Esa mañana cuando Yuuko, con una larga peluca negra pasó por la dirección de Fuwa Yayoi y descubrió que era un Ryokan muy popular, no dudo en cambiar de alojamiento, ¿Quién sabe? tal vez incluso podría toparse con Kyouko-chan y cerrar su investigación.
Fuwa Yayoi, la dueña del lugar se encargaba de dar la bienvenida personalmente a los huéspedes y coordinaba eventos tales como la ceremonia del té, clases de ikebana y otras costumbres tradicionales que eran la delicia de los turistas, una mujer extremadamente capaz y con mucho porte, ¿pero qué relacionaba a Fuwa y Mogami? Yuuko pasó gran parte de la mañana revisando el registro familiar de Mogami, no fue hasta que reviso el de Fuwa Yayoi y dio con su nombre de soltera que lo entendió.
Katagiri Yayoi, la hermana menor de Katagiri Kenichi… el jefe de Mogami Saena en ese entonces y aun ahora, ¿podría haber estado cuidando Fuwa Yayoi de su sobrina? anoto esto aparte en sus notas personales… ¿Podría ser? Katagiri-sansei se veía como una persona muy responsable, el tipo de hombre que reconocería a su hija… además siendo un abogado tan respetable cualquiera pensaría que es del tipo de personas que evitan las habladurías.
-Tendré que revisar bien esto- pensó mientras apagaba su computadora portátil y se preparaba para su incursión en las habitaciones privadas de la familia Fuwa, fue difícil moverse entre los huéspedes y empleados tratando de no llamar la atención, hasta que descubrió que las antiguas técnicas de los ninjas que se colaban por el techo eran de hecho muy útiles en este tipo de construcción, de esa forma logro llegar a la casa principal, que de día estaba vacía, porque el matrimonio Fuwa se ocupaba del ryokan en distintas áreas.
Mientras Yuuko caminaba por la estancia, descubrió varias fotografías del matrimonio Fuwa con el niño que salía con Kyouko-chan en las fotos de la escuela, incluso había varias en donde Kyouko-chan también posaba con la familia, a través de las fotografías Yuuko pudo ver como los chicos crecían, como sus rostros dejaban de ser los de unos niños para pasar a ser adolescentes, Kyouko siempre con esa mirada de adoración que tenía por el niño castaño, que ahora sabia, era el hijo del matrimonio Fuwa y se llamaba Shoutaro.
Kyouko-chan con el uniforme del ryokan posando junto a Fuwa Yayoi le obsequio una sonrisa desde un marco muy fino, sonrió y siguió catalogando, fotografiando y reacomodando todo cuanto notaba que tenía que ver con Kyouko-chan, hasta que descubrió un álbum en una de las cómodas, un álbum negro con una foto en la portada, una foto del hijo de los Fuwa, cuando lo abrió su sorpresa fue enorme.
El álbum estaba lleno con recortes e impresiones, una colección completa de la trayectoria artística de Fuwa Shou, debajo había otro álbum igual pero con la portada rosa que estaba aún vacío.
