Crown of love
"¿Me quieres?"
Ash corría, corría tan rápido como sus pies se lo permitían, como la falta de aire en sus pulmones ardía dentro de su pecho, como la sangre de su corazón fluía dentro de sus venas impulsada por cada impulso dentro de sí.
"No"
No pretendía huir, no quería alejarse de ella ni por un instante, pero a veces las necesidades son mayores que los deseos, a veces, muchas, tal vez demasiadas, las necesidades simplemente desplazan cualquier anhelo al cual nos aferremos con todo lo que somos.
"Cásate conmigo"
"Cásate conmigo"
No importan las palabras, a veces ni los sentimientos, a veces simplemente todo lo que se imponga tiende a importar mucho más.
Ash lo entiende, o al menos intenta comprenderlo, pero es corto de pensamiento en cuestiones del amor, y eso sea tal vez su mayor defecto a la hora de las decisiones cruciales.
"Eras mi todo"
"Tú nunca fuiste el mío"
Él era el rey de un reino inmenso, monarca de todo lo que su corazón deseara, señor de la tierra inexplorada de su cuerpo, donde sus manos recorrían cada noche los valles de un cuerpo que mientras más conocía más nuevo le parecía. Tenía sobre su cabeza la corona que ella le había otorgado, el título que la voluntad de ella le había obsequiado; y todo, todo lo que el despreció alguna vez ahora volvía con fuerza descomunal, porque en su vano intento por protegerla, la necesidad insaciable de salvarla lo alejo de todo aquello que lo convirtió en el último hombre sobre la tierra que sabría porque cosas valía la pena luchar.
Misty suspiró, vió el cielo y tomo una profunda bocanada de aire; Era hora, era hora de muchas cosas, una de ellas, una de todas ellas, era caminar por aquel amplio pasillo y despedir para siempre a un pasado del que hubiera querido desprenderse para siempre, pero que siempre volvía a ella con una fuerza tan descomunal que por instantes temía, la ahogara como un maremoto aterrador elevándose sobre su cabeza.
"Cásate conmigo"
"No estoy lista aún…no quiero engañarte prometiéndote de mí lo que no puedo darte…"
"No me importa, sólo quiero estar contigo, acéptame te lo suplico"
"No, sería una mentira, nunca podría convertirte en mi rey…"
"No es eso lo que me interesa, podría ser toda la vida un simple consorte mientras tú seas siempre mi Reina"
Las cosas pasan, los sentimientos cambian, pero a veces mientras las cosas más se modifican todo parece mantenerse igual de intacto que en un principio.
-¿Estás lista?-la voz detrás de ella cortó el hilo de sus pensamientos de forma tan tajante que por un instante creyó que se había sumido en el sueño más profundo, y había sido despertada por el trueno inoportuno en el medio de la noche.
Se volvió sobre sí misma y dirigió su mirada hacia la silueta que había ingresado a la misma habitación donde ella se encontraba. Se le veía agitado, agotado y desvelado, las ojeras bajos sus ojos revelaban noches enteras faltas de sueño, sus ojos enrojecidos contaban de lágrimas infinitas, sus labios partidos hablaban de la sed infinita de besos que no había sido dados, de amores no contados, de tristezas llenas de ausencia irremediables; Y por un segundo, su corazón casi se doblega; pero no lo permite, no deja que todo él se imponga nuevamente sobre ella, no va a otorgarle el perdón que espera sentado en su esquina, él ya no es su rey y ella no lo coronará nuevamente.
"Por favor cásate conmigo"
"Ya es tarde Ash, he elegido a alguien más"
"Perdóname…perdóname… si aún me quieres…por favor perdóname…"
"Nunca"
-Ya, ya estoy lista.-contestó ella levantándose un poco el vuelo del amplio vestido blanco, permitiendo que sus pies se muevan grácilmente sobre el piso.
-Entonces no debemos demorarnos más, es de mal gusto hacer esperar al novio el día de su boda.-comenta él
Ella asiente, y se dirige hacia él, medio sonriente, medio burlándose, aunque internamente se arrepiente de su castigo, porque esto es un castigo para él, un escarmiento por haberla dejado ir de una forma tan banal, por haber rechazado todo lo que ella tenía para ofrecerle. Por eso, será él quien la entregue a otro hombre, será el quien se quedará parado a un lado del altar mientras las promesas del para siempre se intercalan en el hilo del destino de otra persona y de ella.
Lo toma del brazo y se deja guiar mientras observa como una punzada de dolor parecerse dibujarse en sus facciones; Quiere besarlo, abrazarlo y huir con él, pero es demasiado tarde, ella es una mujer de palabra y le ha dado su palabra a otro, aunque su corazón le pertenezca a Ash, ella no puede flaquear ahora (ni nunca, ya no).
Los pasos que él da por el pasillo parecen ralentizarse ante la mirada de todos los espectadores. La mirada del otro brilla mientras espera al pie del altar y el deseo insano de Ash incrementa dentro de él. Quiere jalarla hacia él, besarla ferozmente, alejarla de ahí, correr con ella lejos de ahí, perderse para siempre en algún lugar donde jamás los encuentren, pero es incapaz de hacerlo, no cuando ella está tan decidida, no cuando la determinación fulgura en sus ojos; Por eso, el moreno aprieta los puños y la mandíbula y continua con ese teatro que ha montado para aplastar sus sentimientos y su arrepentimiento, su fuego apagado, sus ganas de vivir destrozadas en el suelo.
Todo acaba cuando llegan al pie de atrio, el otro la mira con una sonrisa, ella le sonríe con simpatía, ahora es el momento, se miran ellos dos, frente a frente, como cuando niños, como tantas veces antes durante toda su vida hasta ese momento. Viene la despedida, la inevitable despedida, aquella que los condenará para siempre.
"Misty"
"Misty"
"Misty"
Su nombre es todo lo que puede pronunciar, es todo lo que abarca su mente.
Nada es dicho, pero sus miradas dicen todo lo que necesitan decir. Un minuto y la indecisión se hace presente en los ojos aguamarina de ella, los ojos de él brillan con esperanza.
"Por favor, por favor…si me quieres…si me quieres…acéptame".
Mal, mal, mal, que mal plan, después de mi larga ausencia esperaba más, pero mi energía drenada y mi falta de tiempo han dejado esto como resultado, espero que en lo posible sean capaces de disfrutar este horrible intento de drabble y recordarles que Andy Elric ( que si es una gran escritora) tiene en su cuenta un drabble del mismo tema pero mucho mejor. Gracias por leer ( a quién se atreva)
