Me atrase un poco con este capitulo, pero esque esta semana fue realmente agitada, por un lado me quede en la universidad :O ni yo me la creia y por otro tenia los examenes finales de la prepa que por cierto acabaron hoy C: y por eso se me fueron los dias. Como lo prometi en el cap anterior este es un capitulo doble :D Disfrutenlo


Libro Katara

…Hay algo raro en aquellas personas se que son soldados pero su actitud es algo distinta a las de los soldados entrenados y disciplinados que he visto en la nación del fuego no logro comprender a que se deba esta extraña sensación que tengo…

…Me atraparon, fui una tonta en confiar en aquellos hombres pero la situación en la que Zuko estaba no me permitió pensar con claridad, quería que él se repusiera y creí ciegamente que en la nación del fuego se repondría pronto lo creí tano que ni siquiera note que Zuko quería advertirme de algo pero ahora puedo pagar las consecuencias…

Capitulo 14

Para Zuko el tiempo pareció detenerse, su cuerpo parecía estar pausado mientras observaba como aquel hombre levantaba la mano sobre ella, sus ojos parecían querer salir de orbita en cuanto miro como los cabellos de Katara se levantaban siguiendo el trayecto de su rostro por aquel golpe. Al ver aquella escena algo hiso explosión en su interior, pudo sentir de nuevo esa llama de ira que le quemaba por dentro, fue entonces cuando el tiempo regreso a su curso, justo cuando Zuko libero esa explosión interior.

Ambos Katara y Tenko, observaban a la distancia la gran nube de humo negro que dejo aquella gran explosión en el barco de alado.

-¡Zuko! –Exclamo Katara preocupada, sin importarle su mejilla rosa, por aquel golpe.

-¡Maldición! – Blasfemo Tenko, y enseguida levanto a Katara tomándola por ambas manos atadas.

-¡Suéltame! –Gruñía ella, mientras intentaba arrebatarse, pero él se la llevo a la fuerza hacia uno de los pasillos.

Los tres pasajeros en el barco apenas pudieron salir ilesos de esa explosión, Yuki miraban incrédula aquella figura masculina que se empezó a hacer visible de entre el humo del Camarote principal, que había estallado.

De entre las llamas estaba él, parado firmemente, con la mirada de un toro enfurecido hacia el barco de alado, Yuki reacciono enseguida, al ver que el empezaba a tomar vuelo para dirigirse a ese barco.

-¡ES EL SEÑOR DEL FUEGO! NO PERMITAN QUE SALGA DEL BARCO –Grito fuertemente hacia aquellos hombres incrédulos.

Tras dar esa orden corrió directamente hacia el frenando su trayecto con una gran ráfaga continua de fuego, pero esto no lo detuvo impulsándose con su propio fuego Zuko se elevo por encima del fuego de ella, y estando en el aire con una mirada seria y casi sin expresión le lanzo una ráfaga, reaccionando rápidamente ella apenas lo esquivo, saltando contra el suelo a un lado contrario de la ráfaga de Zuko, enseguida levanto la mirada incrédula, en su búsqueda. Zuko aterrizo con una rodilla sobre el metal del barco, levantándose con firmeza sin perder la mirada de donde quería llegar. De repente una gran roca pareció dirigirse hacia él, quien reacciono enseguida con un gran golpe envuelto en llamas que deshizo la roca por completo en una gran explosión consumiendo a la vez toda la manga color azul de el brazo con el que el señor del fuego golpeo la roca, pero los ataques no se detuvieron ahí, por un lado se encontraba Yuki quien desesperada comenzó a lanzar puños de fuego hacia él, mientras que del otro lado se encontraba Kyren con una gran bola de fuego, ambos atacando al mismo tiempo.

Zuko levanto ambas manos y como si tuviese un escudo a su alrededor las llamas no se acercaron a él, en cuanto los ataques cesaron movió ambas manos en un movimiento giratorio tomando el mismo fuego que le habían arrojado, y lanzándolos a ambos oponentes, Kyren logro esquivarlo, pero Yuki parecía paralizada, justo antes que las fuertes llamas peguen contra ella, Sung-yen se lanzo contra ella cayendo ambos fuera del peligro.

Tenko llego al puente de mando del barco, donde tomo el control de este, alejándose del barco en llamas, tan rápido como pudo, los motores estaban funcionando con carbón y tenia lo suficiente para alejarse.

Tan pronto como callo, Yuki se levanto enseguida viendo con impotencia como Zuko se dirigía rápidamente hacia el borde del barco y saltaba al agua.

-¡Debemos acabar con él! –Le dijo con seriedad y desesperación a su hermano

-Te has vuelto loca, lo que sugieres es traición –Le contesto el enseguida.

-¡Que no te das cuenta que él ha sido quien nos ha traicionado, en el momento en que acepto proteger a esa maestra sangre! –Le grito ella

-Ese asunto es del Avatar no es nada que tenga que ver con nosotros –Le dijo el tomándola por los hombros.

-Tú lo haces por él, no por la nación, lo haces por Tenko –Le reprocho

-Si tú no me ayudas iré por el yo sola –Le contesto ella con desesperación y tristeza a la vez

Tras decir eso último salió corriendo hacia alguna parte en el barco, su hermano empezó a seguirla pero fue detenido.

-Tenko nos ha traicionado, lo sabia el solo quería a la maestra agua para tenerla como su aliada, debemos dejar que el señor del fuego se haga cargo de él –Le dijo Kyren con seriedad

-¿Dónde está Yuki? –Le pregunto seguidamente

-Ella quiere ayudar a Tenko, quiere que acabemos con el Señor del fuego, y ahora ha salido corriendo a alguna parte, pero de nada le servirá, el señor del fuego se dirige hacia Tenko –Le contesto Sung-yen

-Iré a buscarla –Dijo seguidamente tomando el mismo camino que ella.

Tenko dirigió el barco hacia una pequeña isla cercana perteneciente al reino de la tierra, y tomo de nuevo a Katara de las manos en su espalda a la fuerza apurándose a salir del barco, tan pronto como salió la arrojo en la arena ya que ella no dejaba de forcejear y moverse, el cielo empezaba a oscurecer por causa de las nubes y el viento azotaba contra las olas.

-Te propondré esto, mas te vale que escuches bien, te reto a un duelo con el agua control y si vences serás libre de marcharte, pero si soy yo el vencedor aceptaras el trato y vendrás conmigo –Dijo con seriedad, pero ella no levanto la mirada

-Más vale que aceptes esta última oportunidad que te doy o puedes despedirte de ese mundo –Se acerco colocando una navaja en su garganta, mientras que Katara solo lo miraba con odio y seriedad.

-Acepto –Contesto fríamente, el solo dio una media sonrisa al escucharla, se situó a su espalda y con la misma navaja corto las ataduras en las manos de Katara.

-¡Te arrepentirás de esto! –Dijo Katata tan pronto se sintió libre, y sin previo aviso y sin moverse de donde estaba con un rápido movimiento estiro las manos hacia la playa atrayendo rápidamente el agua y convirtiéndolas en hielo las dirigió a su espalda donde él estaba, pudo escuchar a sus espaldas el sonido del hielo quebrándose al chocas, sintiéndose un poco mas aliviada dio rápidamente la vuelta, solo para ver que el hielo no toco en lo más mínimo a su oponente, quien controlo el hielo a su alrededor, por lo que solo choco delante y detrás de él.

-Vaya que eres buena, pero nunca te enfrentaste a un maestro como yo –Dijo él con una sonrisa siniestra de oreja a oreja, Katara solo reacciono sorprendida dando unos pasos para atrás. Pero reponiéndose enseguida tomo de nuevo el agua del mar con una mano a cada lado y formo grandes picos dirigidos hacia él, justo cuando el ataque llegaba el convirtió el hielo a su alrededor en agua y con un movimiento giratorio de su cuerpo controlo a la vez ambos picos de agua del ataque de Katara y formo un gran remolino a su alrededor, de repente estiro ambas manos hacia ella y el remolino se fue convirtiendo un afilados trozos de hielo dirigidos como flechas hacia Katara, ella intento controlarlas pero eran demasiadas, pudo controlar las suficientes para que no la hirieran de gravedad, inclinándose y protegiéndose con las manos mientras el hielo desgarraba unas partes de las ropas de su brazo y dejando unas raspaduras en su entre pierna igualmente rasgando su ropa, al alzar la mirada noto que el ya preparaba otro ataque, por lo que de inmediato tomo de nuevo al agua del mar para formar una gran ola bajo sus pies alzando incluso el barco en el cual ambos habían llegado y usándolo como escudo evito el nuevo ataque de Tenko una parte del barco callo mientras que Katara no perdió tiempo y surfeo sobre el agua hasta llegar hacia el pretendiendo revolcarlo con el agua de la ola que formo pero justo cuando estaba sobre él, el dio un golpe en el aire y sorprendentemente el agua bajo los pies de Katara pareció tomar la forma de su puño pero a un tamaño mayor que la derribo.

Katara termino en el suelo totalmente empapada y tosiendo para recuperar el aliento, entonces él se acerco hacia ella

-Veo que tuvimos el mismo maestro, Pakku, siempre tan orgulloso, nunca acepto que yo superé por mucho su poder con el agua aun siendo muy pequeño, no logro entender como lograste que él te enseñara siendo tu una mujer, incluso se rumora que tú has sido su mejor alumna, ¡que tonterías! –Comento con una sonrisa desdeñosa mientras la rodeaba

-Ríndete ahora, o no tendré piedad de ti –añadió con una voz burlona

Al escucharlo Katara reacciono de nuevo, sus manos podían sentir la humedad sobre la arena que había dejado la batalla y con la mano que tenia contra ella extrajo el agua que contenía de un movimiento y levanto el agua una gran barrera de agua sobre los pies de Tenko derribándolo, el callo sobre la arena, inmediatamente abrió los ojos solo para ver que una gran ráfaga de hielo venia sobre él, de inmediato rodo en la arena para evitarlo, pero sorprendido miro como Katara venia rápidamente hacia él con ambas manos envueltas en agua desde los hombros hasta las manos, ella imito aquel movimiento del puño de agua contra él, lográndolo al primer intento, haciéndolo rodar por la arena empapado, antes del siguiente golpe él se levanto rápidamente con furia en su mirada y atrayendo el agua de la costa formo un inmenso remolino a su alrededor lanzándolo con furia contra Katara, ella dio un golpe en el aire justo cuando el ataque le llegaría y el agua pareció explotar ante ella formando una gran parábola cristalina, pequeñas gotas cruzaban ante su firme mirada, solo dejando el estruendo del golpe a su alrededor, en cuanto el gua callo y ante la mirada entre furiosa y nerviosa de aquel maestro, Katara estiro ambas manos una a cada lado con gracia extrayendo en agua de la arena a su alrededor y formando un gran círculo de hilos de agua que giraban rodeándola, algunas eran agua y otras hielo, la imagen era sorprendente ella estaba situada en medio de aquellos hilos giratorios que parecían formar una esfera envolviéndola, a sus espaldas resplandecían lejanos rayos que se asomaban de la tormenta naciente sobre el cielo iluminando el agua a su alrededor.

De un rápido movimiento y con un grito de furia Katara estiro ambas manos hacia él lanzando aquellos largos látigos de agua y hielo en su contra, la mirada de Tenko no podía estar más sorprendida en cuanto vio la rapidez con la cual llegaban a el de inmediato reacciono creando un escudo de agua para protegerse, pero no tuvo tanto éxito ya que solo los látigos de agua no lograron a travesar su escudo pero si el duro hielo, que el de inmediato intento esquivar y controlar pero al intentarlo una de sus manos recibió un corte justo en la palma, el callo inclinado sostenido su mano herida viendo con desesperación como la sangre caía en la arena tiñéndola de rojo, La respiración de Katara era agitada, pero con firmeza se fue acercando a Tenko, el alzo la mirada viendo como ella venia a paso firme mientras el viento que antecedía una tormenta azotaba contra ambos, retomando su furia se intento poner de pie, pero Katara sin detener su paso alzo ambas manos a la vez, alzando el agua de la arena y dejando atrapado en hielo a un agotado Tenko.

Zuko nado tanto y tan rápido como pudo contra las salvajes olas que azotaban contra el, en su mente solo estaba la férrea idea de llegar antes de que algo le sucediera, si algo le pasaba estaba seguro de jamás perdonárselo en lo que le quede de vida.

Tras separarse de su hermano Yuki atravesando las llamas en el barco con su fuego control se dirigió a aquella parte del barco en donde recordaba haber visto que habían llevado aquel globo de guerra que estaba en el polo sur, al verlo en la parte trasera no pudo evitar contemplarlo por un momento mientras tomaba aire, por un momento mientras veía la gran nave entre las nubes y los lejanos destellos de los rayos que empezaban a aparecer ella no dudo mas y con toda desesperación corrió hacia el no sin antes llenar de fuego el camino por donde llego para que nadie la detuviera, entonces con toda prisa y la respiración entre cortada dio rápidos golpes de fuego al motor para que el globo se inflara lo más rápido que fuera.

Kyren y Sung-yen corrieron a la misma dirección que Yuki en su búsqueda pero a cierta distancia se toparon con barreras de fuego, al verlas sin perder tiempo Kyren dio un salto y abrió ambas manos, abriéndose a la vez como una cortina las llamas, dejándolos pasar, pero justo al atravesar un par de llamas mas se percataron que en lo alto una gran sombra se hiso presente al alzar la vista Sung-yen no podía creer al extremo en que su hermana estaba llegando por aquel hombre, de inmediato pidió a Kyren que extinguiera el fuego que quedaba para intentar poner en marcha el barco de nuevo.

Zuko llego a las orillas de la playa de la isla la cual parecía estar desierta, pero no tardo en escuchar a lo lejos un fuerte estruendo, por un segundo pensó que fueran los rayos del cielo nublado, pero aquello se escuchaba diferente y apenas audible a esa distancia, sin pensarlo salió corriendo directo hacia la fuente de aquel sonido, entre mas se acercaba mas podía sentir una ligera briza de niebla húmeda chocar contra su rostro, eso lo motivaba a correr mas y mas rápido, pues sabía que la tormenta no tardaría en caer

El hielo era duro paralizando sus manos deshabilitándolo para controlarlo, pero Tenko sabía que un poco de fuerza y tiempo serian suficientes para romperlo y liberarse entonces decidió jugar con su última carta usando el poder que tenia con la palabra, Katara estaba a unos pasos de aquel hombre, al situarse frente a Tenko, el bajo la mirada ante ella, como vencido, entonces Katara hiso un par de movimientos envolviéndose en un abrigo de agua preparándose para su último ataque.

-¿También vas a matarme? –Dijo repentinamente Tenko, alzando la vista, teniendo de nuevo aquella mirada sobre potente pero combinada con cansancio y derrota.

Al escucharlo Katara se quedo conmocionada, frenando su ataque justo ante él.

-¿Qué? –Susurro, repentinamente su mirada firme pareció desvanecerse

-No eres diferente a ellos, a esos asesinos de la nación del fuego, mira a lo que has sido reducida matando a quienes son como tú –Le reprocho aquel hombre, entre gritos, esas palabras hicieron temblar a Katara quien atónita se quedo sin palabras

-¡Termina conmigo! ¡Vamos, hazlo como la asesina que te has vuelto! –Le grito Tenko, mientras que en una de sus manos se podía ver un ligero movimiento a pesar del hielo.

Ella se encontraba confundida y algo asustado por esas palabras, sin notarlo había dado unos pasos hacia atrás, y bajado la mirada.

Todo paso en un instante, un crujido se hizo presente pero al alzar la mirada, Katara fue golpeada con una ráfaga de agua, rápidamente antes siquiera de que ella reaccionara sintió un frio roce de una navaja pasar en su cuello, a pesar de que apenas fue una pequeña cortada, sintió un agudo dolor que no le permitió levantarse, sin detenerse y estando a las espaldas de ella Tenko junto de nuevo las manos de Katara a su espalda y creó un bloque de hielo, dejándola deshabilitada de sus poderes, en seguida la alzo de nuevo tomándola por la cintura con su manos herida de un rápido movimiento, mientras que con la otra con una especia de guante de agua, coloco su mano sobre la pequeña cortada que le había hecho, entonces el agua en su mano empezó a brillas, sin que Katara pudiera reaccionar por el dolor.

-No te preocupes no dejara cicatriz –Le susurro en la oreja

-¿Que hiciste? –Pregunto muy enojada Katara, tan pronto como el dolor paso.

-No te envenene si es lo que piensas, al menos no del todo –Contesto él en forma burlona

Katara empezó de nuevo a forcejar para que la soltara pero sin sus poderes no era más fuerte que él, repentinamente vio una gran sombra reflejarse sobre ambos, al alzar la mirada, vio como el globo de guerra con el cual ella y Zuko habían llegado al polo sur estaba flotando por encima de ambos, enseguida una escalera callo. Y ella fue subida contra su voluntad. Tan pronto como ambos llegaron, Tenko la lanzo hacia adentro de la nave, mientras que Yuki fue directo hacia él, con la mirada llena de preocupación.

-Tenko, ¿Qué te sucedió? ¡Se suponía que la matarías! –Le reclamada entre enojo y tristeza,

-El te mintió, solo te ha utilizado –Le grito Katara

-Cállate –Le grito Tenko

-¿Entonces es verdad? –Le pregunto Yuki buscando su mirada, pero al ver que el la desviaba quedándose en silencio, entonces ya no lo dudo.

-Sung-yen tenía razón, tu quieres destruir a la nación del fuego, nunca estuviste de nuestro lado, nos engañaste… me engañaste –Comenzó a reclamarle Yuki, pudiéndose escuchar como su vez se quebraba a cada palabra, repentinamente Tenko la tomo por los hombros

-Únete a mí, y vivirás, debes decidir ahora –Le dio con firmeza, sin ella poder creer esa proposición, mientras que una llovizna comenzaba a dar paso a la tormenta

-Yuki, has traicionado a tu hermano y por lo mismo a tu nación, no tienes nada que perder, pero si tendrías mucho que ganar -Le propuso nuevamente

-Yo…yo –Comenzó a balbucear ella, teniendo encima la firme mirada de Tenko

-…Acepto –Susurro, bajando la mirada, una gran y perversa sonrisa se hiso presente en el rostro de Tenko, quien enseguida dirijo su mirada a una incrédula Katara.

De repente Zuko se detuvo, a su alrededor, podía ver grandes rastros de hielo, incluso ahí estaba el barco en la costa, le faltaba una parte y se veía algo dañado, la arena de la costa se encontraba demasiado dispersa, y todo a una gran distancia se encontraba empapado de agua sabia que la llovizna apenas había comenzado como para haber empapado todo ese lugar, estaba seguro una pelea entre ambos Katara y aquel hombre se socito en ese lugar, sin embargo no había nadie alrededor, repentinamente al pasar la mirada, pudo ver como no muy alejado se encontraba un globo de guerra de la nación del fuego, sobrevolando entre las oscura nubes

Con sigilo Tenko se acerco a Katara

-Antes de que el jugo de la amapola de piedra te haga efecto, supongo que es justo que sepas lo que pasara –Le dijo Tenko muy confiado

-Te di una oportunidad, pero no la aceptaste, deberías saber que si pensabas salvar la vida a alguien con esa elección estabas equivocada, todo pasara de la misma manera tal vez incluso mejor, y lo único que conseguiste será perder tu vida. –Le dijo el firmemente, repentinamente Katara sintió un extraño mareo, y parpadeo rápidamente

-No conseguirás nada –Le dijo ella a Tenko a pesar del mareo

-De nuevo te equivocas –Dijo él, de repente usando su control convirtió en agua el bloque de hielo que sostenía las manos de Katara y sin previo aviso el tomo la por el cuello levantándola, pero sin ahorcarla.

Aquella llovizna se había tornado en lluvia, Katara lo miraba con incertidumbre, mientras que él, le devolvía la mirada, con una siniestra seguridad.

-Creaste un gran escándalo, atacar al señor del fuego en su propia nación no es algo que puedas ocultar, muchos rumores pueden salir de aquella acción. Quizá … el señor del fuego enloqueció por alguna razón e hizo algo que provoco que tú te defendieras, quizá tu intentaste escapar, pero quizá el te capturo en tu intento por volver con el avatar, quizá tú te defendiste de nuevo y ambos se enfrentaron a muerte… donde…. Quizá ambos murieron –Conto Tenko con aquella siniestra tonada suya, con cada palabra Katara se sentía más angustiada al igual que mareada, pues sabía que en algún momento ella misma creyó aquella historia que Tenko narraba

-O al menos eso será lo que el avatar y todo el mundo creerá –Añadió Tenko con una muy ligera risa

Sin perder más tiempo Zuko dio una rápida mirada al lugar, tras ver unas rocas, tomo aire y se dirigió a toda velocidad sobre ellas, cuando llego a la sima de aquellas rocas impulsándose en un gran salto tomo el suficiente vuelo para ahora impulsarse con su fuego control en sus manos como propulsores y dirigirse hacia el globo de guerra,

Tenko sostenía firmemente a Katara por el cuello, acercándola cada vez más al borde de la nave, mientras que ella a la vez sostenía con ambas manos la mano de el intentando apartarlo de su cuello, pero debido al jugo de amapola, se empezaba a sentir cada vez mas y mas débil.

-…Jamás ocurrirá… Zuko te encontrara… al igual que Aang –Dijo Katara débilmente a Tenko enfrentándolo

-Claro, se me olvidaba tu héroe, no te preocupes por eso justo ahora debe estar por llegar para abalar la historia -Le contesto Tenko muy confiado.

Tras decir aquellas palabras la nave tuvo una fuerte turbulencia, como si hubiese chocado contra una roca, Yuki quien hasta el momento sin saber cómo reaccionar solo se había mantenido observante, reacciono ante aquella turbulencia sosteniéndose de donde pudo, Katara solo miraba incrédula como todo lo que Tenko había dicho comenzaba a transformarse en realidad o al menos así parecería, mientras que Tenko se mantuvo firme y seguro ante aquella turbulencia. Entonces el alzo la mirada hacia ella, esta parecía ser diferente a las anteriores, además de su confianza y prepotencia algo en su mirada le anticipaba que era el final, Katara pudo ver como el movía su boca diciendo una frase que ella no pudo comprender, tal vez era por la tormenta o por la amapola ella no lo sabía, pero de inmediato lo descifro en cuanto los dedos de Tenko se abrieron soltando su cuello.

La lluvia se había transformado en una tormenta, que no permitía ver muy buen a través de las gotas que caían furiosas del cielo, sin embargo Yuki pudo notar tras una rápida mirada como una mano parecía asomarse de fuera de la nave

-Hay alguien más en la nave –Grito sorprendida hacia Tenko –No permitas que suba –contesto de inmediato Tenko con firmeza, desde alguna parte de la nave, pero ella no se preocupo tanto en buscarlo con la mirada y se preocupo mas por seguir la orden.

Obedeciendo a su orden Yuki fue hacia donde aquella mano se mantenía aferrada, creando en su mano una llamarada para dirigirla a quien sea que estuviese ahí, sin embargo tras acercarse para lanzar su ataque, fue ella la que fue embestida por una gran ráfaga de fuego justo hacia su rostro deslumbrándola la cual apenas pudo evadir sin salir quemada, pero cayó de rodillas con la vista algo borrosa por el ataque.

Zuko subió a la nave totalmente empapado, con las ropas quemadas y desgarradas en algunas partes, su mirada era firme y furiosa, y a pesar de eso la buscaba con la mirada, entre las sombras se percato de Tenko parado en una esquina de la nave de guerra pero tras él se podía ver el azul de un vestido de la tribu agua, estando al otro extremo Zuko se apresuro a llegar donde Tenko, a pesar de su mala vista Yuki lanzo un ataque hacia Zuko para evitar que llegara a él pero el detuvo su ataque apretando el puño de Yuki en su mano y sin perder el ritmo continuo.

-¡Suéltala! –Advirtió antes de su llegada, pero aquel parecía ignorar por completo su presencia, justo a unos pasos de llegar hacia él, Tenko se dio la vuelta, en sus manos sostenía el abrigo que alguna vez llevo Katara pero ella no estaba ahí. Zuko se pauso, algo pareció quebrarse en su interior de repente se encontraba experimentando sorpresa incredulidad y angustia en la mirada todo combinado con una repentina furia y firmeza

-Aun tiene su aroma –Dijo Tenko aspirando aquel abrigo, a continuación estiro la mano y ocultando su mirada entre las sombras de sus cabellos, abrió la mano dejando que aquel abrigo sea absorbido por la tormenta.

Su cuerpo pareció tomar voluntad incluso antes que su mente reaccionara, y tras un segundo de que Tenko soltara aquel abrigo Zuko ya se encontraba saltando de la nave hacia el mar bajo la gran tormenta, usando nuevamente el fuego se impulso para caer aun mas rápido, su vista era borrosa por las demasiadas gotas que chocaban contra su firme mirada.

Su fuerza disminuía y la mirada se empezaba a tornar entre borrosa y oscura, miles de pensamientos pasaban por la mente de Katara, desde sus primeros recuerdos de pequeña cuando descubrió que era una maestra agua, aquel desafortunado día en que pedio a su madre, el gran cráter en el que encontró al avatar, la isla kioshi, omashu, ba sing se, la nación del fuego, Yu Dao y aquel momento que la condujo a estar cayendo, todo parecía acabar sin embargo una imagen se vino a su mente, aquella que le aquejaba últimamente una mirada, una cicatriz un rostro entre brillantes destellos hechos con nueve y fuego en medio del polo sur a la luz de la luna nueva, mientras se veía caer hacia el mar.

su espalda fue la primera en tocar las fuertes olas que provocaba la tormenta sin embargo al ser envuelta en el agua el ambiente pareció cambiar era como si hubiese entrado a algún otro lugar mas no era el mar, no sentía el peso del agua sobre ella, incluso podía sentirse a sí misma parada en algún sitio, al intentar abrir los ojos estos ya no le pesaban, no podía creer lo que veía aquel lugar parecía ser un bosque con extraños tonos sepia y algunas especies de luciérnagas vagando por aquel bosque, al alzar la mirada vio los cielos con algo nublado con aquel mismo tono que todo el lugar, a pesar de no tener idea de cómo llego en ese sitio podía sentir tranquilidad como si todo lo que había sucedido no fuese más que un mal sueño por un momento se le antojo cerrar los ojos y respirar aliviada, de repente en alguna parte un voz la llamo

-Katara – dijo una extraña voz femenina cuya voz parecía emitir un sonoro eco

Katara abrió los ojos enseguida buscando a la persona dueña de aquella voz, mirando de lado a lado sin encontrar a nadie, de repente fue llamada de nuevo, dándose cuenta de que esa voz estaba a sus espaldas, rápidamente dio media vuelta, solo para ver que detrás de ella se encontraba algo que era parecido al oasis de los espíritus, todo alrededor de aquella fuente brillaba de un suave azul, que le daba paz. Katara se acerco a aquel estanque sintiéndose en tranquilidad y confianza, pero al acercarse lo suficiente para mirar su reflejo atreves de las cristalinas aguas, se llevo un gran sobresalto al ver en su reflejo a una mujer sin rostro reflejada en el agua, rápidamente se aparto, al alzar la mirada aquella mujer estaba justo enfrente suyo, sin embargo después de aquel sobresalto no sintió más temor. Aquella mujer llevaba un vestido azul, que le pareció conocido le parecía un ajuar de matrimonio tradicional de su tribu, solo se mantuvo observándola un momento.

-¿Quién eres? –Dijo después de un momento, notando en su voz aquel mismo sonoro eco de la voz que escucho antes.

Esa mujer no pronuncio una palabra, tan solo levanto con delicadeza una de sus manos ofreciéndosela a Katara ella reacciono enseguida como siguiendo los movimientos de aquella mujer sin reflexionar demasiado en cuanto ambas justaron sus manos, el rostro de aquella mujer pareció dibujarse con una brillante luz, mostrando a una hermosa mujer de ojos azules y cabellos castaños que le sonreía con tranquilidad.

-Yo soy tu –Contesto ella a la anterior pregunta de Katara continuando con su sonrisa

Katara se quedo muda por un momento, sin entender el significado de aquella respuesta

-Lo siento, creo que aun no has entendido lo que sucede, ahora mismo estas en el mundo de los espíritus, atravesaste la barrera del mundo terrestre hasta aquí –Dijo aquella mujer

-¿Morí? –Pregunto Katara con duda y tristeza en su voz

-No, no moriste –Le contesto ella encontrando cierta gracia en la pregunta de Katara

-¿Entonces porque estoy en el mundo de los espíritus? –Pregunto enseguida Katara

-Existen ciertas épocas en las cuales el mundo de los espíritus se encuentra cruzada con el mundo terrenal, muchas personas llegan y se van sin percatarse de que estuvieron en el mundo de los espíritus, pero tu caso es distinto, siempre has tenido un lazo con este mundo, ese lazo soy yo una de tus vidas pasadas, mi nombre es Ummi –Contesto ella

-¿Ummi? Yo no comprendo ¿Por qué es que eres una conexión? ¿Si todas las vidas pasadas de las personas se encuentran en este mundo? –Dijo Katara algo confundida

-Es distinto, a las demás personas que llegan aquí –Menciono Ummi bajando un oco la mirada

-Yo viví mi vida de mortal en este mundo, el día de mi boda en el oasis de los espíritus fui capturada por Ko, el ladrón de rostros él se llevo mi rostro y me dejo vagando aun en vida por este mundo, nunca tuve ambiciones de inmortalidad, yo morí hace mucho tiempo, aunque mi vida aquí fue mucho más larga de lo que esperaba, todo ese tiempo estuve esperando a ser encontrada por mi amado Kuruk, pero no llego a tiempo y morí con la idea de ya no ser encontrada sino de encontrarlo en esta vida o en las que llegasen. Tu eres mi siguiente vida, y fuiste tú quien lo encontró a él –Conto Ummi a Katara

-¿Kuruk? El avatar dos generaciones anteriores a Aang –Exclamo sorprendida Katara, al ver como todo comenzaba a conectarse.

-Así es, nunca te preguntaste porque cuando todo el mundo parecía olvidar la esperanza de que el avatar apareciera… -Yo aun creía que el avatar regresaría para salvar al mundo –termino la frase Katara

-Era porque nuestro espíritu lo anhelaba fue por eso que lo encontramos, era parte de tu destino el encontrar al avatar y mis sentimientos por el renacieron en ti, fue ahí cuando tu destino se hiso uno con la del avatar –Concluyo Ummi

Katara parecía reflexionar con aquellas palabras mientras muchos recuerdos se le venían a la mente

-Todo eso es verdad, entonces… ¿porque ahora me siento vacía? –Pregunto Katara, saliéndose las palabras casi espontáneamente, sorprendiéndose ella misma de su pregunta

-Katara mientras caías hacia al mar, te aferraste a un solo sentimiento, ¿Qué fue lo último que visualizaste antes de llegar aquí? – Pregunto Ummi

-¿Yo… caía? –Pregunto Katara confundida,

De repente todos los recuerdos parecieron volver al igual que el golpe de un rayo en su memoria, recordó todo lo sucedido, como si una ráfaga de imágenes golpeara su mente hasta llegar a ese último recuerdo justo antes de llegar al mundo de los espíritus.

-¡Zuko! –exclamo Katara entre una voz baja pero sorprendida

-El fue tu puente a este mundo, nuestro espíritu veía venir sus últimos alientos pero algo ocurrió, tus sentimientos fueron más grandes que los míos y en ti se creó un choque espiritual que te trajo aquí. El destino es extraño, si Aang no hubiese huido tu no lo habrías encontrado, ambos pertenecen a otras épocas y el lazo que los une es el fuerte amor que alguna vez nos tuvimos Kuruk y yo, por eso debes estar con él Avatar y mantener el equilibrio que se perdió. Sin embargo el mundo siempre busca el equilibrio y la armonía por sí mismo y eso es algo que puedo notar, tu espíritu y el mundo me muestran que tu destino habría sido diferente si el avatar no se hubiese cruzado en tu camino.

-¿Mi destino habría sido... Zuko? –Pregunto Katara con duda y cierta alegría a la vez

-Es una posibilidad, pero yo no puedo saberlo –Contesto Ummi

-Pero yo amo a Aang y nunca he dudado mis sentimientos por el –Dijo Katara repentinamente elevando un poco la voz

-Lose, compartimos ese sentimiento –Contesto Ummi –Sin embargo un nuevo sentimiento a nacido en ti, intentar negarlo es algo inútil, puedo ver tus sentimientos Katara al igual que un libro abierto –Concluyo

-He conocido a Zuko desde hace mas de cinco años, he tenido toda clase de sentimientos por él, odio, miedo, cariño pero estos sentimientos son algo que no puedo entender ¿Por qué ahora? ¿Por qué nunca sentí esto por el antes? –Reflexiono repentinamente Katara

Ummi se dio una pausa bajando la mirada con una sonrisa tranquila antes de responder

-El eclipse de luna es un fenómeno en el cual la luna cubre al sol y no deja llegar sus destellos a la tierra. Esto fue lo que sucedió contigo mi amor por Aang se atravesó entre el sol y la tierra, negándote la vista de el sol. Pero ahora que la luna ha dejado de estar atravesada ha podido nacer un nuevo lazo entre la tierra y el sol y la armonía continua. Ahora que te has separado del avatar has podido ver lo que pudo ser el destino, quizá tu verdadero destino, tu amor por el Avatar ha estado ahí desde antes que nacieras, pero ese era un ciclo acabado en esta nueva vida habrías de tener un nuevo destino –Concluyo Ummi

-¿Porque me dices todos esto? –Pregunto Katara después de un momento

-Me he dado cuenta que ya he interferido demasiado en tu vida, la mía termino hace mucho y me aferre tanto a Kuruk que todo ese anhelo se vio reflejado en ti, por eso ahora te hago saber que sea cual sea la decisión que tomes, será la correcta, ambos sentimientos son puros y fuertes y sé que sabrás elegir. –Contesto Ummi

-¿Elegir? –Pregunto repentinamente Katara entre asustada y sorprendida

-Ahora que lo sabes puedes volver, no recordaras lo sucedido hasta que el momento adecuado llegue –Dijo por ultimo Ummi, mientras que todo alrededor parecía desvanecerse pintándose en un tono azul oscuro

-¿Qué? ¡Espera! –Grito rápidamente Katara al ser soltada por Ummi, de repente algo pareció cambiar, empezaba a sentir de nuevo el fuerte peso del agua sobre ella, su cuerpo cansado y sostenido por la densidad del agua, y por último la falta de aire que se le había acabado estando hundiéndose en el mar Katara apretó la mirada intentando no olvidar pero todo fue inútil y al abrir los ojos de nuevo, estaba en su realidad la vista continuaba borrosa y había olvidando su travesía al mundo de los espiritas por completo ella se dejaba caer en las profundidades del agua, estaba consciente de que si cerraba los ojos no los volvería a abrir, pero le empezaban a faltar fuerzas para mantenerlos abiertos cuando todo lo que veía era la oscuridad del mar.

De repente la luz de un rayo se vio relejada en las profundidades del mar dejando ver una extraña figura que se acercaba a toda velocidad ante ella, su vista era algo borrosa pero pudo notar aquella figura acercarse hasta que tomo forma ante su mirada rendida, era Zuko quien se acercaba a gran velocidad ella lo vio acercarse al momento justo en que ya no pudo con sus parpados que empezaban a cerrarse, pero lo que Zuko hiso provoco que abriera de nuevo su mirada atónita. Al llegar a ella Zuko no perdió un instante el tomo rápido y firmemente de los hombros y en un movimiento firme y arrebatado unió sus labios a los de ella con una inexplicable desesperación mientras que Katara solo miro con susto y sorpresa lo que ocurría sin saber como reaccionar.


Mucho que digerir, bueno eso creo, aclaro que no hubo libro Zuko en este capitulo debido a que el estuvo inconciente casi todo el capitulo.

Por cierto la escena final la tuve en la mente desde que inicie el fic º/º y no se como pero las situaciones se fueron dando hasta que porfin llegaron a esta escena, esperen el siguiente capitulo, no prometo nada pero espero no tardarme tanto en subirlo y una cosa mas DEJEN REVIEWS me encanta leerlos y me emociona cada vez que llega uno ^^