Entre mis desvelos, y mis inciertos, decisiones había tomado en torno a todo ello, pero, la melancolía de los momentos vagando en el tiempo, perdían mi camino y, llenaban mi ser de sufrimiento...
"Del crepúsculo al amanecer"
Parte 3.
Si acaso los desvelos sirvieran de algo, Naruto podría haber hecho algo con ellos, pero, habían ya pasado días donde caía dormido hasta que el sueño, aferrado, lo vencía, para despertarse al crepúsculo donde, veía la lejanía desde su balcón hasta el amanecer.
No había vuelto a tocar el tema de aquella tarde con Sasuke, porque, tampoco había hablado con él. Era como si los dos se ignoraran, o como si ninguno quisiera afrentar tomar con el otro la palabra...Así, entre el viento cálido y palabras acalladas, transcurrían los días, sin nada más.
Sakura seguía presumiendo su amor con Sasuke, quien, parecía ya fastidiado de estar con ella, pero, a su vez, era quien la buscaba en el colegio, como si no quisiera hallarse momento alguno a solas. A su vez, Naruto se ocupaba de hacer muchas cosas, como ayudar a los profesores o tomar clases extras, como si quisiera estar solamente ocupado.
Un dejo que parecía que, por los dos, podía seguir toda la vida.
-Listo, con esto acabas las prácticas de hoy Naruto- comentó su profesor Kakashi, viéndolo entrenar en el bosque, detrás de la academia ninja.
-Puedo seguir más- reclamó el niño, mientras veía a su sensei leer su libro de Icha Icha.
-Y no lo dudo, pero estos días has estado entrenando muy duro, y ya que por lo menos hoy que es viernes, deberías irte a divertir y descansar- dijo el peligris, notando la cara desanimada de su alumno, yendo hacia él entonces.- O acompañarme por un ramen...y contarme que está pasando contigo, y, con Sasuke.
Naruto solo bajó su mirada, y, sin más remedio, acompaño a Hatake, quien, hacía tiempo, notaba la lejanía de esos dos. Llegando al ramen Ichiban, su lugar favorito, el enmascarado, le preguntó a su pupilo.
-Y bien, ¿Qué pasa entre Sasuke y tú?
-¿Eh?, no, pasa, nada- respondió, tímido el ojiazul.- Simplemente ahora que es novio de Sakura-chan, podemos vernos menos, pero no pasa nada, así hasta tengo más tiempo para entrenar.
-Entiendo eso de que ahora él tiene novia, pero, eso no es significado de que, tú y él no se hablen siquiera; eso se nota a leguas.
-No, no es eso...- dijo el pequeño, sin tocar su ramen, y jugando con sus palillos.- Es solo que, no quiero molestarlo.
-Naruto, no digas tonterías, si Sasuke y tú eran como la uña y la carne, así que, no entiendo cuál es el problema de que eso no cambie, o de que ya ni se hablen- reclamó Kakashi.
-No quiero que por mi culpa ellos tengan problemas...hace unos días, Sasuke me acompañó a mi casa, y cuando Sakura-chan nos alcanzó, pues, se molestó de verme ahí con él...
-Pero ella debe de entender que son amigos- agregó Hatake, molesto.
-Sí, pero, si no lo entiende, tampoco quiero ser una molestia, y- dijo Uzumaki, y, bajando su mirada, apretando sus puños en sus muslos, agregó, ante la total atención de su sensei-. Y Sasuke me dijo que, con ella iba a intentar ser feliz porque sabía que no podía serlo con la persona que él quería...Yo, en serio, no entiendo, ya no lo entiendo...
-Naruto- susurró Kakashi, desconcertado, prosiguiendo el rubio, ensimismado.
-Hasta hace algunas semanas, creía conocer a Sasuke. Creía que sabía que quería hacer o que lo hacía feliz. Que era callado con todos y que a mí me molestaba por juego. Que siempre quería ganarme para poder entrenar más tiempo contigo, Kakashi-sensei, pero, al escucharlo decirme que, quería poder ser feliz con lo que tenía, yo, ya no lo entendí...Siento como si fuese mi culpa si no lo fuera a ser.
-Tal vez estás malentendiendo las cosas Naruto, y deberías de hablar con él.- aconsejó el sensei, impactado ante tales palabras, abrazándolo por la espalda, mirando como unas solitarias gotas caían al pantalón de negro de su alumno.
-No, yo, no quiero que Sasuke me odie si llegase a perder esta felicidad por mi culpa. Porque ahora, siento que ni siquiera he sido un buen amigo y por eso no lo conozco, o por eso, él no me cuenta lo que le pasa o siente. Por eso, si así está bien, yo estoy bien...-agregó el rubio, secándose las lágrimas como quien se talla los ojos por basuritas, y, tomando sus palillos, para comer, cambiando su semblante, siguió-. Y aparte, he mejorado mucho, en vez de irme por ahí a no hacer nada, entreno y avanzo.
Naruto empezó a comer, y, Kakashi, notando la negación, decidió no seguir el tema más. Hasta salir de ahí, e ir por el camino a sus respectivas casas, en la calle dorada del incipiente atardecer, solitaria.
-¿Sabes?, es cierto que has avanzado mucho, pero, también es cierto que, no eres feliz con este proceder.
-Pero, yo...
-Escúchame Naruto- dijo Kakashi, callando al ojiazul, deteniéndose y hablándole con seriedad y tristeza, en una calle alta, bañada por el sol dorado, sin nadie rededor, mirándolo atento el niño.- Si yo tuviera aún a mi mejor amigo aquí, no me importaría su novia o si se enoja; iría, lo tomaría de donde esté, le daría dos golpes...para luego irme a entrenar con él- con una voz quebrada, y, cerrando sus ojos, recordando-. Porque, nada es peor que la soledad y elegirla por cuenta propia, es una estupidez. Si Sasuke quiere ser feliz con Sakura, lo será, y tú no tienes porqué ser un impedimento, pero, si él no es feliz con ella, quizás debas de averiguar el porqué. Al final, los amigos nos callamos muchas cosas con el otro, no por no tenerle confianza, sino porque, hay cosas que el corazón sabe cuándo callar...y cuando confesar.
-Kakashi-sensei- pronunció, en un hilo de voz Naruto, sintiendo la tristeza de las palabras de su sensei.
-Debo ir a las oficinas de la Hokage. Te veo en clases- terminó Hatake, alejándose, mirando el cielo de doradas nubes, y, dejando al rubio con esas palabras saltándole en su cabeza...
En tanto, en casa Uchiha, su único habitante, en el jardín, contemplaba, decaído, en el estanque de su enorme jardín, la caída de la tarde, perdido en sus pensamientos, cuando, la puerta detrás de él se abrió... Era Sakura.
-¿Qué haces aquí?- le reclamó Uchiha, molesto con la intromisión, poniéndose de pie.
-Vine a darte una sorpresa- dijo ella, vistiendo un vestido muy provocativo.- Mis padres no están, y, en tu casa no hay nadie, así que, vengo a quedarme en tu casa esta noche.
-¿Qué?- reclamó él, impactando a la pelirosa.- No puedes decidir por mi lo que ni siquiera eres capaz de preguntar antes.
-No te entiendo, eres mi novio, y es normal que estemos juntos y...
-Y no quiero Sakura, entiéndelo.
-¿Qué acaso no me amas?- reclamó Haruno, furiosa, apretando los puños. Sasuke, solamente se limitó a remirar el estanque, y, volviendo a mirarla, una bofetada en su cara, le vino a mostrar la realidad, de ella, herida y furiosa-. Eres un idiota, un idiota total... Entonces ¿para qué demonios eres mi novio?-. Sasuke se quedó en silencio una vez más. Y, le respondió su sentir...
-Para olvidar...
-¿Qué?- reclamó ella, llorando, atónita.
-El día que nos hicimos novios, te dije que me dieras tiempo. Y tú aceptaste. Si ahora no quieres aceptarlo más, lo entiendo y...
-No, yo, lo entiendo- dijo ella, apresurada, y llorando, enojada, pero, ocultándolo.- y voy a estar ahí, aunque no me ames, me amarás un día.
-Sakura, yo...
-No digas más, olvidemos esto y ya- agregó ella, besándolo, y, limpiándose las lágrimas-. Entonces, mejor me voy, ya es noche, nos veremos...
Y, como si nada hubiera pasado, ella salió de ahí, furiosa pero, ocultándolo. No llena de dolor, pero si de algo más poderoso...odio.
En tanto, Uchiha, suspirando, tocándose la mejilla abofeteada, cerrando sus ojos, solo se pudo confesar...
-No te amo... Porque nunca podría olvidarme del amor que le tengo...y que nunca será...
Entretanto, Naruto, con esas palabras de su sensei vibrando en su pecho, en al crepúsculo vespertino, había tomado un impulso de decisión, de ir a ver a Sasuke, y de...
Debo decirle que, no quiero que se aleje de mi...aunque sé que es algo egoísta, más allá de nuestra amistad, yo, yo, no quiero estar más así. Tiene razón Kakashi-sensei, y, ya no puedo más así
Al llegar a los terrenos Uchiha, con el cielo de azul de la noche, a lo lejos, divisó una figura. Una figura que, ya lo había visto desde antes, y con la que, bajo una farola con dos luciérnagas revoloteando, se detuvo. Se detuvieron. Sakura y Naruto.
-¿Qué haces aquí?- le cuestionó ella, molesta, con el rubio ángel desconcertado al haberla encontrado ahí.
-Vine a ver a Sasuke...Espero no te moleste, aunque veo que ya te ibas- repuso él, sonriéndole, pero, no encontrando la sonrisa de vuelta, solo una furia, que, no podía entender.
-A mí no me molesta, pero, vaya que a Sasuke-kun sí.
-¿Qué?- preguntó él, impactado.
-Ay por favor Naruto, deberías entenderlo ya; a Sasuke no le importas- dijo ella, seria, segura y burlona, dejando atónito a Uzumaki-. De hecho, ya lo tienes cansado. Eso de tener que ser amigo de un huérfano como tú, al que nadie nunca ha querido es bastante molesto. Si él ha sido tu amigo, es porque te ha tenido compasión, no por nada más. Y a mí como novia, eso me harta.
-Eso, no es cierto...-replicó, con apenas voz, Naruto, con lo que ella, prosiguió, dándose cuenta de que, estaba quebrando al chico.
-¿Acaso crees que soy tan estúpida para no saber la verdad? Claro que no; sé perfectamente que tú estás enamorado de él. Un chico que ama a otro chico, a su "mejor amigo"-. Las palabras de Sakura eran agujas en el corazón de Naruto, y satisfacción para ella, al notar que tenía la razón...las pupilas azules del rubio, ese amor podían denotar-. Eres tan patético, tan imbécil. ¿En serio creías que Sasuke-kun se iba a fijar en ti? Idiota. Mira tu cara, de amor no correspondido; que asco me das, y que patético eres. Enamorado del chico más popular del colegio, del más rico de la aldea y del más guapo de todos. Su compasión no iría tan lejos. Así que, acéptalo y aléjate de él.
El silencio se hizo, la farola empezó a fallar, y se apagó, pero, las luces de las siguientes, alumbraban el camino. Naruto no podía hablar, y Sakura, acomodándose el cabello, sintiéndose ganadora, remató.
-¿Acaso crees que si Sasuke-kun sintiera el mínimo de amor por ti, se habría acostado conmigo hace un rato? Él es mío y de nadie más...
Cuando ella se alejaba, las lágrimas empezaron a desbordarse del rostro de Naruto. Una sonrisa maliciosa de triunfo y un dolor de derrota inválida, es lo que en ese solitario paraje quedaban, con el silencio roto por sollozos provenientes del alma.
El corazón quebrado de Naruto, lo hizo correr sin rumbo, bajo las estrellas fuerte, de constelaciones lejanas, y pasando cerca de la puerta de aquél por quien su alma se desgarraba, ignorante de los sucesos que el destino cambiaban...
Y corrió y corrió, llorando, como no queriendo regresar jamás. Sin esperanzas o sueños, sabiendo que Sasuke por compasión lo trataba, que se había entregado a la chica en cuerpo y que, con tales verdades, ya no importaban más palabras. Corrió y corrió, hasta caer rendido bajo un enorme árbol, donde, ya no podía mirar las estrellas, donde nadie lo veía y no era nada...Herido de amor, y muerto en el corazón.
-Creo que entre los dos, no hay nada más que hablar...No lo hubo ni lo habrá...Fui un estúpido creyendo en que éramos amigos, y más en que, quizás, un día, me corresponderías- confirió, con voz rota, Uzumaki, sin poder más llorar. Suspirando hondo...- aunque yo, yo lo amo...
Pero nadie podía oír esa declaración de amor perdido. Ni hacer algo por él. Naruto se había perdido en un sentimiento que solo le pertenecía y que, ahí se perdería...como él, en la nada, de donde, ya ni Sasuke lo podría sacar...
Continuará...
