Antes que nada quiero disculparme por haber tardado tanto en subir el capitulo y quiero aclarar que tuve una razon, como algunos sabran este es mi primer fic y como ya me gusto esto de escribir ^^ pues se me ocurrio empezar con un nuevo fic, pero tal parece que nos osy capaz de hacer dos proyectos a la vez por lo que posondre el nuevo fic que comenze y me concentrare solo en este como al principio, se lo frustrante que es que un fic que te guste no este terminado y yo no quiero hacer eso, no quiero no tengo intencion de no acabar con un fic comenzado.
Ahora bien no se si recuerden pero comente que este capitlo tendira un acompañamiento musical y es este: I can't make you love me - Bon iver comenzando al inicio del capitulo hasta donde alcanze, calcule que seria hasta la frase señalada en negritas en el fic (aclaro la musica deberia comenzar a inicio del capitulo y no del libro Katara).
Supongo que algunos se quedaron picados con el final del cap anterior asi que sin mas aqui les dejo el capitulo 17.
Libro Katara:
…¿Que fue ese extraño sentimiento? Tenerlo tan cerca, sentir su respiración a mis espaldas y cuando su mano toco la mía fue como si un temblor me inundara, quiero pensar que lo imaginé pero creo haber sentido una caricia sobre mi mano, la calidez de su tacto…
…Al ver el lugar a lo lejos me pude percatar de que estábamos en el reino de la tierra, sé que es muy grande pero aun así solo me preguntaba qué tan lejos de Yu Dao estaríamos, es curioso como varios días antes quería estar ahí con todas mis fuerzas pero ahora me aterraba la idea de siquiera estar cerca…
…Me sentí mal al escuchar que le arruine los planes a Zuko y al señor Iroh pero al escuchar a Zuko decir que no le importaba y que incluso le alegraba el poder estar cerca de mí, me hicieron sentir un extraño cosquilleo en el estomago, aunque bien pudo haber sido el hambre que tenia después del viaje, supongo que fue eso, tal vez también explique mi torpeza de ese momento…
…Lo observe mirar las estrellas por un momento, se veía tan concentrado que no quería interrumpirlo pero la cena se enfriaría por lo que no tuve más remedio sé que no prepare gran cosa pero me alegro verlo comer tan animadamente la cena a su lado fue muy divertida más de lo que esperaría…
…Me sentí como una niña bailando sin razón ni sentido escuchando el sonido de nuestras risas pero lo que sucedió después es algo que no se explicar, no podía despegar la mirada de sus ojos… no quería hacerlo, estaba a su lado y podría asegurar que bailábamos sobre las estrellas, el me sostenía y no quería que me soltara, quería que me sostuviera con fuerza sentía que si me soltaba caería sin remedio al vacio… quería estar entre sus brazos como otras veces y de nuevo me invadía ese sentimiento…
Capitulo 17
-…¿Qué? –Pregunto Zuko estando atónito e incrédulo a la vez pues no daba crédito a lo que había escuchado y temía que su mente le estuviese jugando una clase de broma
El volteo por completo hacia ella con la mirada distante mientras sentía el fuerte palpitar en su pecho, esperando una respuesta pero ella solo se encontraba con la cabeza inclinada y aun aferrada a él, lentamente lo fue soltando e igualmente levantando la mirada que parecía estar al borde del llanto, evitando a su vez hacer contacto con la mirada de él.
-Quizá pienses que es algo infantil pero yo… es solo que extraño todo, y yo… no quiero estar sola –Contesto Katara estando casi al borde de quebrarse en llanto con un suave sonrojo en sus mejillas que todo esta situación le ocasionaba.
Al escucharla decir esas palabras las dudas y miedos en el rostro de Zuko parecieron desvanecerse, como si un gran estrés se fuese esfumando, cerró los ojos un momento y dio un suspiro embozando una suave y cálida sonrisa en su rostro.
Una lagrima comenzaba a bajar lentamente de la mejilla de Katara mientras que ella bajaba la mirada sintiéndose como una tonta por haberle hecho esa petición a Zuko, quería ocultarse quería desaparecer. Pero no fue así y en cambio repentinamente sintió el cálido tacto de Zuko sobre su cabeza acariciando sus cabellos, Katara lentamente levanto esa mirada de incertidumbre al borde del llanto para verlo a él, portando esa sonrisa llena de paz que la hacía querer mirarlo por siempre.
-Me quedare contigo –Menciono Zuko con una voz ligeramente ronca en medio del silencio estando frente a ella
Katara solo permaneció mirándolo sin saber cómo reaccionar al principio, pero tras un momento se fue apartando hacia un lado de la cama dándole lugar al señor del fuego de situarse a su lado sin perder la mirada en el. Al instante Zuko se sentó a un lado de la cama acomodando su espalda en las almohadas del cabecero de la cama, instintivamente Katara fue acercándose lentamente a él situándose a su lado y acomodando primeramente su cabeza en el hombro de Zuko este la recibió envolviéndola en su brazo ambos sin decir una sola palabra acabaron juntos uno al lado del otro en aquella gran cama de sabanas rojas. Katara iba acercando su cuerpo cada vez más a él mientras que a la vez sus manos caían con algo de inseguridad sobre el pecho de Zuko abrazándose y aferrándose más a él mientras que se acomodaba en su pecho. Zuko la sostenía con firmeza y delicadeza, sin hacer nada más que mirarla acercarse a él con la mirada distante pero a su vez y una suave sonrisa en sus labios, el silencio prevaleció entre ellos.
Tras un momento eterno usando su fuego control Zuko fue apagando las candiles que iluminaban el camarote uno a uno, el observaba como la luz del fuego se iba extinguiendo dejando a su paso la ligera luz de la luna que se asomaba por una pequeña ventana, aquella luz era suficiente para poder mirarla dormir a su lado, podía sentir su respiración en su pecho y esperaba que ella no sintiese el pulso acelerado de su corazón mientras la miraba cerrar los ojos y caer dormida bajo la mística luz de la luna que la iluminaba, Zuko solo podía pensar en que había temido que algo de así sucediera puesto que antes estaba seguro de que si un acercamiento entre ellos por alguna razón se llegara a dar, el no podría controlarse a sí mismo ni sus crecientes sentimientos por ella, sin embargo esta situación era tan perfecta en todo sentido, que no podía imaginar nada que llegara a estropearla, estaba alado de ella y ella alado de él compartiendo el mismo espacio y respirando el mismo aire y no había otra forma imaginable en la que quisiese estar, aunque muy en su interior prevalecía un miedo, miedo a lo que el mañana traería. Pero intentando alejar esos pensamientos no hiso más que cerrar los ojos y sentir la calidez que de su amada emanaba estando a su lado.
La noche transcurrió hora tras hora con uno alado del otro y en plena madrugada Zuko abrió los ojos tenía una mirada somnolienta pues se había mantenido en vigilia más aun no había dormido entonces dirigió nuevamente su mirada a Katara una de sus manos se acercaron a su rostro acariciando lenta y delicadamente su mejilla, un repentino movimiento por parte de ella lo hicieron alejar su mano, pero aquel solo fue un leve reflejo mientras que ella se acomodaba entre sueños. Entonces a sabiendas que la noche y las viejas y estropeadas paredes del camarote eran los únicos testigos que ahí estaban el dio un suspiro sin perder la mirada en ella y hablo en medio de la leve luz de la luna que por una de las ventas emergía.
-Se que no sientes nada por mí, pero yo… Te amo –Susurro en medio del silencio de la noche abrazándola con delicadeza. Entonces cerró nuevamente los ojos sucumbiendo al sueño.
La luz de un nuevo día los ilumino y el canto de las gaviotas merodeando alrededor del arco les hizo despertar, tanto Zuko como Katara abrieron los ojos casi al mismo tiempo, al abrir los ojos Katara miro algo confundida los trajes rojos sobre los que amanecía y alzo la mirada, al igual que al mismo tiempo Zuko al abrir los ojos dirigió su mirada a quien estaba cómodamente sobre él, encontrándose sus miradas al mismo instante. Como si recién reaccionaran ambos se apartaron uno del otro de un salto, como de un susto.
-B-buenos días Zuko –Dijo Katara para romper la tensión que se formo en ese momento, mientras se levantaba rápidamente de la cama, dándole la espalda
-Buenos días –Contesto este aun recuperándose del susto igualmente levantándose con más calma de la cama
Sin decir una palabra mas Zuko salió del camarote dejándola sola, Katara le siguió el paso con la mirada pero no lo siguió al instante, en cuanto salió Zuko se apoyo en los bordes del barco respirando algo agitado y estando un poco más tranquilo dirigió su mirada hacia la playa que se veía tan clara y cristalina
-Olvidaba lo hermoso que era el mar en la isla Amber –La voz de Katara le saco de sus pensamientos
-Creo que es tiempo de volver a la capital –Le dijo Zuko cortante y con seriedad en cuanto la escucho, pasando de largo junto a ella para volver al barco.
-Seria… lindo quedarse un par de días –Comento Katara sin dejar de mirar el mar
Zuko volteo al escucharla cambiando su rostro de seriedad a estar algo confundido, y con algo de incredulidad
-Había pensado… en eso, pero no estaba del todo seguro –Dijo tras un momento haciéndola voltear hacia él. –Había pensado en enviar halcones a mi tío para informarle que encontramos los barcos y que nada nos ha sucedido, que no hay por qué preocuparse, claro para que el prepare lo necesario para nuestro regreso sin que nadie se entere –Continuo Zuko.
-¿Entonces nos quedaríamos en la isla Amber? –Pregunto Katara con algo de emoción
-Nos quedaríamos en la casa de mi p… en mi casa de la isla Amber –Contesto Zuko volviéndose su mirada tranquila al verla sonreír.
-Muy bien podríamos partir ahora mismo –Dijo Katara dirigiéndose de vuelta al camarote por sus cosas
-Claro –Contesto Zuko sorprendido por el mando de Katara, yendo tras de ella.
Ambos fueron cada quien por lo que le correspondía, Katara guardo sus pocas pertenencias en una bolsa que había encontrado en el barco mientras que Zuko las guardo en la misma mochila que había llevado desde que ambos estuvieron en el polo sur. Entonces ambos se marcharon del barco dejándolo a salvo tras esas rocas que lo ocultaban de la vista.
Zuko y Katara se encontraban caminando a orillas de las playas poco habitadas de la isla adentrándose en esta.
-¿Nos encontramos muy lejos? –Pregunto Katara tras un momento de caminar en silencio
-No demasiado –le contesto de inmediato Zuko
-La playa se ve muy hermosa desde aquí–Comento Katara mientras miraba con tranquilidad las cristalinas olas romper a lo lejos
-…Lo es –Contesto Zuko mirando en un principio la misma escena e inmediatamente dirigiendo su mirada sobre ella
De repente Katara dirigió su mirada hacia él, por lo que Zuko inmediatamente volteo hacia otro lado poniéndose nuevamente serio y caminando a paso más acelerado, mientras que Katara solo reacciono confundida y algo sonrojada por percatarse que Zuko la miraba.
Ambos llegaron a pie a la costa principal de la isla donde grandes barcos llegaban y en ellos bajaban jóvenes turistas de la nación del fuego, mezclándose entre ellos ambos pasaron desapercibidos.
-Tendremos que tener cuidado estando en la nación del fuego pueden reconocerlos –Comento Zuko en voz baja hacia Katara.
-Bienvenidos a la isla Amber espero que disfruten su estancia –Les dijo un hombre muy cordialmente pero enseguida se fija de cada uno quedándose repentinamente serio
-Muchas gracias –Le contesto Katara percatándose del su cambio de humos e intentando alejarlos a ambos de él, mientras que Zuko intentaba ocultar su rostro para que no sea vista su cicatriz.
-¡Espere! –Le grito ese hombre tomándola del brazo de inmediato Zuko reacciono mirando seriamente a ese hombre.
-No entiendo que hace una señorita de su clase con un soldado de baja categoría, acaso ¿se ha escapado con este hombre? –Le comento ese hombre a Katara acercándose a su oído intentando que Zuko no escuche de inmediato Katara se aparto sonrojada mirándolo sorprendida y a la vez algo aliviada mientras que Zuko no le perdía la vista.
-No se preocupe, es solo mi… guardia –Contesto Katara rápidamente y enseguida dando la vuelta tomando de la mano a Zuko para alejarse ambos
-¿Qué fue lo que te dijo? –Le pregunto Zuko en cuanto estuvieron lo bastante lejos
-No importa, lo importante es que por lo visto en la nación del fuego al igual que en el reino tierra te juzgan por como luces, nadie sabrá quienes somos –Le contesto Katara mirando a los suelos.
Sin perder su ceño serio Zuko aparto su mano de la de ella y se coloco delante del camino
-Es hacia acá, llegaremos pronto y hay mucho que hacer –Dijo Zuko dando la vuelta del camino, saliendo de entre la muchedumbre con Katara siguiéndole el paso mirándolo entre confusa y preocupada.
Durante todo el resto del camino hasta la casa del señor del fuego en la isla ambos estuvieron callados como si el hablar fuese a ser un error, hasta que a unos pasos de su llegada uno se atrevió a terminar con eso. Mientras llegaban Katara miraba la despejada playa donde algunos recuerdos se le vinieron a la mente, recuerdos que la hicieron sonreír entonces al voltear su mirada hacia adelante ahí estaba Zuko tan serio caminando casi aceleradamente hacia la casa, eso solo produjo que una alocada idea se le viniese a la mente. Zuko mantenía el paso acelerado hacia su casa pues sabía que adentro tenía el dinero que necesitaba para enviar su mensaje en la nación del fuego además de ropa y alimentos, en fin la casa le proporcionaba el refugio ideal, para que nadie sepa que estaba fuera de la capital, esos pensamientos pasaban por su mente cuando unos pasos acelerados sobre la arena lo hicieron voltear.
-¡Katara! –Grito Zuko al voltear y verla corriendo hacia la playa, saliendo sin pensarlo tras ella
Katara corría sonriente hacia las azules playas de la isla Amber mientras se quitaba las botas negras de los pies sin perder el paso y sin atender al llamado de Zuko quien la seguía quitándose a la vez las armaduras que le resultaban incomodas mientras corría hacia ella, de un salto al agua Katara creó una especie de tabla de hielo sobre sus pies y empezó a surfear sobre las olas salpicando de agua todo a su alrededor.
-¡Piensa rápido! –Le grito a Zuko quien iba llegando, lanzándole una ráfaga de agua con su control, Zuko la esquivo con facilidad pero no se percato de una segunda que venía hacia él y fue envestido por esta, cayendo de espaldas en las arenas húmedas de la orilla de la playa.
-Has perdido reflejos –Le dijo Katara situándose ante el de otro salto, entre las risas que le provocaba mirarlo en los suelos.
-¿Porque lo hiciste? –Le pregunto Zuko con una sonrisa un tanto fingida apenas levantándose de la arena
-Las playas de la isla son hermosas y no pude evitarlo, soy una maestra agua –Le contesto Katara aun riendo, y ofreciéndole una mano para levantarlo
Zuko confundido mirándola reír acepto su mano, pero al empezar a tomar fuerza para levantarse espontáneamente cambio de idea y tomo esa fuerza para jalarla contra la arena, Katara no esperaba ese movimiento por parte de él, por lo que cayó de frente a la arena alado de Zuko.
-No deberías ser tan confiada –Le dijo Zuko burlón con una sonrisa ligera aun sentado sobre la arena. Katara se sentó a su lado con algo del lodo de arena sobre su rostro y tomando el asunto con humor comenzó a reír, contagiando a Zuko con sus risas
-Ese no fue un juego limpio –Comento Katara mientras sus risas cesaban,
-No lo fue desde el principio –Contesto Zuko con una sonrisa mientras que Katara empezaba a apoyarse en el hombro de Zuko para levantarse y de repente otra ráfaga más pequeña de lodo cayó sobre el rostro de este
-Tienes razón, nunca lo fue –Le dijo Katara riendo a carcajadas parada delante de él preparándose para correr. Zuko la miro sorprendido y de inmediato se lanzo sobre ella tomándola de la cadera y derribándola nuevamente, cayendo de nuevo ambos sobre la marea que subía, girando sobre ella mientras forcejeaban y reían a la vez.
-¡No acostumbro perder! –Le dijo Zuko teniéndola frente a él en cuanto logro tenerla acorralada contra la arena.
-¡Tampoco yo! –Contesto de inmediato Katara quien sin tener que usar su agua control le arrojo la arena mojada sobre el rostro usando sus pies, de inmediato Zuko la soltó para frotarse los ojos y limpiarlos de la arena, mientras Katara se ponía a reír.
Entre sus risas Katara empezó a ayudarlo sentándose a su lado y limpiando su rostro, Zuko se quedo hincado y quieto permitiéndole ayudarlo, la mano de Katara quito el último rastro de arena sobre la cicatriz de Zuko y su mano permaneció ahí en su rostro dándole una sonrisa entre ligeras risas, el no pudo evitar el corresponder esa sonrisa.
-¿Te sientes mejor? –Pregunto repentinamente Katara apartando lentamente su mano del rostro de él.
-Sí, solo fue un poco de arena qu… -No me refería a eso –Le interrumpió Katara, provocando un rostro de duda en Zuko preguntándole a ella con la mirada a que se refería.
-Es solo que te veías muy estresado desde que amaneció y quería saber si te encontrabas b… –Comento tranquila Katara pero con cada palabra el rostro de Zuko iba cambiando como si las palabras que de ella salieron le recordaran aquel enojo que tenia momentos antes y de nuevo su mirada se nublo.
-Estoy bien –La interrumpió cortantemente levantándose enseguida
-Tomare un baño, hay cosas por hacer pero puedes quedarte a practicar aquí si gustas –Dijo fríamente Zuko dándole la espalda y dirigiéndose a la casa.
Katara solo se quedo confundida mirándolo marcharse, enseguida se levanto pero no lo siguió, se quedo un momento mirando el mar volviendo a ella la preocupación y la tristeza.
Zuko se encontraba en el inmenso baño de su casa en la isla Ember llenando la gran tina por completo de agua caliente las ropas que tenia estaban sucias quemadas y desgarradas, e igual él se encontraba sucio y sudado pero eso parecía no importarle en lo absoluto sus pensamientos corrían e otra dirección realmente esa no era la razón por la cual se encerró, por lo que solo permaneció mirando a la nada mientras que el agua comenzaba a desbordar de la tina. Katara entro en la casa y siguiendo las huellas de agua y arena de Zuko llego hasta la puerta del baño se acerco a ella preparada para tocar la puerta mientras escuchaba el agua correr pero al tomar vuelo se arrepintió, dejando ir un suspiro y apartándose con lentitud dando pasos hacia atrás se sentó en el pasillo frente a la puerta del baño abrazando sus rodillas frente su rostro.
Zuko se encontraba ya sumergido en las aguas de la tina hundiéndose por completo en esta permaneciendo ahí un momento hasta que el cuerpo le exigió salir por aire entonces repentinamente entre sus pensamientos le entro un enojo y una impotencia agobiantes que lo hicieron ponerse de pie y repentinamente el agua a su alrededor pareció hervir mientras el apretaba los puños y daba un golpe de fuego al agua, ante el ruido Katara reacciono enseguida levantándose rápidamente corriendo hacia la puerta del baño dispuesta a abrirlo pero nuevamente se quedo en pausa mientras su corazón latía aceleradamente, de repente la puerta se abrió y con un ligero sobre salto Zuko la miro parada enfrente mientras que el vapor del baño salía envolviéndoles, el tenia el cabello mojado sobre su rostro, llevaba unas bermudas rojas de cera y una camisa abierta, las palabras en la voz de Katara se desvanecieron por lo que ambos se quedaron mirándose con sorpresa el uno al otro por un momento.
-E-escuche un ruido –Dijo Katara repentinamente y evitando la mirada poniéndose ligeramente colorada
-Una de las llaves se rompió –Contesto de Zuko marchándose de inmediato, Katara dio una rápida mirada en el baño notando de inmediato que ninguna tubería parecía estar rota y el claro desastre que él había dejado.
-¡Zuko espera! –Le grito Katara mientras que el sin dar la vuelta aceleraba el paso metiéndose a uno de los cuartos
-Zuko ¿Qué te sucede? –Le pregunto ella desde la puerta con preocupación en su voz, mientras que Zuko tomaba una caja de madera de un buro.
-No sé de que hablas –Le contesto fríamente sin siquiera voltear, abriendo la caja y tomando varias monedas de oro.
-Las tuberías no estaban rotas –Le dijo ella con seriedad, pero él no contesto de inmediato continuando con lo que estaba haciendo
-Comprare un halcón y mandare un mensaje a mi tío para que nos de entrada a la capital –Dijo Zuko tras un momento evadiendo el tema y yendo hacia ella cerró la puerta en sus narices
-¡Zuko! –Exclamo ella sonrojada y enojada por aquella acción pero antes de hacer nada solo dio un suspiro y situó su mano en la puerta de nuevo preocupada y cerró los ojos.
Después de un momento Zuko salió del cuarto llevando sus comunes pero algo elegantes trajes rojos y dando una mirada rápida para percatarse que ella no esté cerca, al no ver a nadie en los pasillos salió silenciosamente pero algo apresuradamente hacia la puerta.
-¿Te vas? –Pregunto Katara apoyada en una pared con los brazos cruzados
-Sí, se hace tarde –Contesto el evadiendo su mirada después del ligero sobresalto que le provoco su voz
-Iré contigo –Le dijo ella dirigiéndose hacia el
-No hace falta –Le dijo enseguida Zuko
-No puedes salir así solo, te reconocerán de inmediato –Le reclamo ella –No puedo permitir que vengas conmigo algo podría pasarte –Le reclamo seguidamente el
-¡Nada me pasara! Y seré yo quien salga no nos podemos arriesgar a que se arme algún escándalo por tu ausencia en la nación del fuego –Contesto seria e inmediatamente Katara mostrando en su mano un par de monedas de oro y dirigiéndose a la puerta
-No puedo permitir que vayas –Le dijo el frenando su camino
-Yo tampoco permitiré que tú vayas –Le contesto ella parándose firme ante el
De repente Zuko dio dos pasos hacia atrás como asustado y de inmediato evadió su mirada
-Zuko –Dijo ella acercándose a el
-Entonces ambos nos quedaremos –Dijo Zuko de repente marchándose rápidamente hacia alguna parte en la casa
Katara no lo siguió y solo lo miro marcharse, Zuko se encerró en el Dojo de la casa al llegar ahí cayo sentado contra la puerta cerrada con la respiración agitada como si hubiese tenido un gran enfrentamiento y de repente su mirada cambio de nuevo al enojo, por lo cual se puso de inmediato de pie lanzando golpes y patadas de fuego al aire seguidamente cayó de rodillas al suelo y con impotencia coloco ambas manos en su cabeza como si le doliera.
-¡Zuko! –Escucho él a cierta distancia por lo que de inmediato se levanto saliendo por otra de las puertas de dojo
Katara entro solo para ver que el ya no estaba ahí y sintiendo aun el calor del fuego que él había empleado.
Zuko aprovecho esa distracción para salir de la puerta pero una vez afuera solo se quedo parado en las escaleras mirando hacia la playa recuperando su respiración.
-¿Qué pasa contigo? –Pregunto Katara preocupada al verlo en la puerta acercándose a el
-No me pasa nada –Contesto el intensando huir hacia la casa nuevamente pero Katara lo freno tomándolo del brazo.
-No es así, de nuevo… es como en el polo sur, te comportas de esta manera –Le reclamo ella intensando buscar su mirada pero él la evadía, sin contestar bajo la mirada y su respiración comenzó de nuevo a ser agitada
-Dime que sucede, Antes me habidas preguntado si estaba bien y ahora yo quero saber –Le reclamo Katara alzando la voz e intensando situarse enfrente de él pero al intentarlo el volteaba nuevamente dándole la espalda y sintiendo la presión de sus preguntas nuevamente ponía sus manos en su rostro como reclamándose
Katara situó su mano en su hombro acercándose más a él con preocupación en su mirada, tan pronto como su mano hiso contacto con su hombro Zuko volteo con desesperación.
-¡PORQUE TE AMO! –Le grito con pasión y dolor en su voz
Katara se quedo en silencio y totalmente atónita por el impacto de las palabras que salieron de la voz de Zuko, como si su mundo se hubiese acabado en ese preciso momento.
-Tu… qu.. –Comenzó a balbucear Katara con algo parecido al miedo en su voz.
-¡Te amo!, y ya no puedo contener lo que siento por ti, no puedo evitar amarte como te he amado desde que llegaste, porque cuando no buscaba a nadie tu apareciste en mi vida no como antes sino diferente y lo que siento ahora por ti es diferente a lo que alguna vez he sentido por nadie –Le dijo con una gran pasión y fuerza contenidas en sus palabras tomándola de los hombros fuerte y firmemente y enterrando su mirada en la de ella al borde de la desesperación
Katara lo mirada sorprendida y se podría decir que asustada sin que ninguna palabra pudiese salir de sus labios sellados
-Katara por favor dime que tú sientes algo por mí, dime que no te soy indiferente, ¡dime lo que sea! si me pides que me vaya de tu lado lo hare, si me pides dejar la nación del fuego o al mundo entero por ti ¡lo hare!... Katara tienes que decirme que hacer porque ahora mismo no tengo idea, pongo mi destino en tus manos –Le dijo el desesperadamente con emoción y angustia en sus palabras
Katara bajo la mida escondiéndola entre sus cabellos y tomando valor la levanto nuevamente, con genuina preocupación en él, aparto las manos de Zuko de sus hombros con delicadeza y las tomo entre sus manos mientras él la miraba con incertidumbre
-Zuko yo quiero… yo te pido que te vayas –Le dijo ella con una voz suave mirándolo a los ojos, tomando fuertemente sus manos entre las suyas aferrándose con fuerza.
El mundo pareció destruirte en mil pedazos enfrente de Zuko sintiendo el fuerte golpe de las palabras de Katara romper contra su pecho como filosos vidrios incrustándose en su corazón, sintiendo su mundo acabarse en la más terrible fuego bajo sus pies.
-…No sé qué impresión te he dado, y creo que es claro que has mal interpretado lo que ha sucedido entre nosotros este tiempo pero yo… ¡Yo amo a Aang! y lo que siento por ti no es más que un gran cariño de amigos. –Continuo Katara, teniendo ese miedo y preocupación en su mirada
-Creo que si he de tener que quedarme en la nación del fuego ya no es conveniente que este bajo tu cuidado, por eso… quiero que vuelvas a la nación del fuego y regreses a tus deberes como el señor del fuego, yo me quedare aquí en la isla Ember y si tengo que seguir al cuidado de alguien quiero que sea el señor Iroh –Le dijo ella aprovechando el silencio de Zuko, intentando tener en su voz esa delicadeza y a la vez firmeza que le haga ver su preocupación.
Tras escucharla Zuko se soltó de sus manos con lentitud sin decirle otra palabra, solo acento con aprobación a la orden que ella le dio, teniendo en su mirada un vacio profundo, como si no estuviese presente más que en el cuerpo pero no en alma, y sin más dio media vuelta sin siquiera tomar nada más que lo que llevaba puesto y comenzó a caminar a paso lento y tembloroso cuan ebrio perdido.
Katara se quedo congelada mirándolo marcharse lentamente fue bajando la mirada, y dando media vuelta entro nuevamente a la casa, en cuanto las puertas a sus espaldas se cerraron, la fuerza en su piernas se perdieron cayendo arrodillada con las manos temblantes contra el suelo, ya no pudo contenerse más y rompió en un amargado llanto sus lagrimas caían al suelo mientras que ella apretaba los dientes con fuerza.
-¿Por qué? ¿Por qué tenias que decirlo? ¿Por qué… -Pronunciaba con fuerza contenida en sus palabras, formando un puño en su mano y golpeando fuerte contra el suelo.
Repentinamente sus sollozos se fueron haciendo más bajos, sus cabellos le cubrían el rostro y solo dejaban ver las lágrimas que caían de su barbilla mientras que apretando fuertemente sus manos contra el suelo fue levantando su torso mirando a su alrededor, escuchando el eco de su llanto y observando el vacio que dejaba la ausencia de Zuko, las lagrimas continuaron cayendo de su rostro mientras que con la mirada perdida y ese extraño sentimiento, por un momento acabo con el silencio
-…Quédate conmigo… –Susurro entre los sollozos de su voz quebrada.
^^ Espero no haber desepcionado a nadie, les adelanto que el siguiente capitulo sera un tanto especial por decirlo de alguna manera e igual tendra acompañamiento musical, hare un esfuerzo por subirlo a mas tardar en una semana.
