Capitulo IX
Sasuke tomó su guitarra Taylor, la cual reposaba a un lado de su Epiphone Les Paul, que hace una semana y media más o menos, había ido a buscar junto con Hinata. Ante la memoria, esbozó una ladina sonrisa, las cosas desde entonces habían ido mejorado. Tenía que admitirlo, Hinata le caía bien. Tras esa primera salida no negaría que había participado en mejorar lo que su "relación" era, mejorando esta considerablemente, se había estrechado. Era la primera vez para él que consideraba a una chica como parte de sus amistades, cosa que sinceramente no se imaginó hacer ni en sus más locos sueños… pero como había dicho, lo admitía. Hinata era distinta a cualquier chica antes conocida; era agradable, fácil de llevar, no andaba molestándole con estupideces y por otra parte, él había aprendido a tenerle paciencia, otra cosa que nunca se imagino tampoco tener con alguien, sin embargo, con ella simplemente había aprendido a llevarlo.
Por otro lado, ella era una de las pocas personas con las que podía compartir y charlar de música con libertad. No solo sobre sus gustos y opiniones, sino que también, ella poseia conocimientos sobre la materia, y eso era mucho más ventajoso para él, pues las horas de práctica que creía había perdido estando con ella, ahora no era un problema. Con los días y sin preguntar, había empezado a llevar su guitarra acústica y se ponía ensayar en el cuarto de ella, lugar en el cual pasaban ahora la mayor parte del tiempo. A Hinata no parecía molestarle escucharlo tocar, incluso podía decir que le emocionaba escucharle.
Así mismo, sus visitas ya no fueron tan obligadas como antes. La escuela había terminado hace poco, dando inicio a las vacaciones de verano y con ello, la entrega de tareas estaba suspendida por el momento. En todo eso, nunca se creyó utilizaria ese tiempo para descansar y ensayar, en ir y venir todos los días de la casa de una de sus compañeras. A Naruto también le parecía extraño eso, llamando y rogando en acompañarle, ya que le urgía saber qué era lo que lo tenía todos los días ocupado a la misma hora. No hace falta decirlo, pero se negó todas las veces colgando la llamada antes de que este le dijese algo más. Sin embargo Naruto no era del tipo de solo rendirse, así que en muchas ocasiones, había terminado pasando lo que quedaba de su tarde y noche en esperar a Naruto, que se empeñaba, aunque sea en ir a su casa; decía él para "recuperar el tiempo perdido de su amistad". Claramente a él no le interesaba eso, así que al príncipio trató de echarlo, pero este simplemente se negaba a ceder, y cuando su mamá se enteró de todo, con una sonrisa cómplice, al saber lo que hacia él todos los días y que a Naruto molestaba; ella le dijo a Naruto que podía ir todas las veces que quisiera visitarlos; así que ahora Naruto vivía prácticamente en su casa.
Se llevó una mano a la boca para retener un bostezo. Por culpa de Naruto había terminado madrugando jugando vídeo juegos, puesto que este no quería acostarse hasta no lograr derrotarle. Claramente él se dejó derrotar al ver que Naruto no se rendiría y que solo quedaba media hora para que amaneciera.
Terminaba de arreglarse, cuando escucho un golpe y un gemido, se dio vuelta sobre sí mismo y soltó un bufido al ver como Naruto se había deslizado del sofá, y ahora la mitad superior de su cuerpo había caído y la otra permanecíaaun arriba del mueble. Para colmo, el imbécil se las ingenió para no verse inmutado y seguir disfrutando del quinto sueño. Se dio la vuelta dejando al rubio tal como estaba y con todas sus cosas, salió del cuarto. Mientras bajaba, miró la hora en su reloj de muñeca y bufó de nuevo, pues ya se le había hecho muy tarde y todo por culpa del idiota de su amigo, con su competencia sin sentido.
Al abrirse la puerta no se sorprendió de ver que era Hinata quien le recibía. A lo largo de las semanas ella había mejorado considerablemente con respecto a su movilización. Justo el día después de su salida, la mentora de Hinata trajo para ella un bastón blanco, y gracias a la ayuda de este Hinata había practicado y ahora podía ir de allá para acá en lo que se refería a su casa, sin tener que tropezarse y chocar con algún objeto o pared. Se enteró de que un doctor iba semanalmente y la revisaba, ayudándola, en una especie de rehabilitación, pero por lo que sabía no había mejora, más la probabilidad de que su vista regresase seguía sin desaparecer.
– Buenos días Sasuke-san –dijo esta dulcemente e inclinándose un poco para saludar.
–Hmp... hoy también traje mi guitarra. –dijo este de una y sin saludar de vuelta. Siempre era así pero a Hinata no aprecia molestarle.
Ésta asintió sonriente, se apartó un poco dándole espacio para pasar. Sasuke entró y cerró la puerta. Hinata se giró y comenzó a caminar frente a él. Llegaron sin dificultad al cuarto de Hinata y ésta como en la entrada deslizó la puerta y le dio espacio para que entrase primero. Sasuke pasó y se sentó en un cojín en el suelo, se apoyo en la cama, sin preguntar ni pedir permiso, pues era la rutina desde hace varios días, Hinata por su parte se sentó sobre la cama con delicadeza a un lado de él.
–¿Qué tocarás hoy Sasuke-san? –Preguntó, al parecer, emocionada.
El azabache ya estaba sacando su instrumento y afinando algunas cuerdas. Al verse listo, tras unos segundos respondió.
–Es una nueva, pensaba en pedirte tu opinión –confesó, sorprendiendo a Hinata.
–¿E- está bien que sea yo quien te de m-mi opinión?... Digo, no hay personas más calificadas para… –trataba de decir pero el azabache le interrumpió.
–No, con tu opinión está bien –dijo, sorprendiendo nuevamente a Hinata.
Sasuke, por su parte sonrió al verla sonrojarse, sabía que se había avergonzado. Pero lo que había dicho era cierto, confiaba plenamente en la opinión de la Hyuga y en su oído musical, y ella era muy honesta, así que sabía que no le mentiría lo que para él era un factor importante.
–Bi-bien, entonces, no me mo- molestaría escuchar –dijo sonriente y todavía algo sonrosada.
Sasuke inmediatamente saco las partituras de la canción que había tratado de componer a lo largo de la semana, y ya listo todo, sin demora comenzó a tocar una agradable y rítmica melodía. Hinata iba sonriendo mas a medida que la melodía avanzaba, pues le estaba gustando mucho como iba, y sonrió algo divertida al pensar que sin duda ese era el estilo del Azabache.
Sasuke a medida que tocaba se fijo en el rostro de la Hyuga y sonrió algo prepotente al notar como esta parecía disfrutar de la composición. Al terminar soltó un sonoro suspiro, antes de mirarla nuevamente.
–¿Y bien? ¿Qué opina la genio musical Hyuga? –Preguntó burlesco sabiendo que ella era muy modesta y no le gustaba ser llamada de esa manera.
–Sasuke- san, ya le he dicho que no me diga así -dijo con tono represivo, cosa que divertido mas al azabache, pues con los días había notado que las expresiones y el tono de voz de Hinata cambiaba cuando se suponía reprendía a alguien. Lo único era que en vez de sonar mas ruda lo hacía de forma más suave y podría arriesgarse a decir que tierno.
–Sí, sí… ya sé, no lo diré de nuevo, pero responde a mi pregunta –dijo este quitándole importancia.
–Bu-bueno… la canción me pareció buena, la introducción me gustó mucho y también... –comenzó a nombrar esta al mismo tiempo que juntaba sus manos y las posabasobre las rodillas y sonriendo. Sasuke por su parte la escuchaba atento; sin embargo ella se cayó de repente como indecisa sobre si decir algo o no.
–Hmp… comprendo. Tomaré en cuenta lo que me dijiste, ¿y qué más? –siguió preguntado. Si bien era cierto que le gustaban las opiniones de la peliazul, también era cierto que a veces costaba trabajo para que ella se expresase por completo, así que a veces le tocaba presionar un poco.
–Pu-pues, la-la canción, eto… -trataba de decir nerviosa, ya empezando a jugar con sus dedos por los nervios de expresar lo que pensaba. Respiró hondo y continuó–, la canción, está… se parece a u-usted –soltó de sopetón y encogiendo un poco de hombros, parecía estar esperando que lo que había dicho no hubiese sonado estúpido.
Sasuke por su parte, más que parecerle estúpido el comentario, lo dejó al contrario, Intrigado de saber a qué se refería con que se "parecían", pero no le dio tiempo de preguntar pues una de las criadas tocó y abrió a puerta para informar que Hinata tenía visitas y que eran unos tales Inozuka y Aburame. Se preguntó entonces si serian algunos familiares pero se sorprendió de ver como Hinata se paraba de su asiento con una expresión realmente emocionada y antes de que él pudiese saberlo Hinata ya había salido de la habitación.
Permaneció por un rato en un estado parecido al de shock, pues estaba muy sorprendido, nunca había visto tanta emoción ser expresada tan espontáneamente en su nueva amiga y por si no fuera poco, no comprendía cómo había hecho ésta para no tropezarse ni chocar con nada a pesar de lo rápido que había salido.
Miró interrogante a la criada que también había sido dejada atrás por Hinata y ésta solo le sonrió divertida mas no sorprendida como sí lo estaba él. De repente, asta la habitación llegaron escandalosas risas, pero no de Hinata sino venían de una voz más profunda, y él, curioso de saber ya lo que pasaba, se paró de su lugar y salió de la habitación, pero apenas llegó a la entrada de la casa se sorprendió de ver como la generalmente cohibida y tímida Hinata era cargada en los brazos de un chico moreno con extrañas marcas rojas en el rostro. Éste giraba con ella en brazos y aunque Hinata estaba algo sonrosada se dejaba hacer y sonreía con alegría.
Se quedó de pie frunciendo el ceño y se cruzó de brazos quieto mirando toda la escena y esperando por alguien que le dijese qué rayos pasaba ahí. Pasaron varios segundos hasta que él mismo moreno le reconoció de pie tras ellos. Bajo a Hinata y le susurró algo en el oído. Ella se volteó al instante y se sonrojó un poco, le susurró devuelta al moreno y éste pareció responderle. Dicha acción hizo que se molestara, sin saber bien por qué. Ella entonces, tras susurrar una última cosa, despacio, se fue acercando hacía donde él estaba, sin embargo él tuvo que tocarle el hombro, cuando ésta estuvo a punto de sobre pasarle.
–¡Sa-sauke-san! –Exclamó ante su repentino contacto.
–¿Y bien Hinata, nos presentas? –Dijo algo frio mirando interrogante al moreno que le miraba de la misma forma.
– S-sí, lo siento por no hacerlo antes. Bu-bueno Sasuke-san, ellos son Inozuka Kiba y Aburame Shino, y ellos son… –iba a explicar pero el moreno se le adelantó.
–Sus mejores amigos –dijo cruzándose de brazos con prepotencia–.Inozuka Kiba, un gusto –dijo este extendiendo la mano para estrecharla a lo que él respondió acercándose y estrechándosela con fuerza, lo que el otro apretó también.
–Uchiha Sasuke –contestó con fuerza en la voz y apretando a un más fuerte.
–Así que un Uchiha –dijo Kiba sonriendo ladinamente y apretando aún más el agarre, sin parecer dispuesto a dejarse vencer por el azabache.
Estuvieron por un buen rato así, solo mirándose a los ojos y apretándose la mano cuando una tercera persona posó la propia sobre las de ellos. Sasuke levanto la vista irritado por la interrupción, pero se sorprendió de encontrarse con alguien que nunca había visto y por si no fuera poco, algo extraño, pues traía un enorme abrigo puesto con un cuello que le tapaba la mitad de la cara y unos anteojos oscuros. Enarcó una ceja esperando a que este extraño se presentase y éste pareció entenderle.
–Aburame Shino, un gusto –dijo con voz profunda.
Sasuke asintió y ya cansado, por fin liberó el agarre que tenía con el Inozuka, pero no despegó la mirada. Algo en la mirada que le mandaba de ese chico efusivo no le agradaba. Fue cuando se escuchó un fuerte ladrido que él y el Inozuka lograron reaccionar. Entonces el moreno puso cara de asombro y rápido abrió la puerta de la entrada para dejar a la vista la cabeza de un enorme perro que lo primero que hizo fue saltar sobre el moreno.
–¡Ya! ¡Akamaru lo siento por olvidarte! –Grito mientras se retorcía y trataba de huir de las lamidas que le profesaba el enorme animal en el rostro.
– ¡¿Akamaru está aquí?! –Pregunto emocionada Hinata y la notó tantear en el aire hacia la entrada.
–Claro que vino con nosotros Hinata. Sabes que no vendríamos a verte sin él –dijo Kiba ya de pie y sacudiéndose la ropa. Una vez listo se acercó a Hinata y tomándole de la mano la dirigió hasta posarla por sobre la peluda cabeza.
Hinata esbozó una enrome sonrisa y sin demora se lanzó a abrazar al enorme perro el cual también parecía muy feliz de verla, pues no dejaba de abanicar su enorme cola de un lado a otro.
La vio jugar y acariciar al perro, para el exageradamente grade, hasta que tuvieron que sacarlo pues al parecer el canino no podía entrar dentro de la casa. Después de eso se trasladaron hasta la sala en donde se había reunido con Hinata la primera vez. Sin permiso, camino y se recostó en uno de los sillones. Hinata se sentó en el que estaba frente al suyo, El Aburame se sentó en la banca del piano y el Inozuka se sentó en el suelo a un lado de Hinata.
–¿Y entonces?¿Qué hace este sujeto aquí? –Preguntó kiba sin ningún ápice de educación, a lo que Hinata le llamo la atención, cosa que le agrado al azabache.
–Pues "este sujeto" como dices Inozuka no tiene por qué darte explicaciones –dijo cruzándose de brazos con prepotencia.
– ¡¿Qué?! Pues yo soy su mejor amigo y como tal, me creo con el derecho de saber por qué un total desconocido está rondando a mi querida amiga, que por si no fuera poco, está ciega –dijo este ya de pie, con posición amenazadora, a un lado del azabache, quien por su parte solo sonreía.
–Si crees que me estoy aprovechando de ella, no te preocupes, no soy esa clase de personas. Y en tal caso son las mujeres quienes se lanzan a mí, yo no tengo por qué andar aprovechándome de chicas indefensas –explicó este sin puder evitar esbozar una sonrisa divertida al notar el sonrojo de Hinata.
Kiba por su parte, estaba que no creía lo que el azabache había dicho… ¡¿Y ese tipo terrible estaba rondando a su inocente amiga?!
– ¡Entonces dame una explicación aceptable del por qué estás tú aquí! –Exigió con las manos empuñadas y resistiendo las ganas de sacar a ese sujeto de patadas de ahí. ¿Cómo rayos se había enredado Hinata con un sujeto así? que a simple vista se le veía lo playboy.
–Bien, ¿quieres una explicación? Te la daré…
Estaba dispuesto a decirle la verdad y ver como el Inozuka seguramente se enojaba más, cosa que disfrutaría, cuando una suave voz lo interrumpió.
–Sasuke-san está aquí por órdenes de Kurenai y su familia… –dijo esta apresurada, y el enarcó una ceja al ver que eso pareció relajar al moreno.
–¿Por órdenes?¿Por qué Kurenai pediría algo así? –Preguntó esta vez para sorpresa de todos el callado Aburame.
–Pu-pues eso es porque… -balbuceó Hinata, tratando de buscar una respuesta aceptable.
–Es para que remede el error de haber dejado a Hinata ciega –respondió sin rodeos, dejando a todos sorprendidos pero en mayor parte a Hinata que aun no se creía que en verdad lo hubiera dicho. Eso solo demostraba que no conocía a su mejor amigo de toda la vida y su carácter.
Entonces Kiba sin contenerse más, lanzo un puño directo en la cara del azabache, pero éste era más rápido y solo tuvo que ladearse un poco para esquivarlo.
–¡¿Hinata está así por tu culpa?! –Preguntó con furia en la voz.
–Sí, la tropecé y por eso la llevaron al hospital. Es por eso que ahora estoy aquí, vengo a hacerle compañía todos los días, ¿así que por que te molestas Inozuca? Deberías de estar por lo menos aliviado de que esté tomando la responsabilidad y no haya huido –le dijo descarado, a sabiendas que lo primero que deseó fue no tener nada que ver con ella. Obviamente más que aliviar a Kiba, el enojo pareció crecer, y como tal, la sonrisa socarrona del azabache no ayudaba.
–¡TU HIJO DE…!
–¡Kiba!... Hinata –dijo Shino llamándole la atención, sabiendo que al nombrar a Hinata este se calmaría.
–¡Pero Shino! ¿No escuchaste lo que dijo? Por su culpa Hinata está…
– Lo oí y me molesta. Pero también oí que dijo que estaba tomando responsabilidad. Se trató de un accidente, y sin embargo, se está redimiendo, debieras conformarte con saber eso –le reprendió este a lo que Kiba bajo la cabeza _ Además, Hinata no parece enojada con él – agrego cosa que llamo la atención del moreno.
–E-es cierto. Y-yo no culpo a Sasuke-san… Fu-fue un accidente –dijo esta sonriente, agradeciendo a su otro mejor amigo por intervenir y evitar que Kiba arremetiese contra el azabache.
Dicha respuesta no fue suficiente para convencer al moreno, pero por ahora, lo dejaría hasta ahí.
–Bien, te creeré por ahora Hinata –dijo ahora más animado y se acercó a ella para abrazarla–. Pero no creas que te librarás de esta –dijo dirigiéndose hacia el azabache, pero Sasuke en su lugar solo lo ignoró cosa que hizo que una vena le saltase en la sien.
En eso, el teléfono en el bolsillo de Sasuke vibró, al sacarlo tenía un mensaje de Naruto que le exigía volver, pues unos de sus compañeros había contactado para tener un partido de futbol en unas de las canchas comunes. Él estaba aburrido y su visita en la casa de Hinata se había arruinado así que no estaría mal salir a jugar un rato. Mando un mensaje para contestar que allí estaría.
– Hinata, me voy antes, nos vemos mañana –dijo saliendo del cuarto sin despedirse correctamente de nadie.
–Hai, Sasuke-san ve con cuidado –Sasuke no contestó y solo salió.
Antes de irse se desvió para buscar su guitarra la cual había dejado en el cuarto de Hinata, pero apenas abrió la puerta fue empujado con fuerza a un lado fuera del cuarto.
–¿Qué vienes a hacer en la habitación de Hinata?... Dijiste que ya te ibas. - dijo prácticamente gruñendo, con su rostro muy cerca.
– ¿Así que me seguiste? –preguntó divertido, ignorando la amenazante sercania.
–Te seguí por qué no me fio de ti y por qué debo decirte algo –dijo este nuevamente gruñendo.
–¿A si, chico perro? ¿Y se puede saber qué es?
– ¡¿A QUÉ VIENE ESO DE CHICO PERRO?! –Gritó Kiba enojado, mostrando así los colmillos.
–¿Y aun lo preguntas? –Dijo el azabache esbozando una sonrisa burlesca.
Kiba iba a responder hasta que se percató de que se había desviado de su objetivo original. Tranquilizándose un poco entonces suspiro y miro a Sasuke a los ojos.
–Te diré una cosa Uchiha, así que escucha bien –dijo este y Sasuke al oírlo se puso serio también–Deseo que no vuelvas a venir a ver a Hinata… Yo me encargare de Hablar con Kurenai, así que no vuelvas más.
–Pues lo siento por decepcionarte, pero no puedo –respondió liberándose del agarre que había ejercido el moreno en su cuello desde hace rato, el moreno gruñó en respuesta.
–¿Por qué no? Si te están obligando, deberías sentirte aliviado de poder irte.
–Pues en un principio seria así, pero ahora las cosas son distintas, así que no me iré –admitió este dándole la espalda para volver a entrar a la habitación y buscar lo que le pertenecía, pero de nueva cuenta el moreno le detuvo, esta vez tomándole del brazo.
–¿Y se puede saber por qué el cambio? –Preguntó molesto, ese chico realmente le estaba colmando la paciencia.
–Porque Hinata es agradable... pocas veces conozco personas fáciles de llevar como ella y que no son una molestia. También compartimos la misma forma de pensar. No voy a dejar de hablar con ella solo por que a ti, te de tus celos de perro.
–¡¿Qué?! ¿Cómo puedes ser tan descarado después de decir que ella no te gusta? Además ¡Yo no estoy celoso!... He estado junto a Hinata desde que éramos niños y yo la considero como una preciada hermana.
–Así que tu hermana –repitió con burla en la voz, pues se le notaba a lenguas que ese chico gustaba de ella–,pues si eso es cierto, no deberías preocuparte si ella me gusta o no, ya que eso no tendrá nada que ver contigo.
–Pues porque es mi querida hermana, es que no pienso entregársela a cualquiera. Ella es muy inocente y despistada, por lo que Shino y yo hemos estado siempre al pendiente de ella y de que ningún Playboy como tú se le acerque.
–¿Yo un playboy? Eso es nuevo –dijo algo divertido por el término.
–A mí no me engañas, un chico cara bonita y con un carácter como el tuyo no puede ser ningún santo –dijo cruzándose de brazos.
–Pues cree lo que quieras. A mí me da igual. Pero si te tranquiliza, Hinata, por segunda vez, a mí no me interesa. Es solo alguien con quien puedo charlar de música y nada más.
–¿Música? ¿Crees que me creeré esa mentira? Es obvio que estas usando el amor de Hinata por la música como excusa–dijo este sonriente pero con el ceño fruncido.
Pero Sasuke en vez de responderle se libró y entró al cuarto de Hinata pese a las quejas del Inozuka. No necesitó buscar mucho pues su guitarra seguía en el mismo lugar en donde lo había dejado, la tomó y la metió en la funda, todo bajo la atenta mirada del moreno, y al estar listo salió del cuarto y con una seña llamo la atención del moreno que parecía distraído al pensar en algo.
_ Dejé esto –dijo alzando la guitarra frente los ojos del joven–. No sé si aun no me crees pero esto es lo que hago con Hinata todos los días así que preguntarle a ella si aun tienes dudas. Yo por mi parte ya me voy, así que no puedo seguir escuchándote. Por último, lo siento, pero no cumpliré con tu pedido... Así que tendrás que soportar y vivir con la idea de que voy a estar junto a Hinata por un buen tiempo... Vete acostumbrando –dijo sin dar oportunidad aKiba de decir algo, y antes de que lograra pensar en algo que decirle, le dio la espalda y se dirigió a la salida.
Ese día su equipo ganó el partido. Cabe decir que gracias a él. Sus compañeros no paraban de decir que ese día había jugado en su máxima potencia y que lástima por el equipo contrario, pues muchos habían salido muy mal parados gracias a él. No lo había demostrado esa tarde en casa de Hinata pero la discusión con el Inozuca realmente lo había dejado irritado. No entendía qué se creía ese sujeto para decidir e imponer por sobre Hinata. Que fuera su amigo de la infancia y su hermano y todo eso que él dijese, no le daba derecho de decidir qué era lo mejor para ella. Le desesperaba su actitud de prepotencia.
En fin, después de ese fin de semana, Hinata le explicó que ya no era necesario que el fuese los sábados y domingos, pues sus dos amigos la visitarían esos días, así que podría tomarse esos días para él y disfrutar. Eso más que alegrarlo de laguna forma lo hizo enojar más ¿Así que ya no era necesaria su presencia porque estaba con sus amigos? Sabía que eso no era lo que ella había querido decir, se lo había explicado, pero no pudo evitar sentirse ofendido, por no decir enojado de saber que en esos momentos, ella estaría disfrutando junto a sus dos amigos, más específicamente con el molesto Inozuka. No comprendía cómo Hinata se llevaba bien con esa clase de persona.
[Flash Back]
– ¿Entonces ya no quieres que venga? –Preguntó con cierto tono irónico.
– N-no, no es eso… Y-yo no quiero que Sasuke-san deje de venir –corrigió con tono bajo.
–¿Entonces? –Preguntó sin comprender, hace unos momentos le había avisado que sus dos amigos del día anterior vendrían a visitarla con más frecuencia.
– So-solo me refiera a los fines de semana… ellos solo pueden los fines de semana –dijo algo bajo y poniéndose a jugar con la punta de sus dedos.
–Hum… –bufó este.
–¿Está enojado? –Preguntó preocupada.
–¿Por qué lo estaría? –preguntó con una sonrisa pero ciertamente con el ceño fruncido.
– N-no es solo que… bueno… Yo pensé que usted iba a estar feliz de saberlo –dijo, cosa que le sorprendió.
–¿Feliz? ¿Por qué lo pensaste?
–Pues bueno… creí que tal vez se sentiría algo estresado de tener que estar conmigo todos los días, creí que si tenía los fines de semana libre podría disfrutar el tiempo para sí mismo –se explicó, cosa que hiso que el ceño de él se suavizara un poco.
–Hum… ¿entonces debo de darte las gracias? –Preguntó frunciendo el ceño de nuevo, pero la vio negar varias veces con la cabeza.
–No… no es para que me dé las gracias –dijo está sonando algo ofendida.
–¿Entonces por qué?
–Na- nada, solo no creí justo que este todo el tiempo conmigo, creo que tiene derecho de estar con quien usted quiera en sus días libres… Es decir… y-yo lo considero mi a-amigo, pero no quiero obligarlo a… –Trató de seguir explicándose pero Sasuke la detuvo.
– Bien, comprendo Hinata… y solo por si acaso, no estoy enojado… Gracias –dijo por último.
[Fin del Flash Back]
El primer fin de semana que llegó él se levantó temprano olvidando que ese día no tenía que ir. Trató de dormirse de nuevo pero no pudo. Se preparó y arregló para bajar a desayunar. Al terminar se acostó en el sofá de la sala para ver algo de televisión. Tenía uno en su cuarto pero no tenía ganas de quedarse en ese lugar encerrado, prefería ver la tele abajo. Por otra parte, todos parecían sorprendidos de verle en casa a esa hora y no preparándose para salir, y para su sorpresa la primera en acercársele a preguntar qué pasaba fue su madre. Él con desgano le explicó el acuerdo de Hinata y de cómo no era necesario ir los fines de semana, su mamá pareció decepcionadapor algo pero no le dijo nada, solo sonrió y se fue. Así paso prácticamente toda su mañana hasta el almuerzo. Tras comer subió hasta su cuarto y se dispuso a practicar un poco con la guitarra, eso lo animó un tanto pero no lo suficiente.
Debía de admitirlo, había sido un día muy aburrido, por eso cuando recibió una llamada de Naruto no dudo en aceptar en salir aun sin saber a donde era. Solo necesitaba salir algún lado y no quedarse en su cuarto encerrado.
Así fueron todos los fines de seman que siguieron; todos más aburridos que los anteriores, y honestamente no paraba de desear que fuese lunes para salir de la casa, e ir a ver a Hinata. No es que con ella hiciese más de lo que hacía en su casa, pero de alguna forma el día pasaba más rápido y menos sofocante que estando solo y encerrado en su cuarto, aun cuando la mayoría de las veces salía en la noche con Naruto y alguno de sus amigos o si no, era Itachi quien entraba y lo ayudaba o acompañaba con la guitarra, después de todo quien le había enseñado a tocarlahabía sido su hermano mayor ya varios años atrás, cuando él no terminaba la primaria e Itachi era parte de una banda en su secundaria.
Era lunes y Sasuke salió más temprano de lo normal, Itachi iba saliendo y ese día no estaría el chofer así que acepto la cola. Estuvieron en silencio al principio hasta que Itachi fue el primero en hablar.
–Y entonces ¿Cómo van las cosas con Hinata-san?
–¿A quéte refieres?
–Tú… pareces llevarte mejor con ella ¿o me equivoco? –dijo mirándolo de vez en cuando, aun con el auto en movimiento.
–No, la verdad es que ahora somos algo así como amigos –admitió honestamente y sin rodeos, cosa que no dejó de sorprender a Itachi quién frenó con fuerza al llegar al semáforo.
–¡¿PERO QUE COÑO TE PASA?! –Gritó Sasuke acomodándose en el asiento, pues había reaccionado y extendido sus brazos al frente.
–¿En serio dijiste que son amigos? ¿Quién eres y que hiciste con mi otouto?
–¡Dios! ¿Solo por eso? Y ya déjate de babosadas Itachi que eso no va contigo.
–Jajaja… Bien, lo siento, entonces ¿es cierto lo que dijiste? –Preguntó algo emocionado, cosa que extrañó a Sasuke.
–Pues sí, lo dije ¿Algún problema? –Preguntó enarcando una ceja y cruzándose de brazos, aunque un leve sonrojo estaba comenzando a aparecer.
–No, pero claro que no, no hay ningún problema. Es solo que no espere que lo admitieras tan fácil, ni mucho menos tan pronto. Y dime ¿Por qué ese cambio de parecer? pues que yo recuerde, asta hace poco, tú la despreciabas –dijo Itachi ya avanzando.
–No lo negaré... pero es agradable y sabe de música... No me desagrada esa chica –admitió el menor comenzando a desconectar el cinturón, al ver la mansión Hyuga ya cerca.
–Me alegra oír eso otouto ¿Eso quiere decir que ella te gusta? –Dijo con tono pícaro– Bueno ella es una chica muy linda y….
–Para el carro ahí… A mí no me gusta ella, solo dije que me agradaba, no digas cosas que yo no he dicho –dijo gruñendo antes de bajarse y abrir la puerta trasera para sacar su guitarra.
–Está bien otouto, digamos que te creo –dijo divertido y mandándole una mirada picara cosa que el trató de ignorar, trancando la puerta del carro con fuerza. Sin despedirse o agradecer le dio la espalda y tocó el timbre de la casa. Itachi entonces sonrió con mayor picardía y bajo la ventanilla de su auto para gritarle.
–¡Mándale saludos de mi parte a mi futura cuñada! –Grito el mayor, Sasuke se giró con rabia en los ojos dispuesto a matar a su hermano, pero este fue más rápido y arrancó el auto sin darle tiempo.
Aun molesto, no pudo evitar preguntarse qué tendrían las personas ahora que no paraban de preguntar si ella le gustaba. Recordó tanto al chico perro como a su madre quien le había preguntado lo mismo cuando él le había dicho que se llevaba bien con la Hyuga, es decir ¿que a él no le puede agradar una chica porque entonces le gusta? que forma tan ilusa de pensar. Se dijo antes entrar a la casa al momento que la puerta le fue abierta. Le resulto curioso que esta vez no fuese Hinata quien siempre le habría desde que tenía la capacidad de hacerlo por sí sola. Ya dentro de la mansión pregunto por Hinata y la criada que le había recibido le indicó que se encontraba en su cuarto, antes de irse a hacer sus labores en alguna parte de la casa.
Las criadas ya no se tomaban la molestia de guiarle por la casa, ya tenia prácticamente un mes en ir todos los días a ese lugar, y si Hinata no era quien lo recibía el simplemente avanzaba y la buscaba, tal como en esa ocasión. Se quitó los zapatos y se puso sus sandalias designadas antes de adentrarse, caminó por el largo pasillo y se detuvo cuando estuvo frente al cuarto de lo pensó mucho y sin tocar ni nada, pues nunca lo hacía ya que esta nunca le escuchaba, deslizó la puerta pero al instante se reprendió por no haberlo hecho.
Su cuerpo quedo estático en su lugar, sin moverse un centímetro, incapaz de reaccionar y sin saber que hacer o decir. Solo veía como Hinata iba de una lado al otro con lentitud, tanteando las gavetas y armarios en busca de lo que el imaginaba era la ropa, pues no podía ser otra cosa, ya que Hinata solo estaba ahí… caminando alrededor de su habitación tan solo en su fina ropa interior.
Un rubor comenzó entonces a instalarse en las mejillas del azabache y así mismo sintió como su corazón comenzaba a bombear con mayor fuerza...
Ok… Eso no estaba bien.
Y bueno, aquí un nuevo capitulo...
Como siempre me disculpo por la tardanza, pero como siempre las clases no me dejan tiempo para nada.
Nuevamente le doy las gracias a "Methy" por haberme ayudado con este capitulo... En verdad que lo agradezco ^_^
Así mismo, también doy las gracias a todos por sus comentarios, como siempre he dicho, que aunque no los responda, leo y aprecio cada uno de ellos... Sinceramente me emociona saber que tengo un nuevo comentario, así que por favor sigan comentando, sin importar si son criticas o correcciones, pues se que son con la intención de ayudar (o eso espero -_-)
Por ultimo, si de casualidad hubo algún error que se nos pudo haber pasado, me disculpo de antemano.
Bueno eso es todo, asta la próxima.
