Cuando Gray despertó nuevamente estaba en una cómoda cama cubierto por unas suaves y finas sabanas. El azabache miró a su alrededor esta vez se encontraba en una habitación color azul claro.
La habitación tenía pocos muebles pero todos se veían bastante finos y costosos. Había un librero lleno de libros de varios tamaños, colores y grosores, había una mesa con cuatro sillas, un par de sillones y un armario.
Todo esto de manera color caoba brillante y además estaba la amplia cama en donde se encontraba que tenía al lado una mesita de noche con una lámpara y un vaso con agua.
La habitación estaba completamente alfombrada y no tenía ventanas pero había dos puertas caobas una en frente de él y otra a su derecha.
Gray se levantó y se dirigió primero a la puerta que estaba a su derecha al abrirla dio con un amplio baño que tenía un lavamanos, un inodoro, un mueble con varios objetos de aseo personal y una tina grande con regadera en la parte de arriba.
Algo que le llamo la atención es que además de la ausencia de ventanas tampoco había visto un solo espejo en la habitación y ahora que lo veía el vaso de la mesita era de plástico.
Caminó hacia la otra puerta e intentó abrirla pero esta no giro lo que significaba que estaba cerrada con seguro, seguramente era la puerta de salida de la habitación.
Siguió explorando el cuarto y abriendo el armario se encontró con varios kimonos y algunas toallas. Los kimonos eran de colores claros y la mayoría estaban adornados con flores o patrones típicos japoneses.
Entonces se dio cuenta de que no estaba desnudo el mismo estaba usando en ese instante uno de esos kimonos, le llegaba hasta el tobillo y era color verde con flores doradas bordadas. El cinto y los bordes eran blancos y debajo de este no tenía nada más puesto.
También olía diferente como si recién se hubiera bañado pero no con su usual champú sino con uno con un aroma bastante suave a vainilla. También notó que aún tenía el collar metálico que le impedía usar su magia en el cuello.
Intento quitárselo en vano y al darse cuenta de que era imposible quitárselo por si solo dejó de tratar. Comenzó entonces a caminar hacia el librero. Tomó un par de libros al parecer había de todo ficción, comedia, romance, suspenso, terror, etc.
Sintiéndose extrañamente tranquilo en aquel lugar optó por tomar un libro y comenzar a hojearlo mientras esperaba a que alguien llegara porque suponía que no iban a dejarlo ahí encerrado sin comida.
Pasaron quizás un par de horas cuando escuchó cómo se abría la puerta y miró hacia el frente. El hombre pelirrojo entro en la habitación sonriéndole mientras cargaba una bandeja grande con varios platos y algunos vasos.
Makoto: Hola mi querido doncel ¿Cómo te sientes? ¿Tienes hambre? Te traje varias cosas puedes elegir lo que gustes o si no te gusta dime que se te antoja y te lo traeré.
Gray: ¿Por qué estas siendo amable conmigo?
Makoto: Pues porque eres muy importante para mí. Tengo mucho que explicarte pero ya tendremos tiempo ahora come un poco y descansa.
Gray lo miró con desconfianza mientras le daba un vistazo a la charola realmente todo se veía delicioso pero el mago de hielo dudaba un poco si comer algo ya que temía que lo drogaran de nuevo.
Makoto: Descuida la comida está bien.
Y como leyendo los pensamientos del azabache tomó una cuchara y probó varias cosas mostrándole al azabache que no tenía nada que temer. Después le acercó nuevamente la charola sonriéndole con amabilidad.
Gray se sentía bastante confundido a pesar de que este hombre se veía bastante gentil y parecía buena persona lo había secuestrado y tomado su virginidad sin su consentimiento.
No estaba muy seguro de decir que lo había violado ya que aunque había sido sin su permiso no lo había lastimado y aunque quisiera negarlo al menos su cuerpo lo había disfrutado. Realmente no entendía el propósito el hombre frente a él.
Dejando sus pensamientos momentáneamente al lado tomó una cuchara y probó uno de los platos la mayoría no se veían como algo conocido y no tenía ni la menor idea de cómo sabrían pero mentiría si dijera que no se veían bastante apetitosos.
Sonrió sin darse cuenta al probar el contenido del primer plato. ¡Estaba delicioso! No sabía que era y no le importaba pero estaba muy bueno, probó otro plato y otro, todos estaban tan ricos que no podía para de comer.
Makoto soltó una risita al ver al mago de hielo comer tan emocionadamente y se preguntó internamente que clase de cosas solía comer ese chico para reaccionar tan alegremente ante esos platillos que para él eran muy comunes.
Gray terminó en poco tiempo dejando la mayoría de los platos vacíos y bebiendo el contenido de casi todos los vasos. Ninguno estaba alcoholizado y sabían dulces e incluso podría arriesgarse a decir que varios estaban hechos de frutas naturales.
Makoto: Me alegro mucho de que hayas disfrutado de la comida ¿Quieres algo más?
Gray: Eh… no supongo.
Makoto: Muy bien, por cierto discúlpame pero ni siquiera te he preguntado tu nombre ¿Podrías decirme, cómo puedo llamarte?
Gray: Hmmmm… Mi nombre es Gray, Gray Fullbuster
Makoto: Valla que nombre tan espectacular realmente te queda muy bien. Bueno a mi puedes decirme Makoto.
Gray: Si, claro… ¿Te molestaría decirme porque me secuestraste y me mantienes aquí encerrado?
Makoto: Bueno primero que nada permíteme disculparme nuevamente por todo esto, mi intención no era tomarte por la fuerza ni obligarte de ninguna manera, pero veras a estas alturas ya no tengo muchas opciones y estoy un poco desesperado.
Gray: ¿Por qué?
Makoto: Es una historia muy larga. Ponte cómodo esto tomara algo de tiempo.
**************************************Makoto POV*************************************
Mi nombre completo como te había dicho anteriormente es Makoto Inoue y soy el príncipe heredero del reino de Prunus se supone que yo heredaría el reino en cuánto cumpliera los 21 pero mi padre, el actual rey, me ha puesto una condición para poder heredarlo y un límite de tiempo.
La condición es que antes de cumplir los 25 debo tener un heredero o al menos estar en espera de uno, sino es así el trono pasara a manos de mi hermano menor. Y ese es el verdadero problema, a mi hermano Yamato no le interesa ser rey.
El piensa vender nuestro reino a un hombre llamado Ryuto, ese hombre es realmente malvado un completo tirano que destrozara por completo al pueblo. Yo no pienso dejar que eso suceda pues muchos de los aldeanos son mis amigos y los conozco desde que era un niño.
Es por eso que llevo 3 años buscando a un doncel que pueda tener a un poderoso hijo mío. Debe ser un doncel ya que esa es la tradición de nuestro reino. Y no había tenido suerte en encontrar uno bueno hasta que te conocí.
Antes de ti los donceles con los que me había topado o estaban tomados y eran pareja de alguien o eran bastante frágiles y débiles y podían tener embarazos riesgosos con alta posibilidad de aborto.
Es por eso que en cuanto te encontré a ti no pude esperar más. Pronto cumpliré la edad límite y no puedo seguir buscando más donceles ni arriesgarme a tomar uno que no pueda tener un hijo. Para eso fueron las pruebas que te hicimos, para asegurar que todo será seguro.
Lamento en verdad no haberte pedido permiso y estarte usando de esta manera sin tomar en cuenta tu opinión pero eres mi última esperanza y no podía arriesgarme a que te negaras. Lo siento mucho.
Al terminar su historia Makoto se veía bastante triste y Gray pudo notar durante toda su narración que decía la verdad, sus ojos se veían sinceros y realmente se le veía preocupado y arrepentido.
Gray: Vale pero ¿Cómo supiste que yo soy un am… eso?
Makoto: ¿Un doncel? Es por esto.
Makoto sacó de debajo de su camisa un collar plateado con una gema colgando de este, dicha gema estaba brillando fuertemente de un tono azul y parecía brillar aún más cuando se lo acercaba.
Makoto: Está es una gema familiar creada por una bruja especialmente para detectar donceles, cómo puedes ver cuando uno está cerca la gema brilla de esta manera.
Gray: ¿Y estas seguro de que funciona?
Makoto: Bueno lleva generaciones en mi familia y nunca ha fallado además de que hay otras pruebas, que claro también te hicimos, para poder confirmarlo.
Gray: Entonces… es seguro que soy… eso que dices…
Makoto: Si y eres el más fuerte y hermoso que he visto en mi vida, incluso más que mi papá seguro te agradara.
Gray: Er… entonces si entendí bien tú tienes… t-tu sabes dos… am… ¿dos padres?
Makoto: Si, así ha sido desde hace muchas generaciones, de donde vengo no es algo tan extraño aunque en general los donceles son bastante escasos.
Gray: Entiendo… creo.
Makoto: Bueno debo ir a atender algunos asuntos del reino, descansa y si necesitas algo llámame con esto.
El pelirrojo puso en la mano de Gray una pequeña lacrima purpura. Gray la miró extrañado pero simplemente asintió, cada vez se sentía más extraño y confundido y tenía muchas cosas que pensar.
