Marco se dejó caer sobre su cama, habían pasado dos semanas, desde la última vez que vio o hablo con Star, podía sentir los ligeros golpeteos de su corazón, contra su pecho, al saber que todo este asunto era un error.
- - - Pero en parte ella tiene la culpa – gruño el chico aventando su almohada hacia el techo – pensé que todo sería diferente desde aquella vez – gruño por abajo.
Star dejo su vaso sobre la mesa, mientras los ojos de su madre la criticaban en silencio, quizás hablar con ella de ese detalle, no había sido lo más sensato del mundo.
Flash Back.
La lluvia caía como torrentes anti diluvianas, sobre la copa de los árboles, mientras ambos chicos buscaban refugio dentro de ese gigantesco tronco de árbol, caído en medio de ese bosque interminable.
- - - Creo que tenemos que salir de aquí – inquirió la chica nerviosamente, buscando sus tijeras interdimencionales.
El castaño asintió, observando y analizando el ambiente que los rodeaba, parecía que esos salvajes ya no los perseguían más, pero no podía estar seguro de eso, hasta estar de vuelta en su dimensión.
- - - Mierda – escucho decir a Star, mientras volteaba a mirarla - ¿Sucede algo? – pregunto nerviosamente.
- - - Mis tijeras debieron caerse en el camino – respondió sumamente asustada.
Fin del flash back.
Se puso de pie, y camino hacia su librero, tomando entre sus manos, la foto que ambos habían tomado en Nimblea, un ligero rubor, cubrió sus mejillas, se veía tan hermosa, se veía como esa primera vez.
Dejo la fotografía y saco su cartera de su pantalón, el preservativo en si estaba a punto de caducar, no era extraño que su edad, ya tuviera conocimientos sobre salud sexual, mas no tenía una vida sexual activa, a un así, siempre cargaba dicho aditamento, por si se ofrecía, sonrió sutilmente, ni si quiera sus amigos, sabían que tenía ese dichoso condón en su cartera.
Dejo salir un suspiro, y se dejó caer en su cama, dejando salir un ligero gruñido.
Star volvió a bajar la cabeza, ante la mirada desaprobatoria de su madre, para encerrarse en su habitación, no se sentía para nada cómoda, con esa situación, pensaba que su madre lo entendería, además no había pasado nada, desde aquella ocasión, un ligero rubor cubrió sus mejillas, mientras se recostaba en su cama.
Flash Back
El calor del fuego los envolvía, mientras lentamente le quitaba la camisa, a su mejor amigo, dejando al descubierto su pecho ejercitado, un ligero tono carmesí cubrió sus mejillas – ¿te gusta lo que ves?- pregunto el chico acariciando su mejilla, sonrojándola a un más.
Fin del flash back
Su cuerpo se movió involuntariamente, quizás tener la almohada que pertenecio a Star, a su lado, no había sido la mejor idea del mundo, podía sentir ese dulce aroma embriagarlo, recorrer cada poro de su piel, susurrando dulces palabras de amor.
Flash back
Se movió lentamente, ante la incomodidad de la chica, la cual intentaba acomodarse mejor sobre esa rustica cama elaboraba con sus prendas
- - - Quizás debería – susurro el chico empezando a retirar su miembro del interior de su mejor amiga.
- - - No – pidió la rubia, mientras agarraba a marco con sus piernas, impidiendo que se saliera completamente de ella – tan solo déjame regalarme un poco más – susurro mientras le robaba un beso al nervioso muchacho.
Fin del flash back.
Se tocó el vientre mientras la puerta de su habitación se abría, dejando entrar a su madre con una taza de té.
- - - Star ¿Por qué? – pregunto mirando a su pequeña hija, nerviosamente, en realidad el tema incomodaba a ambas mujeres por igual.
- - - Porque lo amo en verdad – respondió la rubia con una ligera sonrisa – a un que quizás, nunca podremos estar juntos –
Marco, tomo las tijeras interdimencionales, y entro al portal, tenía que hablar con alguien, a un que fuera la segunda peor estupidez de su vida.
Algunos minutos después, una silla giro muy lentamente, dejando ver a su ocupante
- - - Marco ¿Qué te trae por aquí? – pregunto el ser demoniaco con una leve sonrisa.
- - - Tom tenemos que hablar-.
