Capítulo 16
Regina salió desorientada de la escuela y se fue directamente a su casa, necesitaba informar a su padre sobre lo ocurrido, él estaría en el país hasta el lanzamiento del libro de la morena.
«¿Papá?» dijo llorando al escuchar la voz del hombre
«¿Qué ha pasado, hija? ¿Estás bien?» preguntó Henry preocupado
«No quiero que me juzgues. He tenido una relación con una alumna y sus padres lo han descubierto, he hablado con Gold y presenté mi renuncia. Pero no puedo dejar que esto afecte al lanzamiento del libro» dijo Regina rápidamente
«¿Una alumna, Regina? ¿Qué tienes en la cabeza?» el hombre dijo irritado «Pero está bien, ahora la bomba ya ha estallado. ¡Quédate tranquila! No voy a dejar que nada estropee tu momento, princesa»
«¡Gracias, papá!» dijo la morena un poco más aliviada «¿Sidney te dijo algo sobre mi segundo libro?»
«Sí, pero no quiso hablarme de qué iría. ¿Sabes lo que estás haciendo?» Henry mimaba demasiado a Regina
«Lo sé. ¡Será una sorpresa para todos! Papá, voy a tomar un baño y despejar la mente. Más tarde te llamo»
«Está bien, cualquier cosa solo llámame. De momento estoy cerca de ti. ¡Te quiero!» dijo el hombre y colgó la llamada.
Regina tiró el móvil en el sofá y se fue a su habitación, se quedó en la puerta, recordando la noche en que ella y la muchacha se habían acostado por primera vez.
«Ya te echo de menos, mi pequeña…» susurró para sí misma y algunas lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.
Mientras, Emma estaba en la escuela y no conseguía dejar de llorar, estaba en el baño escapándose de las clases.
«¿Emma?» Zelena entró buscándola
«Esto no va a quedar así, Zelena. ¡No va a quedar así!» la muchacha levantó la cabeza y su rostro estaba hinchado de tanto que había llorado.
«Emma, cualquier cosa que hagas ahora puede perjudicar su carrera. ¿Crees que ha sido fácil para ella salir de aquí y dejarte? Claro que no. Aún no he podido hablar con ella porque el móvil lo tiene apagado, pero imagino cómo debe estar. No cometas ninguna locura, por favor» Zelena habla abrazada a la muchacha.
«Necesito ir a su casa…Tengo que hablar con ella» repetía Emma y lloraba
«Si sales de aquí, tus padres te van a matar, seguramente ya habrán avisado a los de seguridad» la pelirroja le quitó la idea de la cabeza
«Iré a su casa por la noche» Emma se levantó y se enjugó las lágrimas «Mis padres se arrepentirán de lo que han hecho» dijo con rabia y su mirada demostraba el odio que estaba sintiendo.
«Solo ten cuidado, es lo único que te pido» Zelena también se levantó y le dio un beso en la cabeza
Emma se fue derecha a su casa tras el fin de las clases.
«¡No teníais ese derecho!» la muchacha entró en la casa gritando «¡Yo la amo! ¡Y nada de lo que hagáis va a impedir ese sentimiento!»
«¡Eres una cría, Emma! Aún no sabes lo que vas a hacer con tu vida, ¿y ya piensas en noviazgos? ¿Y aún más con una mujer?» Mary salió de la sala y se encaminó hacia la muchacha
«¿Tu problema es que estoy saliendo con una mujer? ¿Es eso?» Emma cogió el jarrón que había sobre la encimera y lo lanzó contra la pared.
«¿Estás loca?» David gritó al ver la escena «¿Vas ahora a golpear a tu madre?» él gritaba «¡Mientras seas menor de edad y vivas en mi casa, harás lo que te ordenemos!» gritó
«¿Sabéis cuál es vuestro problema? Vivís en un cuento de hadas, creéis que la vida es solo lo que vosotros queréis y que yo seré la imbécil que va a vivir para siempre obedeciendo a los padres. Siento mucho informaros: no soy esa chica y nunca lo seré. Esta payasada acaba aquí» Emma sencillamente salió y dio un portazo
La muchacha caminaba sin rumbo por la calle, algunas personas la paraban y le preguntaban si necesitaba ayuda. Los comentarios comenzaron a surgir por ser de día y estar en aquel estado.
Decidió que iría a casa de Regina, no le importaba si alguien la estaba siguiendo o si causaría más problemas, necesitaba descansar en los brazos de la morena.
Regina estaba sentada en su despacho, mirando para el cuaderno donde había comenzado a escribir el libro sobre el romance que tenía con Emma.
«¡Regina!» la rubia golpeaba desesperadamente la puerta «¡Regina, abre esta puerta! ¡Por favor!» era posible oír que estaba llorando.
La morena se asustó con los golpes en la puerta y se dirigió a la sala para ver quién era, pero se quedó parada al escuchar la voz de la muchacha.
«¡Amor, por favor! Te necesito» Emma habló y la morena abrió la puerta
La muchacha se tiró a los brazos de su amor, ambas estaban llorando y abrazadas.
«¡Te amo! Lo sabes, no compliques más las cosas…No voy a aguantar verte sufrir así» Regina susurró estrechando a su alumna en sus brazos
«No quiero estar lejos de ti…» Emma susurró en el mismo tono y cerró la puerta tras ellas.
«¿Cómo conseguiste salir de casa?» la morena sonrió aún llorando
«Lancé el jarrón que mi madre tiene desde que mi abuela murió contra la pared y salí corriendo de casa» sonrió y besó rápidamente los labios de su profesora.
«Estás loca, mi pequeña…» llevo a la muchacha hasta el sofá y se quedaron algunos segundos en silencio «No sé qué hacer, no quiero estar lejos de ti, pero tampoco puedo estar cerca…» susurró mientras acariciaba los cabellos de la chica «No planeé enamorarme de ti, realmente hasta intenté evitarlo…» sonrió «Pero es imposible no enamorarse de ti, pequeño ángel…»
«No estaba en mis planes enamorarme de mi profesora de literatura, pero ha pasado…¿Sabes? Ella es tan maravillosa. Y no quiero dejarla nunca más. Ella es mi reina…» sonrió y se besaron «Tengo que volver a casa, pero no quiero despedirme de ti…» dijo con los ojos llorosos.
«Te voy a echar de menos…Trajiste color a mi vida. Voy a extrañar esa sonrisa que ilumina todo, voy a extrañar tus carcajadas, tu mirada…tu cuerpo…» Regina dijo y miró hacia el techo intentando dejar de llorar «Va a ser difícil y va a doler mucho, pero te prometo que encontrarás a alguien que te hará feliz, encontrarás a alguien que tus padres aprobarán. Pero quiero que sepas que siempre te voy a amar, siempre…» sonrió mientras lloraba y llevó sus manos hasta el rostro de la muchacha acariciándoselo.
«¡No quiero a otra persona, amor! Te quiero a ti, Regina…¡A ti!» Emma cerró los ojos disfrutando del cariño de la morena «¡Lo juro, dentro de un año y medio te buscaré de nuevo! Cuando terminé la escuela, lo primero que haré es ir tras de ti y estaremos juntas» Emma abrió los ojos y atrajo a la morena sobre su cuerpo.
«Muchas cosas pueden pasar en un año, puedes enamorarte de otra persona y no querer saber de mí nunca más»
«Shh…no digas tonterías…»
Las dos se hundieron en un intenso beso, no querían despedirse. Sin embargo, el aire se hizo necesario y Regina se levantó.
«Ve…Vete mientras tenga fuerzas para aguantarme…» dijo llorando de nuevo «Nunca te olvides de mí, Emma…»
«No voy a decir adiós, porque es un hasta luego…En menos de dos años vamos a estar juntas de nuevo. ¡Te amo!» la muchacha dijo levantándose y dirigiéndose a la puerta
«Yo también te amo…» susurró Regina viendo a su amada marcharse.
¿Qué pasará en ese año y medio? Sé que este fic trata un tema complicado, pero no es el primero que leo así, hay muchas otros donde se toca el tema profesora alumna. En la vida real, ni nos lo pensamos, denunciaríamos a la profesora o profesor, es verdad, pero esto es ficción para empezar. Emma no perdió la virginidad con Regina, en ningún momento la obligó o forzó. Tal y como está descrito, Emma sabía muy bien lo que hacía. España
La edad de consentimiento en España es 16 años según el código penal español.
Artículo 183(1) - El que realizare actos de carácter sexual con un menor de dieciséis años, será castigado como responsable de abuso sexual a un menor con la pena de prisión de dos a seis años.
Aunque también, si media engaño o abuso de una posición reconocida de confianza, autoridad o influencia sobre la víctima con un mayor de 16 y menor de 18, es delito.
Artículo 182 (1) - 1. El que, interviniendo engaño o abusando de una posición reconocida de confianza, autoridad o influencia sobre la víctima, realice actos de carácter sexual con persona mayor de dieciséis años y menor de dieciocho, será castigado con la pena de prisión de uno a tres años.
Regina está en una posición de autoridad, sí, por ser profesora, pero no creo que haya usado esa posición para engañar a Emma.
