Capitulo 13

Cuando llego el martes y la hora de ir a casa de Hinata, en vez de prepararse para salir marco el número de su celular y soltó un suspiro una vez escucho el suave timbre de su voz al otro lado del auricular. Hinata se escuchaba confundida por su llamada, pero una vez supo de quien se trataba, su tono se volvió algo apagado. Él le contó de forma simple, sin llegar a muchos detalles que por esa semana se la pasaría ensayando con su banda. Hinata le escucho atenta y sin interrumpirle, una vez termino de contarle se quedo callado, esperando alguna respuesta. Como imaginaba, no puso réplica y de forma breve le mando suerte para sus ensayos y luego se despido, trancándole.

Debió de admitir que nunca se imagino a Hinata llegase a trancarle la llamada, aun sin escuchar su respuesta. Entonces se hizo la idea de que ella estaba irremediablemente molesta, y para ser honesto aquello le afecto, porque, debía de ser realmente algo como para hacer enojar a alguien del tipo de Hinata.

Nunca se había considerado una persona cobarde… Para él, huir no era algo que fuese parte de su vocabulario; toda su vida había sido de la clase de los que se enfrentaba a todo sin temor, sin agachar la cabeza y siempre mirando al frente, sin preocuparse por los detalles o consecuencias, tal vez por ello es que también era un apersona tan directa. Pero en fin, quien diría que la primera vez que sentiría temor por enfrentar algo, seria a causa de una chica y que para colmo ni si quiera podría verle.


La semana pasó volando… y como es de suponer, nuevamente estaba frente a la gran puerta esperando a que le abriesen… Mas esta vez iba preparado… y lo que esperaba que fuese la solución de sus problemas reposaba en el bolsillo derecho de su pantalón.

La puerta fue abierta y como siempre el rostro de Hinata fue el primero en recibirle. Carraspeo un poco antes de dar un paso.

_ Buenos días Hinata… ha sido un tiempo. – saludo lo mejor que pudo, y rogó que el plan que tenía en mente funcionase por que ya estaba cansado de toda esa situación.

_ Si, ha sido un tiempo Sasuke-san... Muy buenos días – saludo está de vuelta y el suspiro con alivio al ver que no quedaba nada de la tensión de hace unos días y que Hinata le sonreía como siempre. Aun le incomodaba, pero supo que aquello era mejor a su expresión estoica y apática. Por un instante pensó que ella estaría enojada con él y le prohibiría volver a visitarla… pero como supuso y para su alivio, ella no era una persona rencorosa.

Ambos permanecieron en silencio un rato hasta que al mismo tiempo parecieron recordar que debían de entrar. Sasuke avanzo y ella cerró la puerta. Continuo a esto entraron a la casa y luego se dirigieron al pasillo que llevaba al cuarto de Hinata.

Sasuke trago saliva… no comprendía porque o si eran imaginaciones suyas, pero aquel pasillo parecía que se hubiese hecho más largo. Al avanzar escuchaba el traqueteo de sus pasos y estos parecían hacer eco por el enorme lugar. Fue como una eternidad para cuando se vio frente el cuarto de la peli azul y ella abría la puerta para dejarle pasar.

Queriendo pensar en algo, repaso su plan desde el inicio… Saco los trozos de papel de su pantalón y suspiro recordando como los había obtenido…

[Flash back]

(En la cocina)

_ Otouto, que bueno que te encuentro.

Levanto la vista al escuchar la voz de su hermano y luego la regreso a lo suyo al ver la tonta sonrisa que este portaba.

_ ¿Qué quieres Itachi… no ves… que estoy ocupado? – Dije mientras terminaba de tragar lo que había mordido del emparedado que se había preparado con tomate, jamón y queso.

_ Ya veo que si…- Le contesto su hermano con deje irónico.

_ ¿Entonces qué quieres? – pregunto antes de darle otro mordisco a su merienda.

_ Esto… - Le escucho decir, entonces tubo que alzar la vista al notar que le acercaba algo… Eran un par de boletos. Los observo de reojo y luego alzo la vista asía su hermano.

_ ¿Que con eso? – pregunto tras tragar sin mucho interés.

_ Pues veras… Me los regalaron unos compañeros, pero para la fecha, tanto Konan como yo no podremos ir… Le pregunte a nuestros padres pero se ven imposibilitados de asistir. No quería desperdiciarlos y pensé que entonces, podría dártelo a ti. – le había explicado… él se había sentado en una de las bancas frente a él.

_ ¿Y qué te hizo pensar que a mí me interesaría? – no es que no pudiese gustarle esa clase de conciertos, pero tampoco tenía muchas ganas de asistir a uno.

_ Pero se me ocurrió que tal vez Hinata querría ir… No sé, creí que podrías llevarla. – soltó de repente, captando su atención.

Antes de saberlo, le había arrancado los boletos de la mano de su hermano, los observo mejor….

...

"Concierto conmemorativo número 38"

Directora: Hannu Lintu

Solista: Alicia Gabriela Martinez (Piano)

Concierto de salón. Sala numero 5

Viernes… de 20## ~ Hora: 6:00 pm.

Zona: Patio Alto; Fila: R; Asiento: 14

...

_ ¿Entonces… Los quieres? – pregunto su hermano y el no dudo… no estaba realmente interesado en aquello pero no era tonto y comprendió al instante que aquel era literalmente su boleto a mejorar las cosas con Hinata y tal vez limpiar su conciencia.

_ Me los quedare.

[Fin del Flask Back]

EL plan era realmente sencillo. Charlar con Hinata y sacar a relucir el par de boletos casualmente.

Con dicho plan establecido, se decidió dar un respiro, antes de dejarse caer en el suelo. Por un instante se sintió vació y supo que se debía a que había dejado su guitarra en casa, cosa que en ese instante se arrepentía, porque ahora no sabía con que distraerse.

Sin embargo fue la misma Hinata quien lo distrajo.

_ Fue una larga semana… - Soltó de repente… la observo, y ella se mantenía jugando con uno de los mechones de su cabello que le caía por los lados del rostro, enmarcándolo más de lo normal. Pensó distraído que se veía tierna de esa forma. Pero al instante logro re ordenar sus pensamientos

_ Si. – contesto simplemente, logrando acordarse de lo que ella le había dicho ase unos momentos… ¿Sacaba ahora lo de los boletos?

_ ¿Cómo le fue con los ensayos? – Pregunto, sorprendiéndolo.

_ Estuvieron bien… - dijo entre dientes… Claro "bien", si con bien se refería a que había tenido que aguantar a Karin por toda una semana, todo estupendo… En verdad, aquella pelirroja había sido el colmo para su semana, y debió de soportarla pues era la única que conocía que podría hacer de cantante, por no mencionar que se sabía sus canciones. Con el poco tiempo que contaban ella había sido su única esperanza, aunque le daba ganas de vomitar el tener que admitir aquello. Lo único bueno fue que se había mostrado seria a la hora de practicar, al parecer lo del tema del concurso la había atraído.

_ ¿Ya pueden tocar la canción completa? – pregunto esta, captando su atención nuevamente.

_ Si, cada quien ya se la sabe, así que nos dedicamos a ensayarla varias veces todos juntos…. Aun hay cosas por mejorar y arreglar, pero creo que estaremos bien para la competencia.

_ Me alegro de oírlo… Estoy segura que lo harán estupendo en la competición. – alego esta. El por su parte la observo en silencio… Hinata estaba actuando como normalmente lo hacía antes de su discusión, y por ello no pudo evitar poner en duda si realmente estaría enojada.

_ ¿Y por qué tan segura?... No, nos has escuchado tocar ninguna vez… ¿Cómo sabes que no somos malos? – pregunto con cierto deje divertido, esperando confirmar sus sospechas y de que esta ya no estaba enojada.

_ Por- Porque Sasuke-san es bueno, por eso… confió en que la banda también lo será. – admitió está un tanto sonrosada. El por su parte se quedo observándola, atónito por unos segundos… Ahí regresaban esas extrañas sensaciones.

Incomodo se disponía a decirle de los boletos, pero el tono de su celular lo distrajo, mas no contesto, por la tonada sabia de quien se trataba, le había puesto ese tono solo para saber cuando esa persona en especifico le llamara.

_ ¿No piensa contestar Sasuke-san?- le cuestiono esta al parecer algo curiosa, debió darse cuenta del cambio en en el sonido de repique.

_ No es necesario. – dijo con tono seguro a lo que noto, esta hizo una especie de mueca.

_ No quisiera sonar impertinente… pero puede ser algo importante. – dijo esta y el sonrió divertido… Si claro, importante una llamada del Dobe.

_ Estoy seguro que no es nada importante. – dijo, pero justo cuando esas palabras salieron escucho que le llegaba un mensaje; le dio a leer sin pensar en quien sería el remitente, y al hacerlo sus ojos se abrieron de golpe al mismo tiempo que casi se atraganta con su propia saliva.

__ ¡Teme! Voy camino a la casa de tu amiga, ase un momento fui a la tuya y Mikoto-san me ha dicho que estarías ahí.

¡¿Por qué su madre tuvo que decirle?!... No podía estar hablando en serio… ¡Que alguien le dijese que era una maldita broma!

Estaba por llamarle y decirle que no se encontraba ahí que estaba como al otro lado del mundo, cuando unos ligeros golpes en la puerta lo interrumpieron. El observo frustrado en dirección cuando una de las criadas de Hinata apareció.

_ Siento interrumpirlos Hinata-sama, pero hay un chico en la puerta que dice querer ver al joven Sasuke.

Ante tan molestas noticias el azabache estuvo a punto de soltar un improperio.

_ ¿Un amigo de Sasuke? – pregunto Hinata al parecer extrañada, no la culpaba.

_ Hinata- Sama, se trata de un joven muy alegre de cabellera rubia y ojos azules, me parece dijo se nombraba Naruto. – explico la criada y ante esta última palabra observo con frustración él como Hinata parecía enervarse. Estaba seguro de que si ella no llevase esas vendas en los ojos, estos se hubiesen mostrado emocionados.

_ ¡Na-Naruto-kun está aquí! – la escucho exclamar como si no se lo creyera… Al instante un sentimiento de amargura empezó a surgir en el.

_ ¿Quiere que lo dejemos pasar? – pregunto la mujer y antes de que Hinata pudiese decir algo para confirmarlo, el se adelanto.

_ Yo iré a ver lo que quiere. – informo y al instante se puso de pie. Iba a salir del cuarto cuando la dulce vos de Hinata se escucho.

_ ¡Yo- Yo también voy! – exclamo mientras se acercaba a la puerta.

De esa manera, el sin poder detenerla, salieron los dos asía la entrada. La gran puerta estaba abierta por lo que Sasuke al instante logro divisar la distinguida silueta de su "mejor amigo", quien al verle no tardo en arrojarse sobre él para darle un abrazo muy masculino (nótese el sarcasmo).

_ ¿Dobe, que haces aquí? – Exigió saber el moreno una vez se deshizo del incomodo agarre.

_ ¡Los chicos teníamos planeado un encuentro y como no respondiste a los mensajes las veces pasadas decidí buscarte por mi mismo! – exclamo este sonriente y evidentemente animado. Sasuke quiso golpearlo por su gran idea… ¿acaso no pudo pensar que no contestaba porque no quería?... aunque tal vez eso era exigirle mucho a su idiota amigo.

_ Dobe… no puedo ir… ahora lárgate. – dijo y al instante comenzó a empujarlo en dirección a la salida, pero obviamente Naruto no se dejo.

_ ¿Por qué no? Hace mucho que no juegas con nosotros… ¡son vacaciones! ¡Tienes que divertirte! – dijo al parecer seguro de que con eso lo convencería.

_ Ya te dije, no puedo… ¿No ves que estoy de visita? ¿Cómo puedo irme a otra parte? – dijo, y se sintió un irritado de tener que usar a Hinata como excusa, esperaba que ella no se diese cuenta… Y hablando de la susodicha, esta permanecía inmóvil a un costado de ellos, parecía incapaz de asimilar que Naruto estuviese en su casa.

_ Si, hablando se eso… ¿A quién visitas? – cuestiono y al instante su vista recorrió el espacio en el que estaban, hasta que su mirada dio con la inmóvil silueta de Hinata.

Naruto se quedo callado y la miro embelesado… La chica era de piel blanca, muy bonita y tenía el cabello oscuro y largo e iba vestida de forma casual, con unos pantalones corto y camisa manga corta de color celeste… Pese a todo aquello lo que llamo más su atención era el vendaje que cubría los ojos de la muchacha.

Con lentitud, se acerco a Sasuke quien lo miraba extrañado y cubriéndose al boca le susurro:

_ ¿Hay algo malo con sus ojos? – cuestiono apuntando a Hinata y al azabache casi le provoco darle un golpe por lo completamente idiota que podía llegar a ser su mejor amigo.

_ ¡No me digas!. – respondió Sasuke sarcástico no queriéndole responder a su estúpida pregunta.

_ ¡Sí, ya se!… que es extraño… estoy seguro que algo le paso en los ojos. – respondió este como si estuviese orgulloso de su razonamiento.

_ Naruto… A veces puedes ser tan idiota.- afirmo Sasuke cerrando los ojos y respirando profundamente para no caer en la tentación de golpear a su amigo. Apreciaba a Naruto (en cierta forma), pero era en esos momentos que le correspondía controlarse para no golpearlo hasta dejarlo inconsciente y tal vez dejase de decir estupideces.

_ ¡¿Qué quieres decir con eso Teme?! – se quejo el ojiazul.

_ Lo que dije… Ahora te agradecería que te fueras y nos dejaras tranquilos. – Hablo el azabache cruzándose de brazos. Sin embargo, por su parte Naruto lo ignoro y rodeándolo hábilmente, se acerco peligrosamente a Hinata.

_ ¿Oye chica, que te le pasó en los ojos? – pregunto este tan directo y desvergonzado que Sasuke se dijo que Naruto competía con la indiscreción de los niños de 5 años y que eran regañados por sus madres por señalar a alguien en la calle.

_ Y-yo… yo… - tartamudeaba Hinata nerviosa… ¡Naruto le estaba hablando! Sintió que su cara se calentaba y su respiración se empezaba a agitar; entonces rogó a que no fuese a hiperventilar.

Sasuke miro curioso la escena… En el tiempo que llevaba conociendo a Hinata, nunca la había visto sonrojarse en esas magnitudes, ni siquiera cuando esta le confesó estar enamorada del pelirrubio… Y aquello le irrito.

Sasuke iba a decir algo para que Naruto se terminase de alejar y se fuese de una buena vez, pero las cosas ese día no parecían querer ir en el rumbo que deseaba.

_ ¿Es ella a quien visitas?- cuestiono pero tras un extraño brillo en los ojos, como si se le ocurriese algo, sin previo aviso, tomo de una de las manos de Hinata y la estrecho animado… _ ¡Hola soy Naruto Uzumaki, un gusto!... ¿Quieres venir con migo y con el teme al parque?. – cuestiono y el azabache sin aguantarlo más, viendo como Hinata se ponía cada vez mas roja, casi morada, decidió intervenir.

_ No, dije que iría a ningún lado. – espeto firme a lo que Naruto liberando la mano de Hinata, lo observo con expresión decepcionada.

_ ¡Vamos Teme, hace tiempo que no jugamos! – dijo casi en forma de berrinche y Sasuke estuvo tentado a darle un golpe por idiota.

_ ¡DOBE, TE DIJE QUE…! – Estaba por negarse definitivamente, cuando la suave voz de la peli azul lo interrumpió.

_ ¡Iré! – exclamo esta y el azabache le miro atónito.

_ ¡Yei! Ves teme, ella si vendrá… ¿tú también vendrás cierto? - dijo este emocionado y el dándose cuenta de que no tenía más opciones asintió derrotado mientras apretaba los dientes con evidente molestia.

Naruto al instante brinco emocionado, alegando que los chicos se alegarían de verlo. Hinata se adentro a la casa para buscar unas cosas y avisar a las criadas de su salida, el por su parte se quedo afuera junto a Naruto, a quien, una vez se vio solos, le dio un golpe del cual el rubio chillo y se llevo las manos a la cabeza adolorido.

Pasaron varios minutos, por los cuales el azabache se sintió extrañado por la tardanza de la joven, mas sus interrogantes se vieron respondidas cuando Hinata apareció ante ellos…. No negaría que se sorprendió de ver que se había cambiado y ahora el atuendo que portaba le permitía mejor vislumbrar los atributos de la joven como había hecho hace ya unos días; con una franelilla holgada color azul marino, que tenía un escote circular no muy grade pero si lo suficiente para ver el nacimiento de los pechos, esta tenia detalles de encaje en las mangas, escote y al final de la camisa, estos de color blanco; por otra parte portaba unos pescadores azules algo sueltos, por ultimo unas sencillas sandalias, blancas.

_ L-lo siento por la tardanza… Las chicas no me querían dejar salir sin cambiarme antes. – informo agachando la cabeza y comenzando a jugar con sus dedos.

_ ¡No te preocupes… además te vez linda! – soltó de sopetón el Uzumaki y Sasuke sin perder tiempo le dio otro golpe del cual el rubio se quejo al instante. Sasuke pudo vislumbrar entonces un sonrojo en las mejillas de la peli azul… aquel comentario debió de caerle de las mil maravillas… ¡Bien por ti Hinata¡ Enserio que bien.

_ Hump… Vamos – dijo el azabache y sin que ninguno se lo esperase, se acercó a ella y le obligo a que esta reposase su mano en el brazo de él, como si la estuviese escoltando. Sintió a Hinata respingar, pero él lo ignoro, pues no iba a pasar por lo mismo que su primera salida, así que por si acaso había investigado, y sabía que la mejor forma de llevarla era esa.

_ ¡Teme, que caballero! - Soltó el pelirrubio y supo que solo se estaba burlando, por lo que no le presto ningún caso.

Iba a empezar a guiarla cuando ella se mantuvo firme y comenzó a buscar algo en el pequeño bolso blanco que le colgaba de su hombro derecho, de ahí vio como sacaba una delgada vara blanca, la cual en segundos extendió alargándola lo suficiente. Esta entonces asintió y el supo que ya podían caminar.

Por varios minutos la vio mover la vara de un lado a otro rozando el suelo, y esta se movía a un lado cuando tenía al frente una hendidura o algo.

Naruto paso al principio buen rato haciendo preguntas sobre la vara y como al usaba y Hinata le respondía como podía, y con paciencia, repitiendo lo mismo cada que el rubio no entendía, hasta que el mismo se arto y ahora caminaba unos metros frente de ellos.

_ Sasuke-san… tengo curiosidad… ¿A dónde vamos? – pregunto esta con su usual suave tono de voz.

_ Al parque de aquí cercar. – informo, recordando lo que Naruto le había dicho sobre su encuentro.

_ ¿Enserio?- pregunto esta sonriente… _ Me encanta caminar por ese parque – informo esta risueña, casi como una niña y Sasuke como antes, no pudo soportarlo y desvió la vista de nuevo.


Pronto llegaron al parque que solo estaba a pocas cuadras de la casa Hyuga. Sasuke miro en varias direcciones y noto como de las personas que se encontraban en ese lugar y que se encontraban cerca se les quedaban mirando de forma curiosa, ignoro las miradas al igual como hacia Naruto, y viendo que aun no había nadie de sus conocidos, busco un lugar donde sentarse, había varias bancas vacías pero ninguna le parecía, al final logro dar con una banca, que aunque no se encontraba muy apartada como le hubiese gustado pero si lo suficiente. Templo la mano que agarrada a la de Hinata, para indicarle la dirección y comenzó a caminar hasta esta, así mismo hizo señas a Naruto para que los siguiera.

_ Aquí hay una banca – informo una vez estuvieron frente a esta.

Hinata entonces estiro sus manos, buscando encontrar aparentemente el asiento. Pero Sasuke como siempre impaciente, la tomo de los hombros y tras girarla la empujo asía abajo, dejándola así sentada sobre el frió metal. Una vez ella estuvo acomodada, tomo asiento a su lado. Naruto por su parte se quedo de pie mirando a la nada, parecía estar buscando al grupo que supuesta mente se reuniría.

_ Gra-gracias. – dijo esta de repente.

_ No tienes por qué. – gruño este cerrando los ojos y suspirando.

Al abrirlos miro asía al frente… todavía había gente observándolos. Por el por su parte no entendía cual era la gran curiosidad que tenían por sus personas. Cansado de recibir tantas miradas decidió ignorarlo como siempre, fijo su vista esta vez en el apersona que tenía al lado, estaba quieta, con la espalda derecha y la "vista al frente", mas sus manos se mantenían jugando con la vara blanca que ahora estaba nuevamente en su versión portátil.

_ Esa vara… Parece que ya te acostumbraste bien en usarla.

_ Yo, con el doctor, kurenai, y las chicas he estado practicando. – informo sonriendo un poco.

_ No te había visto hacerlo.

_Es que, ya aprendí a movilizarme por la casa sin necesidad de ella... por no decir me la se de memoria… Pero a veces practico en el patio, cuando espero a que usted llegue... También practique mucho la semana pasada – Dijo y Sasuke asintió pese a que esta no podía verle.

_ ¿Y no se te hace complicado? – pregunto curioso. La vio negar sonriente.

_ En un principio es algo… ¿extraño?... pero luego llegas a adaptarte…. Aunque la verdad es que al comienzo me daba miedo de caerme. – confeso con un ligero rosa en las mejillas. Sasuke frunció el ceño ante su respuesta.

_ ¿Sientes miedo? – pregunto, y chasqueo los dientes al ver que se le había escapado algo que no tenía intención de preguntar. Iba a decirle que no importaba, que ya sabía la respuesta, cuando la vio asentir.

_ Para ser sincera… estoy aterrada. – confeso mientras echaba la cabeza asía atrás como si mirase al cielo. El azabache permaneció mudo y la observo embelesado… algo en su respuesta lo había perturbado, se sintió igual que cuando le dijo que tal vez su vista no regresase, y se pregunto si aquella respuesta que le dio Hinata, seria por su culpa.

_ ¿Qué…? - iba a preguntar pero esta se le adelanto…

_ Si-siento si dije algo raro… ignorelo. – pidió esta ofreciéndole un sonrisa. Sasuke suspiro ante ello, olvidándose por los momentos de la molestia que sentía al mirarla.

_ No dijiste nada raro… – decía, pero se corto no quería tener que rozar cualquier punto que los llevo a discutir la vez pasada.

_ No es solo eso. – susurro Hinata con cierto tono melancólico que capto la atención de Sasuke. Iba a preguntar a que se refería, cuando un escandaloso grito que pudo asegurar se escucho por todo el inmenso parque lo interrumpió.

_ ¡NARUTO-KUN, SASUKE-SAN!... – llamo Rock Lee, mientras corría emocionado hacia a ellos

_ ¡Lee-sempai! ¡Qué bueno que llego! – exclamo con una brillante sonrisa el pelirrubio, la cual fue contestada, por una de parte del mayor que como algo característico de él, alzo el pulgar y mostró sus brillantes dientes en una sonrisa. Naruto como payaso le contesto igual.

Sasuke chasqueo los dientes molesto por tan tonto espectáculo. Dicho sonido llamo la atención de Lee quien al instante reparo en la tercera presencia… Sus ojos se abrieron más de lo que se creía posible y su mandíbula se desencajo un poco. Y ante la sorpresa de los dos más jóvenes, se lanzo y abrazo con fuerza a la única fémina entre ellos quien se sonrojo de golpe mas no alejo a quien la abrazaba.

_ !Hinata-san, tenía tiempo que no la veía! ¡Qué alegría ver que le llama de la juventud aun brilla con fuerza en usted! Pese a todo, se ve tan radiante como siempre… - exclamo este mientras la levantaba de la banca y giraba con ella en brazos.

_ I-Igualmente me alegra saber de usted Lee-san – dijo esta con voz algo forzada por el fuerte apretujo…

_ Lee-sempai… va a asfixiarla si la sigue abrazando así. – gruño Sasuke, quien se puso de pie y detuvo los giros de Lee. Este comprendiendo a lo que se refería la soltó y dejo como correspondía de pie en el suelo, Hinata se tambaleo unos segundos antes de recuperar el equilibrio.

_ Lo siento Hinata-san… Me emocione de más… Hace mucho que no la veía. – dijo este mientras se inclinaba en forma de disculpa… Algo tonto pensó Sasuke pues ella no podría verle.

_ E- Esta bien Lee-sempai… no hay problema. – le contesto ella con una de sus brillantes sonrisas… La cual Lee respondió con una propia, mas algo que incomodo al azabache fue ver que en Naruto aparecía un leve rubor… Ok, eso si no se lo esperaba.

El azabache se quedo en silencio, dejando que Hinata, Lee y Naruto siguiesen charlado. Observaba al pelirrubio curioso, y preguntándose si había sido su imaginación. Estaba en eso cuando varias voces lo distrajeron.

Entrando al parque no muy lejos de ellos reconoció a diez de sus amigos acercarse, algunos de su clase otros conocidos en reuniones. Todos venían charlando entre ellos, vestidos de forma cómoda o con ropa deportiva, dos cargaban balones de fútbol bajo sus brazos.

_ ¡Hey! ¡Chicos, por acá! – Grito eufórico Lee y haciéndole señas con la mano. Los chicos llegaron rápido a donde ellos se encontraban.

_ Pensé que Uchiha no vendría. – dijo uno de ellos confundido. Takeshi, era un amigo que Naruto y el habían hecho en una de sus reuniones, es un año mayor que ellos mas esta en el mismo curso pues repitió por faltas, es de aspecto rudo, algo fornido pues le encantan los deportes, pelo negro y ojos verdes; sobre su personalidad, en general y la mayor parte del tiempo es un chico agradable, mas tenía el defecto de que le encanta hacer bromas de mal gusto

_ Así era, pero como buen amigo que soy, fui a buscarlo y lo traje. – Respondió Naruto alegre.

_ ¿Eso quiere decir que jugara con nosotros?…. Porque si es así lo quiero en mi equipo. – hablo nuevamente Takeshi y ante sus palabras muchos se quejaron y otros también dijeron algo sobre tenerlo en el equipo.

Estaban volviéndose cada vez más escandalosos decidiendo el orden de los equipos, cuando Haru, otro de sus compañeros llamo la atención de todos.

_ ¿Y quién es ella? – pregunto señalando a la banca en donde Hinata seguía sentada y jugaba con el dobladillo de su blusa buscando algo con lo que distraerse.

Ante su interrogante todos los del grupo también hicieron cuenta de la presencia de la peliazul, y ella al parecer sintiéndose observada se inclino un poco.

_ Bu-buenas tardes – saludo antes de levantar la cabeza.

Sin saberlo ella, todos habían quedados atontados… Unos ante su educación, otros con su suave voz y otros que sin quererlo se habían fijado en el discreto escote… En fin, cada uno por su lado había quedado de alguna forma fascinado con ella.

Sasuke solo pudo cerrar los puños y respirar profundo para no golpear a todos en el grupo, quienes se habían lanzado y aglomerado alrededor de la peliazul.

_ ¿Cómo te llamas? , ¿De dónde eres?, ¿En qué instituto estudias?, ¿Tienes novio?... hasta… ¿tu color de cabello es natural?

Entre otras, eran la clase de preguntas que hacían los chicos. Y Sasuke sospeso que a ninguno le importaba o le interesaba que ella estuviese ciega y con vendas en los ojos. Aquello más que parecerle curioso como lo fue en el puesto de hamburguesas, lo enervaba de alguna forma.

Vio como Hinata estuvo a punto de responder a los interrogantes anteriores mente echas, todos esperaban expectantes por oírlas, por lo que se dijo que era hora de acabar con aquello.

_ ¿No íbamos tener un partido? - pregunto llamando ahora toda la atención del grupo.

_ ¡¿Vas a jugar teme?! – pregunto emocionado el pelirrubio y el solo asintió.

_ Me trajiste por eso ¿o no?... Pero estoy pensando no jugar si seguimos perdiendo el tiempo aquí. – dijo y se felicito al ver que había logrado lo que quería y que ahora todos estaban emocionados también por ir a jugar.

Sasuke bufo sabiendo que ya no podría librarse de esa. Se puso de pie, pero cuando se dispuso a levantar a Hinata, pues no podría dejarla ahí sola, dos de sus compañeros se le adelantaron tomándola, cada uno de cada mano. Ella obviamente se asusto pero estos no hicieron caso y comenzaron a llevarla con ellos.

Como se imagino que pasaría, tropezó y se fue de frente, hubiese chocado contra el suelo si no fuese por Rock Lee, quien le tomo de la cintura… En ese instante agradeció a los buenos reflejos de su sampai. Lee reacomodo a Hinata y le dejo derecha.

Todos se habían quedado estáticos con el acontecer. Y el par que la jalaban estaban más que asustados (se les notaba en el rostro).

_ ¡Lo sentimos!... _ ¿Estás bien? _ ¿Te lastimaste?... – preguntaban ambos mientras se acercaban a ella.

_ E-estoy bien… no se pre-preocupen. – dijo sonriente pero sonrosada… tal vez avergonzada.

_ ¿Segura? – pregunto uno. Hinata asintió de nuevo.

_ Lee-san me atrapo a tiempo. – dijo y Lee dio a exhibir su reluciente sonrisa

_ ¡Pues claro!… No dejaría que le pasase nada a la querida prima de Neji. – comento contento sin saber cuan sorprendidos quedaban todos por la noticia, Sasuke incluido.

_ ¡¿LA PRIMA DE NEJI?¡…

Gritaron todos excepto el azabache que se cruzo de brazos… Si aquello era verdad, estaba problemas… Obviamente sabía que Neji debía de ser de alguna forma familiar de Hinata, pero de ahí, a ser su primo… cuando el Hyuga se enterase de que su prima estaba en ese estado por su culpa… Si es que ya no lo sabía.

_ ¿Us- ustedes conocen a Neji-nisan? – pregunto Hinata sorprendida… Sasuke no pudo dejar pasar como ella había llamado al Hyuga.

_ Lee lo traía mucho a nuestros encuentros. – explico uno y todos asintieron.

_ No lo sabía. – comento ella.

_ Y no nosotros no sabíamos que Neji tuviese una prima tan linda. – dijo Takeshi de repente con una sonrisa en su rostro. Hinata por su parte y sin advertencia se sonrojo con fuerza.

Aquello llamo la atención de muchos, pues hasta ahora Hinata no había mostrado esa característica suya la cual era sonrojarse de la nada. Takeshi sonrió con expresión orgullosa en su rostro, posiblemente por haber tenido aquel efecto en ella, sin saber que era comuna que se colorarse por todo.

Sasuke al notar las intenciones de Takeshi de acercarse a ella, sin pensarlo dio un paso y quedo entre ambos. El muchacho retrocedió un paso

_ Sasuke hombre, me sorprendiste. – dijo este con tono burlón. El por su parte solo lo ignoro y se fijo en Hinata.

_ Vamos Hinata. – le llamo, sorprendiendo a más de uno por la forma tan cercana en la que la llamaba.

La peliazul asintió de acuerdo, pero cuando Sasuke estuvo a punto de tomarla alguien más se le adelanto.

_ Creo que lo mejor es que yo lleve a Hinata-san. – dijo y para la sorpresa de todos y de la misma peliazul. El mayor de todos pasó un brazo por su espalda y la otra por detrás de su pierna, para cuando fue capaz de reaccionar ya se encontraba cargada en brazos del pelinegro.

_ ¡Le-Lee-san! ¿Qué hace? – pregunto Hianta, sonrojándose de nueva cuenta.

_ Así es más cómodo para usted Hinata-san. – dijo este sonriente. ella parecía querer refutar pero él no se lo permitió. _ Ahora Hinata-san sujéteme con fuerza que voy a agarrar velocidad. – dijo sorprendiendo a más de uno.

Antes de asimilarlo, Lee corría a toda velocidad con una Hinata en brazos que chillaba y ce aferraba a él, al parecer aterrada.

_ ¡EL QUE LLEGUE DE ULTIMO PAGA LAS BEBIDAS! - Grito Lee sin dejar de correr. Todos tardaron más de cinco segundos en darse cuenta de lo que ocurría.

Una nube de tierra se levanto en el instante que todos arrancaron a correr. La gente de los alrededores los miraba confundidas y se apartaban al verlos acercarse. Mientras ellos hacían lo posible por no chocar y no llevarse a nada y ni nadie por delante. Todos desesperados por llegar a la meta que ya se imaginaban cual era.


En minutos casi todos estaban desparramados sobre el pasto, agotados sin energías, solo algunos se mantenían de pie y respiraban profundo para recuperar el aliento perdido por la repentina y reciente carrera, Sasuke entre ellos. Lee por su parte ya había comenzado dibujar las porterías con objetos o rocas que consiguió en la zona. El lugar era un amplio espacio del parque, no era especialmente una chancha pero tenía el área suficiente para que jugasen cómodamente.

Naruto había llegado de ultimo, pues como idiota natural que era, se tropezó varias veces con rocas o ramas y una vez se llevo a una señora por delante que estaba de pie alimentando unas palomas.

En fin, tardo unos seis minutos en llegar junto con ellos. Todos se burlaron y rieron un rato al ver la tragedia que hacía por no querer comprar las bebidas y quejándose de que se quedaría pobre, pero nadie hizo caso. Naruto continuo llorando, mientras se acercaba al grupo que se disponer solucionar el cómo se conformarían finalmente los equipos.

Tras un alarga disputa, se decidió que Rock lee, el que mejor condición física tenía entre ellos estaría en uno como portero y en su mismo equipo Naruto como delantero, por otra parte Takeshi lucho por tener a Sasuke y Rock lee en el equipo, pero por lo menos logro el azabache quedase en el suyo como delantero para hacer frente a Naruto y el cómo defensa.

El juego empezó sin demora (puesto que ya habían calentado), una vez todo de acuerdo cada uno tomo sus posición. Le había soplado un pito que había traído consigo y así todos supieron cuando empezar.

Los equipos se entrelazaron todos en espera y en busca del balón que pasaba de persona a persona, así fue hasta que Naruto logro obtener el control de este, quien emocionado comenzó a correr en dirección a la portería sin temor a tacar de una vez, pero una vez estuvo a poco metros de la misma, se vio bloqueado; Sasuke lo había interceptado, se miraron por unos segundos y antes de saberlo el azabache se "lanzo" contra él, y como es usual en su persona logro arrebatarle el balón con cierta habilidad. Naruto lloriqueo pero no tardo mucho en ir tras él y tratar de robarle el balón de nuevo.

Así, esa clase de escenas se vieron a lo largo de dos horas. En las que varias veces los chicos y el mismo Lee tuvieron que interceder entre el azabache y el rubio que no dejaba de provocarlo.

Faltaba poco para finalizar el partido, todos ya estaban agotados y estaban felices de saber que solo faltaba un gol para decidir la victoria o derrota. Ambos equipos tenían dos goles a su favor, y ahora Sasuke tenía el deber de marcar el tercero antes de que se acabase el tiempo. Cosa que no era fácil pues todos estaban contra él, y Naruto no dejaba de intentar tomar el balón, sin embargo, de un momento a otro se encontraba a tan solo pocos pasos de la portería. Lee lo estaba esperando sonriente y vio como una gota de sudor se deslizaba por su cien. Respiro hondo, ya sabiendo a done apuntar y pateo el balón.

Sora, uno de sus compañeros que también estaba cerca de la meta marco el gol decisivo… El azabache había hecho una finta, le paso el balón al chico sin que nadie se lo esperara, y Sora alerta y sin tapujos pateo el balón asía la portería, Lee que apenas logro reaccionar se lanzo a detenerlo pero fue tarde, el balón atravesó la portería y el equipo ganador vitoreo.

Todos los compañeros se lanzaron sobre Sora para agradecerle. El Uchiha listo como era se retiro antes de que también quisiesen agradecerle. Una vez fuera del tumulto en donde ya estaban empezando a discutir sobre alguna tontería, busco un lugar en donde sentarse a descansar, se aireo con la camisa que ahora estaba un tanto sudada, por suerte no mucho y se secaría rápido.

Pronto escucho una risa conocida para el solo tuvo que girar la cabeza un poco para encontrarla. Estaba sentada en el pasto, abrazando sus piernas y se estaba riendo por algo que Haru (quien está sentado a su lado) le estaba diciendo. Una extraña sensación que le recordaba a la ira comenzó a embargarlo, apretó los puños sin medirlo y emprendió a marchar a paso firme en su dirección. Haru levanto la vista al mirarle una vez llego junto a ellos. Comprendió que estaba poniendo una expresión molesta cuando noto el temor reflejado en los ojos marrones del chico. Hinata pronto pareció percibir su presencia pues levanto levemente la cabeza como si lo mirase.

_ ¡Sasuke que gran partido! Exclamo el muchacho mientras se paraba y le palmeaba la espada sonriente, mas su tono había sido tembloroso… se le notaba que aun estaba nervioso. El por su parte frunció el ceño, no se había dado cuenta que él no había jugado.

_ ¿Por qué no jugaste? – pregunto algo rudo, Haru pareció notarlo pues retrocedió un par de pasos.

_ Bueno, contigo aquí los equipos estaban equilibrados y yo sobraba, y como realmente no tenía muchas ganas de jugar decidí quedarme con Hinata-san para hacerle compañía. – Explico él mientras se rascaba la nuca, alborotándose un poco más el castaño pelo, que de por si era desordenado por ser ondulado.

_ Hai… Y se lo agradezco mucho Haru-san… Pero no solo me hizo compañía, también me iba narrando todo lo que sucedía cuando jugaban. No sé mucho del deporte pero Haru-san es bueno explicando. – dijo esta sonriente, mientras se ponía de pie. El chico le tomo de una mano para ayudarla. Sasuke bufo ante su actitud caballerosa, pero luego gruño al verlo algo sonrojado.

_ No fue nada Hinata-san… Es agradable hablar con usted, casi no pareces la prima de Neji. – comento al final, tratando de ser gracioso pero a ella no pareció alegrarle pues una mueca se esbozo en su rostro. A Sasuke se le formo una sonrisa al notarlo.

_ Neji-nisan es muy agradable. – objeto ella cruzándose de brazos cosa que sorprendió a ambos chicos que no pudieron coincidir mucho.

Por otra parte Haru comprendió que había metido la pata, pero cuando quiso enmendarlo se vio interrumpido por una escandalosa y fuerte voz.

Naruto…

_ ¡Chicos! ¡Ya todos están listo para ir a comer! !Muévanse que me muero de hambre! – gritaba este a medida que se acercaba a ellos. El resto del grupo venía detrás del rubio.

_ Vamos a comer a un puesto de ranmen… ¿vienen? – pregunto Sora sonriente… Sasuke bufo al suponer de quien provenía la idea.

Estaba decidió a negarse, no queriendo pasar más tiempo con esa panda de escandalosos, cansado ya de todo. Mas un curioso ruido se lo impidió. Tanto el azabache como todos los demás dirigieron su mirada asía el lugar que al parecer provino el ruido.

Hinata con las mejillas extremadamente rojas, se cubrió el estomago con sus dos manos. Intuyendo que todos lo habíamos oído rugir.

Sin embargo, no había sido nada descomunal ni fuerte, como los de estomago de Naruto que fácilmente podría confundirse con el rugido de un tigre o de cualquier otro animal de gran tamaño. Hasta los de él, podían llegar a ser más fuertes que aquello que haba producido Hinata. Pero era gracioso que sin embargo allá logrado ser oído. Y el resto pareció pensar lo mismo, pues pronto se escucharon fuertes carcajadas.

_ L-lo siento. – se disculpo Hinata tan roja que no comprendía podía mantenerse de pie, sonrojarse a tal extremo no podía ser normal.

_ ¡Al parecer no hay más preguntas! – exclamo Sora y todos rieron de nuevo mientras asentían.

De tal forma Hinata termino siendo escoltada por unos trece chicos (sin incluir al azabache) al restaurante más cercano y cada que parecía caerse o algo, alguno de ellos la ayudaba o atajaba, todos al pendiente; más de lo necesario se dijo el Uchiha cuando noto y escucho a más de uno decir cuan encantados estaban con lo atractiva que era Hinata… Y si supieran, se dijo irónico un momento recordado la escena del incidente, la cual elimino de su mente al instante que fue consiente.

Su molestia a lo largo del día había regresado y fue en aumento a medida que avanzaba… Ya en el local de comida más de uno se ofreció a alimentarla y esta no paraba de sonrojarse, pero negando la ayuda.

En fin, una vez, llego el momento de despedirse. Tardo unos cuantos minutos en poder hacer comprender al resto (y tal vez al mismo) que le correspondía a él, llevarla a casa…

Para su mala fortuna, el que pensó ya no tener que escuchar mas nada, por primera vez en un tiempo a Hinata le dio por querer hablar. En el camino no paraba de platicar de cuanto se había divertido y lo feliz que estaba de haber pasado una tarde con Naruto y los chicos, que todos habían sido unos caballeros.

Sasuke tuvo que reprimir una carcajada pensando que esa panda de monos eran de todo menos civilizados, sabiendo que aquel trato no era motivo de caballerosidad sino de coqueteo, pero aquello no se lo diría a ella. Por otra parte una vena palpitante iba creciendo y amenazaba con reventar en cualquier momento, cada que veía aquella enorme sonrisa en la cara de ella y cuando esta le daba las gracias por ser tan bueno, de llevarla a pasear, alegando que él era un muy buen amigo.

Algo se oprimió en su pecho al escucharla… mas no dijo nada. Pronto estuvieron frente a la entrada de la casa de Hinata, toco el timbre y una vez la puerta comenzó a ser abierta, se retiro sin mayor aviso. Solo se fue sin despedirse.

Tenía muchas cosas en que pensar.