Primero que nada...
FELIZ NAVIDAD Y NUEVO AÑO A TOD S! .
espero que haya sido un excelente año y que hayan sido capaces de disfrutarlo así como pasar unas buenas fiestas al lado de sus seres queridos... así mismo les doy mis mejores deseos para este nuevo año que comienza.
Y bueno, comienzo con traerles un nuevo capitulo de esta historia...
Antes de que comiencen a leer, me gustaría pedirles el gran favor de que lean la nota del final... haya algo que me gustaría me ayudasen y abajo esta la explicación n_n...
Me disculpo como siempre también por los horrores ortográficos :'(
Capítulo 22
Aquella mañana inicio como cualquier otra, tan tranquila, como normal; que al despertar, tardo unos segundos en procesar que no era otro que la fecha del concurso.
Con cierta pereza, anormal en alguien que en unas cuantas horas debería preparase para concursar. Se enderezo, quedando sentado, y sin mucho apuro, se sacudió el cabello, antes de deslizarse por fuera de la cama; lentamente se puso de pie y camino en dirección al baño. No tardo mucho realmente en estar listo, siendo aún muy temprano, se busco un conjunto cómodo de pantalones cortos y una camisa de algodón, que curiosamente tenía el símbolo de su familia, que en algún tiempo fue considerado un clan (tenía entendido) tal como la familia Hyuga.
Ya aseado y vestido, se acerco a su mesa noche, para tomar su celular y se dio cuenta que tenía un mensaje de la novia de su hermano, en el cual le informaba que en dos horas iría a casa de Hinata. El que ya le había dado la dirección la noche anterior, solo le contesto con unas simples palabras «Entendido… Gracias» y apago el teléfono, para guardarlo en su bolsillo de sus pantaloncillos.
Salió del cuarto y se encaminó asta las escaleras. Estaba comenzando a descender, cuando la voz de su hermano llamo su atención; giró sobre su eje, y se encontró a Itachi de pie justo frente a la puerta de su cuarto.
_ ¿Ya estas preparando? – cuestiono sonriente, mientras se acercaba a el.
_ ¿Para? – contesto el haciéndose el desentendido, a lo que Itachi sonrió más amplia mente.
_ La presentación. – aclaro a sabiendas que él lo había captado y vio esta vez como el menor asentía.
_ Aun es muy temprano, faltan todavía.. unas nueve horas. - dijo mientras revisaba la hora en su celular.
_ Soy consciente que… Más me alegra ver que no te encuentras nervioso. – comento sonriente mientras le pasaba de largo y comenzaba a descender por las escaleras. Sasuke no perdió tiempo y sigo a su ejemplo.
Al llegar abajo, ambos caminaron asta el comedor en donde la comida, como usual, ya estaba servida. Pocas de las criadas que aun andaban por los alrededores, les saludaron apenas les vieron, antes de seguir con sus quehaceres, los que no debían de ser muchos, puesto que estas pronto se irían. Siendo que, estando sus padres fuera, era costumbre en Itachi darles la oportunidad de descansar. La propuesta era para todos, pero como siempre habían algunas que se negaban al descanso, en este caso, tan solo permitió a la cocinara, una de la criadas y un vigilante quedarse (los tres como es de suponer por propia voluntad). Ambos eran unos hermanos que pese a vivir siempre atendidos, su madre se aseguró de que supiesen defenderse por si mismos, cosa que, aunque ninguno lo decía a voz alta, lo agradecían verdaderamente.
Sin mucho preámbulo, ambos tomaron asiento en en la mesa, y se dispusieron en silencio en iniciar con su comida. Estuvieron comiendo con calma por varios minutos, hasta que Itachi bajo lo que tenía en manos y tras limpiarse un poco la boca, la cual se había ensuciado un poco con restos de migajas de pan que soltaba tostada francesa, llamo a su hermano. Sasuke levanto la vista y trago al instante lo que tenía en su boca.
_ ¿Que pasa? – cuestiono el menor antes de darle un sorbo a su café.
_ Hable con Konan... Y me sorprendió saber que le pediste ayuda con Hinata. – expreso mientras sonreía.
_ Ya… tan solo no tengo de contacto a más chicas. – justifico mientras continuaba comiendo.
_ ¿Y Sakura? – cuestiono de repente. Haciéndolo tragar con fuerza y mirara a su hermano con ceja alzada, interrogando si era en serio; a lo que Itachi se carcajeo.
_ No sé ni siquiera porque lo pensaste.
_ Eres muy duro con ella otouto. - comento para luego, seguir comiendo.
Sasuke solo pudo fruncir el ceño... Más no negó lo dicho, después de todo Naruto se lo repetía asta el cansancio, y siendo honesto no lo negaría. Pero no era su culpa, sino de ella por tener aquella actitud que generalmente terminaba por irritarlo; y las pocas veces que podían llevarse bien era en sus horas de estudio, en preparación de exámenes o trabajos; pero de resto, en lo que refería a la vida diaria, terminaba ser un tanto irritante al imponer sus ideas… era consciente de sus sentimientos por él, pues se lo recordaba cada que podía, pero, así mismo él procuraba recordarle que en ningún momento algo entre ellos pasaría; sin embargo, la pelirosa tan insistente como era, pese haber pasado ya varios años, aun no se rendía… Aunque, debía de reconocer que era por su fuerza de voluntad, para no mostrarse afectada en todos esos años, lo que le llevaban a respetarla un poco… Claro que eso una de las cosas que no diría en voz alta.
En fin, dejando atrás aquel hilo de pensamientos, que en dicho momento eran inútiles, termino su comida y a sabiendas que alguien recogería luego su plato, lo dejo ahí y se encamino en dirección a su cuarto. No tenía muchas ganas de hacer algo esa mañana, así que sin mucho ánimo se acercó a su escritorio, de donde tomo uno de los volúmenes que había traído consigo hace poco de la biblioteca, el cual correspondía al número cuatro, pues el segundo y tercero ya los había terminado. Y con el libro en manos, se tumbó en uno de sus sofás, en el cual, poniéndose cómodo, dio inicio a la lectura.
Pasaba las páginas con cierta lentitud pese a que él era de rápida lectura, y se contentó de reconocer que ciertamente, termino siendo un buen pasatiempo; logrando pasar unas tres horas para cuando llego a la última página. Sin embargo seguía sin ser lo suficiente, pues aun le quedaban unas tres horas más para que su primo llegase a recogerle e ir en busca de Hinata.
Se encontraba pensando en que otra cosa hacer para matar el tiempo que aún le quedaba; sopesando la idea de ir a jugar un poco alguno de sus videojuegos, cuando casualmente su teléfono repico con una llamada entrante de su fastidioso mejor amigo. En condiciones generales no respondería, pero viéndose sin nada mejor que hacer, contesto a la llamada. Al instante escucho un ruidoso saludo de parte el pelirrubio, el cual correspondió con un simple hola. Como supuso y esperaba, no le llamaba por nada en particular, resultando ser que tal como él, se había aburrido, así que le había llamado para saber que hacia... Algo inútil e innecesario si le preguntaban, pero ya admitiendo no tener nada mejor en que gastar su tiempo, decidió no decir nada al respecto y tan solo contesto a su interrogante. Como es de sospechar, la conversación no fue nada fructífera; tan solo escucho a Naruto hablar sobre lo fastidiado que estaba, para luego hablar sobre un comercial que estaba viendo en la tele... yendo y viniendo de un tema a otro, generalmente sin alguna conexión; a lo que el respondía con monosílabos, a menos que necesitara dar una respuesta más elaborada. Al final, tras negarle unas diez veces que no se podrán reunir ese día, por motivos que no pensaba explicarle; este término su incesante charla para decirle que lo dejaba pues se estaba muriendo de hambre, y ya le llegaba el olor a comida a su cuarto.
Al colgar, se sorprendió al descubrí que en realidad había pasado una hora desde iniciada la llamada, volviéndose algo así, como un nuevo récord para él, en lo que respecta en soportar a Naruto por teléfono, aunque suponía debía agradecerle por ello; después de todo, era una hora menos.
Por otro lado, se mantuvo quieto en el mismo mueble durante lo que conformo una hora, hasta que finalmente fue informado, por una de las criadas, que el almuerzo estaba listo. Al bajar lo hizo con aparente pereza, pues realmente no tenía hambre. Así que una vez estuvo en la mesa, se sirvió un poco de cada cosa; todo ante la atenta mirada de su hermano que como siempre ya estaba sentado en su puesto, justo en frente de él; lo cual siempre le había echo creer que pese a tener esa imagen calmada, normalmente sin mayor interés por nada, en realidad Itachi era una persona de apetito, la cual siempre esta hambrienta, y no por nada siempre lo encontraba picoteando algo en la cocina. Aunque hasta el momento, no lo había admitido en voz alta, y no es que fuese algo malo, pero sencillamente aquello no coincidía con la imagen que proyectaba, y supuso que su hermano era consciente de ello.
_ ¿Por que me miras así otouto? – cuestiono el mayor mientras bajaba sus palillos, con los que en realidad pocas veces comían.
_ Tu me estabas mirando primero. – contraataco sin intenciones de confesar el motivo de sus sospechas... Itachi lo observó por varios segundos, antes de negar, obviamente no conforme con su respuesta.
_ Solo pensaba que es normal que no se tenga apetito cuando se está nervioso. – comento mientras le daba otro gran bocado a su comida. Sasuke solo enarcó una ceja mientras alegaba:
_ Yo no estoy nervioso. – dijo y al instante reconoció una ligera mueca de burla en las facciones de su hermano. _ Que no lo estoy. - remarcó, y se irrito al ver que su sonrisa se ampliaba.
_Si tu lo dices... No hay nada malo, ya sabes… es completamente normal – comento y continuó con su comida.
_ Eres necio... ¿Lo sabias? – dijo y lo vio sonreír.
_ Mira quien habla. – contraataco esta vez mayor. A lo que no respondió nada. No tenía ganas de seguir con esa discusión, así que se dispuso en acabar con su poca comida, pese al nudo en su estómago, el cual justificaba a no tener apetito... ¿Nervioso el?... Ja... Si, claro.
Por suerte para el, su hermano no pareció tener algún otro comentario sin sentido como ese. El resto de la comida fue prácticamente en silencio, y al terminar de comer, pudo retirarse hasta su cuarto. A la media hora Itachi se apreció tocando la puerta de su cuarto, para informarle que ya se retiraba. Supo al instante a que se refería, pues más temprano, en una oportunidad, le explico que pese a estar sus padres de viaje, aun se veía en la obligación de aparecer en aquella reunión que habían pautado ase un tiempo; por no decir que ahora le correspondía hacer de representante de su padre; así que en ese momento, partía en rumbo asía la empresa.
Entonces, viéndose solo y con las horas corriendo, se decidió por que ya era momento de comenzar en arreglarse, por lo que poniéndose de pie en el mueble que ya estaba comenzando a moldear su silueta; se acercó a su armario y selecciono la ropa que ya había pre visualizado se pondría. Una vez con el conjunto en mano, pasó frente a su gavetero, de donde saco unos bóxers negros, y finalmente se adentró al baño.
Le tomo a lo mucho unos veinte minutos en estar listo; tomo sus accesorios usuales, como el brazalete de cuero y una cadena con un dijen de plata que poseía el símbolo de su familia. Tomo el celular para confirmar la hora, y se encontró con un mensaje de parte de su primo, en el que le avisaba de que ya había salido a buscarle. Tan solo le mando un «Ok» para luego guardar el móvil en el bolsillo de su chaqueta de cuero negro, el cual complementaba su conjunto, conformado por una sencilla franela gris azulado, de algodón fino, con cuello amplio redondo, y sin ningún diseño en especial; con unos jeans negros estilo tejanos, rotos en ambas rodillas; finalmente tomo en manos un par de botas del tipo militares, igualmente negras.
Recogió su la guitarra que se encontraba guardada dentro de su funda, la cual había dejando reposando sobre uno de los muebles la noche anterior. Para luego encaminarse hasta la puerta, por donde salió tras asegurarse con la vista que en su habitación todo quedase en orden, así como también comprobar de que no se le quedase nada.
Al bajar, se dirigió a la sala y se sentó en uno de los muebles sin molestarse en encender la televisión, siendo que, en un rato le irían a buscar, por lo que se entretuvo revisando algunos vídeos en el teléfono. En quince minutos, el claxon de un carro llamo su atención y casi al mismo tiempo le llego un mensaje que decía «Afuera». No necesitaba fijarse en el destinatario para saber de quién era, así que se puso de pie y tomando la guitarra por uno de los agarres laterales, la llevo en mano; tomo las llaves de la casa que reposaban en un cuenco de plata gravada, el cual reposaba en una de las mesas que hacia de decoración en el recibidor y tras soltar aviso a la única criada que quedaba sobre su salida, atravesó la puerta de su casa.
Una vez se encontró al instante con una camioneta Explorer azul marino que permanecía estacionado frente a la entrada y tras girarse para cerrar (no con llave, pues quedaba gente adentro), a paso calmo camino asía esta. Mientras avanzaba, la ventana del copiloto comenzó a descender, dejando a la vista el interior del vehículo, así como el conductor, quien le sonreía mientras movía la mano de lado a lado, saludándolo.
No le correspondió al acto, sino que se acerco rápidamente asta la puerta del copiloto, abriéndola y tomando asiento, aun sin propinar algún saludo, aquello a sabiendas de que a su primo le molestaría. No se equivoco cuando al fijar su vista en el, al momento que arrancaba, reconoció una mueca de molestia en su rostro. No fue si no, ya saliendo por el portón, mientras se despedía del vigilante que generalmente resguardaba ese lugar para atender alguna visita, que Shisui le pregunto si ya le había avisado a Hinata de que ya partían para su casa, a lo que el no pudo ocultar una mueca ante su descuido; e ignorando la sonrisa y mirada burlona que le dirigía su primo, con una imagen de antipatía, como de que no pasaba nada, tomo su móvil y tras desbloquearlo, abrió el directorio y al instante su vista dio con el nombre de la ojiperla, el cual replicó sin perder el tiempo.
Le correspondió repicar dos veces para que su llamada fuese atendida. Al instante escucho una suave y femenina voz reconocible, pero que no era la que esperaba.
_ Konan... ¿y Hinata? - cuestiono extrañado de que fuese ella la que respondiera y preocupado al instante de que aquello significase que no estaba accesible, por lo tanto aun preparándose. Rogó internamente por que estuviese lista, aunque después de todo era su culpa, siendo que no se le había ocurrido avisar que en poco la buscaría.
_ Esta en el baño... ¿Necesitas hablar urgentemente con ella? - cuestiono confirmando sus sospechas. Se contuvo de soltar algún improperio y se recordó que tenía algo de culpa por no avisaras temprano.
_ No es necesario ¿tan solo llamaba para avisar que ya vamos en camino? - notificó y la escucho suspirar.
_ Bien, pero ella aun no esta lista... Les corresponder esperar un poco. - informo haciéndolo gruñir por lo bajo.
_ Lo supuse... Lo que no entiendo es... ¿Si estabas ahí desde las once, como me avisaste... por que han tardado tanto? no creí necesarias tantas horas. - comento y escuchaba la novia de su hermano bufar tras el auricular.
_ Eso se debe a que cuando llegue ya se encontraba la señorita Kurenai... Supondré la conoces, pues se identificó como su protectora.
_ ¿Que tiene Kurenai que ver con su atraso? - cuestión, pero de repente le llego una especie de corazonada sobe el posible motivo.
_ Por alguna razón Hinata-chan parecía renuente a que la señorita Kurenai se enterara de la salida... Así que me pidió que le esperara... – dijo, a lo que el asintió... Ya se imaginaba que podría ser eso. _ Aunque también aproveche para discutir la condición de Hinata-chan con ella. – comento llamando su atención.
_ ¿Su condición? – fue lo único que atino a preguntar, y la escucho confirmar.
_ Desde que la conocí tenía cierta curiosidad... Ya sabes que estudie para ser enfermera, y sentí cierto interés por su estado anormal de ceguera.
"Anormal"...
Cuando Sasuke escucho esa palabra, de alguna forma un malestar se instaló en su estómago... La condición de Hinata era anormal... Y aunque el lo sospechaba, no era lo mismo, que alguien conocedor del tema (por así decirlo) se lo confirmará. Entonces, la pegunta de que si la vista de ella regresaría, volvió a el con mayor fuerza… Él lo sospechaba; sabía que en los casos como en el de ella, con ceguera temporal esta solía regresar perfectamente al poco tiempo... pero eso no había ocurrido. Y siendo honesto, le mortificaba algo… que la misma ojiperla lo supiera... Después de todo, ella era lista.
Su conversación con Konan llego hasta ese punto; con un mal sabor en la boca, el solo le recordó que ya estaban por llegar y tranco la llamada. Claramente no mentía y al minuto estaban estacionados frente al tan conocido portón. Para su desconcierto, Shisui fue el primero en bajarse y en ir a tocar el timbre; parecía estar más que emocionado y no podía asegurar bien el por qué, más sus dudas se vieron esclarecidas cuando al ser la puerta abierta por una de las criadas, este lo primero que dijo fue notificar que venían a recoger a Hinata.
Al escucharlo poner cierto tono de emoción, al mencionar aquel nombre, fue lo suficiente para confirmarle que toda esa agitación se debía a que conocería a la chica, que tanto tiempo le había escuchado decía que deseaba conocer. Aquel conocimiento solo pudo hacer que el malestar en su estómago aumentará, pero que también, su anterior preocupación se esfumara (momentáneamente).
Decidió, mientras se arregostaba en el auto, llano a su primo y una vez recibió su debida atención, le hizo señas con la mano para que se acercara.
_ ¿Que ocurre primito? – cuestiono haciéndolo fruncir el ceño ante el infantil termino.
_ Será mejor que te controles... Hinata es sensible... No quiero verla desmayarse por algún estúpido comentario... Por no decir que es por mucho, menor que tu, así que no te atrevas a sobrepasarte. – Dijo para luego observarle completamente serio. Y por ende se irrito al reconocer un altisbo de diversión en a mirada del mayor.
_ !Pues claro! ¿Por quien me tomas? – cuestión mientras llevaba una de sus manos y le sacudía el cabello, alborotandoselo. Sasuke le golpeo la mano con fuerza para que lo dejara... _ Además, no me materia con la chica que te gusta. – espetó de último, y el no se vio capaz de alegar algo, siendo, más que por no negarlo. La puerta se abrió y de esta salió sorpresivamente Konan.
_ ¡Querida Konan, que gusto verte! - expreso alegre Shisui, parándose a un lado de ella haciendo ápice de querer abrazarla, pero está atenta, retrocedió un paso, alejándose al instante.
_ Shisui... Hablas como si no nos hubiésemos visto desde hace mucho y no hace dos días. – comento con cierta molestia... A lo que el menor sopeso que en realidad no era el único que no soportaba las actitudes de su primo.
_ ¡Ya hace tanto! No me extraña haberte extrañado. – dijo con cierto tono dramático, el cual provocó una mueca de rechazo en la peliazul.
_ Shisui... Deja tus bromas a menos que quieras que le cuente a Shion con quien saliste la otra vez. – amenazó está dejando al castaño estático y borrando su sonrisa para poner una mueca de espanto. El observaba a los dos algo curioso, pero solo por el nombre que salió a relucir, pues intuía cual podía ser la circunstancia... Después de todo, no es secreto para nadie que su primo es un mujeriego de primera.
_ Konan ¿En donde esta Hinata? – se dispuso en averiguar, deseando dar fin aquella inútil charla... ya ellos la continuarían en otra ocasión. La pelíazul entonces le observo y luego ladeo el rostro para mirar un poco detrás de ella, como buscando algo. De repente esta se dio la vuelta y entro nuevamente a la casa. Dejándolos solos y confundidos, más sin embargo esta regreso al minuto mientras sonreía, y su mano tomaba de una delgada y blanca muñeca.
Se sorprendió entonces al reconocer aquellas uñas pintadas de esmalte violeta un tanto oscuro, en conjunto con una pulsera de cuero negro haciendo contraste con la blanca piel; pero se queda sin aliento ante la imagen completa... Aquella imagen... Nada tenía que ver con las anteriores... Con un pequeño short negro que llega asta un poco más arriba de medio muslo, dejando debajo unas mallas negras transparentes que envolvían sus torneadas piernas blancas, las cuales se esterilizaban con aquel par de botas negras que le llegaban asta la rodilla, ajustadas por un cierre que recorría el largo de la bota, terminando en una punta cuadrada, con un ligero tacón grueso; para la parte de arriba por otro lado, tenia una camisa púrpura de manga corta algo suelta que formaba pliegues en su caída, tapando un poco del short; esta era de cuello redondo y dejaba entrever el inicio de su escote que de igual forma, se destacaba por el blanco de su piel en contraste con la oscura prenda, la cual tenía al frente el diseño de un par de alas negras y varias plumas sueltas; apenas fue capaz de respirar con algo de tranquilidad, al ver que esta llevaba en brazos una chaqueta negra que esperaba se pusiese en poco tiempo.
Cuando su vista dio por fin con aquel fino rostro, más específicamente en aquel par de labios pintados con un labial oscuro. Solo pudo tragar la saliva que se había acumulado en su boca, para luego observar a Konan con expresión interrogante, deseando saber en donde había dejado a la inocente y delicada chica que él conocía, y la cual había dejado a su cuidado. Esta por su parte le sonrió y arqueo una ceja como si le preguntase que le parecía. Pregunta a la que no respondería en voz alta; se trataba de un radical cambio… estaba pasmado por no decir un poco excitado… en su vida imagino encontrarse con una Hinata que irradiara tal aire de sensualidad. Y parecía no ser el único en pensarlo, pues al desviar su vista asta su primo, lo encontró prácticamente babeando mientras la recorría entera con su mirada… Le dio un codazo en el costado, por un lado para hacerlo reaccionar, y principalmente, para que dejase de comérsela con la mirada, y ante el golpe se encongio, pero mas que ignorarla, fue como lo que necesito para renovarse y lanzarse (literalmente) sobre Hinata, a la cual abrazó con aparente fuerza; acurrucándola entre sus brazos, y apoyando sus barbilla sobre su nuca…
_ ¡Ya me habían dicho lo linda que eras… pero mira que no imagine que asta tal punto!... ¡Eres toda una preciosidad! - exclamo sin decoro mientras aún le abrazaba… Tal parecía que Hinata provocaba aquella reacción en cualquiera que la viese, y como era de suponer que ocurriría, tal como anteriores ocasiones, esta entro en un estado parecido al shock, en donde no sabía hacer más nada que boquear y ponerse tan roja que una manzana.
_ Shisui… puedes hacer el favor de alejarte de ella de una vez. – exigió con un tono, que casi parecía que gruñese… Konan, para su agrado apoyo lo dicho por el, mientras miraba al castaño con porte reprobatorio.
_ Pero es tan suave y calentita – expreso escarmenté, a lo que él, sin poder contenerse mas ante la actitud de su primo, se aferro al hombro del mayor, y con toda la fuerza que poseía, lo alejo de ella.
_ ¡Quieres controlarte!… ¡No olvides lo que hablamos!. – gruño y suspiro internamente al ver que Shisui asentía como un niño, mientras se cruzaba de brazos aun sonriente.
_ Cierto… Mira que comportarme de esta manera… que vergüenza de mi parte. – dijo pero sin realmente demostrarlo, pues su sonrisa era enorme y burlona… _ Un gusto Hinata-chan… mi nombre es Shuisui, y soy el primo mayor de Sasuke e Itachi. – se presento y sin demora extendió el brazo y tomo la mano de Hinata para luego inclinarse y dar un beso en el dorso de la misma… Al instante los colores en la peliazul aumentaron; ocasionando que el azabache apretase los puños.
_ Y-yo… es... es u-un gusto… conocerle. – dijo tartamudean te, tras ser liberada de su agarre.
Para su sorpresa, una vez la chica se vio libre, Konan tomo el lugar de Shisui, tomándola entre sus brazos, como resguardandola. La mayor fijo su vista en el castaño y como encarandolo frunció el ceño.
_ Será mejor que te controles. - recomendó lo mismo que el había dicho asce unos momentos y casi no se contuvo de reírse... Era en esas ocasiones que admitir le caía bien la novia de su hermano.
Shisui rodó los ojos mientras se cruzaba de brazos, y refunfuñaba en voz baja… «Nadie confía en mi» y «Ni que fuese un bárbaro»... Eran el tipo de cosas que se escuchaban, mientras caminaba hasta el auto, y quitando el seguro, se adentró en él, aventando con un poco de fuerza la puerta, como dando clímax a su infantil y actuado berrinche. Escucho a la mujer suspirar a su lado y el se giro a verle.
_ Como siempre, me cuesta tratar con este primo suyo. - dijo más pudo percibir cierto grado de diversión en si rostro. No le sorprendía, comprendía que ellos tenían una cierta relación de amistad desde ase años, particularmente parecida a la de el con sus amigos...
_ Eso... Shi-Shisui-san... A mi me pareció una buena persona. - se atrevió a interrumpir la pelíazul haciéndole fruncir el ceño ante su sutil defensa.
_ Eso por que no lo conoces tan bien como nosotros. - alego el, para luego escuchar la corneta sonar con fuerza detrás de él. Reprimió un insulto y se giro para ver a su primo con la ventanilla abajo y haciéndole señas con la mano indicando que debían irse. Viéndolo sonreír, supo al instante que que aquel berrinche no había durado mucho, si es que realmente se había molestado.
Decidió no refutar y o decir algo en referencia, por la Paz. Así que se giró asía las chicas y observo que Konan también se despedía.
_ Gracias por tu ayuda Konan. -expreso y le vio sonreír en asentimiento.
_ No hay de que... Asta luego chicos... Y Sasuke suerte en la competencia. - dijo sonriente mientras se alejaba y cruzaba la acera, llegando asta un vehículo plateado que reconoció como el de ella.
Sin demora se giro asta la ojiperla y estirando el brazo, la tomo a la altura del codo. Esta respingo ante su contacto pero al instante se calmó y esbozando una sonrisa sonrojada.
_ Bu-buenos días. - saludo un tanto tímida, haciéndolo sonreír a sabiendas del motivo de sus nervios.
_ tranquila, te ves bien. - expreso, pese a que lo que realmente deseaba decir era que se veía terriblemente sexy, pero supuso que de decirle aquello, se estaba arriesgando a generarle alguna crisis o en el peor de los casos un desmayo, que aunque seria divertido de ver, no tenía tiempo para eso, tal vez mas tarde. Así que, con suavidad la jalo asía el, para poder guiarla asta el auto de su primo.
Abrió la puerta trasera y justo cuando iba hacer pasar a Hinata, su primo lloriqueo con respecto a desear tenerla como copiloto. Obviamente le golpeo la nuca antes de cerrar la puerta de golpe, claro que confirmado primero, que ella se encontrase correctamente sentada. Rodeo el coche rápidamente, pero, en cuanto fue abrir la puerta de copiloto, se encontró con que esta tenía el seguro puesto. Soltó al instante un gruñido mezclado con insulto, mientras miraba a su primo quien desde el interior, se burlaba descaradamente de el, mientras le mostraba su dedo medio de la mano izquierda.
_ ¡Maldición Shisui! ¡No seas ridículo y ábreme la puerta! - grito contra el cristal y vio como su primo hacia una mueca de no entenderlo, mientras se llevaba una de sus manos hasta su oreja izquierda y la rodeaba con la palma.; recalcando la seña con el movimiento de los labios, que no podía oírle.
Con cara de querer exprimirlo y retorcerlo, una serie de insultos salieron de la boca de Sasuke y se acabaron al ver como su primo se giraba asía los asientos traseros y parecía trata de entablar una conversación con la ojiblanca. Lo vio sonreír amplia mente ante algo dicho por ella y sin aguantar más tonterías, tomo su móvil y buscando en el directorio dio repicar al número de su primo; al instante le vio contestar.
_ ¡Imbécil, deja de ser un payaso y abre la maldita puerta! - ordeno irritado por tal infantil actuar, y para su consternación le escuchó y vio carcajearse.
_ Que humor primito... No hay necesidad de decir groserías... ¿Verdad Hinata-chan?. - lo escucho decir entre risas mientras se giraba para mirar a quien se encontraba atrás; logrando oír que balbuceaba al fondo, más no entendió que.
_ ¡Deja esta tontería y ábreme de una vez! - se repitió y el mayor volvió a reír.
_ Así no se piden las cosas Sasuke... ¿Que tal un por favor? - pidió haciéndolo agotar lo último de su paciencia.
_ ¿Que tal un Jódete? - cuestiono con tono irónico mientras esta vez era el quien le mostraba el dedo medio. El castaño por su parte hiso una mueca asombrada para luego parecer incrédulo y exageradamente consternado por su grosería.
_ Los niños de ahora ya no respetan. - espetó este con tono decepcionado mientras negaba con la cabeza.
Estuvo a punto de soltar otro improperio, cuando escucho el seguro ser liberado; abrió la puerta al instante, sin darle tiempo de que se arrepentirse ocurriese cualquier otra cosa, y practicante se arrojó en el asiento, cerrando la puerta tras de si. Una vez se vio por fin sentado, estiro el brazo y arrojó un puñetazo contra el hombro de su primo, haciéndolo chillar del dolor, para luego sobarse con insistencia la zona dañada. El castaño se giró a mirarle con la ceja enmarcada, cuestionando su actuar y el por su parte le ignoro despegando su vista.
_ ¿Que esperas para arrancar? – cuestiono con tono áspero mientras se cruzaba de brazos y miraba asía el frente.
Para su tranquilidad e alivio, su primo no dijo ningún otro inteligente comentario y se concentró únicamente en arrancar y luego conducir por la espaciosa calle.
Así se mantuvo por varios segundos, el aprovecho para avisar a sus compañeros que ya habían salido, así mismo se dispuso confirmar que todos ya estuviesen en ruta o aunque sea salido; siendo que como es sabido, una de las cosas que más detestaba era esperar.
Después de eso, no hubo algún otro sonido. Solamente en uno de los semáforos Shisui abrió la boca para preguntar si podía encender el estéreo del auto... obviamente era una pregunta dirigida a la pelíazul, por que era más que claro, que su opinión le valía un reverendo rábano.
Es así como pasaron el resto del camino entre varias mezclas de música, grabadas en el reproductor de su primo, hasta que en 20 minutos dieron con imagen del reconocido club Kyubi, el cual, como era de esperarse para la ocasión, las calles a su alrededor estaban repletas de autos y la gran cantidad visible de gente se encontraba congregada en su entrada. Fácilmente se podía reconocer entre todos, algunos participantes, quienes cargaban consigo sus instrumentos y se mantenían cerca de sus grupos; portando algunos más que otros, un estilo acentuado o conjuntos combinados.
Sasuke mantuvo una rápida inspección de todos, mientras Shisui buscaba un lugar para estacionarse, y más que enfocarse en sus vestuarios, lo que realmente le llamo la atención entre los participantes, es que había muchos entre ellos que pasaban los 20. Estaba claro que no había limite de edad entre los concursantes, pero no considero el echo de que podría enfrentarse a personas con mayor experiencia; siendo honesto debía culpar un poco a su egocentrismo por eso. Y de repente, una especie de duda, se instaló en su estómago, mientras la expectativa surgió en su cabeza.
_ La edad no siempre quiere decir experiencia. – escucho decir a su primo y el frunció el entrecejo, para luego observarle de forma interrogante. Su primo, por su parte sonrió como si le hiciese gracia.
_ Es fácil saber lo que estabas pensando. – espetó mientras empezaba a estacionarse en un espacio que milagrosamente se hallaba libre.
_ Pero la mayoría de las veces si es así. – refuto mientras se sacaba el cinturón de seguridad.
Escucho a su primo reírse más no le hizo caso; abrió la puerta y salió rápidamente, una vez fuera se rodó un poco y abrió esta vez la puerta trasera en donde Hinata ya esperaba para salir. Una vez ella estuvo de pie a su lado, se volvió a inclinar en el auto y estirando el brazo, tomo de su guitarra que había estado reposando en el otro extremo.
Una vez listo, busco a Shisui con la vista y llego a encontrarlo junto en la entrada del lugar, hablando casualmente con Jugo. Sin demora estiró nuevamente el brazo, pero esta vez para tomar de la mano de Hinata y continuó a esto, acomodarla en su brazo como siempre; una vez la sintió cómoda, dando un aviso, comenzó a marchar en aquella dirección. Por suerte no habían estacionado muy lejos, así que pronto se encontraban cerca de ellos. Jugo cuya posición se encontraba mirando en su dirección, al instante hiso cuenta de su presencia y le saludo a el con un movimiento de cabeza; luego dio un ligero toque en el hombro de Hinata como para darle a conocer que estaba a su lado; a lo que esta por su parte respingo pero luego sonrió al escuchar como el pelinaranja le saludaba.
_ Buenas tardes Hinata-san... Hoy luce diferente a lo usual... Se ve bien. – Agrego el joven al final al reconocerle nerviosa por sus anteriores palabras.
_ Bu-buenas tardes... Y gra-gracias. – saludo devuelta, sonriendo ligeramente, mientas sutilmente se apegaba al azabache por medio de su agarre, haciéndola reconocer algo cohibida.
_ No hay de que... – expresó, pero mientras iba a continuar, su voz se encontró siendo opacada por la ruidosa y escandalosa voz del conocido peliblanco, quien llego trotando asta ellos, seguido de serca por una pelirroja que se notaba algo sulfurara, tal vez por andar en un par de botas rojas con un par de tacones que por lo menos debían de medir unos diez centímetros.
Una vez junto a ellos, el peliblanco no perdió tiempo y antes de que pudiese alguno poder impedirlo; se arrojó sobre la pelíazul, a la cual abrazo como si se le fuese la vida en ello.
_ Angel-chan... ¡Dios! ¡Que sexy estas! ¡Estas como para comerte! - exclamó con fuerza el peliblanco. Mientras la sostenía de los hombros y la observaba descaradamente de arriba asía abajo, como si literalmente desease comérsela. Sasuke al escucharle solo pudo bufar ante lo directo de su vulgar compañero en comparación a la discreción de Jugo.
Como era de suponer, el sonrojo en Hinata no se hiso esperar, y su boca comenzó a boquear como si no supiese que decir ante el apelativo que habían usado para referirse a ella. A decir verdad, consideraba se lo estaba tomando mejor debió que esperaba; mas habló demasiado rápido, puesto que, una vez se enfocó en liberarla del agarre de su aprovechado baterista, quien se negaba a soltarla; que una vez teniéndola libre, que solo de reojo, puesto que su concentración estaba en otra parte; fue capaz de ver como las piernas de ella flaquean, para luego tambalearse a un lado. Suerte que Jugó permanecía cerca de ella, pues supo sujetarla de un brazo impidiendo su inminente caída.
Fue entonces, que Karin quien había permanecido extrañamente callada, se abalanzó también, solo que sobre el azabache, quien gruñó al sentir a la fémina apegarse completamente a el, mientras se aferraba rodeando su cuello con sus delgados pero fuertes brazos. Sasuke solo pudo escupir, pues con la brusquedad de la chica, había terminado con algo de su pelirrojo pelo en su boca.
_ ¡Sasuke-kun, estoy tan emocionada! – Prácticamente grito mientras restregaba su cabeza en su pecho. El gruñó con exaspero, que aumentó al reconocer que Suigetsu volvía acercarse a Hinata, así como su primo, a quien vio decirle algo que la llevo a sonrojarse.
Entonces, hastiado de todo ese disparate, empujo a Karin con cierta delicadeza, pues no quería que la chica se pusiese más ansiosa o quejosa. Y una vez libre, no perdió ningún segundo para llamar la atención de todos.
_ ¿Es que vamos a seguir perdiendo el tiempo aquí o vamos a entrar? – cuestiono alzando un poco la voz, con un tono más grave y con el seño frunció demostrando su molestia. Para su satisfacción, cuatro pares de ojos se enfocaron en el, dejando por fin a un lado a la pelíazul. Por unos segundos el silencio entre ellos domino hasta que Shisui, soltando una extraña carcajada, decidió hablar.
_ Sasuke tiene razón, ya es hora de que vallan entrando. – apoyo mientras apuntaba la entrada y mostraba como gran cantidad de gente comenzaba a entrar. _ Si nos quedamos aquí no conseguiremos puesto. – expreso, y pareció ser eso el detonador suficiente, pues Suigetsu se lanzó a la entrada, seguido de cerca de Karin, y Jugo les siguió muy por detrás.
Shisui solo sonrió y siguió al grupo que ya había entrado, Sasuke al ver que se quedaban solos afuera, soltó un suspiro y ya más tranquilo de la anterior molestia, se acercó a su amiga quien permanecía quieta y con la cabeza gacha a unos pasos de él. Estiro el brazo y le tomo la muñeca de ella, sorprendiéndola como siempre… tal parecía que para que ella dejase de hacerlo tomaría un buen tiempo. Pese a eso, ella al instante se relajó y acomodando su brazo, dejándolo en lo que podría considerarse su "lugar", se dejó guiar por el azabache, suponía ella al interior del lugar en donde competirían... Ante tal conclusión, cientos de pensamientos comenzaron a surgir en su cabeza… desde cómo sería el local, de qué tamaño, qué ambiente tendría, qué iluminación, cuantas personas abría… eso entre muchas cosas fueron las dudas que la embargaron, e inconscientemente unas cuantas comenzaron hacer mella en ella, por lo que se encogió de hombros una vez pensó que entraría aun lugar con montones de gente que probablemente, estarían en su ambiente y ella irremediablemente quedaría fuera de lugar.
A medida que se adentraban, el azabache al instante pudo percibir el ligero temblor así como el cambio de expresión que había adquirido el cuerpo de Hinata. Todo en ella gritaba ahora nervios y preocupación, y el no supo comprender el motivo de aquel cambio tan de repente. Se disponía a preguntarle pues no planeaba quedarse con aquella duda, pero la voz de un escandaloso Suigetsu le hiso detenerse y mirar su entorno en busca de la dirección en que creía, provino la voz. Recorriendo el lugar con su vista, saltando mesas altas donde varios grupos permanecían charlando mientras bebían de las botellas o copas que reposaban en las mismas; así como el largo bar cuya barra se encontraba repleta pese a ser aun relativamente temprano; hasta llegar a un área apartada cerca de pequeño escenario de madera en donde suponía se procedería con el concurso, donde varios muebles de semicuero marrón se encontraban dispersos alrededor de varias mesas, casi agrupados de cuatro en cuatro. Es ahí en donde vio la mano de Suigetsu alzarse entre la gente, haciéndole señas para que se acercaran.
Frunció él ceño una vez fue consiente de la cantidad de gente que deberían atravesar, y chasqueando los dientes resignado, se giró asía Hinata para indicarle lo que harían. Ella asintió y al instante la reconoció aferrarse con más fuerza a su brazo, prácticamente abrazándose a él; Sasuke se preguntó al instante si ella seria consciente de lo cerca que estaba de él, o de como apretaba su brazo a su propio pecho, pero al ver su mandíbula apretada y sentir el ligero temblor en sus manos se dijo que lo mejor era callar. Y aprovechándose un poco de la circunstancia, de tal forma, ambos emprendieron marcha hasta la apartada mesa, viéndose en la necesidad de atravesar por medio de sudorosos cuerpos, que de vez en cuando chocaban con ellos; cayendo con el menester de empujar algunos. Claramente Sasuke no se disculpó por ningún altercado y los que eran empujados parecían haber decidido hacer de la nota gorda, por nadie hiso más que dirigirle una mala mirada para luego volver a lo suyo. En poco menos de cuatro minutos, se vieron por fin frente a la mesa en donde se habían acomodado y tras verificar que tanto Hinata como si guitarra que colgaba en su estuche de su hombro izquierdo, estuviesen bien, se permitió dejarse caer en uno de los cómodos muebles; trayéndose a parte, la pelíazul consigo, a quien acomodo a su lado.
_ ¡Este lugar está repleto! – se quejó Suigetsu, cuyo comentario supuso provenía tras ver su faena para llegar hasta ellos. El solo asintió y escucho al resto afirmar ante lo dicho entre quejas y más.
_ Este lugar siempre está lleno por su popularidad, y con el evento de hoy, lo estará mucho más. – Aporto Shisui como para dar a entender que aquello no era nada comparado a lo que abría en las próximas horas. Aquello solo trajo un aire de desánimo a todos, incluyendo al Azabache quien no gozaba de lugares muy llenos y menos verse en la necesidad de compartir su espacio con algún extraño (más de lo necesario), lo que sería muy probable que ocurriera, si las palabras de su primo eran ciertas.
_ No me extraña que sea popular, el ambiente de este lugar es genial. – agrego Suigetsu mientras recorría con su violácea mirada el entorno del lugar. Fue inconscientemente, siguiendo su ejemplo, que mientras observaba, termino de repente siendo consiente de algo a lo que estaba ya acostumbrado; un desagradable escenario. Miradas… muchas miradas se encontraban enfocada en su mesa, es entonces, cuando la conocida sensación de ser observado lo embargo de repente y confirmo entonces, que mucho de aquella esa atención era para él. Sin embargo, pese a que le irritaba, rogó por primera vez que aquella atención fuese exclusivamente suya… y aquello se debía únicamente, porque termino de reconocer que gran cantidad de esa gente eran chicos y que la mayoría de estos mantenían la vista fija entre la pelirroja de su grupo y su derecha en donde ese instante se encontraba la ojiperla.
Es así como fijo su vista en la que se encontraba a su lado, y comprobó nuevamente el vestuario que le había preparado Konan y tubo que reprimir un insulto al confirmarse nuevamente que era demasiado sensual y más en una chica con las características de Hinata… Solo tardo un segundo en pensar en algo; entonces sin decir palabra, se retiro su gabardina y se la coloco a Hianta por sobre los hombros… Su excusa por otro lado fue más pobre, y recurrió a decirle que se la pusiera, con la razón de que se la cuidara mientras él se presentaba. Escucho a Shisui reír al fondo, pero no hiso amago a responderle… en cambio, suspiro al ver por el rabillo del ojo, que unos cuantos captaban la indirecta… pues de una forma u otra esa acción denotaba propiedad, mas sin embargo, otros idiotas, tan solo mantuvieron su vista descaradamente fijas en ella… El deseo y libido eran visibles en cada uno de ellos, y por si no fuera poco, pudo reconocer cierto interés en aquellos condenados vendajes, que tal parecía no pasarían desapercibido en ningún lugar que fuesen; siendo tan blancos, contrastaban con la oscura cabellera por no mencionar también el oscuro conjunto… Entonces sin medir palabras, sujeto con cierta fuerza de aquella delgada muñeca que hasta el momento reposaba a un costado de la dueña y logrando llamar la atención de ella exitosa mente. Llevo su mano al costado de su rostro, e ignorando su desconcierto, sin advertencia, con algo de rapidez, comenzó aflojar el ajuste del vendaje, el cual una vez suelto, aflojo el agarre de las vendas, lo que ocasionó que se deslizasen por si solas. Hinata llevo rápidamente sus manos al rostro, atrapando las vendas de inmediato y pareció querer cuestionarle cuando él se adelantó…
_ Esta oscuro aquí adentro… las luces no te afectaran mucho. – dijo y esta, como aceptando lo dicho, sin pedir más explicaciones, bajo sus manos y sorpresivamente, lo dejo hacer.
Para cuando retiro por completo los vendajes, manteniéndolos en improvisado rollo dentro de su palma, ya tenía al grupo alrededor de ellos, todos mirándolos curiosos y expectantes por su acción. Vio a Karin cruzarse de brazos mientras hacia un muesca molesta, en cuanto Suigetsu y Shuisui no se contuvieron en hacer comentarios sobre el hermoso rostro y largas pestañas de Hinata…Aquello solo provoco que se arrepintiera un poco de lo que había hecho, puesto que no necesitaba ver para saber que los pocos que le alcanzasen a ver, estarían pensando lo mismo o peor. Menos mal que pronto se le ocurrió algo, y sin demora observo a su baterista y extendió la mano hasta él. Todos ahí le miraron expectantes, y Suigetsu únicamente enarco una ceja, mientras le miraba en espera, con una sonrisa burlona.
_ Dámelos. – ordeno y apunto hasta los lentes de sol del peliblanco, que reposaban en su cabeza. El chico para su malestar tardo varios segundos en moverse, hasta que por fin pareció comprender lo que quería, pues se llevó las manos a la cabeza y se los extendió al instante. Entonces el sin demora, los tomo y rápidamente se los coloco a Hinata, quien llevo una mano a su rostro para tantear el extraño objeto.
_ Son lentes de sol… con esto será suficiente aquí adentro. - expreso y tras unos segundos, esta asintió mientras esbozo una sonrisa que dejo a más de uno entumecidos. Y es que no se podía negar que aquel simple accesorio, en verdad le lucían bien, e incluso podía decirse provocaba que su general aspecto cambiase, dándole así un aire a chica madura y segura… nada que ver con su verdadero carácter, lo que era muy desconcertante.
Es entonces, que de repente, Shuisui hiso como si se desmallara y se apoyó de Jugo, quien tenía más cerca, y que por su parte, no dio ápice de quejarse, dejándolo hacer mientras le observaba como si se tratase de un ser extraño... cuya opinión el azabache coincidía.
_ Dios… creo que me he enamorado. – espeto finalmente con tono melodramático, mientras se abanicaba el rostro con una mano, tal y como lo aria una mujer; todo eso, lo que provoco fuertes carcajadas de parte de Suigetsu y el por su lado, tubo que reprimir el impulso de golpearle, mientras se preguntaba por qué había tenido que tener familiares tan idiotas.
Por suerte, pudo reconocer que, aunque sus espectadores no habían disminuido, también era cierto que ningún otro había puesto su atención en ella, y eso en verdad consideraba era mejor que nada. Es así que, tras "solucionar" aquel problema, pudo relajarse un poco más; lo suficiente como para no tener toda su atención en la pelíazul y concentrase plenamente en lo que ocurriría en menos de una hora. Con toda la banda sentada cerca, iniciaron una charla para confirmar que todo estuviese claro, en lo que respecta a cómo procederían durante la presentación, a lo cual todos asintieron... Y no era de extrañar, siendo que ciertamente habían practicado mucho, por lo que tan solo era una prevención ante todo caso.
Fue durante ese tiempo, mientras discutían, más que nada convenciendo a Suigetsu que no era buena idea que bebiera algo antes del evento; que, justo a las 5:00, un sujeto se acercó asta Shisui y tras susurrarle algo al oído, puesto que el ruido dentro de aquel lugar era demasiado fuerte; el mayor se puso de pie, y ofreciendo una disculpa, alegando que un conocido le estaba llamando, se excuso dispuesto a retirarse.
_ Has lo que quieras, solo procura volver antes de que empiece las presentaciones. – recordó Sasuke mientras apuntaba con el pulgar a Hinata quien permanecía quieta en el mismo sofá donde la había sentado.
_ ¡Claro primo!... Eso ni lo dudes, no pienso dejar a la pequeña dama sola. – expreso susurrando en su oído, antes de alejarse e ir detrás del sujeto que había venido a buscarle.
Paso media hora exacta cuando la tarima se ilumino de golpe por un par de reflectores, los cuales dejaron a la vista un equipo de batería que reposaba al en el fondo, así como los pedestales para los micrófonos, y pudo reconocer amplificadores a un lado. Ante tal acontecer, casi al instante los gritos se hicieron escuchar, silbidos, y aplausos eran los que se escuchaban de fondo junto con pataleos que iban a un ritmo no marcado. Entre tanto ajetreo, de repente, se pudo ver la silueta de alguien subir por los escalones de la tarima; fue una vez que estuvo arriba, que todos tuvieron la oportunidad de detallarlo. Se trataba de un hombre de apariencia joven, pero que en detalle, probablemente estaría entres sus 35 o 38 años más o menos, no tenía cara de pasar los cuarenta. Iba vestido en su totalidad con ropa negra, portando janes tejanos, botas de cuero, chaqueta, camisa oscura que atinaba a negra y sin diseño. Por otro lado tenía cierto corte de pelo estilo undercut, rapado a la derecha, donde su pelo, también negro, caía del lado izquierdo, llegando hasta la barbilla cubierta también de una corta barba que cubría toda la mandíbula; dejando de tal forma visible, el túnel que portaba en su oreja derecha. Finalmente podían reconocerse varias líneas negras de tatuajes que sobre salían del cuello de su camisa, y que ciertamente le daba la idea de que no sería sorpresa si su cuerpo entero estuviese recubierto por ellos.
El sujeto, con un porte seguro, despidiendo cierto carisma que solo las estrellas tenían, se mantuvo en pie con una tranquila sonrisa, y una vez pareció reconocer que tenía la atención de todos ahí, fue que alzo su brazo en donde cargaba un simple micrófono, acercándolo hasta su boca. Al instante una gruesa voz se escuchó entre todo el ruido, resonando por todo el espacio; el silencio que se genero fue instantáneo.
_Buenas tardes a todos… Gracias por venir. – saludo primero esbozando una ladina sonrisa. Al instante varios gritos femeninos se escucharon entre la multitud, generando nuevamente alboroto y lo que ocasionó que Sasuke chasquease los dientes con irritación. Sin embargo, todo ese griterío enmudeció una vez el sujeto hiso un movimiento de stop con la mano.
_ Veo que ya se encuentran muy animados y eso es excelente… pero me gustaría guardasen todas esas energías… por que de seguro lo que viene estará bueno. – una vez soltó esa oración un segundo escándalo se formó pero esta vez con voces masculinas incluidas… el presentador al instante volvió hacer el mismo movimiento de manos, y como tal el ruido se calmó.
_ Bien… Debo de decir que me alegra ver tanta gente reunida… Este club nunca se había visto tan lleno como ahora… Eso quiere decir que me iré con mucho dinero esta noche. – comento y tras esto soltó varias carcajadas a lo que unos cuantos se unieron. Ante tal oración el azabache solo pudo suponer que, aquel sujeto o era el dueño, o se trataba de uno de los afiliados del local.
_ Aunque claro, eso no es lo que quieren oír… ustedes vinieron por un motivo, y ese es… ¡el concurso que dará apertura a continuación! – una vez soltó aquello, la gente nuevamente se animó, aplaudiendo gritando con fuerza. Incluso alcanzo a oír a su baterista aullar mientras su cantante soltaba potentes chirridos.
_ Bien, bien gente… quiero que se calmen que antes de eso hay unas cosas que se deben de aclarar. – espeto y de repente algunos abucheos en broma se escucharon alrededor, mas su anfitrión no pareció hacer cuenta de ello o solo los ignoro, pues mantenía aquella singular sonrisa. Una nueva seña de silencio se hiso y como tal el ruido seso. _ Ahora, escuchen con atención, que esto es para los participantes. – aclaro y casi al instante Sasuke pudo sentir una surgente tensión, y él tampoco pudo evitar prestar aún más atención a lo que aquel sujeto decía. _ Ok, escuchen todas los grupos, las cosas son así… Primero que nada, les daré a saber que sus grupos serán llamados en un orden completamente al azar, dicho sorteo ya se hiso y tengo la lista con el orden aquí en mis manos. – Comento y al instante saco una hoja que venía doblada, dentro del bolsillo de su chaqueta. Lo vio aclararse la garganta antes de proseguir. _ Esta lista se las leeré en unos instantes, pero primero quiero aclarar un par de cosas más…. Ok, Segundo… Una vez sepan el orden que les toca, se irán retirando al pasillo que hay aquí atrás, el cual lleva a un curto vacío. Todos los grupos esperaran por ese lado hasta que sea su turno de presentarse, se les dará a cada representante un carnet que identificara el nombre de su grupo y cuál será su turno de presentarse…. ¿Entendido? – cuestiono y al ver que nadie decía nada prosiguió. _ Tercero… Este pese a lo que piensan es un concurso serio, el premio creo que se los asegura, por ende tenemos tres jueces, con migo incluido, que nos encargaremos de evaluarlos, según sus características, como: nivel de interpretación, y habilidades que posean como músicos. No se admitirá ningún tipo de trampa, así como tampoco, alguna disputa entre los participantes, tampoco quejas por los resultados… Cualquiera que infrinja lo mencionado será eliminado de la competencia… Queremos orden. – Espeto y Sasuke estaba seguro que más de uno debió de hacerse en sus pantalones, y lo decía por la cara de muchos que le rodeaban… Claro que nadie que va a participar en un concurso de música en un club, esperaría tales reglas estrictas, y el admitía que espera algo más desorganizado e informal por el ambiente que daba el lugar, pero aceptar que se había equivocado con creces. _ Bien con esto dicho y espero comprendido… incitare por dar el orden de los participantes. – anuncio y al instante la gente nuevamente volvió alborotarse.
De esa forma, el nombre de los concursantes o grupos en ese caso, comenzaron a ser pronunciados; y tal como había pedido "Taira" como se había hecho llamar el anfitrión; estos fueron parándose de sus mesas y trasladándose hasta el pasillo y de ahí al cuarto que les habían indicado. En la entrada de dicho lugar podía visualizarse a dos personas entregando lo que suponía eran los carnet mencionados…. Tuvieron que esperar unos diez minutos más o menos para saber cuál sería el turno que les correspondería… Serian el grupo numero veinte… Y teniendo en cuenta que el límite de competidores era asta veinticinco, prácticamente les había tocado entre los últimos, y más que alegrarlo, solo termino por frústralo, pues no solo debería escuchar con paciencia y esperar hasta su turno… sino que eso también quería decir, que le correspondería, a su pesar, dejar a Hinata sola en disposición de su primo, y quien sabrá por cuanto tiempo.
Y pensando en el rey de roma, al instante vio cómo su primo se acercaba veloz y sonriente asta ellos..
_ ¡Sasuke, siento la demora! – grito entre el bullicio, a lo que apenas fue capaz de escucharle.
_ Da igual. – expreso mientras se ponía en pie para tomar su guitarra, y de igual forma hiso Jugo con su bajo; Karin y Suigetsu ya se encaminaban hasta el pasillo. _ Solo recuerda no distraerte con cualquier cosa, y concéntrate en vigilar a Hinata… sabes que si le pasa algo… - iba a soltar una amenaza cuando su primo le detuvo tapándole la boca con su mano, la cual retiro con rabia al instante.
_ Tranquilo primito…. Además, no tienes que preocuparte de nada, no hay forma que despegue mis ojos de tu linda amiga, así que cálmate. – espeto con expresión reseña y Sasuke al instante se dio cuenta de que lo decía a propósito, a sabiendas que eso más que calmarlo, solo podría irritarlo.
_ No te atrevas a hacerle algo. – fue su última advertencia antes de retirase e ir detrás de su banda que ya lo esperaban. Por más que quisiese asegurarse de que Shisui no hiciese una tontería no tenia de otra, y tan solo confiar que por esta vez su primo actuara como la persona madura que se suponía era.
Honesta mente aquello no le daba ni un gramo de confianza.
Cuando llego hasta la entrada del pasillo, no pudo evitar mirar de reojo detrás de él, en dirección en done había dejado a Hinata con su primo, y solo pudo ver como esta sonríe sutilmente en el instante que su primo se sentó a su lado susurrando al parecer algo, pues la vio asentir con suavidad. Nuevamente una sensación de intranquilidad le embargo, pero no pudo hacer más que ignorarla y avanzar por el oscuro espacio, por el cual, en poco llego al que su ponía era el cuarto en donde esperarían. Estaba por entrar cuando Jugo le extendió un trozo de papel que tal parecía hacía de carnet, enganchado de una cinta que suponía debía colgarse en el cuello. Estiro la mano y lo tomo sin mucho ánimo para luego amarrar la cinta en el estuche de su guitarra, pues honestamente no pensaba ponerse aquel objeto; mas debió suponer quien si querría, cuando se encontró con Suigetsu apresurado en desenredar dicho objeto, para luego colgarlo en su cuello como si se tratase de una cuestión de orgullo. Aquel actuar solo le pudo recordar al comportamiento infantil que tendría su mejor amigo de estar en su lugar.
_ Si tú no quieres, lo llevo yo. – espeto el peliblanco sonriente, para luego retarse y sentarse a un lado en el suelo, pues tal parecía que todos los asientos disponibles estaban ocupados. Jugo siguió su ejemplo y el, que en realidad no tenía ánimos de hacer aquella larga espera estando de pie, hiso lo mismo. Tan solo Karin, fue capaz de sentarse en una silla gracias a un sujeto que se la cedió en cuanto ella coqueta mente y disimulada rogó por una, estando justo al lado de la cual había seleccionado como su víctima. En serio la chica era astuta, por no decir que sabía cómo engatusar, pues aquel ingenuo se quedó a su lado tratando de entablar una conversación con ella, quien solo le sonreía y asentía mientras se cruzaba de piernas, suponía el para mostrar un poco más de su pierna la cual apenas era cubierta por los cortos chores que cargaba, recalcando que lo eran por mucho, más cortos que los de la pelíazul, y eso era decir mucho, aparte, se cargaba una camisa de cierre, manga larga color lila, la cual por delante cubría un poco por debajo del pecho, dejando el abdomen y ombligo al aire, el cual lucía un pequeño piercing que se había echo ya hace un año; siendo que por detrás tenía la misma abertura dejando parte de su espalda al descubierto. Un vestuario casi nada discreto, sin olvidar aquel par de botas de tacón alto, por lo cual, al ver como corría con ellos, esperaba no se cállese al momento de presentarse en el escenario. Siendo honesto lo único que no le permitía pensar en ella como una chica atractiva, teniendo en cuenta que Karin era una chica de buen físico y bien proporcionada, con cabellera roja y labios turgentes; era gracias a su irritante actitud, en la que ella muchas veces, siendo demasiado consiente de ella misma, terminaba por comportarse como si fuese lo más importante, o la que merece tener toda la atención, disfrutando de la misma… tal y como estaba haciendo ahora, que sonreía coqueta al verse alagada por aquel extraño. Y tal como se esperaba, no falto mucho para que otro se le acercase… Y así mismo, no falto nada para que Suigetsu se pusiese en pie, para acercarse a su cantante, irritándola con algún estúpido comentario, a sabiendas de que una vez ella se molestase, todos saldrían huyendo.
_ Me pregunto cuando empezaran a salir. – comento Jugo que se encontraba sentado al lado suyo, y el solo pudo asentir de acuerdo…. Siendo que no soportaba ver todo el tiempo tan ridículo acto cuando era más que obvio que su baterista gustaba de su cantante, y la misma no le era del todo ajena. Esperaba que algún día aquello se resolviese pronto, y tal vez así deshacerse de una de sus principales molestias… Así, tan cruel y como se escuchaba.
Lamentablemente ese no parecía ser el día… y como tal, tuvo que soportar ver a sus dos compañeros discutir durante horas mientras los grupos iban pasando uno por uno en base a las llamadas. Sin darse cuenta, ya habían pasado dos horas, y tan solo quedaba un único grupo para que ellos se presentasen. No fue difícil para el reconocer que los nervios estaban comenzando a carcomer a su equipo, siendo que Karin no dejaba de comerse las uñas mientras Suigetsu no dejaba de girar sus palillos de la batería dejándolos caer a cada rato en un dos por tres. Incluso Jugo, parecía inquieto mientras sacudía uno de sus pies de arriba abajo mientras permanecía cruzado de brazos, recostado a un lado de la puerta por la que pasarían una vez le llamasen. Y justo en ese instante pudo sentir como aquel vértigo en su estómago de más temprano, volvía resurgir en su interior. Gruño por lo bajo, y se recordó que no era momento para estarse enfermando, así que se mantuvo firme, pese a que el agarre en la cuerda de su guitarra se fortificaba. Cansado, observo el espacio a su alrededor, que ya estaba evidentemente más vacío, y reconoció un filtro de agua, se acercó a él y llenando un pequeño vaso plástico que tomo de una pila que se encontraba a un lado, decidió tomar un poco, después de todo con tantas horas, su boca estaba ceca. Estaba en eso cuando su bolsillo trasero comenzó a vibrar repentinamente, ocasionando que casi se atragantase con el agua por la sorpresa. Se secó un poco del agua que se había derramado por la comisura de su boca, con el torso de su brazo, y farfullo con molestia así la persona que se le había ocurrido llamarle en ese momento. Pero toda esa irritación se detuvo una vez comprobó quien era el remitente; atendió de una y un ligero golpe sintió en su pecho al escuchar la suave voz de la pelíazul, a través del auricular.
_ Sa-sasuke. – le escucho llamar y aquel ligero golpeteo, lo sintió hacerse un poco más intenso.
_ ¿Qué ocurre? – cuestiono por nada, pero al instante no pudo evitar la idea de que tal vez si pudo haber pasado algo… que Shisui pudo haberle hecho algo… Oh, lo mataría si ese era el caso.
_ Na-nada… es solo que… Bueno es que… Yo. – balbuceaba esta sin control y el no pudo evitar esbozar una ligera sonrisa…
_ ¿Por qué tan nerviosa? Soy yo el que va a competir, no tú. – expreso ya actuado como normalmente haría, a lo que sonrió con cierta burla pese a que esta no podía verlo.
_ L-lo siento…es que yo… - siguió balbuceando, y justo ahí escucho a su primo animarle de fondo.
_ ¿No piensas decirme para que me llamaste? – cuestiono burlón; casi se la pudo imaginar con expresión de espanto y sus mejillas completamente rojas. _ Si no hablas rápido colgare, ya casi nos toca. – amenazo, y al instante pudo escuchar como esta chillaba.
_ Qu… qu… bu-bueno… i-iba contando… y bu-bueno… ustedes… digo… a ustedes ya… es decir… ¡Mu-Mucha suerte! – la escucho por fin exclamar, para luego escuchar el tono que indicaba "fin de llamada"… Le había trancado… Ella, Hinata Hyuga le había trancado. Y lo peor es que podía sentir como estaba sonriendo como un idiota. Por suerte, en esos instantes se encontraba dándole la espalda a sus compañeros, por lo que fue capaz de recomponerse sin haber dado algún atisbo de lo que había pasado. Así que aclarándose la garganta, término de tomarse el agua y una vez el vaso vacío, lo arrojo en una de las papeleras cercanas. Justo en ese instante, la puerta de la habitación fue abierta y las palabras que tanto estaban esperando se escucharon…
_ Grupo "Taka", les toca.
Sasuke tan solo soltó el aire y chasqueando los dientes llamo la atención de su grupo que permanecían estáticos, y una vez sus miradas se encontraron. No lo pensó mucho, y esbozando una ladina sonrisa que raramente se veía en él, se dispuso en ofrecerle un par de palabras.
_ Idiotas… es la hora. – Contrario a lo ofensivo en sus palabras, ninguno pareció verse afectado, y en cambio cada uno esbozo una sonrisa a su manera. Suigetsu fue el primero en levantarse, mientras sacudía con más ahínco las baquetas de su batería, Karin dio un brinco al pararse y Jugo por su parte comenzó a bajar el cierre de la funda en donde su bajo resguardaba… Sasuke no tardó en hacer lo mismo.
Una vez fuera de la habitación se encontraron con un ambiente distinto… el ruido generado por los gritos y la emoción que había en el club era increíble, las últimas notas de la canción que tocaba la banda que había salido antes que ellos, aun se escuchaban y fue cuando apenas llegaron al final del pasillo que la canción acabo… Los aplausos se escucharon al instante y uno que otro grito que vociferaba lo que suponía era el nombre de la banda.
El sujeto que les había ido a buscar, al avanzar, les indico que lo siguiesen. Fue por puro inconsciente, que su vista rápidamente viajo por el lugar, más específicamente en dirección en donde recordaba haber dejado a Hinata, mas era tanta la gente de pie que obstruía su vista, por lo que no alcanzo a ver nada. Finalmente llegaron hasta lo que parecía ser una entrada trasera detrás del escenario y que se cubría por las cortinas. El sujeto les indico que esperasen ahí, mientras la anterior banda terminaba de bajar; todos asintieron y este se retiró, dándoles antes como último aviso, que esperasen a que los nombraran antes de salir.
Apenas y llegaron a perder al sujeto de vista, cuando la voz del hombre que actuaba como presentador esa noche, se hiso escuchar por las altavoces. Sasuke no perdió tiempo y se ajustó la correa de su guitarra por sobre el hombro, una vez listo vio que ahora era Jugo quien seguía su ejemplo; Suigetsu permanecía inquieto, repicando una otra vez con sus baquetas en el aire, mientras Karin no dejaba de acomodarse el pelo y la ropa que vestía…. Y de esa forma, mientras esperaban detrás de las cortinas, los segundos parecieron eternos, hasta que aquella voz, por fin pronuncio lo que tanto les había generado expectativa.
_ … y con una banda conformada de cuatro miembros… ¡Les dejo con Taka!
Y los gritos no se hicieron esperar….
Bueno ... aquí me tienen nuevamente ... Como ya es una costumbre para mi, debo de comenzar disculpándome por la larga espera ... motivos hay muchos, como que nuevamente ando sin una computadora, que me resulta horrible y desastroso escribir en el teléfono, normalmente sin Internet, los Estudios ... Entre otras cosas que no creo que valga la pena mencionar ... Lo siento en verdad.
Por otro lado, no se si recuerdan que les mencione que probablemente me tardaría en los siguientes capítulos por que tenia la esperanza de hacer algo, pero tal párese no se dara ... Un amigo me dijo que me ayudaría con cierta cosa, pero durante el año pasado ha estado atravesando por los muchas cosas, casualmente acababa de pasar, y se que es difícil estar en en esas circunstancias, que por lo no me lo atrevido de recordarle algo que ya le había pedido desde ase un buen tiempo, pues no deseo que se sienta presionado ni dada por que de todas formas se trataba nada mas de un favor que me podía estar haciendo.
En fin, la cosa es que, a decir verdad quería dejar esto como una especie de "sorpresa" para el capitulo, aunque lo que realmente era deseaba, era darle un toque a la historia. Pero en consideración a lo anterior dicho, he estado pensando y se me ha ocurrido algo que podría solucionarlo en cierta forma, pero no se si ya de la misma sensación ... de todas formas, he decidió arriesgarme y hacerles una especie de propuesta, aunque, es mas pedirles el favor, y la cosa es asi:
Verán, la propuesta que le hice, es que me ayudase un escribir una canción, y como algunas podrían suponer, esa seria la canción que en la historia compone Sasuke y la cual interpretara en el concurso. Mi amigo es músico y compone alguna de las canciones de su banda. Y aunque su estilo va mas asía el metal, es muy bueno expresándose con palabras, en todo caso, me dijo seria capaz de ayudarme. Es por eso que le di ciertos elementos o detalles para que usase como inspiración... pidiéndole que compusiese la letra en base a el carácter y personalidad de Sasuke dentro de mi historia.
Teniendo esto en cuenta, es que me gustaría pedirles un favor, y es que (los que quieran) me ayuden a encontrar la canción con la que Sasuke y su banda mejor se identifiquen. Mi idea al principio es que fuese original para la historia, pero viendo que no es posible... a los que quieran, me gustaria me mandaran letras de canciones que conozcan y consideren vallan acorde, y... si quieren ir aun mas allá y escribir unas cuantas palabras, seria genial! :D
Finalmente... esto era todo lo que quería decir, el siguiente capitulo ya esta comenzado y espero publicarlo pronto... daré un tiempo para ver si alguno me manda alguna propuesta y así incluirlo en el capitulo, de no ser así, sencillamente dejare la letra a su imaginación :)...
Olvidaba decir que también arregle y agregue unas cositas de los capítulos anteriores ;)
