Hola de nuevo a quienes sigan el Fic y a quienes aun lo empiezan a leer, como dije en el capitulo anterior este cap tendria musicalizacion claro opcional para quienes quieran leerla con la musica o sin ella en fin, habia pensado solo una pero surgio tambien otra muy adecuada a la sitiacion la primera: Winter light - Linda Ronstadt. casi al principio del cap comenzando en la parte señalada en negritas "Ambos" y terminaria aproximadamente en la palabra "Sonrió". La segunda: Je T'aime - Kelly Sweet.Justo al terminar la primera en la parte señalada en negritas "De repente" terminando aproximadamente en la frase igualmente señalada "Invadirlos". Pues eso es todo por ahora disfruten el cap. ^^


Libro Zuko:

.Me sentí en problemas cuando aquel maestro agua de la tribu del norte se fijo en mi presencia, pero me impresiono ver como pasaba por alto mi presencia aceptándome como un igual, como lo hicieron al momento de encender las esferas de hielo…

Cuando la escuche a mis espaldas sentí algo incomodo en el estomago y al verla debo decir que no pude evitar decirle lo bien que se veía aunque creo que mis palabras no fueron para nada lo suficientes para describirla…

¿Qué es lo que pasa conmigo cuando estoy con ella? ¿Acaso la anciana tiene razón?, ¿acaso lo que yo estoy sintiendo por ella va mas allá de una amistad?...

No podía dejar de pensar en las palabras de la anciana, y ese baile solo distrajo mi mente por un momento, pero no lo suficiente, cuando la vi dirigirse hacia mi dirigiéndome su mano tan alegre tan radiante, las palabras de la anciana retumbaron en mi mente como un millón de avistas-abeja. Ella pertenece al avatar su destino es uno con la de él, yo no tengo nada que hacer entre ambos, pero aun así comienzo a temer por lo que estoy sintiendo por ella….

Libro Katara:

Pareciera que se escondía de mi, todo el día estuve buscándolo, cuando lo vi caminando sin rumbo de inmediato supe que era el por aquellos brazaletes en los brazos, admito que me impacto verlo como todo un miembro de la tribu agua, tan bien parecido en esos trajes azules, mas aun que antes…

Después de verlo con Gran-gran parecía estar algo distraído así que nos uní al baile de las tribus, me alegra poder haber estado en esa celebración después de muchos años de no ser celebrado y alado suyo…

No logro entender que fue lo que le paso, cuando estábamos por bailar juntos, de repente algo pareció cambiar en su mirada y sin más se marcho, me preocupo mucho ver ese extraño cambio en el…

Capitulo 11

Zuko busco algún lugar apartado para situarse algo furioso y confundido a la vez, mientras que a sus espaldas el baile continuaba, tras dar la vuelta para observar la vio de nuevo bailando sonriente alrededor de varios niños maestros agua, al verla no pudo evitar desvanecer su furia y observar con aquella mirada suya de confusión hacia ella, quien estaba a una larga distancia. Tras verla pudo ver también de nuevo la razón por la cual se aparto, desvió de nuevo la mirada estando preocupado de sí mismo. Sin más que hacer en la ceremonia se marcho directo a su cuarto en el pequeño palacio encerrándose ahí hasta que las voces y la música se desvanecieron con las horas.

Más tarde en la madrugada, cuando la celebración había cesado, quizá a algunas horas del amanecer Zuko salió de su cuarto en el silencio de la oscuridad apenas iluminado por la escaza luz de la luna nueva siendo lo suficiente para guiarle a donde él quería llegar, continuo su camino hasta la montaña de hielo que ya antes Katara le había mostrado, en ese lugar se podía apreciar aun más el nocturno paisaje bajo la luna nueva, tras darle una mirada Zuko se aparto de la sima y situándose en un lugar que le pareció lo suficientemente espacioso comenzó.

Se quito ambos guantes de las manos y juntándolas como si rezara cerrándolo los ojos al mismo tiempo, dio una respiración profunda, tras exhalar el aire tomado, en un movimiento rápido como el rayo, lanzo varios puños de fuego al aire circularmente coordinado,

tras acabar su respiración se había agitado, procedió a quitarse el grueso anorak quedándose solo con las delgadas ropas azules que tenía en la parte superior de su cuerpo, y aun con la respiración agitada apenas al caer el anorak al suelo comenzó a lanzar varias bolas de fuego, seguido de con una corriente continua de fuego acabando por hacer un remolino a su alrededor el cual ardió solo pocos segundos, en cuanto la ultima flama se consumió al igual que esta Zuko cayó de rodillas en la nieve entre jadeos totalmente agotado.

-Tranquilo o terminaras derritiendo todo el polo sur –Le dijo una voz a una distancia de él.

-¡Katara! –Exclamo sorprendido -¿Qué haces aquí? –Pregunto el enseguida

-Creo que eso debería preguntar yo –Contesto ella acercándose a él recogiendo de entre la nieve el anorak de Zuko y estirando la mano para entregárselo

-Debes ponértelo o te congelaras –Le dijo ella, mientras él la miraba desde abajo, pues aun no se había repuesto del todo como para levantarse, haciendo un esfuerzo e intentando a la vez ocultar ese esfuerzo, Zuko tomo el anorak y se levanto del suelo quedando ambos uno frente al otro.

-Yo… no podía dormir, así que salí a entrenar un poco –Dijo Zuko excusándose -¿Pero qué hay de ti? –Pregunto seguidamente mientras se ponía de nuevo su anorak

-Tampoco podía dormir, además cedí mi cama y mi cuarto a algunos de nuestros invitados de esta noche –Contesto ella.

-Si necesitaban cuartos el mío estaba disponible solo debiste pedirlo –Le dijo Zuko algo avergonzado por su poca caballerosidad

-Gran-gran y yo pensamos que no era adecuado, Zuko vi tu cuarto o mejor dicho tu aposento en la mansión de la nación del fuego, debes estar acostumbrado a un lugar más espacioso, ¿cómo pensaste que ocuparíamos tu cuarto? –Comento Katara algo burlona

-He dormido en lugares inimaginables –Contesto Zuko igual en tono de broma

Ambos se situaron en las orillas de la montaña a admirar el reflejo de la luna nueva a la distancia en el mar. Katara tomo asiento en la nieve y Zuko la siguió.

-Zuko… ¿Qué fue lo que sucedió en el baile? –Pregunto Katara mirando el suelo evitando su mirada. Zuko volteo hacia ella preocupado al escuchar esa pregunta.

-…estaba cansado eso es todo –Contesto frio y cortante mirando hacia el lado contrario en el que ella estaba.

Aunque le quedaron dudas Katara acepto esa respuesta,

-Zuko… se que bromeamos sobre esto hace unas horas pero… quería disculparme contigo por la manera en la que me comporte en la nación del fuego, fui testaruda y perdí el control de mi poder, también quería pedirte perdón por cómo te trate en cuanto llegamos la tribu, yo… no encontraba una forma de ceder y aceptar que tenias razón –Comento Katara

-No importa, pero algo que dijiste aquella noche en la nación del fuego me hiso darme cuenta de que no he podido gobernar como es debido –Comento Zuko tomando un poco de nieve derritiéndola en su mano mirando las gotas caer.

-¿Algo que dije? –Pregunto Katara entre confundida y preocupada

-Sí, recordaste lo que le hacían a tu gente en la nación del fuego, eso me hiso darme cuenta que lo que está sucediendo en Yu Dao es igualmente producto de mi ineficiencia como señor del fuego, se que la nación del fuego dejo una cicatriz en los corazones del mundo entero y en estos cinco años no he hecho lo suficiente para intentar sanarlo. –Continuo Zuko

-Zuko yo dije eso sin pensar, estaba enojada y… -Estabas enojada y dijiste lo que en realidad sentías –Fue interrumpida por Zuko.

-Nada por lo que te culpas es verdad, lo que sucedió en Yu Dao fue plenamente mi culpa y el hecho de que actuara como lo hice en la nación del fuego fue parte de eso, de alguna manera quería castigarme a mi misma por lo que sucedió y te tome como objeto de mi enojo, cuando lo único que querías era ayudarme… Incluso ahora me siento peor por haberlo hecho y que tu no estés enojado conmigo, y sobre todo porque después de leer la carta me doy cuenta que todos están pagando por mi error, mientras yo estoy aquí siendo inservible… Fui una tonta –Comento Katara sonrojándose para contener unas lagrimas que se querían asomar

-Katara, entiendo lo que debiste haber sentido, por eso es que me costaba mantener mi promesa con Aang, porque yo en algún momento de mi vida sentí lo mismo que tu debiste sentir al serte ocultada la verdad. –Comento Zuko dándole una mirada a ella quien lo escuchaba atentamente.

-Además si alguien merece que los demás paguen por su error esa eres tu… –Comento Zuko pero fue interrumpido –Eso no me hace sentir mejor –Dijo ella un tanto confundida

-Aun no he terminado, Katara así ha sido como yo he visto todo esto siempre, tu tuviste que madurar incluso antes que tu hermano para poder enfrentar la guerra que había a cuestas, eso fue algo que Sokka me comento alguna vez, que fuiste tú quien se hiso cargo de él cuando tu madre murió, Toph en algún momento me conto que tú la ayudaste a hablar de nuevo con sus padres después de haber huido, y sobre todo esta guerra termino gracias a ti… cuando encontraste a Aang le devolviste la esperanza al mundo y si no hubieses estado ahí la guerra no habría terminado como lo hiso. Katara tu eres fuerte… siempre lo has sido –Comento Zuko, mientras lo hacía sin darse cuenta había tomado una mano de ella, quien tampoco se percato, se encontraba perdida en la mirada y en las palabras que salían de la voz de el

-Por mi parte, tú me alentaste a pedirle perdón a mi tío… me perdonaste todos los errores que cometí y me aceptaste a tu lado… -Continuo Zuko diciendo esto último con una ligera ronquera en su voz

-Zuko… no entiendo como logras hacerme sentir mejor poniendo mis propios argumentos contra mí, en mi contra –Comento Katara con una voz suave un segundo después de que Zuko terminara, continuando con la mirada fija en la de él. Y a su comentario el solo sonrió.

De repente Zuko se percato de que la había tomado de la mano, por un momento pensó en soltarla lo más rápido que pudiese pero ese pensamiento cambio en el momento que Katara le dedico una media sonrisa soltándolo con delicadeza y para sorpresa de el, ella poso su cabeza sobre su hombro instigándolo a abrazarla.

-Gracias Zuko por estar a mi lado justo como dijiste –Dijo ella con la más dulce voz.

Al escuchar esas palabras de su voz, Zuko sintió arder por dentro en llamas, no supo cómo reaccionar al instante, pero tras unos segundos que le parecieron eternos decidió olvidar las palabras que habían rondado su mente toda esa noche, salidas de la voz de la anciana de la aldea y seguir otro consejo que había salido de esa misma voz, se dejo fluir en ese momento como el agua, y poso un brazo sobre Katara mirando ambos en silencio como los primeros destellos se hacían presentes sobre el mar antes de que el sol salga.

-Sabes hay algo que hacia cuando era pequeña para alegrar a Sokka ¿quieres ver? –Comento Katara estando aun acomodada en el fuerte hombro del señor del fuego, mientras que él le sonrió y asintió con la cabeza en aprobación.

-Haz un poco de fuego en tu mano –Le pidió ella, el obedeció enseguida, se quito uno de sus guantes que ya antes se había puesto y formo una llama en su mano, ella igualmente se quito uno de sus guantes y con un ligero movimiento de sus manos alzo un poco de nieve, procedió a acercarse un poco más a la llama que sostenía Zuko y con un movimiento de su mano transformo la nieve y como si fuese polvo, la rocio sobre la llama en un soplido, al chocar contra la llama los cristalinos y pequeñas bolas de nieve se volvían humo en la llama mientras que a la vez se tornaban como neblina rojiza, como si fuesen luciérnagas perdidas en el aire alrededor de ambos, Katara sonrió al verlas y dirijo la mirada hacia Zuko quien con una sonrisa dirigió al mismo tiempo la mirada en ella, en ese instante algo hiso corto circuito, el silencio se apodero del ambiente si se prestaba atención se podía escuchar los latidos incesantes de ambos, estando uno frente al otro a unos centímetros el rostro de ambos con pequeñas luces a su alrededor, la sonrisas se perdieron, dejando preocupación desesperación e incertidumbre en las miradas de ambos.

Ella parecía estar perdida en aquellos ojos ámbar que parecían reflejar los escasos destellos del sol, los cuales también empezaban a chocar contra su piel iluminando todo su rostro ante ella.

Mientras que el se encontraba navegando en aquellos mares azules que eran los ojos de ella, su corazón latía fuertemente, el ambiente parecía instigarlo a hacer algo.

Ambos estaban compartiendo el mismo aire, casi el mismo aliento solo hacía falta un simple movimiento de cualquiera de los dos para compartirlo por completo.

-Katara yo… –Comenzó a susurrar Zuko sin dejar de mirarla mientras ella solo reacciono abriendo los ojos al escucharlo en la espera de que dijera algo mas, pero no fue así permitiéndole al silencio invadirlos.

Entonces Zuko tomo la iniciativa de sí mismo y pozo su mano sobre el hombro de Katara y la aparto con delicadeza tras hacerlo igualmente parto la mirada de ella, en menos de un segundo ella hiso lo mismo estando aun en shock

-…No sabía que podías hacer eso con la nieve –Termino la oración que había dejado en pausa para olvidar lo anterior

-Si… creo que la nieve control fue lo primero que domine –Comento Katara diciéndolo con un poco de nerviosismo en su voz.

-El sol ha salido, debemos volver –Dijo Zuko unos segundos después con toda seriedad y firmeza en su voz. Se levanto rápidamente y ofreció una mano a Katara para levantarla pero ella no le dio atención y se levanto por sí misma, evadiendo la mirada pasando de largo suyo y adelantándose al camino. Ese comportamiento preocupo en algo a Zuko, pero lo mejor era no hacer preguntas, ambos bajaron de vuelta al palacio sin decirse una palabra durante el trayecto, no fue sino hasta que Katara decidió romper el silencio que ambos se dirigieron la palabra.

-Zuko… lo que paso… -Hay trabajo por hacer, nos vemos más adelante –Interrumpió Zuko dejándola con las palabras en la boca marchándose a su cuarto, mientras algunos de los pobladores empezaban a salir a sus labores con la llegada del amanecer.

Un par de días transcurrieron, las embarcaciones de la tribu agua del norte se habían marchado y solo restaba hacer limpieza de lo que había quedado de la celebración, durante ese par de días Zuko pareció evadir todo acercamiento con ella, siempre buscando algún labor que lo mantenga a distancia, la preocupación la empezaba a afectar a Katara era como si no pudiese soportar estar a unos metros de ella, como si no quisiese compartir su mismo aire, lo más preocupante para ella era verlo de vez en vez de nuevo con ese seño fruncido que incluso ella había olvidado que el chico tenia.

-Gran-gran, ¿Sabes que pudo haberle pasado a Zuko? –Pregunto Katara a su abuela con evidente preocupación.

-¿Le ha pasado algo? –Pregunto ella a la vez

-Bueno no es que le haya pasado algo, es mas como que… lo he notado comportarse distinto y no se a que se deba. –Le contesto Katara

-Aunque quizá lo sepa –Se dijo para sí misma tras haber dicho lo anterior

-¿Qué? –Pregunto Gran-gran –Nada ya había acabado –Respondió rápidamente ella.

-Bueno, si Zuko ha cambiado su comportamiento tal vez sea porque es lo mejor, el es ya un joven adulto, es el señor del fuego y sabe lo que tiene que hacer. –Le respondió con firmeza gran-gran, dejando a Katara mas confundida aun que lo que estaba antes.

Mirando a la distancia a Zuko rodeado de algunos niños y jóvenes maestros agua, decidió abandonar esa duda y hundirla en su mente.

-Vamos Katara tenemos trabajo –Le dijo Gran-gran regresándola de sus pensamientos, ambas se marcharon. Mientras Katara iba detrás de Gran-gran dio una mirada al mar y por un segundo creyó ver algo brillar a la distancia pero muy a la distancia, por lo que siguió su camino ignorando lo que sea que fuese.

Por el otro lado estaba Zuko con los jóvenes maestros agua llevando una carga de pescados recién sacados del mar en su espalda, directo a la mansión de hielo.

-Esto será suficiente para abastecernos por el día de hoy –Dijo alegremente uno de los maestros.

-Es una lástima que el invitado Zuko no haya pescado demasiados –Dijo burlona una joven maestra agua de unos 12.

-No soy muy bueno pescando –Contesto él, tranquila y seriamente a la vez

-Deja de molestarlo, el no tenía la ventaja de nosotros por ser maestros agua –Le grito enojado el pequeño Nallek a aquella niña.

-Es claro que digas eso tu tampoco tienes lo suficiente para hacerte llamar maestro agua –Le contesto ella fríamente.

El pequeño solo se quedo en pausa al escucharla decir eso, con las mejillas rosas y al borde del llanto, pero lo contuvo y continúo su camino.

-No hacía falta que hablaras por mi –Le dijo Zuko quien había notado esa reacción del pequeño, situándose a su lado quedando ambos atrás de los demás –Sabes, el esforzarse para lograr tus objetivos siempre resulta ser lo mejor para alcanzar tus metas –Le dijo con tranquilidad intentando alejar su tristeza. El tenia la mirada fija como embobado y tras escucharlo no pudo evitar una sonrisa.

Todos llegaron al palacio, adentrándose entre sus paredes de hielo, tras dejar la carga Zuko se encontró con Katara quien venía hacia ellos acompañada de Gran-gran sin pensarlo dos veces el decidió salir del castillo tras verlas aproximarse.

-A dónde vas Zuko –Pregunto el pequeño Nallek quien lo siguió

-Solo a tomar un poco de aire –Contesto Zuko con seriedad, el pequeño noto que, el tuvo ese cambia de actitud en cuanto vio entrar a Katara.

-¿Es por Sifu Katara que no quieres estar en el palacio? –pregunto inocentemente el pequeño provocando una gran sorpresa en Zuko.

-¡No es así! –Dijo con una voz elevada –…Solo quiero tomar aire –Dijo seguidamente un poco más relajado.

-Pues ahí vienen de nuevo –Comento Nallek, notando como Zuko dirigió rápidamente la mirada, para comprobar que tenía razón. -Quieres acompañarme a entrenar mi agua control –Le pregunto seguidamente el pequeño a sabiendas que no se negaría ya que Katara y Gran-gran estaban cerca.

-Vamos –Le contesto Zuko seria y apuradamente a la vez, marchándose ambos entre los grandes trozos de nieve alejándose del palacio de hielo. Katara noto que ambos se marcharon al instante en que ella salió y eso la puso irritada.

-¿Katara a dónde vas? –pregunto Gran-gran al ver que Katara se marchaba de su lado.

-No tardo –Le contesto ella seriamente sin voltear a verla, siguiendo el rastro que dejaba en la nieve las pisadas de Zuko y Nallek.

Nallek guio a Zuko a una cueva de hielo no tan grande alejada del palacio.

-Este es el lugar donde mi hermano y yo entrenamos por nuestra cuenta –Le comento el niño alegremente. –Vamos –dijo seguido. Zuko sin mucho ánimo se adentro junto con el pequeño.

Katara se encontraba ya a más de la mitad del camino cuando de repente hiso una pausa

-¿Qué pasa conmigo? No sé que pretendo al seguirlo si él no quiere tenerme cerca –Se dijo a sí misma, y tras un suspiro dio la media vuelta para volver por donde llego.

-Mi hermano y yo la hicimos tan profunda como hemos podido –Le comento el pequeño mientras se adentraban

-No se ve muy seguro –Dijo Zuko observando las paredes.

-¡Lo es! Siempre que vengo con mi hermano hacemos la cueva un poco más grande, pero aun sin él, te mostrare como se hace –Le dijo el pequeño,

-No creo que sea buena idea… –Comenzó a decir Zuko siendo ignorado por el pequeño quien ya se había puesto en marcha estirando las manos hacia la nieve empleando toda su fuerza en el control de la nieve de la pared hacendosa retroceder con lentitud. Al momento de mover la nieve las paredes parecieron temblar y dentro de la cueva comenzaron a caer copos de la parte de arriba, Zuko se puso en alerta al ver ese cambio.

-¡Detente! –Le grito al pequeño cuando se percato que el cambio se debió a su nieve control, pero ya era tarde la cueva empezaba a caerse a su alrededor. -¿Qué? –pregunto el pequeño tras escucharlo, de repente un gran trozo de hielo se desprendió del techo dirigiéndose directo al pequeño. Zuko se lanzo sobre el rodando ambos fuera del la trayectoria del hielo que se quebró a la vista de ambos.

-Debemos salir de aquí –Dijo Zuko con autoridad levantándose rápidamente del suelo, pero al dirigir su mirada a la salida, esta estaba bloqueada por toneladas de nieve.

-¿Cómo vamos a salir? –Dijo Nallek asustado al ver la salida, mientras grandes trozos de hielo y nieve caían a su alrededor. Tras meditar la situación por un segundo Zuko comenzó a hablar.

-¿Sabes convertir la nieve en agua? –Pregunto Zuko rápidamente al pequeño mientras ambos esquivaban los trozos –Lo sé, pero con lentitud –Contesto el pequeño al borde de llorar, tras escucharlo Zuko tuvo que pensar en otra alternativa

-Nellek, quiero que emplees lo que puedas de tu nieve control sobre tu cabeza, y corras a la salida tan rápido como puedas –Le dijo Zuko seriamente.

-¿Qué hay de ti? –Pregunto el pequeño preocupado y asustado a la vez

-Iré tras de ti –Le contesto Zuko rápida y seriamente

Tras decir eso Zuko dio un rápido respiro y haciendo un rápido movimiento circular con las manos formo una gran bola de fuego y de un empuje la dirigió hacia la salida derritiendo toda la nieve su paso –¡Corre! –Le grito al pequeño quien corrió con las manos levantadas para controlar la nieve sobre él a su paso, escombros de hielo y nieve caían justo detrás de sus pasos, parecían estarlo sigiedo, cuando ya no pudo mas dejo caer las manos cayendo la nieve junto con ellas, sobre él, para evitar que lo aplastara dio un salto hacia la salida que estaba a unos pasos, quedando enterrados únicamente sus pies sobre la nieve que cayó.

Katara había comenzado a alejarse y se encontraba más cerca del palacio de hielo cuando un estruendo que se escuchaba lejano llamo su atención, dio la vuelta hacia el sonido y pudo ver como a una distancia una pequeña ráfaga de humo se veía, entre confundida y preocupada dirigió de nuevo su camino a encontrar a Zuko y Nallek.

Tras unos segundos en que el susto paso, el pequeño Nallek se percato de que Zuko no lo siguió, de inmediato saco los pies de la nieve y enterró las manos para escarbar en ella comenzando a gritar el nombre de Zuko, pero no escucho respuesta alguna de entre la nieve, comenzando a entrar en pánico estiro las manos hacia esta para aplicar su control sobre ella, pero un segundo antes de hacerlo recordó que todo esto había ocurrido a su mal manejo del control, por lo que desesperado corrió de vuelta a la aldea.

En alguna parte de su recorrido Nallek y Katara se encontraron ambos corriendo en sentidos contrarios, casi colisionaron cuando se vieron el uno al otro.

-¿Qué paso? ¿Dónde está Zuko? –Pregunto Katara preocupada, tomando al niño de los hombros.

-Sifu Katara el quedo atrapado en la nieve de la cueva, tenemos que ir a ayudarlo. –Le contesto el niño muy nervioso entre jadeos tanto de cansancio como de susto, apenas tras escucharlo Katara dio partida hacia la dirección que dejaba ver las huellas del pequeño dejándolo atrás.

-Ve y busca a Pakku –Le ordeno al pequeño quien sin saber que hacer la había empezado a seguir, tras oírla procedió a dar la vuelta y seguir la orden.

Katara siguió las huellas corriendo tan rápido como le fue posible hasta que llego a la cueva, al ver la nieve desbordando de la entrada los ojos se le inundaron de desesperación.

Dio un respiro para mantener la calma, seguidamente estiro las manos hacia la nieve apartándola a ambos lados para abrir una entrada, apenas al empezar a abrirse, la parte de arriba pareció temblar, Katara alzo la vista percatándose de inmediato de eso y quedándose en pausa para evitar que cayeran.

Su respiración comenzó a agitarse y a pesar del frio gotas de sudor comenzaron a caer de su frente, poniéndose seria decidió empelar toda su fuerza en su control y en un movimiento rápido unió ambos pies se paro recta y firme sobre el suelo y estiro ambas manos una a cada lado, todos estos movimientos a la vez como en un salto, la cueva pareció seguir sus movimiento y se partió a la mitad separándose un lado del otro al ritmo de sus movimientos, quedando solo una pila de nieve.

Tras haber hecho lo anterior ella no se detuvo y continúo moviendo ambas manos con gracia totalmente concentrada levantando la nieve del suelo e igualmente separándola tirándola a cada lado, justo al terminar se adentro entre lo que quedo de la nieve, buscando desesperadamente en ella, y justo en medio de donde estaba la cueva lo encontró.

-¡Zuko! –Exclamo ella al verlo enterrado en la nieve, rápidamente se dirigió hacia el enterrando ambas manos para levantarlo. Al tomarlo entre sus brazos el pareció reaccionar,

-Katara… -Pronuncio Zuko con una voz baja y ronca dándole una sonrisa serena al ser ella lo primero en ver, e igualmente ella al ver que el reacciono le sonrió aliviada, pero el alivio le duro poco tras ver que el cerraba de nuevo los ojos, quedando inconsciente.

Nallek llego corriendo acompañada de Pakku, Gran-gran abuela y algunos pobladores a la escena, siendo lo primero en notar la cueva partida en dos y Katara justo en medio sostenido a Zuko entre sus brazos, con los ojos al borde del llanto. Gran-gran fue la primera en acercarse inclinándose frente a ella.

-¿Qué paso? –Le pregunto a Katara poniendo la mirada sobre Zuko entre sus brazos.

-Se quedo atrapado en la cueva desbordada y ahora se está inconsciente –Le contesto Katara con un poco de nerviosismo y preocupación. Gran-gran se quito uno de sus guantes y con delicadeza poso su mano sobre la frente de Zuko. Como si reaccionara al contacto con la piel de él, dio una mirada un tanto preocupada hacia Katara.

-Su piel esta fría –Le dijo con seriedad a Katara quien solo se preocupo aun más.

-¿Es…hipotermia? –Pregunto ella sin creerlo.

-Debemos llevarlo en un lugar cálido y seco –Le respondió Gran-gran

Katara y Pakku llevaban a Zuko sosteniéndolo de ambos lados, pero al llegar a la aldea Katara se percato de no podían meterlo a su cuarto porque estaba dentro del palacio de hielo, y solo había una pequeña choza hecha de madera, donde se guardaban armas y demás objetos de la tribu, ubicada al lado del palacio de cristal, por lo que fue ahí donde lo llevarían, cuando se acercaban a la aldea, notaron que todos tenían la mirada hacia el mar, Katara dirigió la mirada al mismo lugar y pudo ver como a lo lejos se podían apreciar 2 naves de guerra de la nación del fuego, por un segundo sintió un escalofrió pasar por su espalda, de alguna manera recordó aquel sentimiento de miedo que tuvo, aquella sensación era la misma que había tenido hace ya varios años cada que una nave de la nación del fuego se acercaba como cuando su madre murió, habiendo sido invadiditos por la nación del fuego. Y por lo que pudo darse cuenta mucha gente de su tribu parecía experimentar algún sentimiento similar.


¿Que les parecio el cap? espero reviews jejejeje.

No se como dar un adelanto del siguiente cap, asi que sere mala y los dejare en la duda, Esperenlo...