CAPITULO VIII
A la mañana siguiente se había levantado temprano y tras terminar de desayunar se dispuso a hacer los deberes, con la intención de quedar con el día libre para ir en buscar su guitarra… Entre una cosa ubiera el tiempo paso volando, por lo que ya estaba cerca la hora de irse; sediento bajo en busca de una vaso de agua, y en cuanto llego abajo, escucho la voz de su madre llamado desde la sala. Admitía se asombro y asusto en poco, y se preguntó quemo hacia su madre para saber que el se encontraba ahí. Camino aún con la duda en la cabeza y al llegar asta la sala, la encontró sentada elegantemente con una taza, suponía él que de té, en la mano derecha y un libro abierto, pero ahora abandonado sobre su regazo.
_ Sasuke hijo… Llame temprano a la mansión Hyuga para informar de su salida y la tutora de Hinata dio el visto bueno, así que recuerda de ir a buscarla en cuanto te vayas…
El azabache tan solo asintió y le dio la espalda, pero tan pronto lo hizo frunció el ceño enojado… Se había olvidado por completo de que le tocaba llevarse a la minusválida.
_ Por cierto hijo… Itachi tuvo que llevarse el carro y el mío esta en mantenimiento, así que por hoy les llevara el chófer, los dejara y recogerá en cuanto sea la hora, así que no te preocupes. – Le informo esta sonriente, y el no pudo evitar sentir que ese estaba burlando de el… ¡¿Acaso eso quería decir que no podría regresar cuando quisiese?!...
Abrió la puerta de la casa y efectivamente un auto ya le esperaba en la entrada. Sin hacer caso del saludo del chófer ni como este había hecho el ademan de abrirle la puerta; la abrió el mismo y se adentro en el vehículo aventando la pieza metálica tras sí. El chófer sorprendido, pero intuyendo que el temperamental joven estaba molesto de nuevo, lo dejo pasar y se sentó en su lugar y encendió el auto, el azabache por su lado se puso de uno sus auriculares rojos y cerro sus ojos para concentrarse en la música que comenzaba a sonar.
En menos de cinco minutos, ya estaban frente a la casa de los Hyuga; su chófer, tras su orden, fue quien se bajo y toco el timbre de la mansión. Vio como a los segundos de haber tocado, alguien abría la puerta para atenderlo. Así mismo no falto mucho para tener a su compañera sentada a su lado. Le escucho saludarlo y darle los buenos días mas no considero necesario el contestarle, pese a ser una grosería, en cambio, solo fingió ante su chófer estar concentrado en la música que escuchaba, aparentando no haberla oído por los auriculares. Pasaron todo el camino en silencio hasta el centro de la ciudad donde tenía el pendiente; una vez se detuvo, se bajo primero y solo se quito los auriculares de sus oídos, dejándolos colgando alrededor de su cuello; al instante de estar afuera fue consciente del calor y de como los rayos solares dejaban una sensación de picor en su piel; miro la hora y aun era temprano, pero el sol ya estaba en todo lo alto y gruño por eso, le molestaba de sobremanera cuando el sol era tan brillante. Sintió una presencia tras él y se giro para encontrase a su chófer que sostenía con educación una mano de Hinata quien sonreía levemente a un lado del.
_ Sasuke-sama… le dejo, llámeme cuando estén listos. – Dijo su chófer liberando la mano de Hinata y retirándose del lugar, dejándolos así solos.
Al instante bufo molesto, aun en descontento con la situación en la que estaba, y metido en sus pensamientos, enfocados en acabar con todo pronto, comenzó a caminar y aun sin dedicarse a mirar a su acompañante, le ordeno que lo siguiese. Había dado por lo menos uno diez pasos cuando sintió que Hinata no le seguía, a lo que se giro frustrado y sintiendo nuevamente una duda de si se trataba de la misma persona por la forma en que vestía; la vio aun de pie en el mimo lugar donde los habían dejado; esta parecía nerviosa y tensa, mientras mantenía sus manos sujetas frente sí. No tardo mucho para darse un golpe mental, y no pudo evitar el mismo sonrojarse al comprender la estupidez que había dicho, se paso una mano por el rostro y respiro profundo… Se sentía peor que el retrasado de Naruto, en definitiva mucho contacto con él lo había afectado.
Decidido culpar también al terrible calor al cual se veían sometidos, mientras camino rápidamente hasta ella y se aclaro la garganta una vez estuvo a su lado para que ella reparase en su presencia, le ordeno que caminase, no quiso decir más nada pues ya se sentía lo suficientemente humillado, entonces la tomo de la muñeca y jalándola la obligo a caminar. Le escucho profesar un quejido, mas solo lo ignoro y siguió caminando con rapidez, pero no pasaron a dar más de unos cuantos pasos, cuando la sintió tambalearse y luego trastabillar… cayó de rodillas y el no pudo evitar bufar frustrado. Escucho un mormullo y entonces, al levantar la vista reconoció como muchas personas le miraban, susurrando entre sí… Entre tanto logro escuchar un «pobrecita»… y sin aguantar más esa situación, con rapidez la levanto entre brazos, y ante la sorpresa de esta, camino con ella entre el bullicio hasta uno de los bancos públicos que para su fortuna se encontraban al rededor de la zona, y ubicando un espacio vacío, logro dejarla sentada.
Hinata al instante agradeció el gesto algo sonrosada, siendo que se sentía incomoda por haber sido cargada de esa manera. Por otro lado Sasuke solo la ignoro pues se encontraba terriblemente furioso… el ya lo había advertido y sabia que las cosas iban a terminar mal, ni apenas habían avanzado y la chica ya se había caído, si no fuera poco, para empeorar las cosas, habían atraído atención innecesaria, lo cual era una de las cosas que más odiaba en el mundo. Miro nuevamente su reloj y comprobó que no habían ni pasado diez minutos desde que habían llegado y ya sentía que quería regresar. Inhalo profundo y se trato de tranquilizar pues sabía que nada ganaba con perder la paciencia en esos momentos.
Miro a Hinata y soltó un suspiro…
_ Escucha Hyuga… necesito llegar a un lugar, pero no podre si no llegas conmigo entera y sin un rasguño… así que será mejor para ti que tengas cuidado y no te tropieces tanto.
_ Con-comprendo Sasuke-san… Siento que sea tan torpe… pe-pero sería más fácil para mí s-si me dejara sostenerme por mí misma, pues s-si me jala así, s-siento que me arrastra. – Pido esta algo sonrojada, siendo no quería parecer que se estuviese quejando. Sin embargo al oírla, Sasuke no pudo evitar sentirse algo incómodo… Lo admitía, en realidad sabía que ella no era la culpable de nada, y que realmente la había arrastrado sin considerar la situación en la que estaba, pero no podía evitar sentirse molesto ante todo.
_ Está bien. – acepto este… _ Comprendo por qué estas siendo tan torpe, pero en verdad necesito llegar. – dijo algo frustrado por la situación.
_ L-lo entiendo. – dijo esta en tono de disculpa.
_ Si lo entiendes, trata de acelerar un poco y así no sentirás que te arrastro.
_ Aun así, no puedo – dijo estas apenada, pero el azabache no pareció oírla.
_ Además que mientras más rápido lleguemos, mas rápido podremos irnos. – Dijo este liberando su mano, y deprimiendo en parte a Hinata, pues sonaba a que no quería permanecer mucho más tiempo con ella.
El azabache por su parte, quien si le había oído decir lo último; cerró los ojos, respirando profundamente, pues claramente lo de halarla a donde quería no iba a funcionar. Tenía que pensar en algo o en verdad no llegarían a ninguna parte. Se pregunto qué cosas usaban entonces los ciegos para movilizarse y recordó los estúpidos bastones blancos que estos siempre cargaban; abrió los ojos para mirarla ¿Por qué rayos esta no tenia uno? Gruño con signo de molestia al ver que eso estaba descartado, ¿entonces como?
Pasaron varios minutos el silencio y Hinata jugaba con sus manos nerviosas, pues no sabia a que se debía. El azabache simplemente le había sentado en ese lugar y desde entonces no había dicho mas nada… ¿se había enojado con ella?, obvio que si, se respondió... Entonces ¿se había ido? ¿La había abandonado y por eso no lo sentía?... negó suavemente con la cabeza… No, el azabache no era esa clase de persona, no la dejaría, ¿pero entonces por qué no le decía nada?... Apreciaría que este dijera algo, lo que sea… apretó con mas fuerzas sus manos en un puño sobre su pecho… Aunque no lo decía en vos alta, la situación para ella en verdad era espeluznante ¿Cómo describirlo?... Se sentía abrumada… los ruidos que siempre escuchaba parecían más intensos, sin importar la dirección, solo escuchaba fuertes y variados sonidos, junto con la voces de cientos de personas, las cuales se mezclaban entre si y creaban una especie de ecos… Y por si no fuera poco, la forma en que el azabache la había arrastrado, había provocado que todos su nervios se encrespasen… Y el hecho de que el moreno no le hablase, solo empeoraba las cosas… podía parecer paranoica, pero con tantos sonidos envolviéndola no podía evitar sentirse sola… por muy extraño que sonase, se sentía sola en ese mar de sonidos y sensaciones, resultando ser ese momento, uno de los más aterrador que había pasado.
Agradecía profundamente que el azabache le allá ayudado a sentarse, pues le había permitido relajarse. Pero el silencio no ayudaba… Y por ello, no pudiendo soportarlo mas, estiro sus brazos y los agito en el aire de forma incierta asta que una de sus manos rozo una tela y sin pensarlo mucho se aferro a esta.
El azabache se agito al sentir que templaba del borde de su camisa, agacho la cabeza y se sorprendió de ver que era la peliazulada quien se aferraba de esta, tal y como un una niña pequeña, temblando igual que animal asustado.
Soltó un suspiro y con su mano libero el agarre; la noto al instante alterarse e intentar volver a sujetarse, pero él se lo impido apartándose un poco, para luego agacharse a su altura… Esta sin embargo seguía tanteando el aire y por poco le dio en la cara, por lo que, con sus manos le atrapo de ambas muñecas, sin importarle que estaba siendo algo rustico, las mantuvo sujetas con fuerza .
_ Tranquila... ¿Se puede saber qué te pasa? – pregunto este con vos afilada a lo que esta tembló en respuesta.
_ ¿Sa-Sasuke-san?.. – pregunto pareciendo no esta muy segura.
_ ¿Quién más?... Además ¿no te aferraste a mí sabiendo que era yo? - cuestiono arqueando una ceja, a lo que esta se encogió de hombros antes de responder.
_ Te- tenia la es-esperanza de que fu-fuese usted – Admitió esta algo sonrojada, cosa que llego a sorprenderlo… pues no creyó que estuviese tan desesperada como para realizar tal acción a tientas, corriendo el riesgo de tomar a algún extraño.
_ ¿Y se puede saber por qué tan desesperada Hyuga? – pregunto entonces realmente extrañado, siendo que, en las anteriores veces que se había reunido con ella, nunca la había notado tan nerviosa como en ese instante.
_ L-lo siento... – se disculpo esta… _ La verdad es que yo, no pude evitar sentirme insegura.
El azabache entonces enarco una ceja, pues no comprendía a que se refería esa chica con lo de sentirse insegura, ¿no siempre parecía estar insegura? ¿Cuál era la diferencia ahora?.
_¿Insegura de qué? – pregunto y la noto revolverse nerviosa, como pensando sin decirle o no, hasta que le vio boquear y luego decir:
_ De quedarme sola. – Antes sus palabras no pudo evitar sentirse extraño. La vio agachar la cabeza como avergonzada de sentirse así… Y Sasuke bufo, no pudo evitar pensar que el único que debía de sentirse avergonzado era el…
_ No seas tonta – le recrimino… _ No soy tan imbécil como para dejarte aquí sola. – le dijo sintiéndose algo hipócrita, pues en realidad si había llagado a tomar en cuenta esa opción.
_ L-lo siento, no era mí intención ofenderle. – se disculpo esta agachando a un mas la cabeza.
Sasuke bufo por enésima vez en el día… Le desesperaba que esta se disculpase tanto. Miro su reloj de muñeca y se sorprendió de ver que ya tenían media hora perdida… ya era tiempo de moverse.
_ Es hora de irnos.- informo este antes de sorprender a Hinata cuando le tomo de la mano, haciéndola levantarse, y quedar de pie a un lado de él. La peliazul no pudo evitar sentirse como una muñeca de trapo, por la forma tan fácil en que el azabache lograba pararla; no le parecía que se esforzase siquiera.
Se sonrojo un poco al ver que este no le soltaba y estuvo a punto e decir algo, cuando el Uchiha se le adelanto….
_ Bien Hinata, iré más despacio, así que trata de seguirme el paso. – Fue lo que dijo, antes de alar de su mano y posarla en su brazo por el ante brazo de él.
Hinata avergonzada de la posición que imaginaba tenían, trato de quitar su mano, pero este se lo impido ajustándola en su lugar…
_ No la quites. – le ordeno ajustándola con más fuerza.
_Pe-pero..– trato de rebatir esta apenada, pues no quería obligar al azabache a hacer algo que obviamente no le agradaba.
_Nada de peros… Esta es la forma más "cómoda" y estable para que puedas caminar... Así que deja de quejarte y acepta las cosas… Además ¿No crees que él que debería de quejarse soy yo y no tu?.- pregunto con tono irónico, a lo que esta negó fervientemente.
_ N-no me quejo… es solo que creí que a usted le incomodaría. – admitió esta sonrojándose un poco, Sasuke en cambió, enarco un ceja interrogante.
_¿Y cómo sabias que no me agradaba? – Pregunto curioso.
_ Pues… siempre parece incomodo cuando tiene a alguna chica cerca o tomando de usted. – se explico alzando un dedo de su mano libre como si estuviera dando a explicar un punto, cosa que inconscientemente divirtió el azabache.
_ ¿No se supone que te gusta Naruto? ¿Entones porque me mirabas? – pregunto creyendo que le había dado en el blanco, y que tal vez, podía ser que la chica no le había dicho toda la verdad; pero esta se sonrojo con fuerza y negó nuevamente.
_ Pu-pues si me gu-gusta Naruto-kun, pero… U-usted siempre está junto a él, así que… me di cuenta. – le explico aun sonrosada. Sasuke asintió aceptando su explicación gracias a la expresión que tenía… no la creía capaz de actuarla, además ¿Qué le importaba si lo notaba a el o no? Nada en realidad…
Dada por terminada la discusión, se giro y diciendo la ruta a tomar, dio aviso a Hinata antes de avanzar, comenzado a caminar por la calle. Sonrió satisfecho de poder moverse más "cómodamente", y aunque se encontraba el detalle de tenerla tomada de su brazo, no le molestaba tanto como debería. Ignoro ese hecho y siguió caminando por las transitadas calles llenas de personas… Por eso odiaba los fines de semana, la gente parecía salir mas esos días, de compras o a comer y las calles se llenaban más de lo que su capacidad podía dar, por lo que la gente terminaba aglomerada unos sobre otros. Y por si no fuera poco, acercándose las vacaciones de verano, el clima era mucho más caluroso que el normal. Hinata apretó el agarre sobre su brazo de repente, y la noto jadear…supuso que él no era el único afectado por eso.
Ante estos factores, decidió acelerar el paso, y para su alegría y satisfacción en menos de diez minutos se encontraban frente a la tienda que buscaba; un pequeño local pero bien cuidado, ubicado entre una tienda de ropa y otro de accesorios; y sin esperar más, entro. Aflojo su agarre del brazo de Hinata al atravesar la puerta y al hacerlo reacciono a tiempo para avisar a la muchacha de la leve elevación del escalón, advirtiéndole en donde estaba. Había reaccionado rápido, pues ya habían tenido algo así como un accidente con la elevación de la cera y no quería que se repitiera. Sin embargo le costó reprimir una carcajada cuando esta, al escucharlo, había avanzado y levantado el pie más de lo necesario, y obviamente cuando lo bajo sintió un vacío que la hizo perder el equilibrio; para su suerte esta no callo, pero si se sonrojo mucho…
_ Había dicho leve elevación. – rectifico este con tono burlesco, remarcando la palabra "leve", asiéndola sonrojar a un mas.
Bufo con burla y se giro mirando el interior de la tienda; muchos instrumentos, como bajos y guitarras en su mayor parte estaban colgados en la pared, una batería esta a una esquina junto con sus repuestos y otra sección de instrumentos estaba acomodados en repisas; sin embargo, lo único era que el local estaba vacío, como casi siempre. Se acerco al mostrador y con brusquedad toco la campana para la clientela… Solo bastaron unos minutos y varios toques mas, para que un enorme y corpulento hombre con una espesa barba negra y escaso de pelos en la cabeza apareciera. Este sujeto solo usaba unos jeans gastados y una camisa sin mangas, dejando a esos gruesos brazos lucir los tatuajes que cubrían las extremidades casi en su totalidad.
Sasuke alzo levemente la mano como para saludar y el sujeto al verlo esbozo una sonrisa… _ ¡Joven Uchiha! ¿Cómo ha estado?... Supongo vendrá por su pedido – Pregunto este mientras se acercaba y le daba el típico saludo que se daban los hombres, Sasuke asintió al momento en que se separaron. El hombre también sintió, pero luego ladeo un poco la cabeza y sonrió al fijar su vista en a silueta de Hinata; lego lo miro a él y le pregunto señalándola…
_ ¿Es amiga tuya?- Sasuke no tuvo más remedio que asentir, el sujeto sonrió de nuevo… _ Hola jovencita mucho gusto, soy Jonh - se presento extendiendo la mano asía ella para un saludo, sin embargo fue notable su sorpresa al reconocer, cuando esta se giro y se inclino respectivamente; que traía unos vendajes en los ojos y por ende no le veía.
_ Mu-mucho gusto Jonh-san, mi nombre es Hyuga Hinata- se presento esta.
Sasuke entonces noto como el sujeto solo se le quedaba mirando como con duda a Hinata, así que gruño, llamando la atención de ambos.
_ ¿Y mi pedido? – recordó este. Cosa que funciono, pues el hombre, quien parecía recién recordarlo, alejo su vista de la silueta de la chica, cuya imagen y aura, honestamente lo habían atontado…
_ Esta atrás, ven - le dijo y el azabache asintió.
Estaba por seguir al hombre cuando se acordó de Hinata, quien aun permanecía parada cerca de la entrada; se acerco a ella y la jalo de un brazo para acomodarla mejor a un lado y no estorbase.
_ Permanece aquí parada y no te muevas. – le ordeno este y ella asintió con vehemencia, pues aun estaba alterada, siendo que él azabache la había sorprendió al sujetarla tan de repente.
Se giro y camino por detrás del mostrador, atravesando la puerta por la que había pasado John. Dio un rápido recorrido a la desordenada habitación en la que había entrado, y se acerco a la mesa en donde el hombre le esperaba. Este apenas lo vio, se giro asía él, ya con guitarra en manos, y se la entrego de inmediato a Sasuke quien sonrió al verla; este la tomo con cuidado y la apoyo en su regazo un poco para poder detallarla mejor…
_ ¿Qué te parece?- Pregunto a Sasuke quien asintió con aprobación.
_ Está muy bien- respondió tras comprobar que diseño de la pintura estaba igual que originalmente, mientras pasaba un tanto sus dedos por las cuerdas, comprobando el sonido... se escuchaba bien.
_ Me alegro, fue un largo trabajo… La próxima vez no deje a su amigo imperativo acercarse a su guitarra, porque yo no voy arreglara. - Le advirtió un tanto en broma pero también serio, hasta a él le había dolido cuando recibió esa guitarra Epiphone Les Paul Special, azul con transparencia y degrades con negro, prácticamente destruida, desecha a su parecer, nada más y nada menos que partida a la mitad por el mastil.
Sasuke solo asintió, aunque no tenia que decírselo, el muy bien sabía que Naruto nunca mas volvería tocar su guitarra, no quería ni acordarse de lo mucho había tenido que trabajar para pagar la reparación , Naruto solo había logrado una tercia parte, pues sus padres se oponían darle mas, ordenandole que trabajase, obviamente era inútil esperar por este, si lo hacía, tendría que esperar aunque sea un año para que el rubio le pagara el dinero completo, y el no estaba dispuesto a hacerlo; por otro lado, algo que tampoco estaba dispuesto a hacer (más que nada por su orgullo) era pedirle el dinero a su padre, como tampoco a su madre, ni mucho menos a Itachi, pero por ende, paso tres meses completos, ayudando en el taller de su primo mayor. Aunque pese a todo, por lo menos debía de estar agradecido de que consiguió a alguien que pudiera repararla, por que ante el estado en que había quedado, solo pudo darla por perdida.
En fin, salió de los malos recuerdos, y termino de comprobar que todo estaba bien. Alzo la visita para agradecer el esfuerzo y buen trabajo, pero se encontró sorpresivamente con él hombre observarle con cierta picardía, lo que lo llevo a devolverle la mirada interrogante.
_ ¿Es esa chica tu novia?- pregunto finalmente, haciendo referencia obviamente Hinata, Sasuke por su parte gruño mientras negaba… _ ¿Enserio? Yo pensaba que con lo linda que era - balbuceo este y el azabache gruño de nueva cuenta.
_ Creo que exageras, además solo la tengo conmigo por obligación- afirmo este comenzando a guardar su guitarra en la funda negra que traía consigo, pero escucho al hombre reírse a carcajadas, cosa que sorprendió al azabache.
_ No me engañas… Puedo ser mayor, pero hasta yo veo a tu amiga como una chica muy linda, solo basta con mirarla para demostrar ese hecho... En verdad no creo que alguien se pueda sentir obligado por andar con una chica como esa…. ¿O me vas a decir que tu, el "Casanova" no lo ha pensado? - Le dijo este y Sasuke bufo ante tal afirmación.
_ Pues si es por obligación, aunque no lo creas y por otro lado, las chicas son las que me persiguen como moscas, yo no las busco. - declaro este con mirada penetrante, como esperando alguna contracción y el hombre solo mostró la manos en signo de rendición…
_ Como siempre tu personalidad egocéntrica sale a flote. - dijo burlesco ganándose una mirada furia del azabache…
_ Yo no soy egocéntrico, solo digo lo que pasa. – afirmo este.
_ Aja… "Sasuke Uchiha no es egocéntrico".- dijo este sarcástico, asiendo entre comillas con los dedos, ganándose así una nueva mirada furiosa del azabache _ Y por cierto… - dijo de repente desviando el tema… _ ¿Qué tiene la linda señorita?- Pregunto mientras se señalaba sus propios ojos, Sasuke rodó los ojos.
_ Pues obvio, no puede ver - dijo creyendo que eso era lo que quería saber… El hombre negó sin ofenderse de cómo este le había hablado, el chico nunca había sido alguien respetuoso después de todo…
_ Me refiero a si ha sido así por siempre o por alguna enfermedad?- Dijo aclarando cual había sido su pregunta, Sasuke bufo creyendo innecesario contar lo que había pasado…
_ Un accidente - dijo este creyendo suficiente, mas no satisfago al dueño pues continuo preguntando…
_ ¿Qué clase de accidente? – interrogo curioso.
_ Se cayó por unas escaleras. – informo al fin, y noto una expresión de asombro del hombre.
_ Es por eso que he dicho que los jóvenes de ahora no tienen cuidado… que triste que una chica tan joven tenga que pasar por eso. - soltó con tono lastimoso y Sasuke no dijo nada, pensando en sus palabras, mientras sentía en su pecho una punzada que podía denotarse, como culpa… Mas las palabras del señor, lo sacaron de su meditación…. _ Entonces ¿saldrás con ella? - Pregunto haciéndolo enojar de nueva cuenta… ¡¿Por qué demonios insistía en que ellos saldrían?!…
_No. - respondió tajante, mas el hombre tenía planeado insistir…
_ ¿No? Pues yo creo que la chica es perfecta para ti, ¿no te parece que es hermosa?. – retomo este el tema de la belleza femenina, y Sasuke por su parte, agotado de tanto solo admitió lo que pensaba, para ver si con eso le satisfacía.
_ Ok, si creo que sí, creo que es algo linda, más no voy a exagerar como tú lo haces… Es solo una chica más. - Dijo terminando de colgarse su guitarra en el hombro, ya listo para irse y dispuesto a terminar esa conversación sin sentido.
_ Si tu lo dices Sasuke… Pero te digo… Yo que tú la cuido…. Lo que daría yo por ser unos diez años más joven… canturrio el hombre y Sasuke le dirigió una mirada de asco ante la suposición… a lo que el hombre se rió ante su reacción…
Sasuke cansado, solo saco el fajo de billetes, que clasificaba como la última cuota de su deuda, y se lo arrojo antes de darle la espalda y caminar asía el exterior de la tienda… Una vez fuera noto a Hinata en el mismo lugar donde la había dejado, sonreía y parecía tardear una canción… típico de ella, pensó… Le llamo para avisarle que se iban y esta asintió sonriendo con dulzura, y haciendo una mueca sonriente (inconscientemente), él azabache se acerco, tomándola de la mano y la ajusto en su antebrazo. Estaban por salir del local, cuando escucho un silbido desde atrás por del dueño de la tienda, quien al girarse verlo, se encontró con que permanecía parado, apoyándose del mostrador.
Este al instante se acerco asta ellos y con cierta delicadeza, tomo de la otra mano de Hinata sorprendiendo a ambos azabaches, y con rapidez beso el torso de esta, La peliazul como era de imaginar se sonrojó de inmediato y por su parte, el ojinegro gruño irritado.
_ Un placer conocerla señorita Hyuga, vuelva pronto. – le dijo educado y esta solo asintió sonriente mientras el sujeto aun tomaba de su mano. Fue para ambos una sorpresa cuando el azabache templo de ella, separan dolos.
El mayor, al notar su acción, divertido, se paro y sonriente, se dirigió esta vez al moreno, a quien se aproximo un poco más de lo normal. A sasuke no le dio tiempo de evitarlo, así que alcanzo a oír cuando este susurro solo para que el escuchase...
_ Como me consta que a usted no le interesa ella, procure también no aprovecharse mucho de ella, que la pobre esta indefensa como para evitar que la manoseen… - dijo el hombre con cierto deje de diversión en su voz, y Sasuke no pudo evitar atragantarse…
_ ¡¿Quien la esta manoseando?! – Exclamo indignado y el hombre se carcajeo con fuerza. Ambas acciones sorprendiendo a una Hinata ajena de todo, quien respingo con fuerza, distrayendo la atención del vendedor.
_ Fue un placer verlo joven Uchiha, le dijo dándole la espalda y desapareciendo por la puerta de atrás, Sasuke lo miro de reojo rápidamente y bufando ante su comentario, se giro…
_ Nos vamos a casa- Informo este halándola, sin esperar su respuesta.
Sasuke caminaba con rapidez, pues quería llegar pronto a la parada para que su chófer los recogiese, caminaba concentrado en cuanto deseaba llegar , también, para poder por fin practicar y tocar su guitarra; cuando el extraño ruido, como un gruñido llego hasta sus oídos desde atrás. Se detuvo y giro curioso la cabeza para ver a una Hinata totalmente sonrojada; el gruñido volvió a escucharse y la chica se llevo su mano libre al estomago, sonrojándose a un mas… El azabache enarco una ceja.
_ ¿Tienes hambre Hyuga? – pregunto divertido.
_ Y-yo no… - iba a negar esta pero un nuevo gruñido se escucho sonrojándola cada vez mas.
El morocho bufo y miro su reloj, no se había dado cuenta pero ya era más del medio día y efectivamente aun no comían. El pelinegro medito y se dio cuenta de que el también tenía un poco de hambre. Alzo la vista y miro alrededor, sonrió cuando su vista capto un pequeño local. Aviso esta vez a Hinata antes de avanzar en dirección a donde había localizado el lugar. Era un pequeño puesto de hamburguesas, y se dijo que eso debía de ser suficiente; así que, sin preguntar siquiera si aquello era lo que ella quería, se adentro al local; al entrar, vio al instante los carteles ubicados en la pared en los que mostraban las varias opciones de menú, y de los cuales solo le dio tres a Hinata, quien sorprendida tartamudeo tratando de responder, pues había sido repentino y ni siquiera había escuchado correctamente. Al final dijo que lo primero; una hamburguesa de queso y tomate, cebolla y pepinillos, junto a un pequeño paquete de papas. Sasuke asintió y el por su parte pido un tercer combo que eran, una hamburguesa de doble queso sin verduras excepto por el tomate y un paquete de nuguet y otro de papas.
Finalmente tras dar su pedido se alejo rápido del mostrador, pues la mujer que le atendía no paraba de mirarlo como si fuese una golosina. Camino hasta la primera mesa que se encontró vacía y ahí dejo a Hinata sentada.
_ Espera aquí, iré a buscar nuestras órdenes. – le dijo, retirándose sin esperar respuesta de ella.
A los cinco minutos estaba de vuelta con dos bandejas, pero su ceja se alzo en sorpresa de ver lo que pasaba… Varios chicos se arremolinaban y sentaban en las mesas alrededor de la suya, y a todos los notaba mirar asía esta y luego hablar, riéndose entre ellos. Se pregunto qué rayos les pasaba hasta que noto entonces a uno señalar luego hacer alguna especie de mueca a su compañero… supo entonces que todos estaban hablando de nada más y nada menos que de la chica que lo acompañaba, es decir Hinata.
En el instante que fue consciente de esto y de cómo uno se paraba mirando en dirección a ella, avanzo con rapidez asía su mesa, dejando caer con fuerza las dos bandejas, sorprendiendo a Hinate que parecía estar ensimismada pensando en algo, obviamente ignorando como todos la miraban.
_ Ahí está tu aburguesa, come rápido para irnos. – Le ordeno y al tiempo, alzo la vista, para dirigir una fría mirada a cada uno de los que la observaban.
Y sonrió con suficiencia al ver como todos ponían expresión decepcionada, desviando la mirada al instante. Para su mala suerte, esto no funciono con las mujeres que también habían, y quienes permanecían con su vista fija en el. Abrió su hamburguesa y comenzó a comerla, pues deseaba irse de ese lugar con rapidez, antes de que alguna de esas locas se dignara a acercarse; pero entonces noto como su acompañante, la cual creía hambrienta, no había ni tocado su comida.
_ Hyuga, come.- le ordeno, pero se sorprendió al verla agachar la cabeza y negar.
_ L-lo siento, no puedo… a-abrirla - Se disculpo señalando la mesa.
_ Hump – bufo este. Ya se había olvidado de lo inútil que era esa chica estando ciega. Entonces con molestia, tomo la hamburguesa que aun permanecía estática en la bandeja, la saco del envoltorio, y luego tomo de la mano de la peli azul, obligándola a tomarla, y una vez esta lo hizo, agarro también la bebida y se la coloco en en la otra mano.
_ Gra-gracias – balbuceo esta sonrosada y Sasuke bufo nuevamente…
_ Come. – dijo por tercera vez y sonrió satisfecho de ver que esta por fin lo hacía.
Fue mientras la veía dar el primer mordisco a su burguesa, que por pura casualidad, volvió a mirar asía las locas que lo observaban, y se sorprendió de ver que la mayoría había retirado la vista y otras solo miraban con odio asía la pobre chica que lo acompañaba… Ante tal escena, en realidad no le tomo mucho a su lista mente, obtener una interesante idea. Levanto una de las servilletas y sin cohibirse, la pozo en la comisura de la boca de Hinata quien la tenia manchada de salsa, y aunque esta gimoteo sorprendida, Sasuke no se molesto en explicarle, en cambio sonrió con mayor suficiencia al ver como las chicas que le miraban, fruncían aun mas el ceño y algunas mas, por fin lo ignoraban… ¿Eso era lo que creía?... Sonrió aun mas y se dispuso a comer, mientras se cuestionaba ¿cómo no se había dado cuenta antes?
Caminaba aun sorprendido, y se pregunto entonces, si en realidad había sido así desde el principio… Miraba a su alrededor, por sobre Hinata, y notaba como cada joven que pasaban y los notaban, se les quedaban mirando o mejor dicho, se le quedaban mirando a ella. Claro también lo hacían la mayoría de las chicas que pasaban junto a él, pero lo que le sorprendía era saber cómo los chicos parecían quedar prendados de su compañera. Inconscientemente, recordó entonces las palabras de Jonh: "… esa chica muy linda, solo basta con mirarla para demostrar ese hecho…"
¿De verdad era tan linda?... Se pregunto, a lo que, entonces distraída mente llevo su vista sobre ella… y la detallo… Ciertamente ese día iba diferente, pues su ropa era distinto a las veces anteriores, siendo que llevaba un pescador blanco y una camisa verde pastel, la cual era holgada, con encaje, con escote cuadrado y llegando hasta por arriba del muslo, tenía una cinta la cual se amarraba por debajo del busto, y por encima un suéter blanco; finalmente andaba con unas zapatillas sencillas… Todo un luck refrescante e incluso elegante… no podía negar que tal, no le quedaba mal a esa chica…. ¿Pero realmente era tan hermosa? Re momero entonces esa tarde en el hospital y luego en su casa, como había logrado detallar su rasgos con paciencia, y así mismo recordó que el también había pensado en su momento que era una chica linda…
A lo que se dijo, que tal vez no debía negarlo; en realidad, no valía la pena hacerlo… Hinata era linda, y solo le bastaba ver a los idiotas que se le quedaban mirando como para saber que ellos pensaban igual… Dicha conclusión lo llevo a soltar un suspiro, pues nunca creyó encontrar a alguien quien seria acosada con las mirada por el sexo opuesto, tal como siempre era con él. Y por ende, no pudo evitar entonces, sentir un tanto de empatía… Mas aquello solo la llevo a otras interrogantes, puesto que, siendo que la chica llamaba tanto la atención, ¿Por qué solía dar esa imagen de nerd en el instituto?... Sopesando que si no fuera por aquella imagen, estaba seguro que la tonta captaría aunque sea una parte de la atención de Naruto sin necesidad de mucho… Pero ante sus pensamientos, ni el mismo se percato que había sentido una pisca de alivio de que así fuese.
Permanecía tan concentrado en sus pensamientos y cavilaciones con respecto a la faceta que acaba de descubrir en la persona a su lado, que se sintió desconectado cuando la joven le llamo…
_ Me preguntaba… - balbuceo y el tubo que suspirar al reconocer que se cortaba.
_¿Que? - La incito a que continuase, y se detuvo mirandola expectante, ¿que quería esta chica ahora?.
_ Pu-pues, yo… Me preguntaba… ¿q-que marca es s-su guitarra? – pregunto esta al fin sonrojada, a lo que Sasuke enarco una ceja.
_ ¿Sabes de guitarras?.- pregunto interesado y esta asintió.
_ Bu-bueno, no es que sepa realmente. – dijo haciendo confundir al azabache, quien al instate volvió a su expresión seria
_ Aclara Hyuga, sabes o no sabes. - exigió saber, como siempre harto de rodeos y la noto respingar antes de responder.
_ Y-yo, si se de guitarras, pero solo lo que el leído… En realidad, me gustaría aprender a tocar, la acústica. – confeso esta jugando con sus dedos, mostrándose algo emocionada. Y el azabache sin saber por qué, también llego a sentir cierta emoción, y tras hacer una simple pregunta, no supo cuando, pero antes de ser plenamente consciente de ello, se había metido en una profunda y seria conversación sobre las guitarras. Y aunque la chica decía no saber tocar, sabia lo suficiente de guitarras como para mantener un buen dialogo.
Finalmente, no hizo cuenta de cuanto estuvieron hablando, hasta que su bolsillo trasero vibro y con cierto desgano por la interrupción, saco su teléfono y contesto, permitiéndose sorprender pero a si mismo irritar al saber de quien se trataba.
_ Itachi ¿Qué quieres? – pregunto entonces tosco, pues estaba frustrado.
_ Que humor hermanito – se burlo el mayor y este bufo.
_ Ya déjate de las bromas y dime qué quieres. – exigió con rudeza, asustando un poco a Hinata.
_ Tranquilo… Mama quiere saber cuándo planean regresar, pues ya son las más de las tres de la tarde y quería saber si iban llegar a comer. – le informo este, al parecer divertido por algo.
Sasuke se despego entonces rápido el teléfono y miro sorprendido la hora; 3:16. ¿Tanto habían estado hablando?... Se encontraba estático sorprendido de sí mismo, comprendiendo para su malestar que lo había vuelto a hacer (pensó haciendo referencia a las anteriores veces que ese había perdido hablando con ella)… Escucho entonces a Itachi decirle algo, pero no entendió que, tan solo volvió a ponerse el auricular en su oreja para hablar.
_ Dile al chofer que venga a buscarnos. – ordeno y sin dar chance de que su hermano dijese algo mas, tranco la llamada.
Apenas el vehículo se estaciono frente a la enorme entrada, se bajo antes de que su chófer lo hiciera, y rodeando le trasporte, abrió rápidamente la puerta y por la misma ayudo bajar a Hinata; todo ante la atenta mirada de su chófer, quien sin duda se encontraba aun muy sorprendido, pues ya en todo el camino había visto a su normalmente frió y estoico amo, hablar libremente con esa joven, y por si no fuera poco, se bajo voluntariamente para abrir la puerta de la joven, a quien incluso la ayudo a salir.
El moreno por su parte, ajeno al desconcierto que se había generado en el hombre, toco el timbre y se detuvo frente a la puerta parándose a un lado de Hinata, a la cual miro de reojo y comprobó tal como había echo cuanta en el camino, esta se encontraba muy alegre y honestamente no negaría que el también… Una de las criadas salió y él sin demora se despidió de ella, con la promesa de reunirse al día siguiente; siendo consciente en esta ocasión de la mirada sorprendida que le dirigía la criada, cosa que no le extraño pues era muy obvio su cambio de actitud, mas poco le importo. Fue una vez en el auto que reconoció que incluso su chofer le miraba extraño, y esta vez si mostrándose incomodo ante ello, frunció el ceño y le ordeno como típica mente lo haría, siendo comúnmente frió y estoico, que arrancase. El hombre por su parte pareció enervarse por el radical cambio de actitud y arranco al instante.
Llegaron a su casa en cuestión de minutos, y agradeciendo, se bajo del auto y camino lo que le restaba asta la entrada; así mismo, una vez dentro, saludo a las criadas que fueron a recibirlo y las paso de largo sin percatarse que los había dejado a todos los dejo boquiabiertos, pues en los años que llevaban conociendo al Azabache este casi nunca les agradecía por algo. Algunas de las criadas incluso sonrieron ilusionadas de un mejor trato por parte del joven y otras, las mayores, rogaban por que el buen humor que cargaba durara algunos días… o mejor un milagro, y este durase para siempre.
Por su parte La madre, Mikoto, que había visto todo atentamente, y se enorgullecía de sí misma, pues estaba segura que ese buen humor de su hijo solo podía deberse a la dulce de Hinata. Entonces se aplaudió a si misma por el hecho de que sus planes estaba le yendo mejor de lo que esperaba... Y se dijo soñadora que pronto podría cumplir la promesa con su querida y preciada amiga.
Sasuke por su parte, manteniéndose extrañamente ajeno a todo, miraba el techo de su cuarto desde su cama a la cual se había lanzado apenas entrar, mientras tan solo se había alcanzado a quitar la camisa, quedando desnudo de cintura para arriba. Mas por un momento se dispuso a cerrar sus ojos y sonrió... El día no había sido tan malo como se había imaginado y esperado…. Si el comienzo no fue el mejor, pero aceptaba que lo había pasado bien al final. Comenzando por el descubrimiento que había hecho en el puesto de comida, y la interesante conversación con Hinata.
Se enderezo un poco y miro su guitarra apoyada de la pared de su cuarto, a un lado de la puerta…. Y rememoro entonces, el mini debate que había tenido con la Hyuga; su charla que había sido interrumpida por la llamada de Itachi, misma que había continuado después de esta, y la cual al final tuvieron el tiempo de seguir discutiendo en la media hora que tuvieron, mientras llegaba su chófer. No era mucho, pero si fue lo suficiente para hacerse la idea y convencerse de que Hinata realmente no era como la había imaginado, y como tal, también fue suficiente, para contradecir algo que había dicho toda su vida y sobre lo que firmemente creía pero ahora veía como mera teoría... y es la que refería a que los hombres y mujeres no podían ser amigos. Siendo que, admitiría esta vez, que se había equivocado, porque era serio en creer que en las últimas horas su relación se había transformado. Y aun no habiéndolo dicho formalmente, sabía que ahora, Hinata y el, podían mantener una relación de amigos.
¿Cómo había cambiando su forma de pensar en tan poco tiempo? No lo sabía, pero algo claro era que sus visitas al distrito Hyuga ya no serían tan molestas y fastidiosas como antes. Es más, podrían llegar a ser algo productivas.
Me disculpo si hay muchos errores, pus esta vez escribí el capitulo apurada, y no me encuentro actualmente en mi casa, así que aproveche que conseguí Internet por un momento para publicar. Cualquier error díganme y cuando pueda lo corrijo, si hay algo que no les parece, lo puedo cambiar, así que díganme,
Espero les guste y comenten si gustan :)
Saludos y asta la próxima
