¿Me amas, incluso así?
Una pregunta difícil de responder para algunos.
El fin de todo Equestria girls
(Ok hoy solamente el capítulo hablara de un lugar porque es difícil estar cambiando, escogí a nuestra querida demonio Sunset.)
Esa mirada, esa simple mirada, puede hacer que enloquezcas, pasando tus días recordando la forma de sus ojos, el brillante color, sonrojándote a más no poder, esa sensación, una sensación horrible pero a la vez hermosa, molestaba a Sunset. La ya mencionada, estaba durmiendo, ¿Dónde? Ni idea pero puedo asegurarles, que ella estaba en ese lugar, donde van los pecadores a pagar sus crímenes. Para nosotros, ese lugar es horrible, los gritos de agonía, el fuego, simplemente todo, pero para ella, ese horror era su hogar.
-¡Sunset!-Grito una persona, era evidente que era una mujer.
Abriendo los ojos lentamente con pereza, miro a quien la llamaba, para solo suspirar y levantarse.
-¿Qué sucede Abrahel?-Pregunto Sunset algo cansada.
Uf, Abrahel, reina de los súcubos, una mujer que usa su magia, para seducir a los espíritus de los pobres, se transforma en una bellísima mujer, enamorando a los hombres, y creando actos de locura en aquellos que la aman, por ahora, Abrahel, no presentaba ninguna característica particular de los demonios, solo lo hacía hasta cierto punto de enojo u otras cosas.
-¿Qué haces aquí, durmiendo bajo un árbol en llamas, creí que estabas cuidando a los lujuriosos?
-No, no estaba allí, de hecho, dijeron que descansara, sufrí un inexplicable dolor en el vientre o abdomen, pero lo que más me perturba, es una imagen.-Sunset bajo la mirada, algo apenada, no podía averiguar cuál era esa sensación que tenía todo su ser, al pensar en esa mirada que la embobaba algunas veces.
-No será algún demonio que te gusta.-Agrego pícaramente Abrahel, notando que su amiga se sonrojo, al decir las últimas palabras.
-¿Qué? No no no no no. Te equivocas, esa mirada no era la de un demonio, se veía, tan dulce y serena, que a veces me pierdo en ese mar azul.-Aclaro Sunset más apenada y sonrojada.
-No será un humano, porque tu recién llegaste de allí abajo hace unas horas.-Dijo Abrahel, llevando una mano a su mentón para pensar, y la otra a la cintura.
-Bueno, no recuerdo mucho, estaba algo mareada cuando desperté allá abajo.-Sunset trato de recordar pero por más que intentara, solo tenía recuerdos borrosos, ahora que lo pensaba, no tenía ningún recuerdo de ella en el infierno, eso era raro.
-Bueno, descansa un poco, no olvides que cuando el fuego se vuelve azul, todos deben refugiarse.-Comento la reina cambiando de tema.
-Gracias por recordarme lo, te veo más tarde.-Sunset dio una sonrisa, para luego irse volando a quien sabe dónde.
Seguía embobada con esa mirada que le provocaba mariposas en el estómago, y algunas sonrisas, pero cuando se daba cuenta de su comportamiento, sacudía su cabeza fuertemente, sacando esa mirada de su mente. Siguió volando sin rumbo, apreciando su "hogar", hasta que alguien la alcanzo. Agramón, el demonio del miedo, alcanzo a Sunset, asustándola, ella responde con un ataque de magia, Eleva sus puños al aire, para luego lanzar esferas como el fuego, directo a quien la sorprendió. Agramón, con un solo gesto con la mano, crea una barrera gris, que impacta contra el ataque de Sunset. Al ver de quien se trataba, da un suspiro y pone una expresión algo molesta.
-Ya te dije que no me asustes, sabes que eres el demonio del miedo, haces que tenga reacciones de defenderme.-Comenzó a decir Sunset con el ceño fruncido, viendo al demonio, igual, él también tenía por ahora apariencia humana, solo que con sus respectivas alas y cuernos.
-Lo siento, pero es divertido.-Respondió Agramón, riendo a carcajadas.
-¿Qué es lo que quieres, cada vez que estas cerca siempre hay un desastre.-Pregunto arqueando una ceja y viendo directo a los ojos a su colega. Su mirada no se parecía para nada a la que veía en su mente, Agramón, tenía una mirada sádica que daba miedo, pero ella aprendió a cómo controlarse, prosigo, su mirada no expresaba dulzura, solo un destello amarillo.
-Solo quería verte, sabes, tus ojos irradian miedo, veamos que te asusta tanto.-Dijo muy burlón acercándose a Sunset, tomando su rostro con ambas manos, viendo a través de sus ojos.
-¡Ni te atrevas pende**!-Grito a todo pulmón, pero era muy tarde, volvió a ver en su mente, esa mirada, porque le tendría miedo a esa mirada, porque esos hermosos ojos azules la aterraban tanto, una pregunta que no tenía respuesta, aun.
-Eso es nuevo, nunca vi a alguien tener miedo a una mirada. ¿Y quién era?
-Y-yo…-Murmuro con la mirada baja, viendo el suelo bajo ella.
-Entonces es algo grave para poner a Sunset tartamudear.-Dijo serio viéndola. Agarro del mentón a la ya mencionada, haciendo que ella voltee hacia él.-No te presionare, después de todo, es personal, si necesitas a alguien con quien hablarlo, aquí estaré.-Hablo Agramón, para después, volar a otra dirección, dejando a una confundida Sunset, pero sonrió con un leve sonrojo.
-Gracias.-Fueron las últimas palabras que pronuncio para seguir volando sin rumbo.
Quien dijo que los demonios son siempre malos, noooooo no siempre, ellos solo son malos con quien lo merece, pero en el fondo, pueden ser las personas más honestas y generosas que conocerás, tal vez ellos quieren ser ángeles otra vez, ellos no siempre fueron demonios, una vez ellos fueron humanos y luego ángeles, pero ahora, son considerados un horror, sabes porque, eso lo averiguaras en el próximo capítulo.
…..
Que tal me quedo, me costó tiempo, tuve que buscar un buen de información sobre demonios y al parecer, rindió sus frutos y ya me siento mejor, necesitaba desahogarme y ya lo hice ahora me llegan las ideas como nunca. Hasta pronto y voy a ver Batman vs Superman, que emoción. Hasta la próxima.
¡Paris fuera!
