Creo que de nuevo me atrase con el capitulo, pero estavez tuve una muy buena razón, porque para quienes no esten enterados Ya salio el tan esperado comic "La Busqueda Parte 1" de Avatar desde el 20 de este mes pero claro solo salio a la venta ese dia lo que me hiso esperar hasta el dia siguiente para que alguien tuviera compacion de los pobres y lo subiera, y por supuesto que lo subieron pero en ingles por lo cual lo lei en ingles, creo que eso fue en parte la razon por la cual no pude actualizar. Para quienes no lo han visto es muy muy muuuuy recomendable que la lean! (claro despues de leer mi fic ^^) Se quedaran con la boca abierta.

Sin mas que decir les dejo la continuacion de la historia


Libro Zuko:

Cuando ella me conto acerca de la tía Wu, recordé que yo estuve en ese lugar siguiendo al avatar pero creo que me pude dar cuenta de otra cosa, algo que quizá siempre supe y jamás quise admitir, cada que miraba aquel collar lo sabía, la veía a ella más que al avatar…

No sé que me paso, no soportaba verla así, de nuevo triste y enojada, tenía ganas de decirle, de ir gritarle toda la verdad, pero no lo hice y justo ahora escribiendo esto me siento la pero persona del mundo al negarle la verdad que ella necesita saber, pero hice una promesa y debo mantenerla…

Libro Katara:

Después de haber hablado con Zuko sobre Aang y sobre lo mucho que le extrañaba, provocaron en mi una gran nostalgia, aunque el hablar con Zuko y recordar viejos tiempos hicieron que esa nostalgia se desvaneciera en mi, aunque más tarde todo volvió a mi…

Esta noche tuve una pesadilla, se sintió tan real que no pareciera que me despertaría jamás, pero lo hice, era evidente que había llorado mientras estaba dormida y no pude contener ese llanto estando despierta, a pesar de que hice lo posible porque mi llanto no se hiciera audible al parecer no fue suficiente. Zuko apareció en mi cuarto como una especie de sombra me tomo por sorpresa, me enojo que haya aparecido así sin avisar, pero creo que lo que más me molesto fue que el viera mis lagrimas, me viera en este estado tan vulnerable…

Nunca lo imagine pero sus palabras me hicieron sentir mejor el escucharle decir que el estará ahí para mí, de alguna manera me hiso sentir paz, no sé en qué momento mis ojos volvieron a llenarse en lagrimas pero ya no fue enojo lo que me hiso sentir que el viera esas lagrimas sino que me hiso sentir avergonzada que el viera este otro lado vulnerable en mi…

Capitulo 8

Katara se quedo atónita viendo como aquella carta se consumía en la mano de Zuko, por un segundo quedo paralizada, y de repente pereció caerse Zuko la sostuvo instintivamente, al igual que ella reacciono instintivamente al tacto de Zuko. Golpeándolo de nuevo con un torbellino de agua pero esa vez, perdió el control de su poder y no planeaba parar. Zuko no puso ninguna resistencia ante su ataque y se podría decir que ya lo veía venir.

-¡Katara debes escucharme! –Dijo Zuko mientras comenzaba a levantarse del suelo antes de ser envestido de nuevo por una ráfaga de agua de nuevo, esta vez con una intensidad y fuerza mucho mayor que las anteriores que lo lanzo un par de metros lejos de ella.

Al momento en que Katara estaba a punto de dar el tercer ataque hacia Zuko alzando dos remolinos de agua uno a cada lado de ella, alguien la sostuvo, en un segundo le amararon ambas manos a la espalda y le vendaron los ojos.

Estuvo tan enfocada en Zuko y en atacarlo que no se percato que los guardias habían planeado una emboscada contra ella a cargo del capitán Jee quien fue el que le sostuvo las manos.

-Regrésenla a su cuarto –Ordeno el capitán Jee a los guardias, mientras se dirigía donde Zuko.

-Zuko –Dijo Iroh preocupado pasando de largo junto a Jee

-¿Donde está Katara? –Pregunto Zuko tosiendo algunas palabras, mientras se levantaba de entre un charco de agua, estando totalmente empapado.

-La hemos neutralizado señor, ahora se encuentra en el cuarto que le fue asignado.

-¿QUÉ LE HICIERON? –Pregunto Zuko lanzándose hacia Jee al escuchar lo anterior.

-Solo la hemos atado –Contesto Jee enfadado por tal reacción.

-¡Zuko contrólate! –Dijo Iro a la vez que intentaba separarlo del Capitán Jee

Sin escuchar ninguna palabra mas Zuko soltó al capitán Jee y salió corriendo directamente al palacio en busca de Katara, ignorando incluso los llamados de si tío.

Al llegar a los pasillos que daban la entrada al cuarto de Katara encontró a dos de sus guardias vigilando la entrada. Enseguida les ordeno que se fueran y de un golpe entro al cuarto, encontrando a Katara sentada en la cama atada y vendada, estando en total silencio y totalmente quieta. Zuko fue directamente hacia ella desatándola de inmediato.

-Katara perdóname no imagine que algo como esto pasaría –Se disculpaba Zuko mientras la desataba. Sin que Katara dijera una sola palabra. Incluso cuando le quito la venda de los ojos Katara continuaba sin decir nada fue justo cuando Zuko se inclino enfrente suyo para hablar, fue que Katara reacciono.

-¿Porque lo hiciste? –pregunto ella a Zuko teniéndolo enfrente, su tono de voz era apenas fuerte.

-Katara quiero que me escuches ahora –Le ordeno Zuko con seriedad sin responder a su pregunta.

-¿Para qué? Si ni siquiera sé si eres sincero conmigo –Le contesto Katara.

Zuko la tomo de los hombros intentando calmarla.

-Katara… –Comenzó el a hablar antes de ser interrumpido.

-¿Qué pretendías Zuko, aprovecharte de mi sentimientos y de la ausencia de Aang para tomar alguna ventaja de mi? –Pregunto Katara al ver que Zuko puso sus manos en sus hombros, quitándolos de enzima al momento de decir esas palabras.

-¿Qué?...-Pregunto Zuko entre preocupado y sorprendido

-O acaso vas a negar que me ocultaste las cartas que Aang enviaba, para alguna de tus intenciones. –Continuo Katara levantándose de la cama en la que estaba sentada, enfrentando al señor del fuego.

Zuko por un momento no supo como contradecirla, de repente se puso de pie ante ella apretó los puños y comenzó a hablar

-Katara… yo quería decirte… -Dijo Zuko apretando los dientes.

-Pero no lo hiciste –Le reclamo Katara.

-¡Estas equivocada! – Grito Zuko tras tragar saliva.

-¡No! tu eres quien se ha equivocado conmigo. –Replico Katara acercándose amenazante ente el.

-Regresare a Yu Dao –Continúo, tras un respiro

-¡No puedes hacer eso! –Contesto rápidamente Zuko.

-No te estoy pidiendo permiso –Le grito Katara, volteando hacia la ventana y dándole la espalda.

-No permitirte que te vayas –Le advirtió Zuko totalmente serio.

-¿En serio? ¿Y qué harás? –pregunto Katara dando la vuelta para enfrentarlo de nuevo cara a cara

-¿Encerrarme como lo solían hacer con la gente de mi tribu? –Continúo hablando ante la sorpresa de Zuko, quien se quedo mudo ante esas palabras

-Podrás ser el señor del fuego pero tú no me puedes dar órdenes. –Le afirmo Katara,

Zuko pareció contener las palabras en su boca apretando los puños de nuevo para no decir ninguna sola palabra. Sin nada que decir Zuko salió del cuarto ordenando de nuevo que los guardias vigilen la entrada, Katara pego las orejas a la puerta escuchando cada orden.

-Quiero que vigilen esta puerta, no la dejen salir si no es con vigilancia. –Ordeno Zuko a cuatro de sus guardias. Después de eso Katara solo pudo oír algunos balbuceos indescifrables a la distancia.

Esa misma noche a las primeras horas de la madrugada. 4 guardias de la nación del fuego cubiertos con el uniforme formal en metal de los pies a la cabeza estaban agrupados dos en la parte de adelante y justo detrás de ellos otros dos, se encontraban platicando a la luz de la luna, mientras vigilaban las cuatro de las aeronaves de la nación del fuego.

-No entiendo porque el Señor del fuego ha doblado la guardia de las naves de guerra, si ya ni siquiera estamos en guerra –Comento uno de los guardias de adelante.

-Cierto yo ya tenía planes para esta noche –Cometo un despreocupado guardia de los de atrás apoyándose de una de las naves.

-Estoy contigo, como si alguien quisiera robarse una de las naves estando nosotros a su vigilancia, y además en tiempos de paz ¡imposible! –Comento el guardia al mando siendo uno de los dos que estaban adelante.

De repente de entre las sombras algo pareció moverse.

-¿Quien anda ahí? –Pregunto el guardia al mando, poniéndose en posición de ataque.

Nadie contesto, sin embargo otro movimiento se produjo de entre la oscuridad del otro lado, haciendo que el otro guardia de adelante lance una ráfaga de fuego a la oscuridad por el susto.

-¿Que fue eso? –Pregunto aquel guardia que estaba aparragado de la nave abrazándose instintivamente del que estaba a su lado, por el susto.

De repente de entre la oscuridad un pequeño hurón de fuego salió corriendo de donde el guardia había lanzado fuego. Los guardias respiraron aliviados, y el segundo guardia de atrás aparto de inmediato al que se había lanzado sobre él en un abrazo.

-Lo siento pensé que algo se avecinaba a atacarnos –respondió este, mientras el otro lo apartaba de él.

-Niñas déjense de romanticismos, una falsa alarma no significa que bajemos la guardia –Les grito el guardia al mando desde la parte delantera

-¡Si señor!. –Dijo alegremente aquel despreocupado guardia de atrás, mientras que el que estaba a su lado solo cruzo los brazos.

De repente el guardia al mando fue envestido por una ráfaga de agua que lo derribo por competo frente a los ojos de los 3 guardias restantes, todos se pusieron en posición de ataque, antes siquiera que el que estaba a su lado reaccionara recibió dos golpes de agua congelada en ambas manos pegándolo contra una pared, quedando solo los dos de atrás. Que se mantuvieron en posición de ataque y alertas aunque el primero de ellos más que alerta se encontraba temeroso esperando ver contra quien se enfrentaban,

-¡Muéstrate o lanzaremos fuego! –Grito el segundo guardia de a atrás hacia la oscuridad

Entonces de entre la oscuridad una figura femenina con largos guantes de agua que le cubrían ambas manos hasta los hombros vestida de negro, como una espía con el rostro tapado solo dejando ver su azules ojos, se hiso presente ante ambos.

Los tres estaban en guardia solo esperando porque alguno ataque, el tiempo se prolongo demasiado en la espera de repente aquel despreocupado y temeroso guardia no soporto mas la presión y lanzo una ráfaga de fuego, siendo bloqueo inmediatamente con un escudo de agua control a la vez que él era congelado en el suelo, en dos movimientos limpios y coordenados, antes siquiera que el guardia a su lado se moviera fue apuntado por tres puntiagudos picos de hielo justo en la cabeza, quedándose quieto por competo. Ella se acerco a él sin dejar de apuntarle quitándose la máscara del rostro.

-¿Sabes manejar este globo de guerra? –Pregunto Katara al guardia sin dejar de amenazarlo con el hielo, el afirmo que si con la cabeza, algo dudoso.

-¡Bien! tú me llevaras de vuelta a Yu Dao –Le ordeno mirándolo totalmente seria.

Después de un momento los guardias de la nación del fuego empezaron a hacerse presentes tras escuchar los llamados del guardia que había sido pegado contra la pared, pero ambos, Katara y el guardia ya habían lanzado vuelo, Katara estaba apoyada a la orilla mirándolos y mirando con cierta nostalgia como se alejaba de la nación del fuego, como se alejaba de Zuko. Mientras que el guardia se encargaba de alimentar con fuego control el motor del globo de guerra.

-¿De que esta huyendo? –Pregunto el guardia después de un rato de molesto silencio y de haberse alejado lo suficiente de la nación del fuego

-No es nada que te incumba –Contestó Katara totalmente indiferente a su pregunta.

-Si me preguntaran diría que es del Señor del Fuego –Comento el guardia moviendo su mano muy armoniosamente haciendo fuego control para el motor.

Ese comentario llamo la atención de Katara quien volteo algo enojada.

-¿De dónde saca eso? –Pregunto ella algo sonrojada y enojada a la vez

-Bueno si no tengo mala memoria usted es la novia del Avatar, a quien el señor del fuego debía proteger, y a quien por cierto usted ataco el día de ayer… Así que puedo suponer que usted huye de él. –Respondió el guardia, con toda confianza.

-Sabe, mientras vigilaba junto a los otros guardias usted me pareció muy callado ¿¡Porque no vuelve a serlo!? –Comento Katara solo subiendo de tono en la última oración.

-Lo lamento, es solo que si vamos a ir hasta el reino tierra estaremos aquí arriba un largo tiempo, sería muy aburrido no tener un tema de conversación –Comento de nuevo el guardia.

-No veo porque tenga que ser yo ese tema de conversación –Replico Katara, enfadada.

-¿Eso sería porque no estoy aquí por mi voluntad? –Pregunto el guardia con un tono sarcástico

-Creo que esta conversación se termino –Dijo Katara dándole la espalda de nuevo.

-¿Sabe que justo en este instante el seños del fuego en persona nos debe estas siguiendo? Sería injusto no saber la razón por la cual seré castigado en cuanto el nos alcance –Comento el guardia, comentario que fue totalmente ignorado por Katara quien se mantuvo en silencio

El amanecer llego, de la misma forma las horas del día pasaron y ya empezaba a oscurecer de nuevo, sin darse cuenta Katara empezaba a perder la conciencia por el cansancio que tenia reaccionando cada 3 minutos.

-Debería tomarse un descanso –Comento el guardia, provocando un ligero susto en ella

-¡Claro! Para que puedas volver a la nación del fuego y entregarme –Comento Katara

-Aunque volviera a la nación del fuego tardaríamos las mismas horas de lo que hemos avanzado en retroceder y usted ya estaría despierta de nuevo –Le contesto el guardia con un tono tranquilo.

-Por otra parte… ¿No cree que el Señor del fuego la extraña? – Comento el guardia algo dudoso en sus palabras.

-De seguro extraña ocultarme cosas importantes –Comento sarcásticamente Katara, pero de repente reacciono a esa pregunta.

-¿Acaso… yo he dado alguna clase de señal para que los guardias piensen que Zuko me extrañaría? –Pregunto Katara con una repentina duda

-Olvide lo que dije, solo fue un absurdo comentario –Contesto el guardia. Pero dejando la duda en Katara.

-Pero dígame, ¿usted cree que el Señor del fuego le oculta cosas importantes? –Pregunto el ala vez.

-No lo creo, el lo ha hecho, el me oculto las cartas que Aang había enviado, sabiendo lo importantes que era esa información para mi… y no sé cómo se le pudo ocurrir, no sé y no entiendo cuales fueron sus intenciones para hacer eso… si es que acaso pensó que podía aprovecharse de la confusión en la que me encontraba…. –Contesto Katara sumergiéndose en la duda con cada palabra.

-Usted… podría estar equivocada –Comento el guardia con un tono de voz sereno

-Eso sería bueno –Susurro Katara dando la media vuelta y mirando de nuevo el paisaje, dando por acabada esta nueva conversación.

El tiempo paso de nuevo, mientras Katara luchaba contra el cansancio de no haber dormido por más de un día, se apoyaba a las orillas de la nave de guerra mirando el paisaje que no se percato de cuando fue que se quedo dormida por completo.

Al abrir los ojos Katara se levanto de sobresalto mirando que se encontraba en un rincón de la nave de guerra, cubierta con una gran bata roja de la nación del fuego. En seguida pudo notar que el ambiente se le hacía conocido, pero a la vez sabía que no se dirigían al reino tierra

-¿Dónde estamos? –Pregunto enfadada al guardia, lanzando de lado la bata del guardia.

-Estamos por llegar a su destino –Contesto él.

-¡Este no es el camino hacia el reino tierra! –Grito enfada Katara.

-Solo es un atajo –Comento él.

Katara solo se quedo perpleja mirándolo que de un momento a otro se arto de esa actitud y enseguida abrió su cantimplora usando el agua control para amenazar de nuevo al guardia con el agua

-Quiero que regreses por el camino hasta Yu dao –Le ordeno de nuevo.

-¡Lo lamento, no lo hare! –Contesto el guardia de manera seria y totalmente indiferente a las puntas de hielo que lo amenazaban, provocando sorpresa en Katara, quien solo se quedo congelada sin saber cómo reaccionar, pues de inmediato tras escuchar esas palabras se pudo dar cuenta.

El guardia lanzo una última llamarada al motor cerrándolo de nuevo, y entonces se dirigió a Katara acercándose mas y mas a ella, Katara solo empezó a dar pasos hacia atrás sin dejar el agua control pero después de un par de pasos ya no tuvo hace donde retrocedes, ambos el guardia y Katara se encontraban frente a frente, Katara seguía apuntándole con su agua control teniendo las manos un poco temblorosas, de repente él la tomo de ambas muñecas firmemente pero sin lastimarla, al perder el control de sus manos Katara también perdió el control del agua la cual de inmediato callo como lluvia entre los dos mientras Katara miraba los ojos de aquel guardia atreves de su casco.

-Estas equivocada Katara –Dijo una voz conocida atreves del casco, esa voz dejo sin aliento a Katara.

Entonces él la soltó, usando ahora sus manos para quitarse el casco dejando notar primero que nada aquella conocida cicatriz ante Katara quien solo pudo pronunciar una palabra

-…Zuko… –Dijo ella escuchándose quebrada en voz


¿Que les parecio? creo que fue un tantito predecible ¿no? esperen en el siguiente cap un gran cambio, se podria decir que un cambio de 180º pero solo en un aspecto jejeje. Despues de leer el comic me siento mas inspirada que nunca esperen lo mejos para los siguientes capitulos.

Nota: !Wooow el fic a alcanzado las 1000 visitas! como es el primer fic que publico no se si esa cantidad sea aceptable o no despues de 3 meses, pero por mi parte me siento orgullosa :')