Aqui les dejo el siguiente capitulo del fic ^^
Libro Zuko:
…Había descargado en el fuego todo lo que estaba sintiendo en ese momento, toda esa duda, confusión e incluso miedo, apenas hice algo de fuego control y ya me sentía totalmente agotado, ahí fue cuando ella apareció de nuevo cuando escuche su vos, no estoy seguro de haberme sentido feliz o angustiado pero creo que fue lo primero…
…No sé en qué momento tome su mano, no sabía cómo reaccionar y más aun temía como ella reaccionaria sin embargo ella solo me salto y pozo su cabeza en mi hombro, fue ahí cuando sintiéndola tan cerca como nunca antes, decidí olvidarlo todo y continuar con ese momento…
…En cuanto ella dirigió la mirada hacia mi estando tan cerca, pude sentir mi corazón arder en fuego, necesitaba hacerlo sentía que explotaría si no me acercaba mas a ella, pero de nuevo como un rayo esas palabras volvieron a mi mente, y no pude hacer nada más que llenarme de valor para alejarla antes de inicial algo que no pudiera controlar, pero a partir de ese momento ya no quedo duda en mí, todo lo que la anciana dijo es verdad y es momento de aceptar que lo que estoy sintiendo por ella es más que una amistad…
Libro Katara:
…No podía dormir, me intrigaba que fue lo que le sucedió a Zuko, sentí la necesidad de salir a tomar aire y solo había un lugar donde quería ir, al llegar lo vi a él lanzando fuego por los aires me recordó que a pesar de los trajes azules que tenía, él era el Señor del fuego. No pude evitar preguntarle acerca de lo que le sucedió en la celebración, pero creo que la pregunta lo incomodo así que decidí olvidarlo…
…Siempre tiene las palabras adecuadas para hacerme sentir mejor, su cálido tacto en mi mano fue algo inesperado pero aun así no quise soltarlo quería estar cerca de el…
…No entiendo que paso, algo en su mirada tan cerca de la mía me dejo paralizada, temo haber esperado que algo mas sucediera, pero su toque me hiso reaccionar de nuevo, reaccionado a todo lo que estaba sucediendo…
…El estaba ahí en el hielo, sentí que me desgarraba por dentro cuando vi la nieve desbordada en la cueva, no sé cómo es que se me ocurrió dividir la cueva pero lo hice, cuando lo mire ahí casi enterrado en la nieve sentí angustia y miedo de lo que pudo haberle pasado, pero en cuanto abrió sus ojos y me dirigió esa sonrisa sentí de nuevo mi corazón latir, ahí decidí que él se pondría bien de nuevo y yo estaría ahí para cuidarlo…
Capitulo 12
Katara sacudió la cabeza y decidió enfocarse en lo que para ella era importante ahora.
-Gran-gran tenemos que llevar pieles secas al cuarto de armas podremos preocuparnos de las naves más tarde –Dijo ella llamándole la atención a su abuela, tras su voz todos se pusieron en marcha.
El cuerpo de Zuko fue asentado sobre varias pieles, tras asentarlo ahí con toda seriedad en su rostro Katara procedió a quitarle las ropas húmedas ante la sorpresa de .
-Katara, deberíamos ir a dar bienvenida a los visitantes -Comenzó a pronunciar Gran-gran dirigiendo una mano hacia ella aun sorprendida por las rápidas reacciones de Katara -No hay tiempo que perder, sabes muy bien que no puede permanecer con las ropas húmedas, ve a recibirlos con abuelo Pakku yo me quedare aquí con el. –Le interrumpió muy seria sorprendiéndola aun más por la autoridad que estaba ejerciendo sobre la situación.
En cuanto Gran-gran salió del cuarto dejándola sola con él, Katara se quito uno de sus guantes para ver si él había mejorado en algo, al tocar su piel normalmente cálida, y sentirla tan fría como el hielo, no pudo evitar sentir culpa por lo que le había sucedido, como por instinto ella abrió su anorak y abrazo fuerte mente a Zuko sosteniéndolo con firmeza entre sus brazos para calentar su cuerpo con el de ella, sintiendo su piel fría hacer contacto con la suya atreves de su ropa, siendo ambos cubiertos por el anorak abierto de ella sobre su espalda.
-…No me iré… -Pronuncio una ronca voz masculina en medio del silencio del abrazo. Katara abrió los ojos sorprendida al oir su voz
-–¿Qué? Pregunto Katara confundida y preocupada a la vez levantandoce lentamente para mirar su rostro
-…Katara jamás me iré… si tú no quieres –Pronuncio el de nuevo con aquella ronca voz, estirando una mano con lentitud y posándola con delicadeza sobre la mejilla de ella, era más que obvio que Zuko parecía estar desorientado y no sabía lo que decía, sin embargo ella sentía que de alguna forma necesitaba oír esas palabras de su voz. Katara poso su mano sobre la de él encima de su mejilla y decidió seguirle el juego. –Me alegra que no te vayas –Dijo con ternura, al escucharla Zuko entre jadeos cerró los ojos cayendo de nuevo en el sueño. Katara no soltó su mano y mientras la dejaba caer la tomo con ambas manos, mirándolo dormir.
-¿Qué fue eso? –Pregunto Gran-gran con seriedad quien había apreciado toda la escena entre las sombras de la entrada, dándole un pequeño sobresalto a Katara al oírla en medio del silencio.
-Zuko estaba desorientado y yo solo colabore en lo que decía –Le contesto Katara poniéndose un poco nerviosa.
-Espero que solo eso haya sido –Dijo cortante Gran-gran mientras daba media vuelta para situarse en la entrada del cuarto -¿Qué?... –Comenzó a preguntar Katara –Los visitantes son de la nación del fuego y quieren hablar con el señor del fuego –Le interrumpió gran-gran.
-Creo que lo más adecuado es que tu hables por él, Pakku y yo nos quedaremos a cuidar del muchacho –Continuo Gran-gran. Katara un tanto atolondrada por lo sucedido, siguió el consejo de gran-gran y salió del cuarto no sin antes dar una rápida mirada a Zuko.
Al salir pudo ver que muchos ciudadanos de la tribu se encontraban viendo hacia las naves algunos con algo se desconfianza mientras que los más jóvenes quienes nunca presenciaron realmente la guerra solo estaban de curiosos, mientras se acercaba vio a 3 soldados de la armada de fuego uno parado delante de los otros con las manos cruzadas, el parecía estar al mando, quizá era el capitán Jee, quien ya había conocido antes de una manera no muy agradable, pero notando enseguida la diferencia en alturas uno del otro, por lo que descarto que fuese el.
-¿Ha sucedido algo? –Pregunto Katara situándose frente a él.
-¿En dónde está el señor del fuego? –Pregunto el soldado confundido al ver a Katara.
-Zuko sufrió un pequeño percance y ahora no puede atenderles –Dijo ella avergonzada, con una sonrisa fingida.
-¿En serio el no se encuentra bien? ¿Qué le ha pasado? ¡Quiero verlo! –Dijo aquel soldado, mas sorprendido que preocupado por Zuko, dejando a Katara sorprendida por esa reacción.
-Claro, sígame y lo guiare hasta el –Le contesto ella un tanto dudosa.
El ordeno a los otros dos guardias esperarlo, y la siguió, durante el recorrido, Katara se sintió realmente incomoda al notar que el parecía estarla observando de pies a cabeza, y le molestaba el hecho de no poder mirarlo a la cara para mostrarle su enojo, por aquel casco característico de los soldados y guardias de la nación del fuego.
-Es aquí. –dijo Katara señalando a la entrada del cuarto, aquel soldado entro rápidamente como atraído por la curiosidad.
-¡Es verdad! El señor del fuego se encuentra mal. –dijo sorprendido, al ver a Zuko inconsciente y al parecer con algún mal sueño, por aquellos jadeos y movimientos que daba entre sueños. Al notar que era observado por Katara y Gran-gran, el soldado se puso firme y tras afinar su garganta comenzó a hablar.
-Fui enviado de la nación del fuego para ir en busca de el señor del fuego Zuko y la maestra Agua Katara, se me informo que el peligro a cesado, pero aun no hay que bajar la guardia –Dijo aquel soldado retomando seriedad en sus palabras -…Y tras ver lo sucedido con el señor del fuego pienso que lo mejor sería partir ahora mismo directo a la nación del fuego. Mandare a alguno soldados para que lo transfieran a uno de los barcos –Continuo.
-¿Qué? Precisamente por el estado en el que se encuentra no podemos partir ahora –Reacciono Katara ante las palabras del hombre. –Katara tranquila, -Dijo Gran-gran intentando tomar del brazo a Katara
-Tengo órdenes específicas d… -¡No me importan sus órdenes! Me importa el estado de salud de Zuko y no nos marcharemos hasta que el este en condiciones de viajar –Interrumpió Katara al soldado dejándolo sorprendido y callado, absorbiendo la autoridad que ella tenía, pero reponiéndose en seguida comenzó con una risa ligera antes de hablar de nuevo.
-¿Realmente te preocupas por él?... que acaso no te das cuenta que el estado en el que se encuentra, es precisamente por este lugar –Le dijo él con un tono de voz pretenciosa. Ese tono de voz y esas palabras molestaron en algo a Katara pero a la vez no podía evitar el pensar que quizá él tenía razón, por lo que callo mientras el continuo hablando.
-El ambiente de un maestro fuego como sabrás no es precisamente el estar rodeados de hielo, claro que lo puede soportar, pero estas son las consecuencias de estar demasiado tiempo en un ambiente al cual no pertenece, es como un oso polar que puede sumergirse en el agua por mucho pero en algún momento saldrá por aire –Termino diciendo el soldado con mucha seguridad y frialdad.
-Lo que le sucedió fue un accidente –Le contesto Katara en un tono serio pero bajo al momento en que el termino de hablar
-Como digas, si así lo quieres partiremos mañana, estoy seguro que la fría noche del polo sur le sentara muy bien al Señor del fuego –Dijo el soldado con sarcasmo mientras daba media vuelta para volver al barco, dejándola sin argumentos.
-¡Espere! –Le grito Katara mientras se marchaba. El se detuvo y dio la vuelta hacia Katara quien sin dejar de mirar a Zuko con ese brillo de preocupación en sus ojos hablo.
-¡Zarparemos esta noche! –Pronuncio ella como rindiéndose, el soldado solo asintió con la cabeza como si lo que Katara dijera fuera una orden.
-¡Preparen el barco Zarparemos esta noche! –grito con autoridad el soldado a sus subordinados antes siquiera de llegar donde ellos estaban.
Al oírlo los otros dos soldados reaccionaron como sorprendidos lo cual llamo un tanto la atención de Katara, pudo ver como el soldado principal se acercaba a ellos secreteándoles algo, Katara sintió la necesidad de acercarse a averiguar que era de lo que estaban hablando comenzó a dar apenas un par de paso cuando fue detenida, alguien la tomaba del brazo.
-Katara tenemos que hablar –Le dijo la conocida voz de su abuela, tomándola del brazo con firmeza pero suavidad a la vez
-¿De qué tenemos que hablar? ¿Quién se quedara con Zuko? –pregunto Katara a la vez,
-Pakku se quedara a su cuidado, solo será un momento, ahora acompáñame –Le dijo Gran-gran. Ambas comenzaron a caminar alejándose poco a poco de la tribu, al parecer Gran-gran no pretendía mencionar una sola palabra hasta que estuvieran lo suficientemente alejadas. El atardecer se podía apreciar en el horizonte a sus pasos, de repente Gran-gran decidió hablar.
-Katara… recuerdas aquel desafortunado día en que tu madre… –Comenzó a hablar Gran-gran –si lo recuerdo –Contesto rápidamente ella antes de que Gran-gran terminara la oración.
-¿Recuerdas lo que hesite aquella noche? –Le pregunto Gran-gran pero solo se pudo escuchar silencio.
-Yo… escape durante la noche y me escondí… -Te escondite en aquella montaña de nieve, tu lugar favorito. –Termino la oración Gran-gran, deteniéndose y situándose enfrente de Katara, a sus espaldas se encontraba la montaña de nieve.
-¡Si así fue! ¿Pero porque esto es importante? –Pregunto Katara enseguida confundida.
-Este lugar es especial, siempre ha tenido algo que nos atrae a él –Le contesto Gran-gran dando la vuelta para admirar el lugar
-No entiendo –Dijo Katara confundida situándose alado de gran-gran mirando igualmente el lugar.
-Sabes tu padre y tu madre solían venir a este lugar a escondías cuando eran jóvenes, fue en este lugar donde tu padre le propuso matrimonio a tu madre. Este era su lugar secreto –Le comento Gran-gran llenándose de alegría y nostalgia a la vez en su voz.
-¿Eso es verdad? Jamás supe eso –Dijo Katara con ilusión en su mirada y jubilo en su voz dando unos pasos adelante hacia la montaña.
-Así es, es por eso que sentí miedo y preocupación aquella vez –Dijo Gran-gran cambiando súbitamente de ánimo.
-¿Qué? ¿A qué te refieres? –Le pregunto Katara acercándose de nuevo notando ese cambio en su voz.
-El verte a ti y a Zuko aquella vez fue la viva situación de muchas de las ocasiones en que encontré a tu padre y tu madre en aquel lugar –Le contesto rápidamente gran-gran mirando a los azules ojos de Katara que se llenaron de sorpresa al escuchar esas palabras.
-Admito que al momento no supe cómo actuar tenía que comprobar que estaba equivocada fue por eso que los mantuve alejados lo mas que pude el día de la celebración a la luna nueva… –¿Qué tu nos mantuviste alejados a Zuko y a mi durante aquel día? –Interrumpió Katara confundida
-Así fue y eso solo sirvió para percatarme de varias cosas –Respondió gran-gran
-No entiendo a que te refieres –Dijo Katara entre confundida y nerviosa.
-Katara ¿Qué sientes por el muchacho? –Le pregunto Gran-gran a Katara súbitamente. La pregunta cayó sobre Katara como un iceberg en su cabeza. Se sintió en Shock y congelada, pudo sentir como pasaban los minutos sin saber cómo responder cuando en realidad no había pasado más que un par de segundos.
-…El es un amigo, un amigo de hace años, y es… es mi mejor amigo últimamente –Respondió Katara con notorio nerviosismo y evadiendo la mirada de Gran-gran.
-Lo que sucedió hace unos momento con Zuko y el soldado me hicieron ver que lo que estas sintiendo por el va mas allá de una simple amistad y eso es algo que no apruebo. –Dijo seriamente gran-gran.
-¡Abuela estas equivocada! –Le dijo Katara poniéndose seria.
-Katara tu destino es y esta con el avatar lo que sea que estés sintiendo por el muchacho de la nación del fuego no es más que una ilusión algo que debes dejar ir antes que te enredes en ese sentimiento –Continuo Gran-gran, colocando una mano en el hombro de Katara.
-Aang se encuentra ahora en medio de algún problema en el que te tuvo que mantener a salvo, pero en algún momento al igual que la guerra de los cien años, acabara y dime ¿Qué harás cuando Aang venga por ti? –Termino Gran-gran con una pregunta que dejo paralizada a Katara.
-Katara no quiero que me malinterpretes yo me preocupo por ti y solo espero que tomes la decisión correcta. –Tras esas últimas palabras gran-gran dio la media vuelta coloco las manos a sus espaldas y comenzó a marcharse por donde llego. Dejándola a ella sola para absorber lo que había sucedido.
La noche se hiso presente Katara se encontraba en la cabaña donde Zuko estaba, empacando en una mochila de su tribu las pertenencias de él, después de haber empacado la mayoría de sus cosas, se pauso por un momento mirando aquel traje rojo, de Zuko, pero tras un suspiro lo empaco igualmente, terminando con ese asunto, seguidamente se situó en la puerta del cuarto de Zuko apoyada en una pared con los brazos cruzados, mientras veía desde ahí como en el barco se preparaban para zarpar, francamente sentía que les estaba llevando demasiado tiempo, pero ninguno acepto la idea de que los ayudaran por los residentes de la tribu agua. De repente unos ruidos en el cuarto llamaron su atención, al voltear noto a Zuko intranquilo como agitado en sus sueños, por instinto se acerco rápidamente hacia el pero de repente se freno como dudando si acercarse o no, la duda le duro solo un par de segundos y se acerco más lentamente situándose a un lado de entre las pieles donde Zuko estaba, como con duda rozo de nuevo su rostro y lo pudo sentir menos frio que antes pero no lo suficiente para estar tranquila, entonces pudo ver como Zuko volteaba su rostro hacia ella y como si recién despertara de un largo sueño abrió lentamente sus ojos color ámbar, Katara pudo sentir como esa mirada penetraba en la suya como un par de flechas pero no quería mostrar ninguna reacción de su parte.
-¿Qué sucedió? –Pregunto una voz ronca, y son energía, proveniente de un agotado señor del fuego.
-Tuviste un accidente pero pronto te pondrás mejor –dijo una Katara con una voz tranquila y una mirada serena.
-…Tengo frio…-Dijo Zuko con aquella misma voz, intentando darle una sonrisa a una muy preocupada Katara. Muchas preguntas albergaban la mente de ella en ese momento pero había una en especial que solo el podía aclarar.
-Zuko…estar en el polo sur te estaba afectando ¿verdad? –Pregunto con una suave voz, llena de duda. Pero el solo evadió la mirada.
-Dijiste que jamás me volverías a mentir, quiero saber la verdad –Le dijo ella al ver aquella reacción. Zuko volvió su mirada nuevamente hacia ella con ligera sorpresa.
-En las prisiones de la nación del fuego se suelen húsar congeladores a bajas temperaturas para que los maestros pierdan temporalmente su fuego control, eso es lo que el frio prolongado causa en un maestro fuego… -Dijo Zuko con algo de esfuerzo en su ronca voz. Tras oír esas palabras Katara bajo la mirada.
-¿Cómo no me di cuenta antes?... aquella vez en la montaña de hielo parecías estar esforzándote demasiado al hacer fuego control, yo no pensé que fuese algo importante y mírate ahora estas así debido a mí –Dijo Katara notándose la preocupación y culpa en su voz.
-…Te equivocas, lo más que me pudo suceder era perder temporalmente mi fuego control, en parte era por eso que practicaba, pero lo que sucedió no fue culpa de nadie… fue un accidente… –Contesto rápidamente Zuko notándose cada vez más dificultad en su voz, Katara levanto de nuevo la mirada, dirigiendo sus azules ojos hacia él, quien la miraba tranquilo.
-…Tengo frio –Dijo él con una risa derrotada, dándole una sonrisa a Katara para acabar con el tema anterior, tras oírlo ella no pudo evitar dar una ligera risa, al ver como Zuko tomaba la situación.
-Estamos listos para partir, hemos venido a escoltarla a usted y al señor del fuego Zuko
–Pero en ese tan ameno momento una voz femenina llamo su atención.
Aquella era uno de los soldados que estaban en la tripulación del barco de guerra, llevando al igual que ellos el uniforme de la nación del fuego era claramente más pequeña en proporción que los otros soldados que Katara había visto con aquel que parecía estar al mando, pero ella no llevaba casco como los otros, algo que llamo mucho la atención de Katara era ver que era una chica quizá de su misma edad, y en hecho de no haber visto a muchas mujeres como soldados de la nación del fuego, ella tenía el cabello castaño amarrado en una simple coleta y los ojos grises que mostraban seriedad.
-¡Claro! –Contesto Katara levantándose rápidamente, tras aquella chica dos soldados entraron al cuarto con una especie de camilla.
-…¿Q,que está sucediendo? –Reacciono Zuko tras ver lo que pasaba, escuchándose mucho esfuerzo en su voz e intensando levantarse. Katara reacciono enseguida abriéndose paso entre esos dos soldados e inclinándose hacia Zuko
- Tranquilo Zuko, son de la nación del fuego han venido por nosotros, pronto volverás a casa –Dijo Katara posando delicadamente una mano en el pecho de Zuko para que se tranquilizara. Inesperadamente Zuko tomo la mano de Katara que estaba posada sobre su pecho, no parecía calmarse y su respiración comenzaba a agitarse, había hablado tanto que las palabras parecían serle más difícil de pronunciar. Ella se sorprendió por tal reacción de su parte y en seguida busco su mirada con incertidumbre, el tomando aire comenzó a hablar
-…K-katara -¿Qué están esperando, el barco está listo para zarpar? –Zuko fue interrumpido con aquel soldado al mando.
-¡Si señor! Ya lo escucharon muévanse ya deberíamos estar rumbo a la nación del fuego –Dijo seguidamente la chica a los otros dos soldados, quienes se pusieron en marcha,
-Con su permiso señorita –Dio uno de los soldados colocando una mano en el hombro de Katara para que se hiciera a un lado, ella obedeció llevando aun la duda en su rostro, solo soltando la mano se Zuko en cuanto se levanto.
Tomando uno de los soldados la parte superior y otro la parte posterior de las pieles sobre las que Zuko estaba lo colocaron en la camilla. El seguía inquieto intentando moverse o levantarse. Katara sin entender lo que le sucedía intento ir a su lado mientras se lo levaron, pero el soldado al mando le corto el paso.
-El estará bien, solo es el estrés del viaje lo que lo tiene tan inquiero. –Le dijo a Katara
Ella no pretendía prestarle ninguna atención y haciendo caso omiso a lo que él dijo con la mirada seria se aproximo rápidamente hacia aquellos que se llevaban al señor del fuego pero de nuevo fue detenida.
-¡Sufu Katara! ¿Zuko se pondrá bien? ¿No morirá? –Pregunto inocentemente un pequeño maestro agua, jalando de las ropas de Katara.
-No Nallek, el estará bien –Le dijo Katara dulcemente inclinándose frente al pequeño.
-Es mi culpa, porque no soy un buen maestro agua –Le dijo el pequeño al borde del llanto
-Nallek para ser un buen maestro hay que cometer errores, Zuko sabe que lo que sucedió es un accidente no te culpa a ti ni a nadie. Sabes yo no fui una verdadera maestra agua sino hasta los 15 años –Le dijo dándole una sonrisa tranquila al pequeño quien le devolvió una media sonrisa tras sus palabras.
-¡Los voy a extrañar! Sifu Katara a ti y a Zuko –Dijo el pequeño abrazándola ella correspondió a su abrazo y tras un momento se levanto. Al voltear su mirada pudo ver a su abuela, a Pakku y a varios de los pobladores que se habían reunido a despedirla, después de dar algunos abrazos y despedidas se dirigió a Pakku.
-Hasta pronto Katara, no te metas en problemas –Le dijo Pakku en su abrazo con una sonrisa tranquila
-No prometo nada abuelo Pakku –Contesto ella igualmente en su abrazo. Entonces se dirigió por ultimo con su abuela, estando una frene a la otra se abrazaron fuertemente.
-Hasta pronto mi pequña gran maestra –Le dijo cariñosamente Gran-gran
-Hasta pronto –Contesto con el mismo tono Katara estando ambas en su abrazo.
-Elige bien Katara –Susurro gran gran justo antes de terminar su abrazo.
Estando de nuevo una frente a la otra Katara le dedico una gran sonrisa tranquila, seria y serena
-No hay nada que elegir –Le dijo a su abuela, quien al escucharla solo se quedo parada con el rostro en incertidumbre y sorpresa por tal respuesta intentando descifrarla en su mente, mirando como su nieta se marchaba.
Aviso imporante: Para aquellos que sigan o no el fic, les aviso que posiblemente suba el siguiente capitulo en un mes, debido a que este mes me la pasare estudiando para examenes, examenes finales en la prepa y el examen de admicion a la universidad, es por eso que quiza no encuentre tiempo para el fic, pero les juro que apenas todo este alboroto termine continuare con la historia, incluso ya tengo los dos capitulos siguientes aun en borrador, y como adelanto les digo que las cosas entre esta parejita comienzan a tomar forma. Esperenlo.
