Hola de nuevo se que me volbi a pasar con los dias y realmente me disculpo pero aqui les traigo el siguiente capitulo
Libro Zuko:
…El ver que ella sea golpeada fue la chispa que hiso estallar la bomba en mi, y el fuego control apareció otra vez solo para defenderla no tenía ningún otro propósito más que ir por ella y protegerla…
…Cada movimiento era cansado sin embargo sabía que debía seguir nadando debía llegar a Katara, ella estaba con él, se que podía defenderse pero no podía arriesgarme a que nada le pasara…
…Todo se desvaneció en cuanto vi las ropas que ella alguna vez porto volar entre la tormenta, no me importo ese hombre su seguridad o la mía, lo único que debía hacer era ir por ella, tampoco me importo si quizá ya era tarde y esa era una posibilidad que nunca quise imaginar…
…estando en el agua la luz de un rayo mando un reflejo a mis ojos de entre la oscuridad en las profundidades del mar, el collar de su madre me guio a ella en cuanto la vi ahí con los ojos cerrados hundiéndose en el mar, supe que cada minuto incluso segundo de su vida valía mas que la mía fue por eso que le di la ultima respiración que tenia, ya empezaba a sofocarme por lo que nada tanto y tan rápido como pude para poder llegar a ella, sé que si alguien podía salir de esta situación era ella, y no me importo el hecho de que pude haber muerto si ella lograba vivir…
…esto me está sobrepasando, este día he hecho cosas que ni siquiera pensé hacer, nunca sentí este anhelo antes, temo no poder controlarme, intento recordar la misión que tengo con Aang, pero desde ayer cuando mis labios se cruzaron con los suyos ya no hubo marcha atrás, se que aquello no fue un beso pero me acerco a lo que hubiese sido y no deja de darme vueltas en la mente…
Capitulo 15
Su mente le gritaba que lo alejara pero el instinto no le permitía moverse, al instante no alcanzo a comprender, los latidos de su corazón empezaban a parecerle más un zumbido, la adrenalina comenzó a fluir en cada una de las venas de su cuerpo, no tardo en comprender en cuando sintió en su boca el suave sabor de su aliento, el último aliento de Zuko, al instante no logro descifrar de que se trataba aquel sutil sabor en su boca era furia, era fuego, era honor era Zuko, todo en el le recorvada a Zuko quien había guardado ese último aliento para dejado ir en sus labios.
Con lentitud y delicadeza Zuko se aparto de los labios de Katara quedándose uno frente al otro, la mirada de Katara le reclamaba un ¿Por qué? Pero la de él solo le contestaba que ahora todo estaría bien con la más tranquila y amable sonrisa que jamás le había visto.
De repente las manos de Zuko parecieron soltarse de los brazos de Katara su mirada tranquila se empezaba a cerrar mientras dejaba su cuerpo hundirse en lo profundo del mar, Katara lo miraba incrédula y asustada a la vez, había comprendido todo por completo Zuko había reservado su último aliento para dárselo a ella y viéndolo desvanecerse ante ella, no iba a permitir que haya sido en vano.
Bajo la tempestad de la tormenta, sobrevolando sobre el mar estaban Tenko portando una media sonrisa a su lado con la cabeza sobre su hombro lo acompañaba Yuki ella con la mirada perdida al mar, y a las salvajes olas que golpeaban contra el
-Ella fue una tonta, debió aceptar mi propuesta –Exclamo repentinamente Tenko despertando de sus pensamientos a Yuki quien de igual manera no dijo ninguna palabra y se mantuvo en silencio, pero el silencio se vio interrumpido cuando algo en el mar llamo su atención.
-¡Tenko mira! –Grito ella alarmada apuntando a alguna parte en el mar, Tenko intento visualizar que era aquello, pero la vista se le nublaba por la fuerte tormenta y la oscuridad que dejaban las espesas nubes
-No logro ver nada –Exclamo el
Tras decir esas últimas palabras Tenko pudo ver aquello que Yuki señalaba porque en ese justo momento en el mar una gran erupción pareció levantarse en medio de la tormenta, ambos estaban algo alejados pero aquello creció a tal grado de ver su inmensidad a lo lejos
Dando unos pasos hacia atrás viendo aquello totalmente estupefacto -¿Qué es eso? –Exclamo Tenko
De repente varias capas de aquel volcán de agua se fueron apartando con velocidad dejando ver ante las miradas atónitas de Tenko y Yuki a Katara sosteniendo en sus brazos a Zuko con fuerza, siendo levantada por un remolino de agua bajo su cintura.
Al levantar Katara la mirada ruborizada y nublada, a pesar de la lejanía ambos pudieron sentir la intensidad de su furia, y más aun en el momento en que ella levanto una de sus manos con gracia alzando tres inmensos remolinos de agua en medio de la impetuosa tormenta que se dirigieron directo hacia ellos.
Yuki reacciono de inmediato abriendo la caldera del motor de la nave de guerra y lanzado una gran ráfaga de fuego para desviarse del ataque, teniendo poco éxito pues uno de los remolinos arremetió contra ellos casi derribándolos.
-¡Tenko reacciona! –Grito Yuki sosteniéndose con fuerza de la nave
Pero el parecía hacer caso omiso a su voz pues contemplaba casi hipnotizado el gran poder que provenía de la maestra agua Katara
-¡Es… increíble! –Exclamo maravillado y temeroso a la vez
Tras un segundo movimiento de su mano Katara envió un gran pico de agua que giraba en dirección directa hacia la nave de guerra, Yuki mirada impotente como aquel ataque vendría hacia ellos en menos de un par de segundos, fue en ese instante cuando Tenko pareció volver al mundo y justo antes que aquel ataque llegara con un par de movimientos de sus manos uno empujando y el otro un gran golpe que provoco un gran estallido con un fuerte estruendo similar al del trueno, al hacer contacto su golpe de agua control con el ataque de Katara, pero Tenko y Yuki no se vieron totalmente a salvo pues parte de la nave se había ido y el globo que los sostenía empezaba a romperse y agujerarse haciéndolos defender con lentitud.
A la distancia y bajo la tormenta Katara observaba como aquella nave de guerra descendía, su agitada respiración fue calmándose, al igual que la nave de guerra ella fue descendiendo con lentitud y con un golpe hacia el mar dirigió su trayectoria de vuelta a las orillas de la playa empujándose fuera del agua, mientras se aferraba con fuerza al inmóvil cuerpo de Zuko
Ambos golpearon junto con las fuertes olas de la tormenta contra las húmedas arenas de la playa en medio de un par de rocas, pero siendo amortiguado su golpe por el agua misma, mientras las olas se alejaban Katara asentó con delicadeza el cuerpo de Zuko en medio de aquellas rocas ambos estaban totalmente empapados, estando bajo la tormenta, limpiando con una de sus manos el lodo de la arena que había quedado en el rostro de Zuko, Katara acerco una de sus orejas al pecho de este intentando escuchar el latir de su corazón, pero el golpear de las gotas de lluvia no le permitían concentrarse, entonces sin perder más tiempo situó su mano en el cuello de Zuko bajando hasta su pecho siguiendo la dirección de su garganta y levantándola de vuelta del pecho a la boca de Zuko la cual se abrió dejando salir una gran cantidad de agua, pero tras eso ningún movimiento mas surgió de él, Katara miraba asustada como no hubo reacción de su parte al momento de soltar el agua que obstruía el aire en sus pulmones. Su respiración comenzó a ser agitada de nuevo y entrando en desesperación Katara empezó a sacudirlo
-¡Zuko! ¡ZUKO REACCIONA! –Gritaba con impotencia mientras que combinándose con el agua de la lluvia comenzaban a surgir lágrimas de su angustiada mirada
-¡Zuko tienes que despertar! ¡Prometiste… que no me dejarías! –Reclamaba mientras su voz se quebraba con cada palabra, asentando su cabeza contra el pecho de este aferrándose con fuerza
Repentinamente una idea le vino a la mente su respiración era de nuevo agitada y situando su rostro frente al de él con lagrimas cayendo de su rostro al de él, sin dudar mas dio un gran respiro a pesar de su respiración y con delicadeza asentó sus labios a los de Zuko, devolviéndole aquel aliento que antes él le ofreció, ella apretaba la mirada con fuerza mientras varias lagrimas se escapaban de sus ojos, aquel rubor en sus mejillas se hacía cada vez más fuerte y sus manos se aferraban con fuerza a los azules y casi desgarrados trajes que el portaba.
Una repentina reacción de los hombros de Zuko la hiso abrir la mirada enseguida apartándose rápidamente de su rostro, Zuko abrió los ojos mirando en un principio hacia el cielo y a continuación dirigiendo la mirada hacia ella, aquella dorada mirada de fuego que ella tanto anhelaba ver, acompañado de un suave gesto de sus labios, Katara permaneció mirándolo aun sin creer lo mucho que quería ver esa mirada, repentinamente como si recién reaccionara Zuko súbitamente tomo una gran bocanada de aire como si apenas estuviese saliendo del agua seguido de una fuerte tos mientras su respiración se regulaba levantando ligeramente la parte superior de su cuerpo. En cuanto su respiración se repuso pudo sentir el roce de una de las manos de Katara sobre su rostro pero antes de mirar de nuevo hacia ella llego el inesperado abrazo de Katara quien se lanzo sobre el sosteniéndolo fuertemente entre sus brazos, hundiendo el lloroso rostro en su pecho.
-Jamás, jamás hagas eso de nuevo –Reclamo ella entre chillidos, mientras que el solo la miraba sorprendido
Entonces siguiendo su instinto Zuko poso igualmente sus brazos sobre ella cubriéndola en su abrazo
-Lo lamento, pero lo volvería a hacer una y mil veces si de eso dependiera tu vida –Contesto Zuko con una sonrisa tranquila
Ella solo escucho sin decir una palabra más mientras que su respiración comenzaba a tranquilizarse cada vez más, estando sostenida de él y el de ella, Katara sintiéndose más tranquila repentinamente y con tranquilidad cerró los ojos quedándose inmediatamente dormida, después de haber usado sus fuerzas más allá de lo que había imaginado que podía, Zuko no lo noto al instante puesto que el aun estaba sumergido en aquel cálido abrazo bajo las gotas de lluvia, y a pesar de la misma tormenta no había mejor lugar en el que quisiese estar.
Después de un momento estando bajo la lluvia Zuko intento buscar la mirada de Katara para que ambos se fuesen a buscar algún refugio, encontrándose con una Katara dormida sobre él, cuan delicada muñeca de porcelana sobre sus brazos, fue en ese momento cuando se puso a reflexionar acerca de cómo fue que al despertar ambos se encontraban a las orillas de la playa, era más que claro que había sido Katara quien los había sacado a ambos de aquella situación pero contemplándola bajo la lluvia, viéndola tan frágil algunas veces se le olvidaba el increíble poder que ella poseía, aunque de igual forma el sabia que aunque ella fuese quizá la mejor maestra agua, el siempre querría estar ahí para protegerla.
Zuko la tomo entre sus brazos cargándola, y se adentro en aquella isla para buscar algún refugio en el cual pasar la tormenta, no muy alejado de la playa se encontró con un no muy grande altar de piedra, sin pensarlo mucho los adentro a ambos en aquella cueva la cual en su interior era cálido y de cierta forma acogedor para pasar la noche, pero aquello no le pareció suficiente, dando una mirada al lugar iluminándose con el fuego de una de sus manos, mientras que con la otra sostenía a Katara, encontró un rincón que le pareció adecuado para dejarla un momento, con delicadeza la asentó ahí, levantándose enseguida la contemplo un momento antes de salir en busca de madera para encender fuego, después de un momento volvió y usando su fuego control encendió las maderas formando una fogata ni muy pequeña ni tan grande para la cueva sino lo sufrientemente agradable para pasar la noche. A continuación volvió donde Katara tomándola de nuevo entre sus brazos para acercarla al calor del fuego, al cargarla esta pareció corresponder a su abrazo situando sus brazos alrededor del cuello de Zuko y acomodándose en su pecho, por un segundo esto dejo en pausa al señor del fuego pues aquella acción por parte de Katara lo desconcentraron empezaba a dudar del si estuviese dormida pero tras un momento continuo con delicadeza fue asentándola a un lado del la fogata de repente al intentar apartar los brazos de ella de su cuello esta se aferro a él como si no quisiese apartarse de su lado, un sonrojo surgieron en las mejillas de Zuko quien tras un par de segundos y tras lograr que los brazos de katara fuesen separándose con delicadeza, se encontró con el rostro risueño y dormido de Katara algo lo hiso detenerse un momento y contemplar a quien estaba frente a él, de nuevo su cuerpo pareció tomar voluntad cuando su mano se poso en el rostro de ella, su corazón empezó a acelerarse mientras que hipnotizado por los labios entre abiertos de Katara empezó a acercarse con lentitud a ellos, el momento era el adecuado no había nadie más que las sombras del fuego que los acompañaban, ni siquiera ella estaba presente más que físicamente por lo que si lo hacía seria un secreto que solo el sabría, se daba cuenta de que había anhelado este momento desde hace mucho aunque no estaba seguro exactamente desde cuándo, unos centímetros apartaban sus labios de los de ella cuando él se detuvo y bajo la mirada
-¿Qué estoy haciendo? –Se reclamo en un susurro
Levantando la mirada nuevamente la observo un momento y tras un suspiro dejo ir aquel instante, asentándola con suavidad al lado del fuego, y situándose en el otro lado de este formando una barrera entre ambos aquella barrera era la fogata, pero a través de las flamas él podía observarla dormir y no quería perder ni un instante mas al igual que ella se encontraba exhausto por lo que no se percato en qué momento cerró los ojos y se dejo llevar por el sueño.
La noche paso, al igual que la tormenta que cubrió toda la noche.
El sonido de un amanecer se hiso presente con el canto de las aves, que la hicieron abrir los ojos a un nuevo día, al abrir los ojos los restos de una consumida fogata fueron lo primero que vio pero alzando tan solo un poco la mirada lo encontró a él apoyado en su brazo con los cabellos cayendo sobre sus ojos cerrados, ella no se levanto se sentía segura en ese momento y en ese lugar solo se quedo recostada mirándolo dormir, pero ese momento no duro pues tras algunos segundos los ojos somnolientos del señor del fuego se abrieron lentamente encontrándose la mirada de ambos solo un instante eterno, bajo la tenue luz del amanecer.
-Hola –Dijo Katara con una sonrisa tranquila, la cual el correspondió en seguida
-Buenos días –Contesto Zuko seguidamente, levantándose del suelo, mientras ella lo seguía.
Tras levantarse Zuko ofreció una mano a Katara quien la tomo enseguida levantándose también, entonces él la sostuvo un momento.
-¿Estás bien? –Le pregunto Zuko con algo de seriedad
-Si lo estoy –Contesto ella algo confundida con esa pregunta, y volteándose hacia la salida de la cueva apartándose de el
-Katara ¿qué sucedió? –Pregunto repentinamente Zuko deteniéndola con sus palabras.
Zuko pudo notar un leve temblor como un escalofrió en Katara pues esa pregunta provoco que la agradable mañana se acabara para dar paso a los recuerdos que le causaban tristeza, instintivamente Zuko se acerco a ella quien estaba de espaldas a él, y estiro su mano hacia su hombro pero justo antes de tocarla se detuvo y en su manos se formo un puño mientras que bajo la mirada repentinamente furiosa.
-Fracase, quería protegerte de todo esto y sin embargo… no pude –Dijo repentinamente Zuko apretando los dientes en cada palabra
Al escucharlo Katara levanto de nuevo la mirada, de entre sus recuerdos dolorosos uno surgió, aquel que la devolvió a la vida.
Al levantar la mirada hacia ella Zuko pudo ver sorprendido como ella caía sobre él en un abrazo, el se quedo pausado un momento sin saber cómo reaccionar, entonces apartándose con delicadeza Katara le dirigió la mirada
-No fracasaste Zuko, cuando estaba por rendirme tu me hiciste volver –Le dijo Katara con una media sonrisa mientras que l solo la miraba algo confundido
-Tenko, era el nombre de ese hombre, me propuso casi exactamente lo mismo que aquel maestro sangre de Yu Dao –Comenzó a narrar Katara al ver el rostro de Zuko
-Ellos eran quienes Aang menciono en su carta, llegaron a la nación del fuego buscándome fue ahí donde tomaron ambas naves de guerra y nos siguieron hasta el polo norte, Tenko era un maestro agua me propuso acabar con la nación del fuego, empezando por acabas con la cabeza de la nación… contigo. –Hiso una pausa bajando el rostro mientras que Zuko la escuchaba con atención
-Fue ahí cuando todo empezó tras ver la explosión en la nave vecina el me trajo a esta playa y me propuso un duelo con el agua control en el que si me vencía yo aceptaría su trato, me confié demasiado con mi control que acepte pero debo admitir que fue una pelea muy pareja en un principio, sin embargo estuve a punto de vencerlo cuando me hiso notar que estaba peleando contra mi propia gente eso me hiso perderme un momento, tiempo que el aprovecho para introducirme una sustancia que me adormeciera, su compañera Yuki apareció de la nada para llevarme con él, a partir de ese momento tengo recuerdos borrosos pero recuerdo claramente que me conto cual era su plan. Se entero de todo lo que ocurrió en la nación del fuego, los problemas que antecedieron nuestra partida al polo sur y sacando ventaja de eso creo la historia perfecta para comenzar su guerra… iba a hacerles creer a todos que fuiste tú quien acabo conmigo mientras yo trataba de llegar a Yu Dao –Se detuvo nuevamente tomando un respiro sin levantar la mirada
-Sentí miedo, porque yo misma había creído esa historia y todo en ese momento parecía avalar su historia tanto que mientras caía hacia el mar… yo me rendí, ya no sentí deseos de luchar sentía que todo esto era lo que me merecía –De repente alzando el rostro fijo sus azules ojos en la mirada ámbar de Zuko
-Fue ahí cuando apareciste y… –Se detuvo un momento desviando la mirada algo avergonzada rozando sus labios ligeramente con las yemas de sus dedos. –Claro –Dijo Zuko repentinamente desviando apenas la mirada pero volviendo nuevamente su atención en ella
-Lo que hiciste me devolvió la fuerza y la voluntad, no iba a permitir que esto acabara así, no permitiría que de nuevo la guerra atormentara al mundo, y… no iba a permitir que nuestras vidas se terminaran de esa manera – Se detuvo de nuevo con la mira fija en el
Un momento tranquilo los rodeo, pero como un golpe llego a la memoria de Katara algo de lo que no se había percatado
-¡Zuko! ¿Qué sucedió contigo? Usaste tu fuego control y ya no te encuentras mal –Dijo repentinamente Katara dándose cuenta aun de el estado de salud de Zuko
-Pues el fuego control volvió mientras estaba en aquel barco –Contesto Zuko
-¿Fuiste tú quien ocasiono esa explosión? –Pregunto Katara pero otra duda surgió –en el barco tu trataste de advertirme ¿Cómo es que sabias que aquellos tipos eran los que Aang menciono? –Pregunto nuevamente Katara
-Desde que estábamos en el polo norte supe que no eran de la nación del fuego, cuando partimos, nuestra partida no fue algo tradicional, únicamente mi tío y yo sabíamos hacia donde tú y yo nos iríamos, mi tío se quedaría a cargo de la nación mientras yo no estuviera y el sería el único que se contactaría conmigo por medio de halcones mensajeros, quedamos en que por mas difícil que se pusiera cualquier situación en la nación del fuego, no mandaría a nadie por nosotros al polo sur, y si tuviese que hacerlo sería él en persona quien vendría, nadie más tendría que buscarnos más que aquellas personas que Aang menciono –Contesto Zuko
-Lo del barco fue solo una reacción, sabía que debía protegerte y el fuego control volvió a mi… cuando supe que Tenko te arrojo al mar supe que no tendría mucho tiempo antes de poder llegar a ti fue por eso que antes de entras al agua solo tome una bocanada de aire y tenía pendiente que no podría desperdiciar tiempo saliendo por mas aire, estando en el mar la luz de un rayo se reflejo en al agua hasta el collar de tu madre ese brillo me hiso encontrarte, no desperdicie en aire que había tomado, fue por eso que cuando llegue a ti yo… –Claro –Interrumpió Katara algo sonrojada
-Gracias Zuko por estar ahí como lo prometiste –Dijo Katara después de un momento, correspondiéndole Zuko con una ligera sonrisa tranquila antes de hablar de nuevo
-Debemos volver a la nación del fuego para hacer un reporte de lo que sucedió y… –No, no quiero que Aang se entere de nada de esto –Interrumpió nuevamente Katara a Zuko
-en ese caso igualmente debemos volver antes que mi tío mande un reporte de los barcos que fueron robados –Continuo Zuko obteniendo ahora la aprobación de Katara
Ambos partieron de aquel altar de piedra en donde habían pasado la tormenta y dirigieron su camino de vuelta a las orillas de la playa en busca del único transporte disponible en ese momento, el barco en el que Tenko llevo a Katara en aquella isla. En cuanto llegaron a las orillas de la playa pudieron ver aquel barco, bastante sucio por la tormenta y algo estropeado, subiendo la rampa examinaron más de cerca el barco.
-Todo parece estar en buen estado, a excepción de uno de los camarotes, es difícil creer que una tormenta lo destruyera, los barcos de la nación del fuego son muy resistentes –Dijo Zuko a Katara después de dar un recorrido
-Sí, y sirven muy bien de escudo en una batalla de agua control –Comento Katara con una risa ligera.
Al momento Zuko no lo entendió pero después de volver la mirada al camarote destrozado, le devolvió la media sonrisa a Katara entendiendo a lo que se refería, ambos se acercaron al camarote mirando todas las cosas despilfarradas en el suelo, de repente Katara dio unos pasos más adelante inclinándose para tomar algo de entre los escombros.
-Este era mi camarote –Menciono levantándose sosteniendo una prenda azul entre sus manos
Entonces como si recién llegara a su mente algún recuerdo Katara reacciono como asustada y salió corriendo directo a los escombros del camarote, ante la sorpresa de Zuko quien la siguió
-¡Lo encontré! –Exclamo Katara para sí misma aliviada mientras que en sus brazos sostenía una especia de mochila pequeña en color azul
-¿Qué encontraste? –Pregunto Zuko a sus espaldas
-No importa… la nave puede funcionar –Contesto Katara un tanto apresurada, cambiando el tema, Zuko solo la miro sin comprender pero no le pregunto mas
-No parece haber recibido tanto daño, veré si aun puedo hacerlo navegar –Contesto el mientras se adentraba a uno de los camarotes, Katara le seguía los pasos con aquella mochila fuertemente sostenida en sus brazos
Aquel camarote en el que ambos entraron parecía estar desordenado por los golpes que el barco sufrió pero fuera de eso aun estaba en pie, Zuko se acerco a un lado de la cama donde igualmente saco una especie de mochila aun más grande, y buscando en ella saco unas rojas prendas, Katara solo lo observaba
-Ten –Le dijo estirando la mano para darle aquellas prendas a Katara quien solo reacciono confundida buscando una respuesta en su mirada
-Muy temprano mientras dormías di un recorrido por el lugar no muy lejos de aquí hay un rio con una pequeña cascada, puedes tomar un baño ahí, ya que tus cosas se perdieron pensé en que podías usar estas prendas –Contesto Zuko
-Es... tu ropa –Dijo Katara un tanto avergonzada
-No creo que sea adecuado que vistas el uniforme de un soldado de la nación del fuego –Contesto Zuko con una ligera sonrisa en su rostro, la cual ella correspondió tomando las prendas que Zuko le ofrecía
-Mientras tomas un baño veré su puedo hacer funcionar el barco –Dijo Zuko con algo de autoridad mientras se adentraba mas en el barco
-Claro –Contesto Katara dando media vuelta para marcharse
Después de adentrarse un poco en la isla y siguiendo el camino que Zuko le había señalado Katara encontró enseguida aquel rio, lo encontró más rápido de lo que esperaba puesto que el sonido la llamo desde lejos, con una sonrisa y un brillo en el rostro se acerco a él sumergiendo primeramente una de sus manos sintiendo el agua cálida en sus manos, asentó en una roca las prendas limpias que vestiría, y antes de proceder a quitarse las sucias y desgarradas ropas que llevaba por alguna razón se percato de que nadie estuviera mirando y seguidamente se sumergió por completo en el rio.
En cuanto Katara se marcho Zuko se adentro en la parte posterior del barco en donde se encontraban los motores, percatándose de que estaban en perfecto estado para navegar solo necesitaban algo de combustible y fuego para ponerse en marcha, entonces saliendo del barco se adentro en la isla en busca de ramas de árbol o cualquier cosa que le pudiera servir de combustible, mientras recogía unos troncos el sonido lejano de el agua de una cascada llamaron su atención, el soltó aquellos troncos y como si fuese llamado dirigió su camino a la fuete de aquel sonido. A casa paso el sonido del agua se hacía más claro, repentinamente Zuko se detuvo quedándose quieto unos segundos y de repente colocando ambas manos en la cabeza como si le doliera empezó a hablar
-¿Qué estoy haciendo? –Se reclamaba en voz baja pero con algo de furia
A continuación tomo un respiro alzo la vista hacia el sonido y bajando la mirada de nuevo se levanto dando media vuelta y volviendo su camino a aquellos troncos que antes había encontrado para el barco.
Quiza estuvo un poquito flojo al final pero era como un puente para pasar a lo siguiente les aseguro que les fascinara, por cierto preparo algo especial con los libros Zuko y Katara esperenlo, tengo mil ideas en la mente que aun no he escrito y temo que me lleve mas capitlos, digo que temo porque no quiero que el fic se vuelba tedioso eso es lo menos que espero, aunque por otro lado mi entrada a la universidad se atraso por lo que tendre mas tiempo para escribir. DEJEN REVIEWS, saben que siempre son bienvenidos.
Por cierto quiza en el siguiente capitulo ponga una musicalizacion. ;-D
