Sábado 7 de Mayo de 2011
15:50 hrs
Otogakure, País de los Campos de Arroz
Las autoridades reabrieron oficialmente el caso de "El asesino de la señora Uchiha" cerrado el pasado 21 de Abril del presente año, teniendo por culpable a Haruno Sakura del asesinato de Karin Uchiha. El caso se reabrió tomando en cuenta la sugerencia de instancias superiores y del propio abogado defensor.
El juez segundo en materia penal manifestó que reabrir el caso tras la intervención del grupo de investigación proveniente de Konoha, era un hecho casi seguro, aunque la posibilidad de arrojar resultados diferentes a los obtenidos por el cuerpo profesional de Otogakure distaban mucho de un juicio favorecedor para la acusada, sobre todo por la renuencia a la ampliación del dictamen de la necropsia hecha a la mujer asesinada.
Durante el proceso de investigación, que podría arrojar resultados durante la próxima semana debido a la creciente urgencia que mostró el defensor Hyūga Neji durante el intento de entrevistarle, las autoridades fiscales también solicitaron a las instancias penitenciarias los estudios psicológicos hechos a Haruno Sakura por médicos especialistas en supervisión de la Dra. Yamanaka Ino, que representa la parte defensora.
Sin embargo, de no mostrarse evidencia que la deslinde completamente del homicidio, la sentencia de 54 años y tres meses que le fue dada podría no sufrir modificaciones, aunque el panorama se definiría en cuanto sean revisadas las pruebas y evidencia sobre la capacidad mental de la acusada.
Ino miró con desprecio el diario.
"… capacidad mental de la acusada"
—Ahora sí, frentesota, alguien más que yo va a creer que estás loca— murmuró mientras se quitaba la toalla del cabello para empezar a peinarlo mientras estuviera húmedo aún.
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Kiba se quedó muy serio. No esperaba que Neji prosiguiera, y en realidad este no hizo nada más que beberse el café -el quinto, o sexto tal vez, durante la conversación-. En la cafetería el día anterior no habían hecho más que informarse de la situación en la que se encontraban metidos hasta el cuello debido a un llamado de Kakashi que ponía a su disposición nueva información sobre la participación de Karin en el mercado de órganos, misma que supuestamente revisaban en esos momentos. Pero que el nombre de la pelirroja figurara como posible nexo entre el comprador y el facilitador no era ni por asomo sorpresa alguna, y varios nombres se habían repetido ya, así que seguía dar una segunda ronda de interrogatorios esta vez incluyendo la reciente información.
—Esto es serio, no se juega con eso.
— ¿Acaso soy del tipo de personas que realizan ese tipo de bromas de mal gusto?
—No. Pero me cuesta creerlo, no es correcto.
—En realidad si lo es, y es además una medida de precaución que yo también habría tomado de haberme tocado dirigir la campaña. Pero no por eso deja de ser insultante y preocupante, sobre todo por Haruno-san.
—Ni que lo digas. ¿Qué vamos a hacer?
—Sacar a Haruno-san antes del próximo fin de semana e irnos de aquí.
—Neji, hemos estado dando rodeos, caminando en círculos, y todo nos lleva siempre a la misma tétrica conclusión, la única persona con motivo, oportunidad y sin coartada es Sakura, es feo reconocerlo, pero no tenemos ni un miserable indicio más. Cierto, había mucha gente que no la quería, pero nadie, nadie fue visto siquiera merodeando la casa, lo único que teníamos mas o menos útil era lo del sujeto que la visitaba en la madrugada, pero él está muerto y su casa completamente destruida, nada para probar que pudo haber sido él.
—Pero es nuestra única oportunidad. Piensa, Kiba ¿Qué tendría ella de especial? ¿Que era más interesante que su seguridad social como esposa del favorito del dueño del país? Porque ella no podía expedir ni un cheque porque todo estaba a nombre de Sasuke, y hacía años que no tenía contacto con su padre adoptivo, así que nadie podía llegar a Orochimaru mediante ella, era un mero adorno, una cosa completamente inútil de la que nadie sacaría provecho ¿Para qué la quería un chantajista? Y no uno corriente, estoy convencido de que Jigumo era un profesional y conocía de sobra la imposibilidad de Karin para proporcionarle dinero o influencias, debió haber algo más.
—La hermana de Jigumo, Kotohime-san, no tiene ni idea, dijo que no se hablaban desde hacía años, así que no pudo responder muchas de la preguntas.
— ¿Y le crees?
—Creo que en este lugar no tienen ni idea de lo que es la unión familiar o para qué sirve, no serían los primeros ni los últimos que veamos que aunque se criaron en la misma casa hoy se tratan como extraños.
—Hay que averiguar qué quería Jigumo de Karin, a toda costa.
—Bueno, y ¿Por dónde empezamos?
—Esa es una buena pregunta. No es más fácil eso que demostrar que Sakura no estuvo ahí cuando encontraron su cabello en la mano de Karin. Pero si te soy sincero, tendremos que jugar sucio.
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Kimimaro releyó el informe de Jūgo.
—Tayuya y Jiroubou lo tienen confirmado, Sasuke va a salir del país, pasó a inspección su pasaporte.
— ¿Y alguien tiene idea de a dónde va?
—Su posible destino sería el País de la Cascada o tal vez el País de la Tierra… ¿Envió a que lo sigan?
Kimimaro negó con la cabeza bajando la hoja hasta dejarla sobre el escritorio.
— ¿Hay noticias sobre Guren?
—Ninguna, es como si se hubiera desaparecido.
— ¿Y los detenidos?
—Nada. No han hablado y el equipo de interrogación especial ha intervenido.
La interrogación especial no era otra cosa sino llana y simple tortura, bajo las leyes del país era legal emplearla sobre sospechosos que pusieran en riesgo la seguridad nacional, y debido a la naturaleza del crimen adjudicado, esa sin duda era una verdadera situación que lo necesitaba, pero que desgraciadamente no podía emplear con Sakura Haruno respecto al asesinato de la esposa de una persona muy estimada para él. Y la culpa de todo recaía más que en la intervención misma de Konoha, en los malditos diarios y sus notas "día a día" del caso.
Torturar gente era una cosa de lo más natural, pero la inmensa mayoría de la población, no solo de Otogakure, sino del país entero, veía aquello como un retroceso en su lucha para alcanzar la modernidad y la paz tan anhelada. Si se publicaba nota con fotografía de la mujer después de ser interrogada bajo esos parámetros, las cosas podrían volcarse en su contra, y aunque la encerrara tres niveles bajo tierra y máxima seguridad estaba convencido de que los periodistas encontrarían manera de hacer saber el hecho.
La única protección de Sakura Haruno en el país no estaba en ningún tratado internacional, sino en la prensa y su avivado interés en el caso, en el momento en que dejara de resultar interesante para los tirajes diarios la bajaría a las salas privadas, yendo él mismo de ser necesario a ejecutar el interrogatorio.
— ¿Qué quieres que haga?
—Llama a Sakon… pónmelo en la línea en unos diez minutos, debo hacer otra llamada.
—Entendido.
Jūgo abandonó el despacho, y al verse solo Kimimaro realizó una llamada de rutina antes de proceder con las acciones comprometedoras.
—Necesito hablar personalmente con Orochimaru-sama.
—No puede atenderte, Kimimaro-kun. Está ocupado.
—Es urgente, Kabuto, no fastidies.
—Alguien está de mal humor.
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Kakashi llamó a la puerta, Neji le permitió pasar aunque no era realmente necesario, pues iba a abrir de todos modos y solo había tenido un detalle de cortesía para que no lo encontrara en un momento incómodo, que tampoco le preocupaba mucho, simplemente Neji era Neji, y Neji podía ser imprevisible respecto a sus ajusticiamientos, tan sencillamente como que se encargaría de esconderle el Icha Icha durante el resto de su estancia en Otogakure como de levantar una demanda contra la editorial que paralizara la producción de nuevos volúmenes por tiempo indefinido, por eso procuraba medir bien sus bromas con él.
— ¿Tienen algo? Escuché que pediste la apelación para empezar el lunes.
—No, pero sí la pedí, tengo hoy y mañana para armar un caso de lo más complicado en un sistema que desconozco completamente con todas las pruebas en contra y ni un solo testigo. Así que si tiene algo importante que decir, dígalo, sino, con todo respeto le pediría que abandonara la habitación.
—Vaya, estás de malas. Dime qué tienes para ver en qué te puedo ayudar.
Neji levantó la vista manteniendo la expresión neutra de su rostro, ese complejo manejo de músculos con los que no permitía que se expresara nada que él no quería revelar. Naruto le decía que podía probar suerte con el juego de póker, pero eso le resultaba poco interesante, por no decir que no daría una buena imagen profesional. Y precisamente esa expresión nula disparó las alertas de Kakashi, sonrió y se acercó echándose en la cama mientras el otro seguía revisando hojas de declaraciones y garabateaba en otras las conclusiones o preguntas que sacaba de ellas.
— ¿Por qué Sasuke se interesaría en una mujer como Karin? Sasuke quería formar una familia de manera seria; ya tenia el buen trabajo, la casa amplia, tenía en proyecto a los hijos, pero ¿Hijos con una mujer que trabajó en un prostíbulo, traficaba droga, tenía problemas de control de ira, poco apreciada en la comunidad y que ni siquiera dependía de ella su relación con Orochimaru? Desde ahí las cosas no me cuadran, ella tenía algo que Sasuke quería, y ese algo tal vez fue el motivo del chantaje con Jigumo. Recapitulando. El día de su muerte, el martes 19 de abril, Sasuke la dejó viva a las 7:20 horas que fue cuando se marchó al trabajo, estaba dormida, pero viva según su declaración y el reporte post-mortem lo confirma, ella no murió sino hasta mínimo las 11:30, no puede haber un error de tiempo tan grave. Ya revisé las fotografías tomadas ese mismo martes, y nosotros revisamos la casa el sábado 23, no se había movido nada salvo el cuerpo y las piezas más importantes, todo indica que el primer golpe fue arriba, pero las puertas de abajo están ilesas, tuvo que entrar por la ventana abierta. Los teléfonos están bien así que no me explico cómo es que si ella pasó al lado de uno durante su huida no lo tomó para pedir ayuda, además era inalámbrico.
—El miedo puede alterarte el sentido común a niveles insospechables, Neji-kun.
—Al respecto otro asunto sospechoso, Sasuke y otro sujeto que interrogamos, Hōzuki Suigetsu, no se explican como es que Karin no gritó, o en su defecto, por qué nadie la escuchó. El forense apuntó la inexistencia de lesiones en boca o garganta, pero enfatizó las uñas y dedos rotos ¡No tiene sentido! Lo único que tengo a favor es el examen de Haruno-san, estaba perfectamente, completamente ilesa, de haber golpeado a Karin como debió de haberlo hecho, tendría dañados los nudillos, codos o rodillas, se tiene muy claro que no se utilizaron objetos para golpear, que fue un golpe a mano desnuda y Haruno-san no tenía ni una uña rota, pero tenemos su cabello enredado en la mano de Karin aunque alguien pudo tomarlo de su cepillo, por ejemplo.
—Si… y no olvides que no tiene coartada, en la clínica el director mostró su solicitud de vacaciones para esa semana, y eso agrava el problema porque implicaría planeación.
—Haruno-san no tiene amigos aquí, salvo el propio Sasuke, no quedó de verse con nadie, nadie la vio en ningún club, centro de relajación, salón de belleza o parecido. Simplemente desapareció y cuando volvió a salir a la luz es cuando Karin aparece muerta.
—Sakura-chan dice que se quedó en casa haciendo investigación para ingresar a un postgrado, eso es difícil de probar porque no acudió a una biblioteca.
—Lo único que nos puede ayudar es el cuchillo — masculló Neji.
— ¿El cuchillo? — preguntó Kakashi, contrariado.
—Sí, el cuchillo con el que la mataron, cerámica de treinta centímetros de largo, serrado de dientes anchos, Sasuke desayunó con él en la mañana, solo a él se le ocurre usar un cuchillo para carne, para cortar pan.
Neji que quedó quieto al ver la falta de reacción del hombre.
—Kakashi-san ¿Usted esta realmente comprometido a ayudar a Haruno-san?
—Por supuesto. Estoy a cargo, y me tomo esto muy en serio porque Sakura-chan no solo es compatriota, es una amiga, y haré todo lo posible por ayudarla ahora que me necesita.
El más joven de los dos miró atentamente cada pronunciación de cada palabra, había determinación, decisión, total sinceridad, e incluso su expresión se había tornado diferente, más como lo había imaginado cuando en la universidad rodaban las leyendas sobre tan eminente figura de la Agencia de Investigación Pericial de Konoha.
—Me cuesta creerlo — soltó mordaz levantándose y alisando su pantalón arrugado, caminando al guardarropa para sacar una camisa en condiciones menos lamentables que la que llevaba, necesitaba salir y usar con urgencia un teléfono.
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Kiba se agachó más evitando chocar con las ramas de los arbustos, se abstuvo de resoplar aunque muchas ganas tenía de ello, siguió observando, tratando de pensar, sabía que no era tan listo como Shikamaru, pero con un demonio que tenía que ocurrírsele algo en los inmediatos minutos, algo que no fuera saltar y estrangular a ese individuo. Sacudió la cabeza tratando de calmar sus impulsos.
—Piensa, piensa, piensa, eres un maldito investigador no llegaste a serlo solo por el apellido, te ganaste el lugar, demuéstralo — se dijo.
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Kakashi entró a la habitación con semblante taciturno.
—Neji lo descubrió.
Sai separó la vista de la pantalla y la dejó posada en su superior. Yamato hizo lo mismo suspendiendo la lectura del informe y Gai terminó la llamada que tenía al momento, y aunque estaba muy emocionado por las buenas noticias recibidas vía telefónica, no pudo evitar el poner su máxima expresión de tragedia.
— ¿Crees que hable?— se atrevió a preguntar Yamato tragando saliva.
—No lo sé.
—Si pone en peligro la misión, eliminarlo sería una opción viable — dijo Sai con nula expresión.
—No seas drástico, no vamos a matarlo, además no sé cómo vaya a proceder aparte de la evidente evasión, tiene la apelación lista e irá a juicio el lunes, y si ya sabe lo que creo que sabe, tendrá a Sakura fuera para el miércoles.
— ¿Qué haremos?
—Trabajar más rápido, no tenemos más opción. Gai, creo que necesitaré que hagas unas cosas.
— ¡Claro!
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Neji se dejó caer en un banquillo del parque y sacó su teléfono celular.
—Tenten ¿Por qué te levantas en las mañanas a prepararme el desayuno?
— ¿Eh? ¿Qué pregunta ridícula es esa?
—Solo responde.
—Pues, porque soy tu esposa ¿No?
—Y yo soy tu esposo, pero no hago eso por ti.
—Eso es porque eres una piedra, Neji-kun.
—En serio ¿Por qué lo haces? Si no lo hicieras no es como si te fuera a pedir el divorcio, ni tampoco me acostaría con otra.
— ¡Hey! ¡¿A qué viene el interrogatorio?!
—Solo responde.
—Pues porque quiero, idiota. Quiero verte en las mañanas antes de irte, quiero que sepas que aunque no sé cocinar soy capaz de arriesgarme a un incendio o lesionarme para hacerte un café y algo de arroz o un emparedado que es lo que mejor me queda. ¡Te hago el desayuno porque me viene en gana pero si te molesta no lo haré más!
Tenten colgó, Neji pensó en llamarla de nuevo para calmarla, pero consciente de que eran las hormonas alborotadas por el embarazo lo dejó para después, no escucharía razones en esos momentos. No obstante aquella conversación le había aclarado dos dudas. Él no era psicólogo, eso era Ino, pero con ella no podía contar en esos momentos.
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Kiba se puso de pie armándose de valor y caminó derecho hasta donde estaban un par de sujetos en la mesa exterior de un sitio de comida rápida. Eran gemelos, o hermanos como mínimo, el parecido era demasiado, solo que uno tenía una apariencia enfermiza y delicada, no obstante comía la hamburguesa con la misma ferocidad que el otro notablemente más sano.
—Hey, buenas tardes — saludó el joven Inuzuka entrelazando la formalidad con cierto aire casual.
—Buenas — respondió el hermano más robusto apenas prestando atención aunque Kiba se inclinó un poco al frente para quedar un poco a su altura ya que ellos estaban sentados y él de pie.
— ¿Saben en dónde se encuentran las instancias de control animal?
El hermano enfermo tragó y señaló una calle.
—Seis hacia arriba, una a la izquierda, avanzas dos y la de la derecha en la cuchilla.
— ¡Ah! Gracias, estaba cerca entonces, me perdí un poco.
Ninguno de los dos respondió algo al respecto.
— ¿Me regalan una servilleta? — preguntó sonriendo mientras aspiraba haciendo sonar una constipación. Nuevamente fue el hermano delgado quien atendió, aunque sin palabra pasándole una de las que tenían dispuestas sobre la mesa.
—Gracias.
Kiba se dio la media vuelta y regresó sobre sus pasos para tomar el camino señalado, aspiró el trozo de papel, el olor a carne a la parrilla con queso era perceptible, y de hecho se le antojo hacer una escala, pero tenía que irse rápido, al menos antes de que se dieran cuenta que había robado una de sus gorras.
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—Es tú teléfono.
El hermano robusto buscó con la mirada el aparato que sonaba pero no podía ubicar entre todo el desorden que tenían sobre la mesa.
—Acá, hermano — dijo el otro señalando debajo de un chaleco malva.
— ¿Qué?— pregunto en cuanto tomó la llamada sin considerar que aún tenía bocado masticando.
—Sí. Voy para allá.
El hermano más fornido se puso de pie recogiendo sus cosas.
—Me mandó llamar Kimimaro, no sé a qué hora regreso, no te olvides de tomarte las medicinas y pasa a comprar detergente para la ropa, no lavé en la mañana porque se acabó.
El más escuálido asintió quedamente pasando a devorar las papas fritas.
—Nos vemos.
—Suerte, Sakon.
Dejó dinero en la mesa para las mencionadas compras y después corrió a un vehículo aparcado no muy lejos. Arrojó todas sus cosas al interior, se cambiaría el uniforme en el camino durante los semáforos.
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Itachi se acomodó la gorra con las siglas de la agencia a la que pertenecía, fue el último en abordar el vehículo de transporte, tras haber asegurado que todos los seleccionados para la misión estaban ya en su sitio. Permaneció silencioso, contrario al otro capitán que vociferaba anunciando el aborde y marcha.
—Es muy pronto — murmuró.
A su lado otro hombre, considerablemente más grande, también se ponía la gorra por encima del pañuelo azul que ocultaba su calvicie .
—Yo solo espero que esos chiquillos hayan hecho las cosas bien.
Itachi asintió.
—Ahora pues, estaremos en la frontera al anochecer, ahí esperaremos indicaciones. ¿Llevas el impermeable? Anuncian mal tiempo.
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