El Tren del Destino

Por Marce-chan

Capítulo 4

-¡Zeniba-sama!

Todos se volvieron, un chico muy alto y delgado venía hacia ellos, tenía la piel muy pálida, ojos y cabello negro azabache y su atuendo era negro también, llevaba una máscara a un lado de la cabeza, se acercó a la bruja con decisión y le susurró algo al oído, mientras lo hacía sus ojos se fijaron por primera vez en Chihiro.

-¿Kao?-murmuró Zeniba cuando él dejó de hablar abruptamente.

Pero él no la escuchaba, se había quedado ensimismado mirando a Chihiro que se sintió incómoda de inmediato con su mirada y se ocultó disimuladamente detrás de Rin.

-¡Oye!-le reclamó Rin-¡Deja de mirarla así! ¡Pervertido!

Él se sobresaltó al escucharla y no pudo evitar sonrojarse.

-¡No estaba pensando nada de eso!-se defendió avergonzado.

-Kao-lo llamó Zeniba.

-¿Eh?-murmuró él mirando a la bruja-Lo lamento, Zeniba-sama.

Volvió a inclinarse hacia ella y siguió susurrando.

-Ya veo…-murmuró Zeniba cuando él se separó-Lo mejor será ir cuanto antes.

-Zeniba-sama…-murmuró Kao.

Chihiro dio un ligero sobresalto cuando él volvió a mirarla.

-Ella es…

-¡Ah! ¡Lo había olvidado!-exclamó Zeniba mirándola también-Chihiro-chan ¿Lo recuerdas? Él es Kao.

-¿Kao?-repitió ella sin comprender.

-¿Chihiro?-repitió Kao extrañado-¿Acaso ella es…? ¿Sen?

-¿Nos conocemos?-preguntó Chihiro.

-¿Eres Sen?-preguntó a su vez Kao.

-Sí, lo fui-respondió ella.

Kao se cubrió la boca con la mano y desvió la mirada avergonzado, sus mejillas se tiñeron de rojo brillante. Chihiro lo miró desconcertada. Rin resopló con impaciencia.

-¿Recuerdas al monstruo Sin Cara que llevaste a los baños aquella vez?-preguntó Rin.

Chihiro dio un respingo y asintió con la cabeza, Rin lo señaló elocuentemente.

-¿Eres tú? ¿Eres el Sin Cara?-exclamó sorprendida.

-Soy Kao-murmuró él asintiendo con la cabeza pero mirando al suelo. /Kao="Cara" en japonés/

-¡Has cambiado mucho!-sonrió Chihiro-¡No te reconocí!

Él le mostró la máscara que llevaba a un lado de la cabeza y en efecto, era la misma máscara blanca que llevaba el Sin Cara años atrás.

-Si eres tú-sonrió Chihiro.

-Como bien sabes, Kao se quedó conmigo y se hizo mi subordinado-explicó Zeniba-Él cargaba una maldición, pero logramos romperla y recuperamos su cara, por eso decidió llamarse Kao.

-Así que eras humano después de todo, Kao-san-intuyó Chihiro.

-Todos fuimos humanos alguna vez-respondió Rin.

-¿En serio?-preguntó Chihiro.

Zeniba asintió con la cabeza, Chihiro se giró hacia Kao.

-Qué gusto saber que rompiste tu maldición-sonrió Chihiro-Me alegra poder ver tu cara al fin, Kao-san, es muy bonita.

Él se sonrojó aún más y se llevó la mano al pecho, tratando de controlar su respiración.

-Oye, no seas grosero-replicó Rin-Al menos agradécele.

-Mmm… Gra… Gracias…-titubeó él muy avergonzado.

Chihiro miró desconcertada a Zeniba que sacudió la cabeza con impaciencia.

-Démonos prisa, Niyodo-gawa-sama nos espera.

-Zeniba-sama…-preguntó Kao.

-Sí Kao, puedes venir, pero de prisa-los apremió Zeniba.

Emprendió el camino saliendo del templo junto a Rin, seguidos por Chihiro y Kao. Bajaron las escaleras donde minutos antes estaba Tamaki, ya no había rastros de él, el pueblo estaba desierto parecía un pueblo fantasma, algunas sombras brumosas se movían alrededor.

-¿Qué son?-preguntó Chihiro al notarlas.

-Humanos-respondió Rin-Estamos en un plano diferente, así que no pueden vernos.

Siguieron caminando, atravesando el pueblo e internándose en el bosque cercano, Kao aún respiraba agitadamente cuando reunió el valor para dirigirle la palabra a Chihiro.

-Mmm… ¿Sen-san…?

-¿Dime?-respondió ella mirándolo mientras comenzaban a bajar una empinada ladera.

-¿Puedo hacerte una pregunta?

-Claro.

-¿Has venido por Kohaku-sama?

Chihiro asintió decididamente con la cabeza.

-¿Por qué?

Chihiro lo miró, le extrañaba esa pregunta ¿Acaso no era obvio?

-¿Cómo qué porqué?-preguntó ella.

-Él abandonó nuestro mundo sabiendo que eso traería consecuencias-respondió Kao desviando la mirada-No sé porque hacen tanto escándalo, él tomo una decisión, deberían dejarlo ser.

-Su mundo se está desmoronando-replicó Chihiro-¿No es esa suficiente razón para "hacer escándalo"?

-Eso no es del todo cierto…-replicó a su vez Kao.

-Independientemente de que eso sea cierto o no-replicó Chihiro con seguridad-Él tomó esa decisión por causa mía, mayor razón para ayudarlo.

-¿Estás segura que fue así?-replicó Kao-Son 12 años los que han pasado, Sen-san.

-¿Y?-respondió ella.

-¿De verdad crees que él te esperó todo este tiempo?-preguntó Kao-Tú lo olvidaste.

Chihiro alzó la mirada al cielo, todo se aclaró en ese momento, su ensimismamiento en los trenes, esa sensación cobró sentido, si había alguien que la buscaba, si había alguien que la estaba esperando, la incertidumbre se transformó en certeza y lo comprendió: "Nada en esta vida se olvida aunque tú no puedas recordarlo". Era cierto que no había podido recordar a Haku todos esos años, pero no lo había olvidado, jamás lo había hecho.

-Yo nunca olvidé a Haku-respondió por fin mirando fijamente a Kao-Y él nunca me olvido a mí, me estuvo buscando, me estuvo esperando, siempre lo sentí, pero no me daba cuenta.

Kao puso expresión sombría y desvió la mirada, no dijo nada más durante todo el trayecto hasta que llegaron al caudal de un enorme y majestuoso río, el Niyodo-gawa.

-¡Niyodo-gawa-sama!-llamó Zeniba en voz alta-¡Ogino Chihiro está aquí!

La corriente del río se detuvo de golpe y una voz surgió del agua.

-Déjennos.

Zeniba, Kao y Rin se retiraron colina arriba, cuando Chihiro estuvo sola, un gigantesco dragón surgió del agua ante ella.

-Ogino Chihiro-san ¿Eres tú?-preguntó con voz profunda.

Chihiro alzó la mirada asombrada, a pesar de haber crecido lo veía mucho más imponente de lo que recordaba.

-Sí, soy yo-respondió inclinándose respetuosamente-Niyodo-gawa.

-Has crecido-murmuró el dragón.

-12 años-asintió ella.

-Ya Zeniba te habrá informado de la situación-dijo Niyodo-gawa.

-Si señor-respondió ella-Dígame que debo hacer para traer a Haku de vuelta.

-No puedo decirte que hacer-respondió el dios-Eso debes descubrirlo tú misma, pero puedo decirte donde debes llevarlo cuando lo encuentres.

-¿Dónde debo llevarlo?

-Debes llevarlo de vuelta a la puerta dimensional-respondió Niyodo-gawa-Su presencia la reconstruirá.

-Entonces debo encontrarlo y llevarlo a la puerta-repitió Chihiro.

-Sé que suena fácil pero no lo será-respondió Niyodo-gawa-¿Recuerdas lo que te sucedió cuando cruzaste la puerta dimensional hace 12 años?

-¿Lo que me sucedió?

-Si Kohaku no te hubiera ayudado habrías desaparecido, tu presencia no era natural ahí-explicó el dios-A Kohaku le pasará lo mismo en tu mundo, con el tiempo su presencia será rechazada y desaparecerá.

Chihiro ahogó un grito de horror.

-Por eso, Ogino Chihiro-san, es imperativo que lo encuentres lo más pronto posible.

-¿De verdad cree que puedo hacerlo?-preguntó Chihiro-Ni siquiera sé por dónde comenzar.

-Mi nieto y tú comparten un lazo que va más allá de toda compresión-respondió Niyodo-gawa-Me di cuenta en el momento en el que elegiste darle el pastel de hierbas que te di para salvar a tus padres, estabas dispuesta a todo para salvarlo.

-Él me salvó-respondió Chihiro-Yo quería salvarlo también.

-Y lo hiciste-sonrió el dragón-Ahora el lazo que los une es más poderoso que cualquier magia conocida. Te pido que lo vuelvas a hacer, por favor salva a mi nieto una vez más.

-Lo haré-respondió Chihiro decidida.

-Llama a Zeniba y a los demás-dijo el dios-Les permitiré pasar a tu plano para que te ayuden en todo lo que puedan.

-Volveré pronto-respondió Chihiro.

-Buena suerte-se despidió el dragón.

Zeniba, Kao y Rin se sobresaltaron al verla pasar ladera arriba.

-¡Chihiro-chan!-la llamó Zeniba extrañada-¿A dónde vas?

-Niyodo-gawa los necesita-respondió Chihiro sin detenerse-Los espero en el templo, por favor dense prisa, necesito volver a mi mundo cuanto antes.

Zeniba, Kao y Rin se miraron desconcertados y bajaron hacia el río, Chihiro siguió subiendo la ladera a buen paso, la imagen de la silueta del niño en la estación cercana a Kumakôgen le daba vueltas en la cabeza, ya tenía una clara idea de dónde empezar a buscar.