Para la actividad "Extremos opuestos" del foro El feliz grupo de hambrientos.


Invierno/Verano (propuesto por oxybry)

Palabras: 500


El dragón que pinta con polvo de diamantes

5. Esos momentos perdidos

Zeno lo envuelve con una manta. Movimientos cuidadosos, pero firmes y una expresión que no encaja con la luz del sol que siempre muestra en su sonrisa. El gesto conmovedor le resulta inquietante a Kija, por lo familiar. Algo se agita en el fondo de su memoria, un recuerdo que no logra precisar, un recuerdo lejano.

Kija se aferra al abrigo, temblando, y quiere pedir perdón nuevamente por la torpeza que los mantiene allí. Algo en los ojos de Zeno lo hace callar.

Se muerde la lengua.

—Eso le pasa por caer al agua helada otra vez. ¡Y en invierno! —Yoon dice, su ceño arrugado —... ¿Por qué pensaron que ese lugar los soportaría? ¡Era apenas una capa delgada de hielo! Y están lejos del Castillo así que los afectará. ¿Qué estaban pensando? No puedo dejarlos solos...

Zeno no responde, nadie lo hace, porque lo más saludable es dejar a Yoon hablar solo en momentos así. Yona, preocupada, se inclina un poco y cuando la palma de su mano toca la frente de Kija, él siente un ardor en el pecho.

—Aún tiene fiebre, Yoon.

—Por supuesto que aún tiene. Tardará un poco en bajarle —protesta el menor, le aparta la mano a Yona con apremio—... ¿Habrán encontrado las otras bestias lo que le pedí? Es lo único que falta... Y parece que viene una tormenta.

¿Es que no tienen suerte los integrantes de ese grupo? Yoon, a veces, se pregunta por ello.

Yona se endereza como si nada hubiera pasado y sonríe, tranquilizadora.

—Iremos a buscarlos con Hak. Vendremos antes que empeore la tormenta.

—Estoy bien —la voz le raspa la garganta a Kija pero él no quiere que salgan de su refugio temporal por su causa. Suficiente es que Jae-ha y Shin-ah tuvieran que hacerlo.

La boca de Yoon se tuerce un poco más, en clara desaprobación. Kija no es bueno para admitir ciertas cosas.

Yona lo mira con preocupación. —Hazle caso a Yoon y trata de dormir. Volveremos todos antes de que lo esperes.

Cierra los ojos, obedeciendo como si fuese un mandato divino. La verdad, dormir suena bastante bien.

El viento sopla fuerte, pero es fácil ignorarlo.

—Hakuryū siempre trata que los demás no se preocupen por él —la voz de Zeno es cálida, como una caricia y llega en el instante menos pensado. El recuerdo que Kija no puede alcanzar se agita otra vez cuando lo escucha, a mitad de camino entre el sueño y la vigía—... Pero así no es como funciona.

Kija quiere decir algo, pero es un pensamiento lejano que se pierde y no llega a su boca.

Hace frío fuera de ese pequeño escondite improvisado, el invierno llegó temprano, y Kija tiene fiebre, y odia la idea que tengan que salir del abrigo para ayudarle, y odia el pensarse una carga para ellos... Pero en su corazón puede sentir la calidez del sol de verano, que pinta todo de colores en un mundo blanco.

Y así, Kija piensa, así es como funciona.


N/A: Uh, solo lo dejo porque quiero escribir algunos drabbles más para Kija.

¡Gracias por leer!