Capítulo 4
Se encontraban en el despacho de Snape. Un rayo rojo de un hechizo salió disparado de la varita de Snape. Diana conjuro rápidamente un 'protego' desviando así la trayectoria del conjuro. Luego fue ella la que gritó 'Impedimenta' el profesor con un movimiento de brazo evitó que el hechizo le diera y gritó para que Diana pudiera oirle:
- Te he dicho que invoques los conjuros mentalmente, si lo gritas todos sabrán lo que les espera y pueden prepararse para evitarlo más fácilmente.
Entre bocanadas Diana le lanzó una mirada al profesor y dijo:
- No es tan fácil ¿sabe?
- Solo tienes que imaginarte el hechizo que quieres lanzar en tu mente. Visualizalo.
- Es más fácil decirlo que hacerlo- murmuró Diana entre dientes.
- Comencemos de nuevo.- Diana suspiró preparandose para otra ronda de hechizos volando a diestro y siniestro por toda la habitación.
(...)
Ahora estaban en la clase de pociones, sentados en una mesa sobre la que se encontraban innumerables botecitos con distintos ingredientes y pociones.
- Nombre- le dijo Snape a Diana tendiendole un frasco con una pocion de un color amarronado.
Diana lo tomó inspeccionó el contenido, abrió el frasco y olisqueo el contenido arrugando la nariz por el repelente olor que emanaba.
- Multijugos.- respondió finalmente.
- Utilidad y uso.
- Se pone pelo de una persona por la que te quieres hacer pasar. Una dosis normal dura una hora. Tienes todo ese tiempo siendo exactamente igual a la otra persona.
- Bien. Nombre. - Dijo ahora extendiendole un frasco con algun tipo de ingrediente en él.
- ¿Esencia de polvo de hada?- preguntó más que dijo Diana.
- Con seguridad Diana.
-Esencia de polvo de hada- repitió la joven esta vez más segura de lo que decía.
-¿ En que pociones se puede usar?
- Amortentia, felix felicis y... Matalobos.
- Incorrecto no en matalobos, en matavampiros.
Diana soltó un bufido de frustración y se frotó los ojos.
-¿ De qué va a servirme saber todos estos ingredientes y pociones? No es como si si me pillan me dará tiempo a ponerme a hacer una poción.
- Tal vez no te dé tiempo pero una poción puede llegar a salvarte la vida y cuando estes fuera de Hogwarts no vas a tener reservas inagotables de pociones. Eres tu quien tendrá que hacerlas. Así que ¿ nombre? - Dijo señalando otro frasco.
(...)
- Tendrás que aprender defensa cuerpo a cuerpo.
-¿Que? ¿Por que? - Preguntó Diana indignada.
- Porque en el caso de que te quiten la varita eres inutil y cualquier mago de primer curso ( menos, tal vez weasley y potter) sabe conjurar un 'expeliermus'.
Diana soltó una risita en la parte de Wealey y Potter, entonces se dio cuenta de algo:
- Ahora que lo mencionas, ¿ como les vais a contar a Potter y sus perritos falderos que soy de su bando? Y ¿ cuando lo vais a hacer? No creo que les haga mucha gracia, es más, no creo que se lo crean. Por Dios, yo misma no lo hubiera creido hace dos meses.
- Tendrán que adaptarse, además seguramente Dumbledore tiene un plan.
- Ya... - Diana no se confiaba con esa fe ciega que tenian todos en Dumbledore, al fin y al cabo el era tan solo una persona, como el resto del mundo y, como los demás podía equivocarse.-¿ Y quien me va a enseñar defensa personal?- dibo intentando cambiar de tema.
- Oh, es una persona de la que seguramente has oido hablar, después de todo es tu prima- aqui Diana le miró extrañada ¿Qué otro miembro de su familia estaba dispuesto a ir contra Voldemort? Fue entonces cuando una persona se le vino a la mente, habia oido a su madre hablar un par de veces de ella, pero no era probable que fuera la misma persona ¿ o si?- Nymphadora Tonks.
Diana inspiró asi que si que era ella. Hora de una reunion familiar.
(...)
Una mujer bajita con el pelo morado entro en la sala de los Menesteres, la cual parecia un ring muggle del que Diana había leido en algún libro muggle a escondidas de sus padres.
- ¡ Diana!- practicamente gritó la chica- que alegría verte, no sabes lo orgullosa que estoy de ti. Sé que nunca nos han presentado pero soy tu prima, llámame Tonks- dicho esto le extendio du mano a Diana para que la estrechara y así lo hizo no sin antes lanzarle una mirada de extrañez ante su gran entusiasmo ¿ es que esta chica nunca dejaba de sonreír? Eso incomodaba a Diana quien sonrió tentativa a la otra mujer.
-¿ Sabes algo de defensa personal Diana?
La chica negó con la cabeza.
-¿ Y has hecho en alguna ocasión ballet o algo por el estilo?
Extrañada por la pregunta Diana asintio, el ballet era algo que sus padres vieron como indispensable antes de su entrada a Hogwarts, te mantenía recta y firme. Ademas era una actividad que Diana disfrutaba, le gustaba dejarse llevar por la música.
-¡Perfecto! Verás, con el ballet has aprendido ya las primeras lecciones, además de saber subir las piernas bastante alto, lo que te sirve para lanzar patadas. Comencemos- Diana pensó que solo le faltaba ponerse a aplaudir y dar saltos, esa mujer era demasiado entusiasta.
Comenzaron con los golpes simples, Tonks explicándole donde y como colocar sus brazos y piernas para que los golpes fueran lo mas dolorosos posibles. Entonces Tonks convocó un saca de boxeo o asi lo llamó ella y Diana empezó a golpearlo con todos los movimientos que habia aprendido aquella tarde. Ese dia terminó completamente exahusta pero satisfecha, habia aprendido mucho, hasta Tonks la felicitó sorpendida por sus grandes avances. Puede que defensa personal se convirtiera en su "clase extraescolar ", como ella las llamaba, favorita.
(...)
El resto de las dos ultimas semanas del curso las pasó así, entre una clase y otra, el que hubieran suspendido los exámenes debido al incidente con Diggory era todo un alivio para Diana quien dudaba de haber podido llegar a todo de haberlos tenido. Aún ahora debía inventar excusas para Blaise y Pansy quienes se preguntaban donde iba y que hacía su amiga durante sus, cada vez mas largas ausencias. Greg y Vince eran demasiado lentos como para sospechar algo. A veces Diana se preguntaba por qué era amiga de esos dos idiotas, luego recordaba lo buenos guardaespaldas que eran y que además les habia cogido cariño.
(...)
Diana esquivó el hechizo que le lanzó Snape a la vez que le daba una patada en las costillas a una figura de arcilla traida a la vida por un conjuro de Snape, la figura se agrieto y terminó por romperse al tiempo que Diana desarmaba a su profesor y conjuraba unas cuerdas para atarle las muñecas y los tobillos. Diana sonrió satisfecha, lo habia logrado.
- Bien hecho Diana, ya estás lista y justo a tiempo. Vamos al despacho del director el te dará las ultimas indicaciones.
