Responsabilidad: Nada del universo de Naruto me pertenece.

Noticia.

- Llegan tarde - recrimino Mito con los brazos cruzados y una mirada molesta.

- ¡No es mi culpa! Tsuna rompió un jarrón por lo que un anciano nos molestó y luego Tobirama quiso recoger el papeleo - los acuso Hashirama señalándolos.

- ¡Me tropecé! - se excusó la niña.

- Si no lo recogía, tu esposo no volvería a trabajar - se excusó Tobirama con autoridad.

- Buen punto - reconoció la mujer ante una protesta del castaño - Tsunade, luego hablamos del daño que hiciste - la rubia bajo la vista avergonzada - Ahora siéntense en la mesa, los demás ya están almorzando.

Los tres caminaron hacia el comedor en silencio para no llamar la atención de la pelirroja, en la mesa ya estaban comiendo dos adultos: los padres de Tsunade. La madre era una mujer de cabello rubio muy largo, delgada, piel de porcelana y unos impresionantes ojos verdes. El padre era un hombre alto, con cabello castaño corto alborotado, ojos chocolate y una sonrisa amable.

- ¡Mami! - grito la niña corriendo hacia la mencionada con los brazos extendidos.

- ¡Tsunade-chan! ¿Te divertiste con tus abuelos? - pregunto la mujer mientras cargaba a la pequeña y la sentaba en su regazo.

- ¡Si! Fue muy divertido, había una mariposa muy lind, la segui y me cai, entonces oji-san me curo con un jutsu - exclamo señalandose la rodilla.

- No sabia que Hashirama podia hacer eso - comento Mito - …Déjame ver - pidió antes de extender la mano que brillaba de chakra verde para curar la raspadura de la rodilla de la niña - ¡ya está!

- ¡Gracias! - exclamo Tsunade.

- Tsunade, olvidaste lo más importante ¿Te comportaste bien? - pregunto su padre esperanzado.

- Se comportó muy bien - respondió el abuelo ante el titubeo de la pequeña - ¿cierto, Tobirama?

- Ah, supongo que si - cedió Tobirama ante la mirada suplicante de la niña y los codazos de su hermano - El paseo se desarrolló sin mayores problemas.

- ¡Qué bien! - respondió el hijo del Hokage sacudiéndole el cabello a la menor - Creo que eso merece un premio.

- Tsunade no merece nada, comportarse bien es un deber, no hay que premiarla por ello - opino la pelirroja firmemente.

- ¡Abuela! - Protesto la niña cruzando los brazos.

- Por ahora, coman su almuerzo - ordeno la mencionada.

- Disculpen, tengo una noticia que decir - anuncia la madre de Tsunade tras unos minutos de silencio - Estoy embarazada.

Chillidos de júbilo resonaron en la habitación, seguidos de frases de felicitaciones. La niña solo observaba confundida puesto que no entendía esa palabra.

- Vas a tener un hermanito, Tsunade-chan - explico la mama al ver la expresión de la niña.

- ¿Que? ¿Por qué? - grito asustada.

- ¿No quieres un hermanito? - pregunto la mujer triste.

- ¡No! - rechazo molesta antes de salir a correr fuera de la habitación.