buenas noches a tod s ^ω^

Nuevamente vengó con un capítulo hecho en el teléfono, así que me disculpo comí siempre por cualquier error presente.

Este capitulo para ser honesta me costo desarrollarlo. Así que Emma preocupa que no cumpla con cualquier expectativa. Esto también fue el motivo de mi tardanza, que ruego me disculpen.

El próximo capítulo ya lo tengo planeado pero por cierto detalle en su contenido, no cuento en cuanto llegare a publicarlo, esta fuera de mi control; así que puede me tarde un poco más con este (perdón si esto confunde a alguien)

En fin eso es todo por el momento. Los dejo con el capitulo y espero les guste.

Por cierto, me gustaría que se tomaran la molestia de leer el comentario que deje abajo. ^_^


Capitulo 21

_ ¿Y ahora? - Se preguntó el azabache… En ese instante estaba en su habitación, acostado boca arriba, arrojando y atajando una pelota de beisbol… La conmoción de su descubrimiento ya se le había pasado hace ya, unas cuantas horas y ahora pensaba con seriedad como debería de proceder.

Todo parecía estar llegando de golpe, asta hace poco había descubierto que le gustaba una chica que creía su primera amiga, y ahora descubría lo de sus canciones… Lo que lo dejaba, más que intrigado, preocupado… Tenía muchas dudas y inquietudes por los cuales deseaba obtener una respuesta, pero nuevamente se encontraba en la deriva con respecto a que hacer… es decir, Hinata no le había mencionado hasta ahora, lo que le decía que probablemente ella no deseaba que él lo supiese; y aquello era lo que le tenía algo extrañado. Claro, todo podria deberse a la mismas inseguridades y por la pena, pero que el tema no hubiese salido en algún momento era lo que no cuadraba; Hinata como persona honesta qué es, son muy baja las probabilidades a que el tema, aunque sean las composiciones, no hubiese salido a relucir

¿Entonces qué hacia?... Como se repetía siempre, no es un cobarde, sino todo lo contrario, directo y puntual… más sin embargo, ¿debía proceder y preguntarle?... Era directo, pero sabía cuando serlo y cuando no (claro, en lo que se referia a su conveniencia, de resto era tan directo como creía necesario); pero por el momento, no discernía si ese era uno de ellos. Podía ser que se estuviese montando una película, pero algo en su interior le decía que no era tan simple. Pero entonces ¿Qué haría?... Tenía que pensar en algo… ¿Pero qué? Por que era claro que respuestas quería.

Aquella pregunta se la repitió hasta decir basta… La pelota seguía elevándose y descendiendo consecutivamente; cuando de repente, la mano que la atajaba no lo hizo, por ende, esta cayó sobre el fornido pecho. Sasuke no hizo nada para quejarse y dejo que rodara por su costado hasta caer en el colchón, rodando un poco hasta quedarse quieta no muy lejos de el…

Solo seguía pensando, pero sus ideas se vieron interrumpidas, al escuchar la voz de su hermano. Levanto la cabeza y lo vio apoyado del umbral de su puerta; de brazos cruzados y con una sonrisa ladina que se antojaba burlona.

_ Así que por fin me escuchaste. – dijo este con tono divertido, lo que le hiso a Sasuke preguntarse cuanto llevaría ahí.

_ ¿Por qué entras sin tocar? – cuestión molesto, pero Itachi sonrió negando con la cabeza y se adentró en el cuarto, cerrando la puerta tras sí. El por su parte se levanto, quedando sentado sobre su cama, para poder observar mejor a su hermano.

_ Lo hice… pero no escuchaste, incluso te llame… es por eso que entre, me preguntaba si todavía seguirías dormido… Debo admitir que me sorprendió encontrarte tan concentrado… ¿Me dirás en que pensabas? – Cuestiono con un tono divertido, el por su parte se encontraba asombrado de saber que se había desconectado tanto gracias a sus pensamientos. Apenas y se había despertado esa mañana su vista se enfoco en el reproductor que reposaba a su lado y mientras hacia una que otra cosa, esperando para la hora del desayuno se tiro en cama con la pelota que se encontró de casualidad.

_ ¿Entones? – pregunto ese captando su atención de nuevo.

_ ¿Qué? – pregunto sin entender.

_ ¿Qué si me dirás en que estabas pensando como para estar concentrado tan temprano en la mañana? – dijo divertido a lo que Sasuke chasqueo los dientes.

_ Nada de mayor importancia. – dijo antes de ponerse de pie, le dio la espaldas y se encamino hasta su escritorio, con la intención de guardar la pelota en una se las gavetas.

_ ¿Seguro?... Sabes que si tienes algún problema, no deberías dudar en decírmelo. – le escucho decir detrás de él, se giró y reconoció que el rostro de Itachi había cambiado; tanto su boca como sus cejas estaban rectas y le miraba fijamente, haciéndolo comprender que su hermano lo decía en serio.

_ En verdad, no es nada… – aclaro y sonrió ladinamente para confirmarlo. Itachi por su parte asintió también sonriente, al parecer aceptando sus palabras.

_ Sasuke no dudes en recurrir en mi cuando lo necesites… te ayudare en lo que pueda. – le dijo entonces de imprevisto y el miro a su hermano…. Sabía que Itachi lo decía honestamente y aunque no le gustase admitirlo agradecía esa preocupación que demostraba por él.

_ Claro… y tranquilo que cuando lo necesite te buscare. – dijo con total certitud cosa que supo Itachi había reconocido.

Era extraño para ellos mantener una charla tan fraternal como esa, por ende, estuvieron en silencio varios segundos hasta que Sasuke recordó algo…

_ ¿Para qué viniste? – pregunto y vio a Itachi rascarse la nuca ante su pregunta.

_ El desayuno está servido desde hace ya veinte minutos, una de las criadas vino a avisarte pero me dijo no contestabas, por eso subí, creímos que seguías dormido.… Pero al verte así, no me extraña que no escucharas. – dijo sorprendiéndolo.

_ ¿A qué te refieres con "verme así"?

_ Por la forma tan seria e ida en la que estabas, como te hice saber, solo pude suponer que algo ha pasado y que no lo puedes sacar tu cabeza. – dijo cruzándose de brazos pero sonriente, a sabiendas de que estaba en lo correcto… Sasuke sintió un tic en su ceja derecha formarse… ¡¿Por qué rayos Itachi tenía que conocerlo tan bien!?

_ Ya te dije, nada pasa; solo imaginación tuya. – dijo tratando de sonar mas irritado que afectado por lo que su hermano había dicho.

_ Ya… Pero sea lo que sea, espero llegues a la respuesta correcta. – dijo el mayor antes de girarse e ir asía la puerta; salió por esta sin decir más nada.

Sasuke bufo tras asimilar lo discutido. Cansado, con desgano se puso de pie, camino dirección al baño, se ducharía y luego bajaría a desayunar.


Observaba por la ventana del auto las casas que iban pasando, mientras en su mano mantenía sujeto el reproductor de Hinata el cual se había quedado sin batería tras haber reproducido una y otra vez, las últimas melodías en la lista de reproducciones.

Se encontraba ido, sin condiciones de concentrarse en nada, solo era capaz de pensar en aquella canción y en Hinata… Quería saber cuando, y quería saber el por qué la había escrito, porque esa letra, y lo más importante el que sentía Hinata para haber escrito eso.

Apenas y logro ser consciente de que el auto se había detenido, se bajo y le dijo al chofer por esta ocasión regresaría a casa caminando. Una vez el auto se fue, observo la sencilla casa de dos plantas y camino hasta la puerta, donde estiro el brazo para tocar al timbre. A los pocos minutos un sonriente peligris le abrió la puerta.

_ ¿Ángel-chan no vino? – cuestión con evidente decepción, sin molestarse en saludar ni nada.

_ No sé porque te sorprende. – y era verdad, quien en su sano juicio permitiría que la peliazul volviese a encontrase con la pelirroja tras tan ridícula broma.

_ Digamos que uno no pierde las esperanzas. – dijo, para luego darle la espalda y caminar hasta la cochera dejándolo a él en la puerta.

Cuando llego a la cochera, reconoció tanto la silueta de Jugo como la de Karin, quien se encontraba discutiendo como siempre con el peli plateado, ahora quien sabe uno de qué.

_ ¡Bruja no te rías! Mira que sentirte feliz por que Ángel no viniera, que patética eres. – dijo Suigetsu a lo que Karin sonrió mas ampliamente.

_ No es mi culpa que esa nerda no soporte una simple bromita. – escupió mientras se cruzaba de brazos y alzaba la barbilla, mostrándose satisfecha.

_ ¡Karin sígueme a la cocina! – Grito el interponiéndose entre los dos miembros de la banda, antes de caminar asía el lugar mencionado. Era el momento indicado para hablar con esa pelirroja.

_ Suerte Bruja, la necesitaras. – escucho como gritaba Suigetsu y luego como este se carcajeaban ante el insulto que Karin le arrojaba.

Por mucho que Suigetsu pregunto, no respondió, no malgastaría el tiempo explicando de qué hablo con Karin, era suficiente con saber que ella le había escuchado y que parecía haberle comprendió. Sintiéndose satisfecho, les grito a todos para que se prepararan y se colocaran en sus posiciones para comenzar con el último ensayo grupal, hasta el día del concierto.

Tal como planeo, ensayaron pocas horas, solo hasta que pudiesen repetir la canción sin ningún error como el día anterior. Para su alivio, los miembros de la banda con la cual contaba, eran personas quienes debían admitir, sabían lo que hacían, eran competentes.

Viéndose listos, desconecto su guitarra y busco el forro; se hubiese retirado directamente hasta su casa, como siempre, si no fuese porque Suguetsu sugirió comer pizza y tras una breve discusión acordaron en pedir dos familiares de queso y peperoni, a un pizzería que se encontraba cerca.

Al final estuvo por tres horas más en casa de su baterista; mientras esperaban las pizza se habían puesto a jugar con el PS4 y al final habían terminado apostando un poco por cada partida ganada, así que debió permanecer un poco mas después de que llegara el pedido para defender su victoria, que en realidad estaba siendo algo amenazada por el peli plateado; debía reconocer que poseía cierta habilidad su compañero, mas no se iba dejar derrotar tan fácil.

En fin, como planeo, obtuvo la victoria, así como un nuevo paquete de cuerdas para la guitarra de su marca favorita y doscientos yenes en efectivo; no es que el no pudiese tenerlo por el mismo, pero no estaba mal para un juego.

Suigetsu prácticamente lo echo de su casa en cuanto el informo que se iba, no es que realmente le importase, en realidad le resultaba divertido cuan mal perdedor era; le recordaba entonces, a su tonto amigo Naruto.

Una vez fuera una fría brisa le dio en el rostro y al observar el cielo, comprobó que estaba atardeciendo y que dentro de poco anochecería. Pese a eso, sin apuro, comenzó a caminar por entre las solitarias calles. Saco su reproductor de música y acomodándose los auriculares, le dio play, y una canción al azar comenzó a sonar… The Race inundo sus oídos. Re acomodo su guitarra que comenzaba a deslizársele por el hombro derecho y nuevamente listo, continuo con su marcha.

Como predijo, al llegar a su casa ya había anochecido. Se sorprendió que al saber que no había nadie en casa, una de las criadas le informo que sus padres tuvieron que salir en un viaje improvisado a causa de negocios y que estaría ausente por lo menos, por unos tres días; Itachi por su parte era quien se asigno el trabajo de llevarlos hace unas horas al aeropuerto; así que suponían debía de estar de regreso en cualquier momento.

El asintió ante todo lo dicho, y mostrándose desinteresado por lo que le acaban de decir, se despido de las chicas, negándose a cualquier ofrecimiento de comida, alegando que ya había comido algo fuera. Los criados asintieron y pidieron que informase de cualquier cosa, antes de retirarse a cumplir, con lo que serian sus últimas actividades del día.

Al entrar a su cuarto, encendió la luz y se encontró con el mismo escenario de siempre; su cama tipo matrimonial, bien arreglada gracias a sus criadas, con sábanas blancas y enfundada con un cobertor azul marino; su mesa de noche a un costado, con su despertador digital, el cual marcaba las 06:40pm y una lámpara que casi nunca encendía. A un costado de la habitación, a un lado de la puerta, sus dos muebles de cuero negro y un puf distribuidos en el rincón; al frente de la cama estaba su escritorio de madera pintada de negro, con sus libros, útiles escolares, computadora y estéreo, todo bien arreglado y simétricamente distribuido; a un lado de este la puerta que conducía a su baño. Pasándola de largo se encontró en las puertas de su amplio armario que estaban a un lado, sobresaliendo de la pared. Al final, a un costado de su cuarto, justo al frente de la puerta de entrada, estaba una gran ventana, la cual para su sorpresa se encontraba abierta, por lo que una fresca y fría brisa ingresaba por esta.

No se molesto en cerrarla, total un poco de frio no le afectaba en nada. Recorrió con la vista su habitación nuevamente antes de decidir qué hacer. Aun era temprano y no tenía ganas de dormir todavía, así que concluyo, que por el momento, lo mejor sería practicar. Así que tomo su guitarra la cual había dejado a un lado de la puerta, y se acerco a uno de sus muebles, en el cual luego se acomodo; saco su preciada guitarra de la funda y tras asegurarse de que todo estaba listo, comenzó con un breve ensayo

Una hora y media le pareció suficiente, así que dejo el instrumento a un lado cuando se convenció en descansar un poco. Se decidió ir en busca de algo para tomar, así que salió del cuarto y descendió las escaleras; una vez abajo llego hasta la cocina en donde se encontró sorpresivamente con la silueta de Itachi, quien estaba a recostado de la encimera y daba un bocado a su plato de arroz acompañado con lo que parecía ser vegetales salteados.

_ ¿Llegaste hace mucho? – cuestiono y vio cómo su hermano respingaba un poco antes de girarse a verlo.

_ Sasuke… No, hace apenas unos minutos… La verdad pase un rato por la casa de Konan antes de venir, por eso se me hiso tarde. – contesto mientras le daba un sorbo a su vaso con agua.

_ Ya… Las criadas me dijeron que fuiste a dejar a nuestros padres al aeropuerto. – comento esperando mayor información, pese a que antes se había mostrado desinteresado.

_ Pues sí, Papa ha tenido que viajar a New York por un contrato el cual está estableciendo y Mama se ha ofrecido por acompañarlo. – explico antes de darle otro bocado a su comida.

_ ¿Y por cuánto tiempo se supone nos quedaremos solos? – quiso saber por nada en particular.

_ Por lo que parece será al menos una semana. – dijo y el asintió al oírle. _ ¿Por qué el interés?

_ Ninguno en realidad. – manifestó mientras se encaminaba a la repisa y tomaba uno de los vasos de vidrio, luego fue hasta la nevera en busca de algún jugo o agua, para su suerte aun quedaba una jarra de jugo de naranja.

_ No eres nada interesante otouto…. Jóvenes a tu edad, al saber que estarán solos, no perderían el tiempo emocionarse y planear hacer cosas como fiestas.

_ ¿No deberías de sentirte aliviado de que no sea como esos tontos? – cuestiono mientras sonreía ladinamente, Itachi sonrió por su parte de forma amplia.

_ Pues claro que es un alivio saber que no debo preocuparme de que mi hermano destruya la casa de sus padres… solo decía que eres muy serio.

_ Si querías alguien "divertido" pudiste pedir un hermano como Naruto. – espeto y se carcajeo al ver la mueca de su hermano mayor.

_ Pues no gracias, aprecio a Naruto-kun, pero a decir verdad estoy conforme con el hermano que tengo. – admitió este sonriente.

_ Si bueno… tu tampoco estas mal. – dijo y al instante le dio la espalda para que no lo viese al rostro.

_ ¡Gracias otouto! – escucho a su hermano gritar desde la cocina, pero obviamente no respondió, solo siguió su camino hasta la sala y se arrojo sobre uno de los mullidos muebles; tomo el mando a distancia, y con este encendió la tele; comenzó a pasar los cales, mas nada le llamaba la atención; se acomodo mejor en el sillón, acostándose a lo largo de este, posando aun la vista en la tele. A los pocos minutos sintió la presencia de alguien más, y por el rabillo del ojo distingo la silueta de su hermano, quien se sentó en otro de los muebles; sin decir palabras, se quedo ahí, viendo la película que al parecer tenía poco de haber empezado.


Era ya, las nueve de la mañana, y a decir verdad, aun le costaba mantenerse despierto. A pesar, de que la película que empezaron a ver, termino relativamente temprano; no habiendo conseguido nada más interesante en la televisión; su hermano, de repente, le propuso jugar un juego. Ya había agotado su tiempo más tempran jugando videojuegos en casa de Suigetsu; así que cuando Itachi lo sugirió, se negó descartando la idea totalmente, es ahí cuando el mayor se le ocurrió otra cosa, solo fue capaz de ver la espalda del susodicho, cuando este le dijo que lo esperara ahí sentado, mientras iba en busca de quien sabe qué. A los minutos el mayor regreso con una caja relativamente grande, la cual puso en toda la mesita del centro, frente al televisor. El polvo sobraba por cualquier ángulo de la caja, y lo que debía ser como dorado y rojo, en su mayoría, eran puras manchas en marrón; sin preocuparse por ensuciar más sus mano, su hermano al instante quito la maltratada tapa y revelo, Lo que enrealidad era, un muy bien cuidado tablero shōgi de madera. Miro a su hermano como si le hubiese salido otra cabeza, pero este sonriente solo se sacudió las manos los restos de polvo, y comenzó a distribuir las piezas o fichas, sin esperar su opinión, con respecto a si quería jugar o no.

Una vez que todo pareció estar listo, le indico que iniciase la partida. Para ser honesto, pocas veces había jugado susodicho juego, en algún momento de su infancia creía haberlo hecho y luego en la primaria, pero no consideraba que hubiese sido de sus juegos favoritos. En fin, recordando todavía las reglas, así que, como se le señalo, dio inicio la partida… Y a decir verdad, cuando lo hiso, nunca se espero que entre su hermano y el, podría generarse una lucha irracional como aquella… Era obvio que al no le gustaba perder, sin importar en que, pero al parecer, su hermano no le era del todo indiferente, y para cuando se dieron cuenta ambos se habían enfrascado en una batalla mental por la victoria; ninguno sin ánimo de retroceder.

Al final terminaron por jugar dos partidas más, después de la primera iniciada; en las que quedaron cada uno con una victoria y una inconclusa, pues para la tercera el sueño ya los estaba venciendo, por lo que dejaron la partida a medias, y cada uno se dirigió a su habitación. Cabe mencionar que aquella decisión fue tomada a las tres; casi cuatro de la madrugada. Por lo que consideraba comprensible que aun sintiese sueño; incluso las ojeras de su hermano parecían mas marcadas esa mañana cuando salía de la casa dirección a la universidad. El por su parte tuvo la dicha de dormir un poco más antes de levantarse, y arreglarse, para ir a la casa de Hinata.

Soltando un bostezo, se acerco a la puerta y estirando el brazo, toco el timbre; a los pocos minutos una apagada Hinata se apareció frente a él. Todo el sueño se le fue de golpe y enarco una ceja ante la imagen… ¿Ahora qué pasaba? Si no mal recordaba, asta hace un día, Hinata se había ido de su casa sonriente tras la animada charla con su madre, ¿Qué pudo haber ocurrido el día anterior que pudo poner a Hinata en ese estado?

_ Hinata.

_ Hola… Sasuke-kun. – saludo esta evidentemente decaída.

_ ¿Qué ocurrió? – cuestiono tan directo como podía ser.

_ Perdí mi reproductor de música. – dijo antes de agachar la cabeza. Sasuke la observo sorprendió, y luego un tanto incomodo mientras casualmente, jugueteaba con el mencionado aparato, que permanecía en ese instante, en su mano izquierda.

_ Si bueno, olvide decírtelo… lo tengo yo. – confeso y vio como esta alzaba la cabeza de golpe y luego una gran sonrisa se esbozaba en su rostro.

_ ¡¿Enserio?! – cuestiono esta evidentemente mas animada y el asintió para confirmarlo, pero al instante se dio cuenta de lo que hacia así que respondió en voz alta.

_ Lo guarde por ti cuando salimos de la casa de Suigetsu… se me olvido devolvértelo. – relato y la vio sonreír más ampliamente. Nunca pensó que dicho aparato le importara tanto, como para ponerle así de feliz.

_ Sasuke, no sabes el alivio que me has dado. – manifestó mientras la sonrisa que poseía se iba ampliando cada vez mas.

_ Toma. – dijo y al instante, con su mano libre tomo la derecha de Hinata y la extendió para dejarlo caer en su pequeña palma.

_ ¡Gracias Sasuke! – agradeció sonriente, mientras apretaba su mano sobre el frio aparato, que no terminaba por envolverlo por completo; como previniendo a que vuelva a perdérsele.

_ No es nada. – contesto simple.

Dejaron la charla hasta ahí y Hinata como lo usual, se hiso a un lado para que el ingresase a la casa. Ambos caminaron silenciosos por los amplios pasillos; a él le correspondió asentir ante el saludo a cada criada que se encontraban de paso, hasta que por fin dieron con la habitación de la ojiperla, quien abrió la puerta e ingreso primero, para luego pasar el.

Hinata camino con gracia en dirección a su cama en donde se dejo caer; rondándose el al borde de la misma, como siempre, aun lado de esta, en el suelo. Sasuke ladeo la cabeza para observar a la peliazul, y se encontró que hacia unas muecas de frustración, mientras su dedo rozaba el mando del reproductor, que le había devuelto y uno de los auriculares reposaba en uno de sus oídos.

_ Esta descargado. – informo al suponer lo que ella intentaba, y al instante un leve sonrojo mostro en sus pómulos.

_ Oh… ya entiendo. – manifestó con cierta decepción, mientras se sacaba el auricular y lo dejaba a un lado, en la cama.

_ Puedo ponerlo a cargar si quieres. – ofreció y sonrió con satisfacción al notarla alegre.

_ Por favor. – pidió mientras le extendía el aparato, para que él lo tomase. Se puso de pie y lo tomo de sus manos, rozando sin querer la punta de sus dedos con los de ella; una leve corriente su produjo a través de estos. Se sorprendió cuando Hinata retiro su mano al instante y se pregunto a que se debería.

_ ¿En done esta el cargador? – cuestiono queriendo dejar lo ocurrido atrás, mientras hacia un recorrido visual por la amplia y sencilla habitación, y vio como esta ladeaba la cabeza y hacia una mueca… pensativa.

_ Creo que lo dejaron en el enchufe, al lado de la mesa de noche. – informo y el al de inmediato enfoco su vista en ese punto… efectivamente lo que parecía ser el cargador se encontraba ahí enchufado. Se acercó y una vez llego estiro la mano, tomando el cable y lo conectó en el aparato; inmediatamente reconoció que una luz se encendía, para luego mostrar un síntesis de pila verde, con un rayo blanco sobre esta; indicándole así que se estaba cargando.

_ Listo. – notifico y la noto asentir. Se dio la vuelta para tomar lugar en el suelo, pero por esta ocasión se le vino una idea diferente; y entonces, queriendo probar, se dejo caer en la cama a un cuerpo de separación de Hinata; su peso hundió la colcha y provoco que el cuerpo de la peli azul se inclinara asía él.

_ ¡Sa-sasuke! – exclamo evidentemente sorprendida de su "atrevimiento". El sonrió con sorna al reconocerla nerviosa.

_ ¿Qué, te molesta? – cuestiono, a sabiendas de que no le diría nada; y tal como supuso, negó con la cabeza.

_ Pa-para nada. – balbuceo algo nerviosa a su parecer.

_ Bien entonces…. A decir verdad, es un poco incomodo estar en el suelo todo el tiempo. – dijo, entonces pudo ver un cambio de expresión en Hinata.

_ Lo siento… ha estado incomodo todo este tiempo. – se disculpo sin razón, para él. Así que, queriéndole quitar importancia a sus propias palabras, desvió el tema.

_ Ayer fue el último ensayo. – notifico y comprobó, con satisfacción, que su objetivo se había visto cumplido… Hinata era fácil de distraer.

_ ¿Sí? ¿Y qué tal les fue? – pregunto expectante.

_ Bien… en realidad los chicos son hábiles, y se adaptaron bien a los cambios… Logramos tocar la canción varias veces sin equivocarnos. – informo y la noto sonreír.

_ Eso es estupendo… Ya verán que ganaran en la competencia. – animo esta entusiasta, sacándole una sonrisa. Cuando lo decía de esa forma tan segura, no podía ponerlo en duda.

_ Bueno… eso tendrás que confirmarlo tú misma. – comentó y noto como, al instante, ella caía ante el significado de sus palabras.

_ ¿Confirmarlo? – cuestiono evidentemente confundida, tal vez por el escepticismo.

_ ¿Acaso me dirás que no planeabas ir apoyarnos? – cuestiono con falso tono de reclamio; obviamente queriendo provocarla. Hinata ante sus palabras negó repetidas veces con la cabeza, y luego esbozo, una de las más grandes sonrisas, que la había visto poner hasta ahora.

_ ¡Iré! ¡Definitivamente iré animarlos! – exclamo evidentemente emocionada. Sasuke al verla se sintió un tanto satisfecho… Pero bueno, la chica que aparentemente le gustaba, se mostraba emocionada por él, eso debía significar algo ¿o no?

_ En ese caso, vendré a recogerte mañana. – informo y la vio asentir de acuerdo.

_ ¡Ok!... oh… pero Sasuke. – comento de repente nerviosa haciéndolo enarcar una ceja expectante, confundido ante tal cambio de humor.

_ ¿Pero? – cuestiono y ella se sonrojo un poco, extrañándolo más.

_ ¿Qué, me pongo? – cuestiono por fin y aquello solo le provoco un sudor frio… Y el creyendo que era algo serio… En definitiva, Hinata perdí ser genial, agradable, distinta otra que haya conocido y todo eso, pero, no cabía duda de que seguía siendo una chica.

_ Yo que se… busca lo que prefieras. – dijo un tanto irritado de que le prestase atención a tal tontería, pero necesito de tres segundo para reconocer que era lo que estaba mal.

_ Y-yo no puedo ver que ponerme… y las chicas no creo sepan ayudarme realmente… no es, su "área". – explico y el asintió de acuerdo… Hasta ahora, por la forma en que habían vestido a Hinata, debía coincidir con lo que ella le decía… esas mujeres tenían un gusto muy elegante y femenino; tampoco cría que supiesen encontrar lo más indicado para la ocasión. Ya con sus vendajes atraía lo suficiente la atención, con un aspecto tan delicado como usualmente se cargaba desde que la conocía, solo podría verla a ella como un punto de disonancia en el ambiente que seguramente habría en la competencia.

_ Bien… ciertamente tenemos que resolver esto. – comento e inmediatamente se puso a pensar cómo o quien podría ayudarles… porque obviamente, no era el más indicado tampoco.

Entre tanto pensar, dio con lo que creía sería la respuesta indicada. Al instante saco su teléfono celular del bolcillo y marco de memoria un número.

Escucho el tono de espera, tres veces antes de que una voz contestara. _ Hola, Sasuke ¿pasa algo? – cuestiono la conocida voz de su hermano… sonrió con sorna al comprobar que sonaba aun adormilado. _Itachi, necesito me pases el número de Konan. – pidió y a los segundos recibió una respuesta…. _ ¿Konan? ¿Para qué lo necesitas? ¿Debo ponerme celoso? – cuestiono, lo ultimo concierto ton burlón que lo hiso esbozar una sonrisa de igual forma. _ No seas tonto… solo pásamelo. – espeto, y sin esperar una confirmación, tranco la llamada.

Se giró, para observar a la peli azul, que parecía inquieta ahí sentada, jugando con uno de los mechones de su largo cabello. Le iba a decir algo pero el tono de msm que tenía en el teléfono le notifico de un correo nuevo, al abrirlo corroboro que era de Itachi y en este iba escrito un numero; escribió un simple gracias y se lo mando como respuesta; una vez echo comenzó a redactar un mensaje, el cual mandaría a la novia de su hermano. Se sorprendió de que no le correspondiera esperar mucho, cuando recibió una respuesta; sonrió satisfecho al leerla.

_ Konan, vendrá ayudarte mañana temprano. – informo y noto como Hinata respingaba sorprendida, por sus repentinas palabras y luego se giraba un poco en su dirección.

_ ¿Konan-san? ¿Eso está bien? No quisiera molestarle. – manifestó con cierta incomodidad ante la idea, después de todo, pase a haber tenido una charla agradable en donde Konan mostró especial interés en su estado y salud; seguía siendo prácticamente una extraña, por lo que no sentía bien eso de molestarla.

_ No la molestas…. Konana ha dicho que no hay problema… agrego también que estará encantada en ayudarte, así que no le des mas vueltas. – notifico exactamente lo dicho en el mensaje y ella asintió a los segundos, al parecer aceptándolo.

_ Dígale Gracias de mi parte. – pido.

_ Díselas tu cuando venga mañana. – recomendó sin querer ser grosero y ella asintió lentamente.

_ Bien… al parecer ya está todo resuelto… ¿o hay algo más que te preocupe? – cuestiono y la vio asentir de nuevo.

_ Debo comprar los boletos para la competencia. – dijo y el frunció el seño.

_ Eres mi invitada ¿Por qué tendrías que comprar boletos? – cuestiono y la vio encogerse de hombros.

_ Solo creía… - dijo y se quedo callada.

_ A decir verdad me has puesto la duda, mas tarde le preguntare a Shisui. – dijo y la vio fruncir el seño.

_ ¿Shisui? – cuestiono y el comprendió que no le había hablado de él, y por eso su mueca de confusión.

_ El conocido del que te hable, mi primo mayor… es el que me dio la noticia del concurso. – explico y ella asintió en respuesta.

_ ¿Ira mañana? – cuestiono.

_ Lo más probable… en realidad tenía planeado que él se quede contigo mientras nosotros nos presentamos. – expuso y la noto sorprenderse.

_ Espero no molestarle.

_ Para nada… en realidad creo que será todo lo contrario. – dijo, pero lo ultimo lo susurro para sí mismo. Ahora que lo pensaba bien, tendría que intercambiar barias palabras con su primo, sobre el cuidado que le daría a Hinata.

_ En todo caso… espero ahora, ansiosa el día de mañana. – expreso sonriente y el sonrió de igual forma… no lo admitiría en voz alta pero también se encontraba ansioso… Solo esperaba que todo saliese bien y no ocurriese algún imprevisto, cosa usual gracias a sus compañeros de banda y claramente Naruto... Y es por eso que era un alivio el que su mejor amigo haya informado que no podría asistir por razones familiares que no le interesaba realmente.


En fin... charlaron un buen rato con respecto a cómo suponían se desarrollaría el concurso, Hinata opinaba que sería como en las competencias que se veían en las películas y el manifestó que suponían no debía de estar muy alejado. A decir verdad ninguno había visto algo como eso, pese a que ella había participado en competencias, era obvio que no sería nada parecido a lo que estaba acostumbrada. Por otra parte, Hinata opinaba que Sasuke, pese a estar a punto de participar en su primera competencia, se encontraba muy relajado a comparación de lo que estaría ella en su lugar. Es más, consideraba que ya estaba en ese instante lo suficientemente nerviosa, y eso que aún quedaba un día y no seria quien se presentaria.

_ Hinata… hay algo de lo que me gustaría hablar contigo. – dijo el morocho de repente confundiéndola, por el cambio en la conversación.

_ ¿Pasa algo? – cuestiono nerviosa al reconocer la reciente seriedad en su tono.

_ Pues… ¿alguna vez has tratado de escribir canciones? – dijo… Lo había meditado y concluyo que lo mejor sería empezar por ahí.

_ Yo… Bu-bueno… supongo que le he intentado… ¿po-por que la pregunta? – dijo como tratando de quitarle importancia, algo que capto su interés.

_ Curiosidad… eres alguien que reconozco tiene talento y se nota que te encanta la música… solo supuse que era una probabilidad. – mintió, a decir verdad, no lo hubiese pensado si no fuese por lo que escucho en aquel reproductor.

_ Bu-bueno… no he hecho la mayor cosa. – dijo quitándole importancia nuevamente.

_ Así ¿y por qué no me muestras? Capaz y puedo darte mi opinión. – ofreció, pero su seño se frunció levemente al notarla dudar. _ Tú me aconsejaste con mi canción… ¿acaso no me crees mi opinión suficiente? – cuestiono con cierto recelo, pero la vio negar repetidas veces.

_ Yo… no es que no considere su opinión… es solo que… - balbuceaba esta aparentemente incomoda. El la observaba con curiosidad, no creía que el tema de las composiciones la pusiese tan nerviosa.

_ Entonces muéstrame. – ordeno prácticamente… y sin ninguna consideración ante los obvios nervios de ella.

_ Pe-pero Sasuke… ¿Por qué tanta insistencia? – reclamo con evidente renuencia a mostrarle.

_ Porque me gusta la música que interpretas y quiero saber que es capaz de componer alguien como tú. – se sinceró un poco, omitiendo el hecho de que el ya había escuchado lo que ella hacía.

Hinata por su parte se quedo muda varios segundos, boqueo varias veces como un pez fuera del agua, hasta cerrar la boca nuevamente, como arrepintiéndose de decir lo que había decidido. Paso lo que el considero un minuto cuando Hinata por fin hiso movimiento. La vio tratar de ponerse en pie, y una vez enderezada, tomo, lo que pareció ser un largo respiro.

_ Le… le mostré un poco. – dijo y el sonrió sinceramente satisfecho.

De esa forma, ambos salieron hasta el pasillo y caminaron en dirección al salón en donde se encontraba el piano. Una vez ahí, Sasuke abrió la puerta para Hinata y le indico que pasase mientras ella le deba unas leves gracias. La peliazul camino hasta la banca del piano, con la cual choco y se inclino un poco para que sus manos tantearan el asiento el cual con apoyo lo rodeo y se dejo caer, luego estiro las manos hasta la tapa del piano, la cual levanto y luego retiro la tela que cubría el teclado… todo con total lentitud. Sasuke la observaba expectante. El por su parte se había acercado asta uno de los muebles y se recostó del espaldar, se cruzo de brazos, y mantuvo su vista fija en la silueta de la peliazul quien peparecía estar lista para empezar.

Mas se dio cuenta de que estaba en un error, al observar con cierta irritación él como Hinata daba indicios de estarse arrepentido, pues llevaba dos minutos sin ningún amago de querer moverse.

_ Hinata… estoy esperando. – dijo como in intento de apurarla y pareció funcionar, pues esta respingo en su lugar, sorprendía, casi como si apenas se acordara de que él se encontraba ahí.

_ Ya… ya voy. – informo y tal cual, acomodo sus delgadas manos a lo largo del teclado. Esta ocasión la reconoció calculando la distancia desde el borde el teclado asía las teclas interiores. Lo supo al ver como rosaba su desde el punto exterior y con lentitud comenzó a deslizarse en dirección al centro.

Le vio dar una respiración profunda antes de que sus finos dedos presionaran las teclas escogidas y de esa forma sonasen las primeras notas… No tardo mucho en reconocer de qué melodía se trataba, era la sexta en su lista de interpretaciones. Sonrió sin contenerse, pues se trataba de una de las que le había gustado. Observo con cierta admiración la forma en que Hinata tocaba y como sus manos se deslizaban por el teclado con increíble precisión. No había errores aparentes, para el, sonaba exactamente igual a como la grabación que había escuchado tantas veces la noche anterior.

Sintió cierta decepción al recordar que se trataba de una de sus interpretaciones cortas, por lo que apenas cumplidos un minuto y medio, la pieza se acabo.

_ Eres buena. – dijo repitiendo exactamente las mismas palabras que dijo la primera vez que la escucho tocar. Sonrió complacido, al notar que sus pómulos se sonrojaban.

_ Gr-gracias.

_ Es una buena pieza. – agrego y la noto sonrojarse mas

_ N-no tiene que exagerar…. Es solo, algo insignificante. – alego haciéndolo fruncir el seño… En verdad tenía que hacer algo con su forma de autocriticarse.

_ No es insignificante… Ya te dije que fue bueno… Si dices que es insignificante, pues también consideras que mi opinión vale menos que eso. – alego, a sabiendas que lo que decía era cierto.

_ No es así…. Solo digo que… no es algo increíble ni nada… así que no tiene que molestarse en hacerme sentir bien.

_ Hinata, por el amor de dios… ¿en verdad crees que me tomaría las molestias en decir mentiras, solo para hacerte sentir bien?... pues si eso es lo que realmente crees pues estas completamente equivocada. No soy tan considerado.

_ Yo… Lo siento.

_ No te disculpes… solo trato de hacerte entender que si digo algo, es porque realmente lo pienso así… No voy andarme con pérdidas de tiempo, en decir mentiras inútiles.

_ E-entiendo.

_ Pues, será mejor que lo recuerdes, porque me estoy cansando de decirlo todo el tiempo.

_ Hai…

_ Y bien…. ¿Que más has compuesto? Por qué estoy seguro que no es lo único que has hecho en todo este tiempo.

_ Pu… pues… no mucho la verdad.

_ No me mientas Hinata... Sabes que no puedes hacerlo.

_ N-no lo hago… solo no tengo mucho, digno de mostrar.

_ Pues algo mas estará al nivel de mostrarme, no crees.

_ Es que yo… es que yo nunca había mostrado esto a alguien…

_ Algún día tendrías que hacerlo.- declaró y la vio asentir, aunque dudosa.

_ Es que… me avergüenza hacerlo. – admitió y el enarco una ceja.

_ ¿Por qué? ¿Acaso descubriré algo si te escucho? – pregunto tan directo como siempre a sabiendas de que estaba en lo correcto y buscando a acorralarla. Como esperaba, Hinata se volvió un mar de nervios.

_ ¡No es eso!... yo solo… es que… - balbuceaba sin parar.

_ Tan nerviosa, me haces creer todo lo contrario. – expuso y la vio respingar como viéndose sorprendía por sus palabras.

_ Yo… no oculto nada, solo… - dijo esta y él se quedo esperando a que completara la frase mas no ocurrió… A decir verdad nunca espero que fuera tan difícil sacarle algo a la ojiperla. Obviamente no era buena ocultando cosas y era fácil identificar si le mentía, mas no podía decir lo mismo con respecto a su accesibilidad ante algunos temas.

_ Está bien… no insistiré… solo espero algún día me las muestres. – dijo y la vio esbozar una sonrisa aliviada.

_ Gracias Sasuke… y… algún día. – dijo y aquello le alivio, sabía que Hinata no le mentía… solo esperaba que "aquel día" llegase pronto… Como siempre repetía, no era la persona más paciente.

Tras esa promesa sin nombre… Ambos decidieron cambiar el tema y comenzaron a hablar de algunas canciones como usualmente hacían. En una de esas charlas, a Hinata se le ocurrió una idea la cual le propuso y el al escucharla no le pareció mala idea asi que se puso de pie para ir en busca de lo necesario.

Llego asta el cuarto de la peliazul y tomo su guitarra, que como siemre reposaba de la pared, a un lado de la puerta. Con ella manos se dio la vuelta y salió de la habitación de regreso a la sala en donde habai dejado a Hinata.

Al llegar la encontró tocando algunas notas en el piano… al esucharlas juntas, supo lo que eran… se trataba de otra de las interpretaciones echas por ella en su Ipod… No la molesto ni aviso de su presencia, aporvecho para escucharla tocar toda la piesa… En definitiva era buena.

Se quedo de pie observándola, esperando que tocase otra, mas no hiso amago de querer hacerlo, por lo que se vio en la obligación de hacer sentir su presencia.

_ Ya está. – informo y se acerco al mismo sofá en el cual se apoyaba antes, para esta vez sentarse en el reposabrazos. Comenzó a sacar la guitarra de su funda.

_ ¿Cuál tocamos? – pregunto y él lo medito un poco, al los segundos tubo la pieza perfecta, suponiendo que Hinata la supiese.

_ ¿Te sabes Radioactive de Imagine Dragons? – cuestiono y para su decepción la vio negar.

_ Tenía entendido que te gustaba – comento y la vio asentir.

_ Sí, pero esa no había tenido tiempo de aprenderla.

_ Creo que lo mejor es que me digas cuales sabes, yo te diré cual podríamos tocar. – le sugirió a lo que ella asintió.

_ Bueno, se me algunas; las nombraré al azar… - informo y al instante comenzó a nombrar una serie de canciones, Sasuke la escuchaba atento; una que otra se sabia, pero fue cuando iba por la octava, que la detuvo.

_ Podemos empezar por Heart Shaped Box- sugirio y ella esbozo una sonrisa al escucharlo… eso quería decir que estaban listos.

_ Bien… ¿cómo lo hacemos? – le pregunto y supo rápidamente a que se refería.

_ Bueno, sugiero que empieces tu y marques tu propio ritmo, yo me acoplare a ti.

_ E-esta bien– acepto y sin mas palabras… acercó su mano en el teclado y visualizando la canción, poso sus dedos en las teclas, dando inicio. Por otro lado, a Sasuke no le costó mucho seguirle el paso; menos mal habían escogido un canción relativamente sencilla (para ellos) el ase mucho que se la había aprendido, así que no tardo en recordarla, y suponía que con Hinata era igual, quien pese a errar unas cuantas notas al principio, fu capaz de continuar con el resto perfectamente.

Repitieron la misma canción tres veces más, asta que les pareció había sonado aceptable. Para ser la primera vez que tocaban juntos no resulto un total desastre… si se descordinaron mucho, y se detuvieron varias veces, pero a decir verdad, al fin y al cabo, no se había escuchado mal. Y siendo sinceros, se habían divertido… ante los errores y algún que otro comentario burlón que soltaba Sasuke, habían pasado un buen rato. Resaltando aquel un excelente experimento que esperaran repetir en breve.

Al final no tocaron ninguna otra, siendo que era momento de que Sasuke se tomase un descanso, después de todo, estaba a tan solo un día de su presentación. Fue una hora, la cual transcurrió entre conversaciones con respecto a la pieza interpretada y sus próximas pruebas, acompañados por un té helado, en conjunto de unos bocadillos ofrecidos por las criadas que en ningún momento desatendieron sus deberes, estando siempre al pendiente de todas sus necesidades.

Pasaron treinta minutos más cuando Sasuke decidió que ya era hora de irse a su casa.

Estaba de camino a su casa cuando a la mete le llegaron nuevos pensares respeto a las composiciones hechas por Hinata, y tubo que aceptar que ella no aprecia lista para admitir o confesarle nada. Pese a eso, no estaba dispuesto a rendirse, ni mucho menos, y por ende, ya conseguiry ía la firma de hacerla hablar. Lo aseguraba así como que se llama Sasuke Uchiha.


bueno eso es todo por esta ocasión, nuevamente me disculpo por cualquier error y por la larga tardanza.

Por otra parte, algo que quería hacer y por lo que me empeño en terminar este capitulo, fue por tené la oportunidad de agradecerles a toda/os por seguir esta historia, por tenerla en sus favoritos; así mismo por tomarse las molestias de todos esos comentarios. Siendo honesta, nunca creí llegar a esto... Es decir, cuando vi que había llegado a los 100 comentarios, grite y brinque se la felicidad; puede que sea exagerado pero comí dije, nunca creí llegar a eso. En verdad que les estoy muy agradecida, por no mencionar todo lo que comentan y me dicen. Recuerdo haber leído un comentario, que preguntaba por qu esa historia no llegaba asta los 100 comentarios y siendo honesta en su momento me alegro pero también tenía cierta duda se seria posible.

Bueno, eso es todo... A decir verdad, tenía muchas cosas más que decirles, pero ahora que tengo La oportunidad de agradecerles, no me viene a ka mente nada... Solo espero que sepan que verdad estoy agradecida, asta puntos inexplicables, donde solo quiero sacar y sonreír ≧∇≦

Bueno, por el momento es todo, asta el próximo capítulo