Capítulo 23

Finalmente el día del lanzamiento había llegado, y Regina estaba hecha un manojo de nervios. Daría una entrevista en la librería durante un evento y aprovecharía para divulgar un tercer libro que iba a comenzar a escribir.

«¡Llegó el día!» dijo Zelena abrazando a la amiga

«No sé si dar gracias a Dios o si ponerme histérica» dijo la morena pálida «¿Hablaste con Emma?» preguntó preocupada

«No he podido, llamé a su móvil, pero nada» dijo moviendo negativamente la cabeza

«No va a venir, Zelena. ¡Me ha olvidado!» las dos conversaban antes de entrar en la librería

«¡Deja de decir tonterías! ¡No te ha olvidado!» reviró los ojos

Mientras, Emma estaba en la casa de la prima arreglándose para ir a encontrarse con la morena.

«¡Ruby, voy a ir desnuda!» dijo irritada mientras buscaba algo que ponerse

«Emma, ¿por qué quieres arreglarte tanto? Es una librería y probablemente después no vas a tener donde vivir» la prima de la muchacha comentó riendo

«Espero que ellos no intenten impedírmelo, porque no saldrá nada bueno si eso pasa…» la rubia dijo pensativa «Zelena me ha llamado un millón de veces y no lo he cogido, quiero darle una sorpresa a Regina y si atiendo a Zelena, ella se lo contará» Emma se sentó sonriente en la cama «¡Lo conseguí!» sus ojos estaban vidriosos «¡Lo conseguí!»

«Lo conseguiste, Emma. Habéis demostrado a todos que el amor verdadero vence cualquier barrera, cualquier distancia…» dijo Ruby abrazando a la prima «¡Feliz cumpleaños, Emma! ¡Que todos tus sueños se cumplan! Y por encima de todo, ¡que seas muy feliz con Regina!»

«¡Gracias, Ruby! Si no me hubieras ayudado todo este tiempo a escaparme de aquella casa, no hubiera logrado llegar hasta aquí» la rubia sonrió y se limpió las lágrimas.

«¡Venga, Emma! Vete, porque ella te está esperando» la otra sonrió

Emma se arregló y salió para dirigirse a la librería, en el camino encontró una señora y esta se dirigió a ella.

«Yo te conozco…» la mujer mayor dijo

«Disculpe, pero yo no la recuerdo» dijo Emma algo avergonzada

«¡Ah, ya recordé! Discúlpame, tú no me viste el día en que yo estaba hablando con la morena. ¿Ella fue a hablar contigo?» preguntó al señora super curiosa con lo que hubiere pasado.

«¿Morena? ¿Cuándo fue eso?» preguntó más confusa de lo que estaba

«Tú estabas en una tienda de vestidos y yo caminando por el centro comercial, pasé frente a un banco y me encontré a una mujer morena llorando. Cuando le pregunté si necesitaba ayuda, me dijo que estaba bien, pero te señaló a ti y me dijo que no podía ir a hablar con el amor de su vida por culpa de tus padres…»

«¡Regina!» dijo Emma interrumpiendo a la señora «¿Me estaba observando?» preguntó con lágrimas en sus ojos

«Sí, querida. Y estaba sufriendo mucho por no poder hablar contigo…» la anciana dijo comprensiva «Ve a hablar con ella. Os amáis…»

«Estoy yendo a su encuentro, ¿acepta usted venir conmigo?» dijo Emma toda animada y orgullosa de sí misma

«Claro, será un honor presenciar un momento tan especial»

Emma y la señora caminaron hasta una floristería y la muchacha compró un ramo de flores.

«¿Le gustarán?» pidió humildemente la opinión de la señora

«¡Por supuesto que sí! El regalo más bonito serás tú, hermosa muchacha» dijo sonriendo

Las personas comenzaron a llegar a la librería, varios jóvenes ya estaban esperando a Regina y cuando esta entró sintió que se le encogía el corazón.

«No está aquí…» le susurró a Zelena mientras aguantaba el llanto.

«¡Va a aparecer!» la pelirroja decía intentando convencerse de que la muchacha realmente iba a aparecer.

La sesión de autógrafos comenzó, la prensa en pleno estaba en el local y los jóvenes comenzaron a hacer sus preguntas.

«Hola, me llamo Aurora. Me gustaría saber si después del programa de televisión contactó usted con la chica que tanto ama»

«Bueno, le mandé un regalo y una carta el día en que se graduó. Sé que llegó a sus manos y se emocionó mucho…Nada más aparte de eso» respondió con cara de decepción

«¿No será desinterés por parte de ella?» la misma chica completó la pregunta

«No. Ella es una persona extremadamente cariñosa, intentó contactar varias veces…Pero infelizmente sus padres no ayudaron» Regina respondió solo lo necesario

Emma y la señora llegaron a la librería. La rubia dejó caer las lágrimas al ver lo hermosa que estaba Regina, el sentimiento estaba ahí, finalmente el amor podría ser concretizado.

«¡Está maravillosa!» Emma sonreía entre lágrimas

«Voy a decir algo» afirmó la señora y Emma se agachó para que la morena no la viera.

«¡Hola, mi nombre es Granny!» la anciana dijo levantando la mano

«¡Es usted!» dijo Regina emocionada

«Sí. Estoy muy orgullosa de usted, querida…» Granny dijo rodeada de la multitud «Y estoy aquí por una broma del destino…Tengo un regalo para usted…» Nadie estaba entendiendo nada y todos estaban asombrados por la conexión de la señora con la morena.

«Lo recibiré con mucho amor y se lo agradezco aquí delante de todos…» sonrió Regina

Mientras la señora conversaba con Regina, Emma rodeó a la multitud y se colocó detrás de la morena sin que esta se diera cuenta.

La rubia colocó sus manos en su boca pidiendo silencio a todos los que estaban en el local.

«Querida, mi regalo ha ido hasta ti. ¡Gírese!» dijo Granny con los ojos llorosos

«¡Hola, mi reina!» Emma susurró al oído de la morena antes de que ella se levantara.

Regina se levantó y se lanzó al cuello de la rubia. Todas las personas presentes estaba con los ojos llorosos y aplaudiendo.

«¡Tengo un regalo para ti!» dijo estrechando a Regina entre sus brazos

Cogió el ramo de flores que le había pasado a Zelena para que se lo sujetase y se lo entregó a la morena.

«¡Lo has cumplido! ¡Has regresado, mi pequeña!» Regina sonreía y besó a la rubia frente a todos.

En ese momento todo estaba siendo grabado, los flashes se oían por todos lados, y sobre todo la prensa estaba presente…Serían la portada de las revistas y la principal noticia en la televisión.

«¡Te amo! ¡Siempre te amaré, Regina! ¡Entiéndelo de una vez por todas!» pegó sus cabezas y por algunos segundos se olvidaron de que no estaban solas.

«Te amo…» Regina susurró «¡Para siempre!» limpió las lágrimas que resbalaban el rostro de la muchacha «¡Feliz cumpleaños!» le dio un piquito a Emma y sonrió

«¡Emma!» gritó Zelena al ver a los padres de la muchacha acercarse.

«¡No!» grito ella «Soy mayor de edad, ya no pueden impedir más mi felicidad»

El escándalo ya estaba formado, pero el padre de la morena estaba presente y mandó a sus guardias que rodearan el local.

«Cualquier problema lo resolverán conmigo» Henry se acercó a Mary y David apartándolos del sitio.

Granny se acercó a donde estaba la pareja y las abrazó a las dos a la vez.

«Nunca he visto algo tan hermoso como el amor que os profesáis. ¡Felicidades, deseo con todo mi corazón que seáis felices para el resto de vuestras vidas!» la señora estaba muy emocionada.

«¡Gracias!» las dos susurraron al mismo tiempo

Pidieron un descanso en la sesión de autógrafos para conversar después de dos años separadas.

«Ven…» Regina se llevó a la muchacha a una esquina.