¡ME RETRASE LO SIENTO! Pero me costó mucho escribir este capítulo por culpa del desastre que hay en mi casa :C

De todas maneras espero que lo disfrute.

AÑO 2019

Ya pasaron dos años desde nuestro primer beso, la vida con Natsu era una aventura constante. Rentamos un departamento juntos. mi Papá no estuvo de acuerdo, pero luego de una buena charla (Y de casi haber castrado a mi Novio) acepto. No teníamos muchas cosas, pero con la ayuda de mi suegro no nos faltaba nada.

Habíamos tenido uno que otro altibajo en la relación. El primero de ellos fue a causa de una vecina del lugar, la cual se encargaba de revisar y admirar cada una de las cosas que Natsu hacía. Él nunca le dijo nada y yo ya me estaba cansando de ella. ¡Merecía que alguien la pusiera en su lugar! Había agarrado las nalgas de mi novio mientras este subía las escaleras delante de mí. ¡Y no fue un agarrón accidental! Prácticamente se le colgó como un mono ¡¿y saben que hizo el?!... ¡NADA!

-Lucy - estaba molesta con él desde esa vez. Prácticamente había dejado que ella lo manosee y ni siquiera se había dignado a ponerla en su lugar. ¡Y eso no es lo peor de todo! ¡La defendió cuando yo se lo reclame! - ¡Lushiiiii!

-¿Qué quieres? - estoy cambiando los canales de la televisión en nuestra habitación.

-¿En serio seguirás ignorándome así? - levante una ceja y enfoque mi mirada en la imagen en pantalla - ¡Dios! - se colocó delante y apago pantalla.

-¡OYE!

-¡Yo soy el que debería estar molesto! ¡Hace una semana que no me hablas! ¡Ni siquiera me miras! ¡¿Qué demonios te pasa?!

-Nada - me levante de la cama y fui hacia el baño. El me detuvo antes de poder pasar por la puerta - Permiso - trate de moverlo pero era inútil.

-Hasta no aclarar las cosas no saldrás de aquí.

-¿Piensas obligarme? - se cruza de brazos y debido a la diferencia de altura se veía bastante intimidante.

-¡Si tengo que hacerlo para que podamos hablar sí! - Trate de distraerlo con comida, para así poder escapar. Pero no funciono. Por el contrario, solo empeoro las cosas ya que ahora me hallaba pegada al colchón con Natsu Dragneel como cárcel para evitar mi huida.

-¡¿Podrías quitarte?! - le dije en un vano intento por librarme de él.

-¿Por qué estás molesta? - fruncí el ceño - ¡Incluso te niegas a dormir conmigo y eso ya es mucho!

-¡Tal vez la vecina quiera hacerlo en mi lugar! - su cara es de desconcierto total

-¿De qué hablas? Yo no quiero a la vecina en mi cama - mis muñecas comenzaban a molestarme.

-¡Suéltame! ¡Estás bien con que cualquiera te toque así que ve y pídeselo a otra!

-¿Es por el accidente de la escalera? - no conteste - ¡oh vamos Lucy! ¡No puedes molestarte por algo como eso!- ¡CLARO QUE PUEDO! De hecho en venganza por todos los atrevimientos de esa mujer teñí su "Hermoso" vestido blanco que usaba para atraer hombres de un horrendo color amarillo. Eso no lo sabe nadie, es mi pequeño secreto.

-Pues no me gustan esos accidentes ¿Que harías si me hicieran lo mismo? - veo como su mirada se vuelve filosa.

-¡No puedes comparar la mentalidad de los hombres, somos muy diferentes! - se sentó en la cama y me dio una vía para escapar de esa pelea. Me levante lo más rápido que pude, pero antes de pasar por la puerta, gire un segundo para mirarlo. El sonrió con tristeza - ¿Enserio vas a culparme por eso?

-¡Deberías haberla puesto en su lugar desde el primer momento! ¡No!... no es agradable ver como dejas que ella haga lo que quiera contigo - la última frase me salió como un susurro.

-¿Estas... celosa de esa mujer? - levanto una ceja y sonrió. ¡Odio esa sonrisa! Bueno eso no es verdad pero.

-¡Claro que no! - me volteo para que no pueda ver mis mejillas sonrojadas - ¡Es solo que! - sentí sus manos en mi cintura y su cálido aliento golpear mi cuello.

-Deberías ser más sincera conmigo Lucy - mordió suavemente el lóbulo de mi oreja.

-¡De. Deberías tener más cuidado la próxima entonces! - ¿La próxima? ¿Tan rápido lo había perdonado? - ¡O! ¡O la próxima vez no seré tan buena contigo!

-¿Ahora fuiste buena? - cada pedazo de piel que el tocaba con su boca me ardía.

-¡S. Si! - me obligo a encararlo y sostuvo la mirada. Tenía una sonrisa de oreja a oreja, y eso en este momento me molestaba. Era como si se estuviera burlando de mí.

-Te amo Lucy - afile la mirada - y eres demasiado bonita cuando estás enojada.

-¡No te burles! - trate de librarme de su agarre pero él me obligo a sentarme en la cama.

-No lo hago - miro mi rostro - necesito que me prometas que si te suelto no vas a huir - asentí - no te creo.

-¡Natsuuuu! - le dije en tono de advertencia - ¡te doy 5 segundos y después me marcho! - automáticamente me soltó y fue a su mesita de noche - 5... 4... 3... ¡2! - una cajita roja entro en mi línea de visión y yo solo abrí la boca con sorpresa.

-Te lo iba a entregar la semana pasada - sostuvo mi mano y coloco la caja encima - pero te molestaste conmigo y me ignoraste completamente.

-¿E. Esto es? - se sentó en el suelo entre mis piernas y sonrió desde ahí.

-Preferiría que lo abras - se lo veía tan tranquilo. Pero a medida que abría la cajita sus músculos se tensaban. Era un hermoso anillo con una joya en forma de corona de color rosado... ¡ES PRECIOSO! Levante mi vista hacia a él.

-¿Por qué me lo das? - desordeno sus cabellos.

-¿No es evidente? - negué y el soltó un suspiro - ¿Quieres? - metió aire en sus pulmones - ¿Te casarías conmigo? - Yo... esposa de Natsu Dragneel... ¿Esto es cierto? ¿No es una broma de mal gusto? ¿No estoy soñando despierta?

-... - las palabras no salían de mi boca.

-¡No! ¡No ahora mismo pero! ¡Más adelante! ¡Ya sabes! ¡Cuando todo este tema de la universidad termine y! - frotaba sus muslos - ¡Tengamos nuestro título en las manos y! - coloque un dedo en sus labios.

-¿Te quieres casar conmigo, aun sabiendo lo enojona que soy?

-Quiero pasar mi vida contigo...

-Pero estas conmigo... - agacha la vista.

-¿No quieres?

-¡Claro que quiero! - agarre su mano.

-… ¿Pero? - ¿Me lo está dando porque estuve molesta con él? ¿O porque realmente quiere casarse conmigo?

-¿Me amas? - me mira sorprendido.

-¿Lo dudas? - Creo que empecé mal mi "pero" - ¡¿Porque estás conmigo si no crees en lo que siento?! - y ahora él está molesto.

-Porque te amo - su ceño seguía fruncido pero su mirada era más suave.

-Ese anillo lo compre hace casi 3 meses - se rasco la cabeza - ¡Pero como soy un cobarde yo! - levanto sus ojos para enfocarlos en mi - no junte el valor para dártelo hasta ahora - ¿3 meses? ¡¿Hace tres meses está pensando en casarse conmigo?! ¿Cómo pude ser tan ciega para no darme cuenta?

-¡Si quiero! - en sus ojos puedo notar que no entiende a lo que me refiero - ¡Natsu!

-¡¿QUE?! - Exclama sorprendido.

-¡Si quiero casarme contigo! - si no fuera por esa sonrisa me habría reído de su falta de atención. Abrazo mis rodillas aun en el suelo y beso una de ellas.

-¿Hasta para decirme el sí quiero tienes que ponerle peros? – apoya su mentón en mis piernas.

-Es algo hereditario, no puedo evitarlo – el solo sonríe y vuelve a besar mi rodilla.

-Te amo mucho Lucy – acaricie sus cabellos y doble mi espalda hasta poder apoyar la mía sobre la suya.

-También te amo – mordí sus cachetes con suavidad - ¡Pero no dejes que te vuelvan a manosear oíste!

-Fuerte y claro. Tendré cuidado con esa vecina – Esta mañana estaba enojada con él, luego algo confundida y ahora estoy sumamente feliz. Solo Natsu Dragneel es capaz de llevarme a distintas emociones en segundos – Oye Lucy – su tono no prometía nada bueno.

-¿Qué?

-Mira lo que encontré bajo la cama – coloco ante mi línea de visión la odiosa sudadera, que supuestamente yo había tirado (Por supuesto que no lo hice, era demasiado valiosa para mi) Pero a él le hice creer que si lo había hecho.

-¿Cómo llego hasta aquí? – exclame con una falsa inocencia.

-Alguien la tuvo que haber escondido.

-Seguro la chica de la limpieza la saco de la basura y – veo como acerca la tela a su nariz y aspira.

-Huele a limpio, no creo que haya estado en la basura.

-¡Seguro la chica lo lavo! – besa mi rodilla nuevamente y luego la muerde con suavidad.

-Para mí que fue otra persona – deslizo sus dedos por mis piernas desnudas, menos mal me las afeite esta mañana - ¿Te gusta esta sudadera?

-¡La odio y lo sabes! – la piel en mis muslos se erizaba bajo su toque.

-¿En serio? – asentí y el sonrió de manera zorruna – Porque yo vi el día que la "tiraste" y estoy más que seguro – trague grueso – que te encontré lavándola en el baño.

-¡Deliras! ¡¿Por qué lavaría esa cosa?! – abrió más mis piernas, se acomodó mejor y se arrodillo para estar a mi altura.

-Según recuerdo – beso mi mejilla derecha – esa fue la sudadera que usaste en nuestro primer beso – negué.

-Nuestro primer beso fue cuando me sacaste del agua en aquella fiesta – sonreí con autosuficiencia y el enarco una ceja.

-Estabas inconsciente esa vez, además estaba demasiado preocupado por ti como para disfrutarlo – bueno en eso tiene razón - Nuestro primer beso real, fue cuando estabas en ropa interior en el estacionamiento de un hospital – me sonroje. Esa vez no pensé mucho, antes de quitarme esta cosa.

-Si no mal recuerdo, alguien se había comportado como un idiota – pique su hombro – fuiste un cerdo aquella noche.

-Me declaro culpable – beso la comisura de mis labios – ¡pero tú no fuiste una santa, prácticamente querías violarme cuando subimos a tu cuarto! - ¡¿QUÉ?! Mi rostro ha de ser un poema en este momento, porque él sonríe como un idiota.

-¡¿Perdón?! – soltó una carcajada.

-Tranquila amor – me robo un beso nuestra primera noche juntos también fue gracias a que no podías resistirte a mis encantos – ¡esa vez si prácticamente lo viole! – Aún recuerdo esas bonitas nalgas descubiertas – subió mi falda y apretó mis caderas – tal vez si te pongo de nuevo esta sudadera podremos revivir eso – estiro mi labio inferior con los dientes, yo tiritaba en sus brazos, necesitaba con urgencia volver a estar con él.

Me perdí en sus ojos; incapaz de contestar nada semana me pase huyendo de él porque estaba molesta, pero verlo tan seductor me está matando. Sus dedos jugueteaban con el elástico de mis bragas y él besaba lentamente mi cuello. Realmente no me importa usar esa sudadera, la guarde porque me trae lindos recuerdos; y ahora quiero revivirlos sin importar que. Agarre sus cabellos y cuando el reacciono me apodere de sus labios en un beso intenso, demandante. El Correspondió feliz y deslizo suavemente las bragas por mis piernas, pero antes de que pudiéramos continuar el timbre sonó arruinando la magia.

-¡Mierda son los muchachos! – Exclamo enojado cuando miro el reloj – Los invite a ver el partido en casa.

-¿Ahora? – estaba excitada, necesitaba estar en él. El soltó una maldición por lo bajo cuando la pequeña falda que llevaba se levantaba a causa del ventilador.

-¡Lo siento nena, juro que te lo compensare! - ¡¿En serio me va a dejar así?!... Se alejó de mí y en el proceso rozo mi centro con la entrepierna aun cubierta por sus pantalones, enviándome miles de sensaciones. Yo gemí en respuesta y él se quedó de pie helado. Miro mis ojos, luego a la puerta y luego nuevamente a mí - ¡Que se jodan! – exclamo al tiempo que saltaba sobre mí y devoraba mi boca.

Debo recalcar que esa fue la mejor tarde-noche de todas. Porque el sexo no fue solo con mi mejor amigo y novio, sino; con la persona que estaba interesado en compartir su vida entera conmigo. Natsu puede ser celoso, algo torpe y muy, pero muy… apasionado. Ahora entiendo porque todas las mujeres están tras él y… ¿saben que es lo mejor de todo? Que esa mirada de cachorro enamorado, solo la hace para mí.

-¿Natsu? – eran las 3 de la mañana y había algo que no me dejaba dormir tan tranquilamente como a él.

-¿Hmmm? – acaricie sus cabellos con suavidad.

-Tengo hambre – se removió - ¿me puedes comprar algo?

-Es tarde Lucy – me apretó más - duerme, iré en la mañana por algo – toque su cicatriz y el salto - ¡¿Qué?!

-Cómprame comida – trate de sonar lo más hambrienta posible - ¿Por favor? – negó y se rasco la nuca. Se puso de pie y agarro sus pantalones del suelo.

-Espero que estos hábitos no se vuelvan costumbre – me encogí de hombros y el suspiro - ¿Qué voy a hacer contigo?

-¿Amarme? – sonrió.

-Eso ya lo hago – beso suavemente mis labios y se fue.

Un mareo fuerte me golpeo y tuve que salir corriendo al baño. No había comido nada así que prácticamente lo que salió de mi estómago fue agua. Cuando volví a la habitación enfoque mi vista en el pequeño calendario alado del reloj y ahí me percate de algo importante…

-¡Demonios! ¡Paso mi fecha!

¡Estoy paranoica! ¡No ha de ser nada serio! ¿Verdad?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Espero les haya gustado. Nos vemos en el próximo capítulo :3