Lunes 2 de enero de 2017
9:00 hrs
Konoha, País del Fuego
El magnate conocido como Orochimaru, comparece ante un tribunal internacional en uno de los juicios más importantes de la historia reciente, acusado de crímenes de guerra al descubrir su apoyo económico en la campaña de violencia de Sunagakure, y delitos de lesa humanidad, incluyendo asesinatos, saqueos y trata de personas en el norte del País del Campo de Arroz y países vecinos.
La orden de captura se emitió oficialmente el 12 de mayo del año 2011, quedando suspendida a principios de 2012, cuando un cadáver fue reportado como el del empresario, muerto a tiros en un confortamiento con el equipo asignado para su captura, sin embargo, en julio del mismo año, se confirmó que la huella genética no correspondía con Orochimaru, reanudándose su búsqueda y captura, efectuada el 6 de enero de 2015, con ayuda de la Unidad de Inteligencia Táctica de Sunagakure.
La primera audiencia tuvo lugar el 1 de febrero del 2015, fecha a partir de la cual se han confirmado al menos 79 cargos específicos y se ha concedido a 2118 víctimas el derecho a participar en el procedimiento.
Se tiene confirmado para el día de hoy, a las 16:00 hrs, la presencia de uno de los elementos más controvertidos de la estrategia del fiscal: Sasuke Uchiha, antiguo colaborador de Orochimaru, que prestará testimonio de los detalles de cada delito imputado a cambio de la inmunidad.
Se prevé que aún con la información aportada, será un proceso largo y difícil, pero también que se convierta en un punto de inflexión respecto a las políticas de conflictos internacionales y derechos humanos.
Sakura sintió cómo la empujaban hasta presionarla con la valla que era el límite de lo que la prensa y curiosos podían llegar. Su corazón saltó al ver a Sasuke bajando de auto de seguridad, vestido con un elegante traje de dos piezas color azul media noche.
Si no fuera por las circunstancias, habría pensado que simplemente llegaba a una reunión de negocios. Lo había visto de esa forma tantas veces que saber lo que en realidad estaba sucediendo era tan extraño, que no terminaba de creer que fuera real.
La audiencia comenzaba en unos minutos y estaba esperando que Ino, con sus influencias e insospechadas amistades, pudiera ayudarle a entrar en la sala. Realmente necesitaba estar presente aunque los demás decían que era una muy mala idea.
Sintió una mano que la tomaba con fuerza por el brazo y la separaba de la multitud de cámaras.
— ¿Un gorro rosa? ¿En serio? — preguntó la rubia. A Sakura le pareció ofensivo que con ocho meses de embarazo, Ino se viera tan bien, pero ya se había acostumbrado a eso, después de todo, de las dos siempre fue la que se destacaba más cuando de llamar la atención de los chicos se trataba.
—Aunque no lo creas, es más discreto porque no resalta mi pelo — respondió intentando soltarse, pero la mano de su amiga era como la garra de un halcón, y no la soltó sino hasta que pudiendo pasar la inspección de seguridad, se encontraban al otro lado del tumulto.
—Kakashi-sensei nos espera, él sigue sin creer que sea una buena idea que estés aquí, desde que se hizo pública la participación de Sasuke-kun, el tema de Karin-san volvió a salir a flote.
— ¿Creen que Sasuke la mató para cubrirse las espaldas?
—No lo sé, acordamos que conforme avanzara este caso se decidiría qué hacer con eso, aunque lo más probable es que le echen tierra al asunto como han hecho hasta ahora. Lo único que logramos es que demostrar sin lugar a dudas que eres inocente, pero eso no le quita lo muerta a ella.
Sakura agachó la mirada. Se había enterado de forma no oficial que los acuerdos respecto a su total exoneración, se derivaba de pactos de conveniencia a ambas partes, y por efecto de los mismos, la prueba del cabello encontrado en la mano de Karin Uchiha, había sido desaparecida en un traslado de las pruebas físicas de un edificio a otro, con lo que no quedaba nada que la situara en el lugar del crimen.
Sin embargo, aquello no suponía de forma alguna que se sintiera tranquila, y en el fondo de su corazón sabía perfectamente que al menos Neji Hyūga no estaba plenamente convencido de su inocencia porque había optado por arreglos extra oficiales que tocaban el borde de la corrupción en lugar de seguir defendiendo legalmente su caso.
No había hablado con Sasuke desde aquella última visita cuando estaba en la prisión, y a juzgar por el escueto diálogo que tuvieron, él tampoco estaba demasiado convencido, lo que era más doloroso que cualquier cosa que pudiera decir o hacer su abogado.
Nunca comprendería qué lo había unido a Karin y qué lo aferraba a ella después de tantos años, rehusándose a declarar cualquier cosa en contra de ella, e incluso insistiendo que se dejara de divulgar pasajes de su pasado turbio.
Aunque tampoco sabía porqué la visitó en el trabajo esa tarde de abril, preguntándole si estaba ocupada y si le apetecía salir un rato, empezando con ello una relación tormentosa para cualquiera de las partes.
Entraron a la sala de la audiencia, era amplia y estaba despejada. Pese a la cantidad de gente interesada en el caso, muy pocos tenían acreditaciones para entrar, y la prensa, ubicada en la parte alta, salvo por un fotógrafo que estaba abajo registrando todo, se encontraba murmurando tan quedamente, que casi pasaban desapercibidos.
—La honorable jueza Mei Terumi — se anunció, poniéndose todos de pie.
La jueza tomó su lugar en medio de un silencio absoluto y empezó el protocolo de inicio.
Sakura buscó con la mirada a Sasuke, aunque no pudo evitar reparar en la presencia de Orochimaru, de pie en un extremo de la sala, con las manos a la espalda, pulcramente vestido. Su expresión ufana le habría hecho creer a cualquiera que no sabía porqué estaba ahí y mantenía la certeza de que todo se arreglaría pronto, pese al tiempo que llevaba el procedimiento y las pruebas presentadas que volvían imposible pensar en otra cosa que no fuera un veredicto de culpabilidad.
Se sintió contrariada, recordaba que Sasuke le había dicho que las empresas legales de entretenimiento solo las usaba para financiar sus intereses personales, y había sido directo cuando le dijo que no se trataba de la medicina. En ese momento, todo parecía tan claro que se sintió estúpida por no comprender un tipo de confesión en aquellas conversaciones casuales.
Contuvo las ganas de llorar. Manteniéndose tan digna como era posible estuvo atenta a la lectura que estaba teniendo lugar, que era una muy breve recapitulación de lo sucedido hasta ahora.
Finalmente llegó el turno de Sasuke Uchiha para hablar. De acuerdo a lo planeado, daría lectura a su declaración escrita y después se le interrogaría. Todo el proceso duró dos horas con cuarenta y cinco minutos. Los miembros de la corte miraban en las pantallas de sus lugares los documentos que Sasuke explicaba, y aunque todo se trataba de números, la frialdad de ese sentido pragmático de explicar los proyectos emprendidos por Orochimaru, había hecho que más de uno sintiera un escalofrío.
Él hablaba de estadísticas, porcentajes de éxito, tazas de rendimiento anual que hacían parecer que se le estaba acusando de no hacer su declaración anual de impuestos, y no de secuestro, homicidio y tortura de hombres, mujeres y niños.
Para cuando hubo terminado la sesión de preguntas, respondidas con la misma precisión matemática de la declaración inicial, la jueza que presidía la audiencia le agradeció formalmente y le pidió que tomara asiento.
Serían casi las nueve de la noche cuando se dio por concluida la sesión fijándose una nueva fecha. Orochimaru fue escoltado por una puerta de acceso secundaria y Sakura, presa de un impulso, atravesó la sala para alcanzar a Sasuke sin que Ino o alguien más pudiese detenerla.
— ¡Sasuke-kun!
Él se giró para verla, como si no la reconociera. No devolvió el saludo, si es que así se podía llamar de esa forma al modo en que decía su nombre insistentemente desde que estaban en la escuela.
Aquellos días le parecieron lejanos, como si sucediesen en otra vida.
— ¿Qué haces aquí? — preguntó, no comprendiendo cuál era la necesidad que tenía por mantenerse presente pese a las connotaciones negativas que su compañía podía causarle a su ya mellada carrera.
De graduada con honores, había pasado a médico general de una pequeña ciudad decadente para después solo conseguir un puesto de bajo perfil como parte del cuerpo administrativo del hospital en el que trabajaba Tsunade, o al menos eso había dicho su hermano.
— ¿Cómo estás?
Sasuke resopló, la pregunta era necia considerando sus circunstancias que le podían acarrear una dura pena en prisión.
La prensa había publicado que se le daría inmunidad absoluta, pero aquello no era cierto, lo más que su hermano y Kakashi habían podido negociar, era no ser ejecutado como era casi un hecho que sucedería con Orochimaru y la posibilidad de escoger el sitio en donde cumpliría su sentencia, de modo que pudiera evitar el abandono en una celda mugrienta y sin luz.
—Debo irme — dijo dándose la vuelta para que su escolta le llevara.
Sakura se quedó de pie, con el corazón encogido, solo mirando cómo se alejaba.
Ino la alcanzó y tocó su hombro suavemente para indicarle que debían de salir.
—Kakashi-sensei quiere hablar contigo.
Las dos se marcharon siendo las últimas en dejar la sala.
Kakashi las esperaba, con su postura desgarbada que le hacía parecer completamente fuera de lugar en tan solemne recinto.
—Ya veo que no se te pudo convencer — dijo a Sakura.
—Solo quería ver cómo estaba.
—Tranquila, no todas las detenciones son como en Otogakure. Además, tiene bastantes privilegios, incluyendo una dieta generosa y acceso a instalaciones deportivas y de recreación. Quizás se quede en Konoha.
Sakura suspiró quedamente, pero incluso a través de la mirada perezosa de Kakashi, era evidente que no compartía los sentimientos de ella.
Desde que Neji consiguió sacarla de Otogakure no se había recuperado del todo, el proceso hasta su total exoneración había sido lento y penoso en diferentes sentidos, pero estaba más angustiada por el futuro incierto de Sasuke, quien solo unos días después de que ella llegara a Konoha, se entregó voluntariamente a la corte internacional, lo que era un factor atenuante en sus acusaciones.
Las cartas se habían bajado abruptamente y a Orochimaru le tomó por sorpresa el operativo que irrumpió en su oficina, evitándole toda oportunidad de desaparecer evidencias y eso había significado mucho para los que participaron en la misión porque acortaba el tiempo del proceso.
—Tengo que irme, mi madre se pondrá como loca si me demoro más — dijo Ino girándose para ver a sus dos compañeros.
—Llegarán a la cena de Año Nuevo en la casa de mis padres.
No era una pregunta, una aclaración o un comentario. Les había apuntado con el dedo convirtiendo eso en una orden tajante.
—Tú no vas a trabajar horas extra — dijo amenazando a Kakashi —. Y tú no vas a quedarte en casa a mirar fotos de la secundaria — dijo a Sakura. Luego se dio la vuelta y caminó hacia la salida contoneándose con gracia y atrayendo la mirada de algún guardia de seguridad.
— ¿Cómo puede usar tacones con esa enorme barriga? — preguntó Kakashi.
Sakura se encogió de hombros pero antes de que él pudiera marcharse, lo detuvo tomándolo por la manga de la chaqueta.
—No pienses que soy tonta, por favor — le dijo con los ojos llorosos.
Kakashi suspiró, sabía perfectamente de lo que le estaba hablando.
—No pienso eso de ti — respondió tomándola del brazo para caminar juntos —. Solo creo que amas más de lo que cualquiera de nosotros es capaz.
—No conozco a alguien que piense que lo que siento por Sasuke sea sano, o cuando menos normal.
—Nunca esperes que nadie entienda tus sentimientos, porque solo tú sabes lo que sientes. En todo caso tienes a tu favor que has podido continuar con tu vida, dentro de lo que es posible debido a lo que pasó con Karin.
—Quiero ayudar a resolver eso — dijo de pronto.
—Genma consiguió que Raidō retome el caso, es el más cabreado de todos porque decidieron dejar de lado el asesinato para concentrarse en Orochimaru.
— ¿La amaba?
— ¿Genma?
Kakashi parecía extrañado con la pregunta, pero no pudo negarlo contundentemente.
—Es de lo que te hablo, en definiciones de amor cada quien puede pensar lo que quiere.
La gente que aguardaba a las afueras del edificio se había disipado en su mayor parte, quedando solo algunos rezagados que, como ellos, charlaban. Kakashi paró un taxi y abrió la puerta para que Sakura entrara. Ella no parecía del todo satisfecha.
—Si todo sale bien, le darán unos doce años. Es joven, tendrá oportunidad de continuar con su vida al salir.
Sakura miró el cielo despejado, las estrellas resplandecían, la luna casi desaparecía y un agradable viento invernal soplaba meciendo sus cabellos.
—Doce años…— repitió.
Era un tiempo que podía volverse corto, podía esperar, y mantenía la esperanza de que finalmente pudiera ayudarle a encontrar un poco de paz.
Comentarios y aclaraciones:
Y se preguntarán ¿Qué es esto?
¿Es SasuSaku? Que cada quien saque conclusiones.
Ahora pues, nos queda la misma duda de todo el fic ¿quién mató a Karin?
Eso lo veremos en la siguiente entrega, así que hagan sus apuestas:
¿Fue Sakura porque deseaba quedarse con Sasuke a cualquier costo y quedó en medio de un drama policial que convenientemente alejó las sospechas de ella?
¿Sasuke descubrió que su esposa pensaba entregarlo?
¿Orochimaru decidió que le hacía un favor a Sasuke al quitarle de encima a una espía?
¿Fue un plan con trampa por parte de los altos mandos de Konoha? ¿Usaron, o no, a Sakura?
¿Y si fue solo un robo que salió mal? ¿Un desconocido oportunista?
¡Feliz 2017!
¡Gracias por leer!
