Capítulo 5

"Tú duerme, que yo te llevo"

Eevee observaba desde los brazos del joven todos los lugares por los que pasaban. Atravesaron toda Ciudad Porcelana, difícilmente ya que las calles estaban repletas de gente. Llegaron a Puente Saeta. El Pokémon lo miró maravillado, era un puente imponente, enorme hasta el punto de no verse el final, parecía infinito. Al chico no pareció impresionarle demasiado, se notaba que ya había pasado por él muchas veces, las suficientes como para no notar casi el largo trayecto sobre él. El muchacho se dispuso a atravesarlo, con decisión. Eevee miraba a su alrededor, no se perdía detalle de cada tramo de aquella enorme calle flotante. Observaba los enormes pilares que se erguían a los lados, el hermoso paisaje que se encontraba a su alrededor...

Al pequeño le pareció un muy largo trayecto hasta llegar a la mitad del puente. Miró hacia arriba, donde veía la cara del muchacho del pelo de hierba, se le veía muy calmado, como siempre hasta el momento. A Eevee le pesaban los párpados, estaba demasiado cansado, algo que era lógico ya que llevaba demasiado tiempo vagando por aquella enorme ciudad. Bostezó, por un momento, de la forma más tierna que el chiquillo había visto jamás. Un bostezo dulce y hermoso, donde se notaba de verdad la falta de sueño que tenía. El Pokémon estuvo a punto de quedarse dormido, pero se negó, ya que quería ver el final del enorme puente, podría ser una de las pocas, o la única vez, que lo viera, así que luchó por mantenerse despierto. Al cabo de un rato, se comenzaba a ver como el infinito puente no era tan infinito, llegaba a su fin. Una vez visto, Eevee se durmió.

El joven muchacho ya había llegado al final. Al otro lado de éste se encontraba un bosque, el Bosque Azulejo. Se adentró en él, con la misma seguridad de siempre. En el interior de éste había dos caminos: uno urbanizado, con el fin de facilitar el paso a las personas que querían atravesarlo, y otro natural, para los Pokémon que habitaban en aquel lugar.

El chiquillo, inesperadamente, tomó el camino sin urbanizar. Sorteaba árboles, arbustos, rocas y algún que otro Pokémon salvaje que se le aparecía. En un momento dado, apareció un gran Scolipede ante él. El enorme ciempiés parecía furioso sin razón aparente, es posible que pensara que estaban invadiendo su territorio y se había puesto a la defensiva. El joven, tan calmado como siempre, se acercó a él con cuidado, lentamente y si miedo. Una vez estuvieron frente a frente, éste extendió la mano con delicadeza y la posó savemente sobre la frente del Scolipede. Tan callado como siempre, le acarició. Luego se acercó un poco más al Pokémon, lentamente. Al igual que hizo con Eevee la última vez, posó su frente sobre la suya. Durante unos instantes, le miró a los ojos fijamente, hasta que los fue cerrando suavemente. El Scolipede hizo lo mismo, parecía ya más calmado. Como la otra vez, permanecieron así un buen rato. Parecía que este chico se comunicaba mentalmente con los Pokémon, ya que era algo peculiar. Una vez abrieron los ojos, el ciempiés decidió marcharse, ya estaba completamente en calma. El chico siguió su ruta.

Tras una larga caminata, llegó a una casa escondida entre la maleza. Era una casa de madera, bastante vieja al parecer. Tenía un diseño antiguo pero bonito y una ventana redonda en el centro, con unas decoraciones con forma de rama que le daban un aspecto rural. La pequeña casa estaba recubierta de musgo, enredaderas y raíces de un gran árbol situado a su lado, parecía abandonada.

El joven, sin ninguna duda, se dirigió hacia ésta. Llegó ante la puerta. Era una puerta de madera de roble, más clara de lo habitual, con una pequeña ventana situada en la parte superior. El chiquillo levantó un felpudo que se encontraba bajo sus pies, bajo éste había una llave. Introdució la llave y abrió la preciosa puerta de roble. Una vez abierta, entró.

- ¿¡N!? ¡CHICAS, N HA VUELTO!

Continuará...

Y hasta aquí el capítulo de hoy :3

Siii, ya sé que dije que iba a hacerlo un poquito más largo porque iba a haber diálogos, pero siempre me acabo extendiendo demasiado, de forma que si sigo, quedarían mal xdddd Por eso, he preferido dejar los diálogos para el próximo capítulo, que de esta vez van a estar pácticamente al principio, así que al fin habrá conversación XD

Dicho esto, voy a contestar una review de hace un tiempecito:

Invitado: Sé lo del disclaimer, pero es algo que no me gusta nada, ya que se supone que todo el mundo sabe que Pokémon no te pertenece. Dejando esto de lado, ya ves que no era un Pokémon fantasma, ya que era la sensación que quería crear, pero acabó siendo un Eevee, cosa que yo creo que nadie se esperaba, ya que quiero aportar sorpresas y suspense a la historia, que creo que es algo que por ahora estoy consiguiendo. Además de todo esto, gracias por los ánimos n.n Este es un fic que probablemente casi nadie esté leyendo, así que te agradezco que lo leas y que te guste, de verdad, gracias. Espero que sigas esta historia :3 (Perdona por no responderte antes, pero no me cargan bien los comentarios)

Ahora sí, me despido :3

¿Por qué habrá llevado el joven a Eevee a esa misteriosa casa?¿Quiénes son las "chicas" que viven allí?

Todo esto y mucho más en el próximo episodio ;3