Los personajes no me pertenecen. Los tome prestados de J.K Rowling.


Capítulo 3. Café por las mañanas

La luna llena brillaba de forma espectacular que ni siquiera fue necesario encender las luces pues su habitación ya se encontraba iluminada con solo abrir las cortinas de la ventana. Tomó el libro que estaba en la mesita del lado de su ventana y comenzó a leer. Quería descifrar porque el Director Dumbledore le había dejado ese curioso libro.

Mientras leía, su mente la traicionó e hizo que sus pensamientos la distrajeran de su lectura.
Había pasado una semana desde que llegaron a la casa de Cedric. Estaba muy cómoda de por fin tener una cama donde dormir y un baño apropiado. Sin embargo, estaba preocupada:
Ron había mejorado notablemente de su brazo pero estaba de muy mal humor. Por alguna razón, la miraba de malas formas y le contestaba molesto cuando ella le ofrecía su ayuda, incluso una vez le había gritado que saliera de su habitación y lo dejara en paz, es noche lloró hasta quedarse dormida.

No tenía tan claros sus sentimientos por Ron. Era uno de sus mejores amigos, de eso no había duda, pero, los últimos años lo había visto como algo más que un amigo. Sintió muchos celos cuando Ron estaba con Lavender y se sintió jubilosa cuando él dijo su nombre en la enfermería. Se preocupaba por él todo el tiempo y sus buenos o malos tratos, cambiaban su humor enormemente. Suspiró con cansancio. El pelirrojo realmente la confundía.

A la mañana siguiente, Hermione se despertó de buen humor y se levantó temprano a darse una ducha rápida. Secó su cabello con un encantamiento y lo recogió en una coleta alta. Le sonrió a su reflejo.

Bajo los escalones, dispuesta a preparar el desayuno para los tres chicos, sabía que esa no era una tarea que le correspondía a ella por ser la mujer, era algo que hacía con gusto y que además, era necesario. Harry casi no dormía por las noches por lo que no se levantaba temprano y Ron lo único que sabía sobre preparar comida, era como comérsela. Una mueca de burla apareció en su rostro, molestaría con eso a Ronald cuando tuviera la oportunidad. Cuando entró en la cocina soltó un gritito de sorpresa al ver a Cedric bebiendo café y mirando por la ventana, pues no pensó que hubiera alguien despierto a las 7:30 de la mañana. El chico le dirigió una mirada de desconcierto al ver como se asustaba y casi le hace tirar su café en sus ropas muggles.

-Perdona, no sabía que estaba alguien despierto a estar horas. – Explicó la chica – ¿Te molesta si tomó una taza de café?

-Claro que no. No tienes que pedirme permiso para nada, Hermione. Este también es tu hogar ahora. – Hermione se sonrojó.

-Gracias. – Cedric la miró divertido. Siempre la miraba de esa forma cuando ella le agradecía algo y le molestaba que lo hiciera... Aun así, él lograba sonrojarla siempre solo con mirarla o dirigirle la palabra. Tenía que aceptar que el chico era extremadamente guapo.

Hermione tomó un pequeño sorbo de su café y miro a Cedric, quien aun miraba por la ventana.

-Siempre que te veo, estas mirando por la ventana hacía el bosque.- Bebió otro sorbo de su café. Los ojos de Cedric se posaron en ella y la taza que Hermione sostenía con una mano, derramó unas gotas de café cuando tembló junto con ella.

-Lo hago inconscientemente. A veces me pierdo en mis propios pensamientos y siempre terminó mirando hacía el bosque, tan verde y tan sereno. Siempre me tranquiliza. – la castaña sonrió, a ella también le tranquilizaba ver el bosque. Cedric dio un sorbo a su café. – Hace tiempo que no hablamos, y eso que vivimos en la misma casa ¿cómo te has sentido aquí?

-Estupendamente. La casa es muy acogedora y no tienes idea de lo mucho que he extraño tomar una ducha diaria.

- ¿Cuánto tiempo duraste sin tener una ducha diaria? – Hermione sintió un poco de vergüenza al pensar que diría de ella cuando supiera que durante 6 meses se estuvo bañando una vez a la semana si es que había un lago cerca

-Prefiero no contestar. – Le dijo con una sonrisa divertida. Cedric le regresó la sonrisa divertida. Un silencio cómodo los envolvió mientras daban pequeños sorbos a su taza de café. Hermione se sorprendió al estar pensando en que si bebía más lento, podría pasar más tiempo hablando con el chico.

-¿Piensas regresar a Hogwarts si todo esto termina pronto? – Soltó de repente. A la castaña le tomó unos segundos responder.

-No lo sé, no lo había pensado. – Y era verdad, no había pensado en qué pasaría si lograban matar a Voldemort o qué pasaría si Voldemort ganara. – Pero ahora que lo mencionas, si, si me gustaría volver a estudiar si todo esto acaba pronto. Y si salgo viva, claro está.

-No pienses en eso. Los buenos vamos a ganar. Tenemos a Harry Potter y a la bruja más inteligente de su edad ayudándolo. – Hermione se sonrojó y al mismo tiempo se entristeció al darse cuenta que todo el mundo confiaba en ellos, cuando ellos no tenían ni idea de que hacer. - ¿qué pasa? ¿Dije algo malo? – la castaña se maldijo así misma por no haber aprendido a como ocultar sus sentimientos, eso es algo que no enseñan en los libros. Una lagrima traicionera bajo por su rostro. – Oye... lo siento – Cedric se había acercado a ella, y la abrazo tiernamente.

-No te preocupes – le dijo la castaña aun recargada en su pecho. – Es sólo que... Me gustaría tener todo lo necesario para completar la misión y finalmente, derrotar a quien tú sabes. –

-Creí que no temías decir su nombre.

-No le temo, pero lo he pensado durante estos días y creo que el tabú del nombre es real. – Cedric soltó el abrazo y la miro con confusión. – ¿No sabes por qué le empezaron a llamar de esa forma? – el chico negó con la cabeza. Hermione había olvidado que unos segundos atrás estaba llorando– Ah. Bueno. Durante la Primer Guerra Mágica se decía que si decías su nombre, él y sus mortifagos llegaban para asesinarte, de una forma u otra se enteraban al instante de que hablabas de él si lo llamabas... aunque Dumbledore decía que era solo un mito, creo que es real. Cuando nos atacaron en el bosque de Dean, Ron había mencionado su nombre... en menos de un minuto estuvimos rodeados por motifagos. – El chico la miro sorprendido e impresionado. Ninguno de los dos dijo nada más.

Hermione bebió el ultimo sorbo de su café y giró hacía el pequeño refrigerador que había en la cocina para sacar lo necesario para el desayuno y en menos de media hora, Harry y Ron estaban levantados esperando el desayuno.

El día transcurrió con normalidad, desayunaron, se encerraron con los chicos en una habitación para hablar de los horrocruxes, prepararon la comida, se volvieron a encerrar y solo salieron cuando un olor a comida hizo rugir sus estómagos.

Bajaron al comedor para ver que Cedric había comprado comida en el pueblo y los invitó a que comieran.


Cedric

Se había cumplido un mes desde que el trio dorado había llegado a su nuevo hogar.

Abrió los ojos perezosamente cuando la luz del sol empezó a colarse por su ventana. Miró su reloj y se dio cuenta que eran las 6:30 de la mañana. Bajó a la cocina para encender la pequeña cafetera que había comprado en el mercado muggle unos meses atrás y subió a tomar una ducha. Sabía que ella se despertaba a las 7:00 y procuraba que cuando ella bajara, él ya estuviera ahí con el café listo. Habían pasado dos semanas en el que bebían sus cafés juntos todas las mañanas antes de que hicieran el desayuno, era el único momento del día en que hablaban. A ese punto, Cedric ya conocía la historia de cómo sus padres se habían conocido y ella la historia de los Diggory. Había surgido una amistad entre ellos.

Salió del baño sin ropa pero con la toalla enredada en su cadera y cruzó el pasillo a su habitación. No había escuchado que Hermione ya estaba levantada, por lo que fue él quien pego un brinco cuando la chica le dijo un buenos días desde el sillón de la pequeña sala que se encontraba en el segundo piso.

-Diablos, me asustaste. – Notó que Hermione se quería reír pero se estaba conteniendo.

-Lo lamento... no pensé que iba a asustarte – Cedric la miró entrecerrando los ojos. Provocando que la chica se llevara la mano a su boca para cubrir la carcajada que estaba a punto de escapar.

- Vamos. Ríete. No te contengas. – La castaña soltó una sonora carcajada y Cedric se sintió un poco humillado al pensar en que realmente su reacción había sido ridícula y lo había puesto en esa situación. El chico miraba hacía el piso con una sonrisa divertida y se rascaba la cabeza mientras esperaba que la risa de la chica se acabase. La risa de Hermione cada vez era menos fuerte hasta que ella de pronto ya no reía. Levantó la mirada y descubrió que la castaña estaba viendo su abdomen fijamente, con cara de sorpresa. No supo qué, pero algo en su interior se revolvió. ¿Orgullo? ¿Vergüenza? ¿Satisfacción?

Hermione levantó la mirada y sus ojos se encontraron. La chica se sonrojó como nunca la había visto y balbuceó algunas cosas, entre las que Cedric pudo entender "ducha", "café" y "adiós", para después irse y encerrarse en el baño. El chico sonrió, por alguna razón le había gustado ver que Hermione había reaccionado de esa forma al verlo así.

Se vistió rápidamente en su habitación, aun sonriendo al recordar la reacción de la castaña.

Pensó servirse una taza de café mientras la esperaba. Pero decidió que la tomaría hasta que ella estuviera en la cocina.

7:00 am, como un reloj, Hermione entraba lentamente por la cocina. No lo miró a los ojos. Cedric ya tenía dos tazas listas para servirles café caliente, acercó lentamente una hacía la castaña quien la tomó entre sus manos dispuesta tomar la cafetera y verter el café, Cedric vio que temblaba. Se acercó a ella con la intención de ayudarla a servirse su café, un olor a fresas y vainilla inundó su nariz... ese olor le pareció delicioso y casi adictivo. Hermione se puso aún más nerviosa cuando Cedric se acercó a ella, tanto que dejó caer la cafetera al piso, la cual se quebró.

-¡Lo siento! – Hermione intentó limpiar a lo muggle. Pero Cedric con un reparo y otro movimiento de varia ya había limpiado todo.

-Tranquila. No pasa nada. – Ella aún estaba nerviosa - ¿Qué sucede? ¿Por qué estas nerviosa? – le preguntó, realmente preocupado por ella.

-Yo... no lo sé. – Cedric buscó su mirada, tratando de examinarla. Hermione le rehuyó la mirada y el castaño la vio salir de la cocina.

Exhalo confundido y, por primera vez en dos semanas, bebió a solas su café.


¿Pero qué mierda estaba mal con ella? Dos semanas atrás, se encontraba en su cama preguntándose sobre sus sentimientos hacía Ron y ese día miraba descaradamente a Cedric y a su abdomen y pecho desnudo. Pero ¿cómo se supone que iba a evitarlo? Cedric era verdaderamente guapo, lo notó desde el día que lo conoció, pero ella nunca lo había visto de esa forma. Pudo notar que su espalda era ancha, que sus pectorales y su abdomen estaban ligeramente marcados por el ejercicio, que las gotas de agua caían sensualmente por cada cuadro de su abdomen, que su sonrisa era extremadamente sensual. Un calor invadió su cuerpo y se convirtió en lava cuando Cedric la descubrió. Fue vergonzoso y en un millón de formas humillante. Se metió a la ducha. Dejo que el agua fría la relajara y trato de olvidar por unos segundos, la reacción que tuvo su cuerpo al ver a Cedric así.

Puso un poco de champú sobre su mano y lavó sus rizos con cuidado mientras pensaba que esas dos semanas en las que cada mañana tomaba café con Cedric, la mantenía sonriendo todo el día. Incluso cuando Ron la trataba mal, la imagen del castaño bebiendo café con ella, hacía que se pusiera nuevamente de buen humor.

Al salir de la ducha y secar su cuerpo con una toalla, siguió pensando en Cedric. En lo bien que la hacía sentir, en como su sonrisa aceleraba su corazón, en como su cercanía la hacía sentir tranquila. Con Ron llego a sentir eso alguna vez... pero nunca sintió la pasión que hace un momento había sentido con Cedric. Cayó en cuenta de lo que estaba pasando cuando se estaba poniendo su ropa... se estaba enamorando de Cedric Diggory.


Espero que les haya gustado el capítulo. Trataré de actualizar más seguido
Muchas gracias por sus reviews!
SALESIA: Muchas gracias por tus reviews :D me pusieron muy contenta. La verdad es que yo también soy muy fan de los Dramiones, pero un día intente emparejar a Hermione con alguien más (para leer algo distinto) y me encontré un fic de Hermione y Fred, en el que aparecía Cedric como ex novio de ella y me pareció que hacían buena pareja... ambos son muy inteligentes ¿no crees?

No había pensado en incluir a Draco Malfoy pero ahora que lo pienso, si lo haré... Sin embargo, no tendrá una gran participación porque, como ya te dije, soy muy fan de Dramione y probablemente los terminaré poniendo juntos si escribo mucho sobre él jajaja.

A ver que pasa, conforme me vaya surgiendo la inspiración. Este capítulo me salió muy meloso, estoy esperando el momento en que se me ocurra algo de acción para la historia. ¡Muchas gracias por tomarte el tiempo de escribirme!

MartinaLecuona: Te agradezco muchísimo que te hayas paseado por acá, espero que sigas leyendo la historia y te guste. Para mi también es raro emparejar a Hermione con alguien que no sea Draco, me paso mucho con este capítulo que quería poner a Cedric como si fuera Malfoy jajaja. Gracias por tu review! SI tienes alguna recomendación, házmela saber :D