Pero que dificil, de verdad dificil fue escribir esto, tanto que me tomó días y más días y más días y no veía cuando lo fuera acabar U_U así que si que creen que quedó feo... les creo, fue complicado y no sé que tanto me gustó el resultado pero aquí está. No olviden que mi querida colega Ronald Anderson también escribió un drabble con este tema, así que vayan a su perfil para algo pokeshipping más por leer. En fin, es todo, que lo disfruten.
Love Me Harder
Siempre ocurría lo mismo:
Las sensaciones a flor de piel cuando él tomaba su mano con delicadeza y susurraba cualquier tontería a su oído, el cautivante aroma de la colonia que llenaba sus pulmones cuando la envolvía en sus brazos perdiéndose así del todo, besando sus labios con tanta hambre, con pasión desenfrenada… hasta que él cortaba toda acción de golpe, deslizaba un dedo con suavidad por su mejilla sonriendo con el aplomo que ella no poseía para finalmente levantarse con tranquilidad.
- Fue una noche divertida, Mist, pero debo irme si es que quiero llegar antes que cierren el centro pokemón.
- Po-podrías quedarte aquí, hay habitaciones de sobra, cualquiera te serviría para descansar – sugirió sintiendo sus labios un tanto hinchados debido a la fuerza ejercida sobre ellos apenas segundos atrás y el calor que corría en sus mejillas por hacer semejante propuesta. Resultaba obvio que no era hospitalaria para que él se quedara solo a dormir.
- No quisiera ser un problema. – Contestó genuinamente apenado dirigiéndose hacia la puerta, siendo seguido muy de cerca por la ansiosa muchacha.
- ¿Qué otra cosa eres sino un gran problema, Ash? Siempre es así ¿Por qué quieres cambiar el orden natural de las cosas?
- Ha ha, que graciosa Mist… de todas formas es mejor que me vaya, prometo estar aquí mañana a primera hora, ¿de acuerdo? – Sin darle oportunidad de replicar, cruzó el umbral cerrando la puerta tras de él dejando a la pelirroja confundida, pero sobre todo inquieta.
¿Por qué Ash hacía lo mismo cada vez que se veían? ¿Por qué todo era solo una divertida cita o por mucho una apasionada sesión de besos en el sillón de la estancia? ¿Por qué al final de cada velada terminaba rechazándola por completo?
¿Acaso Ash no sentía el mismo deseo que ella? Ese que la consumiría por completo de no llegar a satisfacerse pronto, ese que le nublaba la razón y así seguiría siendo hasta que no se entregara del todo a él…
Pegó su cabeza a la puerta cerrada sintiéndose de verdad tonta por esos pensamientos y avergonzada por sus hormonas que deseaban retener al entrenador para algo más que unos cuantos besos. Pero no pensaba verse – ni sentirse – así de ridícula para toda la vida. Pediría respuestas porque las necesitaba, pero sobre todo deseaba saber que rayos pasaba por la mente del tonto de Ash. Estaba lista para hacer toda clase de preguntas al día siguiente. Después de todo tenía una cita con él y aunque no era adivina, aún así pudo augurar como transcurriría ese cálido domingo: Al principio todo fue perfecto entre risas bobas junto a Ash, hasta que un apetito voraz los invadió por haberse saltado el desayuno para querer desquitar toda esa hambre en una deliciosa cena y después, como siempre, terminar en el pequeño sofá de su casa, comiéndose a besos, sintiendo que el calor que experimentaba en lo más profundo de su ser pronto la haría estallar en completo placer... Claro que eso solo sucedería si Ash perpetuaba el contacto de sus bocas y el de sus cuerpos… algo que no sucedió pues él se levantó, con esa sonrisa tonta, como lo hacía siempre.
Todo ese placer reprimido comenzaba a doler y esa sonrisa en labios de Ash de pronto resultaba insoportable.
- ¿Qué demonios pasa contigo, Ash? – Preguntó sin rodeos o delicadeza, creando al instante gran confusión en el entrenador por tan explosiva reacción.
- ¿Qué debiera de estar pasan…?
- Sé que eres tonto, despistado e ingenuo…
- ¡Oye!
- Pero estoy segura que no al extremo… ¡de no darte cuenta que debiera de pasar entre nosotros y en lugar de eso solo sales huyendo!
Por supuesto que lo sabía, eso quedó muy claro en el repentino tono pálido del chico y en la tensión de todas sus facciones.
- Yo… Mist… Yo no quisiera… Yo no… - Comenzó a balbucear, alejándose más de la chica que lo miraba con recelo conforme el tiempo transcurría sin que pudiera ofrecerle algo más que frases entrecortadas que solo lo inculpaban más.
- ¿Tu no qué, Ash? – Contraatacó molesta poniéndose de pie para encararlo. - ¿No te gusta lo que sucede entre nosotros? ¿Acaso no te gustaría que tu y yo…?
- Vamos Misty… - Se acercó a ella y aún con la renuencia de la chica logró colocar sus manos en la pequeña cintura y pegar su frente a la de ella – Sabes perfecto que no se trata de eso… yo… no tienes idea de lo mal que me pone estar tan cerca de ti… - No solo fueron sus palabras, también el largo suspiro que soltó en su rostro lo que convencieron a Misty de que esa era la verdad. Era obvio que el chico libraba una batalla en la que se debatía entre besarla salvajemente o seguir hablando, además que notaba la rudeza con la que sus yemas se presionaban contra su piel al deslizarse bajo su blusa.
- ¿Entonces? - Preguntó en una mezcla de dolor al no conocer la respuesta y un creciente placer por las caricias que recibía en ese momento, cortesía del moreno. - Qué es lo que sucede Ash?
- Mis viajes, eso sucede. - Soltó por fin, cerrando los ojos como si aquello que se suponía era su sueño de pronto pesara demasiado. - Yo... Tu sabes que no siempre estoy aquí y muchas veces no sé cuando volveré. Es solo que no quisiera... Hacer algo contigo para después desaparecer por meses... Yo no quiero lastimarte de esa manera, Mist, me importas demasiado, lo sabes.
Lo único que existió después de eso fue silencio y las pocas caricias que él seguía ejerciendo sobre la tersa piel de ella, mientras que se dejaba llevar por la sensación que la inundaba y no le permitía hablar para darle una respuesta. Por un lado, entendía que muchos problemas se podían evitar si seguían como hasta ahora, porque más intimidad siempre traía problemas y entre ellos todo tendía a ser explosivo... Y era exactamente eso lo que no le permitía ser paciente o pensar con coherencia, porque tenía la certeza de que al entregarse uno al otro sería perfecto, casi mágico, algo sublime que debía ser explorado cuanto antes.
Con ese único pensamiento en mente pasó sus manos que se encontraban quietas sobre el pecho del moreno hasta colocarlas a ambos lados de su cara para darle el impulso necesario de empezar un nuevo, largo y muy urgente beso que el chico no pudo resistirse a saborear, a regresar las atenciones con la misma intensidad, perdiéndose en la caricia de los suaves labios femeninos... Hasta que se percató como los ansiosos dedos de la chica comenzaban a desprender uno a uno los botones de su camisa.
- Mist... - Apenas si pudo susurrar mientras intentaba alejarla, detener sus acciones, pero no tenía la determinación suficiente para hacerlo - Misty... - Volvió a intentar, hablando con tanto volumen como le fue posible - Misty, ¿qué haces?
- ¿Tu qué crees?
- Pero yo... Lo que acabo de decir...
- Te escuché y lo entiendo, ¿pero sabes qué? No me importa, no me interesa si estamos alejados la mayor parte del tiempo o si tardamos seis meses para vernos otra vez, lo que importa es que estás aquí y justo ahora... – fijó su mirada intensa sobre él, mordiéndose el labio inferior en un intento de contenerse, aunque ese pequeño gesto no pasó desapercibido por el moreno, que no podía esperar a ser él quien aprisionara la boca de la muchacha con tanta fuerza, pero decidió dejarla hablar. - En este momento necesito amarte tanto como sea posible y que tu me ames... tanto como puedas…
Con toda la fuerza de su ser. Ash ya lo hacía desde hace mucho tiempo, desde que la conoció, desde su torpe confesión de amor apenas meses atrás y sin duda la amó desde el primer contacto de sus labios.
Y con la única intensión de seguirla amando, volvió a besarla, con tanta fuerza e intensidad, dispuesto a dejar que todas las dudas y los obstáculos en su contra se disolvieran, lo único que importaba era entregarse por completo a la mujer de sus sueños y por fin, encontrar el verdadero significado de placer enredado entre las piernas de la pelirroja.
¿Se notó mucho que no soy buena haciendo lemons y los evito a toda costa? U_U En fin, espero que les haya gustado a pesar de lo corto y lo soso y todo. Gracias a todos los que le dieron favorito a esta mini colección y gracias por su review, ando como a las prisas así que esos se los contestaré por mensaje mañana sin falta nos leemos PRONTO
