Un agradecimiento grande a quienes han leído y comentado este fic. Lamento la tardanza, la inspiración va y viene...


El Tren del Destino

Por Marce-chan

Capítulo 5

-Abuelita-dijo Chihiro con decisión una vez la alcanzaron en el templo-Necesito que me regreses a mi plano.

-Si vuelves a tu plano no podré ayudarte-respondió Zeniba-Solo los que alguna vez fueron humanos pueden pasar al otro lado.

-Descuide Zeniba-sama-intervino Kao-Rin y yo la acompañaremos.

Rin asintió reiterando sus palabras. Zeniba respiró profundamente y palmeó la espalda de Chihiro.

-Te has vuelto una mujer admirable, Chihiro-chan.

Chihiro le sonrió en respuesta.

-Al atravesar el arco del templo regresarás a tu plano-dijo Zeniba-Ten mucho cuidado.

-Gracias abuelita-sonrió Chihiro y sin dar espera fue directamente a la salida del templo.

Sintió el cambio en la atmosfera al atravesar el arco, Kao y Rin la siguieron escaleras abajo, Chihiro iba tan concentrada en lo que tenía que hacer que chocó de frente contra alguien al pie de las escaleras.

-¡Ogino-chan!

-¿Tamaki-san?-exclamó Chihiro sorprendida al verlo.

-¿Estás bien? ¿Qué pasó?-preguntó Tamaki alarmado-Te perdí de vista un minuto y luego ya no estabas…

-Estoy bien-respondió Chihiro retomando la marcha-No pasa nada.

Kao se adelantó para alcanzarla seguido por Rin.

-Esa mujer…-murmuró Tamaki al ver a Rin-Ogino-chan ¿Quiénes son ellos?

-Amigos-respondió Chihiro acelerando el paso-Lo siento, no tengo tiempo que perder.

-¿A dónde vas?-preguntó Tamaki corriendo para alcanzarlos.

-Necesito recoger algunas cosas de mi equipaje-respondió Chihiro.

Kao y Rin se miraron desconcertados pero no hicieron ningún comentario. Chihiro llegó a la posada donde se hospedaban y subió directo a su habitación, Kao y Rin se quedaron esperándola afuera pero Tamaki la siguió hasta su habitación.

-¡Chihiro!-chilló Aoi cuando ella entró bruscamente.

Chihiro no respondió, sacó su equipaje y comenzó a rebuscar en él apresuradamente.

-¿Me quieres explicar que es lo que está pasando?-exclamó Tamaki entrando en la habitación tras ella.

-¿Tamaki?-exclamó Aoi asustada-¿Qué está pasando?

-No es nada malo-respondió Chihiro-No te preocupes Aoi, solo necesito algo de mi equipaje.

Aoi y Tamaki se miraron asustados, mientras Chihiro sacaba un bento a medio comer que contenía varios onigiris que ella misma había hecho para comer durante el viaje, se giró hacia Tamaki tan violentamente que él y Aoi retrocedieron varios pasos, la expresión de Chihiro la hacía parecer algo maniática.

-Tamaki-san, necesito un favor.

-¿Eh?-murmuró él asustado.

-Necesito que me prestes algo de ropa.

-¿Ropa?

-Sí, que sea algo abrigado, hace frío afuera-respondió Chihiro-Y unos zapatos también.

-¿Para qué?-preguntó Aoi alarmada-¿Qué pasa, Chihiro?

-Debo recoger a alguien-respondió Chihiro apresuradamente-Y hace mucho frío afuera.

-¿De qué estás hablando?-exclamó Aoi-¿Acaso te volviste loca? ¡Casi es medianoche! ¿Cómo es eso que recogerás a alguien?

Chihiro no respondió, no tenía tiempo para dar explicaciones, miró directamente a Tamaki.

-¿Lo harás, Tamaki-san? ¿Me ayudarás?

-Sólo si me dejas acompañarte-respondió él.

-¡No le sigas la corriente, Tamaki!-lo regañó Aoi.

-Está bien-respondió Chihiro ignorando a su amiga-Pero sin hacer preguntas.

Parecía que Tamaki iba a replicar pero en lugar de eso se dio vuelta y salió de la habitación, regresando al rato con una bolsa que contenía la ropa que Chihiro acababa de solicitarle.

-Vamos.

Cuando Chihiro iba a salir Aoi la sostuvo firmemente del brazo.

-No te dejaré ir a menos que me expliques lo que está pasando-le dijo.

-Lo haré-respondió Chihiro-Necesito que nos cubras si el profesor pregunta por nosotros, espero no tardar mucho, pero nunca se sabe, así que...

-No lo haré-replicó Aoi-No si no me dices…

-¡Te lo diré! ¡Pero ahora no tengo tiempo que perder!-la interrumpió Chihiro con determinación-¡Confía en mí, Aoi, por favor!

Ella no respondió pero la soltó y eso fue suficiente respuesta para Chihiro que bajó a toda prisa, saliendo de la posada con Tamaki pisándole los talones. Kao y Rin se apresuraron a seguirlos, salieron del pueblo hacia la estación del tren.

-¿Qué haces, Ogino-chan?-gritó Tamaki al ver que se bajaba a las vías del tren.

-Deja de dar la lata y apresúrate, humano-lo regañó Rin impaciente, bajando también a las vías junto a Kao.

-Pero… Los trenes…

-No hay trenes a esta hora, genio-respondió Rin.

Tamaki bajó a las vías y los siguió, alcanzando a Chihiro y caminando a su lado.

-¿Estás segura de lo que haces?-le preguntó.

-Dijiste que no harías preguntas-respondió Chihiro sin dejar de mirar al frente.

-Lo sé… Pero esto es…

-¿Una locura?-preguntó Chihiro.

Tamaki la miró en silencio.

-Lo sé-sonrió Chihiro con cierta resignación-Debe parecer una locura, pero tengo que hacerlo… Es algo demasiado importante para mí.

-Esa persona que mencionaste…-titubeó Tamaki-¿Es por ella que esto es tan importante?

Chihiro asintió con la cabeza.

-¿Es un chico?

Chihiro desvió la mirada, era obvia la razón por la que Tamaki le hacía esa pregunta y ella no quería responder, porque sabía que le haría daño.

-Está bien…-murmuró Tamaki al ver su actitud-Prometí que no haría preguntas.

Y se rezagó adrede para separarse de ella.

• •

A pesar del intenso agotamiento físico que sentía Chihiro caminaba con decisión por las vías del tren, había amanecido hace cosa de una hora, Tamaki caminaba a cierta distancia de ella, Kao y Rin cerraban la marcha.

-¿Adónde nos dirigimos?-preguntó Rin por quinta vez desde que iniciaron el trayecto.

-A la estación-respondió Chihiro.

-Pero no hay trenes-replicó Rin.

-Eso no importa-respondió Chihiro.

-¿Cómo sabes que es ahí donde debes ir?-preguntó Rin.

Chihiro se detuvo, todos se detuvieron y la miraron.

-Deja de interrogarla-intervino Kao antes de que Chihiro hablara-Ella sabe lo que hace.

Chihiro respiró profundo y retomó el camino, vislumbraron la estación a lo lejos, estaba desierta debido a la hora. Chihiro aceleró el paso hasta llegar ahí, subió a la plataforma y comenzó a recorrer la estación, aunque no se parecía en nada a aquella rústica estación donde había visto la silueta del niño 12 años atrás, había sido ahí donde había visto esa misma silueta al pasar hacia Kumakôgen el día anterior, así que debía estar ahí, en algún lado.

Mientras recorría la estación a toda prisa lo escuchó y se detuvo, era un rugido, bajo y lastimero, lo reconocía bien, lo había oído hace años pero era como si lo hubiera oído ayer, siguió el sonido hasta que lo vio: Un enorme dragón del más puro color blanco y melena azul cielo se hallaba encogido en el rincón más oscuro de la estación, la escena era muy parecida a cuando lo había visto herido por la magia de Zeniba hace tantos años, pero no sangraba, sufría, pero de un modo diferente.

-¿Qué rayos es eso?-gritó Tamaki impresionado al verlo.

-Es Haku-murmuró Rin sorprendida.

-¿Haku?

-¿Qué le sucede?-murmuró Kao.

El dragón giró la cabeza hacia ellos al oírlos, hizo un intento por levantarse pero no pudo, se limitó a gruñirles amenazadoramente desde el suelo, su figura se desvanecía por momentos, estaba casi transparente, tal como Chihiro años atrás, al estar en un plano diferente su existencia comenzaba a desaparecer.

-Está asustado-murmuró Chihiro acercándose lentamente hacia el dragón.

-¡No te acerques!-le advirtió Tamaki intentado sostenerla-Parece salvaje…

-¿Por qué se ve así?-preguntó Kao.

-Su existencia se desvanece-murmuró Chihiro.

Se acercó más, los demás la siguieron, el dragón gruñó más fuerte. Chihiro levantó los brazos hacia sus amigos.

-Atrás-les indicó-Iré yo sola.

-Pero…-replicaron Tamaki y Kao al unísono.

Chihiro los miró con decisión y ellos retrocedieron. Ella se giró hacia el dragón que seguía gruñendo y se agachó junto a él.

-Haku…-murmuró Chihiro acercándose lentamente-Soy yo…

El dragón gruñó aún más fuerte, pero Chihiro no retrocedió.

-Soy yo, Haku-susurró estirando la mano hacia su cabeza-Chihiro.

El dragón se lanzó a morderla pero la atravesó, estaba a punto de desaparecer. Chihiro sacó un onigiri de su bolsa.

-Toma-le susurró-Debes comer algo de este mundo sino desaparecerás…

El dragón ladeó la cabeza, un brillo de reconocimiento surgió en sus ojos al encontrarse con los de Chihiro, se quedó quieto y Chihiro le puso el onigiri en la boca.

-Mastícalo y trágalo-sonrió ella, repitiendo las mismas palabras que él le había dicho antes.

El dragón obedeció, una vez tragó la comida su figura se volvió corpórea.

-Buen niño-sonrió Chihiro-Ahora estás bien, puedes comprobarlo.

Estiro las manos hacia él y el dragón acercó su cabeza, Chihiro la tomó entre sus manos y lo miró directo a los ojos.

-Ha pasado mucho tiempo, Haku.

El dragón se sobresaltó y un destello surgió de él, desvaneciéndose en un sinfín de escamas y revelando a un muchacho, Chihiro no pudo evitar ahogar un grito, no era el niño que esperaba ver, era un hombre, su cabello había crecido, sus rasgos antes finos eran ahora más masculinos y ya no era un niño enclenque, era un hombre fornido y alto. Tanto Chihiro como Rin quedaron impresionadas, su belleza era despampanante, incluso Tamaki y Kao quedaron con la boca abierta.

-¿En serio es Haku?-murmuró Rin sin poder evitar flaquear ante su belleza.

Chihiro, que estaba igual de sonrojada y embelesada que Rin, se inclinó sobre el muchacho.

-¿Eres tú, Haku?

El muchacho alzó la mirada hacia ella, sus ojos se encontraron, era él, no había duda alguna, esos ojos eran los suyos.

-Haku…-sonrió Chihiro al reconocerlo.

-Chihiro…-respondió él, su voz también había cambiado.

Y antes de que se diera cuenta Chihiro ya se hallaba en sus brazos, él la estrechaba fuerte mientras acariciaba su cabello, ella se acurrucó en su pecho. Los demás no pudieron evitar desviar la mirada ante la romántica escena. Haku se separó ligeramente para mirar a Chihiro a la cara.

-Chihiro… ¿De verdad eres tú?

Ella alzó la mirada hacia él y asintió con la cabeza, Haku, para asombro de todos, la tomó de la cara y la besó directo en la boca.