En una habitación enorme, estaba vampiros riendo, comiendo charlando, celebrando. Pearl entró y se sentó al lado de Black.
-Ja ja! Miren quien volvió!
-Lindo cabello!
-Gracias...?
-Y en cuanto tiempo recuperas todo?
-No lo sé, depende de la cantidad de magia que tengo acumulada, que es nula por ahora.
-Pobrecita.
-Calla Dead.
-Pfffff.
-Y que pasó después de la tragedia?
Todo el mundo se detuvo para escuchar a la vampira quien dio un suspira, preparándose mentalmente para contar su historia.
-Cuando morí, desperté enjaulada. No sabía dónde estaba, cuando el último recuerdo que tenía era el de mi muerte, pero estar encerrada me dio las esperanzas de que tal vez aún estaba viva. Qué equivocada estaba. Cuando vino alguien, era un demonio, lo que me hizo caer en la conclusión, estaba muerta. Escape y regrese a la superficie solo que estaba en este mundo. No podía atravesar el portal, parte de mí murió, solo quedo un poco, pero ahora estoy completa!
-Interesante, pero cómo lograste sobrevivir a la muerte?
-Pues solté una parte de mí...
-Oigan! Encontré algo!
-Ah, y que encontraste.-Pregunta CD.
-Humanos.
Todos agrandaron sus ojos, al darse cuenta de que tendrían un mejor festín.
-Haz que pasen.
Se abrieron las puertas, mostrando a una peli morada, de tez blanca y ojos azules. Iba bien vestida pero los últimos antecedentes arruinaron su vestimenta. Detrás de ella, un chico peli azul con la mirada perdida entra, y detrás de él, un chico más alto, con un aspecto refinado.
-3 Humanos. Quien tendrá el honor de morder?
-Yo! Yo quiero! No eh comido nada en 16 años!-Dijo eufórica y hambrienta Pearl.
-Anda pequeña! -Contestó con la misma euforia el conde.
Salta la mesa y observa a los 3, buscando al mejor. No los transformaría o mataría solo mordería, nada grave.
Observo a la chica que aparentemente era de menor estatura que la vampira, el primer chico era de su tamaño y el tercero le ganaba por media cabeza.
Observó a cada uno hasta sonreír y acercarse al chico con mirada perdida. Cuando se acercó, este no hizo nada, parecía en otro mundo, mejor para ella.
En unos segundos, lo tomo bruscamente y le mordió muy profundo, probando esa exquisita comida que tanto había anhelado por años. Se sentía bien, jugoso, fresco, agradable. El chico iba a caer de no ser por Pearl quien lo agarra con firmeza y sigue devorando.
Después se separa lentamente, extrañando el sabor. Se lamió su boca completamente manchada de sangre, y luego pasó una mano para limpiarse.
-Como estuvo querida?
-Exquisito.
El conde sonrío, feliz de ver cómo esa chica que consideraba un orgullo sonreía.
Se llevaron a los 3 para encerrarlos y tal vez comer más tarde.

Unas horas después, Pearl y Black caminaban en un obscuro pasillo.
-Y que se siente ser un fantasma?
-Mmmm, es ...raro. Nadie te podía ver u oír y siempre estaba flotando.
-Aja.
-También no podía tocar cosas, las traspasaba.
-Wow.
-Si y podía entrar en los recuerdos y mentes de las personas. Hice una que otra travesura. O recuerdas el vínculo que se forma entre un vampiro y otra persona de cualquier tipo?
-Si, sufrí eso hace poco.
-Pues digamos que sé cómo cambiar la relación.
-Eso nos serviría bastante!
-Si pero en mi forma fantasma no se me agotaba la magia y requiere mucha.
-Eso me recuerda...
-Pervertido.
-Pervertida.
-Touché.
-Ja.
-Pero hablando del tema, llevo 16 años esperando un poco de diversión.
La vampira acerca su cuerpo al peli negro y rodea su cuello con ambos brazos, acortando la distancia.
-Ah si? Sabes, yo eh sido muy paciente estos 16 años.
La toma de las caderas y la acerca aún más.
-Que fiel.
-Nunca te sería infiel.
-Eso lo sé. Y dime, no fantaseaste conmigo?
-Admito que lo hice un par de veces pero nunca hice nada.
Juguetea con el borde de la camisa de la vampira quien pasa sus dedos por el cabello negro.
-Hmp, yo también fantasee. Pero no se compara a ahora.
-Ah, dices que tu mente pervertida se gastó un poco?
-Si tal vez.
El vampiro sube su mano acariciando la espalda de la vampira quien sonríe al sentir el movimiento y responde con una lamida en el cuello del peli negro.
-Pensé que nunca dejarías de ser pervertida.
-Yo también pero 16 años hacen sus cosas.
-Que te parece si ayudamos a tu mente.
-Me parece perfecto.
Se besan con pasión, sintiendo tan familiares los labios del otro. El contacto los enloquecía, pidiendo que llegaran a más. Con un poco de dificultades, consiguieron entrar en el cuarto del peli negro. Se tumban en la cama y su momento de amor comienza.