La fuerte ansiedad y la preocupación perforaban mi pecho, pero quién no se puede sentir así cuando tienes una amiga que está demente, hablo de la segunda persona más cercana a mí, Hangie, ella es…es…bueno, no sé que es… o ya sé, ella es la maldita razón por la que estoy corriendo de un lugar a otro, ésta mañana recibí un mensaje de esa perra que diciendo:
"Te aviso que me robaré a tu amado esposo todo el día, así que ni lo busques, le quité su celular…"
De primera estancia, me sentí palidecer pero el verdadero terror vino con su última nota…
"Pd: Mikasa estará con nosotros, así que no te preocupes, tú ángel estará bien cuidado \ÓuÒ/ "
¡Hija de puta! Como se atreve a secuestrar a mi hombre, maldita traicionera, y también maldito el puto, bastardo, hermoso y precioso de mi castaño por dejarse inducir por esa golfa, ¡maldigo el día en que se conocieron! ¡Y más maldito yo por no poder evitarlo! La razón de mi preocupación es que ésta tipa nunca se calla, no para hablar, su asquerosa lengua la tiene larga, por eso ahora estoy que me muerdo las uñas, nunca se sabe que se le pueda salir, odio admitirlo pero la desgraciada es un genio, por alguna extraña razón puede leer con facilidad mis medias muertas expresiones, por eso mi hermana se siente muy cómoda con ella, ya que es de las pocas personas que la entienden pero el detalle aquí es que estoy muerto, Hangie y Mikasa, dos fenómenos juntos, no me imagino a mi amado en medio de esas dos…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-(Hangie narra) -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Eren esto te queda muy bien.- Cualquiera que viera a ésta chica diría que no está hablando enserio, pero puedo ver claramente la emoción y sinceridad de sus palabras.
-Esto…yo pienso que te queda mejor a ti, ya que es ropa para chica…-
-¿Pero qué estás diciendo? ¡Te verás perfecto!-
-G-Gracias, creo…-Como siempre el pobre está confundido, es muy lento, es fácil de entender por qué el enano actúa tan paranoico, lo trae desesperado.
-Chicos, ¿Qué tal si vamos por un helado? Hoy hay 3x2 en tamaño titánico.- Nos dirigimos a las mesas, podía sentir la constante vibración de mi celular, desde que le mande ese mensaje al enano gruñón, no ha dejado de sonar, creo que ya es momento que le de paz…
"Hija de la chingada, ¿a dónde te llevaste a Eren? Sabes que debes de pedirme permiso, además ¿por qué le quitaste el celular?"
"¡puta loca! No sabes con quien carajo te estás metiendo"
"¡Juro que te mataré, te reventare la mierda de tu cabeza!"
"Zorra, ¿A dónde te llevaste a mi ángel?"
"Puede que en éste momento no sepa donde están, pero júralo que cuando te vea maldita cuatro ojos, te ira muy mal conmigo…"
"¿Y Eren? ¿Cómo está?"
"¿Eren está bien? Necesito oír su voz"
"¿Qué está haciendo Eren? ¿Está triste, feliz, sonríe?"
"Eren ha de estar muy triste, tiene miedo yo lo sé, él es tan frágil, dime si está bien ¡ya! ¡Te lo ordeno!"
"Contesta me, necesito saber cómo esta Eren, dímelo… por favor…"
-…-"¿Por favor?" Creo que el enano ya perdió la cabeza, olvidando de darle una respuesta a sus tantos perturbadores mensajes, miro hacia alrededor y noto que Mikasa le está tomando fotos a Eren mientras lame el helado.
-¡Perfecto!-
-¿Cuántas llevas?-
-No lo sé, ¿unas 15?-
-wow, eso es mucho, ¿para qué las quieres?-
-Necesito material e inspiración para mis trabajos- Me quedo analizando la respuesta y en eso se me ocurre una idea bastante buena.
- ¿Qué tal si me pasas algunas? De preferencia las más…ya sabes…-
-Con gusto.- Mikasa me alza su dedo pulgar indicando aprobación.-
-Gracias.- Al gruñón le encantarán, ahora que lo pienso el chico no ha dicho nada, veo fijamente a Eren y noto que está en otro mundo, aunque come con ganas ya que no lo dejamos desayunar y lo hicimos dar vueltas por todo el centro, pero su mente está perdida.- ¿Qué tienes mi pequeño monstruo?-
-…-
-¿Eren?-
-Ah, lo siento, estaba en otro mundo jeje.-
-Si lo noté ¿Te preocupa algo?-
-Pues, es que todos las mañanas Levi me manda un mensaje de Buenos días, y hoy no recibí ninguno…- Ay mi pequeño, está triste, me hace sentir un poco culpable.
-Pero eso es porque te quite el celular, pero cuando te lo regrese verás que ahí esta.-
-Lo dudo, porque él lo manda sin falta a las 8 am y tu llegaste a las 9 am.- Pequeño lo que no sabes es que yo le avisé de tu secuestro al enano como a las 6, lo he mantenido entretenido con su preocupación, pero bueno es mejor no decirle nada al respecto, necesito estudiar más los sentimientos de Eren. – Además no he sabido nada de él en todo el día.- Vaya sincronía, pareciera que uno no puede vivir sin el otro, que ternura, pero yo quiero que el enano pierda la cabeza, ya saben yo soy de cosas extremas…
-…No sabía que te gustara el cono de vainilla.- Trato de cambiar el rumbo de la conversación.- Yo creía que preferías el chocolate.-
-En realidad no me importa el sabor, mientras sea algo dulce, aunque cuando salgo con Levi él siempre me pide de éste sabor, creo que lo hice inconscientemente.-No puedo creer que me este sonriendo con tanta ternura como si fuera algo especial, ese enano es más perverso de lo que pensé y este chico más tonto por dejarse engañar, si en definitiva son mi otp.
-Convives mucho con él…-
-Sí mucho, es mi mejor amigo así que tratamos de vernos seguido, sé que hay días que es imposible ya que estamos en cursos diferentes pero, cuando no es así nos mandamos mensajes y me manda fotos de lo que hace.- No entiendo cómo es que el enano no se da cuenta…
-Hangie mi inspiración se encuentra rebosante, vamos a tu casa.- La asiática me mira con un peculiar brillo en sus ojos que solo yo puedo ver, como respuesta le regalo mi bella y maliciosa sonrisa.
-Vámos.-
Llegamos a mi hogar, creí que el castaño haría alguna pregunta sobre lo que haríamos pero en realidad todo el camino se la paso callado, bueno es normal, el sol comienza a ocultarse y no hemos permitido que tenga ningún contacto con el gruñón de Levi, pobrecito espero y algún día me perdone ya que lo estoy haciendo de buena fe…- ¿Trajiste "las cosas", Mikasa?-
-¡Sí, se encuentran en mi mochila!-
-Oh perfecto, esto se pondrá muy bueno.- En ese momento habíamos entrado a mi habitación, mi amiga corriendo entro al ropero que yo más bien lo llamaría otra habitación porque está enorme, a buscar lo que nos hacía falta…
-¿De qué están hablando?- Tanto entusiasmo despertó al angelito de su distracción, que bien, lo necesito con buenos ánimos.
-Nada fuera de lo común, Mihogarcito y yo estábamos pensando en invitarte a ésta nueva dinámica del juego.-
-¿Eh? ¿Cuál juego?- El chico nos miro extrañado.
-Ya lo verás, te encantará.-
-¡Genial! Espero y sea algo divertido…- La asiática salió con un montón de ropa en sus brazos.
-…Creo que esto le quedara muy bien, y éste, y éste, ah y también éste.-
-Excelentes elecciones, mmm, creo que éste combina con sus ojos.-
-…Chicas…no me digan que toda esa ropa…- Colocamos toda nuestra atención sobre Eren, en su rostro resaltaba la preocupación, al parecer ya se dio cuenta de nuestras intenciones, es sorprendente ya que él es muy lento para captar.
- Sí Erencito, te pondrás toda esta ropa.-
-Pero…son vestidos, y eso es para chicas ¿no?-
-Sí, pero no.- Mikasa y yo nos miramos fijamente por unos segundos, y entonces le regalamos una dulce sonrisa para tranquilizarlo.- Todo lo que ves aquí lo escogimos especialmente para ti, pensamos que te verías encantador…-
-Pero yo nunca he usado estas cosas y como dije, son para mujeres, no se me verán bien.-
-Ay qué mal, de seguro al enano le encantaría verte así vestido.-
-¡¿Levi?! ¡Ah no, yo nunca permitiría que me viera de esa forma!- Impresionante, su rostro está tan rojo como un tomate.-
-¿Por qué dices eso? Es egoísta de tu parte, el no querer mostrarle al gruñón todo ese encanto que traes muy bien guardado.-
-…- Sigue avergonzado, creo que pasaré al plan B…en un instante mi expresión comprensiva cambia a una fría.
-...De acuerdo, no quieres cooperar, tendrá que ser por la fuerza Mikasa sabes lo que debes de hacer…- El castaño se alarma, mientras nuestra amiga se acerca hacía él como un lobo acechando a su presa.
-¡NO!-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
¡Joder, no sé qué hacer! Esa perra malnacida me las pagará y muy caro, me siento enfermo, no sé nada de mi amado, cada minuto que pasa es una hora para mí, quiero vomitar…¿y si la estúpida de mi monstruosa hermana le presentó algunas de sus amigas? y ahora esa arpías están coqueteando con mi precioso, o ¿qué tal si le ocurre un accidente? ¡Mierda! Estoy que pierdo la cabeza. Estaba a punto de ir por sexta vez a dar una vuelta por la ciudad cuando de pronto mi celular comienza a sonar, lo abro como un loco cuando vi que el destinatario era mi ángel, sentí que se me salía el corazón.
"Hola Levi, perdón por no comunicarme contigo, Hangie me había quitado el celular así que fue imposible, ahora mismo estoy en su casa ven por favor ya que tengo una gran sorpresa para ti, te encantará."
Sin pensarlo dos veces, me dirigí a la casa de la maldita enferma, pensé que era extraño que estuviera ahí, cuando llegué ni siquiera toque la puerta sólo la abrí, vi alrededor y no había nadie, subí las escaleras pude escuchar ajetreo y rizas provenientes de una habitación.
-Awww te ves tan lindo.- No puedo esperar a que el enanín lo vea, esta encantador, bueno el chico siempre lo ha sido pero estaba vez es irresistible.
-Sólo le falta el moño…. ¡listo! ¿Por qué estás llorando? Se te arruinará el maquillaje.- Es divertida la forma en que Mikasa se vuelve expresiva sólo cuando logra hacer lo que quiere.
-Mhm esto no me gusta…- Pobrecito está hipando, rayos sí que eres excelente para hacerme sentir como una mala, aunque el ver como la asiática te toma fotos me tranquiliza, si somos crueles.
-Bueno, creo que el trabajo ya está terminado.-
-¿Qué están haciendo?- Un voz grave se escucha a nuestras espaldas, puedo sentir ese peculiar escalofrió corriendo por mi espalda, si mi cuerpo reconoce la ira del gran-pequeño- rey demonio, Eren rápidamente se enrolla con las sabanas de la cama y Mikasa…bueno ella no le tiene miedo a nada.
-Jejeje nada enanín, es sólo que estábamos, ya sabes, ¡adiós!- Tomé de la mano a su hermana y salí corriendo disparada, ¡puto el último!
-¡Hangie! – Lo siento mi pequeño, tuve que sacrificarte...Cerré la puerta con seguro y escape, tuve suerte de que el enano estuviera desesperado por ver a Eren si no ya estaría muerta, pero bueno valió la pena, ahora puedo decir que por primera vez hice algo que el enano me agradecerá…
-Así que aquí estabas, estoy muy enfurecido haciéndome preocupar así.- Por fin puedo verlo, me siento más relajado, pero eso no quita que estoy molesto, me desespero de no poder ver su rostro y jalo la sabana, pero el rápidamente se cubre más.
-¡No me veas!-
-¿Eh?- Su rechazo me lastima.- ¿Por qué dices eso?-
-Es que…estoy horrible.- Comienzo a sentirme angustiado.-
-¡¿Paso algo malo? Déjame verte!-
-¡No, no quiero!-
-Maldito mocoso, cuando yo doy una orden ¡debes obedecer!- Aplicando el doble de fuerza, logro quitarle la tela, y lo primero que veo es su rostro lloroso maquillado de una forma tan natural pero que hacía resaltar su belleza, estaba anonado, no sé qué expresión este haciendo en ese momento, pero pude ver que su mirada se tornó angustiada.-
-¡Te dije que no me vieras!- Avergonzado, giró su rostro hacia la pared ignorándome, esa linda faceta de niño berrinchudo es muy peligrosa para mi cordura, rápido tome su mentón y lo gire hacía mí.-
-Te ves hermoso.- Olvidando me de todo, del enojo y la preocupación por la que pase durante el día, mi mente, mis ojos y todo mi cuerpo se concentra en la preciosa criatura que tengo en frente, todo lo que ocasiona en mí son la detonación de mis malas emociones, las evapora como el agua, siempre lo he pensado éste niño es peligroso, tiene el poder de tomarme en sus manos y hacer conmigo lo que se le plante, soy esclavo de sus expresiones, incluso de su respirar.
-No es cierto.- Su rostro y sus orejas están completamente rojas, eres tan bello.
-¿Qué traes puesto?- Mis ojos se distraen con el moño que tiene en su cabeza y visualizo su cuerpo.-
-Esto es, es que… ¡fueron ellas! Me forzaron a vestirme de ésta forma, no pienses que soy raro, por favor.- Mi amado me miraba con sus ojos llorosos suplicantes, y yo…bueno yo estaba que me llevaba la chingada y no porque estuviera enojado si no porque el hilo de mi cordura estaba siendo cortado, el vestido que le quedaba tan sensual, por el corte del escote y el tamaño de la falda pude notar que no era uno normal, incluso tenía medias que le quedaban justas en sus muslos, trague saliva y me quede quieto temiendo actuar por puro instinto.
-Y no pienso que seas raro, te ves encantador.-
-¿Te estás burlando de mí?- En eso, mi mano se mueve sola y alza la falda.- ¡Oye! Lo sabía ¿qué te sucede?
-Nada, mi mano se movió sola.- No me basto el levantón, al contrario, lo poco que alcance a ver me incitó a seguir así que volví a alzarla y acaricié la terminación de su ropa interior hasta rozar su trasero, veía mis manos moverse por debajo de la tela, sentí que la cabeza me ardía.
-¡Ah! Levi ¿Te diviertes molestándome?- Su rostro reflejaba confusión y sus ojos llorosos me carcomían con culpa.
-Para nada, sólo quiero saber cómo se siente meterle mano en la falda a una mujer.- En realidad no me interesan las mujeres, tampoco los hombres, sólo tú.
-Pero yo no soy…-
-Lo sé, pero eres mi mejor amigo y es obvio que quiero experimentar contigo mis primeras veces.- En realidad solo quiero hacer estas cosas contigo.
-¿Eso es normal?-
-Ahm, sí…- En mi mente lo es.
-Así que, no es raro que yo…- Su voz se torno poco audible.
-¿Qué?-
-N-No es nad-¡Ahh! ¡Para!- Mi mano toco sobre su miembro, la tela del bóxer era la única línea de separación.- Ahh.- ¡Mierda!, no hagas esos sonidos, me estoy excitando.- Mmh…-
-…Eren.- Mi amado me mira a los ojos.- No tienes permitido hacer esto con nadie más que conmigo.-
-¿Por qué?- Mientras mi mente estaba luchando por si seguir avanzando o detenerme, mis deseos carnales me vencieron y mi otra mano empezó a bajar el cierre de su traje.
-Porque…- No sabía que contestar. – Sólo yo tengo el derecho.-
-No entiendo.-
-Gracias.-
-¿Eh?-
-Ahora sé cómo se siente…- Me paro en seco y me doy la vuelta.-
-¿Qué cosa?-
-Tomarte el pelo- Pasan unos segundos para que empiece a sentir como Eren me tira un montón cosas, almohadas, peluches a la cabeza mientras me grita muchos "insultos" que para mí no son más que palabreríos de niño berrinchudo.
-¡Eres un tonto! ¡Me asustaste, te odio!-…Bueno ese último si me dolió…
-Lo siento no pude RESISTIRME- Lo regalé una sonrisa pícara, él como respuesta se ruborizó
-Eres tan malo conmigo.-
-Yo también pienso lo mismo, me tenías muy preocupado.-
-Lo dudo.- Me miró con reproche.
-No hagas pucheros ¿Qué eres, un niño?- Es muy peligroso que los hagas. Me miraba con cierta incomodidad y podía ver sus mejillas y orejas tan rojas. – Además ¿Por qué dices eso?-
-Cuando Hangie me regresó mi celular, no tenía ningún mensaje tuyo, ni siquiera una llamada perdida.- Estaba a punto de sonreír por tan esperanzadora confesión pero no debía, sólo me ganaría el enojo de mi adorado.
-Eso es porque esa maldita enferma me advirtió que te había quitado el celular, así que considere un esfuerzo inútil intentar marcarte.-
-Pero…olvídalo.- ¡Sígueme reprochando! Eso es lo que más quiero y si de paso me castigas, mucho mejor.
-Ves, mi lógica es más que acertada.-
-Exagerado.- Me tiró una expresión de fastidio, incluso logré ver que giró los ojos, esto es lo mejor es tan raro verlo en esa faceta; a parte está vestido de niña, es como si tuviera una pelea con mi novia.
-¿Sigues molesto conmigo?-
-¿De qué te estás riendo?-
-¿Eh? No estoy riendo.-
-Si lo estás, ¡deja de burlarte de mí! –
-No me estoy burlando, lo que pasa es que me siento feliz.-
-¿Por qué habrías de estarlo?-
-Porque por fin puedo hablar contigo.- De un momento a otro su enojo se convirtió en sorpresa.
-¿Cómo me quito esto?- ¡Dios es tan lindo!
-Ahora me estás ignorando-
-¿cómo me quito esto?-Si quieres yo te lo puedo quitar, se me hace agua en la boca sólo de pensarlo.- Ayúdame-
-…Ahm.- Soy consciente de que hay situaciones que debemos de enfrentar por más que queramos huir, y a veces cuando más nos sentimos vulnerables más las atraemos, prefiero pensarlo así y no decir que es una dulce tortura que Dios me impone, yo sé que desde lo más alto del cielo te estás burlando de mi, ¡espero y lo estés disfrutando! Contigo no uso palabras altisonante porque es blasfemia, ¡pero si puedo decir que me cago en la puta vida!
-Levi.-
-¿Sí?-
-¿por qué te quedas con las manos extendidas?-
-Estoy calculando mis movimientos.- Intento no violarte, agradéceme joder.-
-Sólo hazlo.- Te lo haré, las veces que quieras, como quieras, todas las poses que tu desees.
-Ah sí, ¿por qué no mejor te das la vuelta? Sería más fácil si me das la espalda.- y te doy por detrás.
-Está bien.- El bombón, mi rico tecito verde se da la vuelta, y noto que ya tenía el cierre bajado hasta la mitad, oh eso haber sido lo de hace un rato, ¡Putas manos largas que tengo, si soy un verdadero hijo de puta! Y si la maldita de Kuchel se merece el insulto. Termino de bajarlo y paso mis manos por delante, rozando sin querer su pezón.
-Ahhm.- Sin querer mi hermoso reacciono, rayos porque mierda debiste ser tan sensible, no espera, eso es muy bueno, me hizo ponerme como piedra, y para aclarar, no hablo de lo que tengo entre los pantalones…por ahora.-
-Lo s-siento...- Mi mente y todo mi cuerpo tiemblan.-
-No te preocupes, no estoy acostumbrado al contacto, además tus manos están muy frías.-
-Mis manos siempre han sido así.-
-Lo sé.- Eren toma mis manos y las junta con las suyas simulando un abrazo.- Ahora estarán calientes.- Sí mi castaño lo estarán junto con todo mi cuerpo si sigues tratándome de éste modo. En eso de puro impulso muerdo su cuello.
-¡Ahh! ¿Por qué hiciste eso?-
-Para que me sueltes.-
-¿Te molesta que te toque?- No me mires con tristeza, me pone débil.
-No es eso, sólo que así ya no te puedo desvestir.-
-¡Oh cierto!-
-En un segundo lo olvidaste- Acerco de nuevo mi rostro a su cuello.
-No…-
-Je je Torpe.- Y susurro lentamente cada letra, siento su cuerpo vibrar, veo sus oreja con la tentativa de también morderla pero antes de hacer algo él interrumpe mis pensamientos, volteando su rostro ligeramente hacía mi.-
-¿No vas a continuar?-
-Sí.- Termino de bajar la parte superior, rozando ligeramente su vientre tratando de no ser tan descarado para que no se dé cuenta.-
-…Yo pienso que la falda puedo bajarla por mi mismo.-
-Tú piensas, pero hace un rato cuando te la levante, vi que tenía unos extraños broches atados a las medias.-
-Oh ya veo, entonces prosigue.- Sonrío para mis adentros, puede que lo que haré es atrevido pero teniendo semejante manjar enfrente, es un desperdicio no aprovecharse. Dirijo a mis manos a donde empiezan las medias.
-Primero hay que ver donde terminan las tiras…- Deslizo mis manos en sus piernas hacia arriba, haciendo que la falda queden encima de ellas, las aprieta como si fueran masa, las acaricio con lentitud, puedo sentir el temblor de su piel y escucho pequeños jadeos que escapan de los labios de mi ángel. – No las encuentro, ¿no estarán adentro de tu bóxer?- Miro su rostro tan rojo como una manzana, te haré sufrir por tanto años de tortura.
-N-no lo creo.- Su voz suena ahogada
-Pero si tiene bastante lógica…- Desplazo mis manos hacía atrás y por la terminación del bóxer las hundo por debajo, tocando y apretando su trasero primero, su cuerpo se tensa.- ¿Todo bien?-
-S-sii…- Dirijo mis vista hacia su rostro y veo como mantiene su mano en la boca, ahora entiendo el por qué está tan callado, es una lástima ya que quiero oír otra vez sus gemidos; ahora muevo las manos hacia adelante, cuidando de no tocar su miembro, hasta dirigirlas arriba llegando a su cintura logrando sentir la cinta.
-Con que aquí estabas.- Susurro en su oído.- Oye encórvate un poco más.- Mi niño me obedece y agacha un poco su cuerpo, haciendo que nuestros cuerpo cierren cualquier falta de contacto.
-…Ya quítalo.- Me habla en voz queda.
-No te impacientes.- Que yo soy el que más te trae ganas chiquito. Remuevo lentamente la cintas y las bajo volviendo a acariciar sus piernas.- Listo, ¿También deseas que te ayude con lo demás?-
-¡No! Ya todo está desabrochado, ya estoy bien, gracias.- Hablo nervioso y sin mirarme.- ¿Podrías salir de la habitación?- Él seguía dándome la espalda, creo que con esto es suficiente, me siento satisfecho, aunque mi polla no.
-Está bien.- Salgo de la habitación y escucho como una vez que cerré la puerta, él rápidamente corrió a ponerle seguro, no me digas que le paso un "pequeño accidente"…en medio de mi meditación, oigo ruidos en la planta baja movido por la curiosidad, bajo las escaleras y me encuentro con Hangie en la sala.- Oh con que ya estás aquí, me alegra que me evites el problema de buscarte.- Le regalo una sonrisa de lo más tranquila pero se podía percibir mi aura oscura.
-..Ah…puedo explicarte.- Cada paso que daba hacia adelante, la maldita por reflejo hacia lo mismo pero hacia atrás.
-Si exactamente, tienes mucho que explicar.-
-¿Por qué no en otro momento mejor?-
-Preferiría que fuera ahora.-
-¿…Y Eren? ¿Dónde estás?-
-No me cambies el tema-
-Se supone que debes estar con él.-
-Lo estuve, en este momento se está cambiando, ¿Por qué te alejas?-
-Porque…das miedo-
-¿Enserio? Pues no tienes de qué estar asustada, sabes que todas las decisiones tienen consecuencias, y tu las asumiste, ya que me conoces bien ¿no lo crees?- Seguía sonriendo, sí estaba feliz pensando en todas las formas en las que me podría desquitar con esa puta.
-…Levi yo…-
-Ahora soy Levi y no enano ¿eh?- La cuatro ojos agachando la cabeza se inclina ante mí y junta sus manos.
-Mi lord, mi rey, mi soberano, mi Dios, por favor se lo suplico, otorgue a ésta pobre alma impura un poco de su gran misericordia, que vuestro rostro incline la piedad y la paz que sólo encontramos bajo su manto, si es necesario lavar vuestros pies, acepte éste pequeño acto como el exterminio de mis impurezas, yo sé que he obrado de la forma más suculenta pero malvada posible, que soy culpable de la muerte de la inocencia de su más preciado ángel…-
-¡Ya calla maldita!- Le propino una patada en la cara, haciendo que caiga y retuerza su cuerpo de dolor- No entiendo ni una mierda de lo que dices.- Expreso con fastidio.
-¡Auch! Si que eres pesado, espera ¡¿No lo hiciste con Eren?!-
-¿Hacer qué cosa? Nada raro sucedió así que ya cállate de una vez, deberías agradecer que no te golpee hasta romperte los dientes.-
-¡No está bien! Lo siento.- Noté que quería hacerme mil preguntas pero mi clara amenaza la freno. Paso un buen rato en el que la perra arrastrada me explico todos sus planes tan desquiciados como sólo ella los puede hacer, y después de sermones, golpes y lo típico de siempre, mi pequeño ángel bajo.
-Hangie volviste.- Ya vestido normal y sin maquillaje, como si nada hubiera sucedido, aunque en realidad no paso nada…
-¡Ya estoy aquí lindura!- La loca exalto emocionada.
-Cállate y no lo llames así- Sólo yo puedo hacerlo.
-¡JA JA JA, No seas celoso!-
-¿Quién está celoso? Maldita enferma.- Eren que sólo nos miraba expectante opinó.
-Ustedes sí que son cercanos.- Podía notar algo extraño en sus palabras y expresión que no comprendí.
-¡¿Ah, Cercanos?! ¡Mis huevos! No digas ese tipo de cosas Eren, me dan escalofrió solo de pensarlo.-
-¡JA JA! Ya acepta que me amas enanín.-
-Lo único que voy a aceptar, es mi puño en tu cara si sigues fastidiándome.-
-Tranquilo enanín, me encanta el amor apache.-
-Te la estás ganando maldita masoquista.-
-Ya, ya chicos, no es bueno pelear tanto.- Mi amado como siempre, siendo intermediario de nuestras peleas infantiles, cómo no amarte hermoso.
-No te preocupes Eren, yo tengo la culpa.-
-Por lo menos eres consciente de ello, maldita zorra.-
-¿Por qué eres tan amargo?-
-¿Por qué estás tan loca? Todo este tiempo he pensado que hay algo malo con tu cabeza.-
-Qué curioso, yo opino lo mismo JA JA JA.-
-¡Dios llévame! No espera, lleva te a éste maldito fenómeno lejos de mi vista.-
-No se puede elfo, tú no vives sin mí, ¿verdad Eren que sin mi Levi no se sentiría completo?- Mi hermoso no tuvo de otra más que reír como afirmación pero podía notar cierta incomodidad en sus ojos.
-Estoy harto, mi amor vámonos.- En ese momento quedé en shock por el apodo tan cariñoso que se me salió, esos siempre los pienso, pero los mentalizo tanto que fue imposible ¡puta madre! ¡¿Y ahora qué?! Asustado por el repentino silencio los enfrento con la mirada y estaban igual que yo en blanco, hasta que la pendeja empieza a reír a grandes carcajadas y mi castaño reacciona con un fuerte sonrojo. Estoy frito.
-JA JA JA No te creí tan cariñoso mi Levi-Love.-
-¡Por una vez en tu vida, cállate!- Sentía mi rostro arder, de impulso tome la mano de Eren y salí casi corriendo de la casa, me sentía súper avergonzado, y no tenía el valor para ver el rostro de mi amado otra vez.
-Lo de hace un momento…- El castaño decidió romper el hielo.- ¿Fue un accidente verdad?-
-…-
-No es como si me pensaras de ésa forma, me confundiste con tu novia, así que no hay nada de qué avergonzarse.- Podía escuchar su voz lenta y por alguna razón un poco melancólica
-No tengo novia.-
-Oh, perdón, entonces con la chica que te gusta…-
-Tampoco existe una.-
-Oh yo pensaba que sí…-De un momento a otro su tono de voz cambió a uno más animado.- Tu siempre eres tan dulce conmigo Levi, me siento feliz que por primera vez lo seas pero con las palabras.-
-Tú sabes mejor que nadie, que sólo puede ser así contigo.- Podía sentir como al dar esa repentina confesión, la mano de Eren apretó la mía, por dentro me sentí muy feliz, sólo quería pensar que ese pequeño apretón significaba que aceptaba mis sentimientos, así que en realidad entre los dos ¿quién es el verdadero dulce?-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Hola chicas/os creo que éste es el capítulo más largo que hasta ahorita hago, toda ésta semana tuve un revoltijo de emociones que siento que sin querer los revolví en la historia así que tuve que borrar y reescribir varias veces, otra vez como siempre agradezco todo su apoyo, me hacen sentir muy animada y así se pondrá la cosa pronto 7u7 (okno, siempre y cuando no se me pegue la loquera claro…) espero y les guste y no digan "¿y esta mamada?" o más bien sería "¿por qué no hay una mamada?" bueno en fin se me está saliendo lo coloquial sin querer y como no está permitido borrar lo que ya escribí, aunque suene a contradicción, aunque qué se podía esperar, soy mujer o algo así creo yo xd , bueno me alargue mucho, nos leemos después, bye~
