Los secretos al salir de las sombras pueden herirte…
El fin de todo Equestria girls
Después de enfrentarse a Twilight, Adagio no paraba de sonreír y reír, estaba tan feliz, pues, esa chica que tantos problemas le causo, se estaba desangrando ahora mismo, muriendo en las garras de la muerte. No pudo evitar sonreír burlonamente, pero un vampiro a su lado lo noto.
-Estas muy feliz Adagio.-Interrumpió los pensamientos de la nombrada, aquel vampiro de cabellera castaña y ojos rojos, quien se acercó por detrás.
-No es de tu incumbencia.-Contesto con molestia mientras cruzaba los brazos.
-Aun cuando estas enfadada te ves muy hermosa.-Susurró en la oreja de la peli roja, haciendo que Adagio abra los ojos lo más que puede y sus mejillas no tardaron en tornarse rojas.
-¡C-cállate!-Exclamo Adagio tratando de bajar su sonrojo.
-Tranquila no saques tus garras linda.-Volvió a susurrar en la oreja de la chica que lo traía loco.
-¿C-como m-me llamaste?-Pregunto Adagio nerviosa, comenzando a temblar.
-Linda por? ¿O acaso te gusta que te llame así?-Burlonamente hablo, sacando una sonrisa maliciosa, poniendo aún más nerviosa a la peli roja.
Flashback
Ha pasado solo una semana desde que la directora anuncio que estaría en Canterlot mucho tiempo, pero esa semana ha sido la más feliz que ha tenido Adagio, ¿Por qué? Pues porque ella y Percusión pasaron toda la semana juntos, hablando, saliendo a lugares, juntándose para los proyectos de la escuela, pasaban tanto tiempo que ahora se puede decir que eran mejores amigos.
-Adiós Percusión.-Se despidió la sirena.
-Nos vemos mañana.-Agrego.
-Vaya, hoy si fue un buen día, más bien semana.
Adagio se dirigió hacia su habitación, para después sacar un diario, buscando en las páginas, sintiendo emoción, pasando las hojas, pero con tranquilidad, sin tener prisa, hasta que encontró una página. Con una pluma (tengo flojera de ser tan específica, imagínenlo ustedes), comenzó a escribir lo que pensaba, lo que sentía, lo que quería.
Querido diario,
Hoy ha sido un excelente día, como todos los otros. Nunca imagine pasarla tan bien y por mucho tiempo con Percusión, el tritón más generoso que eh conocido (recuerden, bajo el mar, en el pasado), me siento completamente bien a su lado, muy feliz, pero tengo la sensación de que quiero ser más que su amiga, y los sueños que tengo, me hacen brincar de felicidad, recuerdo sentir como alguien acariciaba mi cabeza, como sonreía, pero solo era un sueño, me enamore de Percusión y al principio ni siquiera me di cuenta, pero ahora creo que debo de confesar mis sentimientos aunque como puedo hacerlo, me siento nerviosa frente a él, no puedo hablar sobre temas de noviazgo o amor sin tartamudear o sentirme nerviosa que no digo nada. Solo espero que un día se fije en mí, por ahora es solo un sueño, pero talvez en un futuro, podrá ser real.
Satisfecha de este pequeño momento de su vida (muy parecido a lo que me pasa T_T ), dejo el diario en su mochila, para que sea confundido con alguna libreta de su escuela. Ya era de noche y mañana tendría escuela, mañana seria lunes, otra semana. Durmió cómodamente toda la noche, hasta escuchar la suave y cálida voz de su madre que la despierta. Adagio sin poner resistencia, se levanta al instante, con una sonrisa en su rostro.
-Adagio te tengo una pregunta.
La nombrada solo arque la ceja con intriga.
-¿Quién era el apuesto tritón que te acompaño a la plaza, acaso es tu novio jovencita?-Pregunto pícaramente, provocando un sonrojo muy notoria en la menor.
-¿Q-QUE N-NO MAM-MÁ S-SOLO ER-RA UN A-MI...-GO!-Respondió inmediatamente negando con su cabeza sobre la pregunta de su madre.
-Bueno, ándate que se hace tarde.
-S-si.
Después de alistarse, salió de su hogar para ir directo a la escuela donde espero en la puerta a que llegara Percusión, pero para su mala suerte, una sirena diva, egoísta, malvada, presumida, dramática, p*ta, etc tengo toda una lista. Era una sirena con escamas verdes y tenía algo de negro. Se acerca a Adagio para después empujarla, provocando que las cosas de la menciona cayeran al suelo, incluyendo el diario.
-¡Eres una inútil Adagio!-Dijo con burla.
-Ya déjame Sinfonía.
Sin que la sirena amarilla se diera cuenta, Sinfonía, agarro unos cuantos libros que cayeron, planeaba que sin sus notas, no podría estudiar para el examen final de todas las materias, lo que provocaría que fuera a clases por la tarde y así, no podría pasar más tiempo con Percusión. Se alejó riendo a carcajadas, muy feliz. Adagio recogió todo, pero luego se dio cuenta de que el tritón anteriormente mencionado apareció, la ayudo a levantarse, y así comenzó el día.
Ya pasaron unas horas, y el receso comenzó, todos salían rápidamente para juntarse con sus amigos, y como siempre, Adagio y Percusión se juntaban para almorzar juntos y charlar.
-Es una historia muy larga que te contare después.-dijo Adagio.
-Bueno, mientras pueda estar contigo, linda.-Respondió, provocando un sonrojo en la sirena quien sentía como la sangre subía a sus mejillas, dándole un intenso calor. –Te vez linda cuando te sonrojas.
-E-em… G-gracias.-Tartamudeo Adagio, tratando de calmar sus nervios.
-Sabes, hay algo que quiero decirte desde hace tiempo…
-¿Y qué es?-Pregunto la sirena con cierta esperanza.
-Tu…
-¡Todos pongan atención! Tengo un chisme para todos.-Anuncio una voz arrogante, quien más puede ser, 4 palabras, SIN-FO-NI-A.
-¡Cuenta!-Pedían a gritos por saber el chisme.
-Mientras andaba por la escuela, me encontré un diario íntimo muy interesante, y no pude evitar leer su contenido y adivinen a quien le pertenece.
-Per-percusión, hay que irnos.
-¿Qué sucede Adagio, hay algo malo, no me digas que…
-Si..
-Oh… Salgamos de aquí.
Se levantaron para irse rápidamente pero cuando estaban a punto de salir por la puerta, una voz los interrumpió.
-¿Por qué te vas Adagio, no quieres quedarte para escuchar lo que tu escribiste?
Querido diario,
Hoy ha sido un excelente día, como todos los otros. Nunca imagine pasarla tan bien y por mucho tiempo con Percusión, el tritón más generoso que eh conocido, me siento completamente bien a su lado, muy feliz, pero tengo la sensación de que quiero ser más que su amiga, y los sueños que tengo, me hacen brincar de felicidad, recuerdo sentir como alguien acariciaba mi cabeza, como sonreía, pero solo era un sueño, me enamore de Percusión y al principio ni siquiera me di cuenta, pero ahora creo que debo de confesar mis sentimientos aunque como puedo hacerlo, me siento nerviosa frente a él, no puedo hablar sobre temas de noviazgo o amor sin tartamudear o sentirme nerviosa que no digo nada. Solo espero que un día se fije en mí, por ahora es solo un sueño, pero talvez en un futuro, podrá ser real.
Todo el contenido lo leyó con voz de burla, avergonzando a Adagio quien sintió lagrimas brotar de sus ojos, el pánico invadir su mente, la vergüenza apoderarse de la situación, solo quería salir de allí lo más rápido, y eso fue lo que hizo. Ignoro los gritos de burla de todos, solo siguió su camino hasta llegar a un lugar tranquilo, donde se recostó y lloro silenciosamente, pensando y repitiendo aquel momento, pero lo peor de todo, es que ya no podría hablar de nuevo con Percusión, jamás en la vida.
Fin Flashback
-No vuelvas a llamarme así.-Dijo secamente.
-Bueno, guarda tus garras.-Contesto divertido.
-Piérdete.-Repitió su tono seco, dando a entender que no estaba de humor.
Y hasta aquí llega, sorry por no actualizar, ando encabronada con la laptop que me ocasionó problemas y hasta ahora termino esta parte pero ñe, ya tienen su parte, yo ya hice mi trabajo y es fin de semana listo todos salen ganando.
¡Paris fuera!
