Hola! nuevamente atrasada les traigo el capitulo 21 del fic, lamento el retraso pero el trabajo me ha tenido muy ocupada, aunque ya habia terminado el capitulo no lo podia subir por diferentes motivos, pero en fin aqui esta, Disfrutenlo ^^
Capitulo 20
Al medio día en las playas de la isla Ember se situaba una espesa nube negra, que pronto se convirtió en una llovizna ligera para dar paso a la lluvia, Katara dejo a un lado el pescado que había cocinado y que Zuko había pescado en la primera clase que ella le había impartido horas antes, para dirigirse hacia la puesta principal emocionada
-Mira es la lluvia –Dijo ella dirigiéndole una mirada, mientras miraba por la puerta
-…y –Dijo Zuko sin comprender tal animo, mientras se llevaba un tajo de la comida a la boca
-No seas amargado ven conmigo –Dijo Katara tomándolo por un brazo y arrastrándolo hasta la puerta
-No acabo de entender, como es que te gusta tanto esto –Dijo Zuko no muy feliz de salir a la lluvia
-Te lo he dicho antes soy una maestra agua, y no lo puedo evitar –Dijo Katara sonriente saliendo hacia la lluvia
-Bien, yo soy un maestro fuego y no es que me guste bailar en las llamas precisamente –Dijo Zuko algo sarcástico, provocando una risa en Katara
-Pero el agua y el fuego son distintos –Le contesto Katara dando un giro con las manos extendidas a la lluvia
-Así como tú y yo somos distintos, y sin embargo estamos aquí –Le dijo tomándolo por las manos y haciéndolo salir por completo de la casa, a la vez que con una de sus manos creaba una especie de sombrilla con su agua control, sobre el
-Eres increíble –Dijo Zuko admirado frente a ella apenas empapado.
Sin que Katara se lo esperara él, la tomo por la cintura girando ambos bajo la lluvia, automáticamente la sombrilla de agua de Katara perdió su forma y cayó sobre ambos empapándolos aun más, de repente Zuko resbalo por la arena bajo sus pies y ambos cayeron embarrándose de la arena mojada por completo, Zuko sobre ella al mirarse el uno al otro solo se echaron a reír como un par de niños bajo la lluvia.
De vuelta en Yu dao se encontraba Aang caminado en círculos de nuevo en aquel cuarto que daba vista a toda la cuidad
-Amigo cálmate ¿Qué fue lo que te dijo? –Pregunto Sokka quien lo observa sentado desde la cama. Aang le dirigió una mirada preocupada e insegura a la vez antes de empezar a hablar
-No sé, si confiar en lo que ese hombre me dijo –Confeso Aang tras un suspiro
-¿Qué fue lo que te dijo? –Pregunto Sokka aun más curioso
-Es solo que pensar que lo que dijo fuese cierto… entonces yo no sirvo como Avatar –Continuo hablando Aang dándole la espalda a Sokka y mirando de vuelta a la ventana
-Aang si esperas que te ayude en esto sería bueno que comenzaras contándome ¿QUE TE DIJO? – Dijo Sokka tras un suspiro, un tanto alterado puesto que Aang se iba con rodeos.
Aang volteo como si apenas se percatara de que Sokka estaba ahí, y empezó a hablar.
-El me dijo…
Después de que la lluvia cesara, bajo las nubes que aun quedaban en el cielo, se encontraban Zuko y Katara con la respiración un tanto agitada por su juego bajo la lluvia, ambos tumbados sobre la arena húmeda, uno de lado contrario al otro con nada más que sus cabezas una alado de la otra. Ambos observaban el correr de las nubes mientras el cielo se despejaba
-Creo que aquel parece un dragón –Comento Katara apuntando a una de las nubes
-A mí se me hace más un pato-lagarto –Dijo Zuko, provocando una risa ligera en Katara
-Tal vez solo parece una nube –Dijo Katara seguidamente, mientras levantaba el torso sosteniéndose de ambas manos y daba un respiro profundo
-¡Estas hecho un asco! –Exclamo sonriente mirando a Zuko desde arriba
-Supongo que hacen falta espejos por aquí –Contesto Zuko dedicándole una sonrisa mientras iguáleme se levantaba, quedándose sentado al lado de ella
Ambos estaban aun empapados y llenos de arena, tanto en las ropas como en el cabello, teniéndolo frente a ella casi con torpeza Katara limpio los labios de Zuko de la arena con la palma, antes de darle un tierno beso
-Supongo que no nos caería mal un baño –Exclamo Zuko con su frente sobre la de ella
-Si no recuerdo mal, arruinaste el baño principal de un golpe –Le recordó Katara sin sepárese de el
-Si eso es un reclamo, lo encuentro fuera de lugar, sabes que hay un baño en cada recamara de la casa –Le recordó Zuko con una ligera risa
-Lo sé, es solo que es divertido recordártelo –Contesto Katara poniendo los brazos alrededor del cuello de Zuko
-Sabes, creo que no es… adecuado que sigas usando ropas mías, mientras estamos aquí –Dijo Zuko tras un momento mientras la miraba
-Pues, no es que tenga otra opción ¿no? todos los trajes que traía se estropearon en esa playa solitaria –le recordó Katara
-Y… que te parece si salimos de compras, esta noche –Dijo Zuko
Katara se aparto de él enseguida con algo de sorpresa en el rostro -¿Salir de compras? ¿Aquí? ¿En la isla Ember? –Pregunto nerviosa
-Eh… ¡Sí! ¿Qué hay de malo en eso?
-¿Qué pasara si alguien nos reconoce? –Contesto Katara incluso antes de que él terminada con la pregunta
-Nadie nos reconocerá, te lo aseguro. Esta es una zona vacacional, se ven todo tipo de personas e incluso últimamente también vienen maestros agua y maestros tierra, pasaremos desapercibidos –Dijo Zuko para tranquilizarla, Katara bajo la mirada aun inconforme pero cediendo ante las palabras de Zuko se acomodo sobre su pecho.
-¿Aang crees que esto sea necesario? Le pregunto Sokka siguiendo los pasos apresurados de Aang a sus espaldas
-¡Creo que lo es! –Contesto Aang muy seguro
-¿Y que pasara si te equivocas? ¿Que si todo aquello que dijo ese hombre fue mentira? –Le pregunto Sokka intentando que se retractara de sus acciones
Aang se detuvo y volteo hacia Sokka continuando con aquella seguridad –Por alguna razón… confió en las palabras de ese hombre –Entonces dio la vuelta y continúo su camino
Pasando por la puerta dio entrada a una gran sala llena de personas con atuendos azules la entrada del lugar estaba bloqueada por maestros tierra aprendices de maestros metal, el lugar era muy amplio y albergaba sin ningún problema a toda esa gente, las cuales parecían estar confusos y unos que otros inconformes de estar ahí. En cuanto vieron entrar al Avatar la tensión creció.
-Podría usted explicarnos joven avatar ¿Que hacemos aquí? –Un hombre fue el primero en tomar la palabra algo alterado, tras su voz se empezaron a escuchar otras muchas preguntas.
-¿Acaso esta es su manera de protegernos de esos salvajes maestros tierra? –Pregunto una voz femenina igual de inconforme entre la muchedumbre, apoyada por un montón de otras voces.
Haciéndose paso sin problemas entre la muchedumbre para llegar donde Aang, una joven maestra tierra apareció, los cabellos negros caían sobre su frente le cubrían parte del rostro y de sus ojos de un verde claro y opaco, ella vestía los típicos atuendos verdes de su nación con la diferencia que llevaba un jubón negro con adornos metálicos como símbolo de su autoridad. A pesar de ser una chica ciega se hiso un camino entre la gente hasta llegar al Avatar.
-Aang, hice lo que me pediste todos están aquí pero no entiendo ¿De qué se trata todo esto? –Dijo Toph en voz baja hacia Aang
-Te lo explico luego –Contesto Aang mientras se abría paso hacia adelante, dejando a Toph junto a Sokka, ambos preocupados.
Dando una respiración profunda y acercándose a la multitud con seguridad Aang empezó a hablar
-Desde hace algún tiempo ustedes los maestros agua que actualmente habitan en Yu Dao, han venido siendo acosados y en el peor de los casos atacados por maestros tierra y fuego…
-¡Como Avatar tu deber es protegernos! –Grito una persona ente los presentes, interrumpiendo a Aang
-…Lo sé, y creo que deben haberse dado cuenta que desde que todo esto comenzó y hasta ahora siempre los he favorecido, aun a pesar de… varias cosas –Continuo Aang
-¿Qué significa eso?, ¿En qué modo nos has favorecido? Últimamente ni siquiera puedo salir a las calles sin ser perseguido por miradas de odio –Dijo otro presente igual de inconforme.
-He escuchado a cada uno de ustedes, he hablado a su favor muchas veces con maestros tierra y maestros fuego, al punto de apuntarlos a ellos como los promotores de el desequilibrio en Yu dao –Dijo Aang con tal autoridad que los murmullos en el lugar cesaron al sonido de du voz
-Pero hasta hace poco, alguien vino a quizá abrirme los ojos, a lo que yo mismo quería ignorar. –Continúo con seriedad
-…¿Y qué es eso? –Pregunto tímidamente una voz en el gentío
-Siempre he tenido claro que la sangre control fue lo que ocasiono que esta situación estallara, pero el desequilibrio vino cuando ustedes, personas inocentes se vieron envueltos con el odio de los ciudadanos de Yu dao. Desde la última luna llena no se ha visto ni escuchado de ningún maestro agua practicando la sangre control, además de aquellos dos hombres, de los cuales uno de ellos sigue desaparecido y el otro… ustedes conocen lo que paso.
Sin embargo las palabras de aquella persona me han dejado claro que quizá algunos de ustedes no sean tan inocentes después de todo. –Dijo Aang, al escuchar esas palabras el abucheo se hiso más fuerte en el lugar.
-¡Nos culpa de todo esto! Ninguno de nosotros practica la sangre control –Fueron algunas de las quejas que se escucharon -¿Acaso por eso estamos detenidos en este lugar?
-Se equivocan, no los culpo ni los mantengo detenidos. Tan solo quiero que todo esto acabe, y pido su ayuda quiero saber… si alguno de ustedes tiene idea de donde puede estar aquel otro maestro sangre. Aquel maestro llamado Tenko –Dijo Aang con toda autoridad
-Uno a uno de ustedes irán pasando al siguiente cuarto para platicar un momento conmigo –Anuncio Aang, mientras que uno de los concejales hacia pasar a la primera persona, Sokka lo siguió apresuradamente pero fue detenido por Toph que lo jalo por el cuello de sus ropas para evitar su huida
-¿A dónde crees que vas Sokka? –Pregunto Toph, sosteniéndolo aun -Aun me tienes que explicar algunas cosas –Dijo mientras lo arrastraba contra su voluntad lejos de el cuarto en el que Aang estaba
Al borde del anochece en la isla Ember, Katara yacía apoyada sobre la pared entre risas disimuladas, vistiendo un muy elegante traje rojo, perteneciente a Zuko pero que nuevamente ella había amoldado a su figura haciéndolo parecer un traje de mangas anchas hasta el codo, con un chaleco abierto y corto con los bordes dorados, ambos lo suficiente largos para formar una especie de falda, e igualmente ambos amarrados a su cintura. Llevaba unos pantalones igual de anchos color negro que combinaban muy bien con el traje y las clásicas botas de la nación del fuego.
-¿Aun no estás listo? –Pregunto nuevamente hacia una puerta cerrada, disimilando sus risas
-…Ya voy –contesto Zuko, con voz algo rendida
-¿Recuerdas que la ultima vez eras tú el que me apresuraba? –Comento Katara volviendo a ella el humor
-…Lo sé –Contesto Zuko atreves de la puerta
De repente la puerta se abrió, y Zuko salió de ella vistiendo un Tangzhuang en un color rojo oscuro, sus botones eran negros al igual que el pantalón que él llevaba, su cabello estaba peinado de manera que cubría uno de sus ojos, para esconder si cicatriz y se veía galante y serio con aquel atuendo. Katara lo miro de pies a cabeza algo ruborizada, pero enseguida volteo la mirada
-…Tardaste un poco –Menciono de repente
-Estaba buscando el atuendo adecuado, no quisiera llamar la atención por llevar ropas reales mientras estoy aquí, alguien podría reconocerme, y se me ocurrió que esto era lo más adecuado, ¿No te parece?
-Con lo que te pusieras llamarías mi atención –Comento Katara, haciéndolo sonreír.
-Pero por otro lado tú te vez hermosa, comienzo a pensar que no hace falta conseguirte trajes –Le correspondió el, acercándose a Katara
-Muy tarde para eso, ya ambos estamos listos –Le dijo ella dando media vuelta sonriente y saliendo por la puerta principal, tomándolo de la mano tímidamente.
Uno a uno Aang fue entrevistando a los presentes en privado, ninguno parecía saber nada al respecto, Aang habría preferido tener cerca a Toph para confirmar que ninguno mentía pero tenía la esperanza de que alguno le dijera algo, con relación a lo que aquel otro hombre le había afirmado. Mientras que uno de los maestros agua salía del cuarto Aang mirándolo rendido, comenzaba a pensar que quizá cometió una equivocación al asustar así a estas personas, e incluso al pensar que lo que aquel hombre le dijo era verdad.
Respiro profundo y recordó aquellas palabras: "Sera mejor que escuche atentamente Joven Avatar, ¡ha sido engañado!"… De repente otra persona más entro en aquel cuarto sacándolo de sus pensamientos, era un hombre joven como de su misma edad, y evitaba mirarlo a los ojos.
-Hola, ¿Cuál es tu nom… -Pregunto Aang pero fue interrumpido
-Déjate de formalidades, no las merezco, ni yo ni muchos de los que ya has entrevistado –Dijo aquel joven, dejando boquiabierto a Aang
-La persona que buscas, yo la conozco y muchos aquí también, pero puedo ver por tu reacción que ninguno ha hablado. –Dijo aquel joven dando un respiro -¿Así que quieres saber? –Pregunto finalmente
-¿Tu lo conoces? Entonces…¿Es verdad que él es la mente maestra tras los ataques a los maestros agua? –Pregunto Aang poniéndose drásticamente de pie
-Veo que alguien a demás de mi, ha hablado…Si, él es quien planeo todo esto. –Dijo el muchacho, muy tranquilo y seguro.
-Pero… ¿Por qué?, ¿Para qué hacerle eso a los de su propia clase? –Le pregunto Aang muy pensativo y algo desesperado
-Para ser el Avatar tiene menos información de la que creí –Se burlo el joven –Según las propia palabras de Tenko, lo único que traerá la paz en el mundo es la guerra –Dijo tras un suspiro al ver que no causo ninguna gracia con su comentario anterior
-¿Guerra? La guerra casi acaba de terminar, ¿Acaso lo que quiere es otra guerra? –Dijo Aang algo alterado
-Esa no era la idea principal, y admito que en un principio sus palabras… me hicieron compartir su opinión. La nación del fuego se llevo mucho a su paso, y parece no haber perdido nada, en cambio aquellos que salimos perdiendo somos el resto de nosotros. –Dijo aquel joven enojado y a la vez tranquilo
-Eso es desde tu punto de vista, pero quien está a la cabeza ahora, el Señor del fuego Zuko, el también ha pasado por momentos duros, el comprende toda la situación y solo con las cuatro naciones unidas podremos traer de vuelta la armonía que se perdió. –Dijo Aang
-Quisiera ver eso con hechos y no con palabras, lamento que la vida del señor del fuego haya sido dura, pero eso no soluciona que para muchos de nosotros también lo haya sido. Además como ya le dije antes ya no comparto la opinión de Tenko, he llegado a la conclusión de que la guerra a acabado al fin y es mas siguiendo sus propias palabras espero que después de esta guerra llegue la paz, y sigo esperando por ella Avatar –Dijo ese joven muy firme frente a Aang
-Para lograr la paz deseada se necesitara tiempo –Contesto Aang igual de firme
-¡Lo comprendo! Y el hecho de estar hablado de esto con usted significa que confió en tu palabra, y en que devolverás la paz al mundo.
-¡Lo hare, no te quepa duda de eso!
-Entonces te confiare esta información –Dijo el joven dando un suspiro antes de hablar nuevamente –Tenko nos convenció que con el poder que un maestro sangre puede poseer, podríamos tener el final que esperábamos, con el control de la sangre podríamos controlar a quien fuera incluso al Avatar si se rehusaba a cooperar, aunque para eso tuviésemos que hacer ciertos sacrificios, he ahí que aquellas personas pertenecientes a las tribus del sur y del norte que no sabían acerca de todo esto, fuesen atacadas por las personas de Yu Dao, y eso porque nosotros lo propiciábamos y a la vez permitíamos –Dijo el joven dando media vuelta evitando la mirada de Aang
Se hiso un silencio en el cuarto, mientras Aang digería lo que recién escucho
-Tengo curiosidad, ¿Quien fue el que te advirtió sobre esto? –Le pregunto seguidamente el joven a Aang rompiendo con el silencio. Pero Aang no parecía muy convencido de contarle al respecto
-¡Tranquilo! Si acaso piensas que me enojara o algo parecido por que el haya hablado entonces tal parece que no comprendiste que ya yo también he hablado –Dijo el joven sonriendo por primera vez desde que entro
-El era un maestro agua, me dijo que… alguna vez vivió en el polo norte, pero que ha pasado la mayor parte de su vida aquí en Yu Dao era por eso que también vestía de rojo y de verde, porque había adoptado ciertas costumbres tanto de la nación del fuego como del reino tierra. El me dijo que yo estaba equivocado en creer que debía proteger a todos aquellos maestros agua, me dijo que muchas de las disputas por parte del reino de la tierra contra los maestros agua eran causadas por ellos mismos y que la mente tras todo eso era un maestro agua llamado Tenko, que fue él quien envió a la búsqueda de Katara. –Respondió Aang
-¿Eso fue todo lo que te dijo? –Le pregunto el joven
-Básicamente si, y de repente se fue como si tuviese prisa –Contesto
-Todo lo que dijo es verdad, pero al parecer omitió un pequeño detalle acerca de la persecución a la maestra sangre… –Dijo repentinamente el joven
-¡No te refieras a ella de esa forma! –dijo Aang impulsivamente interrumpiéndolo -…¿Qué fue lo que omitió? –Pregunto reflexionando en seguida
-…Que el encabezó la búsqueda de tu novia –Contesto el joven muy serio, dejando a Aang tanto sorprendido como asustado.
-¿Por qué? ¿Qué quiere de ella? ¿Dónde está el ahora? –Estallo Aang
-…Eso es algo que yo no sé –Contesto el joven igual de tranquilo a pesar de la expresión de Aang
-Pero quizá… -¿Quizá qué? –Le interrumpió Aang -Quizá puedes estar más tranquilo, se dice que nadie ha sabido de él desde que partió en la búsqueda de tu novia –Contesto el joven, pero Aang no pareció tranquilizarse
-…Creo que ya debería salir, o podrían sospechar –Recordó el Joven y sin decir más se dirigió a la puerta
-¡Espera! ¿Cuál es tu nombre? –Le pregunto Aang antes de que saliera
-…¡Nos vemos Avatar! –Contesto el joven dándole una sonrisa muy segura a Aang y saliendo de la habitación.
Adentrándose a las ventas que se hacían en los alrededores del centro de la Isla Ember, estaban Katara sostenida plácidamente del brazo de Zuko mirando todas las novedades y ventas que el lugar ofrecía, la noche ya había llegado y el lugar estaba iluminado por grandes candelabros.
-¿Qué te parece ese lugar? –pregunto cariñosamente Zuko a Katara apuntando a una de las más sobresalientes tiendas de ropa en el lugar.
-¿No sería… algo costoso? –Le pregunto Katara a juzgar por el lugar
-Parece que olvidas con quien estas –Contesto Zuko algo presumido, haciéndola sonreír
-Parece que olvidas que no se supone que estemos aquí –Contesto Katara burlona –Pero creo que si entrare
Al entrar al lugar Katara quedo fascinada por los hermosos y elegantes trajes que había hasta donde su vista alcanzaba, una amable mujer se ofreció a atenderla en su recorrido por la tienda, aquel lugar era mixto sin embargo Zuko prefirió solo limitarse a esperar. La mujer se llevo a Katara mostrándole sus mejores diseños, entonces algo fuera del lugar llamo la atención de Zuko, por lo que salió en lo que Katara se probaba los trajes.
Después de un rato eligiendo los vestidos que más le gustaron, Katara de decidió únicamente por un par.
-Muy buena elección señorita, se los envolveré en un momento –Dijo amablemente la encargada
Katara volteo la mirada para verlo, y ahí estaba el con el rostro sereno mirando hacia un cartel pegado en la base de la entrada de la tienda, y como si supiera que era observado dirigió repentinamente su mirada a la de ella, de inmediato Katara evito su vista ruborizándose, pero reaccionando al instante y sintiéndose como una niña tonta por esa reacción regreso su mirada hacia él, mirándolo dirigirse asía ella portando una sonrisa galante, estaba segura que noto esa reacción tan infantil, y por lo visto era algo que le gustaba. Tras pagar el par de vestidos de Katara ambos salieron del local, hacia cualquier parte entre los puestos de tiendas, Ambos muy juntos sostenidos del brazo, mirando fascinados las novedades que la isla Ember traía, cada lugar y cada puesto era algo único, mientras que Zuko le redactaba anécdotas de otros viajes en la isla Ember durante el tiempo en que no se habían visto. Así que estando el uno al lado del otro las horas pasaron casi sin ser notadas y la gente entre los lugares comenzaba a marcharse.
-Quizá sea tiempo de irnos –Menciono Zuko
-Sí, es algo tarde –Sonrió ella
Mientras ambos caminaban fuera de los puestos de vuelta a el que en estos momentos consideraban su hogar, alguien los detuvo.
-¡Pero qué hermosa pareja! –Exclamo una voz ronca y espesa, un hombre bajo de estatura y de gran sonrisa los llamo hacia su local que estaba entre los últimos
-Tan jóvenes y enamorados, nada en la vida puede ser mejor para una pareja como ustedes –Continúo el hombre, la pareja solo se miro sonriente el uno al otro
-Ustedes serian muy tontos si no aprovecharan la oportunidad de capturar este momento para siempre
-Supongo… pero es muy tarde para una pintura y… –Dijo Zuko
-No joven se equivoca, yo les traigo el futuro… La fotografía –Dijo el hombre interrumpiendo a Zuko y estando muy animado, saliendo incluso de su puesto –Vamos pasen, no sean tímidos –Continuo empujándolos hasta adentro en su estudio
-¿Fotografía? –Pregunto Katara al hombre
-Así es hermosa dama, con la fotografía puedo capturar el momento al instante –Dijo el hombre sacando de alguna parte entre sus ropas un par de fotos y enseñándoselas a Katara
-Se ven increíbles –Exclamo Katara sorprendida, enseñándoselas a Zuko
-Así es que jóvenes prepárense para su sesión fotográfica –Exclamo el hombre dirigiéndose velozmente a su cámara, una gran caja donde tras una cortinita metió el rostro, y con un botón en su mano comenzó a fotografiar. Mientras que Katara y Zuko sin saber cómo posar exactamente se mantuvieron inmóviles como si posaran para una pintura -¡Vamos niños! ¿Esa es su mejor expresión? Esta no es una pintura sean más espontanees –Les dijo el hombre –Parecen muy tensos, intentemos esto, que tal si tu joven miras a la dama y tu le devuelves la mirada –Indico el hombre tras observar la escena
-Y jovencito que tal si se quita el cabello de la cara –Continuo el hombre acercándose para apartar el cabello de Zuko
De inmediato Zuko reacciono y lo detuvo firmemente -¡Mi peinado se queda como esta! –Dijo seriamente ante el hombre, el cual acepto de inmediato
-M-me parece bien, al menos denme una buena pose –Insistió el hombre
Zuko obedeció algo inseguro y molesto al igual que Katara y entonces al cruzar sus miradas la chispa surgió, a Zuko solo basto mirarla por un momento.
-…Te vez hermosa –Dijo él casi en un susurro hacia Katara, tras mirla bajo la luz de los reflectores, una suave sonrisa surgió de los labios de Katara
-Al igual que tu –Correspondió ella fundiéndose en su mirada
-…He ahí el momento… –Susurro el hombre para sí mismo, mientras miraba tal escena y de inmediato tomaba la fotografía
Tanto Katara como Zuko no se percataron que la foto ya había sido tomada y continuaron mirándose el uno al otro, pero de repente el hombre se metió entre ambos de un salto abrazándolos y drásticamente acabando con ese momento.
-Muy bien hecho chicos, tendrán la foto en un par de días –Dijo sonriente colgado de ambos
-¿Un par de días? Creí que era instantáneo –Menciono Zuko apartándolo
-Claro que es instantáneo, pero lo que es instantáneo es el momento, revelar las fotografías toma un poco más de tiempo –Contesto el hombre
-En ese caso no nos interesa –Dijo Zuko algo molesto, tomando a Katara de la mano y dirigiéndose a la salida
-¿Están seguros?, la suya fue de las mejores fotos que he tomado –Dijo el hombre desanimado
-¡Espera Zuko! –Lo detuvo Katara -…Creo que sería un lindo recuerdo de este día –Dijo sutilmente al tener su atención. Zuko no pudo negarse ante tal petición y de inmediato acepto la compra.
En su camino de regreso, ya apartados de la gente Zuko miraba a Katara admirado, ambos regresaban tomados de la mano, y Katara parecía distraída mirando el mar que se alzaba a la vista, de repente se percato de aquella mirada sobre ella.
-¿Qué? –Pregunto curiosa
-Solo pensaba que… ¡no! nada en realidad –Contesto Zuko
-¡Vamos Zuko! ¿Dime qué pasa? –Le pregunto ella con una segura sonrisa
-…¿Existe algo que te negaría? –Dijo Zuko casi riendo
-¡Espero que no! –Contesto Katara sonriente y animada abrazándose a su brazo, repentinamente a él llego una extraña incertidumbre.
Justo cuando ya estaban a unos pasos de la casa, Zuko se detuvo y la tomo de los hombros, Katara se sorprendió un poco por esa repentina reacción
-…Jamás lo haría –Dijo de repente casi serio –Katara… ¿ya te he dicho hoy… que te amo? –Pregunto casi en un susurro, y los ojos de Katara se abrieron como platos
-…Ya he perdido la cuenta de las veces en que me lo has dicho –Contesto ella bajando la mirada y ambos se quedaron en repentino silencio
-…Pero tú n… –Susurro Zuko con voz ronca apoyando la mejía suavemente sobre los cabellos de Katara
-¡No digas nada más!... Por favor –Pidió Katara alzando la vista a él, su sonrisa se había ido y solo quedaba una extraña inseguridad.
Zuko la abrazo tiernamente al ver aquella mirada, aunque en su rostro era más que evidente que llevaba el peso de esas dos palabras como fuertes punzadas en la espalda, ambos se habían dado cuenta de aquella situación, y aunque Zuko intento ignorarlo le resultaba cada día más difícil e incluso a veces le hacía pensar que quizá el amor que le otorgaba solo era como un reemplazo temporal para ella, ese solo pensamiento lo lastimaba pero aun así no quería apartarse de ella, no había querido llegar al punto de preguntarle él porque, pero esta noche inesperadamente el tema surgió.
En su mente solo habían dos respuestas a aquello, quizá no lo amaba realmente, o quizá aun no quería aceptarlo, mientras la abrazaba fuertemente y hundia el rostro en el perfume de los cabellos castaños de Katara, Zuko anhelaba con todas sus fuerzas que la razón por la que ella nunca hubiese correspondido a sus declaraciones de amor fuera lo segundo.
¿Alguien habia notado ese ligero detalle entre Katara y Zuko? pues pense que seria algo realmente dificil de aceptar para ella, ya saben estando Aang de por medio ya que ella a diferencia de Zuko no es "libre" por asi decirlo, y desde que Zuko le declaro lo que sentia se me hizo una situacion dificil para Katara siendo ella tan correcta.
Y pues ya se empieza a desamarrar el conflicto en Yu dao, una guerra debe ser suficiente, y ya me habia tardado en que Aang apareciera, aunque creo que no hise una muy buena descripcion de los personajes despues de 5 años :-/
Como siempre gracias por leer, espero sus comentarios porque como ya he dicho antes me encanta leerlos, y les recuerdo que aunque algunas veces me tarde un poco (!Si claro!) en subir el fic, siempre lo continuo escribiendo cada que tengo tiempo libre por lo que les digo que lo terminare, no me gustaria dejar algo inconcluso se lo frustrante que eso llega a ser. Hasta el siguiente cap!
