Capitulo 24

Mirando tan solo un momento los ojos Ambar del joven a quien había traicionado Yuki ya sentía el pesar de esa mirada, por lo que volteo rápidamente intentando ahogar el llanto que quería subir por su garganta, enseguida dio un respiro rápido, limpio torpe y velozmente las lagrimas en su mejilla y enseguida levanto un puño al cielo, creando una ráfaga continua de fuego tan alto como pudo

-¡Tenko! –Grito seguidamente tan pronto como el humo de su llama se esparcía en el cielo, cubriendo por un instante el brillo de la inmensa luna sobre su cabeza

De repente entre las sombras de los arboles Tenko apareció, de inmediato Yuki se percato de sus pasos y dirigió su mirada hacia él.

-Entonces, realmente lo conseguiste, atrapaste a ambos –Exclamo sorprendido Tenko mientras caminaba a pasos acelerados hacia los tres cuerpos sobre la playa, Yuki suspiro y camino firme hacia él.

-Así es, aquí están los tres, tal y como les dije a los soldados que te informaran –Dio Yuki situándose frente a el

Tenko la miro desdeñoso un instante y entonces desvió la mirada hacia el hombre caído al suelo justo alado de Katara, una sonrisa macabra surgió de sus labios

-¡Lo inmovilizaste muy bien! Ahora acabare con el de una vez por todas –Exclamo Tenko apartando a Yuki a un lado

Yuki vacilo un instante pero enseguida reacciono a esas palabras

-¡Espera! No puedes hacerlo –Siseo Yuki con firmeza tomándolo fuertemente de un brazo

Tenko la miro incrédulo -¿Cómo te atreves? ¡Quítate de en medio! –Exclamo furioso jalando su brazo del agarre de Yuki

-¡Basta de esto Tenko! Es hora de que reacciones –Protesto Yuki deteniendo nuevamente el paso de Tenko empujándolo para atrás

Tenko la miro perplejo pero antes de siquiera decir algo Yuki ya había tomado la palabra nuevamente

-Hay informes de que la armada de fuego está en camino hacia la isla Ember –Pronuncio ella obteniendo su atención –El primer paso esta hecho, ya hemos dejado claro lo que queremos, pero para sellar por completo el inicio de esta guerra es necesaria la eliminación de la maestra sangre, es la única forma de perturbar al Avatar lo suficiente para que esto comience –Dijo rápida y firmemente a Tenko sin vacilaciones

-Para comenzar la guerra también es necesaria la eliminación de el señor del fuego ¿Acaso te olvidas de eso? –Exclamo Tenko

-Claro que lo tengo en mente, así como también tengo en mente que para salir de la isla Ember sin ser detenidos por la armada de fuego, debemos tener un rehén y el tendrá ese papel, él es nuestro boleto de salida de aquí, si lo matamos ahora ellos no tendrán piedad de nosotros –Contesto Yuki fuertemente

-No podrán contra nosotros, no importa su número nuestra fuerza bajo el poder de la luna llena es insuperable –Recalco Tenko

-El amanecer está por llegar no tendremos el tiempo suficiente de enfrentarlos ¡Date cuenta! –Dijo Yuki

Tenko desvió la mirada con rabia hacia Zuko pero no podía competir con tal argumento, entonces volvió la mirada a Yuki

-…Tienes razón –Declaro sin más, Yuki se sorprendió de tan repentina comprensión

-Si no quieres hacerlo tú tal vez yo pueda… -pronuncio ella de modo más amable hacia Tenko pero él la interrumpió

-¡No! seré yo quien se encargue de ella –Dijo Tenko con firmeza mirando hacia Katara inconsciente y envuelta en rojas sabanas sobre la arena –Tráela para acá –Ordeno seguidamente a Yuki, ella asintió y dio media vuelta

-¡Espera! –Dijo repentinamente Tenko deteniéndola, ella volteo hacia el –No te olvides de bloquear su chi –Dijo Tenko con voz sombría

-Pero eso no es necesario si tu vas a… -Vacilo Yuki

-No quiero que despierte de repente –Interrumpió Tenko con autoridad, Yuki bajo la mirada y asintió nuevamente

En cuanto se inclino hacia Katara le fue imposible no encontrarse con la mirada penetrante de Zuko que tanto quería evitar, esa sola mirada la hacía sentir culpable

-…No, solo hablabas de… mi… ¿No es… verdad? –Pronuncio Zuko con algo de esfuerzo pues aquel golpe de Yuki había incluso bloqueo su fuerza en el habla

Yuki quedo sorprendida pues ella estaba consciente que el aun no debía tener fuerza suficiente ni para hablar, además de lo que él había dicho era la verdad, pero intento con todas fuerzas ignorar lo que acababa de escuchar y procedió a voltear a Katara dándole tres toques en la espalda, entonces la cargo sobre su espalda llevándola hacia Tenko.

-Aquí esta ella –Declaro entregándola a los brazos de Tenko

-Muy bien, ve por los soldados no marcharemos en cuanto termine con ella –Ordeno Tenko de forma inexpresiva y fría

Yuki lo miro con desaprobación hacia esa orden

-¡Ahora! –Aclaro Tenko acercándose al rostro enojado de Yuki

Yuki estaba totalmente inconforme con esa orden, pero aun así se trago sus palabras, se sentía en algo satisfecha de que Tenko estuviera por hacer lo que ella quería, así que asintió y empezó a marcharse a paso lento e inseguro, estando a unos pasos lejos hecho una mirada hace Tenko viendo como había recostado a Katara sobre la arena mientras en sus manos formaba un delgado aro giratorio de hielo en sus manos. Los pasos de Yuki se frenaron y estando lejos de la vista de Tenko decidió esconderse entre las rocas y acercarse nuevamente para ver lo que sucedería.

Tenko continuaba con aquella mirada fría e inexpresiva pero ahora sus ojos se posaban sobre Katara tranquila sobre la arena, Yuki miraba con el corazón acelerado, de repente se sintió invadida por la culpa y el miedo, pero sabía que era necesario, sabía que la sombra de Katara era lo que se interponía entre ella y Tenko. Un momento pasó y nada sucedió Tenko continuo mirando a Katara en silencio y de repente lanzo a un lado el agua que tenía bajo su control y sus manos cayeron lado a lado

-¿Qué? –exclamo Yuki en un susurro

Entonces sintió un golpe al corazón al ver que Tenko se inclino hacia Katara levantando su rostro lentamente

-No puedo hacerlo… sin antes… –Pronuncio Tenko mirando el rostro sereno de Katara en sus manos, entonces cerró los ojos y acerco su rostro a los de ella buscando sus labios.

Los pies de Yuki habían empezado a correr hacia el sin que ella se diera cuenta mientras sentía como su cuerpo parecía temblar y sus ojos ardían nuevamente al borde del llanto.

Los labios de Tenko estaba ya casi rozando los inmoles labios de Katara cuando con la velocidad de un parpadeo de la nada una espada fue directo hacia la cabeza de Tenko y zarpándose en su armadura sin hacerle ningún daño más que derribarlo por el impacto. Yuki se quedo pausada un momento mirando a Tenko en el suelo enseguida busco con la mirada al culpable de aquel acto encontrándose sin creerlo a Zuko apenas parado notándose el esfuerzo sobre humano que ponía en mantenerse de pie.

-Imposible –Pronuncio ella y dirigió su mirada nuevamente a Tenko quien empezaba a levantarse

-¿Cómo es posible? –Exclamo sorprendido Tenko mirando frente a él a Zuko con los ojos llenos en rabia

-…Jamás te atrevas a acercarte de nuevo a ella –Dio Zuko apretando los dientes con la furia en cada palabra que salía de su boca

Tras decir esas palabras Zuko levanto las manos hacia el suelo y notándose el esfuerzo que hacía en su rostro de repente de la tierra una línea de fuego comenzó a surgir levantándose rápidamente frente a Tenko, una pared de fuego separo a Katara y Zuko de la vista. Yuki corrió de inmediato hacia Tenko, pero tan rápido como la llama se levanto ya había caído dejando tan solo humo alrededor.

-¿Estás bien? –Le pregunto Yuki pero Tenko pareció no escucharla

-¡Lo matare! –Exclamo poniéndose firme y mirando lado a lado, buscando por Zuko

De inmediato mientras el humo se esparcía ambos ver la figura lenta de Zuko llevando en brazos a Katara en dirección a él barco más cercano

-No puedes hacerlo lo necesitamos –Exclamo Yuki intentando tomar las manos de Tenko evitando que el atacara

-¡Hazte a un lado! –Grito Tenko furioso y con una mano la empujo mientras que levantaba la otra mano en dirección a Zuko

Al voltear ligeramente la mirada hacia atrás Zuko pudo ver como Yuki caía sobre la arena mirando casi atemorizada a Tenko y seguidamente dirigiendo su mirada hacia él, de inmediato tras cruzar la mirada con ella pudo ver como la mano de Tenko se levantaba directo hacia él, y con un movimiento arrebatado pudo sentir como su cuerpo se detenía de un golpe tan repentino que de sus brazos Katara salió disparada y cayó a un par de metros lejos, una de sus manos temblorosas se quedo estirada hacia ella pero de inmediato la fuerza de la sangre se apodero de él y ambos brazos se quedaron pagados a sus costados bruscamente.

-Detente lo mataras –Grito Yuki hacia Tenko, pero este parecía no escucharla, en su mirada no parecía haber lugar para nada más que la rabia que sentía por El señor del fuego.

Desesperada Yuki miro alrededor y de inmediato su mirada se detuvo en Katara notando un ligero movimiento en sus manos sobre la arena.

-¡Acabare con esto ahora! –Exclamo y levantándose rápidamente tomando la espada que Zuko le había lanzado a Tenko corrió en dirección a Katara con decisión firme en su mirada.

De inmediato los ojos casi desorbitados de Tenko se fijaron en Yuki. Con un quejido ella sintió como su cuerpo dejo de obedecer sus órdenes, dejando caer la espada sus pies se elevaron ligeramente del suelo, mientras escuchaba el sonido de su sangre siendo controlada. Tenko había levantado su otra mano en dirección a ella aplicando y la sangre control la trajo frente a él.

-¿T-tenko que… haces? –Pregunto Yuki asustada y con dificultad en articular sus palabras

-¡Tu! ¿Quién te creíste que eras? –Pronuncio Tenko de manera siniestra hacia ella -¿Enserio creíste que matándola lograrías que me fijara en ti? –Exclamo dando una fuerte risa al aire

-…¿Qué?.. –Susurro Yuki sintiendo como su miedo se combinaba en tristeza y dolor

-¡Estoy arto de ti! ¡Has sido como una piedra sobre mi espalda! ¿Cuánto tiempo más creíste que te mantendría a mi lado? Date cuenta de una vez… ¡Tú eres una maestra fuego! ¡Tú eres una de las personas que mas aborrezco en esta tierra! ¿Pensaste que por ayudarme salvarías tu vida? Si es así entonces realmente eres estúpida –Grito Tenko enfurecido

-¡Basta! Todo lo que yo hice… fue por ti, y no fue solo porque me lo hayas pedido fue porque… yo te amo –Declaro Yuki con voz quebrada mientras lagrimas corrían sobre su mejilla pero Tenko no termino

-Mírate nada mas, traicionaste a tu hermano a tu nación, solo por mendigar un poco de amor ¿Cómo se te ocurrió que podría yo enamorarme de ti? Déjame decirte que lo único que tengo para ti es odio y lastima… –Dijo Tenko totalmente frio

-¿Por… que? Todo lo que quería… era a ti –Susurro Yuki apenas articulando palabras en su incesante llanto ocultando sus ojos entre sus cabellos

-Ahora que los trajiste a ambos aquí, ya no me sirves para nada y por fin puedo deshacerme de ti –Anuncio Tenko ignorando las palabras de Yuki

Tras decir eso ultimo tomo impulso y lanzo fuertemente a Yuki por el aire, ella golpeo contra las paredes de uno de los barcos y cayo inmóvil a la orilla de la playa. Zuko miro atónito el cuerpo inerte de Yuki, apenas creyendo lo que Tenko acababa de hacer con ella a sabiendas de lo que ella había hecho por él.

-En cuanto a ti, quiero que sufras… quiero que sientas en tu agonía la medida de mi odio por ti y todo lo que tu representas –Exclamo Tenko hacia Zuko con una mirada que carecía de coherencia

-No me importa lo que hagas conmigo, lo resistiré –Desafío Zuko notando como el ceño de Tenko se hacía más notorio sobre su frente

-¡Cierto! Se me olvidaba que al Señor del fuego le importa poco su vida en comparación con la de Katara –Exclamo Tenko inexpresivo –¡Es por eso que serás tu quien la haga sufrir!

Al escuchar esas palabras los ojos de Zuko se abrieron aun mas dirigiendo su mirada amenazadora hacia Tenko en busca de una respuesta

-Asi es…. Este se convirtió en tu destino desde el momento en que decidiste amarla. No se dé donde conseguiste la información de que no puedo aplicar sangre control en ella si esta inconsciente pero no te servirá de nada, no podrás protegerla porque serás tu quien la despierte con tus gritos mientras mueres –Anuncio Tenko

De repente dirigió su mirada vidriosa hacia Yuki y con una sonrisa sarcástica empezó a hablar

-Aunque en un principio no quise aceptarlo… ella tenía razón, ¡Katara debe morir!

-¡No te atrevas! –Exclamo Zuko apretando la mandíbula y con la mirada dura

-No te preocupes no seré yo quien la mate –Sonrió Tenko –Es mas ella no morirá físicamente, matare su espíritu… o más bien serás tú quien lo haga.

-Con tu muerte ella llevara en su conciencia la eterna culpa de tu vida y de la forma en la que morirás…. Ahora quiero que grites –Exclamo y con eso Zuko pudo sentir como su cuerpo estaba siendo estrujado lento y angustiosamente bajo el poder de Tenko.

A pesar del horrible dolor que en su cuerpo Tenko ejercía Zuko hacia lo posible por no permitir que aquello que él dijo suceda, más que salvar su vida tenia por Katara, la imagen de su rostro lleno de angustia nublaba su mente, ¡No lo permitiría! Aunque tuviera que tragarse todo ese dolor hasta morir, no permitiría que Katara lo presencie. Sin embargo sobre la arena húmeda sobre la que yacía Katara empezaba a abrir risueñamente los ojos.

-¿Qué pasa?...¡Grita! –Exclamo fuertemente entre cerrando su mano, Zuko sintió como su respiración se hacía más irregular, pero apretando los dientes soporto solo permitiéndose un quejido.

-¡Maldito! –Susurro Tenko para sí, percatándose que no opten dirá lo que quiere de él, decidió terminar con esto de una vez, justo cuando estaba por ponerle fin algo tras Zuko llamo su atención -…Pero que… –Exclamo sorprendido

Tras Zuko Katara había empezado a levantarse con ambas manos sobre la arena y el cabello alborotado y rizado por la humedad cubriéndole el rostro, abrió los ojos confundida.

La mirada de pánico llego a Zuko al percatarse que Tenko tenía la vista tras él, ¿Acaso Katara se había despertado? ¡No, es imposible!. Esas eran las palabras que llegaban a su mente mientras su cuerpo se debatía contra su propia sangre.

Con la vista un tanto nublada Katara hiso a un lado los cabellos que le cubrían el rostro y alzo la mirada, las imágenes borrosas pronto tomaron forma y entonces el aliento se le fue en cuanto vio aquella imagen frente a ella como si su peor pesadilla se hubiese tornado a la realidad.

-Ha despertado ya –Exclamo Tenko con una perturbarte sonrisa y la respiración agitada en emoción

Ninguna palabra salió de la voz de Katara como si con esa imagen frente a ella hubiese olvidado incluso como hablar intento inútilmente balbucear pero parecía también haber olvidado al instante lo que quería decir, solo podía sentir como sus ojos no podían cerrarse y sus lagrimas empezaban a nublar nuevamente su vista.

-Querida Katara te doy la bienvenida al inicio oficial de la guerra –Anuncio Tenko logrando que los azules ojos de Katara miraran directo a los suyos –Con la muerte de el señor del fuego

Diciendo esto apretó nuevamente el cuerpo de Zuko en su control, pero esta vez era algo más que insoportable para el por lo que su garganta no obedeció a sus deseos y la necesidad de gritar inundo su mente, aun a pesar de intentar resistir un quejido de angustia salió de su voz. Al escuchar ese horrible sonido Katara pareció despertar de su trance

-¡Detente1! –Grito desesperada, hacia Tenko pero sin esperar a su respuesta se puso inmediatamente de pie, y moviendo los brazos dirigió rápidamente las manos hacia Tenko

¡Una ola! ¡Lo aplastare! Pensaba al momento de dirigir su manos hacia el pero… ¡Nada! ¡Nada ocurre! Observo de inmediato con el corazón al borde de salir de su pecho miro de vuelta a Zuko, observando su angustia y dolor frente a ella estando totalmente impotente.

Tenko se permitió una carcajada –Pareces sorprendida, debiste aceptar ahora lo veras morir –Exclamo seguidamente

-¡No! –Grito Katara corriendo desenfrenadamente hacia Tenko, no importaba que no tuviera su control, ella debía detenerlo.

Con un quejido su cuerpo se detuvo, entonces escucho como la sangre, su propia sangre corría en contra de sus deseos, sus brazos temblantes se movieron hacia su espalda sin que ella pudiese hacer nada.

-No debiste estar en mi contra –Reclamo Tenko -¿No lo quieres ver morir? –Pregunto seguidamente

-¡No! no lo hagas –Respondió Katara mientras lagrimas desbordaban de sus ojos

En los rocas y arboles tras Tenko se escucharon habladurías y pasos acercándose de inmediato Tenko dirigió su atención hacia atrás, con el ceño fruncido pues lo habían interrumpido. Tras él algunos de sus soldados aparecieron, frenando su paso al ver lo que ocurría

-Tenko… ¡Son ellos! ¡Yuki lo logro, realmente lo hiso! –Exclamo uno de los soldados maravillado, Tenko no contesto era más que obvio que así fue.

-Pero… ¿Dónde está ella? –Pregunto otro de los soldados

Al escuchar esa pregunta una idea llego a él –¡Fue el! El señor del fuego la venció, llegue tarde no pude salvarla –Contesto Tenko dirigiendo su mirada hacia Yuki a un lado junto al barco

Los soldados siguieron esa mirada y la vieron ahí inmóvil a la orilla de la playa, seguidamente las miradas de miedo, furia y susto fueron directo sobre Zuko

-¡Lo matare! –Anuncio Tenko, un par de sus soldados asintieron pero algunos reaccionaron dudando, mientras que Katara estaba por gritar que no lo hicieran pero alguien hablo por ella

-¡No puedes hacerlo! –Dijo de inmediato un soldado tras el –La armada de fuego está cerca, Yuki dijo que para que podamos huir de la isla Ember deberíamos mantenerlo como un rehén, ¡No hay otra manera!

¡Ni siquiera muerta dejas de ser un estorbo! Pensó Tenko mirando con el ceño fruncido hacia ella, cero los ojos ideando rápidamente otro plan –¿Crees que pienso dejarlo vivir después de lo que le hiso a Yuki? –Dijo de repente logrando que aquellos que tenían dudas reconsideraran su decisión

-Bueno… yo pensé que –Balbuceo el hombre

-Él le hiso eso frente a mí, no pienso permitirle un momento más de vida –Declaro Tenko cerrando las bocas a sus soldados

-¿Pero qué hay de ella? –Pregunto uno de ellos apuntando a Katara –Por lo visto no se unió a nuestra causa –Comento otro -¿Pero porque no está usando su control? –Pregunto un tercero

-Yuki la bloqueo –Respondió frio Tenko

-¡Entonces lo recuperara! –Dijo angustiado uno de ellos

Tenko se quedo en silencio un momento y de repente hablo –¡Entonces la mataremos! –Grito

-¿Matarla?... ella es una maestra agua, es una de nosotros –Musito un soldado

-No es una de nosotros, ella no está de nuestro lado, esta del lado del él –Corrigió Tenko

-P-pero no podemos… –Protesto un soldado siendo drásticamente interrumpido

-¡Obedezcan! Esa fue su decisión, sosténganla con la sangre control y ayúdenme con el Señor del fuego–Grito Tenko a sus soldados

Ellos se miraron unos a otros, notando que la actitud de Tenko parecía estar fuera de control, pero no sabían que mas hacer que obedecer, uno a uno fueron levantando las manos algunos en dirección a Zuko y el resto hacia Katara

-¡No lo hagas! ¡Detente! –Grito Katara sintiendo como su cuerpo se sometida a la presión de cada uno de los maestros sangre

Al escucharla gritar Tenko sonrió nuevamente –Dime ¿Hablas por ti o por él? –Le pregunto

-¡No… le hagas daño! –Contesto Katara con la voz entre cortada

La sonrisa en Tenko se desvaneció –Esa no es la respuesta que yo quería –Grito de repente –Si hubieses hablado por ti te habría permitido vivir

Los soldados se notaron confundidos al escuchar aquello pero parecía no ser muy adecuado el dialogar con Tenko estando él en ese estado. Con dos movimientos volteo el cuerpo de Zuko justo frente a Katara

-Ahora podrás verlo morir –Exclamo seguidamente

-Por… favor…¡Basta! –Suplico ella con lágrimas cayendo sobre su mejilla sintiendo el angustiante dolor de la sangre control sobre ella

-Es muy tarde para eso querida Katara

¡Basta!... ¡basta! Gritaba en su mente mientras sentía el estrangulador dolor en su cuerpo, podría escuchar como su sangre corría en su contra pero a la vez también escuchaba muy claramente la sangre de Zuko corriendo aun más velozmente y sabia que el dolor que él estaba sintiendo era al menos 100 veces más fuerte que el que ella sentía. Quería detenerlo podía sentir el agua a sus espaldas pero a la vez era como si no pudiese tocarlo, era como si ella misma se hundiera en su cuerpo, se sentía inútil, impotente. No lo puedo permitir, ¡Debo salvarlo! Ahí está mi control, pero no está en mi, no lo puedo alcanzar Pensaba desesperada.

-Fin del juego –Dijo Tenko finalmente cerrando la mano que tenia estirada hacia Zuko

Para Katara el tiempo se detuvo era como si mirara cada detalle de los movimientos de Tenko, y en cuanto le vio cerrar la mano en su mente pudo escuchar claramente como si algo en el interior de Zuko se rompiera, como una explosión en su interior, al mismo tiempo que una espesa gota de sangre tan roja que casi se podía ver negra bajaba por su nariz, fue cuando el ya no resistió mas y dio un profundo y penetrante grito. Al verlo mil pensamientos llegaron a la mente de Katara en un segundo, era como si viera nuevamente a aquel hombre que murió bajo su control, la misma escena una nueva perdida. ¡Sangre! ¡Sangre! La energía, mi energía, mi control. ¡La energía está ahí!, ¡la luna está ahí! Puedo sentir su poder, puedo sentir su sangre correr, puedo sentir mi control pero no puedo usarlo…. Pero yo… ¡Yo debo usarlo!

Con estas palabras en mente Katara abrió los ojos, las pupilas estaban dilatadas tanto que apenas dejaban una delgada línea azul del iris de sus ojos, en su mirada estaba sus manos se estiraron lado a lado, el cuerpo de Zuko cayó al suelo y ella no hizo ningún movimiento mas.

El viento gélido de la noche soplo fuertemente, las olas se habían apartado y el silencio inundo el lugar, tan solo dejando el estremecedor sonido de la sangre control, que todos y cada uno de los presentes estaban sufriendo bajo el poder de Katara.

Ella no se había movido y tampoco quitaba la mirada escalofriante hacia su enemigo, aun así sentía que podía verlo y controlarlo todo, comprendió que quizá esa era la forma en la que Toph veía el mundo. No estaba segura de cuán lejos llegaba el alcance de su poder sin embargo estaba segura de estar consciente de cada ser viviente a su alrededor, siempre y cuando este tuviese sangre corriendo por las venas ella podía verlo y sabia que si quería podía controlarlo, escucho la sangre de cada persona, los soldados que corrían en algún lugar lejos de ahí, incluso pudo escuchar la sangre correr de mas personas en algún lugar flotando sobre el mar "La armada de fuego está cerca" pensó sorprendida del poder que ella misma estaba dejando salir

-Imposible… ella n-no se e-está moviendo –Musito Tenko trabajosamente mirando fijo hacia Katara a varios metros lejos de el

De repente ella le clavo la mirada penetrante y siniestra sus ojos parecían estar bien abiertos y sin parpadear, era algo simplemente aterrador, en cuanto Tenko la miro como si pudiera leer sus pensamientos lo supo, supo que si ella quería podía detener su corazón con el solo pensarlo. El viento se movía leve, levantando los cabellos y la luz de la luna que se cernía sobre ella daba el efecto de que sus ojos brillaban sin que ella siquiera pestañara de tal forma que solo podía producir escalofrió, como si no fuese ella misma, como si fuese la presencia en carne propia de lo que la sangre control representaba.

Qué esperas, gritaba Tenko en su mente pues podía sentir a flor de piel el miedo de saber que su tiempo se había acabado, podía verlo en los azules ojos que ahora lo miraban con odio, de repente sintió como su cuerpo era estrujado, sus ojos giraron lado a lado con temor ¿E-es ahora?, se preguntaba si había llegado su tiempo final pero no fue así.

-No hare esto… no soy como tu –Musito ella totalmente inexpresiva

Exhalando el aire frio a su alrededor Katara cerro lentamente los ojos sin perder la concentración y a su movimiento todos los soldados incluyendo Tenko dieron un pequeño quejido antes de caer inconfidentes al unisonó. Tan pronto los escucho caer ella también se derrumbo al suelo, su respiración se había hecho repentinamente agitada como si despertara súbitamente de un trance, pero eso no la distraía de su principal objetivo pues al igual que como hace un momento en que podía escuchar todo, igualmente escuchaba claramente los latidos irregulares de Zuko retumbando en su cabeza

-Z-zuko –Exclamo arrastrándose hasta él y tomándolo en sus brazos

De inmediato cerro nuevamente los ojos concentrándose en él, y otra vez escucho sus latidos irregulares y a la vez más lentos –No… no –Exclamo asusta abriendo nuevamente los ojos y mirando a ambos lados –El mar –Susurro aliviada

Tomo el brazo de Zuko sobre su espalda e intento levantarlo pero no pudo con su peso cayendo ambos nuevamente al suelo, desesperada se percato que ella misma estaba agotada, apenas podía respirar y a la vez sabía que no tenía tiempo que perder, de repente escucho el correr de la sangre acelerada a sus espaldas pero al reaccionar parecía ser tarde pues la espada que alguna vez llevaba Zuko estaba a un par de centímetros de atravesarla en manos de Tenko.