Aqui les dejo la continuacion de la historia. Un poco mas largo de lo normal


Libro Katara:

El me engaño me hiso creer que Aang me había olvidado, por un momento sentí que solo tenía a Zuko a mi lado, pero eso era lo que al parecer él quería hacerme creer y fui una tonta en caer ahora me doy cuenta de lo que estaba sintiendo estos últimos días era un engaño una ilusión…

Si piensa que me puede mantener encerrada le demostrare que se equivoca, volveré a Yu Dao al lado de Aang es ahí donde debo estar.

En algún momento llegue a pensar que ese guardia era más que molesto, acosándome con tantas preguntas, no entiendo como incluso le dije cosas importantes, de alguna manera me pareció confiable, de alguna forma lo elegí a el de entre cuatro posibilidades para que me llevara a Yu Dao, debí suponerlo debí saber que era él, debí darme cuenta que era Zuko…

Libro Zuko:

No pensé que sucediera de esta manera el mantener una promesa me está siendo cada vez más difícil, no me dolieron los ataques tanto como la expresión que tena de dolor e impotencia, conozco muy bien ese sentimiento y entiendo que haya reaccionado de la manera en que lo hiso, es solo que no quería que ella sintiera esos mismo sentimientos…

No me dejo otra opción, no quería lastimarla, más sentía que lo que sea que le dijese la haría entristecerse o enojarse aun más, no me quedo mas remedio de salir de su cuarto mientras las cosas aun no empeoraban, aunque creo que lo último que dijo realmente lo sentía…

Tuve que pensar mas allá, conociéndola como la conozco supe que ella jamás se rendía y si dijo que regresaría a Yu Dao era porque realmente tenía pensado hacerlo, le conté a mi tío acerca del problema y le dije cual era mi plan, contaba con que ella no sabe cómo conducir una nave de guerra, aunque mi tío el destaco el hecho de que sería mera suerte que ella no me derribara a mí y eligiera a alguien más para guiarla a Yu Dao, fue un riesgo que tuve que correr, para alejarla de la nación del fuego y del peligro…

Mientras la miraba dormir por sus movimientos supe que ella debía estar teniendo pesadillas eso fue suficiente para mí, no podía ocultarle más la verdad, no importaba que ella terminara lanzándome de la nave había tomado una decisión en cuanto ella despertara se lo diría…

Capitulo 9

-Katara yo si te engañe –Pronuncio con ligera culpa en la voz

-¿Qué? Pregunto Katara experimentando una extraña combinación de tristeza, confusión y desorientación.

-…Pero no es como tú piensas, estas equivocada –Reitero Zuko.

-¡Katara quiero que me escuches! Me tomo mucho tiempo meditar acerca de lo que haré ahora –Le dijo el apartándose un poco de ella para darle aire

Zuko se quito una parte de la armadura del brazo del uniforme y de una de sus mangas saco un pergamino que en seguida se le hiso conocido a Katara. Pero conservo la calma para escuchar lo que Zuko tenía que decirle.

-Katara la carta que viste arder no era la de Aang eran tan solo unas coordenadas que le daría al Capitán Jee –Comenzó a decir Zuko, llamando la atención de Katara.

-¿Piensas que me volverás a engañar? –Dijo Katara evitando su mirada

-No es así- contesto Zuko calmadamente, mientras tomaba una de sus manos y le entregaba el pergamino de Aang. Katara solo lo miro incrédula a los ojos y en seguida abrió el pergamino reconociendo de inmediato las letras de Aang antes si quiera de leer la carta, momentáneamente perdió el equilibrio siendo sostenida por Zuko, pero inmediatamente se repuso aislando con suavidad a Zuko con una de sus manos, seguidamente presto toda su atención a la carta comenzando a leerla.

"Hola de nuevo Zuko, las cosas por aquí no hay ido del todo bien o más bien debería decir que he empezado a sentir que se me salen de las manos, pero lo controlare, soy el avatar y es lo que debo hacer mediar la armonía entre las naciones.

Tu amigo el capitán Jee a estado insistente en que bebería pedir tu ayuda, y debo decir que ya lo había pensado pero hay algo que él no sabe, mucho menos Toph y Sokka, una información que me fue otorgada únicamente a mí y por lo cual no quiero que vuelvas, pero no me malinterpretes.

Sucede que, de alguna manera se ha dado a conocer la ubicación de Katara en la nación del fuego, se rumora acerca de algunos maestros que han ido en su búsqueda, no sé y no quiero imaginar cual sea su intención, ahora mismo me encuentro en un dilema, si voy por Katara la presión que existe aquí actualmente terminaría por crear de nuevo una guerra entre las naciones del agua, tierra y del fuego, Es por eso que la situación no me permite pedirte tu presencia en el reino tierra, tal vez sea egoísta de mi parte pero para mí es más importante que estés ahí para proteger a Katara en mi lugar, es algo que te pido como amigo, protégela como lo arias con lomas importante en el mundo para ti.

No quiero que se entere de lo que sucede aquí, hasta que sea el momento adecuado, lo que sería cuando todo esto por fin acabe, pero de alguna manera hazle saber que todos aquí la extrañamos y hacemos lo mejor que podemos para solucionar este problema.

Supongo que por el momento es todo lo que tengo que decirte.

Saludos de tu amigo Aang".

Con cada palabra escrita en el pergamino, Katara se ponía un tono más sonrojada, conteniendo las lágrimas que le provocaba leerlo, mientras que a la vez comenzaba a arrugar el pergamino en sus manos, y ocultando su rostro tras su cabello.

-¿Por qué… no me lo dijiste antes? –Pregunto Katara, con un tono de voz triste.

-Precisamente por esto, esta tristeza que albergas ahora…-Contesto Zuko, mientras posaba su mano en la mejilla de Katara con delicadeza, pero antes de terminar fue interrumpido.

-Debiste habérmelo dicho –Le dijo ella, volteando el rostro y alejándose unos pasos para evitar el contacto de Zuko.

-Se suponía que no lo hiciera, no debí haberlo hecho ahora, Aang lo especifico muy claramente –Le contesto Zuko.

-¡Lo sé!, pero Aang no está aquí y tu si y…esto es todo tan confuso –Comenzó a decir Katara poniéndose un poco acelerada.

Zuko solo la observaba atento a cualquier oportunidad para defenderse.

-Zuko tu sabias lo que esto me estaba afectando, y aun así jamás me lo dijiste, yo… estuve ahí desplomándome en lagrimas enfrente de ti y aun así no me dijiste nada. –Le reclamo Katara volteando hacia el paisaje dándole la espalda, para contener su llanto sin ser vista por el

-No tienes idea de lo mucho que me tuve que contener aquella noche para no decirte todo, pero antes de que se fuera Aang me dijo que esto pasaría que él me mantendrá informado de lo que fuera sucediendo, pero me hiso prometerle que no te dijera nada. –le contesto Zuko

-Y además de todo también me ocultaste que eras tú quien dirigía esta nave de guerra –Le recalco Katara ignorando el anterior comentario de Zuko

-Era necesario, sabía que de alguna forma escaparías de la nación del fuego y la única forma de llevarte de ahí sin decirte acerca de la carta era esta.

-Ya veo entonces solo fui parte de tu juego –Continuo Katara

-No es así, entiende era necesario para protegerte, incluso nadie en la nación del fuego a excepción de mi tío sabe acerca de esto.

-Se supone que eso me haga sentir mejor, el saber que en lugar de secuestrar una nave de guerra fui secuestrada y todo lo que hice fue parte de tu plan –Le restregó Katara, dejando a Zuko sin argumentos

-¿Y qué hay de esa actitud de guardia ofendido? Debo decir que me sorprendes con tu gran actuación –Continúo Katara.

-Si no quería levantar sospechas debía actuar diferente a mi –Le contesto Zuko, intentando que Katara acepte sus explicaciones.

-Creo que esa actuación no habría sido necesaria si pensabas decirme la verdad –Le replico Katara

-El problema era ese que pensaba seguir ocultando esa verdad hasta donde me hubiese sido posible –Le contesto Zuko

-Y mírame ahora, además de haber traicionado la confianza de Aang quedo doblemente mal por haber traicionado también tu confianza –Continuo Zuko haciendo gestos con las manos ya algo desesperado.

-Katara quiero al menos pensar que con todo lo que ahora saber, pues todo estará bien entre nosotros otra vez ¿Verdad? –Pregunto Zuko un poco más calmado. Pero Katara solo volteo dándole de nuevo la espalda sin decir una sola palabra.

-Supongo que eso es un no –Se dijo para sí mismo Zuko, tras un suspiro

El tiempo siguió, la tarde se volvió a hacer presente con Zuko alimentando los motores de la nave de guerra y Katara aparragada en esta, mirando hacia el horizonte de repente el silencio se vio interrumpido.

-¿Y hacia donde se supone que vamos? –Pregunto Katara entre indiferente, enojada y triste

-Creí que seguías enfadada y no querías hablar conmigo –Le contesto Zuko.

-Con alguien tengo que hablar –Le dijo ella con la misma actitud de antes.

-Vamos a un lugar que se que te hará sentir mejor –Le contesto Zuko

-¿A Yu dao? –pregunto Katara sarcásticamente.

Zuko no contesto a esa pregunta volviendo de nuevo a ser invadidos por el silencio, la noche llego sin más pero ambos Katara y Zuko no tenían pensado bajar la guardia para dormir.

-Deberías descansar, así el viaje se pasara pronto –Le sugirio Zuko a Katara

-Yo creo que deberías ser tu el que descanse, no has dormido desde hace dos días –le contesto Katara mas que preocupada indiferente.

-En ese caso creo que ambos nos quedaremos despiertos –Le contesto Zuko

-Supongo que así será –Contesto seguidamente Katara siguiendo indiferente.

La noche llego y a pesar de lo que se había dicho Fue Katara quien sucumbió al sueño, mientras que Zuko siguió dirigiendo la nave de guerra, de repente entre el silencio de la noche algo le llamo la atención, dirigió la mirada hacia Katara quien comenzaba a balbucear unas palabras en su sueños, Zuko le puso su completa atención, dejando atrás los motores de la nave para acercarse a ella e intentar descifrar lo que decía

-No te vayas… –Dijo Katara entre sus sueños notándose afligida, Zuko se acerco un poco más para escuchar mejor

-…Zuko –Continuo la frase ella en sus sueños dejado a Zuko sorprendido.

La mañana se hiso presente, Katara abrió los ojos a un nuevo día siendo el cielo lo primero en ver pero en seguida se dio cuenta de algo en el ambiente que la hiso darle una chispa de alegría que intento ocultar tras levantarse y ver a Zuko, pero al confirmar sus sospechas no pudo evitar emocionarse, mientras veía un paisaje conocido.

-¿Es el polo sur? –Pregunto, notándose cierta emoción en su voz.

-Lo es –Contesto Zuko con una sonrisa tranquila al verla de nuevo alegre, ella volteo hacia él y al notar esa sonrisa en el, de inmediato intento ocultar la emoción que le provocaba ir de nuevo al polo sur.

Después de unos momentos arribaron a las orillas de lo que ahora era la tribu agua del sur que había recuperado el esplendo que tuvo antes de la guerra de los 100 años, siendo ambos recibidos por Gran-Gran Katara y la gente del pueblo que en ese tiempo había aumentado súbitamente, habiendo residentes tanto del polo sur como del norte.

-Katara –La llamo Gran-gran abuela en recibimiento, con toda alegría en su rostro estando acompañada de Pakku de la tribu agua del norte quien se había establecido ahí desde algunos años atrás

-Gran-Gran –La llamo Katara mientras iba corriendo hacia ella, dándole un gran abrazo, siendo rodeados por algunos de los residentes.

-Maestro Pakku, que alegría volver a verlo –Dijo ella seguidamente abrazando a Pakku

-Mi mejor alumna Katara, siempre olvidando como debes llamarme ahora –Comento Pakku mientras la abrazaba.

-Lo siento Abuelo Pakku –Dijo Katara entre unas un par de lágrimas de alegría

-Katara ya han pasado varios meses desde tu última visita. –Le recordó Gran-gran a Katara.

-Perdóname Gran-gran Abuela es solo que han pasado muchas cosas estos últimos meses.

-No importa, recuerda que este es tu hogar siempre serás bienvenida, solo no nos dejes atrás –Le pidió Gran-gran a Katara

-¡Jamás haría eso! –Le afirmo Katara, dándole un abrazo de nuevo

-Pero dime Katara ¿Dónde está Sokka y el Avatar? –Pregunto Gran-Gran mirando hacia la nave de Guerra

-Pues veras… esta es una visita anticipada, no se supone que este aquí ahora –Le contesto Katara

-Oh ya veo ¿Y quién es él? –Pregunto Gran-Gran dirigiendo la mirada hacia Zuko.

-El es Zuko… el Señor del fuego –Contesto Katara algo dudosa en decir esa última frase

-¿El señor del fuego? Te refieres al chico que les ayudo a acabar con la guerra que provoco su nación. –Le pregunto Gran-gran a Katara.

-Así es –Contesto ella

Gran-Gran Abuela se acerco a él junto con Pakku y algunos residentes del pueblo

-¿Tú has estado aquí antes verdad? –Le pregunto Gran-gran a Zuko

-Pues… -Comenzó a contestar el pero fue interrumpido.

-¡Pero claro! viniste aquí a buscar al avatar, me alegra que hayas tomado la mejor decisión y juntos acabaran con esa innecesaria guerra. –le dijo Gran-gran

-Sí, es verdad –Dijo Zuko algo apenado por lo anterior.

-Como amigo de Katara y Sokka, eres bienvenido a la tribu agua del sur.

Seguido de las palabras de Gran-gran Abuela los residentes del la tribu agua del Sur se abalanzaron a Zuko con preguntas entre otras cosas, ala a vez que lo adentraban al pueblo mientras que Katara se iba a dar una vuelta con Gran-gran Abuela.

-Ahora si Katara quiero que me digas que sucede –Le pidió Gran-gran a Katara

-Gran-gran eso es algo complicado de explicar –Le contesta Katara desviando la mirada

-Supongo que tu presencia aquí también tiene que ver con la ausencia de tu padre hace algún tiempo

-Sí, creo que sí, ya suponía que Sokka lo llamaría –Contestó Katara un tanto desanimada.

-Si lo que está sucediendo es algo de lo que no debo enterarme solo debes decirme para que no pregunte más, ¿es así verdad? –Le preguntó Gran-gran a Katara.

-De hecho… ni siquiera yo debí enterarme –Le respondió Katara con una ligera tristeza.

Gran-gran no hiso más preguntas, para no atosigar a Katara, entonces volteo para atender al invitado quien curiosamente se encontraba rodeado de algunas niñas muy curiosas por saber de él, quienes lo jalaban detrás de Gran-gran Abuela

-Basta niñas dejen al joven tranquilo –Les dijo Gran-gran

-Es que nunca había venido antes –Le contestó una de las niñas muy emocionada.

-¿Katara es tu amigo? -¿Por qué no lo habías traído antes? -¿Qué le paso en el rostro? -¡Es muy apuesto! –Esas eran algunas de las preguntas que acosaban a Katara.

-Pues…él nunca antes había querido venir –Contesto ella alzando una ceja mientras miraba a Zuko, y el solo desvió la mirada un tanto apenado por tanta atención

-No es que no haya querido venir… es más bien que nunca nadie me había invitado antes –Respondió Zuko indirectamente a Katara, bajo las mirada de las niñas y algunos residentes

-Como amigo de Sokka y Aang, siempre fuiste bienvenido –Contesto a la vez Katara cruzando los brazos y desviando la mirada

-Claro solo como amigo de Sokka y Aang –Continúo Zuko usando un tono sarcástico

-¿Se están peleando? -Eso creo -Parecen una pareja de novios –Se secreteaban un grupo de jóvenes quienes observaron la escena.

-Pero como ya te he dicho hace un momento eres bienvenido a la tribu agua del sur –Comento Gran-gran Abuela para romper la tensión que se sentía en el aire.

-Una cosa más ¿no pensaras quedarte con esas armaduras puestas verdad? –Dirigió su pregunta Gran-gran hacia Zuko

-¿Cual es el problema? –Pregunto a la vez Zuko

-Con tanto metal en tu cuerpo terminaras congelándote, anda Katara acompáñale a cambiarse –Le pidió Gran-gran a Katara, quien no pudo negarse frente a tantas miradas curiosas

-Acompáñame Zuko –Le pidió ella a Zuko con un ligero tono de frialdad y el sin más lo hiso.

-Puedo notar que sigues enojada –Le comento él mientras iba detrás de ella frotándose los brazos

-Puedo notar que te estás congelando –Comento ella un tanto cortante. A lo que él no respondió.

Ambos entraron a una de las construcciones, un pequeño palacio de hielo, el siguiendo a Katara hasta que ambos entraron a uno de los cuartos hecho con bloques de un material parecido al mármol.

-Es aquí le dijo Katara –Señalando con su mano, marchándose justo al terminar la frase.

-¿A dónde vas? –pregunto Zuko

-¿Pretendes que me quede aquí mientras te cambias? –preguntó Katara sarcásticamente mientras se marcha.

Zuko solo la vió marcharse y dando un suspiro precedió a buscar alguna de las vestimentas de la tribu agua que sea de su talla.

Después de un rato Zuko salió de nuevo en busca de Katara, llevaba puesto un Anorak Azul con algunos adornos blancos con la capucha puesta sobre su cabeza en pieles blancas y unos guantes con un tono azul más fuerte, uno pantalones negros y una botas esquimales de un tono azul fuerte, mientras caminaba sin rumbo y empezaba a cruzar los brazos para calentarse un poco, una voz conocida le llamo la atención.

-Te vez terrible –le dijo Katara quien lo había seguido, ella seguía con esa actitud fría e indiferente hacia él.

-Parezco un pingüino –Contesto Zuko un tanto serio mientras ella pasaba de largo junto a él.

-No lo creo, ¡los pingüinos no mienten! –Contesto a la vez Katara.

Ella vertía un anorak mas largo, como un vestido de la tribu agua del sur, y con el cabello suelto adornado con algunas trenzas

-Quizá lo harían si tuviesen un motivo –Contesto Zuko, pero Katara hiso caso omiso a su comentario

-¿A dónde se supone que vamos ahora? –Pregunto el, mientras calentaba sus manos con un poco de su aliento de fuego

-La tribu te ha organizado un almuerzo de bienvenida –Contesto Katara indiferente

Ambos llegaron al centro del palacio de la tribu agua del sur donde una gran mesa los esperaba rodeados de casi todos los pobladores de la nación del agua, en la mesa principal los esperaba Gran-gran.

-Hemos preparado esta bienvenida para ambos, por ser la primera visita de él señor del fuego en la tribu agua del sur –Comentó alegremente Gran-gran Abuela.

-Es un honor para mí –contesta Zuko dando el saludo formal de la nación del fuego, estando un poco apenado.

-Mañana Katara te acompañara a dar un recorrido por el lugar si te parece bien –Le dijo Gran-gran llamando la atención de Katara quien no se veía muy feliz con la noticia por lo que solo fingió una sonrisa.

-Eso me gustaría –Contesta Zuko un tanto burlón, dándole una rápida mirada a Katara.

-Entonces así será –le contesta Gran-gran con una sonrisa.

A la mañana siguiente Katara estaba lista para dar un recorrido saliendo alegremente al aire libre, pero repentinamente fue detenida por Gran-gran Abuela.

-Katara que no piensas ir a buscar a tu amigo –Le preguntó ella

-¡Ah! claro que lo iba a hacer –contestó Katara con una risa fingida.

-¿Cuál es el problema con él? –preguntó Gran-gran

-¿Problema? No sé de qué hablas Gran-gran Abuela –Contestó Katara sin mirarla a los ojos

-Katara todos aquí nos hemos podido dar cuenta, incluso ayer durante la cena no mencionaste gran cosa sobre él.

-No es nada importante –Contestó Katara tras un suspiro, y sin decir nada mas fue en busca de Zuko, adentrándose a uno de los cuartos del pequeño palacio de la tribu agua.

-¿Me buscabas? –Preguntó Zuko quien ya iba de salida.

-Terminemos con esto de una vez –contestó Katara cortantemente, mientras ambos salían.

-Bien este es el primer paso de nuestro recorrido –Le dijo Katara con una sonrisa.

Ambos se encontraban en un campo abierto, rodeados de muchos niños, de la tribu agua del sur, que corrían alegremente por el lugar

-¿Aquí? –Pregunta Zuko con una ligera mueca en la boca mientras observaba la escena.

-Así es, el día de hoy pedí permiso para dar el entrenamiento a los pequeños maestros agua, no siempre tendré esta oportunidad –Le contestó Katara, con una sonrisa burlona

-Bien niños ¿están listos para la clase de hoy? –Preguntó Katara muy animada a los niños que les responden positiva y efusivamente.

-Hoy les enseñare métodos de defensa con el agua control, teniendo como invitado de las demostraciones al mismo señor del fuego. –Les dije Katara a los niños apuntando a Zuko, que solo se encontraba en un rincón observante, con las manos cruzadas.

-No pensaras quedarte ahí parado todo el día ¿o sí? –le preguntó Katara a Zuko, este al escucharla se acerco un tanto irritado sin decir una palabra.

-Sifu Katara ¿El es el maestro fuego? –preguntó uno de los niños

-Así es –contestó ella sonriente

-¿Hará un poco de fuego control para nosotros? –Pregunto otro muy animado

-Quizá más adelante, por ahora procederemos con la primera lección el látigo de agua, ¿quieren una demostración? –Preguntó Katara a los niños quienes de nuevo responden positivamente muy animados.

-En ese caso háganse a un lado –Les dijo Katara mientras atraía el agua de uno de los varios contenedores que tenia al lado.

-Lo que deben hacer es formar un gran hilo de agua y dejar fluir su peso hacia la dirección del oponente para formar el látigo –Les dijo Katara mientras les daba una pequeña demostración en el aire.

-Ahora Zuko atácame –Le pidió ella mirándolo a los ojos

-¿Qué? –preguntó Zuko sorprendido

-¡No usare el fuego contra ti! –Contesta Zuko

-Entonces no lo hagas, solo atácame de cualquier otra forma como demostración para los niños –Le pidió ella a Zuko

Tras un suspiro Zuko sede poniéndose en posición de ataque hacia Katara quien estaba igualmente en guardia, de repente Zuko se acerco corriendo hacia ella intentando hacer un movimiento no tan rudo para derribarla, a lo que Katara lo esquivó rápidamente y facilmente haciéndolo pasar de largo dándole justo en ese instante un latigazo de agua en la espalda provocando su caída en la nieve y la risa efusiva de los niños.

-¿Eso fue todo lo que tienes? –Pregunto Katara a Zuko con las manos en la cintura mirándolo levantarse.

-No pretendía ser rudo –Contestó Zuko levantándose del suelo no tan feliz, con la nieve derritiéndose rápidamente sobre él, dejando únicamente un ligero vapor.

-Déjame ayudarte –le dijo Katara a Zuko ofreciéndole su mano para ayudarle a levantarse de entre la nieve

-¿Porque haces esto? –Preguntó Zuko con un tono de voz muy bajo a Katara

-No sé de que hablas –Contestó ella con un tono igual de bajo para no ser escuchados

-¿Como haces eso? –Preguntó una pequeña maestra apuntando al vapor que dejaba la nieve sobre Zuko

-Lo hace con su control del calor, es algo de los maestros fuegos –Contestó Katara

-Porque no nos das una pequeña demostración de tus habilidades por favor–Le pide uno de los niños a Zuko.

-Si… es lo que quieren –Contestó Zuko no tan animado, poniéndose en posición de ataque, mientras que Katara se sentó al lado de los niños como espectadora, entonces Zuko dio un rápido respiro y lanza un puño de fuego al aire, dejando fascinados a los niños.

-"¡Se pudo sentir el calor!" –"Hazlo de nuevo" –"Woow fue increíble" –Fueron algunos de los halagos de los niños hacia Zuko.

-Lo lamento pero se acabaron los juegos niños ahora deben practicar el látigo de agua, Pakku regresara para ver su progreso, mientras llevo a Zuko a recorrer el lugar –Dijó Katara a los niños procediendo a marcharse al lado de Zuko

-Katara ¿ese ataque fue porque aun estas enojada verdad? –Preguntó Zuko inocentemente siguiendo a Katara

-Ya te dije que no se dé que hablas –Contestó ella sin voltear a verle.

El recorrido continuó con los lugares que Zuko no había visto de la tribu agua del sur, ella le mostro los lugares donde suelen pescar, los icebergs donde los jóvenes tienen su prueba de hielo e igualmente le mostro el barco de la nación del fuego que había quedado atrapado en la nieve cuando llegaron a invadirlos, poniéndose la tarde al paso del recorrido

-Creo que este es el último lugar–Le dijo Katara sin muchos ánimos apuntado al paisaje de arriba de una montaña

-Es impresionante –le comentó Zuko situándose a su lado, mirando el paisaje

-Lo sé… es por eso que es uno de mis lugares favoritos de todo el polo sur –Contestó Katara serenamente mirando igualmente como se acercaba el atardecer.

Tras dar un recorrido con la mirada hasta llegar al maestro fuego repentinamente Katara reacciona.

-Se hace tarde debemos volver –Le dijó a Zuko mientras daba la vuelta y se retiraba.

-Katara lo siento –Dijo Zuko haciéndola detenerse al sonido de su voz-¿Qué? –Preguntó ella confundida dando la media vuelta y acercándose de nuevo

-Debí habértelo dicho antes –Le contestó Zuko sin dar la vuelta, apretando los puños

-Tu merecías saber lo que sucedía… y yo no…Solo espero que algún día puedas perdonarme –Continuó Zuko tras un suspiro dando la media vuelta quedando inesperadamente ambos frente a frente. Por la sorpresa Zuko dio un paso largo hacia atrás resbalando con la nieve, perdiendo el control, Katara reaccionó rápidamente dándole la mano gritando su nombre, el sin pensarlo la tomó de la mano y por la fuerza de gravedad ambos calleron.

Instintivamente Zuko abrazó a Katara protegiéndola con su cuerpo mientras ambos caían rodando puesta abajo de la montaña de hielo, siendo amortiguada su caída por una gran capa de nieve.

Katara cayó justo encima de Zuko mientras que el callo a espaldas de la nieve.

-¿Estás bien? –Preguntó de inmediato Katara buscando la mirada de Zuko.

-Si lo estoy –Contestó el alzando la cabeza, encontrándose nuevamente ambos uno frente al otro.

-Me alegra –Contestó Katara con gran alivio en su rostro, mirando directamente a los ojos de Zuko.

Repentinamente la nieve bajo ambos extrañamente empezó a disminuir tornándose en agua y vapor a su alrededor.

-¿Qué ocurre? –Preguntó Katara levantándose de encima de Zuko rápidamente, mirando al rededor justo al hacerlo la nieve dejó de derretirse, mientras que Zuko se levantaba.

-No lo sé… pero se hace tarde ¿No? debemos irnos –Contestó Zuko un tanto nervioso. La tomó de la mano saliendo ambos rápidamente del pequeño cráter que se había formado en la nieve.

-¡Espera Zuko vas muy rápido! –Le dijo Katara a Zuko mientras ambos corrían por la nieve, de un momento a otro por la velocidad que él llevaba Katara perdió el equilibrio y tropezó enterrando la cara en la nieve.

-¿Katara estas bien? –preguntó Zuko arrodillándose junto a ella para levantarla.

-¡Te dije que ibas muy rápido! –Le contestó Katara sonrojada y enojada a la vez.

Al verla en ese estado Zuko no pudo evitar dar una pequeña sonrisa, mientras le quitaba la nieve de encima, a la vez que ambos se levantaban.

-¿Te parece gracioso? –Preguntó Katara

-¿Qué? No, ¡no es eso! es solo que me pareció…-Comenzó a decir Zuko poniéndose nervioso por la mirada de enojo de Katara.

-No te disculpes Zuko,–Le dijo Katara tras un suspiro, al verlo preocupado por darle una respuesta, al escuchar eso Zuko solo le da una sonrisa aliviada.

-…Si fue gracioso –Dijo ella levantando el rostro -Pero no más que esto –Dijo repentinamente lanzándole una bola de nieve a Zuko en la cara.

Zuko reacciona confundido por ese repentino ataque, tras quitar la nieve de su rostro pudo ver como Katara se alejaba corriendo, a la vez que se reía a carcajadas

-¡Espera! –Le grito Zuko mientras la seguía

Al escucharlo llamarla Katara dio la vuelta lanzándole de nuevo una bola de nieve la cual el esquivo, pero a partir de ese punto atendió muy bien la situación, por lo que tomo una bola de nieve y continuó corriendo hacia ella lanzándole una igualmente. Ambos estuvieron lanzándose mutuamente bolas de nieve, quedando totalmente cubiertos por la blanca nieve Al ver que Zuko ya estaba participando en su juego Katara uso su poder sobre la nieve alzando una cantidad en el aire ante la presencia de Zuko, Katara llevaba una sonrisa al momento de lanzar la nieve sabiendo que ella resultaría vencedora de este pequeño juego, justo al momento de lanzar la nieve ante su sorpresa Zuko se le vino encima, perdiendo el control de la nieve la cual cayó sobre ambos.

-Te atrape –Exclamo Zuko triunfal estando sobre ella rodeados o casi enterrados por la nieve

-Ya lo creo –Contesto ella con una risa ligera, pero repentinamente ambos reaccionaron y se dieron cuenta de la situación en la que estaban, quedándose por in momento paralizados con la incertidumbre de no saber cómo llegaron en esa situación, pero esa incertidumbre desapareció tras el repentino sonido de una voz

-¡Gran-gran aquí están! –Grito una niña llamando a Gran-gran, de inmediato al verla Zuko y Katara se apartaron uno del otro a la vez.

Tras un momento Gran-gran Abuela apareció rodeada de un montón de niños situándose junto al pequeño que encontró a Katara y a Zuko.

-Así que aquí era donde estaban, debí suponerlo –Dijo Gran-gran mirando a ambos cubiertos por la nieve.

-Gran-gran, lo siento no me fije que ya empezaba a oscurecer –Se disculpo Katara

-Eso está claro, siempre sospeche que estarían aquí, pero no creí que realmente fuese así –Contesto Gran-gran seriamente mirándolos a ambos

-¿Qué? –Pregunto Katara confundida

-Es solo que este es un lugar especial eso es todo –Les dijo Gran-gran terminando el tema.

-¿Estaban jugando con la nieve?- pregunto un niño curioso

Ambos Katara y Zuko comenzaron a balbucear una respuesta sin llegar a nada en concreto, mientras que Katara se sonrojaba Zuko solo evadía las miradas, poniéndose un poco incomodo ante tal inocente pregunta.

-No importa se hace tarde, debemos volver –Interrumpió Gran-gran, dándoles un respiro de alivio a Katara y a Zuko.

-Zuko quisiera pedirte que durante el tiempo que estés en el polo sur puedas ser útil para la comunidad, porque como ambos podrán haberse dado cuenta el Avatar Aang nos ha solicitado la presencia de los guerreros de polo sur, para algún asunto importante –Pidió gran-gran amablemente a Zuko mientras se marchaban. Al escuchar eso Zuko de inmediato acepto sin peros.

-¿Gran-gran te parece eso correcto? Es decir, Zuko es un invitado aquí –Le dijo Katara a gran-gran, en voz baja para no ser escuchado por Zuko quien se encontraba atrás rodeado por los niños de la tribu.

-Lo sé, es solo que nos hacen falta manos jóvenes y fuertes para levantar de nuevo la tribu y es que el trabajo quedo inconcluso cuando los guerreros se marcharon al reino de la tierra –Contesto Gran-gran a Katara

-Además se acerca una fecha muy especial en la que necesitaremos de la colaboración de todos –Agrego Gran-gran, mirando hacia Katara

Katara se puso pensativa por un momento intentando recordar que fecha era esa, tras unos segundos lo recordó.

-¡Es cierto! Gran-gran Abuela –contesto ella muy animada

-No lo abras olvidado ¿verdad? –Pregunto Gran-gran seriamente a Katara

-¡Jamás haría algo como eso! –Contesto Katara un tanto avergonzada pero muy sonriente.


!Si! el polo sur o que pensaron que esto se quedaria solo en la nacion del fuego pues !no! hay que darle un poquito de variedad,

Nota: Presten atencion en las cosas simples porque mas adelante tendran explicacion, Como siempre los comentarios son bienvenidos.