Capitulo 16
Sasuke se quedo inmóvil mirando la puerta por varios minutos. Pensando en lo ocurrido… Sinceramente no había esperado que las cosas aquella noche terminasen así, no con Hinata riendo y luego llorando a causa de Naruto ¿Por qué diantres las cosas habían terminado así?... Se suponía que debía de ser una salida divertida (para Hinata).
Pensó en ella y en cómo se debía de estar sintiendo… Es decir, de alguna forma, la persona que amaba la había despreciado en su cara. El no comprendía mucho de esas cosas, pero no se debía de ser muy experimentado como para saber que aquello no debía de ser nada agradable.
Hinata debía de estar destrozada y en algún punto que debía de ir a decirle algo… Pero deshizo esos pensamientos rápido (antes de que cobraran mayor importancia) y se decidió por irse a su casa, después de todo era tarde, ya vería a la peliazul en la mañana.
Al atravesar la entrada de su casa, gruño incomodo al encontrase con la expectante y emocionada mirada de su madre.
_ ¿Sasuke hijo como les fue? – pregunto alegre, acercándose a él.
_ Todo bien mama. – dijo simplemente.
_ Qué bueno. – dijo con un tono más apagado, obviamente decepcionada pues esperaba una respuesta más extensa o explicativa.
El estaba a punto de retirarse a su habitación, a provechando que su madre ya no le prestaba atención, pero la voz de la misma lo detuvo.
_ ¿No comerás? – pregunto y el negó con la cabeza.
_ Hinata y yo fuimos a un restaurant cerca. – dijo y noto como la mirada de su madre se iluminaba de nuevo.
_ ¿Fueron a cenar? ¡Qué emoción! – soltó su madre realmente alegre.
_ Lo que digas… okasan, iré a acostarme. – dijo y comenzó a subir las escaleras veloz mente para no darle tiempo a su madre de proseguir con la charla.
Una vez en su cuarto se quito la corbata, el cardigan y luego comenzó a desbotonarse la camisa mientras buscaba ropa de cambio. En eso no pudo evitar retomar sus pensamientos sobre esa noche, muchas cosas ocurrieron y no sabía cómo lidiar con ellas. Comenzando con la forma en que había quedado Hinata, ella no lo decía ni podía ver sus ojos para confirmarlo, pero de alguna forma sentía su dolor, y algo en su interior le decía que debía de hacer algo, mas no comprendía el que.
Se quedo quieto por unos segundos… de repente frunció el seño. Se llevo las manos a la cabeza y se revolvió el cabello con desesperación… ¡¿Qué rayos le pasaba?¡ ¿Por qué se andaba inquietando tanto? ¿Por qué le molestaba?... Apenas y había logrado aclararse tras el anterior incidente, y sin embargo ahora se sentía mas confundido. Había salido de una cosa para meterse en otra. Gruño irritado y se siguió sacudiendo la cabeza con intención de deshacerse de sus desesperantes pensamientos. Pero de repente una voz conocida lo distrajo, se giro y se encontró con la divertida mirada de su hermano. De inmediato se retiro las manos de la cabeza y se enderezo queriendo recomponerse, pero ya era tarde y su hermano lo había visto actuar como idiota… ya lo venia venir, una larga serie de burlas de parte del mayor.
_ ¿Debo preguntar qué pasa? – Dijo este en tono burlón a lo que Sasuke bufo… _ Ya comenzó – se dijo rodando los ojos.
_ ¿Qué quieres? ¿Para qué viniste? Es más, ¿Por qué entras sin mi permiso? – cuestiono de golpe, cruzándose de brazos. Itachi rió divertido.
_ Calma… solo quería saber que tal había ido todo. – dijo obviamente refiriéndose a la salida.
_ Bien. – dijo tajante… Itachi amplió su sonrisa.
_ ¿Qué paso? – pregunto con tono amable mientras se sentaba al borde del escritorio de Sasuke, quien gruño al reconocer que el mayor planeaba quedarse.
_ ¿Qué te hace pensar que paso algo? – pregunto cruzando se de brazos y dejando su peso caer sobre su pierna derecha
_ Me subestimas otouto... Me preguntas eso como si no te conociera. – dijo el mayor con deje dramático y llevándose una mano al pecho de forma teatral. Sasuke le mando una mira de asco a su hermano, detestaba cuando se la daba por esas ridiculeces. Mucha influencia de sus amigos de club.
_ ¿Y se puede saber que te hace pensar que paso algo? – pregunto irritado.
_ ¿descontando como parecías querer arrancarte los cabellos? – pregunto enarcando una ceja a lo que el menor bufo, nuevamente molesto de que lo halla encontrado así.
_ ¿Y en que te justificas para insinuar que ambas cosas se relacionan? – dijo arqueando una ceja con expresión de burla, con la intención de que este se retractara, pero como se esperaba de Itachi, ni se inmuto.
_ En eso, y en que hace unas horas recibí un mensaje de unos amigos comentando que de casualidad te vieron a ti y unos chicos en el Royal Host. – decía mientras sacaba su teléfono del bolsillo y tras buscar le mostró el susodicho mensaje. El menor chasqueo los dientes.
_ ¿Es que no puedes tener amigos menos chismosos? – dijo irritado y tirándose en la cama, acostándose de costado, de forma que le deba la espalda.
_ ¿Entonces se relacionan o no? – le escucho preguntarle, mas no se giro.
_ No, no se relaciona… Pero si tanto quieres saber, solo nos encontramos con Naruto y Sakura. – informo.
_ Oh… Así que Naruto-kun por fin convenció a Sakura de salir con él.
_ Eso no lo sé, ni me interesa. – dijo tajante.
_ ¿Acaso es por eso? ¿Te molesta que Sakura pueda olvidarte? – pregunto en realidad serio… Siempre creyó que su hermano en verdad no la veía de esa forma, pero tal vez verla con Naruto lo haya hecho recapacitar.
_ ¡Por Dios, No! Me da igual si Sakura sale con Naruto o quien sea. – dijo esta vez mirándolo como si se hubiese vuelto loco… No comprendía como había llegado a concluir aquello.
_ Ya… pero entonces ¿Qué?… Es obvio que algo ocurrió esta noche y que muy posiblemente esté relacionado con la presencia de Sakura y Naruto... Tal vez… la cosa no es contigo, sino con Hinata. – dijo y Sasuke gruño para sus adentros el que Itachi fuese tan listo e intuitivo.
_ A Hinata le gusta Naruto. – soltó de sopetón antes de volver a dejarse caer en la cama.
_ ¿Enserio?... Eso no me lo esperaba… Debió ser duro para ti – dijo este con cierto tono lastimoso. Ante sus palabras Sasuke abrió los ojos asombrado.
_ ¡¿Cómo que debió ser duro para mí?! ¡En tal caso la incomodidad debió ser para Hinata que está enamorada! –dijo como si hubiese sido insultado. Itachi sonrió.
_ ¿Y tú no?- le pregunto su hermano enarcando una ceja y él lo observo en silencio... al rato supo comprender a que se refería.
_ Yo no… estoy enamorado de nadie. – aseguro, pese que en unos instantes se encontró dudando.
_ No… obviamente no lo estas… Es por eso mismo que estas aquí, tranquilo, arrancándote los cabellos… - dijo con deje irónico que irrito aun mas al azabache, quien si sigue así, pronto llegaría a su límite.
_ ¡No tiene nada que ver! - grito exasperado. Itachi carcajeo un poco ante la reacción… A su consideración, no había nada más divertido que colmar la paciencia y sacar da las casillas a su serio y tonto hermano menor… Debería pensar en hacer otra apesta con Shisui.
_ ¿En serio?... Está bien, digamos que te creo, pero entonces… ¿Qué tiene que ver el que a Hinata-chan le guste Naruto-kun con lo que ocurrió esta noche y te este molestando? – Sasuke miro a su hermano y soltó un suspiro, tranquilizándose.
_ EL dobe dijo algo desagradable de ella. – dijo sorprendiendo al mayor.
_ ¿Naruto qué…? ¿Por qué Naruto-kun haría algo como eso?– pregunto incrédulo, después de todo Naruto es un chico demasiado bueno, no le veía diciendo algo malo de una persona.
_ El no la reconoce y cuando la Hinata que conocemos del colegio salió en conversación, a Naruto se le fue la lengua... Ya sabes, el nunca se da cuenta de lo que dice - explico ya cansado.
_ A veces Naruto-kun puede ser… - dejo la oración a medias.
_ Idiota, imbécil… - completo el menor frotándose los ojos.
_Si… Pero entonces… - decía, mas no termino la frase. Sasuke por su parte supo comprender a que se refería.
_ Hinata quedo mal… la lleve llorando a su casa. – contó y su seño se frunció al recordar las escena vivida hace no más de una hora.
_ Se nota una chica sensible, la pobre debe de estarce sintiendo terrible. – dijo su hermano confirmando sus pensamientos.
_ Eso mismo pienso yo… - dijo mientras se dejaba caer de nuevo en la cama.
_ Y… ¿Ya sabes que vas a hacer? – lo escucho preguntar.
_ ¿Hacer para qué? – pregunto, mirándolo confundido.
_ Pues obviamente me refiero a lo que harás para consolarla.
_ ¿Y por que se supone que yo debería de hacer algo? – pregunto enarcando una ceja. Itachi se giro a verle y le mando una mirada de reproche.
_ Porque son amigos, por eso. – dijo apuntándolo con el dedo. Sasuke quiso responder pero su hermano que ya se había acercado a él… Retrocedió pero no pudo evitar la acción de su hermano... Sintió el golpe de los dedos de Itachi en su frente.
_ No lo pienses mucho otouto… Te necesitan, así que aprende a dejar tu orgullo de lado. – dijo antes de alejarse y caminar en dirección a la puerta… Itachi salió sin decir otra palabra.
_ Ya lo he hecho. – gruño por lo bajo Sasuke mientras cerraba los ojos…
_ ¿No puedo verla? ¿Por qué? – interrogo Sasuke desconcertado. La mujer le miraba de una forma apenada, como si no supiera que decirle.
_ Lo siento… Hinata-sama no ha querido salir de su habitación desde esta mañana… así mismo no ha permitido que nadie entre… Para ser sincera todas estamos preocupadas. – dijo esta agachando la cabeza como demostrando su sentir.
_ ¿No ha querido salir? – repitió Sasuke… _ ¿Y como saben si esta dentro o si esta consiente? – pregunto sorprendiendo a la mujer… Era razonable preguntarlo, después de todo nadie la ha visto en todo el día.
_ Pese a que no podemos entrar, ella nos responde que está bien. – dijo la mujer ya comprendiendo a lo había querido referirse.
Sasuke observo a la mujer unos segundos mientras pensaba… ¿Por qué Hinata se estaba comportando de esa forma… ¿sería por lo de Naruto? Se pregunto a sí mismo, y asintió en respuesta… era obvio que así era… ¿Pero tanto así le afectada, como para no querer salir de su cuarto? Para el eso seria una exageración, es decir, no creía que hubiese sido para tanto, pero siendo Hinata ya no sabia que esperar, y ahora ¿Qué hacia?... Se pregunto. En ese instante una voz lo saco de sus pensamientos. Alzo la vista y se encontró con la penetrante y enojada mirada (hay que destacar) de Kurenai, la tutora de Hinata.
La mujer que llevaba semanas sin ver, esta estaba de pie en la puerta frente a él y de brazos cruzados.
_ ¡Uchiha Sasuke! ¿Quiero que me diga que sucedió con Hinata?- Pregunto la mujer evidentemente enfurecida. Sasuke chasqueo los dientes, le irritaba la mirada acusadora de esa mujer le mandaba.
_ ¿Qué le hace pensar que yo lo sé? – cuestiono pese a que en verdad si lo sabía, pero exigía una razón por culparlo.
_ ¡No te hagas el que no sabe!… Las criadas me dijeron que Hinata se encontraba rara desde anoche. Después de haber llegado con usted de su salida – explico esta mientras lo apuntaba con el dedo acusadora mente.
_ Kurenai-san… cálmese. – pidió la criada que lo había recibido y seguía junto a ellos.
_ ¡No me voy a calmar hasta que no me diga porque mi niña esta de esa forma! ¡No me deja verla!... ¡Ni siquiera ha querido comer algo! – grito esta, pero esta vez mas que enojada parecía afligida… Sasuke solo pudo pensar que aquella mujer se preocupaba realmente por el bienestar de Hinata. Tanto como lo estaría una madre de su hijo… La observo por uno segundos sin desviar sus ojos, ambos se miraban mutuamente, hasta que el decidió terminar con eso.
_ ¿Conoce a alguien llamado Naruto? – pregunto sorprendiéndola.
_ ¿Naruto? ¿Eses es el mismo nombre del chico que le gusta, verdad? ¿Qué pasa con él? – pregunto confundida.
_ Ayer tuvo un encuentro no muy grato con el… Ese chico tiende a ser muy idiota, y pese a que es buena persona, a veces habla de más sin medir lo que dice. – dijo el sin darse cuenta de que sonaba a como si tratase de excusarlo.
_ ¿Me estas queriendo decir que ese chico dijo algo que la lastimo? – pregunto, mostrándose cada vez más molesta.
_ Se podría decir… - dijo el asintiendo y cruzándose de brazos.
_ ¿Y se podría saber por qué diantres ese chico haría aquello? Hinata es una buena chica, no entiendo quien podría querer lastimarla – dijo está ya, más molesta que en un principio, tenía los puños apretados y el ceño fruncido.
_ Como dije, a veces puede ser un idiota y no mide lo que dice… Esta vez no fue la excepción, no lo dijo con la intención de lastimarla pero…
_ ¿Y qué fue lo que dijo ese condenado muchacho? – exigió saber esta.
_ Yo creo que eso es algo que mejor deberías ir preguntarle a Hinata… - dijo él, pero con un tono que no parecía tener ningún respeto por la persona mayor con la que hablaba
_ Pero… - Trato de rebatir esta, mas el azabache no le dejo.
_ Yo ya dije mucho… el resto debería preguntárselo ella directamente… Bueno, me iré, dígale que vendré mañana. – informo antes de darse la vuelta y retirarse, dejando a una Kurenai muy pensativa y preocupada.
Por primera vez, a comparación a las anteriores ocasiones, pudo regresar tranquilo a su casa, pues estaba al tanto que ese día no habría nadie sino hasta la noche, conclusión: no habría nadie para interrogarle por su pronto regreso.
En el trayecto a su casa, le había mandado un mensaje a su baterista, preguntando por si estaba libre para ensayar esa tarde, el le contesto que sí, pero que no sabía del resto, que una vez que lo averiguara le informaba por lo que ahora le correspondía esperar.
Aburrido y sin nada más que hacer realmente, fue hasta la sala en donde tenían una televisión y se hecho en el primer sofá que alcanzo mientras tomaba el mando que reposaba en la circular mesa de vidrio que se encontraba en el medio de la habitación. Una vez encendida la tele, comenzó hacer zapin (no recuerdo si se escribe asi) sin saber realmente que buscaba, cambiaba de canal en canal hasta que por fin dio con una película que se veía meramente interesante, la dejo. A los segundos una de las doncellas de la casa se apareció ante el preguntando si deseaba algo, el no solía molestarlas pero esta ocasión tomo provecho de sus servicios y le pido que le preparara una bolsa de palomitas y algún refresco para acompañar, la mujer atendió y al instante se retiro en dirección a la cocina para preparar lo pedido.
A la media hora, la película que ya estaba empezada término, se había comido medio bol de palomitas y no había ninguna señal de su banda, por lo que concluyo no tendría ensayos por ese día. Aburrido decido esperar para ver la siguiente película que estaba por empezar y para su suerte parecía ser el mismo género de suspenso que la anterior (al parecer era una maratón) así que poniéndose mas cómodo y tomando otra palomitas se dispuso a ver la producción.
Tras dos horas y media, fue un alivio para el saber que no las había desperdiciado, la película resulto ser buena e interesante, lo suficiente como para mantenerse entretenido y no aburrirse. Al final había acabado con todas las palomitas y tomado por lo menos tres vasos de refresco.
Tras ir a uno de los baños, regreso a la sala y observo de reojo la tele. Pese a todo ese tiempo, aun seguía siendo temprano, apenas y las tres de la tarde y la verdad no tenia gana de ver más televisión por ese día. Completamente aburrido y sin nada más que hacer, camino asía el lugar que pocas veces visitaba; la biblioteca de su casa.
Al llegar a la habitación realizo un recorrido con los ojos, la habitación para ser honesto era enorme, tanto como lo sería su sala de estar, y cada parad estaba cubierta por grandes estantes llenos de libros que incluso llegaban hasta el techo; en medio de todo se encontraban tres sofás de cuero marrones y una mesa de madrea en medio de los tres, había también una banca del mismo materia a un lado, así como un diván que se encontraba mas al final de la habitación frente de la única gran ventana que iluminaba el espacio en el día.
Sin saber realmente que buscar se acerco al primer estante y leyó los títulos; casi todos iban a lo mismo: política, economía, comercio, dirección empresarial, marketing, etc… supuso que era la sección predilecta de su padre y que por ende no conseguiría nada; observo las demás filas y también parecían ser puros libros teóricos. No pudiendo observar más arriba de lo que su vista alcanzaba se decido por ir al siguiente estante. Ahí consiguió libros más biográficos, algunos de idiomas y lenguas. Siguió hasta el tercer estante y por fin vio algo que parecía mas a una lectura para pasar el tiempo. Leyó el titulo de varias novelas conocidas y renombradas, muchas históricas y otra más de ciencia ficción; prosiguió con leer los títulos hasta que dio con una serie de un escritora que se le hacia conocida y si no mal recordaba en alguna ocasión vio una serie televisiva basada en sus novelas, eran de fantasmas, más específicamente se fundamentaba en un grupo de investigadores para normales, para ponerlo simple, como su nombre lo indicaba "cazadores de fantasmas" , no es que le llamase mucho la atención ese tipo de historias, pero recordando alguno de los casos que llego a ver por la televisión supuso que tal vez las novelas le servirían como medio de entretención, y como de todas formas no tenía ganas de seguir buscando, tomo dos tomos de la saga y se encamino asía el diván cerca de la ventana. Ahí se hecho sobre este y con las piernas enrolladas abrió el primer libro y comenzó a leerlo.
Si no fuera porque la habitación se había oscurecido de apoco, por no decir que ya le costaba distinguir las palabras, no se habría dado cuenta de cuan tarde era y de que ya habían varias horas desde que se decidió por leer algo. La saga de cazadores de fantasmas, resulto ser mas interesante de lo que creía, ignorando los fastidiosos momentos de romance en el que la protagonista describía sus sentimientos por su jefe, podía decir que la novela era buena, por no decir que el personaje masculino le caía de maravilla, también era interesante como había tantos caso y la forma de resolverlas, había algo de historia y cosas curiosas, pero bueno. Por otra parte en tan solo un par de horas se llego a leer la primera novela y desde hace rato se había empezado por el segundo, iba por la mitad cuando la oscuridad lo distrajo.
En fin, lo terminaría de leer luego; se puso de pie del cómodo diván y tubo que estirarse cuando sintió la columna rígida gracias a las muchas horas que paso en esa posición. Tomo los libros en manos, el primer Tomo lo dejo en su sitio, pero en cambio agarro el tercero para leerlo en cuanto terminara de leer el que tenía en manos. Sin encender las luces (puesto que ya no había necesidad) salió de la oscura habitación y se encamino hasta la cocina; a decir verdad ya le estaba empezando a dar hambre.
No termino de salir del oscuro pasillo cuando una alta silueta se apareció justo delante del interrumpiéndole el paso, fue tan repentino que una exclamación de susto surgió de sus labios… No es que le asustaran las historias de terror, comenzando por que no creía en nada esas babosadas, pero debía admitir que, el que se te aparezca una sombra al final del pasillo tras leer una novela de ese estilo, hasta a él lo ponía alerta.
_ ¿Se puede saber por reaccionas así Sasuke? – cuestionó una voz profunda y que él supo reconocer como la de su hermano.
_ Me tomaste por sorpresa… eso es todo. – dijo mientras se paraba derecho recompuesto.
_ ¿Y es que esa reacción tiene que ver con los libros que cargas en la mano? – cuestionó este apuntando a los libros que para su pesar tenían el titulo de la saga lo suficientemente visibles como para que su hermano lo leyese.
_ No sé de que hablas... solo estaba aburrido decidí buscar algo en la biblioteca, estos me parecieron algo interesante, pese a que no creo nada en lo para normal. – se explico y vio a su hermano asentir.
_ Me los regalaron hace años, son interesantes ciertamente…. Por otra parte ¿desde qué hora estas aquí? ni cuenta me di cuando llegaste.
_ Llegue temprano hoy. – se explico y sin consideración a que estaban hablando comenzó a avanzar y le paso de largo, se dirigió hasta la cocina donde para su alivio ya habían empezado a preparar la cena… se moría de hambre.
_ ¿Hinata-san tuvo algo que hacer hoy, para haberte ido? – cuestiono una vez lo alcanzo sentándose en la mesa del comedor, al parecer percatándose también de que ya estaban preparando la comida.
_ Se podría decir. – contesto tomando también asiento.
_ Y eso… ¿a qué te refieres?
_ ¿Te acuerdas de lo que hablamos anoche? – cuestiono y al instante lo vio asentir. _ Bueno Hinata tal como creíamos no se está tomando bien lo de Naruto.
_ Eso quiere decir…
_ Quiere decir que no me quiso ver esta mañana. – informo, mas no pretendía decir de que también supo que se había encerrado en su cuarto y que no quería ver a nadie.
_ Oh… bueno, Hinata es una chica alegre, estoy seguro que solo quiso tener su espacio por un momento… ya verás que mañana volverá a ser como siempre.
_ Supongo… - contesto esperando a que fuese cierto… Le costaba admitirlo pero sus días se habían vuelto interesantes con sus visitas, el no ir a verla lo dejaba sin nada útil que hacer. Debía reconocer que sus días viejos, en donde no la conocía en realidad el solía estar satisfecho con días tan amenos y aburridos que hasta el mismo se sorprendía.
_ Es por eso que fuiste a la biblioteca?... nunca fuiste de los que leen mucho.
_ Estaba aburrido… y no tenía nada mejor que hacer… Me entretiene leer de vez en cuando.
_ Ya…
Soltó Itachi pero no dijo más nada… tal parecía que a su hermano ese día no estaba de muy dispuesto para hablar… solía ocurrir (más de lo que se creería), así que siguiendo su ejemplo decido permanecer callado y esperar por la comida con calma.
Una vez cenaron, sin su madre que al parecer llegaría más tarde, decidieron despedirse por ese día y cada uno se fue hasta su respectivo cuarto. Sasuke una vez cambiado con una ropa cómoda se tiro en la cama y por primera vez en un tiempo, no escogió escuchar música sino que abrió el libro que había dejado por la mitad y se dispuso a continuarlo.
En eso, le llego el pensamiento que no estaría haciendo algo como eso si no fuese por su relación con Hinata. Se dijo entonces que aquella chica lo estaba cambiando de formas que ni el mismo parecía ser consiente
Aquí un capitulo corto... las cosas siguen poniéndose extrañas... por cierto ¿Les pareció muy exagerada la actitud de Hinata? a mi un poco xD
Pese a todo, espero les guste el capitulo... Y también quería recordar, que pueden criticar y decirme mis errores... me interesa saberlos :)
Me disculpo por los errores ortográficos que pueda haber... como siempre, por mas que releo alguno se me termina pasando.
