñecos de los héroes, que acabaron con la guerra de los 100 años. –Le dijo una gentil anciana, dueña de la tienda, - Tenga si quiere puede verlos – le dijo mientras tomaba los muñecos los cuales estaban en una cajita con base de madera, y la parte de arriba de cristal.

-Mira Zuko, somos nosotros –le susurro ella emocionada. El se detuvo por un momento a observarlos, estaban realmente muy bien tallados y pintados, eran Aang, Zuko, Katara, Toph, Sokka y Suki, En ese orden. Sin penarlo dos veces lo compro.

La tarde se había avecinado muy rápidamente, pues ellos se tomaron un buen tiempo antes de salir del palacio. En alguna parte de su paseo se encontraron con un festival "El festival del dragón Azul" el cual se llevaba a cabo cada año en honor al último dragón que fue cazado por el príncipe Iroh, al menos eso era lo que todos creían.

Katara pudo presenciar como los maestros fuego se divertían bailando y usando su fuego control para entretener al público.

Justo en un gran escenario, se presentaba un espectáculo, dos acróbatas de la nación el fuego enmascarados, hacían unas maniobras, uno se aproximaba corriendo, hacia el otro quien lo recibía y lanzaba por los aires, al caer el de arriba el de abajo formaba un aro de fuego para ser atravesado por el que caía, al aterrizar ambos se colocaba uno al lado del otro y daban un rugido de fuego.

Katara observaba el espectáculo fascinada, entre el público, en cambio a Zuko no parecía sorprenderlo, el llevaba una mirada indiferente ente el espectáculo

-Tengo hambre, que tal si vamos a aquel lugar –Dijo Zuko apuntando hacia un pequeño restaurante situado justo al lado del gran escenario del festival, dejando ver ver todo el festival.

-Me parece bien – contesto Katara agarrándose a su brazo sin dejar de mirar el show, lo cual provoco en él una sonrisa, que surgió sin que él se diera cuenta, mientras la miraba a ella.

Se sentaron uno frente al otro en una mesa de madera muy bien tallada, pintada con un color café oscuro con destellos rojos y los bordes dorados, Katara no dejaba de ver bailar a las personas con una sonrisa tranquila, pero Zuko se dio cuenta enseguida que no dejaba de verla a ella, no había dejado de verla a cada oportunidad que se le presentaba, es decir cada que ella no lo veía a él, lo cual fue la mayor parte del tiempo, reflexionándolo por un momento, pero retomando el control y tras un suspiro de derrota de si volvió la mirada hacia el festival.

Después de un momento, llego el camarero a tomar su orden, un hombre algo mayor con una gran barba canosa quien se veía bastante serio, sin siquiera mirarlos les pidió la orden.

Justo cando estaban por ordenar, de entre el público en el escenario la voz de un hombre, los distrajo.

-APARTIR DE AHORA QUEDA ABIERTO A LAS JOVENES PAREJAS DE BAILE DE LA NACION DEL FUEGO, EL CONCUROS "LA PAREJA DE FUEGO".

TODOS AQUELLOS JOVENES QUE DESEEN PARTICIPAR SERAN BIENVENIDOS EL UNICO REQUISITO ES QUE ALMENOS UNO DE ELLOS SEA UN MAESTRO FUEGO. –Dijo aquel hombre tan animado.

Zuko lo escucho sin ningún interés y cuando estaba por abrí la boca para ordenar fue interrumpido.

-Que te parece si participamos –dijo Katara levantándose de la mesa con un brillo en los ojos.

-¡QUE! –pregunto el realmente sorprendido, con los ojos abiertos como luna.

-Vamos será divertido. –Dijo ella tratando de convencerlo.

-¡Estás loca! Yo no quiero bailar –dijo el nervioso sin tratar de ser rudo.

-Zu… -evito decir su nombre, frente a aquel mesero. -…Eres el mejor maestro fuego que he conocido, seguro que si participaos ganaremos. –Dijo ella acercándose a él casi susurrando entre seria y animada, debido a la presencia de aquel hombre quien permanecía firme frente a ellos con los ojos cerrados.

-¡No! –contesto el igualmente susurrando

-Vamos no querías entretenerme –Continuo convenciéndolo Katara

-¡No me gusta bailar! –le contesto él como un grito contenido en un susurro.

Al escuchar eso ella Katara solo reacciono como sorprendida por lo que Zuko contesto y sin tratar de convencerlo más volvió a su asiento, con una mueca en el rostro cruzando los brazos, el solo la observo con un rostro serio manteniendo su decisión

-Quiero ordenar…- comenzó a decir antes de ser interrumpido.

-Si me permite un comentario señor, me parece que ambos deberían participar, son jóvenes tienen la vida por delante para pasársela aburridos no siempre habrá oportunidades como esta, nadie sabe lo que el destino les prepare más adelante. –Dijo aquel hombre con una voz realmente calmante y una tonada de sabiduría en su voz. Katara volteo hacia el hombre escuchándolo y apenas termino volvió su mirada hacia Zuko con una sonrisa ligera pero unos ojos animados y brillantes.

Zuko sintiéndose acorralado, y dándose por vencido de nuevo.

-Ah.. Buen... –Dijo tras un suspiro y evitando la mirada, al escucharlo Katara con una sonrisa lo tomo del brazo sin dejarlo terminar bien la última palabra, pues apenas llegaban a tiempo para ser la última en formarse.

-¡BIEN! SI YA TODAS LAS PAREJAS ESTAN LISTAS COMENCEMOS EL PRIMER GENERO SOLO PARA ENTRAR EN AMBIENTE ES DANZA LIBRE.

Seguidamente los músicos empezaron a tocar una música muy animada, Katara tomo a Zuko de las manos jalándolo hacia en escenario en una vuelta, coloco una mano en su hombro, y coloco a la vez la mano de Zuko en su cadera, mientras daban entre vuelas y saltos al compas de la música.

-No sé cómo se baila esto –Grito Zuko hacia Katara, pues la música estaba muy fuerte.

-Solo déjate guiar por la música, olvídate de todo. –Le contesto ella riendo mientras giraba, disfrutando de la música y el momento.

Zuko aun no tan convencido con una ligerita mueca en los labios, cerró los ojos dio un suspiro, relajo su cuerpo y su mente y se dejo llevar por el momento y el ritmo de la música, justo como Katara le dijo, llegando incluso a disfrutar el momento. Katara lo tomo de las manos mientras ambos improvisaban algún baile tonto por diversión

La música era fuerte, alrededor varas parejas de jóvenes y algunos adultos se divertían, era fácil perderse en ese ambiente, dejar que el cuerpo e mueva con el ritmo de la música, fue lo que le sucedió a ambos, mientras reían y disfrutaban a la vez, uno en compañía del otro.

La música acabo después de un rato, Katara y Zuko al igual que muchas parejas de baile alrededor, no paraban de reír, mientras dejaban de bailar.

Mientras paraba de bailar Katara se poyo sobre el pecho de Zuko retomando aire, pues el baile la había agotado.

-Fue divertido –Dijo él con una sonrisa en su rostro, mientras la sostenía.

-Sí, ¿Es divertido salirse de lo normal de vez en cuando, he? – Le dijo ella con un ligero tono burlón, haciendo alusión a que Zuko no quería bailar en un principio, provocando este comentario en el solo una sonrisa, mientras miraba hacia alguna parte.

-LA PRIMERA RONDA HA ACABADO, LA SEGUNDA COMENZARA ENSEGUIDA, PARA AQUELLOS QUE AUN SEAN CAPACES DE BAILAR, POR QUE EL SIGUIENTE GENERO REQUIERE DICIPLINA, ARMONIA, Y SOBRE TODO UNIÓN DE PAREJA… "EL VALS" ¡ESTEN PREPARADOS! –Dijo el anfitrión a todo volumen.

Muchas de las parejas iníciales, quienes ya estaban cansados se fueron retirando quedando solo aquellos que aun tenían ánimos de continuar, para ser nombrados la pareja de fuego.

-Bien, creo que es todo por hoy, pero fue divertido. –Dijo Katara a Zuko mientras se reincorporaba a su posición a su lado.

-AL PARECER MUCHAS DE LAS PAREJAS SE RINDEN, ES UNA LÁSTIMA, PARA LAS PAREJAS QUE AUN CONTINUARAN, LA SEGUNDA RONDA COMENZARA A LA CUANTA DE 10, 9 … -Dijo el anfitrión, mientras las parejas que se quedaron tomaban posición para el baile

Katara tomo la mano de él, guiándolo de vuelta a la maesa en donde un principio estaba, pero de repente sintió su mano ser jalada rápida, fuerte y firmemente, y en un movimiento circular y rápido, en un segundo ya estaba de nuevo frente a él, con una mano aun sosteniendo la suya y la otra en uno de los hombros, mientras que fue recibida por la otra mano de él, sosteniéndola de la cadera, el movimiento fue tan rápido que apenas y pudo reaccionar, y cuando lo hiso ya estaban el uno frente a el otro listos para empezar el baile.

-8, 7 …-continuo el anfitrión

-Zuko, pero que e…-Comenzó a preguntar Katara confundida por el momento, y siendo interrumpida antes de terminar.

-¿Qué no querías ganar? Además… es divertido salirse de lo normal de vez en cuando

–Contesto el mirándola a los ojos, con una extraña seguridad en su mirada y en su rostro, dejándola sin palabras, intentando descifrar esa seguridad en el.

-Sucede.. que..yo no sé bailar un Vals, nunca lo he hecho en la vida –le confesó ella casi susurrado, volteando el rostro evitando la mirada de Zuko, y evitando que viera su ligero sonrojo, mirando hacia el suelo entre apenada y ligeramente triste.

- 6, 5, 4…- continúo el anfitrión

Zuko quito la mano de la cadera de Katara y con esa mano, la tomo del mentón guiando su rostro hacia el de él.

-Como parte de familia real de la nación del fuego, fui educado para saber de estas cosas y por eso puedo decirte que es sencillo…tan solo…–Comenzó a decirle casi en un susurro mirándola a los ojos aun con aquella seguridad suya.

-…Déjate guiar… –Continuo mientras se acercaba demasiado al rostro de ella, y a la vez ponía de vuelta la mano en la cadera de ella, acercando su cuerpo al de él.

-3,2…-continuo el anfitrión

-…Por mi –Termino, susurrando en la oreja de Katara.

Entonces la música comenzó.


Les anticipo que el siguiente cap me tomara un tiempo en corregir, ya que mientras corregia este se me vinieron un monton de ideas para el siguiente, y ademas no siempre tengo suficiente tiempo para poder sentarme tranquilamente y escribir el fic. Gracias por los reviews.