Disclaimer: Los personajes de ésta historia pertenecen a Akira Toriyama, la historia es mía y alguno que otro personaje por ahí, también.

QUEDARME DENTRO DE TU AMOR

Planeta Vegetasei

No podía ser vencido, no podía dejar que lo asesinaran. Bulma había usado la unión saiyajin para comunicarse con él y aquello le había dado fuerzas; él era el Rey de Vegetasei, el guerrero más poderoso del imperio, no podía ser derrotado por un demente descontrolado como Broly y un loco como Turles, debía de pensar con la cabeza fría y encontrar la manera de vencer. Turles podía resistir sus ataques pero poco a poco iba cediendo, pero el maldito de Broly parecía poseer energía y poder ilimitados. Menos mal había logrado avisar a sus soldados de confianza sobre su ubicación. Así Drein había llegado a tiempo para salvar a Lenussy aunque Broly lo haya interceptado en el camino, el soldado había logrado volar lejos del lugar escapando con la soldado en sus brazos. Vegeta había asesinado a los miembros del Consejo, había debilitado considerablemente a Turles, pero Broly aún estaba en pie.

- ¿Qué sucede Vegeta? ¿Al fin vas a rendirte? Acéptalo de una vez, no puedes vencernos -Broly estaba confiado, era muy poderoso y parecía que tenía las de ganar ésta vez.

- Silencio miserable -Atacó ésta vez a Broly que esquivaba sus ataques, algunos golpes si lograban dar en el blanco. Se movía a una velocidad increíble.

Pronto sintió el ki de Bardock acercándose, ¿Por qué estaba allí? Le había dicho claramente que sería él quien se enfrentaría a Turles y Broly, ¿Acaso también era un traidor? No, no era posible. Su mente daba vueltas y vueltas sobre las posibilidades y las oportunidades que tenía de vencer. Muchos de sus soldados habían perdido la vida por ésta estúpida rebelión, ya no quería que más vidas sean sacrificadas en vano. Si quería acabar con el enemigo debía de ser letal y para ello utilizaría la técnica que pudo perfeccionar cuando estuvo esos meses en aquel planeta olvidado, cuando creía que Bulma estaba muerta.

A ella necesitaba decirle tantas cosas, a ella le debía mucho...

Sin ella jamás hubiese sido consciente del deber y la importancia de querer proteger a quienes en verdad le importaban, sin ella jamás hubiese mostrado aquel lado de él que muy pocos conocían. En un inicio había sido simple curiosidad y atracción física, pero ahora; ahora era lo más profundo y sincero que había podido sentir, y eso que el demostrar sus sentimientos aún no le era del todo familiar. Pero el Rey de los Saiyajins sentía, deseaba y anhelaba como cualquier otro individuo, era un ser lleno de defectos al igual que poseía grandes capacidades. Era imperfecto y aquello que otros veían como una desventaja, era su mayor virtud. Dentro de su mente se dibujó la respuesta, debía retener a Broly mientras accionaba su cuerpo y acumulaba la energía suficiente para utilizar su técnica del resplandor final.

Lo había decidido, aquella técnica era una de las pocas posibilidades que tenía, accionó el rastreador y se comunicó con Bardock, si el ex escolta de su padre quería ayudar no iba a negarse, ya había aprendido de sus errores y además necesitaba una distracción.

- Bardock, tienes que distraer a tu hermano mientras yo ataco a Broly -el veterano recibió el mensaje mientras se acercaba a la zona de combate.

- Entendido, llegaré a sorprenderlo -Diciéndole esto pudo apreciar un gran resplandor de energía proveniente desde una distancia considerable, era Bardock que dirigía uno de sus ataques a Turles.

Turles recibió el impacto, causándole gran daño. No había contemplado que su propio hermano lo atacaría y menos que resultara tan lastimado, pero era de esperarse; su hermano siempre fue un imbécil que hacía todo lo correcto, siempre queriendo estar en paz y vivir congeniado con los malditos de la familia real. La misma familia que lo humilló y degradó por años. Entonces era el momento de combatir contra Bardock; al fin le demostraría a su hermano quién era el más poderoso, había entrenado su cuerpo por años para este momento y al fin su venganza tomaría lugar.

- Al fin llegas querido hermano -le dijo limpiando la sangre que escurría por sus labios- Un ataque sorpresa, es tan digno de ti.

- Guarda silencio -contestó furioso Bardock, aunque no quiera aceptarlo tener frente a frente a su hermano y combatir contra él era lo más doloroso que había podido vivir después de la pérdida de su compañera- Yo seré tu oponente ésta vez, Turles.

Turles sonrió y contraatacó a su hermano, ambos soldados se enfrascaron en una cruel batalla de odio y frustración, de dolor y culpa. Porque ambos sabían que se habían lastimado cruelmente durante muchos años, uno odiando en silencio y el otro fingiendo que no veía el dolor en los ojos de su hermano; pero ya estaba hecho, nadie debía de pagar por sus culpas; nadie más que ellos eran los culpables y tenían que saldarlo, no importaba quién ganase o perdiese.

Este combate era realmente necesario para la liberación de sus almas de guerrero.

Vegeta por otro lado dirigía su completa atención a Broly que parecía divertido con los acontecimientos, ver a dos hermanos gemelos pelear a muerte era sin lugar a dudas un espectáculo digno de ver. Como las absurdas batallas en la arena que se realizaban cada aniversario del planeta, en donde lo obligaban a combatir contra otros, en donde lo obligaban a asesinar a su adversario para poder obtener la paz, una paz que sólo ese maldito dispositivo canalizador de energía le daba. Si aquél día no se hubiese negado a pelear, aquel ataque de ira jamás se hubiese desatado y su compañera aún seguiría viva, su hermosa compañera murió por su falta de control, él mismo la había asesinado y cuando recobró la cordura quiso dejarse morir. Le había pedido suplicante al Rey Vegeta que lo mataran, que era el castigo que merecía por todas las masacres que cometió, pero el maldito Rey se negó; diciéndole que era el saiyajin más fuerte que había visto y que lo mantendría con vida porque posiblemente sería un digno oponente para su hijo Vegeta cuando Freezer lo devuelva.

El maldito jamás se dio cuenta de que él ya no quería estar entre ellos, él quería morir, quería reencontrarse con su compañera.

Pero todo le fue negado, por su condición de asesino y de bestia desalmada lo encarcelaron tontamente creyendo que siempre estaría allí cautivo, preso en el calabozo de ese endeble palacio. Pero un buen día huyó de allí sin ningún problema y fue libre por primera vez en varios años, nadie lo señalaba con el dedo, nadie murmuraba a sus espaldas, nunca más vería los ojos aterrados de cientos de mujeres y niños llamándolo asesino sin decir una sola palabra por miedo a sus represalias. Así que buscaría a aquel que odiaba tanto al Rey Vegeta como él mismo, Freezer. Pero no supo que dentro de su organismo se encontraba el dispositivo canalizador de energía y que ellos manejaban mediante ese aparato su capacidad de control, cayó en un estado de letargo en el que permaneció durante varios años. Así es como llegó a la Tierra, inducido por el control de aquel dispositivo su capsula de viaje se desvió de la órbita y perdió el rumbo.

Permaneció en ese planeta durante más de cinco años, dormido y a la espera.

Pero para su suerte un buen día algunos seres oriundos de ese miserable planeta lo encontraron, abrieron su cápsula de viaje y el sistema de inducción de sueño terminó. Despertando así de su horrible pesadilla. En ese momento no atacó a esos aldeanos, ellos gritaron y temieron por su vida al ver su imponente altura y musculatura que no había disminuido con los años, pero su cuerpo se sentía diferente. Había perdido poder, por lo que decidió buscar aquel dispositivo y arrancarlo de su cuerpo, estaba detrás de su cuello. Lo arrancó sin contemplaciones lastimándose la piel. Y es allí cuando el Broly destructivo despertó otra vez, voló sin rumbo por sobre la Tierra, necesitaba una razón para seguir, un nuevo motivo.

Cuando sobrevolaba por el océano, en medio del mar divisó un extraño aparato de colores llamativos que flotaba, se acercó mucho más y fue allí que vio por primera vez a una hembra terrícola. Una hermosa y atractiva hembra de proporciones perfectas, sus instintos primarios fueron mucho más fuertes que su razón y decidió tomarla, se acercó a ella sin ser visto y cuando quería tocarla finalmente ella chilló horrorizada, nada había cambiado entonces, pensaba; él seguía siendo el mismo monstruo donde sea que se encuentre. Entonces la noqueó y la arrastró hacia una isla cercana en donde profanó su cuerpo, tomó a esa terrícola y al final derramó su semilla dentro de ella para que así su linaje pudiera continuar. Y hace poco tiempo había sentido como aquel vínculo especial que se creaba con los hijos había aparecido, él en verdad había tenido un hijo producto de aquel día. Su hijo estaba en la Tierra e iría por él. Nadie le quitaría esto, ni siquiera Vegeta y él quería ofrecérselo todo al pequeño guerrero que estaba seguro había nacido tan poderoso como él. Quería ofrecerle la gloría, quería ser el Rey de Vegetasei y para eso, tenía que matar a Vegeta. Su hijo estaría orgulloso de él, estaba seguro de que ese era el camino que debía seguir.

Por eso luchaba, por ganar el reconocimiento y el respeto de todos los saiyajins que siempre le temieron y lo llamaron monstruo. Por eso había hecho todo lo que hizo, por eso...por eso y nada más.

Vegeta estaba decidido a llevar a cabo su ataque, Broly era un saiyajin poderoso; probablemente era más poderoso que él mismo, así que no tenía muchas opciones. Arremetió contra Broly que se defendió de sus ataques, a cada momento su furia contenida se liberaba más y más. El rey de los saiyajins se estaba dando cuenta de que Broly poseía una gran determinación, estaba en aquel estado de furia que lograba liberar todo su poder, ¿Pero cuál sería la razón? ¿Por qué asesinar y atacar a los de tu propia raza? Sabía que su padre había tomado muchas malas decisiones durante sus años al mando, ¿Por qué lo mantuvieron dormido durante tanto tiempo? ¿Por qué no lo liberaron? Se enteró de todo ello muy tarde y Broly ya era descomunalmente poderoso. Pero él también era un súper saiyajin legendario así que defendería con todo lo que tenía a su planeta. Decidido le envío un ataque de energía a Broly que impactó sobre su hombro derecho lastimándolo considerablemente.

- ¿Por qué haces esto? ¿Crees que me trago esa estúpida excusa de Tarble? -cuestionó, le habían comentado que la rebelión había sido por esa causa, porque se negaban a ser gobernados por un saiyajin débil, pero él no era estúpido. Esto sólo era una patética excusa.

- Matar a tu pequeño hermano hubiese sido tan fácil...pero sentí lástima de él; es increíble que a pesar de los años que te encuentras aquí, liberado de las garras de Freezer. No le hayas podido enseñar a combatir como es debido -le dijo y en esos momentos Vegeta sintió un gran golpe a su orgullo, Tarble era débil en fuerza, sí; eso ya lo sabía. Pero sin él el planeta se hubiese venido abajo cuando él se alejó de todo debido a la muerte de Bulma.

Tarble fue y seguía siendo necesario para Vegetasei, porque gobernaba mejor que él, porque era un mejor Rey que él, porque él jamás abandonaría a los suyos por sus propias reticencias como él.

Tarble era incluso mucho más valiente que él y saber aquello fue desgarrador, su hermano menor había peleado con todas sus fuerzas contra Broly y este lo había dejado moribundo sólo para humillarlo, para hacerlo sentir miserable al verlo tan lastimado.

- No permitiré que hables mal de mi hermano, sabandija -espetó sumamente enfurecido, Broly era un gusano que debía de desaparecer, lo había decidido al fin.

- Lástima que no tengas un dispositivo de control de energía, me sería muy útil utilizarlo ahora; me encantaría ver como asesinas a tu propia gente...y divertirme tanto como lo hizo tu padre conmigo -Aquella había sido una oscura confesión, así que esa era la verdadera razón por la que Broly los odiaba tanto; su padre había hecho demasiadas cosas horribles durante su mandato, le había hecho mucho daño a ese saiyajin.

- Lo que haya hecho mi padre no es culpa de Tarble y tampoco es culpa de los demás soldados -levantó la voz elevándose por los aires, Broly también sobrevoló el espacio en ruinas en donde estaban combatiendo- Eso lo sabes perfectamente, ¿No es así? Vaya, pero aun así no te importa en lo más mínimo.

- Nada va a detenerme, Vegeta...nada; menos un idiota que sucumbió ante una humana -Vegeta abrió los ojos sorprendido, ¿Cómo sabía sobre Bulma?

Turles...ese maldito miserable se lo había contado todo. Entonces Broly sabía dónde estaba Bulma ahora y posiblemente sabría sobre su hijo. ¡Maldición! ¡Bulma ya no estaba a salvo!

- ¿Y crees que yo no sé que engendraste un hijo en la Tierra? ¿Me crees tan iluso? -ésta vez fue Broly quién se sorprendió, ¿Pero cómo era posible?, ¿Acaso le habían hecho daño?

- ¡Silencio! No haces más que decir estupideces -respondió Broly, no quería seguir oyendo a ese maldito de Vegeta.

- ¿Qué sucede? ¿Acaso te molesta saber que yo maté a tu hijo? -Broly lo miró horrorizado, ¿De qué estaba hablando? -¿Crees que no nos daríamos cuenta de que es tu hijo con el poder de pelea que poseía? No seas ingenuo...esa mujer de cabello azul y mirada azul, ¿Crees que nunca lo descubriríamos? -Mintió, si así lograría que Broly lo atacase con todo su poder lo haría, necesitaba que descargase toda su ira y finalmente, él daría el golpe final.

- ¡Cállate! ¡Maldito! ¡Tú no has podido dañar a mi hijo! -en esos instantes se lanzó al ataque, los golpes que propinaba iban impregnados de un odio tan terrible como doloroso, pero Vegeta resistió y esquivó incólume el feroz ataque.

- Lo ase-sine con mis propias manos -Vegeta seguía defendiéndose y atacando también, provocando cada vez más la creciente furia de Broly.

- Eso no es verdad, ¡Cállate! ¡Mi hijo está vivo! -Lo atacó nuevamente descargando un poderoso ataque de energía. Quería pulverizar a ese maldito, ¿Cómo se atrevía a decirle todo eso? ¿Cómo podría siquiera sugerir que había asesinado a su hijo?, no; no era posible.

- ¿No lo crees? ¿Acaso esto no te lo demuestra? -En esos momentos Vegeta sacó algo que tenía escondido en la armadura, Broly abrió los ojos y se quedó paralizado mirando con horror lo que tenía frente a él.

Era una pequeña cola saiyajin, colgaba desde el puño de Vegeta; era una cola que había sido arrancada a un recién nacido. Y la reconoció, el olor de esa cola; poseía entre otros el olor que no podría olvidar de esa mujer terrícola. Era cierto entonces, ese miserable había asesinado a su hijo recién nacido y le había arrancado la cola para humillarlo. Algo extraño le sucedió en ese momento, la ira y el dolor que sentía se mezclaban con la adrenalina y una sensación totalmente abrumadora recorrió su cuerpo, empezó a convulsionar y llevar sus manos hacia su cabeza para así calmar el dolor, era terriblemente doloroso aquello. Vegeta lo miraba desde una distancia prudente, no sabía lo que le estaba ocurriendo pero al parecer haberle mostrado la cola del pequeño hijo de ese sujeto, estaba dando resultados.

Pero, ¿Cómo había conseguido la cola de ese niño? La respuesta era sencilla, cuando volvieron a la Tierra sus soldados detectaron el poder de pelea de ese niño, era sumamente poderoso y por esa razón fueron de inmediato a buscarlo, llegando a un lugar extraño en dónde habían muchos terrícolas sumamente débiles; pero entre ellos, en una de esas habitaciones estaba la humana que había sido apresada por los soldados de Freezer y había llegado como sobreviviente en Zarg. Una de las humanas que permaneció en Vegetasei por varios meses, Raditz fue el primero en reconocerla y comunicárselo al Príncipe, este le dio la orden de que informase a la mujer sobre todo lo que había ocurrido y le advirtiese también sobre lo que sucedería con el niño si miraba la luna llena; se transformaría en un poderoso Ōzaru, su transformación primaria, un enrome simio destructivo que sin el entrenamiento adecuado destruiría todo a su paso, incluso a sus propios semejantes. Entonces la idea de arrancarle la cola apareció en su mente y se la dio a su soldado. Cuando Raditz había regresado a la nave llevando la cola de ese pequeño consigo, nunca pensó que en estos momentos aquello le serviría para desatar a la verdadera bestia que era Broly. Pero ya estaba hecho, no quedaba nada más que destruirlo para siempre y que su mujer y su hijo pudiesen vivir a salvo, pudiesen tener la vida que él no pudo ni podrá tener. Porque ya lo había decidido, no había otra manera de matar a Broly más que sacrificándose él mismo por ello.

Pero lo valía, todo lo valía si así la Reina de Vegetasei podía vivir muchísimos años más...no importaba si él no estaba con ella en esa vida.

Aprovechó el momento de turbación y confusión de Broly y acumuló una gran cantidad de energía, se acercó al saiyajin y lo tomó totalmente desprevenido aprisionando sus brazos hacia atrás mientras apretaba con toda la fuerza que tenía, Turles se dio cuenta de ello y quiso ayudarlo pero no pudo, Bardock fue más rápido y previno el ataque, enfrascándose nuevamente en combate.

- Tú pelea es conmigo Turles, ¡Que no se te olvide! -ésta vez lanzó una gran cantidad de ataques de energía hacia su hermano gemelo, uno de los dos debía de ser el vencedor. Turles esquivó algunos de sus ataques pero muchos de ellos lo lastimaron gravemente.

Maldita sea, estaba siendo derrotado por su estúpido hermano.

¿Por qué Bardock siempre debía de ganar? ¿Cuál era la razón? Bardock siempre fue el preferido del Rey Vegeta, fue el compañero que Gine escogió...incluso muchas de las hembras saiyajin lo preferían a él. Estaba harto, estaba cansado de la humillación. Decidió lanzarse y contraatacar con todo lo que tenía, ¿Qué importaba ahora si moría? ¿Y si ambos morían? ¿A quién le importaría?

Pero Bardock lo evadió y con un fuerte ataque lo lanzó impactando contra el suelo rocoso, estaba seriamente lastimado y debilitado a estas alturas, Bardock descendía lentamente desde los aires hacia su ubicación, ésta era su oportunidad. Empezó a acumular energía en uno de sus dedos dispuesto a perforar el pecho de su hermano gemelo y acabar con su existencia de una vez, pero algo sumamente extraño sucedió en esos momentos. Ante él apareció la silueta de su querida Gine, esto lo dejó impactado ya que nunca pensó que volvería a verla y menos en una situación como ésta; pero ella lo miraba intensamente, como si deseara que él comprendiese que no podía estar en paz, ¿Por qué la veía ahora? ¿Qué significaba esto? Los ojos oscuros de Gine lo llamaban, y él supo que siempre quiso estar a su lado, siempre.

Pero ella estaba frente a Turles, ¿Acaso ella lo estaba eligiendo a él ahora? Sí, definitivamente así es como siempre debió de ser. Turles alargó la mano hasta ella para alcanzarla, para tocarla como lo había hecho los primeros meses en que la conoció. Ella le sonrió y estiró los brazos hacia él, dándole la bienvenida. Por primera vez en muchos años se sintió pleno y feliz, al fin estarían juntos como siempre debió haber sido.

"Te esperé por muchos años, Turles"

"Gine..."

"Perdóname por haberte lastimado tanto"

"Olvídalo, ahora estás aquí"

"Hay algo que debo decirte...algo que callé durante muchos años y espero que sepas perdonarme por esto Turles"

"..."

"Yo tenía sentimientos por ti, sentimientos que dieron frutos...lamento tanto que no hayas compartido mi manera de pensar, Bardock sin embargo si fue capaz de hacerlo"

"Aun ahora me estás comparando con él"

"No, nunca lo hice. Ustedes siempre fueron muy distintos"

"Entonces..."

"No tengo mucho tiempo Turles, el final se acerca..."

"¿Este es mi final?"

"Es lo que tú has decidido"

"No, no lo hice yo. Fueron ellos los que me obligaron a hacer todo esto. Broly te asesinó, yo necesito vengar tu muerte Gine..."

"Esa no es tu batalla"

Gine se acercó a él hasta posarse a su lado, agachándose y posando sus manos sobre el rostro magullado del guerrero, por otro lado Bardock no podía creer lo que estaba viendo. ¿Esa en verdad era Gine? ¿Pero qué estaba sucediendo? ¿Por qué Gine se acercaba a Turles? En esos instantes Gine volteó la mirada y lo vio fijamente, sus ojos transmitían tanta paz, la paz que siempre sentía cuando estaba cerca de ella. Su hermosa compañera, este era un momento tan extraño y especial, estaba teniendo la oportunidad de volver a verla, quiso acercarse a ella pero ella se lo negó moviendo la cabeza; le dedicó una sonrisa eterna y regresó la vista a Turles. En ese momento comprendió lo que debía hacer, Gine había regresado a despedirse de ambos. Empezó a acumular nuevamente energía en sus manos preparando su ataque, ataque que sería dirigido a Turles, a su hermano gemelo, a aquel guerrero con el que compartió sus mejores años.

"Turles, hay algo que debes de saber, lo callé por muchos años pero tienes que saberlo. Y es que Raditz es tu hijo..."

"..."

"No es verdad...eso no es verdad"

"Es momento de irme Turles, perdóname por favor"

Turles no podía creer lo que había oído, ¿Raditz era su hijo? ¡¿Qué?! No podía ser cierto, no era verdad. No...Aunque ahora que lo recordaba, cuando Raditz nació sintió algo muy extraño que jamás identificó que con el paso de los años se convirtió en respeto, Raditz se había convertido en un excelente guerrero, un élite de primera clase. Sonrió tristemente y observó como la figura de Gine se difuminaba con el paso de los segundos. Abrió los ojos de par en par cuando vio que un ataque de energía lo impactaría. Gine había tenido razón, este era el final. Cerró los ojos preparándose para recibir su castigo, ahora lo comprendía. Al final su vida si tuvo un significado y ese significado había sido Raditz.

El ataque impacto de lleno al veterano acabando con su vida en cuestión de segundos, Bardock a pesar de todo, respiraba agitado sintiendo como su pecho se comprimía, y lloró, por primera vez en su vida se permitió llorar de dolor, contuvo las lágrimas cuando había perdido a su compañera. Pero ésta vez no pudo hacer nada contra ello, este era el final, Gine se lo había dicho la noche anterior cuando lo visitó en sus sueños.

Era el final de su historia...

Es todo lo que quería, es todo lo que podía ver.

"Adiós hijos...Raditz y Kakarotto"

Con un grito desgarrador liberó toda su energía provocando una enorme explosión en el lugar, los otros saiyajins que estaban combatiendo se detuvieron debido a lo que había hecho Bardock. Vegeta no podía creerlo, estaba sumamente impactado y confundido. La explosión los arrastró muchos metros en el aire y causó un severo impacto en ambos guerreros, cuando al final el polvo y el ruido de la explosión se calmaron; no quedaba nada de ellos.

Turles y Bardock habían desaparecido...ellos habían muerto.

- Maldición -murmuró, jamás se le ocurrió que Bardock moriría junto a su hermano. Pero trató de mantener la mente en calma, posiblemente si él tuviese que asesinar a su propio hermano, también sería devastador.

Broly estaba en la misma condición, impactado por la noticia de la muerte de su hijo y por lo que acababa de ver, ahora estaba solo. No tenía nada más por lo que luchar y seguir, hasta ese momento había combatido como súper saiyajin pero perdió la transformación, volviendo a su estado normal. Observó sus manos, su poder estaba disminuyendo. Vegeta se dio cuenta de ésta situación y decidió atacar a Broly apareciendo a su lado y dirigiendo un ataque de energía de lleno a su rostro.

Ambos saiyajins siguieron combatiendo, ambos con muchos sentimientos nuevos, y sentimientos que siempre mantuvieron reprimidos en lo más hondo y oscuro de su alma, sentimientos que supuestamente un guerrero saiyajin no debería poseer. Ambos con sentimientos contradictorios, muy distintos. Pero sentían, eran capaces de anhelar tanto algo y a alguien que sabían que de este combate dependía toda su vida.

Vegeta tenía la fría determinación de regresar son Bulma a como dé lugar.

.

.


Planeta Tierra

Estaba sumido en una abrumadora confusión. Había sentido algo extraño, algo que no sabía describir. ¿Qué estaba ocurriendo? Decidió salir y sobrevolar la Corporación Cápsula, cuando frente a él se encontró a su hermano mayor. Ambos se miraron a los ojos comprendiendo al instante lo que había ocurrido. Algo malo le había ocurrido a su padre, Bardock.

Raditz no diferenció y no diferenciaría jamás aquella sensación en el pecho, lo que había sentido no había sido por el saiyajin al que creyó su padre toda su vida, sino por su tío. Pero este secreto revelado por Gine en el momento de la despedida se había marchado con ellos, y no era necesario más dolor. Bardock siempre sería el padre de Raditz y Kakarotto, Raditz siempre lo llevaría en su memoria y recordaría como tal. Kakarotto por su parte aún estaba consternado, anhelaba con toda el alma que lo que sentía en esos momentos desapareciera por completo; no era justo, él estaba en la Tierra compartiendo la felicidad del nacimiento de sus hijos y su padre, posiblemente haya dado su vida por defender Vegetasei. Se sentía impotente y lleno de frustración, Raditz sólo lo observó en silencio; comprendiendo su pena y dolor. Él también la sentía, pero siempre fue bueno reprimiendo sus emociones. Aunque se esté derrumbando por dentro nunca mostraría ese sufrimiento a los demás.

Tights, su compañera; observaba desde el balcón de su habitación, Raditz había iniciado el ritual de unión saiyajin con ella para que así pudiese recobrar todos sus recuerdos. Y podía sentir su pena en esos precisos instantes, su amado guerrero estaba sufriendo y ella quería estar allí para él, pero sabía que lo mejor era dejarlo desahogar su dolor en soledad. Los saiyajins no eran como los humanos y ella había aprendido a conocerlo, a amarlo tal y como era.

Bulma también sintió algo extraño en esos instantes, ya estaba devastada por aquella sensación de vacío que le dejó la "conversación" que había tenido con Vegeta. Pero su compañero estaba pasando por un momento muy malo y estaba segura de ello. No sabía qué hacer, ni a dónde ir. Los sentimientos y sensaciones eran tantos que la abrumaban cada vez más. Se dirigió a su habitación desesperada y se encerró con llave, corriendo a la mampara que daba hacia el balcón y abriéndola por completo, observó hacía el cielo, hacía algún punto indeterminado en aquel inmenso universo, quería que sus sentimientos lo alcanzaran otra vez, aunque sea sólo un poco para hacerle saber que ella estaba allí, con él, para él...para siempre.

¿Cómo explicarse a sí misma lo mucho que amaba a ese ser del espacio? Rogaba a Kamisama que Vegeta pueda regresar por ellos, como se lo había prometido. Era su más grande deseo, el verlo volver. No estaba muy segura de cómo sentirse al respecto si él jamás regresaba, ¿Qué debería hacer? No pudo evitar derramar más lágrimas por él, Vegeta no tenía idea de cuánto ella lo amaba y cuánto ella anhelaba su regreso.

- Vuelve, vuelve...vuelve por favor Vegeta -sollozaba intranquila abrazándose a sí misma- Te amo, por favor regresa...

Su abultado vientre, su pequeño hijo estaba allí con ella. Su pequeño semi saiyajin, el hijo que Vegeta y ella habían engendrado bajo la penumbra y las sombras de un vínculo cuestionado, ¿Cómo podría un ser tan orgulloso y recto como Vegeta haber engendrado un hijo con ella?

Una débil humana

Las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas, trató de sonreír ante aquel pensamiento pero no pudo, el llanto se mezcló con alegría, la pena con sonrisas y comprendió que aquel sabor agridulce, aquel tono medio claro y medio oscuro que Vegeta le había imprimido a su relación, era lo más bello y atractivo que había podido ver, tener, sentir y vivir en su vida.

"Tú eres mi destino..."

Y no importaba si en ésta vida no podían estar juntos, Vegeta era tan obstinado que estaba segura de que, por más extraño y raro que parezca ellos estarían juntos. En ésta vida o en la siguiente o la siguiente...

"La unión saiyajin es uno de los rituales más profundos, complejos y extraños"

Él le había dicho en algún momento.

"Estaremos juntos incluso después de la muerte"

- Estaremos juntos...estoy segura.

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.


Palacio de Vegetasei

Aún en las salas médicas los soldados que habían sido trasladados se recuperaban, Drein estaba sumamente preocupado. Había dejado al Rey Vegeta batallando contra Broly y Turles, luego de eso la extraña comunicación de su mentor, Bardock. ¿Qué había sido todo eso? ¿Una despedida?, estaba de pie frente a un tanque de regeneración. Su compañera, la general de escuadrones élite, Lenussy se recuperaba de las terribles heridas que Broly le había hecho. Ella era más poderosa que él y esto no le avergonzaba en lo absoluto, ella se lo había ganado; la había visto entrenar durante años, tenía la meta de ser la soldado más poderosa y lo había conseguido. Ella era maravillosa y era suya, finalmente era su compañera.

La bella saiyajin flotaba dentro del tanque entre el viscoso líquido verduzco, aún faltaba poco más de una hora para que terminase el proceso. El científico plant, Irsus; estaba atareado, habían llegado decenas de soldados mal heridos, monitoreaba el estado y progreso de cada uno de los soldados. El Príncipe Tarble estaba casi curado, el proceso se encontraba en un noventa y siete por ciento, pronto despertaría y tendrían que controlarlo. Drein aún sentía furia de que su compañera lo haya defendido, estaba seguro de que fue por eso que se lanzó a la lucha contra Broly, por salvar a Tarble.

Pero ella había sido clara antes, Tarble siempre sería importante para ella; él tenía que entender eso, pero era doloroso. Era doloroso saber que la mujer a la que amaba, también guardaba sentimientos por otro saiyajin. Pero con el tiempo lograría que aquellos sentimientos se reduzcan, él estaba seguro de poder lograrlo. Lenussy se había unido a él y ese vínculo era inquebrantable. ¿Necesitaba otra prueba de devoción y entrega? ¿Necesitaba más? No, no lo necesitaba, aquello era lo más maravilloso que Lenussy pudo hacer por él.

Cerró los ojos dispuesto a pensar, esperando a que su compañera despertase recostándose contra una de las paredes de la sala médica.

La noche se hizo día y pronto el amanecer se asomó, la mañana rojiza y calurosa daba comienzo; se despertó pesadamente y se sorprendió, ¿Se había quedado dormido? ¿Cuánto había dormido? Dirigió la mirada hacia el tanque de regeneración pero Lenussy ya no estaba allí. Preocupado se puso de pie y comenzó a buscarla, el científico plant apareció por uno de los pasillos y decidió abordarlo.

- ¿Qué pasó con Lenussy, dónde está? -lo tomó de los hombros sin hacer gran presión.

- Por favor muchacho, déjame -pidió el científico- Ella despertó hace una hora y regresó a la zona de combate.

- ¡¿Qué?! -grito furioso- ¿Por qué no me dijo nada? ¿Qué fue lo que pasó?

- Ella lo pidió así...-suspiró- El Príncipe Tarble despertó y tuve que sedarlo para que pueda controlarse pero al parecer, la anestesia no hizo gran efecto en él; Lenussy había despertado unos minutos antes de eso y se había ofrecido a controlarlo. No sé bien qué fue lo que ocurrió pero pronto ambos salieron de aquí, diciéndome que regresarían a apoyar al Rey Vegeta -le dijo algo asustado, Drein se notaba furioso.

- Maldición...ella es tan temeraria -No tenía más opción que ir por ella, protegerla si era necesario.

- Ve junto a ella, Drein -Irsus se despidió de él con una mirada y continuó su camino hacia otras salas médicas, aún quedaban muchos soldados que necesitaban su atención.

Drein salió del palacio y alzó vuelo, prendió su rastreador y buscó el poder de pelea de Lenussy. No estaba muy lejos de donde él estaba, pero había otros poderes cercanos. ¿Sería Tarble o el Rey vegeta? Era probable. Cuando ya se acercaba a la zona de combate pudo observar un inmenso agujero en el suelo, se sorprendió de aquello. Al parecer una gran explosión había arrasado el lugar. Se acercó más y pudo divisar a Lenussy y Tarble de pie, observando algo en el suelo dentro del agujero. Aterrizó junto a ellos y allí lo vio, era Broly y al lado de él, estaba el Rey Vegeta, estaba sorprendido; el Rey tenía una gran perforación en el pecho. Un frío espasmo recorrió su cuerpo. Observó a Tarble y sus ojos aterrados le mostraron y confirmaron lo que temía.

- Hermano... -Tarble se alteró- Hermano, despierta...¡Vamos despierta! -gritaba, arrodillándose junto a él.

- Broly está muerto -ésta vez fue Lenussy la que habló- Y al parecer el, el Rey Vegeta también- oír aquello era doloroso. Lenussy se arrodilló frente al cuerpo del Rey en señal de respeto, Drein hizo lo mismo mientras Tarble seguía temblando, aferrado al cuerpo de su hermano mayor.

- Hermano, no me hagas esto. Tú no puedes morir así, aquí...Bulma te espera, hermano...hermano, tienes que vivir -se abrazó al cuerpo de Vegeta, derramando lágrimas de pena y dolor. ¿Qué importaba si alguien lo veía llorar? ¿Qué demonios importaba ahora que su hermano había muerto?

- T-tú siem-pre tan sentimental mo-coso -escuchó en esos instantes, abrió los ojos y miró a su hermano, su respiración era muy pausada y estaba moribundo, ¡Pero estaba vivo!

- ¡Vegeta! ¡Estás vivo! -gritó de alegría - Rápido, tenemos que llevarlo a un tanque de regeneración.

- Y-a es muy tarde pa-ra mí, déjame aq-uí -respondió muy despacio el soberano. Derramando algo de sangre por las comisuras de la boca.

- Cállate, siempre te he hecho caso en todo, siempre he callado todo...ahora tú harás lo que yo te diga. Vamos a ir a un maldito tanque de regeneración en estos instantes y no quiero escuchar tus quejas -Tarble levantó a su hermano, Drein en ese instante ayudó al Príncipe y ambos se elevaron por los aires con Vegeta apoyándose en ellos.

No podía reprocharle ni contradecir a su hermano después de todo, él tenía razón...como siempre.

Estaba sumamente débil y gravemente herido, debía de ser atendido de emergencia o moriría. Lenussy sólo observó aquella escena. Tres de los saiyajins que habían sido y eran importantes en su vida, su primer amor...Vegeta, la razón por la que aún combatía...Tarble y el saiyajin al que le entregaría toda su vida y por la que daría la vida sin dudarlo...Drein, su compañero.

Esperaba que al fin todo haya acabado. Ella había comprobado y se había cerciorado sobre la muerte de Broly, no quedaban dudas. Ese maldito ya estaba muerto. El Rey Vegeta lo había vencido y casi había muerto por ello. Pero ya se encontraban en las salas médicas en donde Vegeta fue ingresado de inmediato a uno de los tanques. Esperaba que no hayan quedado secuelas graves, el Rey era muy orgulloso de todas maneras.

Pronto todo debería volver a la normalidad...

Después de varias horas de espera, el Rey Vegeta despertó, su compañero había estado sumamente inquieto tratando de comunicarse con Bardock pero este no había respondido, había salido a buscarlo; pero sólo halló su rastreador. No había señales de Bardock por ningún lado y comenzaba a preocuparse por ello. Cuando el Rey despertó y salió del tanque quiso dirigirse a su habitación, no dijo una sola palabra, a nadie. En silencio se perdió entre los pasillos rumbo a su habitación, se había negado a hablar incluso con Tarble que le pidió a todos los demás saiyajin que comprendiesen que su hermano aún se encontraba alterado por todo lo sucedido. Pero que habían vencido a Broly, Turles y la rebelión.

Un día entero pasó después de aquello, muchos saiyajin comenzaban a buscar a Bardock por todo Vegetasei, pero no aparecía, tampoco encontraron el cuerpo de Turles. Vegeta no había salido de su habitación en ese día y nadie lo había visto, había pedido estrictamente a Nappa que nadie lo molestase y nadie se había atrevido a contradecirlo, pero Tarble estaba preocupado por su hermano. Cuando Vegeta estaba sufriendo siempre se encerraba en sí mismo antes de contar con los demás, y ésta no era la excepción. No tuvo más opción que convocar a una reunión con los generales y jefes de escuadrones. Ya no existía el Consejo, así que estaba tranquilo; estaban reunidos en la sala principal del palacio, era necesario poner en claro lo que sucedería con Vegetasei de ahora en adelante, esperando que su hermano pueda mejorarse pronto y tomar su lugar como Rey.

- Estoy aquí en representación de la Corona, como muchos ya saben mi hermano aún no ha salido de su habitación, pero confío en que más pronto de lo que creemos él podrá estar aquí con nosotros -Tarble fue positivo, esperaba en verdad contar con el apoyo de su hermano- Pero hay algo muy importante que todos tenemos en la mente ahora y es el paradero de nuestro gran guerrero Bardock.

- Hemos buscado en todo el planeta y no hemos encontrado nada, Príncipe Tarble -ésta vez Nappa respondió, Bardock era un gran compañero, se conocían de toda la vida y su desaparición le causaba un gran pesar.

- Tenemos que seguir buscando hasta poder hallarlo -Tarble tenía la esperanza de que lo encontrarían pronto.

- Eso no va a suceder, Tarble -esa voz retumbó en toda la sala, Tarble miró hacía el frente y allí en la puerta de ingreso estaba su hermano, enfundado en su traje de batalla y armadura real- Sé que muchos de ustedes esperan verlo otra vez, pero eso no será posible.

- Hermano, que bueno que estés aquí -Tarble lo saludó con un gesto, Vegeta sólo asintió- ¿Por qué dices que no será posible?

- Porque Bardock está muerto -los murmullos y comentarios no se hicieron esperar- Él decidió acabar con Turles entregando su propia vida.

- Eso es horrible... -Tarble estaba conmocionado, Bardock siempre fue un gran mentor para él, siempre confió en él. Tarble sentía un gran aprecio por él y la noticia de su muerte fue muy dolorosa.

- Tarble, necesito regresar a la Tierra lo antes posible.

Tarble lo observó, era lógico. No hacía falta decirle nada más, sus miradas se comprendieron en perfecta armonía, Tarble se quedaría nuevamente como gobernante hasta que Vegeta regresara de su viaje.

Él siempre apoyaría a su hermano, y como todos los demás. También era su momento de buscar ser feliz, de vivir y disfrutar de los designios del destino, por su padre, por Bardock, por todos los saiyajins que habían perdido la vida en las batallas que habían librado contra Freezer y la rebelión saiyajin. Por todos ellos, él buscaría ser mejor, entregarle a los suyos lo mejor de él. Para que sus vidas y sacrificio no hayan sido en vano.

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Corporación Cápsula

Habían pasado ya varios días desde que dejó de tener noticias de Vegeta, nadie respondía a sus llamados ni mensajes, incluso a Kakarotto y a Raditz, nadie les daba alguna noticia acerca de lo sucedido en Vegetasei. Se encontraba en el comedor junto a sus padres y su hermana. Era el cumpleaños de su madre y aunque no estaba de ánimos para celebrar, quiso ser cortés y acompañarlos durante el almuerzo, ella y Tights intercambiaban miradas, ambas sabían que algo malo había ocurrido porque habían sentido aquel dolor que sus compañeros sentían. Milk estaba en su habitación junto a sus gemelos, Gohan y Goten habían resultado ser tan traviesos y divertidos como su padre aunque ella sabía que su Gokú estaba pasando un mal momento, sus gemelos apenas tenían unos días de nacidos pero eran tremendos y no le daban espacio para nada más que atenderlos. Milk había aceptado permanecer en la Corporación Cápsula por un tiempo, a insistencia de Bulma. Ambas habían recordado todo lo que habían pasado juntas cuando fueron capturadas por los soldados de Freezer y su estadía en Zarg y Vegetasei, eran grandes amigas y eso nunca cambiaría.

Pronto se escuchó un gran estruendo proveniente del exterior, Kakarotto y Raditz fueron los primeros en alertarse y sobrevolar la zona en cuestión. La familia Brief sorprendida y preocupada decidió salir a ver de qué se trataba todo. Milk no pudo evitar mirar desde el balcón con sus hijos en brazos.

¿Qué había sido eso?

Cuando el polvo se disipó, los saiyajin pudieron observar una nave, el pecho les latió con fuerza, ¡Era una nave saiyajin! Bulma corrió hacia la zona del aterrizaje, su hermana y sus padres venían tras ella preocupados. Y cuando llegó allí, su corazón empezó a latir desbocado, con mucha fuerza, una emoción tan grande empezó a recorrer su cuerpo. Su bebé comenzó a transmitir aquellas ondas de energía que tanto la habían reconfortado en esos momentos de angustia. Esa era una de las naves que ella había diseñado, el sello real de Vegetasei y bajo este el logo de la Corporación Cápsula.

- Bulma, ¿También diseñaste ésta nave? -su padre había llegado junto a ella, aunque respiraba muy cansado.

- Sí papá, es una nave real de Vegetasei -contestó ilusionada.

- ¡Hija, hija! -respiraba cansada la señora Brief- Por Kami, ya no estoy para estos trotes. ¡No me digas que allí se encuentra tu apuesto novio!

- Mamá...no lo sé, yo espero que sí, espero que Vegeta esté allí dentro- decía emocionada.

- Parece que sí lo es, míralos - Tights señaló a Raditz y Kakarotto que descendían hacía un lado de la nave, se les veía contentos, sus colas se agitaban de un lado al otro. Lo que significaba, que estaban emocionados o que estaban enojados, pero contrastando con esas caras, se decantaba por lo primero.

La puerta de la nave comenzó a abrirse, descendiendo poco a poco hasta que sus ojos al fin pudieron hacer contacto con aquellos orbes oscuros, de su amado guerrero saiyajin. Era Vegeta, era Vegeta y como se lo había prometido, había regresado por ellos.

- ¡Ahhhh por Kami hija! ¿Ese es tu novio? ¡Es guapísimo! ¡Ayyy qué emoción! -gritaba eufórica la mamá de Bulma, el doctor Brief sólo sonreía al lado de su esposa y Tights lo miraba con gran respeto observando la alegría en el rostro de Raditz, contento de ver volver a su Rey.

Vegeta salió de la nave y caminó hasta Bulma, lo que haría a continuación era toda una formalidad saiyajin, y como un digno representante de su raza, seguiría los protocolos. Toda la familia de la mujer estaba allí y se sentía algo incómodo, pero... ¿Qué más daba? ¿Iba a cohibirse a éstas alturas del partido?

Ni de broma.

Se acercó mirando fijamente a su compañera que no podía creer que Vegeta estaba allí otra vez con ella, con ese traje de batalla azul que se le veía tan bien, con esa capa roja ondeando en el viento, con esa imperturbable mirada y su eterno ceño fruncido. Vegeta llegó hasta ella y ella quiso, se moría por saltar a sus brazos y olvidarlo todo. Pero él se arrodilló ante ella y tomó su mano derecha. Abrió los ojos ante la total sorpresa, ¿Qué estaba haciendo Vegeta?

Las mejillas del saiyajin estaban totalmente teñidas de rojo, ¿Qué era esto? Bulma estaba totalmente sorprendida, ¿No iba a abrazarla? ¿A reclamarle o algo? Lo que sea...

- Yo, he venido desde mi planeta natal, Vegetasei...para pedir a su hija Bulma como esposa -Los ojos de Bulma se abrieron más y más. ¿Qué acababa de oír?

- Ve-Vegeta...qué, ¿Qué has dicho? -Estaba muy nerviosa y emocionada, no se dio cuenta en el momento exacto en que las lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas, pero eran lágrimas de felicidad plena.

- Tienes mi aprobación, muchacho -El doctor Brief se dirigió a Vegeta y este aún sonrojado asintió.

- ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! ¡No puedo creerlo! ¡Esto es tan romántico! Mi pequeña Bulma al fin va a casarse -La señora Brief no pudo evitar derramar algunas lágrimas.

- Aún no me has respondido tú, mujer -Vegeta la miró serio, ella se dio cuenta de que tenía razón y sin más se arrojó a sus brazos, Vegeta no tuvo más remedio que recibirla y tratar de que no se lastimase con el impacto, su vientre abultado tampoco le permitiría maniobrar con facilidad.

Se pusieron de pie, él estaba sumamente avergonzado; Bulma siempre lo ponía en aprietos; pero, por verla contenta él podría hacer uno que otro sacrificio, muy de vez en cuando. Esperaba que esto bastase y contase como uno muy grande, no pensaba volver a pasar este tipo de vergüenzas, al menos no muy pronto.

- Claro que quiero ser tu esposa, sólo tú podrías dudarlo...tonto -ella lo abrazó más fuertemente, él colocó sus manos en la cintura de su compañera. Permanecieron así por varios segundos hasta que él se dio cuenta de que todos los observaban y dejó de abrazarla. Ella lo miró confundida y carraspeó, ella se alejó y observó a los demás, sonrió divertida, Vegeta nunca cambiaría.

Por él estaba dispuesta a cruzar nuevamente la infinidad del espacio, por él ella volvería a equivocarse, volvería a hacer todo lo que había hecho.

Por volver siempre junto a él…

Tú y yo

Inmutables e imposibles

Es el destino

Pura locura

Incalculable e insufrible

Pero por última vez

Eres todo lo que quiero y anhelo

Eres todo lo que he soñado

¿Quién no sería el único al que amaras?

¿Quién no permanecería dentro de tu amor?

Dentro de tu amor...

...


Hola a todos y a todas :) muy buenas lunas!

Agradezco infinitamente a quienes han llegado hasta este capítulo, el final de mi historia. Una historia que comencé hace un año como una aventura, a veces soy rara y surgen estas cosas u.u

Estoy muy feliz! Es la tercera historia que puedo culminar y sobre mi pareja favorita, VegeBul, espero de todo corazón que ésta historia haya sido de su agrado.

Le envío un agradecimiento especial a:

Veros, infinitas gracias! Tú siempre me apoyaste y motivaste a seguir, es lindo saber que alguien en algún lugar del mundo está pendiente de tu trabajo, besos y abrazos para ti linda!

A Marialaurajs, gracias por haber regresado por aquí, yo siempre decía que sería una historia cortita y aquí estamos jajaja no olvido tus amenazas y te agradezco tanto! Besoos preciosa.

También agradezco a mis demás lectoras y lectores: VBJTDEPT, Cardenas28, Anngels, Josselinherna14, Vegeta biefs, johaaceve y Jennifer410!

Por si les causa curiosidad la canción que utilicé al final se llama "Stand inside your love" de los Smashing Pumpkins que en lo personal me encanta y creo que se acomodaba mucho a ellos.

De nuevo agradecerles infinitamente y saber su opinión sobre un posible Epílogo, ¿Les gustaría?, espero sus comentarios y opiniones!

Abrazos de oso panda para todos ustedes.

Luna Estival