Ser una reina conllevaba saber leer entre líneas, saber decir si, cuando interiormente uno se moría de ganas de gritar no, guardarse casi todas sus emociones y canalizarlas, para así lograr la prosperidad y bienestar del pueblo al cual se estaba gobernando.
- - - Alteza – repuso uno de sus ayudantes de cámara.
- - - ¿Que sucede? – respondió mirando hacia su ayudante, dejando de lado, el libro que estaba leyendo en ese momento.
- - La princesa está aquí – inquirió el ayudante, al instante de escuchar los gritos de su hija adolecente, salir desde alguno de los pasillos, arreando al personal a que transportaran su equipaje, de una manera por demás poco refinada.
Se encamino fuera de su estudio, siendo seguida por dos guardias de compañía en el trayecto, deteniéndose ante su hija, la cual lucia terriblemente mal, algunas lágrimas a un se asomaban de sus delicados ojos azules, siendo a un resaltado por la actitud de quiero que esto se haga rápido y ahora, que había tomado , una leve inspección de su parte, además de recordar el calendario para darse cuenta que la visita programada de su primogénita, que a radicaba formalmente en el reino humano, no tenía que acontecer hasta dentro de tres meses, algo bastante grave debió pasar para ese abrupto cambio de planes.
- - Star Butterfly ¿puedes explicarme que está sucediendo? - pregunto al instante de sentir los brazos de su hija, y su llanto volver a recorrer sus mejillas sonrojadas, mientras la palabra marco se mezclaban indescifrablemente entre cortada.
Marco llevaba, casi cuatro horas mirando el techo de la antigua habitación de estar, intentando, recobrar la compostura, había buscado como loco otras tijeras interdimencionales, pero al parecer Star se había llevado ambos pares, Star, no podía dejar de pensar en ella, y más al sentir su dulce aroma abrazándolo, pero siempre que cerraba los ojos, también pensaba en el beso que le había robado esa loca prima de Jennifer.
- - Marco Díaz – exclamo una voz, bastante autoritaria desde su espejo, y fue entonces, que la cosa se empezó a poner peor.
