Disclamer:
Cualquier aspecto conocido pertenece a Rick Riordan, el resto es parte de mi ridícula imaginación. Por favor no publiquen sin autorización.
"A tragedy it seemed to be, but what now? Angel of mercy, how did you find me? How did you pick me up again?"
Mercy - OneRepublic
Ours
La chica con la que NO estoy saliendo
By: Ary Hyuga
Leo's POV
—Estás totalmente loco si piensas que Batman es mejor. —Ella dijo y yo rodé mis ojos.
—¡Por supuesto que es mejor! —Le dije por enésima vez en una hora.
—Estás loco, Valdez.
—No hay manera de que la Mujer Maravilla derrote a Batman... ninguna, —le contesté, rebosante de confianza.
—Ella tiene dos muy buenas razones para hacer que Batman le bese el trasero... literalmente. —Me eché a reír cuando escuché a Reyna decir eso.
—Estás totalmente loca. —Le dije una vez que mi risa había terminado.
—Lo mismo va para ti. —Ella replicó—. Hey Valdez, tengo que colgar, mi madre quiere que vayamos a tener una cena familiar.
—Bueno, disfruta tu cena, igual cenare con mi familia.
—Está bien, te envió un mensaje más tarde. —Y con eso colgó.
Los últimos tres días Reyna y yo habíamos estado saliendo mucho, o intercambiando textos, o hablando por teléfono.
Dado que mis amigos siempre estaban en parejas y Hazel estaba demasiado ocupada con Frank, Reyna y yo nos habíamos vuelto muy cercanos.
Ella de verdad que no era lo que yo esperaba.
De hecho, ella era bastante divertida, pero también reservada, por lo que no hablaba demasiado de sí misma. Evitaba hablar de cosas personales, pero eso tenía sentido porque yo sabía que algo muy malo le había sucedido; Jasón me había dicho que... No, antes de entrar en materia, permítanme explicarles primero:
Reyna solía salir con Percy Jackson, el mariscal de campo de mi equipo de fútbol. Luego se separaron y él empezó a salir con Annabeth Chase. Ella es una chica increíble, muy inteligente y por lo general me ayuda con mis proyectos y... bueno, eso no importa...
Después de eso, Reyna comenzó a salir con Jasón Grace, el famoso defensa de mi equipo de fútbol. Por alguna extraña razón se separaron y él empezó a salir con Piper McClean, quien solía ser mi mejor amiga.
No es que hubiéramos tenido una pelea o algo por el estilo, es solo que ella esta tan ocupada con Jasón que... bueno, algo así como que ¡Me ignora totalmente!
De todas formas, después de eso Reyna se convirtió en una de las chicas más populares de toda la escuela porque ella había salido con los dos chicos más populares.
A ella no le gusto ser el centro de atención por lo que se volvió fría y antisocial.
Ahora... ¿cuál era el punto de todo esto?
¡Oh sí! Jasón, sí...
Así que, básicamente, Jasón me había dicho algunas cosas sobre Reyna: Dijo que rompieron debido a que Reyna tenía un problema psicológico muy grande que él no podía soportar.
Percy siempre decía que eso no era cierto y estaba empezando a creerle. Quiero decir, a excepción de pensar que la Mujer Maravilla era mejor que Batman, Reyna parecía totalmente normal.
—Leo, ¡la cena está lista! —Mi mamá me llamó, sacándome de mis pensamientos. Así que me fui de mi habitación y empecé a bajar las escaleras sólo para encontrar otro par de enamorados. Excelente, donde quiera que iba, siempre había parejas.
—Miren quien está aquí. —Dijo Silena. Silena era la novia de Beckendorf. Habían estado juntos durante casi dos años así que por lo general asistía a nuestras "cenas familiares".
—Hey Silena. —Le respondí casualmente.
—No te he visto en mucho tiempo, —comentó—. ¿Dónde has estado?
—Él está saliendo con su nueva novia —Beckendorf respondió antes de que pudiera pronunciar una respuesta.
—¡Ella no es mi novia! —Repliqué.
—Ella es una chica, y ella es tu amiga, pero no hay tocamientos o...
—Oh cállate, Beckendorf —Dije, cortándole la muy terrible imitación de mi ídolo el Dr. Sheldon Copper *.
—Entonces, ¿Quién es ella? —Preguntó Silena—. ¿Cómo se llama?
—Reyna Avila-Ramirez. —Ella arqueó las cejas.
—¿Reyna? ¿La que solía salir con Jasón? —Puse los ojos en blanco.
—Sí. Ella misma.
—¿Piper sabe esto? —Ella me preguntó. Debería mencionar que la madre de Silena se casó con el padre de Piper por lo que ahora son hermanastras.
—No lo sé, no se lo he preguntado. —Respondí sinceramente.
—Y tampoco se lo has dicho. —Añadió Silena. No era una pregunta, era más una afirmación.
—¡Oh Silena! —Mi mamá exclamó de pronto, saliendo de la cocina.
—¡Señora Esperanza! —Ella sonrió y se acercó a mi mamá, dándole un abrazo.
—¡Oh, mírate! —Dijo mi mamá—. Ese viaje a Los Ángeles te sentó muy bien.
—Le he dicho lo mismo, pero no quiere aceptarlo. —Beckendorf comentó.
—Charlie... —dijo Silena sonrojándose. Charlie le dio un rápido beso en la mejilla haciéndola sonrojar aún más.
Miré a mi mamá y suspiré exasperado cuando me di cuenta de la expresión romántica que tenía... duh.
—Así que... —dije, intencionalmente interrumpiendo su momento romántico—. ¿Podemos comer ahora o voy a tener que esperar hasta que salgan los créditos?
Mi madre me puso los ojos en blanco.
—Vamos chicos, hice lasaña.
Silena y mi mamá comenzaron a caminar hacia el comedor y yo estaba a punto de seguirlas cuando Beckendorf dijo;
—Un día Valdez, te vas a enamorar... —Me eché a reír, cortando su comentario.
—Me voy a enamorar —Repetí, entre risas—. ¡Que chistoso! —Fingí limpiar una lágrima de la risa por el rabillo de mi ojo.
Beckendorf negó con la cabeza y me sonrió.
—Y cuando llegue ese día, serás un bastardo romántico. —Me reí de su comentario.
—Sí —le dije—. Y si ese día llega, podrás burlarte de mí todo el tiempo. Pero mientras eso sucede, me voy a divertir mucho burlándome de tu basura romántica.
Rodó los ojos y me dio un puñetazo en el brazo. Le golpeé de regreso y él me sonrió, estábamos a punto de comenzar una pelea fraternal cuando Silena regresó.
—¿Vienes cariño? —Ella preguntó.
—Claro. —Beckendorf respondió. Le di una mirada traviesa y él volvió a rodar los ojos.
—Hey Silena, siéntate aquí. —Nissa le dijo, señalando la silla junto a ella, emocionada.
Nissa era nuestra hermana pequeña. Ella tenía 10 años y su sueño era llegar a ser tan hermosa como Silena.
¿Qué? ¡Eso es exactamente lo que ella dijo!
De todas formas, ella nació cuando nuestros padres (Él papá de Beckendorf y mi mamá) se casaron. Así que técnicamente era mi media hermana.
—¡Claro Nissa! Dime, ¿En que estas trabajando? —Silena señaló a sus pantalones de mezclilla manchados de aceite. Nissa sonrió.
—Oh, estoy revisando mi bicicleta. Sólo hay... un pequeño problema con el depósito de aceite. —Ella dijo mientras sus mejillas se sonrojaban.
Le sonreí. Realmente amaba a mi hermana (Hey, de buena manera, el amor de hermano-hermana). Ella era tan bonita con el pelo negro de mi padre y los ojos marrones de mi mamá.
Además, ¡ella era increíblemente inteligente!
Bueno, no se puede esperar menos de una niña que nació en una familia llena de ingenieros. A los 10 años de edad, ella ya sabía perfectamente cómo llamar a cada pieza de cualquier motor que le preguntaras.
—Muy bien todos, es hora de comer —dijo mi padre, sentado al lado de mamá en la mesa redonda del comedor.
Mi padre biológico... bueno yo no sé nada de ese idiota, yo aún no había nacido cuando dejo a mamá.
Mi padre adoptivo, pero verdadero padre era Hefesto Beckendorf un tipo grande con una maestría en el MIT y el ingeniero más reconocido en esta parte del país. ¿Honestamente? ¡Era increíblemente feo! Su rostro estaba lleno de cicatrices de accidentes de trabajo, sus manos eran grandes y callosas y cuando sonreía... era realmente aterrador.
Pero él seguía siendo un gran hombre. Le gustaban los chistes sucios y amaba el fútbol. Algo que Beckendorf y yo compartimos con él.
—Hola Sr. Beckendorf —Silena lo saludó.
—Silena. ¿Qué tal tu viaje?
—Muy bien gracias, —ella respondió mientras sonreía.
—Qué bueno, —él dijo. Sonreí, eso era todo lo que iba a decir. Mi padre podría ser muy inteligente, pero no tenía las mejores habilidades sociales.
—Okay, bueno, provecho familia —Dijo mi madre. Ella miró a la mesa para ver que todo el mundo estuviera sentado cómodamente.
Estaba sentada entre mi padre y yo. A un lado de mi papá estaban Nissa y Silena, luego Beckendorf y luego una silla solitaria llena de papeles que nadie quería mover, y luego yo otra vez.
Al principio, la cena fue buena. Mi mamá, Nissa y Silena estaban hablando de las tendencias en L.A.
Entonces mi papá empezó a hablar de universidades.
—Así que Silena, ¿Ya sabes a qué universidad vas? —Preguntó mi papá.
—Voy a Penn State. —Ella dijo con una gran sonrisa en su rostro—, ayer recibí mi carta de aceptación.
Beckendorf la miró y le dedicó una sonrisa grande y orgullosa.
—¿Penn State? —Preguntó mi mamá—. ¡Charlie va allí también!
—Beckendorf consiguió una beca allí, —mi papá intervino—, aunque yo hubiera preferido que estudiaras en Stanford, Beckendorf.
—Papá, ya te he dicho por qué escogí Penn State.
—Sí, pero el equipo de fútbol de Stanford es mejor.
—Bueno, voy a estar jugando en Pennsylvania, podría hasta jugar con Steelers. —Charlie respondió, haciendo que mi padre sonriera.
—Sí, seria increíble que jugarás con los Steelers.
Mi padre, Charlie y yo estábamos enamorados de los Steelers, ya sabes, el equipo de americano.
—¿Y tú Leo? —Mi papá preguntó, dándose vuelta para mirarme.
—Aún falta un año entero antes de entrar en Stanford. —Yo respondí, orgulloso.
—¿Y cómo van las practicas?
—El entrenador Hedge no está en la ciudad, tomó unas vacaciones. Tenemos dos semanas antes de que vuelva.
—¿Sigues entrenando? —Preguntó Charlie.
—Uh... seguro, —le contesté—. Quiero decir, sólo las cosas básicas.
—Estoy totalmente segura de que podrás conseguir una beca para Stanford, Leo. —Dijo Silena.
—Oh Silena, mis padres ya te quieren, no hay necesidad de empezar a halagarme. —Todo el mundo se echó a reír.
—Tonto. —Ella dijo con una sonrisa— ¡Pero lo digo en serio! Eres muy inteligente y un jugador increíble, van a estar muriendo por tenerte con ellos.
—Se te olvidó mencionar mi increíble hermosura. —Bromeé, todo el mundo se echó a reír de nuevo.
—Y tu humildad. —Añadió Beckendorf.
—¿Y cómo están tus amigos Leo?— Pregunto mi mamá—. Casi no has hablado de ellos.
—Uh... no he salido mucho.
—¿En serio? —Silena preguntó con confusión—, Piper sale todo el tiempo.
Sentí los ojos de todos en mí.
—Bien, ya casi no salgo con ellos. —Les confesé.
—¿Por qué no? —Silena presiono, levantando una ceja.
—Porque todos están tan ocupados con sus novias y novios que me siento ignorado y un poco solitario. —Admití. Yo sabía que mi voz sonaba triste, pero no importaba. Era realmente molesto y grosero de su parte hacerme pasar por esto; no era de su incumbencia.
—Oh. —Fue lo único que dijo Silena. —Lo siento. Yo no lo sabía.
—No tienes que disculparte. —Suspiré—, no hiciste nada malo.
—Pero... —Mi padre dijo, encontrando mi mirada—. Entonces, ¿dónde fuiste ayer?
—Uh... fui al cine.
—¿Con quién?
—Con su novia, —dijo Beckendorf maliciosamente. Mentalmente lo maldije.
—¡QUÉ! —Mi madre gritó de repente, haciéndonos saltar a todos en nuestros asientos—. ¿¡Tienes novia y no nos habías dicho!?
Negué con la cabeza.
—Mamá relájate. —Le dije—, ella no es mi novia. Ella es sólo una nueva amiga. Sólo una amiga.
—Entonces, ¿por qué sales con ella? —preguntó Charlie. Le di una mirada que decía "Te-juro-que-te-mato", pero él sólo sonrió.
—¿Así que todavía están saliendo? —Preguntó mi madre, emocionada.
—No mamá, no estamos saliendo. Ya te dije que no es mi novia.
—¿Es ella tan bonita como Silena? —Preguntó Nissa.
Miré a mi hermana.
—Sí, ella es... espera ¡¿Qué?! —Mis ojos se abrieron—. ¡No pienso responder eso!
Nissa y Silena rieron.
—Ustedes están todos locos. Yo no estoy saliendo con Reyna. E incluso si quisiera, no puedo.
—Oh, no digas eso cariño, estoy seguro de que a ella le encantaría salir contigo. —Mi mamá me consoló. Suspiré.
—No puedo mamá. —Dije—. Ella solía salir con uno de mis amigos.
Todo el mundo dejó de comer y me miró. Puse los ojos en blanco, ¿Por qué mi familia tiene que ser tan dramática? No es como si hubiera anunciado el apocalipsis... Caray.
—¿Qué?— Preguntó mi mamá. Yo no la mire, oí a Silena suspirar;
—Ella solía salir con Jasón.— Silena levantó la voz.
—¿Quién es Jasón?
—Jasón Grace, mamá. —Dije.
—¿Grace? —Ella preguntó—. ¿Quieres decir...?
—Sí, mamá, el hermano de Thalía. —Los miré y todo el mundo estaba de repente sumamente interesado en su cena, como siempre que mencionaba a mi exnovia.
Eso sólo me hizo sentir peor. Desde que habíamos terminado actuaban con lastima, o dándome miradas compasivas o cosas por el estilo. Era molesto, no quería pensar en ello.
—Excelente. —Murmuré, luego levanté mi voz—. Saben, creo que he terminado. Voy a ir a dormir ahora. Gracias por la cena, mamá.
Me puse de pie, mi silla raspando contra el suelo, entonces salí del comedor y subí las escaleras a mi habitación. Cerré la puerta con más fuerza de la necesaria y le di una patada a la base de mi cama.
Realmente odiaba la forma en que todo el mundo me trataba cuando hablaba de Thalía; como si me fuera a soltar a llorar en cualquier momento.
"Si tan solo ella no hubiera..."
Mi teléfono sonó en ese momento interrumpiendo mis pensamientos; era un mensaje de Reyna.
"¿Cómo estuvo tu cena? La mía fue horrible, tus amigos la arruinaron."
Una pequeña sonrisa apareció en mi cara. Si había alguien en el mundo que pudiera entender mis sentimientos en este momento, era Reyna.
Decidí llamarla. Sostuve el teléfono en la oreja, esperando a que respondiera.
—Fue horrible. —Dije cuando contestó.
—¿En serio?
—Sí, tu amiga la arruinó también. —Dije.
"Tu amigo" era un sobre nombre que habíamos establecido para hablar de nuestras ex parejas (Jasón & Percy o Khione & Thalía).
—Fuimos a un restaurante en el centro, —Reyna comenzó—, y allí estaban, y con sus nuevas novias. Mi madre parecía estar a punto de ir y golpearlos o algo así. —La oí reír un poco.
—Tu madre es un poco agresiva a veces, supongo.
—Ella es totalmente agresiva, siempre. —Me reí en voz baja.
—¿Y qué hicieron?
—Solo nos fuimos, yo no podía soportar mi mamá y a Hylla criticándolos. Quiero decir sé que tuvimos problemas, pero... no soy tan mala. —Ella respondió.
—Te entiendo. —Hubo una pausa.
—¿Y tú?
—Uh, me preguntaron sobre ti. —Reyna no respondió de inmediato.
—Yo... no lo entiendo... ¿Cómo es que hablar sobre mi pudo haber arruinado tu cena?
—Bueno... Silena vino para cenar y luego me preguntó si yo estaba saliendo contigo y yo dije que no podía por lo de, ya sabes, mi amigo, y luego Silena dijo su apellido y…
—Entiendo —Ella dijo, interrumpiéndome. Yo no dije nada, esperando a que me consolara.
Nos quedamos en silencio unos momentos antes de que escuchara su voz diciendo;
—Así que ¿No saldrías conmigo por lo que pasó con Jasón?
—Algo me dice que esa es una pregunta peligrosa que no debería de responder. —Le respondí, escuché su risa y me hizo sentir un poco menos torpe.
—Sí, tienes razón. No respondas a eso.
—Hey, ¿puedo decirte algo realmente gracioso?
—Claro.
—Hoy, Beckendorf me dijo que algún día, voy a enamorarme. —Escuché una risita al otro lado de la línea.
—Eso puede suceder, Leo. No es completamente ridículo.
—En serio, ¿puedes imaginarme enamorado? —Le pregunté con incredulidad, y se rio.
—Eso va a ser algo divertido de ver. —Ella dijo una vez que ella había dejado de reír.
—Si existe la posibilidad de que alguno de nosotros se enamore, —le dije— entonces nada es imposible.
Sonreí.
Me gustaba hablar con Reyna.
La habían herido mucho en el pasado; yo todavía no sabía lo que había pasado entre ella y Percy o Jasón, y ella no sabía nada de mi historia con Khione y Thalía, pero aun así...ella podría entenderme.
Hace unos días, llegamos a la conclusión de que estábamos tan rotos por dentro que nunca nos enamoraríamos otra vez. Entonces le dije que estaba enamorado de una Harley Davison y Reyna confesó que estaba enamorada de Logan Lerman (¿Quién rayos es ese tipo?).
Pero en el fondo, los dos sabíamos la verdad. Todas las heridas que teníamos nunca iban a sanar. Y la única cura que había, el único remedio era nuestra rara y complicada amistad.
—Sí, eso es seguro.
