Descargo de responsabilidad: Akatsuki no Yona pertenece a la maravillosa Kusanagi sensei.
Para la actividad Extremos opuestos del foro "El feliz grupo de hambrientos".
Extremos opuestos: 66. Novato - Experimentado (propuesto por Demonocracy).
Número de palabras: 250
CÉLIBE
—¡NO! —gritó Kija, levantándose abruptamente. A los demás solo les tomó un par de segundos entender la situación.
Las mejillas, encarnadas y ardientes. Mano y garra, ligeramente temblorosas. Los ojos, huidizos, evitando entablar contacto con nada más que la punta de sus botas. Los labios, tensos y apretados. Además, casi podía verse el humo que le salía por las orejas…
Y Jae-Ha, justo al lado…
—Ojos caídos, deja en paz a la serpiente albina… —dijo Hak—. Y tú, vuelve a sentarte —le ordenó.
—Yo… Yo no… ¡No puedo! —exclamó, antes de huir de allí.
—¡Bestia! —le reprochó Yoon—. ¡No puedes seguir riéndote así del pobre hombre!
—Le estoy aleccionando sobre las bendiciones del matrimonio —explicó Jae-Ha, aparentando inocencia.
—¡Si ni siquiera has estado casado! —protestó Yoon.
—¿Y? —alegó él.
Hak le tapó con las manos a Yona los oídos y dijo:
—No quiero que corrompas a mentes inocentes.
—¡Hey! —protestó ella, sacándose las manos de Hak de sus oídos—. ¡Que yo no soy inocente!
—Créeme, Princesa, tú sigues siendo inocente… —le dijo Hak, mirándola con los ojos entornados y oscurecidos.
—Créeme, Hak —replicó ella, audaz, dándole golpecitos en el pecho con el dedo índice—, tú no tienes ni idea de lo que yo pienso…
Y el pobre Kija, que había elegido ese momento para regresar, sintió cómo sus mejillas se volvían a encender y su mente entraba en combustión espontánea.
Cuando cayó desmayado al piso, Jae-Ha empezó a reírse descaradamente…
Y Hak y Yona no apartaban los ojos del otro…
