Capítulo 9

Diana volvía a encontrarse en el número 12 de Privet Drive, la vista contra Harry ya había pasado y Dumbledore había intervenido en el último minuto consiguiendo que no fuera expulsado de Hogwarts. Claro que este fue el tema de los periódicos (principalmente del Profeta) durante los días siguientes. Se habló de confabulaciones entre Dumbledore y Harry para atraer la atención y hacerse con el poder del Ministerio de Magia, otros tenían la teoría de que Harry se había vuelto completamente loco y que Dumbledore había sido lo suficientemente ingenuo como para creerle, ninguno les defendía ni les creía.

En casa de Diana esto era recibido con aplausos y vítores, leer estos periódicos se había convertido en el mejor pasatiempo de los Mortífagos quienes se reían a carcajadas cada vez que un nuevo artículo sobre Potter era publicado.

Diana no sabía qué pensar, por una parte el que nadie se creyera las historias de Potter significaba que nadie sospecharia de su familia y que esta podría mantenerse lejos del punto de mira. Pero por otra parte, la tristeza, la furia y el dolor que veía en los ojos del azabache cada vez que un nuevo artículo sobre él salia a la luz hacía que a Diana se le revolviera el estómago y le produjera una sensación para nada placentera. Diana prefería no pensar en eso pues solo le provocaba dolor de cabeza, pero a veces no podía evitar pensar que hacía menos de un año si alguien le hubiera dicho que el salvador del mundo mágico, San Potter, estaba sufriendo porque la gente se mofaba de él, ella habría estado saltando de alegría viendo sus sueños hechos realidad.

Diana suspiró abatida, sus sentimientos hacia Potter habían cambiado de forma radical en las últimas semanas y ni siquiera ella era capaz de distinguirlos. Su reacción había sido ignorarlos y eso continuaría haciendo hasta que se le hubiera aclarado la cabeza. Pero la verdad es que cuando Diana se ponía a pensar en esos ojos verdes, ese pelo alborotado por el que tantas ganas tenía de pasar sus manos...

'Y vale, para el carro, es suficiente ' - se dijo la chica a si misma sonrojandose levemente.

Diana se centró en lo que estaban hablando. Se encontraban reunidos de nuevo en el comedor de la antigua casa Black. Discutían sobre la implicación que debería tener Harry en la Orden. Sirius defendía el derecho de su ahijado de saber lo que estaba pasando y de los planes de la Orden mientras que la Señora Weasley defendía acaloradamente que Harry era demasiado joven (todavía un niño había dicho la matriarca de los Weasley) para entrar. Diana esbozó una sonrisa sardonica ella tenía la misma edad que Harry, era de hecho un mes más joven habiendo nacido el 28 de Septiembre.

-¡Quiero entrar!- Gritó en ese momento Potter.

Todos en la mesa se callaron y Sirius le dirigió una sonrisa de autosuficiencia a Molly mientras miraba con orgullo a su ahijado. Así se dice parecía querer decirle con la mirada.

- Lo lamento Harry pero me temo que no puedes. Eres demasiado joven como ha dicho Molly y, además es extremadamente peligroso. - Dijo Dumbledore que, para sorpresa de todos, se había quedado ese día a comer.

-¿ A sí? - Preguntó Harry enfadado- expliqueme entonces por qué Diana- ( esta se asombró porque usara su nombre de pila y no su apellido)- si que es parte de la Orden y yo no puedo serlo. Si tan peligroso es ¿ No deberían protegerla a ella también?

- Cuidado Potter, va a parecer que te preocupas- comentó la rubia con una sonrisa sonsacarrona. Potter le fulminó con la mirada y los gemelos Weasley soltaron unas risitas por lo bajo.

- La señorita Malfoy ha tomado esta decisión a su cuenta y riesgo Harry...

- Yo tambien la tomo a mi cuenta y riesgo profesor.- interrumpió Harry al director.

- Sí, pero...

- Lo que quiere decir el profesor Dumbledore, Potter, es que tu vida es más importante que la mía, a nadie de esta sala le importará que algo me pase y tampoco a mis padres. Además no se fían de mí por lo que necesitan tenerme cerca para controlarme. Eres el salvador del mundo mágico si te mueres la Orden pierde su mejor baza. - Explicó Diana- Además, soy mucho mejor bruja que tu - esta última parte la añadió de forma burlesca para disgregar la tensión que se había formado en la sala por su mini discurso.

Esto sirvió para callar a Potter, pero no a Weasley 3 ( Diana habia decidido llamar así a los hermanos para distinguirlos, los gemelos eran Weasley 1, Fred, y Weasley 2, George, al parecer la choca era una de las pocas personas que podían diferenciarlos, Weasley 3 era Ronald y Weasley chica Ginny todavía no había conocido a los demás hermanos Bill porque estaba em Egipto, Charlie estaba en Rumanía y Percy el que había sido prefecto durante su primer año al parecer se había convertido en la oveja negra de la familia al haber defendido al Ministro de Magia en sus acusaciones contra Harry).

Weasley 3 dijo:

- No eres mejor bruja que Harry, él es el mejor en DCAO de nuestro curso.

- ¿Oh si, de veras? Usted qué dice profesor Lupin .

Todas las miradas se volvieron hacia el antiguo profesor de DCAO de Hogwarts.

Este miró a la gente que le observaba con expectación.

- Bueno... Es cierto que Harry tiene unas habilidades increíbles en cuanto a Defensa Contra las Artes Oscuras y es capaz de conjurar un patronus - Este hecho sorprendió a la chica rubia pero lo ocultó no dejando que se viera en su rostro, ella nunca había sido capaz de conjurar un patronus - pero Diana... Ella tiene una habilidad que nunca había visto en alguien de su edad...

Diana sonrió complacida y le envío una mirada a Weasley 3 como diciendo Ves ya te lo dije yo, regodeandose en su cara de estupefacción. Potter la miraba con los ojos abiertos por la sorpresa y tal vez un poco de envidia y ¿Era eso admiración?

No se dio cuenta del intercambio de miradas entre Dumbledore y Snape.

Al final de la comida Dumbledore pidió a Diana que le acompañara a una sala aparte y le indicó que se sentara en uno de los sillones que había allí.

- Bien señorita Malfoy, como sabe el curso está a punto de empezar y en vista de la conversación que hemos tenido durante la comida, quiero que le des clase al señor Potter y a sus amigos también a poder ser. Les autorizare a usar la sala de los Menesteres en el séptimo piso, creo que es consciente de su existencia y su funcionamiento - dirigió una mirada a Diana por encima de sus gafas de media luna y esta se sonrojo, los Slytherin organizaban fiestas ahí bastante a menudo.

- No sé si ellos estarán muy contentos con la idea profesor.

- Oh créame, accederán.

(...)

Más tarde estaba todo acordado, Potter, Weasley 3 ( que era el que más había protestado), Granger, Weasle Weasley chica recibirían clases de Defensa impartidas por Diana quien daba saltos de alegría ante la idea (nótese el sarcasmo), aunque los demás no parecían muy contentos tampoco, menos Granger a la que cualquier posibilidad de aprender le hacía emocianarse.

Sería un año muy largo

Bueno aquí esta el nuevo capítulo siento un montón el retraso pero he tenido mio cosas que hacer. Espero que os haya gustado y no os olvidéis de contestar.

Nos vemos en el próximo capítulo. Besos.