Antes que nada quiero pedir una disculpa por habertardado tanto en subir el capitulo mas aun por haber dicho que lo subiria en una semana, aclaro que fue por motivos que iban mas aya de mi control U.u (Murio mi compu) O almenos eso creí hasta que el tecnico llego y la reparo, rezaba porque no se hayan perdido mis archivos afortunadamente todo se salvo, Claro pude haber llamado al tecnico antes pero la economia no me permitia pagarlo aún n/n
Asi que sin mas demora les traigo el capitulo 18, como comente seia algo distinto pero me parecio lo mas adecuado, en fin tambien habia comentado que habria musicalizacion asi que es la siguiente Para el libro Katara: Pieces - Hannah Trigwell, Para el libro Zuko: Trading Yesterday - Shattered
Y ahora si, disfruten el capitulo ^^
Capitulo 18
Libro Katara
-Quédate… conmigo…
-¡NO!... ¡No te amo!...¿No… te amo?
¿Porque? ¿Porque tenias que haberme dicho eso?, ¿Porque no puedo dejar de escuchar tu voz en mi cabeza?
Las horas pasaban lentas y yo solo las observaba pasar sin esperanza, sin vida, sentada sobre una gran ventana en la casa de… él. No me arrepiento se que hice lo correcto, Zuko no debe sentir ese tipo de cosas por mí, mientras estos pensamientos cruzan por mi mente sin percatarme las lagrimas vuelven a surgir de mis ojos, ¿Qué es lo que sucede conmigo? Porque no dejo de pensar en el, rápidamente me levanto queriendo correr a ningún lugar, sin embargo me quedo ahí parada sin saber a dónde ir, parada en la oscuridad de esta habitación tan llena de luz. Este sentimiento no me deja tranquila, me atormenta, siento el sonido de su voz retumbar en mi cabeza y no hay forma de hacer que desaparezca.
No dejo de repetir en mi mente que fue lo correcto, después de esto nada sería igual, tenía que desvanecer esa ilusión de su mirada porque… no quería perderlo. Y no supe que más hacer, tenía miedo, me sentía acorralada, ¿pero acorralada porque?, ahora solo se que quiero que este aquí de nuevo a mi lado para oírle decir que todo estará bien, pero eso no va a ocurrir en estos momentos el debe estar en camino a la capital de la nación del fuego.
-¿Qué otra cosa debía hacer? El planeaba abandonar su titulo como el señor del fuego… por mí, por una ilusión que nunca será posible. –Grite enojada excusándome de lo que dije. Caminando en círculos en esta habitación.
De repente quise estar enojada, ya no quería estar triste, ya no quería que esto me doliera tanto
-¿Por qué dijo todo eso? ¿Qué le hiso pensar que no me es indiferente? –Preguntaba alzando la voz, pero muy pronto vino la reflexión
-¿Acaso fui yo?, todo lo que hemos pasado este tiempo debió confundirlo, en ese caso… no es mi culpa, entonces ¿Qué es este sentimiento? –Me pregunto aferrando mis manos a mi pecho
-¡Sí!, ¡es culpa!, no puede ser otra cosa, culpa por no compartir sus sentimientos, culpa por no haber notado lo que el empezaba a albergar por mí. Pero no entiendo porque no acabo de estar triste, porque siento ganas de llorar con tan solo pensar en el.
-Creo que me acostumbre a su presencia, eso debe ser, por eso la culpa es demasiada que… ¡NO! no es suficiente, la culpa no es suficiente para esto que siento –Sin percatarme mi control se sale del límite y hago estallar un florero lleno de agua a mis espaldas con mis movimientos.
Tras el sonido del estallido, pierdo el control siento como mi corazón se acerara y con el mi respiración, como si me observaran y siento como este cuarto me aprisiona, siento que se me acaba el aire, desesperada salgo corriendo hacia la puerta principal con la respiración agitada y el corazón al borde de estallar.
Me detengo al bajar las escaleras de esa gran puerta, mirando como el atardecer se acerca, lo contemplo un momento sintiendo como mi respiración comienza a regularse. De repente es el brillo del sol veo su mirada, la misma con la que me veía en el amanecer el polo sur, sus ojos dorados mirando a los míos, sintiéndolo como un disparo a mi corazón mi respiración se vuelve a salir de control.
Al instante salgo corriendo de nuevo, atravesando las rocas con algo de dificultad pero no me detengo, no me importa lastimarme, no me importa nada, llego hasta las arenas de la playa, con cada paso siento que puedo huir, ¿huir? De repente me detengo en medio de la playa vacía, me quedo quieta en medio del sonido de las olas.
Volteo con lentitud la cabeza hacia la izquierda donde un extraño brillo sobre la arena llama mi atención, de inmediato veo las armaduras sobre la arena brillando con la luz del atardecer, aquellas armaduras que Zuko portaba apenas esta mañana, al instante viene a mi mente aquel ameno momento, incluso puedo vernos rodando por encima de la marea baja, aun puedo escuchar el sonido de nuestras risas como eco en mi cabeza, tan solo fue hace algunas horas y sin embargo siento este recuerdo tan lejano.
Sé que mis mejillas deben estar rojas ahora, siento cosquilleos en ellas y siento lagrimas quemar ojos, pero me contengo con fuerza apretando la mirada y volteando al frente, donde al abrir mis ojos lentamente me encuentro con el tranquilo paisaje del inmenso mar hasta donde la vista alcanza, el sol está por ponerse y es sencillamente hermoso y sereno tanto que siento respirar nuevamente…¿Respirar? ¡Cierto! Fue en el fondo del mar donde el vino por mi… De nuevo viendo las olas romperse en el mar siento ver aquella escena donde bajo la luz de un rayo vi su reflejo acercándose a mí con su mirada firme y puedo sentir sus labios cálidos unirse a los míos, sin notarlo roso mis labios con los dedos con la mirada distraída y distante.
Pero enseguida reacciono, levantando la vista, mi corazón late fuertemente con el solo recuerdo de su suave aliento en mis labios
-¡No!, ¡Aquello no fue un beso! –Exclamo de repente frente al inmenso mar, como si tratara de convencerlo de mis palabras
Nuevamente siento que el aire me falta y la vista al mar ya no puede cambiar mis pensamientos, ni mi sentir volteo por completo de lado al mar donde puedo ver grandes piedras oscuras pero ya mis pensamientos están fuera de mi control y de inmediato me veo sobre esas rocas bajo aquella impetuosa tormenta sostenido fuertemente a un inconsciente Zuko entre mis brazos, como si lo estuviese viviendo nuevamente siento mi corazón estrujarse ante la idea de que él pudiera no despertar, ya no puedo contenerme más y siento como las lagrimas caen de mi rostro mientras que aun continuo viendo esa escena, cuando mis labios hicieron contacto con los suyos… pero él no despertó, se me forma un nudo en la garganta al intentar contener este llanto que ya ha empezado… Y cuando el despierta…
-¡BASTA! –Grito de repente con todas mis fuerzas hacia aquellas solitarias rocas cayendo arrodillada y sin fuerza sobre la arena, todas esas visiones se desvanecieron al sonido de mi incesante llanto, mis manos aprietan fuerte contra la arena…
…Y entonces comprendí… El dolor que ahora siento es solo comparable con el dolor que aquella vez sentí. Y ya no puedo negarlo más, a la única que quiero engañar es a mí, y término hiriéndome aun más con cada pensamiento suyo en mi mente y con cada inútil esfuerzo de engañarme.
Comprendí, que ahora mismo quería que esté a mi lado, que anoche fue el mejor momento de mi vida porque estaba en sus brazos, recordé que el pedirle que se vaya no era realmente lo que yo quería, comprendí que todo estaba aquí diciéndome a gritos que me rindiera y aceptara este sentimiento… Empezaba a sentirme iluminada con cada pensamiento sintiendo como un gran peso sobre mis hombros se esfumase podía ver de nuevo el esplendor del mar.
Comprendí que no quiero estar en ningún lugar donde el no este, y sobre todo comprendí… ¡Que lo amo! Lo amo con cada fibra de mi cuerpo.
Respiraba agitada nuevamente, pero esta vez era distinto, sentía paz, me sentía liberada, sentía que podía hacer lo que sea, quería gritar, gritar a todo pulmón que lo amaba, pero otra vez la luz se opaco, y la oscuridad volvió sobre mí, en un instante mi mundo volvió a derrumbarse, me quede arrodillada ahí con el sonido de las olas en mis oídos y con ese hermoso ocaso a un lado, pero baje la mirada sintiéndome vacía nuevamente.
-…Te perdí…Zuko. –Susurre una vez que recordé el porqué Zuko no estaba aquí ahora, y que no lo volvería a estar jamás, después de aquello nada volvería a ser igual y apenas me daba cuenta de que algo entre nosotros jamás podría ser. Recordé porque estaba segura de haber tomado la decisión correcta al dejarlo ir, aunque aun no comprendo de donde saque la fuerza y el coraje para pedirle que se vaya mientras que por dentro sentía desgarrarse mi alma al verlo marchar, mi corazón quería gritarle que no se fuera que me abrazara fuerte y se quedara a mi lado por siempre, pero la mente me pedía poner los pies en la tierra y hacer lo que debía hacer. Y ahora mismo solo de una cosa estaba segura… No iba a aguantar mucho tiempo sin él, que ya no soy nada sin él.
Libro Zuko
Camine sin rumbo aparente por algún tiempo, realmente no estaba consciente del tiempo solo me importaba seguir aquella orden, de las últimas palabras que escuche de sus labios, se que en un principio no me percate del camino que seguía, solo intente apartarme de la gente e ir por el camino largo entre los bosques. Sé que habían ruidos a mi alrededor pero no lograba entenderlos solo eran molestos ruidos sin forma.
Estaba ausente, mi cuerpo se movía pero mi alma no estaba aquí, morí en el instante en que esas palabras se escucharon en su voz… de repente el tiempo volvió sobre mí, y volviendo mi alma al cuerpo pude sentir de nuevo este dolor, tras el recuerdo… apreté los dientes sintiendo como este trago amargo pasaba por mi garganta, apoye una de mis manos de un fuerte golpe contra un árbol, pude escuchar como algunos animales huían de ese árbol tras el golpe pero no me importo… no me importaba nada de lo que pasara a mi alrededor.
Levante la mirada vencida y vacía, y continúe mi camino a paso lento y rendido, como si mi único objetivo en esta vida se hubiese visto reducido a volver a la nación del fuego… ¿pero después qué? ¿Qué pasara conmigo?...¿Que pasara con ella después de esto? Y bajo este pensamiento me detuve nuevamente con la respiración algo agitada como si hubiese recorrido un largo camino, apenas me percataba del estado en el que mi cuerpo estaba y entonces permanecí ahí un momento.
-¿Cómo pude pensar que ella sentía algo por mi? –Reflexione en el silencio apretando la mandíbula y junto con ella formando puños en mis manos
Estaba claro para mí esa noche, ella no tiene ese tipo de sentimientos por mí, jamás podría lograr que su corazón llegara a albergar… algo más por mí
-¿Entonces porque lo hice? ¿Por qué le dije? –Me reproche con furia en un susurro
Quizá quería creer… que algo llego a suceder en estos tiempos juntos… ¿porque se me ocurrió algo tan estúpido? Desde que empecé a sentir algo por ella supe que debía apartarme, supe que no debía albergar ese tipo de sentimientos, sin embargo el solo verla sonreír borraba todo lo racional en mi, y permití que este sentimiento creciera, no quería creer que realmente fuese algo importante… no quería creer que empezaba a amarla…
Fui advertido… porque ignore esas palabras, las palabras sabias de mi tío y aquella mujer de la tribu agua, ellos querían hacerme ver lo que yo mismo quería ignorar… que este sentimiento por ella está fuera de lugar, algo que jamás podría suceder… ella es una con el avatar… y ella lo ama… ama a Aang.
-¿Cómo pude pensar el meterme entre ellos dos?
Durante estos cinco años muchas veces los vi juntos sin que me afectara en lo absoluto ¿Qué cambio? ¿Porque ahora mismo no puedo imaginarme mi vida sin ella en medio de todo?Con cada nuevo pensamiento y cada nueva duda sentía como me hervía la sangre por dentro quemando todo a su paso, de nuevo continúe mi camino, con cada paso sentí como el fuego ardía en mi, acelere mi paso hasta que a lo lejos pude ver unas grandes rocas ¿Cómo pude ser tan imbécil? No debí decir nada ¡Debí quedarse callado! Di un respiro profundo y tras un suspiro en el aire levante la vista
-Era solo cuestión de tiempo, desde hace algún tiempo ya… era una tortura verla y contener esas dos simples palabras, que a final de cuentas acabaron con todo, ¡No! esto apenas va a comenzar y ni siquiera me he puesto a pensar en lo que ocurrirá en cuanto Aang se entere de todo esto. Una risa cabizbaja se tornaba en mi rostro por tal ironía, pero solo era una máscara que ocultaba mi frustración, sin más levante la mano y di un golpe de fuego contra el suelo en el que estaba parado, intentando desahogar toda esta furia y frustración que sentía por mí mismo, parte de la manga del traje que llevaba puesto se perdió pero yo continúe, dando un rugido al aire mientras mi respiración se tronaba agitada podía escuchar como aves y otros animales huían del bosque, pero yo no tenía a donde huir, así que solo continúe nuevamente con mi camino.
Atravesando aquellas rocas pronto me encontré en el puerto principal, recordé que no levaba ni una pieza de cobre conmigo, pero eso no tenía importancia podía entrar en cualquier barco sin que notaran mi presencia, al dar el primer paso entre la multitud, de repente cambie de idea y retrocedí, cambie mi dirección hacia un lugar que llamo mi atención, seguí hasta ahí como si no tuviese otro rumbo y una vez frente a aquel árbol inclinado y con gran parte de las hojas marchitas, tome asiento.
¿Qué fue lo que sucedió? Todo por fin parecía estar marchando bien en mi vida, no había más dudas más confusiones… creo que disfrute demasiado, tanto que la vida se hiso cargo de recordarme que mi destino era el sufrimiento, admito que estos días a su lado has sido únicos y maravillosos pero veo venir un futuro oscuro durante mi reinado como señor del fuego, lo que alguna vez quise ya no es, y ahora no siento aquella motivación del día a día para continuar siendo la cabeza de la nación…
-¡Zuko! –Esa voz… me levante en seguida ante el sonido de esa cálida voz
-¡M-madre! –Dije al ver su mirada, me quede en silencio y baje la cabeza junto a ella esperando su consuelo
Ella me abrazo con el abrigo que solo una madre puede dar y como en los viejos tiempos desahogue mi llanto sobre sus hombros.
Estuvimos lado a lado sentados bajo aquel árbol y algo resumidamente la puse al día de lo que había sucedido durante su visita a H'ira, ella solo escucho atenta sin decir nada tomándose un momento después de que termine de hablar.
-¿Hijo tu recuerdas… que yo me case con tu padre por un matrimonio arreglado? –Me pregunto repentinamente, yo asenté con la cabeza, esperando que continuara
-También sabes que no lo amaba, nunca llegue a amar a Ozai. Pero había dejado todos y a todos a quienes quería por la posición que estar con él conllevaba, todos me decían que eso era lo correcto, y aun en contra de lo que mi corazón me dictaba me case con él.
-Me había resignado a perder a quien realmente amaba, pero me arrepentí con todas mis fuerzas de nuestro matrimonio, en el mismo instante en el que me dijo que tenía que romper todo laso con mi familia… pero ya no había marcha atrás, no había a donde huir –Continuo, podía escuchar la energía que de su voz esas palabras significaban.
-Por algún tiempo creí que mi vida había acabado por completo en ese instante, abandone a un hombre bueno y que me amaba por una vida que me dijeron sería mejor, pero tras algún tiempo la luz volvió a mí en cuanto tú y tu hermana nacieron y me dieron una nueva razón de vivir –Me miro con esa cálida expresión de querer llorar
-Por eso te digo hijo mío, que no cometas mi error, no abandones a quien amas por un titulo ni por prejuicios sin sentido –Su consejo me daba consuelo sin embargo…
-…No es por eso que me marché… ella no corresponde a mis sentimientos, ella misma me lo dijo –Le conteste en seguida
-¡No estabas equivocado! –Me afirmo tras una sonrisa que dejaba ver finas facciones del paso de los años en su rostro, y enseguida se levanto, de inmediato me levante para darle una mano, ella me agradeció con esa mirada tan maternal y cálida en sus ojos.
-¿No estaba equivocado, madre? –Le pregunte tan pronto se levanto, pero no vi venir ninguna respuesta
-No volverás, no aun, no te preocupes por nada hijo mío, yo me hare cargo de lo que te inquieta, ten en cuenta que la nación del fuego no se irá a ninguna parte, pero el tiempo y la vida seguirán corriendo a prisa… y lamentaras no haber tomado la decisión correcta –Me dijo posando su mano sobre mi rostro mientras partía directo a uno de los barcos, la vi marchar sin decirle una palabra más.
-¿¡No estaba… equivocado!? –Susurre bajo aquel árbol, mientras el viento levantaba las hojas marchitas a mí alrededor y veía venir el atardecer
¿Qué quiso decir? ¿Por qué no estaba equivocado? ¿En que no estaba equivocado? Acaso en que… Katara siente algo por mí, ¡No! ella misma me dijo a la cara que ama a Aang… es mas yo ya lo sabía, aun así… necesite escucharlo de sus labios para aceptarlo, pero no solo fueron sus labios, esos ojos con los que me miro, no reflejaban más que lastima y preocupación, ¡No puedo estar equivocado! Ella no siento lo que yo por ella.
No tenía dudas, quizá Mamá solo quiso hacerme sentir mejor, o más bien darme algo en lo que distraer mi mente. ¿Acaso algo en lo que le conté le hiso pensar que… Katara siente algo mas por mi? De ser así, es ella quien está equivocada –Reflexione de inmediato, con aquella cabizbaja mirada por los suelos, cerré los ojos y solo para convencerme por completo y abandonar toda esperanza, reviví ese instante en el que mi mundo se vino abajo.
"Zuko yo quiero… yo te pido que te vayas" Sentí de nuevo ese golpe en el estomago, instintivamente apreté los puños para contener el peso de este dolor, el recordar esa mirada de lastima en sus ojos y su voz preocupada al momento de decir esas palabras, me quemaba por dentro, y en ese recuerdo tan claro algo sucedió…Katara me tomaba de las manos y mientras hablaba… pude sentir algo, algo de lo que no me percate al momento, sus manos se aferraron mas fuerte a las mías en cuanto me pidió que me vaya… Como si ellas me pidiesen lo contrario de lo que de su mirada y su voz me pedían. De inmediato abrí los ojos sin dejar de mirar al suelo y recordé.
Lo que sentí en sus manos fue igual a cuando…"Gracias Zuko por estar a mi lado justo como dijiste" aquella vez en el polo sur, esas palabras me reflejaban el mismo sentimiento, lentamente fui levantando la mirada, sintiendo algo en el pecho, sintiendo la esperanza volver, recordando este mismo sentimiento en otras ocasiones, recordé aquella vez en esa isla bajo la tormenta, recordé que mientras intentaba regular mi respiración ella roso mi rostro con ternura… ¡No!, no era solo ternura ella me transmitía algo mas… Aquella vez antes siquiera que la mirara se lanzo sobre mi y… "Jamás, jamás hagas eso de nuevo" me reclamo entre llantos… ese abrazo tan fuerte, tan cálido me transmitía el mismo sentimiento que en sus manos esta mañana…
-¡Me pedía que no la dejara! –Susurre al viento, con la mirada perdida en el ocaso
Sentí un calor envolvente a mí alrededor y algo que crecía dentro de mí, esta sensación estoy seguro es…
Mis pies empezaron a dar pasos inseguros y sin percatarme ya estaba corriendo atreves de la gente, estaba consciente de que cualquiera podía reconocerme pero a nadie parecí llamarle la atención mas allá de correr aceleradamente, había tomado caminos lo menos habitados posibles para llegar hacia este lugar pero ahora no me importaba correr en medio de la gente, porque ahora tenía un propósito… tenía que volver… tenía que saber
Sentía mi corazón acelerado, y el cuerpo cansado pero el espíritu me incitaba a continuar, a cada paso que daba sabía que estaba un paso más cerca, esa idea me hacia seguir mi camino… hasta que de repente volví a ver el ancho y despejado mar de la isla Ember, me detuve contemplándolo solo un instante y tomando el aire que mi cuerpo me había exigido desde antes. Este despejado mar me confirmaba que ya había vuelto, pero estando tan cerca sentía que el tiempo se detenía.
Estando tan cerca me llego el temor… "¿Acaso ella estará inquieta como lo estoy yo?" Con esta idea mis lentos pasos se hacían más veloces sobre la arena. "O quizá es que… ella está más tranquila ahora que no estoy" y esta nueva idea me hacia retrocedes con inseguridad.
Estaba seguro de no poder soportar de nuevo su rechazo, sin embargo sentía en mi pecho esta… Esperanza… tenía que saber. Y ya no había marcha atrás, si ella me clavara de nuevo un puñal al corazón entonces sabré que es el final y abandonare toda esperanza en la vida pero si no es así… entonces solo el destino nos guiara.
Mis pies pisaban la arena, sentía el roció del mar golpear contra mi rostro, alzando la vista podía ver la casa frente a la playa, pero yo estaba inmóvil tras estas grandes rocas entonces di mis primeros pasos hacia mi destino… y atravesando el umbral de mis miedos, tras un reflejo del ocaso brillante sobre el mar… la vi ahí arrodillada sobre la arena con la vista baja… los latidos del corazón parecían subir hasta mi garganta y sentía como una fuerza invisible me llevaba hacia ella… ya no pude detener mi paso… y tampoco podía dejar de mirarla, las más hermosa visión que haya visto…
-…Te perdí…Zuko –Escuche decir en un susurro de sus labios, me detuve ante el sonido de su voz… y el mundo desapareció para mí en ese instante.
-…Aquí estoy, jamás me perderás. –Conteste sin siquiera pensar.
Libro Katara
…Un escalofrió recorrió mi cuerpo… esa voz… era real, no era mi imaginación. Fui levantando la vista algo incrédula… y lo vi… Los destellos dorados del sol golpeaban contra su piel y estaba a solo unos pasos parado frente a mi… perdí el aliento por completo.
Quería llorar, quería gritar, quería lanzarme entre sus brazos y sentir su calor envolviendo mi piel… pero ninguna palabra salió de mi voz y ningún movimiento surgió de mi cuerpo.
Me quede ahí inmóvil sobre la arena con la vista pérdida en sus ojos… sus ojos de fuego.
Libro Zuko
…Ella levanto los la vista hacia mí, el brillo del mar sobre sus ojos, la hacían ver más allá de lo imaginable… y eso era suficiente para mí, sentía que podía morir en paz en ese instante, mientras la contemplaba alado del ocaso con la brisa marina agitando sus cabellos.
Sentí un impulso sobre mí, un magnetismo que me llevaba hacia ella… un pasó más cerca cada vez, sin dejar de ver a sus ojos y ella correspondiendo a mi mirada… le ofrecí una mano y ella me la concedió, la levante frente a mí, y nuestros rostros se encontraron nuevamente… sentía su respiración algo acelerada golpear contra mis labios, y ya no pude evitar este ferviente deseo, el momento que había anhelado desde ya un largo tiempo…
Libro Katara
…Lo vi venir hacia mí, no podía quitar la vista de sus ojos, quería mirarlos por siempre. El se acerco, con cada paso suyo, mi respiración se cortaba… entonces él me cedió su mano, yo la tome y me levanto, mi respiración se acelero cuando lo tuve de nuevo frente a mi… la tierra se detuvo cuando lo vi acercarse a mi rostro… no hacían falta las palabras, era lo que yo sentía y lo que él sentía, nos decíamos todo con una sola mirada.
El cielo sobre nosotros estaba en un azul profundo, el sol estaba por extinguirse, mientras que la luna ya podía admirarse. La luz del sol sobre las nubes era de un rosa-naranja, los destellos del crepúsculo se reflejaron atreves de nosotros… Sentí la calidez de su mano, mientras Zuko alzaba mi barbilla y poso sus labios contra los míos y yo sobre los suyos, en el más dulce beso que jamás imagine… mis brazos envolvieron su espalda, y sus fuertes brazos mi cadera, la luz del ocaso se reflejaba atreves de las sombras de nuestros labios yo abrazaba a Zuko como si no quisiese que jamás se fuera o que alguien me lo arrebate, mientras que el me sostenía con una ternura que no se describir en palabras.
De nuevo sentí el dulce sabor de su aliento, como aquella vez… ¡No! era aun mejor, sentía su amor y su pasión en ese beso, era como una sed insaciable, que solo me dejaba mas sedienta… por esa razón no quería soltarlo, ni que me soltara, apenas me percataba, había anhelado tanto este momento que temía que acabara por algún tonto capricho del destino.
Libro Zuko
…Permanecimos ahí, hasta que el cielo se tiño de un azul oscuro sobre nosotros, y la luna se reflejaba esplendorosa sobre el mar, habría permanecido así, hasta el final de los tiempos, pero sabía que no podría prolongarlo más, nuestros cuerpos empezaban a suplicar por aire, por lo que lentamente y aun sin quererlo nuestro beso acabo, mientras que nuestra respiración era acelerada, con la agitación que solo un beso apasionado puede ocasionar.
Mire el rostro de Katara frente a mí, sus labios y alrededor estaba rosas casi rojos, claramente nos pasamos el límite de un beso pero al mirarla… sonreí, estaba frete a ella… la mujer que amaba, y el mundo entero podía esperar. Su expresión cambio, lagrimas empezaron a surgir de sus ojos mientras que en sus labios se formaba una suave sonrisa… capture sus lagrimas en un beso sobre su rostro… y un suave sonrojo apareció en sus mejillas y al verla así confirmaba una vez más que daría mi vida una y mil veces para protegerla.
A mi parecer Katara tenia sus propios prejuicios por lo que sentia por Zuko he ahi su reaccion cuando el le confeso sus sentimientos. Asi que Pues espero que les haya gustado, ¿o quiza fue demaciado cursi? espero que no, yo queria que fuera romantico pero talvez me pase de azucar, esperen el siguiente capitulo.
