N/A: Hola Hola! Como están? Ha pasado mucho tiempo... hasta me da nostalgia TuT Bueeeno, Esta vez les traigo un capítulo que debio haber sido publicado hace muuucho tiempo... Pero por circunstancias del Destino, de los Olímpicos y Dioses Guerreros, no se pudo; Pero hoy, Hoy! Si lo subo :B
Disclaimer: Saint Seiya es de Masami Kurumada, de nadie más... Por que si no...
Las siguientes semanas las pasaron muy tranquilamente, una que otra discusión entre el Fénix y la Cobra, O el Fénix y el Cisne, o Fénix con el Pegaso, o el Fénix y el Dragón, o Todos y Fénix ...Todo normal. Shun y Junet se fueron haciendo mas cercanos, él le ayudaba a entrenar para poder ascender de puesto, mayormente en las mañanas luego del desayuno.
Después de las primeras dos semanas de convivencia Ikki decidió irse (como siempre) ya que no aguantaba la compañía por mucho tiempo. Sólo se fue dejando una nota para todos los de la mansión.
_Habitación de Ikki_
-Vaya... tan típico de Ikki... - dijo Shiryu mientras le entregaba la carta al hemano del susodicho.
-Si... mi hermano odia las despedidas - le dijo leyendo la carta en la que se despedía de todos, y todas.
-Ese Ikki... Pero, era de esperarse - comentó Seiya a la vez que le arrebataba la carta de las manos a Shun.
-Bah!... Mejor que se haya ido, prefiero estar sufriendo por su partida, que por sus llamas - Hyoga recordó sus discuciones con el Fénix y le pasó un escalofrío por la espalda.
-Menuda forma de escribir - Seiya admiraba la caligrafía de su amigo Ikki, vaya que si era hermosa.
-Ahh Seiya nunca cambiaras... ni siquiera un poco verdad? - se echaron a reír por el comentario del Dragón.
Ese día continuaron con su rutina de descanso. Shiryu leyendo varios libros, Hyoga Nadando en la piscina como si no hubiese un mañana, Shun entrenando con Junet, Seiya molestando a Marin y Shaina... todo habitual.
_Semana Siguiente _
_Comedor de la Mansión _
-Queridos amigos, les informo que... debo volver a Siberia, ya que se acerca el cumpleaños de mi querida madre, y tengo que ir con ella - les informó el Cisne, él partiría en dos días.
-Bueno... Hyoga hay cosas muy importantes, y tu madre es una de las principales así que es mejor que vayas y hagas todo lo necesesario para sentirte tranquilo - le dijo Shun, mostrándole su apoyo.
-Vaya, justo cuando se va Ikki, tienes que seguirle - Seiya estaba desanimado por la partida de su compañero, a pesar de ser todos sus amigos, era Hyoga con el que siempre podía contar para sus bromas o travesuras.
-Me alegra que nos lo digas con tiempo querido amigo, así podremos disfrutar de tu compañía a máximo - Shiryu le dio unas palmaditas en la espalda para levantarle un poco los ánimos.
-En ese caso... ¡Vamos todos a Bailar y Festejar con nuestro amigo Hyoga! - el Pegaso sujetó a todos en abrazo grupal para luego soltarlos rápidamente y meterse ala ducha diciendo que sería una noche inolvidable.
Y efectivamente, los cuatro muchachos salieron a divertirse esa noche; fueron a una buena discoteca y bebiron en nombre de su amigo, y en nombre de Ikki (Por que ya no estaba). Llegaron a la casa alrededor de las 2 Am, pero sorprendentemente sólo estaba Marin en la puerta de la mansión para darles la regañada de sus vidas.
_En la Entrada al Jardín Principal _
-¿Qué rayos creen que hacen llegando a estas horas? - les dijo en un elevado tono de voz, Marin había hecho cambio con Shaina para la guardia nocturna, ya que en la mañana había escuchado a los jóvenes y sus planes de salida (a Seiya) Y prefirió ser ella la que los recibiera en lugar de la belicosa peli verde.
-Lo... Lo sentimos Mucho ...Ma ...Marin-San... - era Shun, que arrastraba las palabras al hablar. Él traía a Seiya en sus hombros, ya que éste se había dormido hace ya mucho.
-Shh...¡Shh Marin! ¡SHH MARIN DEJA DE GRITAR! - ese era Shiryu que apenas podía mantenerse en pie, y comenzaba a armar un alboroto.
-Ya Callense de una buena vez... Si siguen así, despertarían a Shaina y yo no impediré un combate. - dijo cruzando sus brazos.
-Bueno...Que se venga! ¡Que venga aquí esa pinche Víbora! - Seiya al escuchar ese nombre se soltó de su amigo y tambaleante fue hacia su entrenadora y comenzó a llamar a Shaina.
-¡Callate Seiya! Ya es suficiente alboroto para una noche ... Vayanse inmediatamente a sus habitaciones - se quitó una venda del brazo y tapó la boca de Seiya para que se callase.
-Bien Mrin-San... Nosotros le pedimos imensas disculpass... con su perrmiso me llevoo a Seiya - Shun con palabras arrastradas, quiso llevar a Seiya dentro de la mansión, pero por lo visto Seiya tenía otros planes.
-¿¡Quieres que me vaya Marin!? ¡Bien! No me hago ningún maldito problema... -Seiya se había quitado la venda de la boca, y salió corriendo a quién sabe donde a una velocidad increíble.
-¡Seiya! - lo llamó Marin preocupada, pero los otros tres solo se reían de la situación.
-Ahora si que te calmó ¿No es Así Marin? Jajaja - rió el ebrio Dragón.
-Ese es Seiya! Ese es mi amigo! - Éste era Shun, que se sujetaba del peli negro para continuar riéndose.
-¡Ya callense de una maldita vez! ¡Todos ustedes, A sus habitaciones YA! - les gritó, la mujer estaba furiosa y había hecho que se callasen le sirvió para darse cuenta que Hyoga estaba muy callado - Y tú, ¿Hyoga qué rayos pasa contigo?
-Yo no estoy en tan deplorable estado - ...¿Que? Hyoga no estaba ebrio, o no tanto como los demás. Si estaba ruborizado y olía un poco a alcohol, pero no arrastraba las palabras ni se tambaleaba.
-Está bien, No me importa... Vayan todos a dormir - les dio la espalda al ver que la habían obedecido. Sería una noche larga hasta encontrar a Pegaso...
Esa noche fue la única fuera de lo común que tuvieron durante las siguientes tres semanas más; Esa Noche Seiya se fue con Miho, y cuando estuvo sano le dijo a Marin que se quedaría allí porque se lo había prometido a la chica. Seiya regresó a la Mansión para despedir a su amigo y a avisarles de su decisión.
Durante el transcurso de esas tres semanas Shun vio a Junet solamente dos veces, ya que la Amazona estaba muy mal de salud... Así que ella le pidió un poco de distancia. Al finalizar esas semanas, las tres Amazonas se fueron al Santuario, para comunicar el estado de la Amazona de Camaleón ya que ésta apenas comía, y si lo hacía lo vomitaba todo; cuando entrenaban, se fatigaba con mucha facilidad e incluso se desmayaba durante los trotes matutinos.
Y finalmente, Shiryu. Luego de una semana más de estadía, se disculpó con Shun, pero él tendría que partir hacia los cinco picos para seguir entrenando con su maestro y... quería ver a su querida Shunrei. Shun entendió perfectamente sus motivos así que le deseó suerte a su amigo y a pesar de estar triste por su partida, igualmente estaba feliz por saber que él tenía un lugar a donde llegar... Todos sus amigos tenían un lugar al cual llegar.
Todos... menos él...
_En el Santuario_
-Lo sentimos mucho Saori-Sama, pero el entrenamiento debió haberse regularizado... ya a pasado un mes desde su último entrenamiento - dijo una enojada Shaina.
-Tienes mucha razón Shaina-San, pero tu sabes muy bien que su condición es inestable y muy delicada para un entrenamiento de ese tipo - le dijo suavemente Saori a la Amazona de la Cobra.
-En ese caso permitamos que el caballero Mu de Aries la revise... ya que los doctores únicamente le toman la temperatura y le dan inútiles medicamentos... - pidió en una reverencia hacia su diosa.
-Si en el transcurso de estos cinco días su condición no mejora, haré que el Caballero Dorado la revise... puedes retirarte Shaina-San... - le informó a su subordinada.
Aun que no lo pareciese, Saori era muy amiga de esas tres Amazonas, cada una de ellas había conseguido entrar en su corazón... Pero la Amazona de Camaleón era especial, no era agresiva como las demás y era comprensiva con todos los que conocía, y eso había cautivado el corazón de la diosa; El saber que no había mejoría con la rubia amazona de las islas Andromeda, la preocupaba mucho.
-Muchas Gracias Saori-Sama - con una reverencia se retiró de los aposentos de la diosa.
_En la Zona Amazona_
Junet estaba postrada en cama, sin moverse mucho... Su cuerpo entero le dolía, la Cabeza, Los brazos, las Piernas, los Muslos, el Abdomen, el Vientre...
Sinceramente eso era algo de esperarse, tomando en cuenta que la mujer había entrenado con Shaina hace un par de horas; también hay que saber que Junet estaba sin energías antes del entrenamiento, también que ella estaba un poco desnutrida, débil hasta para caminar, con un cansancio de los mil demonios... Notablemente eso era algo que a la Cobra, no le importaba lo más, mínimo.
_Flash Back_
Todas las Amazonas del recinto se alarmaron al ver a Junet fuera de la cama para, según Shaina, "entrenar ", y al parecer todas conocían los duros y horribles entrenamientos de Shaina. Intentaron detener el el "entrenamiento " pero fue inútil, por que la peli verde se libraba de las demás con facilidad.
Comenzó el entrenamiento, Junet apenas podía esquivar los ataques de Shaina, pero esta no se contuvo con nada ni ó la velocidad y golpeó a Junet en su máscara, haciendo que la Camaleón Cayese al Suelo junto con un fuerte golpe. Se levantó con pesar, solo para seguir esquivando, y justo antes de recibir el golpe que la dejaría inconsciente, golpeó a Shaina en la mejilla (De nuevo) rompiendo esa porción de la mascara totalmente... La mitad de la máscara estaba regada en pedazos en el todo el piso.
_Fin Flash Back_
-Eres una chica dura Junet - entró Marin para ver a la pobre mujer.
-Ja... ni tanto Marin, solo mirame - rió un poco la rubia.
-Para haber soportado a Shaina en ese estado, yo me quito el sombrero ante ti - hizo una reverencia ante la Camaleón.
-Oh Marin, yo daba lástima - se sentó apenas.
-¿Dabas? Das lástima pequeña - dijo bromeando mietras que lograba hacer que la chica se volviera a acostar.
-Si... odio estar así, estoy peor que muerta en vida... - dijo esto en un tono muy triste y cansado.
-No te preocupes querida Junet - le dio un beso en la frente - Ya estarás mejor, solo es cuestión de tiempo - se quedó a su lado hasta que Junet se durmió. Marin estaba muy preocupada por su compañera, su salud estaba por los suelos... y no sabía que mas hacer...
_A La Mañana Siguiente _
Shaina salió a dar una caminata muy relajante por el Santuario, nesecitaba despejar un poco la mente.
El día anterior ella pensó que para ayudar a mejorar la condición de Junet, lo mejor sería volver a su antigua rutina y hacer algo de entrenamiento cuerpo a cuerpo... Pero al parecer fue una muy mala decisión, ahora parecía que su compañera había empeorado su estado. Ella se sentía más que culpable por eso...
-Lo siento mucho... - liberó sus pensamientos al aire, fue a parar a una pequeña colina que estaba muy cerca de los doce templos.
-¿Shaina-San?... - la llamó una voz que provenía detrás de ella.
-¿Ehh? - se volteó rápidamente - ¿Que haces aquí Mu-San? - preguntó la Amazona al ver al Caballero Dorado parado allí, mirando al paisaje.
-Siempre vengo por aquí en las mañanas... ¿Y qué te trae por aquí con esa máscara hecha pedazos? - preguntó el caballero de Aries, viendo que la máscara de la mujer mostraba parte de su rostro.
-Vine a despejarme un poco, y la máscara está así por el entrenamiento de ayer... - le respondió mientras se ponía de pie.
-En ese caso es mi trabajo repararla - le extendió su mano para que le diese su máscara - damela y te la devolveré dentro de unos minutos - le sonrió amablemente a la Mujer.
-Bien, pero no demores mas de unos minutos Mu... - se volteo y le entregó su máscara al caballero Ariano.
-Bien Bien, no te preocupes Shaina-San - tomó la máscara y se fue a su Templo a reparar la Máscara de la Amazona.
La Amazona subió un poco más por la colina, no quería que nadie la viese sin su máscara. Llegó a la cima de esa colina y tomó asiento, no pasaron mas de dos minutos hasta que ella vio a una larga cabellera rubia muy cerca de ella.
-¿Que haces aquí? - preguntó sin voltearse la peli verde.
-Mmm... contemplar ésta hermosa vista Shaina-San - recibió una respuesta tranquila.
-Vete, no deberías estar aquí... - le dijo molesta de su tranquilidad.
-Vamos, no seas así Shaina-San - se acercó mas a la joven Amazona.
-Por favor, no quiero más problemas... Vete... - Shaina se volteo para ver unos hermosos ojos azules que la miraban de forma muy tierna.
-De verdad espero que no estés molesta conmigo Shaina-San... - se sentó al lado de la Amazona.
-No lo estoy... No tengo motivos para estarlo, por el contrario yo te debo una gran disculpa... - dijo apenada.
-Nunca esperaba escuchar esas palabras de ti - rió un poco la rubia Amazona. Junet había subido a la colina porque el día de hoy había amanecido de maravilla.
-Callate... Deberías estar descansando, y con tu máscara puesta... tonta - la molestó por su actitud tan despreocupada.
-Jajaja... Deja de preocuparte tanto Shaina-San - rió otra vez, sacó su máscara de un gran bolsillo y se la puso - ¿Ya está? ¿Feliz? - se levantó e hizo una pose graciosa que hizo reír a su amiga.
-Jajaja, parece que hoy has amanecido mucho mejor que los días anteriores - le siguió la corriente a su amiga, estaba feliz de verla allí de pie.
-Si, parece que las medicinas por fin hicieron efecto - dijo muy feliz la Camaleón.
-Te lo diré sinceramente, me alegro mucho escuchar eso - le sonrió a la otra Amazona.
-Gracias Shaina-San... Ehh y tu ¿Por que estás sin tu máscara? - le preguntó curiosa a Shaina, ya que se había volteado para que nadie vea su pequeño sonrojo.
-Aries me la está reparando, ya que ayer me la hiciste pedazos - bromeo un poco, pero después de decirlo no recibió respuesta, después de no escuchar a la otra muchacha se volteo para buscarla con la mirada.
Junet estaba tirada en en el suelo, con la respiración muy agitada y notablemente adolorida.
-Mie..Mierda... - Junet intentaba ponerse de pie, pero no lo consiguió, sólo logró volverse a caer...
-¡Junet! ¿¡Que sucede Junet!? - preguntó mientras la cargaba para llevársela.
-Me... Me duele... - dijo al borde del llanto.
-Tranquila Junet... Tranquila, te llevaré con Mu... él sabrá que hacer - sin más que decir, Shaina se dirigió al Templo de Aries con su amiga a cuestas.
_Templo de Aries_
-¡Mu-San! ¡Mu-San! - Shaina entró al Templo y comenzó a llamar a los gritos al Ariano.
-¿Shaina-San? - se escuchó la voz del hombre, provenía de un pasillo.
-¡Mu-San! ¡Por favor necesito su ayuda! - la voz de la mujer sonaba desesperada y asustada.
-¿Que sucede Shaina-San? - llegó corriendo al lugar donde estaban las dos mujeres. Era Shaina con una cara de preocupación absoluta, que traía cargada a una Junet muy débil apunto de desmayarse.
-Por favor ayudala... ¡Por favor! - pidió entre lágrimas.
-Si, no se preocupe Shaina-San - se llevó a la otra mujer en brazos, Shaina lo seguía por detrás.
_Habitación de Mu _
Mu llevó a la muchacha a la única cama que había en el Templo, y la puso allí. Al parecer la chica ya se había desmayado, así que él aprovechó ese estado de "Tranquilidad" en su cosmo para revisarle con su propia energía .
A través del cosmo, inspeccionó cada rincón de su cuerpo, La Cabeza primero, Luego el Torso, Cada Brazo, el Abdomen. Se detuvo de forma abrupta... ¿Qué era aquello que acababa de sentir?...
-¿Que pasa Mu? - preguntó la Amazona al ver que aquél hombre se detuvo de golpe con su inspección.
-Shaina-San... Ehh... esto no es algo normal... - dijo sin mirarla "Esto no es posible... Junet es una Mujer Amazona... Pero éste cosmo...".
-¿Que?...¿Por qué? ¿Qué Sucede con ella Mu? - preguntó a ver al Dorado tan pasmado.
-He sentido que ella tiene un... - no pudo terminar de decir lo que tenía ya que Junet se había sentado de golpe y comenzó a mirar a todas partes.
-¿Donde estoy?... ¿Mu-San?¿Shaina-San?... - la chica parecía muy confundida.
-Junet... ¿Estás bien? - Shaina se le acercó a la joven rubia y la abrazó.
-Si... Si estoy bien - correspondió el abrazo.
-Junet-San me alegro mucho que estés bien, nos tenías muy preocupados - le dijo con una sonrisa a la joven Amazona.
-Lo siento si los hice preocuparse - se disculpó Junet.
-Shaina-San - la llamó Mu - ¿Puedes dejarnos un momento a solas por favor? - le pidió con mucha delicadeza.
-Ehh... Si claro - dijo saliendo de la habitación, había notado la tensión del cosmo de Mu, así que prefirió salir rápidamente de allí.
-Bien, ¿Como has estado Junet-San? hace mucho tiempo que no nos vemos - le dijo con una sonrisa en el rostro.
-Si... he estado bien - respondió algo confundida por su actitud.
-Perdona por haber sacado a Shaina, pero tengo que hablar contigo de algo muy privado - le dijo mientras se sentaba a su lado.
-Claro Mu-San, siempre puedes contar conmigo sin importar la situación - le dijo más tranquila; cuando ella vivía en el Santuario con las Demás Amazonas, se había hecho muy cercana a los Caballeros Dorados, especialmente de Mu y Afrodita, así que no era de extrañarse que Mu quisiera hablar de sus cosas con ella.
-Te lo agradezco mucho Junet-San, pero... ¿Tu confías en mí? - le preguntó serio, lo que tenía que preguntarle era muy privado y necesitaba saber si ella confiaba en él como para decirle lo que sea.
-¿Yo? Claro que si Mu-San, Sinceramente confío más en ti que en las demás Amazonas - le confesó, ella pensaba que le iba a decir algún chisme o algo por el estilo...que equivocada que estaba...
-Eso me reconforta mucho - dijo sonriendo - Pero dejame preguntarte algo muy pero muy privado Junet... ¿Estuviste con alguien en los anteriores meses? - preguntó directamente.
-¿A... A qué te refieres Mu-San? Yo... Yo... - Al parecer Mu lo sabía, era de esperarse de él, ya que parecía que ya la había examinado antes de que despertase.
-Junet, por favor... esto es muy importante - le pidió mientras sujetaba las manos de la chica.
-Yo... estuve con Shun hace mas de dos meses... - dijo finalmente, lo que más temía en el mundo, su mayor pesadilla se había hecho realidad, se enteraron que ella... ya no era virgen...
-Vaya... Esto, esto si que no me lo esperaba... - dijo algo asombrado, nunca pensaría que vería esto con sus propios ojos, una Amazona que ya no es Virgen, y por causa del Caballero más Santo y Devoto de todos, Shun De Andromeda... - Junet por favor quitate la máscara, debo decirte algo muy importante... - le pidió.
-Si... Si Mu... - se sacó la máscara, dejando ver un rostro lleno de lágrimas - ¡Por Favor Mu! ¡No Se Lo Digas A Nadie! ¡NO QUIERO MORIR! - le suplicó mientras sujetaba con fuerza el torso del Caballero de Aries, las lágrimas ya habían mojado gran superficie de la remera del Ariano.
-No... No te preocupes por eso Junet... - la tranquilizo acariciandole el cabelo.
-Entonces Mu... ¿Por qué estás así de preocupado?... ¿Alguien más lo sabe? - soltó al Hombre y se limpió las lágrimas.
-Junet... - la miró a los ojos - Ahh... Estás Embarazada... - le dijo cerrando los ojos, pudo sentir como en ese momento la chica se tenso en sus brazos.
-¿Estas... Estás hablando enserio Mu?... Porque... - Las lágrimas salían de sus ojos involuntariamente, una delgada capa de sudor cubrió su cuerpo, y unos ligeros escalofríos se apoderaron de su ser... Ni su cuerpo ni su mente estaban preparados para oír eso; Miedo, Angustia, esas palabras se quedaban cortas para poder describir su estado actual... "Pánico" podría ser algo muy cercano.
-Junet... Calmate por favor... - intentó tranquilizar a la mujer que estaba al borde de un colapso.
-¿Que he hecho...?¡Maldita Sea! ¿¡Por que lo he hecho!? ¡SOY UNA ESTÚPIDA!... - gritó fuertemente, llorando y sollozando; se sujetó el rostro entre las manos y clavó sus uñas en él, dejando marcas muy profundas.
-No te hagas daño por favor... - Le sujetó las manos - Junet... ¡Junet! - la llamó, consiguiendo que lo mirara - No solo es tu culpa... Escucha lo que voy a decirte, en Athena puedes buscar el perdón... pero debes hacerlo de inmediato, o de lo contrario... sabes lo que sucederá - le advirtió
-Tengo mucho miedo Mu... - no aguantó más, y la muchacha quebró en llanto desesperado. Su cara debía estar hinchada de tanto llorar.
-No te preocupes Junet, contarás conmigo para todo... No dejaré que te suceda nada, sin importar el castigo - la abrazó para dalre consuelo. Nada le partía mas el corazón, que ver sufrir de esa forma a una persona, y peor aún, una mujer indefensa.
-Gracias Mu... Doy gracias a los dioses por tenerte a mi lado... - se aferro al hombre... en estos momentos, el único con el que sabiarque podía contar para todo.
-Junet... Ven mañana por favor,terminaremos de hablar de esta situación, y también estarás más tranquila emocionalmente ¿Te parece? - la tranquilizo con una sonrisa.
-Yo... Creo que mañana tengo entrenamientos con las discípulas... - le respondió un poco insegura de poder verlo al día siguiente.
-Entonces... ¿en la noche? - le propuso - Puedes salir sin que nadie te vea, o muy temprano en la mañana ... Elige tú - le dijo, era muy importante que hablaran de la situación, de como se lo diría a Saori y como se lo diría a Shun...
-Bien... creo que en la noche estará bien, pero no muy tarde, no quiero causarte mas problemas - le dijo mientras se levantaba de la cama y se colocaba su máscara, agradeció la máscara por que así nadie notaría el daño que se había hecho con las uñas y de la hinchazón de sus ojos.
-Entonces prepararé un poco de té para cuando llegues - le sonrió, siguiendo a la Amazona a la puerta - Oh! eso me recuerda...! - el Ariano fue a sacar unas hierbas y plantas de un jarrón que tenía en un estante cercano.
-¿Qué son Mu? - preguntó con curiosidad.
-Son unas plantas que fueron bendecidas en la Sala Gemela del Templo de Virgo, son medicinales y te ayudarán mucho a recuperar fluidos y nutrientes, quiero que te prepares infusiones cada mañana y cada noche hasta que mejores - le entregó el jarrón con las hierbas.
-Claro Doctor Mu - rió un poco por la actitud del dorado, que agradecida estaba con él!
-Jajaja bien bien, y entregale a Shaina su Máscara - levantó la máscara de una mesa con materiales de metal - Debe estar andando por allí sin su máscara... es mejor que se la des antes que me reclame a mi - comentó con gracia, dándole la Máscara a la Joven.
-Si... Gracias por todo Mu - se despidió con una reverencia, y salió en búsqueda de su compañera.
Dos Semanas Después
-Mansión Kido_
Últimamente Shun ha estado teniendo pesadillas horrendas... Mejor dicho, desde que se fue Seiya, pero a pasar las semanas fueron empeorando... Ese era otro motivo por el cual no quería quedarse solo, a pesar de tener la ve compañía de Tatsumi, él sentía que estaba en peligro de algo... o alguien ...
_Sueños de Shun _
Se podía ver a Shun en la base del reloj de las doce llamas, en el Santuario. Shun estaba con la caja de Pandora que contenía la armadura de Andromeda ... Pareciera que se acercaba una guerra.
De pronto Shun escucha un ruido fuerte que proviene de la Primera casa zodiacal, Aries. así que fue a investigar, y se encontró con varios hombres vestidos con armaduras sombrías (que luego sabremos que eran Safuris). Al parecer estos hombres eran Afrodita, Death Mask, Saga, Shura y Camus... y en sus pies estaban los demás dorados con heridas muy graves, algunos agonizantes y otros ya muertos .
Shaka, su maestro, apenas levanto la cabeza y le dijo.
-Shun... cuidate... cuidate de la mujer... no le creas nada de lo que dice...por que ella es... - Shaka ya no pudo seguir hablando ya que Shura le acababa de decapitar con su Excalibur.
-¡Maestro Shaka! - Shun quiso correr hacia el cuerpo del hindú, pero antes de llegar con su maestro, tres figuras muy altas se pararon frente a él. No sabía quienes eran por la ocuridad en sus rostros.
-Mi Señor, no se tome la molestia de acercarse a la escoria, me haré cargo personalmente de la basura... - y con un movimiento de brazo,generó una explosión que hizo aun más pedazos los cuerpos de los Santos. La sangre manchaba el rostro aterrado de Shun.
-Lo han hecho muy bien caballeros, pero ya no son de utilidad para el Señor Hades... ¿Verdad, Shun? - Una voz femenina que provenía de sus espaldas, llamó su atención.
-¿Quien...? - Se volteo tembloroso, una mujer de largos cabellos negros como la noche, con el rostro hermoso a pesar de su palidez y con imponente mirada.
-Mi Señor, también encontramos a estos intrusos en las cercanías - Otro de los hombres arrojó los inconscientes cuerpos de sus amigos a los pies de Shun, el cual cayó de rodillas al ver a sus amigos en ese estado, ensangrentados y sucios por las batallas que habrán librado en contra de esos tres hombres.
-Éste sigue causando problemas, ¿Que deberíamos hacer, Mi Señor? - le preguntó a Shun ese hombre.
-Her... Hermano... - Shun se paró casi al instante, y con paso torpe, se dirigió a su supo en que momento perdió el control, pero sujetó a Ikki del cuello, y comenzó a ahorcarlo con mucha fuerza. No podía dejar de llorar, tampoco podía evitar lo que hacía... sus manos empezaban a cortar la carne del cuello de su hermano.
-Shun... hermano... - Ikki sujetó la remera de su hermano, intentando detenerlo. Comenzaba a toser sangre, sus fuerzas se iban a cada segundo, hasta que finalmente Shun lo soltó.
-Hermano...¡Hermano! -Shun se tiró al suelo junto a Ikki, quien daba sus ultimas respiraciones, Shun abrazó a su hermano mientras se llenaba con su sangre.
-Shun... Hermano... Disculpame ... yo no... no pude protegerte ... Perdoname por favor ... - Con estas últimas palabras, Ikki murió en los brazos de Shun.
-¡NOO HERMANO! - su grito desgarrador se escuchó por todo el lugar...
-Fin Del Sueño _
-No...No... Hermano! - Shun se sentó de golpe, con la cara aterrorizada y llena de sudor... otra pesadilla.
Las pesadillas siempre eran en el Santuario, y el siempre terminaba matando a alguien querido... Pero a manera que el tiempo pasaba, las muertrs eran peores...
-Shun-San... creo, creo que ya es momento que vayamos a... vayamos a verla... - Tatsumi entró corriendo a la habitación del joven peliverde, estaba muy preocupado por él, incluso si no lo demostrase. Todas las noches a la misma hora, Shun desoertaba gritando y muy asustado... Ahora le pondrían fin a la situación.
N/A:Bueno, éste capítulo esta un poco largo, pero es para llegar al punto al que la historia debe llegar jejeje. Bueno,¿Que les pareció? ¿La reacción de Junet estuvo realista?¿Shaka es Sexy?Ehhh... Perdón, eso va entre exclamación ¡Shaka es Sexy!... Nos leemos en la próxima!
