Pues a dos semanas del ultimo capitulo les traigo el siguiente, debido a que he estado llendo y viniendo para inscribirme a la universidad no habia tenido tiempo de subir el capitulo, pero ahora que tengo un pequeño respiro lo actualizo para quienes lo sigan.


Capitulo 23

"No lo permitiré, yo tengo que… acabar con esto" fueron las palabras que escucho de la voz de aquella a quien amaba, el eco de esas palabras en su cabeza hicieron que mil pensamientos corrieran en su mente en un instante, le recordaron aquellas otras que había escuchado aquel mismo día "No quisiera pasar por todo eso otra vez" recordó la tristeza que le vio llevar desde que llego a la nación del fuego. Al mismo tiempo en su mente recordó la primera conversación que tuvieron desde que ella llego "Yo lo mate… usando la sangre control" y enseguida el recuerdo de aquella niña con la mirada llena de furia y sed de venganza que uso la sangre control en un hombre equivocado. En un instante la conclusión llego a su mente, era el poder, la sangre control era maldición que su control conllevaba. Entonces otra frase llego a su mente aquella que el mismo había dicho el primer día que la tuvo a su cuidado "La protegeré con mi vida" con el eco de esas palabras en su mente y tras verla dar el primer paso con decisión insegura hacia Tenko, Zuko tomo su decisión y con un movimiento limpio y firme dio un golpe ligero y contundente hacia ella

-No dejare que pases por esto otra vez –Fueron las palabras que espontáneamente surgieron de su voz al tomar su decisión y en un segundo pudo ver como ella volteo ligeramente la mirada hacia el pero Zuko no permitió que eso perturbara su elección y se mantuvo inexpresivo hasta que la vio cerrar los ojos.

Tan pronto como dijo esa frase y aprovechándose de la sorpresa que su acción dejo en Tenko tan rápido como su cuerpo le permitió Zuko atrapo en un brazo a Katara inconsciente y sin perder el ritmo con la otra mano dirigió firme y directo un rayo hacia su enemigo. Al ver la estela cegadora de luz que venía hacia el su cuerpo no pudo moverme más rápido de lo que el rayo pudo tan solo hubo tiempo de apretar los ojos y esperar, el choque fue fuerte e incluso estremecedor haciéndolo caer de espalda ante su poder pero para su fortuna el rayo cayó directa en una rama que estaba sobre él, en confusión se levanto rápidamente frente a él se encontraba la rama y el árbol en llamas, su brillo no le permitía poder mirar a través así que con un arrebatado movimiento extrayendo el agua de otro árbol cercano golpeo con fuerza el árbol en llamas que cayó lejos de él.

-Tenko, ¿Qué sucedió? ¿Estás bien? –Pregunto Yuki levantándose tras el preocupada, pero al acercarse a la figura inmóvil de Tenko quien miraba hacia abajo pudo ver la cólera que hervía en su mirada

-¡El maldito se fue con ella! –Susurro él, Yuki miro hacia abajo confirmando lo que Tenko le decía pues no había rastro alguno de Zuko ni de Katara en el paisaje oscuro.

Tomando valor y con el enojo que todo esto le preocupaba Yuki decidió que ya era hora de el separa lo que ella pensaba por lo que apretando los puños empezó a hablar

-¿Y qué esperabas que hiciera? ¿Creíste que esperaría que terminaras tu ridículo discurso? –Grito ella, Tenko se quedo mirándola atónito

-¿Qué estás diciendo? –Pregunto el amenazante

-Ya me escuchaste, ¿Qué es lo que pasa contigo? Si realmente hubieses querido matarla ella había muerto diez veces ya, la tuviste entre tus manos mientras estaba inconsciente, pudiste acabar con ella en medio del mar y justo ahora les diste más que tiempo suficiente para que huyeran –Le reclamo ella entre gritos

Tenko se quedo sin palabras desvió la mirada seria hacia cualquier lado sin responder a los reclamos de Yuki

-¿Por qué lo haces?... ¿Qué tiene ella de especial? Acaso… es algún sentimiento lo que no te permite terminar con el trabajo –Pregunto Yuki en un tono más dulce y a la vez triste, enseguida Tenko dio la vuelta bruscamente hacia ella con furia en su mirada

-¡Tu no entiendes nada! ¡No sabes nada! ¡No podrías ni siquiera llegar a soñar él ser como ella es! –Grito fuertemente dando pasos fuertes frente a Yuki haciéndola retroceder, diciendo eso dio media vuelta y empezó a alejarse. –Si tan solo ella se nos hubiese unido no había tenido la necesidad de cargar con este peso –Dijo seguidamente

-…Perdóname, no quise molestarte –Dijo Yuki bajando la mirada y ahogándose en las palabras que realmente quería decir

-Déjate de estupideces –Exclamo Tenko volteando hacia ella -Ahora quiero que vayas y alertes a todos de la búsqueda del señor del fuego y que se me notifique su ubicación de inmediato –Ordeno seguidamente

-No querrás decir ¿la búsqueda de ella? –Susurro para sí misma mientras daba media vuelta a cumplir ordenes

-¿Qué dijiste? –Pregunto Tenko en cuanto ella volteo

-¡Nada! –Contesto ella amargamente y procedió a marcharse.

Cargándola entre sus brazos Zuko había logrado escapar de Tenko pero ahora estaba bajo el peligro de ser encontrado por sus tropas, estaba escondido en un arbusto espeso entre unas rocas y ya había visto pasar a varios hombres maestros agua vestidos como soldados de la nación del fuego.

-Necesito cambiarme este traje –Susurro para sí, se dio cuenta que el suyo en especial siendo color blanco era fácil de identificar en medio de el bosque y a la luz de la noche.

Zuko echo un vistazo rápido a Katara, mirándola tranquila como si no estuviese más que durmiendo plácidamente aunque estaba casi seguro que en sus sueños era distinto, el había visto esa decisión en su mirada y a la vez esa inseguridad, sabía que ella había elegido acabar con Tenko en propia mano y también sabía que por haber elegido aquello y ahora a diferencia de aquella vez en Yu Dao ya no sería un accidente. Zuko escucho unos pasos acercarse y se preparo para atacar

-Ahora vuelvo –Susurro a la oreja de Katara y justo cuando uno de los maestros estaba por cruzar, con el sigilo de un gato Zuko brinco sobre el dejándolo inconsciente de un golpe y evitando toda pelea innecesaria, enseguida tomo su traje y ato al hombre en un árbol.

Con el traje puesto pensó ya había pensado en su siguiente movimiento, sabía que cerca de lo que fue el festival estaban los barcos de guerra, que mantuvieron en el lugar después de la guerra de los 100 años, su meta era llegar hasta uno de esos barcos para marcharse de la isla Ember, cargándola entre sus brazos nuevamente mirando de lado a lado y confirmando que no había nadie de inmediato se puso en marcha. Iluminado por el brillo casi total de la luna sobre el cielo pudo ubicarse fácilmente y acelero la marcha pero más rápido de lo que creyó se encontró con un par de maestros agua un hombre que venía adelante suyo y otra que venía detrás, tan pronto lo vieron cargando con Katara de inmediato corrieron hacia ambos. Zuko apretó la mandíbula encontrándose acorralado sabia que debía protegerla y con ese pensamiento en la mente con gentileza volvió a ponerla al suelo recostada contra un árbol y de inmediato corrió al maestro agua que venía sin cesar en su dirección, con un látigo de agua intento golpearlo pero Zuko respondió con un par de puños de fuego, sin perder tiempo volteo asía la mujer que ignorándolo a el intento tomar ventaja y formando un pico de hielo apunto directo hacia Katara, de inmediato Zuko freo ese ataque con un rayo directo hacia el hielo en las manos de la mujer ambos oponentes acabaron al suelo y al levantarse nuevamente habían perdido rastro de su presa.

Mirando desanimada hacia el suelo Yuki se abría paso entre el bosque, un ruido cercano a ella interrumpieron sus pensamientos y pudo ver como una batalla se suscitaba, confundida vio la estela de agua cruzar por encima de los árboles y entonces vio el brillo del fuego responder, con impresión corrió de inmediato al lugar de esa pelea esquivando ramas y arbustos a su paso, de repente sin ser notada vio a un hombre de uniforme rojo salir a toda velocidad de esa escena pero lo que le llamo más la atención fue ver que aquel llevaba entre sus brazos a Katara

-La capturaron –Murmuro con desanimo, era claro que quien la capturo se la llevaría a Tenko y eso de alguna forma la hacía sentir tristeza. Entonces volvió la mirada al lugar de la pelea y vio como dos maestros agua aturdidos se levantaban entre el juego en las ramas que dejo su pelea. Con una exclamación de susto se dio cuenta que quien escapo no podía ser otro más que el señor del fuego por un momento se quedo pasmada y luego se dio cuenta

-Va hacia los barcos –Dijo para sí mirando al suelo y sin perder tiempo regreso junto a los dos soldados que se enfrentaron a Zuko para darles aviso.

Habiendo recorrido un largo tramo Zuko llevaba cargando a Katara en la espalda, se encontraba cerca de las playas corriendo entre las rocas seguro de que pronto ambos saldrían de aquella situación en uno de los barcos de guerra de su nación, sabía que quizá no estaría vigilado pues todos los soldados deberían estar en el centro de la ciudad protegiendo a los civiles como era su responsabilidad.

-Atravesando estas rocas, están los barcos –Susurro agitadamente acelerando el paso

Atravesando el umbral que las rocas atoraban sus pasos se fueron haciendo lentos y su mirada hacia la costa de la playa era de consternación, la playa albergaba unos cinco barcos de la nación del fuego pero quienes estaban rodeándolo no eran precisamente soldados de su nación, sus rajes azules los delataban. Afortunadamente ninguno pareció notar su presencia aun lejana así que a paso acelerado pero discreto Zuko retrocedió, hacia el escondite que le otorgaba una roca grande y cercana.

Analizando la situación en su mente reconocía que seria difícil tomar una nave, pues además que esos maestros se lo impedirían, el escándalo seria tal que enseguida vendrían mas maestros agua que enfrentar.

-Tiene que haber otra alternativa –Se dijo a si mismo mientras pasaba a Katara de su espalda de vuelta entre sus brazos.

Al avanzar cautelosamente repentinamente de entre las rocas una persona conocida y no esperada apareció ante él, con una exclamación de extrañeza Zuko la vio con las palmas al aire en señal de paz.

-¿Qué es lo que estás haciendo? –le pregunto desconfiado

Yuki se inclino ante él con el mismo respeto que su gente en la nación del fuego lo hacía por ser el Señor del fuego. –Vine a ayudarlo –Anuncio Yuki levantando la cabeza y mirándolo fijamente a los ojos.

-¿Ayudarme? Que te hace pensar que creo en tus palabras –Pregunto seriamente

-No sé si me crea o no, pero no es como que tenga otra opción ¿o sí? –Dijo ella levantándose con gracia y caminando a su alrededor al igual que un depredador acorralando a su presa. –No creo que pienses en pelear teniendo a la maestra sangre inconsciente e indefensa, ¿te das cuenta que con el más pequeño escándalo los soldados del barco vendrían para acá? –Dijo mientras Zuko miraba con impotencia como ella tenía razón

-pienso que te arriesgaste demasiado hace un rato, pero no había otra opción y en este caso si lo hay.

-…No me mires como si fuera un monstruo –Se quejo al notar la fría mirada de Zuko posada en ella –Te pido que confíes en mi –Dijo seguidamente

-¿Confiar? –Bufo Zuko -¿Qué razón tengo para confiar en ti? Tu estas con ese hombre, a pesar de saber que su principal objetivo es acabar con los maestros fuego, estas con el totalmente ¿Cómo puedes siquiera pedirme que confié en ti?

-¡Tal vez me equivoque! –Contesto ella de un grito –Tal vez al fin abrí los ojos... sé muy bien lo que Tenko planeaba, el me dijo todo e incluso me pidió estar a su lado en todo esto, me defendió cuando los maestros agua se negaban a trabajar a mi lado todo fue tan maravilloso… –Dijo más tranquila y un tanto risueña –Pero desde que sus espías nos reportaron la aparición de ella en la isla Ember, todo cambio, y ahora estando aquí… las cosas no podrían estar más torcidas –Dijo mirándolo preocupada

-No entiendo de lo que estás hablando –Exclamo Zuko con seriedad y ella le dedico una risa amarga

-No te percataste, cuando Tenko tuvo a la maestra sangre entre sus manos el no la mato…

-Claro que no lo hizo tan simple, ese cobarde pretendía hacerla sufrir con todo esto antes de acabar con ella –Exclamo Zuko interrumpiéndola

-No fue así, ¡El no se atrevió! Si realmente hubiese querido acabar con ella, tuvo muchas, demasiadas oportunidades para hacerlo y sin embargo no lo hizo –Corrigió dejando a Zuko confundido –Después de todo este viaje, después de todo este tiempo, creo que al fin me di cuenta, que si los planes principales de Tenko eran comenzar una nueva guerra para acabar con la nación del fuego… estos planes cambiaron en cuanto llegamos aquí, de alguna forma él lo único que quiere ahora en el mundo es… a ella –Dijo finalmente mirando hacia Katara envuelta en los brazos de Zuko, el levanto la mirada desconcertado y sorprendido con esas palabras.

-Entonces… estás diciendo que piensas ayudarme para evitar que Tenko llegue a Katara

-¡Así es! –Confirmo ella mirando triste al suelo.

Zuko la observo cauteloso un momento, seguidamente miro a Katara inmóvil e indefensa en sus brazos y con un suspiro alzo la mirada

-Ten por seguro que no me convences con tus palabras, pero como dijiste antes… no tengo otra opción –Confeso aceptando la propuesta de Yuki

-Tenga por seguro que no lo decepcionare Señor del fuego Zuko –Exclamo ella con una leve sonrisa –Ahora, Tenko está por llegar así que…

-¿Qué? ¿El está por llegar aquí? –Pregunto Zuko exaltado

-…Si… yo di aviso en cuanto lo vi venir hacia acá pero luego cambie de opinión y decidí ayudarlo, es solo que no pude evitar que se enterara –Confeso Yuki con la mirada casi avergonzada

-Pero los soldados que vigilan no tienen idea de que usted está aquí y tampoco de que Tenko viene, así que solo tiene que seguirme y todo estará bien –Dijo seguidamente –Tenga use este casco y venga detrás de mi

-¿Qué hay de Katara? En cuanto la vean…

-No se preocupe por ella yo diré que la he capturado, entonces ellos me darán el paso para la entrada a algún barco, es ahí cuando usted hace su movida y se lleva el barco –Le interrumpió Yuki

Zuko la mira aun con desconfianza pero asintiendo a su plan. Enseguida ambos se pusieron en Marcha, Yuki iba a la delantera y Zuko la seguía con Katara en brazos.

-Yuki ¿Qué haces aquí?... ¿Qué… –Pregunto uno de los soldados al verla llegar, pero al notar al hombre tras ella con Katara en brazos se quedo pasmado.

-Capturamos a la maestra sangre, Tenko ordeno que la mantengamos en uno de los barcos –Anuncio Yuki

-¿Es ella? –Pregunto el hombre sin quitarle la mirada a Katara -¿Está de nuestro lado ahora? –Pregunto seguidamente admirado

-…No lo sé –Contesto Yuki desviando la mirada –Solo sé que debe abordar un arco

-Claro, enseguida –Contesto el hombre haciendo señas de que lo sigan.

-Creo que el barco en el que Tenko nos había especificado antes en llevarla si ella aceptaba era el barco de guerra que tomamos de la nación del fuego –Comento el hombre mientras los guiaba, pero ninguno dijo nada al respecto.

Al detenerse junto al barco, el hombre pidió que bajaran la rampa, entonces de repente sin quitarle la vista al hombre tras Yuki, comenzó a hablar.

-¿Tu la capturaste? –Pregunto a Zuko. El asintió inseguro sin pronunciar una palabra.

-…¿Y quién… eres? –Pregunto seguidamente mirándolo de pies a cabeza confundido

-El… es un… no maestro que se acaba de unir a nuestra causa –Contesto Yuki rápida y nerviosamente

-¿Es… de la nación del fuego? –Pregunto el hombre con repentina desconfianza

-No lo es, es del reino tierra –Contesto Yuki fuertemente y evadiendo la siguiente pregunta del hombre se dirijo al barco.

-¡Espera Yuki! –La detuvo el hombre en seguida, intentando no perder la calma ella volteo

-¿Por qué Tenko no está aquí? –Pregunto serio, Yuki volteo hacia el igualmente seria y calmada

-El no lo sabe, así que es necesario ir por él lo más pronto posible, tendrán que ir mas de un maestro, el señor del fuego anda cerca y es bastante peligroso –Dijo sin perder autoridad

-…En ese caso, iremos por el –Exclamo el soldado entre confundido y asustado

-¿Qué planeas al pedirles que vayan por Tenko? –Pregunto Zuko en un susurro amenazante en cuanto ella se acerco a el

-¿¡Qué esperaras que le dijera!? El empezaba a preguntar demasiado, además pienso darles una ubicación equivocada de Tenko –Contesto Yuki quejándose en un susurro

Entonces algunos soldados se situaron ante Yuki pidiendo por la ubicación de Tenko, en seguida se marcharon dejando a una menor cantidad de soldados al cuidado de los barcos, mientras los veían marchar Yuki hablo.

-Debe subir al barco ahora Señor del fuego, aunque les haya dado un ubicación equivocada, es un hecho que Tenko está por llegar –Anuncio alejándose de él dándole la espalda

Sin decir una sola palabra Zuko sabio enseguida al barco frente a él, era un barco de guerra de su nación y conocía muy bien su funcionamiento, sin perder tiempo llevo a Katara en uno de los camarotes más cercanos a la cabina de mando del barco, enseguida se fue para ahí para poner en marcha el barco, en general todo estaba bien y el barco está listo para zarpar a excepción del ancla que aun no estaba arriba. Con enojo Zuko tomo la decisión de ir por el ancla a sabiendas que se arriesgaría a ser visto, justo al salir choco con uno de los soldados que iba de entrada al puente de mando, era un soldado joven y sin armadura

-Tranquilo, ¿Cuál es la prisa? –Dijo el hombre manteniendo el equilibrio, tras él había otro más grande y corpulento que enseguida miro con extrañeza el comportamiento apresurado de Zuko

-¿Qué es lo que haces? Sé que eres nuevo en nuestra lucha pero te informo que solo Tenko es quien maneja este barco –Comento el soldado frente a él amigablemente, Zuko no dijo nada y asintió con la cabeza.

De repente al alzar la mirada por un instante sus ojos se cruzaron con los ojos azules llenos de desconfianza del soldado de atrás.

-Gracias por la información, iré a tomar un poco de aire –Dijo Zuko de manera seria y tomando marcha hacia un lado

-¡Espera! –Le grito el soldado de atrás –¡Quítate el casco! –Ordeno seguidamente

-¿Qué haces? él es uno de los nuestros –Comento el otro soldado a su compañero confundido

-Estoy seguro de haber visto esos ojos antes, estoy casi seguro que él es… un impostor–Contesto el hombre en un susurro sin perder de vista a Zuko -¿Qué esperas? –Le grito seguidamente.

Zuko dio media vuelta con la mirada fría hacia ambos hombres, entonces de manera tranquila situó ambas manos en su casco y empezó a levantarlo, justo al llegar entre la nariz, y con la mirada atenta de ambos hombres sobre él, inesperadamente lanzo una bola de fuego. Ambos hombres se cubrieron como pudieron pero el ataque los hiso caer en direcciones contrarias

-Lo sabia es el señor del fuego –Grito el soldado a su compañero mientras rápidamente se levantaba y tomaba el agua de su cantimplora para atacar.

Con dos brincos de manos hacia atrás Zuko esquivo los ataques y de rodillas lanzo dos puños de fuego a sus atacantes.

-¿Qué es lo que hace el aquí? –Pregunto el soldado joven al otro en medio de la pelea

-Viene por la maestra sangre, es lo mas obvio… de seguro planeaba llevársela en esta nave –Contesto el otro sin dejar de atacar –¡Pero no se lo permitiré! Mantenlo ocupado–Dijo seguidamente

Con esas palabras el soldado corrió y tomo una de las lámparas de aceite, arrojándola directamente hacia el puente de mando, de inmediato la cabina se empezó a consumir por las llamas hasta incendiarse por completo

-Basta de juegos, no saldrás de aquí –Dijo el soldado volteando hacia Zuko y levantando ambas manos, tras él una gran ola se levanto y la dirigió directo hacia su oponente, Zuko corrió rápidamente para esquivar el ataque lográndolo por poco.

-¿Dónde está? –Pregunto el soldado joven

-No lose, ¡Ve por la maestra sangre! –Ordeno el otro –Si él sigue por aquí significa que ella debe estar en este barco –Dijo seguidamente

Enseguida el soldado siguió la orden de su compañero y fue en busca de Katara en los camarotes, mientras que el otro seguía en guardia mirando lado a lado en busca de su oponente. Dos soldados subieron rápidamente al barco tras escuchar el estruendo de la palea, en medio de ambos iba Yuki, tan pronto subieron ambos se quedaron impactados por ver el barco en aquellas condiciones

-¿Qué fue lo que sucedió? –pregunto uno de los recién llegados al soldado en cuanto lo vio

-El señor del fuego está aquí, vino por la maestra san… –Explico hasta que de un golpe de fuego fue callado

De inmediato los soldados al ver aquello corrieron a socorrer a su compañero mientras que Yuki permanecía inmóvil y pasmada viendo lo que sucedía

-¿Dónde está? –Se preguntaron los recién llegados, pues así como ataco pareció desvanecerse.

Sostenido de los bordes del barco Zuko permanecía fuera de la vista de todos los presentes, tomando impulso haciendo fuego control con los pies se elevo por encima de los soldados

-¡Ahí esta! –Dijo uno de los soldados tan pronto lo vio, rápidamente los otros dos lanzaron ataques con agua que Zuko esquivo desde el aire.

Con una cortina de fuego hiso caer a los tres que intentaban atraparlo, enseguida al aterrizar empezó y con el escaso tiempo que tenía antes de que aquellos se levantaran de nuevo, empezó a correr directo hacia el camarote donde había dejado a Katara

-¡No dejen que escape! –Dijo trabajosamente uno de los soldados en el suelo

Justo cuando estaba por llegar hacia el camarote a uno pasos frente a él se encontraba el soldado joven que había conocido antes, tenía la mirada asustada y atónita, Zuko pensó en deshacerse de el de un golpe de fuego pero justo cuando levanto el puño, el joven reacciono asustado cerró los ojos como por instinto y levanto ambas manos hacia Zuko, de repente al abrirlos nuevamente el mismo se quedo incrédulo de lo que estaba haciendo pues sus manos hacia Zuko estaban aplicando la sangre control.

-Lo..lo detuve –Dijo aun sin creerlo

-Mantenlo quieto, acabare con el de inmediato –Dijo el soldado mayor mientras que levantaba el agua que estaba regada con su control, los otros soldados lo siguieron mientras que Yuki miraba consternada lo que estaba sucediendo

-Es.. es como Tenko dijo, es es muy fácil –Comento el joven sorprendido y tartamudeando por la emoción.

El soldado mayos se acerco al tembloroso y casi inmóvil Zuko quien hacia inútiles esfuerzos por moverse, entonces transformando el agua en hielo formo una alargada bara con una punta filosa, a sus espaldas los otros soldados miraban.

-Es tu fin escupe fuego –Dijo al momento de tomar impulso para clavar aquella bara en el cuerpo de su oponente

-¡No! –Grito una voz femenina y al sonido de su voz el agua junto con los tres soldados que rodeaban a Zuko cayeron inmóviles e inconscientes al suelo

-¿Pero qué… –Exclamo el joven soldado mirando caer a sus compañero pero antes de reaccionar fue noqueado por un golpe de fuego.

De inmediato Zuko cayo arrodillado al suelo, sosteniéndose con ambas manos dio media vuelta mirando consternado a Yuki, quien con la respiración un tanto agitada lo miraba a él. Yuki al momento de ver lo que los soldados harían reacciono de inmediato bloqueando a los dos soldados frente a ella para seguidamente bloquear al atacante de Zuko, puesto que resultaba más rápido el bloquearlos que el combatirlos.

-¿Por qué lo hiciste? –Pregunto Zuko poniéndose de pie

-¿Aun sigues sin creer que estoy de tu lado? –Exclamo ella como si fuese un reclamo

-Pensé que no lo estabas, creí que tú enviaste a esos soldados para evitar que yo escapara –Contesto Zuko serio

-Espero que después de esto ya tenga al menos un poco de tu confianza –Dijo ella dándole la espalda mientras giraba la muñeca tronando los huesos.-Ve por ella, debes tomar otro barco, me encargare de estos tres –Dijo seguidamente, mientras levantaba a uno de los soldados para atarlo al otro.

Zuko dio media vuelta y se dirigió enseguida el camarote en el cual Katara yacía y envolviéndola en una manta la tomo entre brazos, al salir Yuki ya había atado y amordazado a los tres soldados que aun permanecían inconscientes, y se encontraba apagando las llamas que rodeaban al barco usando su control de fuego.

-¡Listo! –Dijo Zuko mientras se dirigía a la bajada del barco y Yuki fue tras el.

-¿Algún otro barco está en condiciones de zarpar ahora? –Le pregunto a Yuki tras el sin perder la marcha

-No, ese era el único, habría que llenar el siguiente barco con carbón para el motor –Contesto ella

-No hay mucho tiempo, Tenko puede aparecer en cualquier instante –Exclamo Zuko con enojo

-Quizá… no llegue –Dijo repentinamente Yuki

-¿Qué? –Pregunto Zuko deteniendo su paso y volteando hacia ella -¿Por qué dices eso?

-Bueno… yo eso supongo, es solo que ya ha pasado mucho tiempo, Tenko estaba cerca de aquí, quizá los soldados a quienes les pedí que le avisaran se perdieron y no lo encontraron –Contesto Yuki –De ser así, no veo razón para apresurarnos –Dijo seguidamente

-Por supuesto que hay que apresurarnos –dijo Zuko fuertemente y de inmediato dirigió la mirada a Katara, Yuki noto aquello

-¿Cuánto tiempo más crees que siga dormida? –Le pregunto con voz tranquila

-Se supone que no despertara en al menos un día –Contesto Zuko preocupado

-¿Y crees que con todo este ajetreo ella continua sin despertar? –Pregunto Yuki de manera reflexiva hacia Zuko, al escucharla el de inmediato miro con impotencia al suelo.

-Tienes razón –Admitió seguidamente

-Acompáñame, vayamos por los suministros de carbón –Le dijo ella de manera tranquila

Yuki fue al frente guiándolos hacia los suministros, mientras ambos caminaban una duda pareció surgir en ella, y volteando ligeramente hacia atrás pudo admirar la escena que Zuko dejaba a la vista, pues no había quitado los ojos de Katara con aquella mirada de preocupación envuelta en un extraño valor por defenderla. Yuki volteo hacia adelante nuevamente con la mirada cabizbaja y de repente detuvo su paso.

-¿Sucede algo? –Pregunto Zuko poniéndose en alerta de su alrededor

-No… no realmente –Contesto Yuki de manera como cansada aun con la mirada hacia el suelo –Es solo que…. –Dijo volteando hacia él, Zuko la miro de vuelta confundido

-…¿Por qué haces esto? –Pregunto de repente

-No entiendo de que hablas –Contesto

-Sabes de que hablo, ¿Por qué haces esto? ¿Por qué arriesgas demasiado? –Pregunto ligeramente exaltada

Zuko evadió la mirada y no contesto a su pregunta

-La amas… verdad –Murmuro Yuki, al escuchar esa palabra Zuko la miro sorprendido –No es necesario que lo niegues, puedo verlo. Sabes cuando le lanzaste un rayo Tenko dejo caer esto –Comento Yuki sacando entre su ropa una fotografía

-Creo que te pertenece –Dijo seguidamente estirando la mano para dársela a Zuko

El miro la fotografía por un momento recordando aquella ocasión, la foto era tan vivida que parecía volver en ese instante en el tiempo, Zuko recostó a Katara sobre la arena apoyada en una lisa roca inclinándose a su lado mientras observaba la fotografía un momento

-Así es ¡La amo! –Susurro

-¿Y ella a ti? –Pregunto Yuki mirando hacia Katara, pero Zuko no contesto –Dime ¿Vale la pena todo esto que haces?, ¿Vale la pena traicionar a la nación del fuego por ella? –Interrogo Yuki como si lo estuviera culpando -¿Y qué hay del avatar? ¿Acaso piensas que él se reirá de todo esto?... Dime cuando el Avatar vuelva por ella ¿Qué va a pasar? ¿Crees que ella te elegirá a ti por encima de él? –Le reclamo pero Zuko permaneció mudo sin mirarla a los ojos

-¿Qué es lo que tiene ella de especial? ¿Por qué arriesgar tu titulo…Tu honor? –Pregunto nuevamente cabizbaja

-No me importa… nada de eso, con tal de protegerla –Dijo repentinamente Zuko tras un silencio

-Pero… ¿Donde quedas tu como persona? Es bien sabido por muchos de tu amistad con el Avatar, ¿Cómo quedas tu al pretender a la mujer que el ama? ¿En qué clase de persona te vuelves por cometer el delito de enamorarte? –Pregunto ella seguidamente con voz desgastada

-Si al amarla me convierto en la peor bazofia sobre la tierra entonces que así sea, porque es algo que simplemente no puedo evitar, no me importa mi honor, no me importa mi vida más que la de ella, ¿Me preguntas que si vale la pena? -Dijo Zuko con un gesto de sonrisa cavizbaja

-Te contesto que ¡Si! vale la pena mi vida entera tan solo verla sonreir, así que hare todo por protegerla. Que ella corresponda a mis sentimientos o no, es algo que no tiene importancia para mi pues yo la amo y todo lo que he hecho ha sido por decisión propia así que las consecuencias que mi decisión traiga sean buenas o malas es algo que pienso enfrentar y aceptar–Dijo repentinamente Zuko poniéndose de pie con voz firme y sin vacilación respondiendo a las interrogatorios de Yuki dejándola sorprendida

Yuki permaneció callada un momento absorbiendo lo que acababa de escuchar entonces camino de largo tras Zuko mirando la luna, levanto la mano para cubrirse los ojos de su resplandor, y de repente bajo la mirada.

-Ya veo, la maes… Katara es afortunada, no todos tenemos la suerte de ser amados de esa manera... tanto por ti como por el Avatar, es una lástima que haya podido escucharte –Murmuro sin dejar de mirar al suelo

-No hace falta que lo haga –Exclamo Zuko quedándose ambos en un repentino silencio escuchando solo el eco del viento soplar sobre el mar

Con un suspiro profundo Yuki empezó a hablar –Me alegra que comprendas… las decisiones que se llegan a tomar por amor… –Dijo con voz suave

Como si un rayo golpeara a su espalda Zuko sintió como un agudo dolor recorría todo su cuerpo, pero no había sido un rayo simplemente un golpe certero que bloqueo su cuerpo por completo, la fuerza en su cuerpo se extinguió y él callo incrédulo sobre la arena mientras buscaba la mirada de quien estaba tras él.

-…Porque esta fue mi decisión. –Dijo Yuki mientras una lagrima desbordaba de sus ojos culpables en tristeza sobre su mejilla mientras que le devolbia la mirada a quien habia derribado.


Pues... ¿Que mas puedo decir? se suponia que este capitulo estaria mas largo pero decidi cortarlo (Soy muy mala jejeje) y actualizare la siguiente parte en el siguiente capitulo, como siempre espero sus comentarios haganme saber si el fic les gusta o cualquier cosa sera bien recibida ^^