Hola de nuevo, aqui les traigo el capitulo 16 se que de nuevo me atrase pero les comento que ya salio La busqueda parte 2 la continuacion del comic de Avatar, claro esta en ingles pero seguro que pronto alguien lo subira al español.

Como dije en el capitulo anterior este capitulo tendria un pequeño acompañamiento musical y es el siguiente: Amapola - Andrea Bocelli espero que lo tomen en cuenta ya que si esta un poco ligado al capitulo, comienza desde la frace: Entonces una melodía empezó. Señalado en negritas dentro del cap


Capitulo 16

Zuko se encontraba saliendo del barco algo sudoroso, en busca de mas combustible que le pudiera servir, justo al bajar del barco al alzar la mirada se encontró con Katara no pudo evitar hacer una pausa para verla por completo, pues Katara se encontraba totalmente arreglada y resplandeciente ante él, su cabello estaba suelto y portaba la ropa que Zuko le había ofrecido se notaba algo grande pero ella la había ajustado a la medida de su cuerpo y era poco decir que logro hacer que le quedara a la perfección, ella se acerco a él con una fresca sonrisa.

-¿Lograste que el barco se mueva? –Pregunto tranquila sin darse cuenta del efecto que estaba provocando en Zuko

-S-si, solo iba por algo que pueda húsar para mantener el fuego ardiendo –Contesto Zuko en un principio algo nervioso pero recuperándose en seguida

-Pero si ya estas listas podremos partir ahora –Dijo seguidamente

-Ahora ¿Qué no tomaras un baño? –Le pregunto Katara

-No, mientras menos tiempo pasemos aquí más pronto llegaremos a la nación del fuego –Contesto Zuko con autoridad. Katara solo se quedo en silencio un momento pero en seguida acepto

-Muy bien –Contesto dirigiéndose ambos al barco, entonces Katara se detuvo un momento haciendo a Zuko voltear hacia ella

-Zuko, ¿sabes en donde estamos ahora? –Pregunto recién percatándose de ello

-No, no estuve consiente durante el trayecto, pero pensaba averiguarlo en cuanto toquemos tierra en algún puerto habitado –Contesto el continuando ambos hasta la nave

-Mientras tanto tendrás que dirigir la nave, te mostrare como –Dijo seguidamente

-¿Dirigirla? –Exclamo Katara algo sorprendida

-La nave necesita fuego constante y con el poco combustible que pude conseguir en esta isla, lo más recomendable es que me quede en la parte de abajo del barco en donde están los motores a mantener las llamas hasta tocar tierra –Le contesto Zuko.

Ambos se adentraron al puente del mando en el barco en donde Zuko le mostraría a Katara que pasos seguir para dirigir la nave.

-Aquí es donde deberás dirigir el barco –Dijo Zuko acercándose al timón junto a la ventana

-Los barcos de la nación del fuego tienen integrada una brújula al lado del timón, por lo que es fácil ubicarse, solo deber dirigirte al norte, girando el timón

-¿De esta forma? –Pregunto Katara girando del timón con rapidez, por lo que Zuko se situó justo detrás de ella tomando el timón mientras que las manos de Katara aun estaban sobre el mismo, Katara reacciono algo nerviosa al sentirlo tan cerca a sus espaldas, surgiendo un ligero sonrojo en sus mejillas que enseguida intento evitar, poniéndose seria

-Es algo lento, de esta forma –Dijo Zuko mostrándole mientras que giraba lentamente el timón

De repente sus manos se toparon con las de Katara, el solo contacto con su piel lo hicieron detenerse, mientras que igualmente Katara reacciono quedándose ambos inmóviles por un momento. Sin percatarse de ello la mano de Zuko sobre la de ella se movió ligeramente acariciándola, pero reaccionando en seguida él se aparto.

-Es de esa forma, puedes empezar en cuanto baje a los motores –Dijo él un tanto nervioso mientras se apresuraba a salir del puente de mando hacia los motores.

En cuanto el salió Katara permaneció inmóvil un momento, entonces fijo su mirada en aquella mano que había sido tocada por Zuko, contemplándola cerró los ojos y con su otra mano la cubrió acercándola a su pecho como abrazando ambas manos.

Ambos adentraron su camino en el inmenso mar, Katara dirigiendo la nave y Zuko alimentando los motores, algunas horas pasaron antes de que encontraran tierra, Zuko se encontraba en los motores usando su fuego, cuando una señal le llego desde el puente de mando, tomándose un respiro uso su desgarrado traje azul como una toalla para limpiarse el sudor que le había provocado el arduo trabajo y busco algún lugar en el cual acomodarse un momento a descansar.

Después de enviar el mensaje en los motores, Katara bajo la velocidad en la que el barco iba, y espero hasta que Zuko subiera, un momento paso mientras el señor del fuego llegaba al puente de mando para arribar en las costas de aquel lugar.

-Estamos en el reino de la tierra –Dijo Katara un tanto sobresaltada, en cuanto Zuko entro

-No creo que estemos nada cerca de Yu Dao –Le dijo él al notar la preocupación de ella, entonces tomo el timón y ambos arribaron.

Tras bajar del barco fueron recibidos por dos hombres del reino tierra

-¿Qué es lo que se les ofrece señorita? ¿A que debemos su presencia en el reino tierra? –Pregunto uno de esos hombres

-Nación del fuego, veo que es una mujer noble y su sirviente –Dijo aquel otro hombre, un hombre maduro que los observo bajar, deduciéndolo de inmediato por la forma en la cual iba arreglados, pues mientras que Katara llevaba finas telas de seda, Zuko se encontraba sucio y dudado, con los desgarrados trajes azules de la tribu agua y algunas armaduras de la nación del fuego que recién se había puesto.

-¿Qué? –Exclamo Katara sorprendida, mientras veía venir a ambos hombres, a lo que Zuko parecía indiferente.

-Llevaría a esta señorita a encontrarse con su familia, pero una tormenta se nos cruzo en el camino, perdimos muchas cosas y les agradeceríamos un poco de ayuda para volver a la nación del fuego –Dijo repentinamente Zuko seriamente, para sorpresa de Katara

-Ya veo, ¿Qué es lo que necesitan? –Pregunto uno de los hombres un tanto serio

-Por el momento combustible y algunas provisiones para el viaje, la nación del fuego se los agradecería mucho –Contesto Zuko dando un saludo formal de su nación

-Por supuesto, acompáñenme –Dijo aquel hombre dudando un poco, seguidamente procedió a adentrarse hacia el pueblo, Katara y Zuko siguieron sus pasos a sus espaldas

-¿Qué estás haciendo Zuko? ¿Cómo que mi sirviente? –Le susurro Katara confundida

-No esperaras que les diga que soy el señor del fuego, ¿O sí? –Le contesto Zuko igualmente en un susurro

-Pero lo que les dijiste… –Se me ocurrió de repente –La interrumpió Zuko

-Fue una muy buena improvisación –Le dijo Katara con una media sonrisa. Ambos ya se encontraban en lo que parecía un mercado del reino de la tierra, en ese momento aquel hombre se detuvo y dando media vuelta hacia ellos hablo

-Venga conmigo por el combustible, su lady puede esperarnos aquí un momento –Dijo aquel hombre a Zuko, al escucharlo Katara no pudo evitar una ligera risa, conteniéndola en seguida al ver que ese hombre la observaba. Zuko busco su mirada antes de retirarse pues no estaba del todo seguro de dejarla aunque solo fuese un momento, pero una sonrisa y aprobación de ella lo hicieron ir con aquel hombre.

En cuanto ambos se marcharon Katara permaneció ahí quieta un momento viéndolos marchar, entonces decidió mirar el lugar mientras ambos regresaban, noto que mientras caminaba por aquel lugar, varias mujeres del reino de la tierra tenían su mirada puestas en ella, era evidente que llamaba la atención con aquellos trajes rojos y de finas telas, pero ignorándolas se acerco a los puestos con una particular sonrisa. Mientras miraba los puestos, la plática de unas jóvenes nobles llamo su atención.

-…Lose, fueron dos barcos los que fueron robados en la nación del fuego –Comentaba una a las otras, esas palabras hicieron voltear a Katara siguiéndolas con la mirada, pero no siendo suficiente empezó a seguirlas, intentando a la vez que no notaran su presencia

-¿Tendría que ver con el problema en Yu Dao? Escuche que quienes se robaron esas naves eran maestros agua –Comento una de ellas

-Podría ser, además se rumora que El señor del fuego Zuko, no se encuentra en la nación del fuego, cosa rara porque se sabe que tampoco está en Yu Dao –Contesto aquella joven a la otra

-Pero también se dice que se encuentra en su palacio muy ocupado trabajando en una estrategia para ayudar al Avatar Aang con el problema de los maestros sangre, siendo sincera eso se me hace más creíble que el que simplemente haya desaparecido–Comento una tercera

Una de las chicas estaba a punto de dar su opinión a las otras cuando una mano se posó en el hombro de Katara dándole un pequeño susto, ella volteo en seguida para ver a un hombre ya mayor que le indico con la mano que la buscaban, enseguida Katara dirigió la mirada y pudo ver de nuevo a Zuko y a aquel hombre que les ayudaría, dio una rápida mirada de vuelta a esas chicas mientras se marchaba a paso dudoso hacia donde Zuko y aquel hombre estaban.

-Oh aquí esta señorita, ya le he dado a su sirviente suficiente combustible y provisiones para su viaje –Comento aquel hombre en cuanto vio a Katara llegar

-Muchas gracias, la nación del fuego le agradece y promete recompensarle en el futuro –Contesto Katara a aquel hombre con el típico saludo de la nación del fuego, y enseguida dirigió la mirada a Zuko, no pudo evitar una leve sonrisa en cuanto lo vio llevando dos enormes sacos uno repleto con carbón el cual llevaba a rastras en el suelo y el otro un tanto más pequeño con provisiones de agua y comida.

Zuko y Katara volvieron por el camino de vuelta a la nave

-Déjame ayudarte –Le dijo ella a Zuko intentando tomar uno de los sacos

-No, estoy bien no puedo permitir que una dama se ensucie las manos –le dijo Zuko entre serio y burlón, mientras ambos se subían de vuelta a la nave.

-¿Es suficiente carbón para llegar a la nación del fuego? –Pregunto Katara, observando aquel saco que Zuko llevaba

-Lo es, ahora mismo estamos a solo unas horas de la nación del fuego –Contesto Zuko

-¡Ya veo! –Exclamo Katara algo pensativa -¿Pasa algo? –le pregunto Zuko al instante

-Unas jóvenes del reino tierra estaban hablando de lo que sucedió en la nación del fuego, las naves robadas y según escuche incluso se rumora que tú ausencia en la nación, pero al parecer hay varias teorías –Le conto Katara

-Debemos estar mucho más cerca de lo que creí, para que rumores como esos lleguen hasta aquí –Comento Zuko con un toque de seriedad.

-Nos marcharemos ahora, encenderé los motores, para zarpar –Dijo Zuko con autoridad.

Su travesía continúo de nuevo Zuko en los motores, y Katara en puente de mando del barco, todo parecía estar en calma, el atardecer estaba por dar paso a la noche mientras dirigían su camino de vuelta a la nación del fuego, Katara observaba tranquila las aguas del mar cuando la puerta fue abierta.

-Zuko –Exclamo al verlo, de nuevo completamente sudado y algo cansado tomo asiento en uno de los muebles en el puente de mando. Entonces tomando un respiro empezó a hablar

-¡Nos detendremos! –Dijo de repente

-Pero ¿Por qué? Hay que arreglar todo lo que sucedió con aquellos tipos que robaron los barcos –Dijo Katara al escucharlo

-Lose, pero la noche se acerca, y si arribamos a la capital de la nación del fuego con este que es uno de los barcos robados, en plena noche, tendremos problemas –Le contesto

-Por ahora debemos estar cerca de la isla Ember, nos detendremos a las orillas de su costa a pasar la noche y mañana veremos qué hacer, deje suficiente carbón para mantener los motores, ahora tomare el mando del barco –Dijo Zuko de nuevo con aquella autoridad en combinación con algo de cansancio.

-¿La isla Ember? –Exclamo Katara con duda, y al dar vista al mar no muy lejos se percato de que efectivamente la luz de la isla era cercana, a solo un par de kilómetros.

-¡Vaya estamos muy cerca! –Exclamo sorprendida

-Arribaremos entre las rocas, a esperar hasta mañana –Le dijo Zuko, dirigiendo la nave donde grandes rocas ocultaban la vista del mar.

Conforme se iban acercando a la isla Ember en el barco las voces de de la isla se empezaron a escuchar pero un anuncio en especial llamo la atención de ambos.

"Y en unos momentos más el cantante de ópera Weng hará su presentación esta noche en la isla Ember." –Fueron las palabras que se escucharon entre ecos, instintivamente Zuko levanto la vista como queriendo observar las palabras, Katara se percato en seguida

-¿Qué pasa? –Le pregunto al instante buscando su mirada, Zuko solo bajo la mirada embozando una ligera sonrisa

-Antes de la carta de Aang donde me avisaba de lo sucedido en Yu dao, mi tío y yo habíamos planeado ir a aquella actuación es por eso que él había venido desde su tienda de Té, hacía tiempo que no nos veíamos y reserve por adelantado nuestros lugares… Weng es su cantante favorito –Le conto Zuko a Katara quien tras un momento dirigió la mirada a la isla

-Lamento que todo esto haya pasado –Comento ella tras un momento con la mirada entre culpable y triste

-¿Qué?..¡No!, no me refería a eso –Dijo Zuko reaccionando de sus palabras al voltear y verla

-…Es solo que me hiso gracia el cómo los planes cambian de un momento a otro en cosas buenas o malas y…a pesar de todo para mí esto cambio a algo bueno porque puedo ser útil…y cuidar de…ti –Comento sorprendiéndose el mismo de las palabras que salían de sus labios, dejando incluso a Katara sorprendida quien mientras lo miraba y escuchaba con un ligero rubor que salía de sus mejillas. Dándose cuenta ambos a la vez de que el tiempo no se detuvo mientras ellos se miraban el uno al otro, al mismo tiempo rompieron con eso volteando al unísono.

-Se oscurece, preparare algo para cenar –Dijo Katara de repente saliendo rápidamente del puente de mando sin darle tiempo a Zuko de reaccionar. Tan pronto como salió volvió a entrar –Olvide las provisiones –Dijo con una sonrisa forzada –Kata…-Intento llamarla Zuko pero tan pronto como ella entro, salió de nuevo, menos de un par de segundos pasaron de su salida cuando entro nuevamente un tanto avergonzada

-¿Donde…? -Te quería decir que la cocina esta dos camarotes a la izquierda, alado del cuarto de armas –Contesto sonriente Zuko antes de que ella terminara su pregunta.

Durante el tiempo que Katara se tomo en la cocina Zuko arribo entre las grandes rocas de una parte en la isla Ember todo se veía oscuro y era claro que la nave no se notaria para nada, sin embargo de otro lado de las rocas parecía haber bastante luz que se reflejaba por arriba de las rocas y el ruido de la muchedumbre se escuchaba apenas audible muy a lo lejos de donde el barco se detuvo. Una vez que el ancla bajo, Zuko salió de el puente de mando hacia la cubierta del barco a tomar algo de aire, a la vez que usando su fuego control encendía los candiles y lámparas de aceite para iluminar un poco la oscuridad en el barco.

La noche había ya caído sobre el cielo, por lo que acento sus brazos en los bordes del barco y se mantuvo un momento observando las estrellas que eran muy visibles entre la oscuridad, entonces Katara salió del barco.

-La cena esta lista –Dijo ella en una voz algo baja pues viéndolo tan concentrado no quiso asustarlo

-Gracias, ya voy –Contesto Zuko reaccionado tras escuchar sus palabras, pero volviendo la vista de nuevo al horizonte

-Las estrellas son más brillantes detrás de estas rocas –Murmuro Katara acercándose a él, al notarlo tan embelesado en el paisaje nocturno, dirigiendo igualmente su mirada hacia arriba.

-Si lo son –Contesto Zuko con un gesto tranquilo

-¿Qué tal si cenamos aquí afuera? –Dijo Katara animada al momento en que la idea se le ocurrió.

-¿Qué?, bueno… si te parece bien –Contesto Zuko -Claro que si –Le dijo Katara dando la vuelta enseguida para ir por los alimentos, a su vez Zuko se adentro al barco para ir en busca de lo necesario para preparar la mesa fuera de este. Tras un momento todo estaba listo, Zuko se sorprendió de lo apetitoso que se veían aquellos dos platos de pescado humeantes acompañados de una taza de arroz cada uno sobre la pequeña mesa.

-Prepare arroz y pescado tal vez no sea mucho pero espero que me haya quedado… -Se ve delicioso –Le interrumpió Zuko quien no dejaba de ver aquellos platos.

Tas decir eso se situó a un lado de la mesa y Katara del otro, en ese momento Katara no estaba segura si era por no haber comido nada así en esos últimos días, si realmente le había quedado muy bien el pescado o si el simplemente tenía hambre, porque tan pronto como probo su comida Zuko no se detuvo comiendo algo apresurado y con un gesto de gusto en su rostro, mientras lo observaba Katara soltó una ligera risa, entonces Zuko reacciono percatándose de sus actos y se detuvo un momento

-Discúlpame, pero está realmente delicioso –Le dijo Zuko con ligera vergüenza en su voz tras notar la risa de Katara.

-Me alegra que te haya gustado… sabes es la primera vez que cocino para alguien –Comento Katara

-¿Qué? Recuerdo que tú nos cocinabas en el templo aire del oeste –Dijo Zuko confundido

-Me refiero a que es la primera vez que cocino para una sola persona –Corrigió Katara jugando con su plato de arroz

-Pues viéndolo bien le falta algo de sazón –Dijo Zuko de forma burlona después de deliberar unos segundos

-Claro, gran crítico gourmet, sobre todo viendo cómo te lo devoras –Le contesto sarcástica Katara con una ceja arqueada y los brazos cruzados provocando una risa ligera en Zuko que ella misma acompaño.

Una voz lejana pero muy clara interrumpió sus risas, ambos voltearon dirigiendo la vista hacia donde parecía provenir el sonido.

"Después de este receso, el cantante Weng nos deleitara con su última canción de esta noche". Aquella voz era la misma que habían escuchado antes de llegar a la isla, pero no cabía duda de que era más clara y se escuchaba cercana.

-Creo que después de todo, si escucharemos al menos una canción de la opera –Comento repentinamente Zuko dando una risa ligeramente irónica hacia Katara

-Esa voz se escucha muy clara ¿Estamos cerca del teatro? –Pregunto Katara

-Lo había olvidado, estamos justo detrás del teatro, la nación del fuego usa la acústica que provoca la forma que tiene el teatro para hacer mas fuerte el sonido, al igual que los presentadores usan micrófonos –Comento Zuko

-Eso significa que podremos escuchar su canción –Concluyo Katara –Si así será –Respondió Zuko. Entonces una melodía empezó a surgir del otro lado de ese gran muro de rocas, ambos guardaron silencio para escuchar, sumergiéndose en aquella melodía.

Tras escuchar las primeras frases de la canción en la voz de Weng, Zuko no pudo el evitar el voltear lentamente hacia Katara pues parecía que esa canción estaba describiendo lo que por había estado sintiendo estos últimos días, al mirarla ella tenía los ojos cerrados y el rostro en dirección hacia el sonido, el viento gentil golpeaba con suavidad hacia sus cabellos apenas levantándolos, al igual que ondulando ligeramente los rojos trajes que portaba, en seguida pudo sentir su corazón que empezaba a latir mas fuerte mientras la miraba bajo aquella hermosa canción de fondo, enseguida aparto su mirada y disipo aquellos pensamientos que le abrumaban, devolviéndole su atención a la melodía.

Tras un momento una idea se le ocurrió. Katara escucho como Zuko se levantaba de su lado, y abriendo los ojos al momento dirigió su mirada hacia él, encontrándolo parado enfrente suyo y a pesar de los trajes sucios que portaba y las pocas armaduras que le cubrían parecía estar majestuoso ante su mirada, con una mano tras su espalda y la otra dirigida hacia ella

-¿Le concedería esta dama el placer de esta pieza a un humilde sirviente? –Pregunto Zuko con una ligera sonrisa hacia ella

-¡Oh! Sería un honor gentil caballero –Contesto Katara jovialmente siguiéndole el juego con una ligera risa en sus labios.

Cedió su mano a Zuko quien la levanto en un giro, sumiéndose ambos en un baile improvisado y desalineado, mientras giraban sin sentido ni coordinación entre las risas que esto les ocasionaba, cada giro y cada paso les provocaba una risa sin sentido disfrutando de tan ameno momento, riendo como dos niños inmaduros. Repentinamente las risas fueron cesando pero las miradas seguían estando una hacia la otra, las sonrisas en sus labios igualmente se fueron desvaneciendo pero la mirada siguió fija el uno en el otro, junto con sus sonrisas su pasos se hicieron cada vez más lentos hasta detenerse, ambos mirándose uno al otro rodeados de la melodía a su alrededor. La mano de Zuko en su mano pareció sostenerla más firmemente, correspondiéndole ella igualmente sosteniéndose firme en sus hombros parecía que alguna clase de fuerza los hacía acercarse a un mas el uno al otro, pero la música ceso y junto con ella ambos parecieron reaccionar ante el ruido de los aplausos que aquella canción dejo a su paso, Zuko libero la mano de Katara con algo de sosiego e igualmente ella se fue apartando de él sin ir tan rápido.

-Fue una muy bonita canción –Comento Katara tras un momento

-Si lo fue –Contesto Zuko mirándola nuevamente -…Debemos recoger todo esto, se hace tarde –Continuo Zuko mirando hacia la mesa y los platos que su cena ocasiono.

-Cierto –Dijo Katara apartándose rápidamente de él, para dirigirse a la mesa recogiendo los platos enseguida. Zuko le siguió los pasos levantando la mesa, en pocos momentos todo estaba listo para que ambos pudiesen descansar sin el peligro de ser vistos, las lámparas estaban prendidas solo dentro del barco iluminando apenas los lugares en los que ambos andaban, afuera el barco se mimetizaba entre las rocas y la oscuridad de la noche.

-Creo que todo está listo –Comento Zuko mientras ambos estaban entre los pasillos del barco, pero Katara pereció no escucharlo mirando hacia alguna parte en los suelos

-¡Sí! –Exclamo ella de repente al percatarse de que él había hablado

Zuko empezó a preocuparse por esa expresión que ella portaba ahora en el rostro, pero decidió dejarlo pasar, bien podrá estar preocupándose sin ningún motivo, así que continuo su camino con ella siguiéndole el paso.

-Puedes quedarte aquí –Dijo Zuko repentinamente rompiendo los pensamientos de Katara, adentrándose ambos a aquel cuarto

-Pero…este es el camarote principal, era el tuyo Zuko –Menciono Katara entre su distracción, tan pronto alzo la vista.

-No te preocupes me quedare en los pasillos o en algunos de los otros cuartos –Contesto el amablemente. -Solo tomare algunas cosas –Continuo, a la vez que se acercaba entre donde sus cosas se encontraban, mientras él hacia eso Katara solo se acerco a la cama sentándose en silencio con la mirada distraída de nuevo hacia los suelos. Zuko iba de salida directo hacia la puerta, pero aquella actitud de Katara empezó a parecerle algo serio, cambiando el rumbo de su camino se acerco a ella.

-¿Te encuentras bien? –Le pregunto con una suave voz, situándose justo frente a ella. En la vista de Katara de los suelos del camarote se interpusieron los pies de Zuko, por lo que ella alzo la vista recorriendo el cuerpo de este desde los pies a la cabeza con la mirada, hasta llegar a sus ojos, esos ojos Ambar, el no lo sabía, nadie más podía saberlo pero era él quien la tenia así.

-Si… lo estoy –Susurro ella, evitando rápidamente su mirada e intentando convencerse así misma de aquellas palabras, de la misma forma Zuko no se convenció, pero no podía hacer más que aceptar lo que ella le decía. Dudando de si irse dejándola de esa manera, sin más remedio Zuko dio media vuelta no muy convencido dirigiéndose a la puerta, pero tras dar el primer paso algo lo freno, el se quedo totalmente pausado y enseguida volteo el rostro de nuevo hacia Katara, mirándola con la mirada hacia el suelo y sus cabellos cubriendo su mirada pero lo que le hiso sentir de nuevo pálpitos acelerados en su pecho fue verla aferrada a sus trajes azules, cuan niña perdida. Katara alzo la mirada dirigiendo unos grandes ojos azules con un suave brillo en ellos, la respiración de Zuko pareció ser más caliente a cada respiro al ver esa mirada como suplicante y triste algo difícil de comprender para él en ese momento, pero lo que ella diría seria la chispa que haría hacer arder su corazón el llamas.

-…Q-quédate –Susurro con una suave y casi suplicante voz que parecía estar al borde del llanto y a la vez parecía ser totalmente seria.


Jujuju ¿Que les parecio? como adelanto les digo que quiza el siguiten cap tambien tenga acompañamiento musical, pero en fin haganme saber que les parecio este cap en sus Reviews y esperen el siguiente capitulo c: